Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.
Words With Strangers
Capítulo 40
"Hola hermosa, ¿cómo estás?" Hice una mueca de dolor esperando su respuesta.
"No me hables más, Cullen. No me gustas más."
Lo había sospehado. "Sabes que no quise hacerlo. Nunca creí que ella iría corriendo a…"
"Por supuesto que ella iría corriendo a E! Ella quiere promoción para su revista, tonto. ¿Sabes cuántas veces ha sonado mi teléfono desde que Seacrest abrió su bocota anoche?" Ella demandó.
No. Y no quería saberlo. "¿Recibiste las flores?" Había gastado una pequeña fortuna en unos bouquets de flores. Ella probablemente me los tiraría.
"Sí, recibí tus estúpidas flores. ¿Creerías que eso mejoraría las cosas?"
Pasé mi mano por mi cabello. "Sí."
Ella rio. "En serio crees que eres encantador, ¿verdad?"
Eso me hizo sonreír. "Sabes que lo soy. No puedes resistirte."
"He logrado hacerlo durante todos estos años. A pesar de que has querido alejarme de las garras de Garrett." Ella se calló por un momento. "Cállate, Garrett, tú no eres más caliente que él." Reí cuando comenzaron de nuevo. "No te he visto en la portada de People como el hombre como el hombre más sexy del mundo. Y no sé porque los amo. No voy a irme corriendo detrás de George Clooney así que no se preocupen."
"Me extrañarías si te fueras con Clooney. Además tendrías que estar siempre en la búsqueda de su próxima modelo. Sabes que él solo está con una chica por un par de años. Yo les he sido fiel a ti y a Garrett durante siete años o más." Sonreí mientras bromeaba con ella.
Kate suspiró. "Hay algo que decir sobre la longevidad y la estabilidad. Está bien. Me quedaré con ustedes, pero es muy estresante."
Reí. "Siento causarte estrés. Supe el instante en que lo escuché en la T.V que sería un dolor de cabeza."
"Todo el mundo quiere una entrevista contigo. Extra y Entertainment Tonight han llamado un millón de veces. People quiere un artículo de cinco páginas que incluyan una foto de ti y de la chica misteriosa, ya que así han llamado a Bella. El Enquirer aclama que ya tiene una foto de ustedes juntos." Eso me asustaba. ¿Sería posible? "A menos que Bella haya estado contigo ayer en el Beverly Hills durante tu sesión de fotos, creo que estamos a salvo." Oh, gracias a Dios. Respiré intentando calmar mi respiración.
"Todavía no sé de donde sacan esas cosas. La chica te está mirando como si hubiera visto resucitar a Elvis y tú ni siquiera la estás mirando. Idiotas." Murmuró Kate. "Star dice que Jane y tú saldrán del clóset y aclamarán su amor. In Touch cree que has vuelto con Irina, algo que presiento que ella no negará."
"Joder. ¿En verdad?"
"Por supuesto que no. No he hablado con su gente, pero su nombre ha salido varias veces en las preguntas que me han llegado. Es ridículo, pero la conoces. Ella alimentará la mentira tanto como pueda."
"Le aclaré a Bree que ya no me importaba más Irina."
Kate rio. "Eso hiciste y en verdad lastimarás su ego cuando lo vea, pero tenemos un par de semanas más hasta que eso suceda."
"¿Un par de semanas?"
"Sí, parece que lanzarán la revista antes de lo previsto. Odiaría ser una de sus periodistas. Ellos quieren ser los primeros en tener la primicia."
Rodé mis ojos. Aunque no quería estar tan lejos de Bella, me alegraba irme de California. "¿Y que les has dicho?"
Kate gruñó. "De lo que acabamos de hablar. Que tienes a alguien especial en tu vida pero lo estás manteniendo en privado por ahora y esperaba que respetaran tu privacidad. Estoy segura de que están respetando fuera de los portones de tu adorada casa."
Reí. Probablemente ella tenía razón. "Sin duda."
"He negado un par de entrevistas. Les dije que te irás del país a filmar y que no tienes tiempo antes de irte. Si quieres que arregle algo con alguien…"
"No. Hablaré mañana con Seacrest como lo habíamos planeado y nada más. Él es fácil."
Kate rio. "Eso fue lo que dijo ella. ¿O se dice él dijo? No puedo decidir con ese muchacho."
Ella me mataba. "Sabes lo que quiero decir."
"Lo sé. Él es un besador de culos y no te molestará ni te presionará. Principalmente hablarás con él sobre Wild At Heart de todas maneras, así que mantente así y di que tu vida es privada y todo lo demás."
"Lo manejaré."
"Asegúrate de eso. ¿Qué harás hoy?"
"Me encontraré con Marcus para firmar el contrato Shrader y discutir otros contratos y ejercitarme con Alec." Además de eso, me quedaría en casa. No quería lidiar con nada más.
"Eso está bien. No te olvides de hacer la voz de Mercedes. Sí, Garrett, le dije. Él es un dolor en el culo." Ella murmuró.
"Lo sé. Lo haré todo. Gracias, Kate. Siento lo del caos."
"Es para lo que vivo." Era cierto. Nadie manejaba las cosas mejor que Kate. "Llámame si necesitas algo."
"Lo haré. Hablamos más tarde, Kate. Saluda a G de mi parte y que lo llamaré más tarde."
"Por supuesto que él queda para el final." Ella rio. "Lo siento, Garrett, el chico tiene prioridades. Sí, él hablará contigo más tarde. No, él no quiere hablar contigo ahora. Prefiere hablar con su chica. Nota como yo voy primero. Solo te digo."
Reí. "Nadie viene antes que Bella, pero supuse que te debía una disculpa y si esperaba tú arrancarías mi cabeza."
"Es tan cierto, mi muchacho. No mires dos veces a una chica cuando salgas o te verás en problemas antes de la cena."
Ella tenía razón. Los tabloides estaban listos para la caza. "Intentaré mantener mi vista en los hombres. Tal vez eso los llevará a una nueva búsqueda."
Kate rio. "Ahí tienes. Mira algún hombre en el gimnasio."
Sacudí mi cabeza. "Siempre lo hago." Ella rio. "Adiós, Kate."
"Adiós, Edward."
Terminé la llamada. Bella estaba en clase ahora y la extrañaba terriblemente aunque había hablado anoche con ella. Luego de lo de E!, sentí que las cosas iban bien con ella. Ella todavía no sabía lo que le esperaba, pero sonaba como si lo fuera a soportar no importaba lo que fuera. Y yo estaría ahí para ella. Teníamos que soportar tanto antes de pensarlo. Ella me contó su conversación con su padre y sonaba como si aun estuviera indeciso sobre mí. Supongo que no podía culparlo. Yo tampoco quería que mi hija con Bella se fuera con algún actor. Tendría que demostrarle cuanto la amaba cuando lo conociera. Eso no sería difícil. Sentía que mi amor por ella explotaba cada vez que estaba con ella.
Prácticamente nos dormimos juntos en el teléfono, lo cual no era casi tan bueno como dormir con ella en mis brazos, pero por lo menos su voz fue la última cosa que escuché antes de dormir. Abrí mi aplicación Words para ver si ella había jugado. ¿WIFED? No sabía que eso era una palabra. Lo que no sabía era lo mucho que me gustaba. Abrí su mensaje rápidamente.
Mi pobre bebé. Siento que hayas tenido que despertarte para ir a tu entrevista con una de las revistas más geniales del planeta. Yo tuve que ir a clases y no a una de tus sexy clases. ¡Eso no es justo!
Ella tenía un punto. Nadie tocaba nuestras clases sexys.
Y luego me provocaste con tu hermoso ser y me dejaste inútil por el resto del día. ¿Estás orgulloso de ti mismo? Sé que lo estás.
Demasiado orgulloso, bebé. Me encantó que hubieras estado tan caliente para mí. Y te hice más caliente anoche. Todos ganamos.
¿Así que ahora tienes algo por las sirvientas francesas junto con las profesoras y las policías? ¿Qué otro fetiche me estás escondiendo? Te daré lo sucio, Edward, aunque esta vez te di lo dulce, espero. Algún día, ¿verdad?
Dios, sí. Algún día pronto si pudiera.
En verdad roncas de vez en cuando, pero es lindo y tranquilo, así que no me importa. Y sí, tus impresiones son sólo mías, aunque lamento decirte que interrumpí tu entrevista. Eso fue rudo de mi parte, pero tú me dijiste que lo hiciera. Y nadie dijo que tenías que tener encendido tu teléfono, así que es tu culpa.
Okey, ya que lo preguntaste tan educadamente, nunca te dejaré ir. Estás estancado conmigo, compañero, así que tendrás que soportarlo. Espero que el resto de tu entrevista vaya bien y sin incidentes. Si es necesario, testificaré el hecho de que no necesitas Viagra, sólo me necesitas a mí. Yo también te amo.
Es cierto, bebé, tú eres todo lo que necesito. Estaba sonriendo tan fuerte que mis mejillas dolían, pero no podía evitarlo. Sus palabras me alegraban cada día. Volví al juego y diablos, sí, ¡tenía una palabra maravillosa! Combinaba justo con la palabra que me había enviado. VOW.
Está bien, bebé, lo entiendo. No puedo quejarme sobre las penurias de mi glamorosa vida mientras tú estás sufriendo lejos en tu clase. Cada vez que escribo esa palabra, o pienso en ella, me aparecen todo tipo de imágenes sucias en mi cabeza, para que sepas. ¿Cuán duros son los asientos en esa clase?
¿En verdad una foto mía puede dejarte inútil? Por lo menos puedes disimular eso diciendo que estás cansada o algo así. Bree no dijo nada, pero te puedo asegurar que tu fotografía hizo algo en mí. Déjame decirte que si hubieras estado aquí yo también hubiera quedado inútil.
Tomaré tu dulzura y tu perversión. Mmm, tal vez esa podría ser nuestra canción. Eres dulce y pervertida y eres mi chica. ¡Me gusta!
Sí, bebé, sin duda, algún día. Creo que mis palabras te mostraron lo serio que soy sobre el tema. Soy tuyo y como dijiste, eres todo lo que necesito. Ya que no puedo tomar otra promesa ahora, diré que prometo amarte para siempre. Hablamos pronto, amor.
Cerré la aplicación y me levanté de la cama. Tenía muchas mierdas para hacer hoy y ya era hora.
Xoxoxoxoxoxoxoxoxoxox
Kate había dicho que habría un montón de periodistas fuera de mi puerta. Todavía no sabía por qué pensaban que tendría a Bella en el auto conmigo, pero lo que sea. En vez de eso, tenía a Emmett, quien había insistido en ir al gimnasio conmigo, probablemente porque quería molestar a la prensa. Bajó la ventanilla del auto mientras yo intentaba conducir entre el mar de cuerpos que rodeaba mi Mercedes. Los flashes de las cámaras aparecían de todos lados y tenía miedo de atropellar a alguien accidentalmente. Buitres de mierda. Solo porque estaba acostumbrado no quería decir que me gustara.
"¡Hola!" Emmett gritó, moviendo su gran brazo a través de la ventana. "¡Nos han encontrado, está bien! ¡Yo soy el amor verdadero de Edward!" Comenzó a tirar besos mientras yo maldecía y apretaba fuertemente el volante. La próxima cosa que supe, me dio un beso en la mejilla.
"¿Qué mierda, Emmett?" Demandé, quitando la baba de mi mejilla.
"Les estoy dando la mejor toma." Me informó, sonriendo como un idiota.
"¿Podrías terminarlo?" Pregunté. Finalmente esquivé un tipo con su cámara en su rostro y aceleré. Podían intentar seguirme.
"Hey, Rosie dijo que no estoy permitido salir en TMZ por arresto. Tengo que salir de alguna manera. Te apuesto cien dólares a que la foto de mi beso sale en una hora."
Maldición. "No tomaré esa apuesta. Es algo seguro. Gracias a Dios Bella no vive aquí. ¿En verdad creen que podré salir con Bella el próximo día de mi anuncio?"
Emmett se encogió de hombros. "Creo que no son conocidos por pensar, hermano. Solo quieren la foto del millón." Hizo una pausa y sonrió. "Da la vuelta ¡Yo se las daré!"
Oh, Dios. "Nada tuyo vale un millón de dólares."
"¡Hey!" Cruzó sus brazos, haciendo un puchero. "Quiero que sepas que mi cuerpo vale más que eso."
"Seguro. Le preguntaré a Alec cuando lleguemos."
"Lo que sea." Estuvo de mal humor todo el camino hacia CAA y mi reunión con Marcus. Firmé el contrato para la película de época. Bella y yo creíamos que era genial aunque odiaba que estuviera tan lejos de ella, tenía que hacer algo mientras ella estudiaba, ¿verdad?
"¿En verdad crees que le pedirán a Jane que esté en la comedia contigo?" Preguntó.
Me encogí de hombros. "No les cuesta nada preguntar. Tenemos buena química juntos, somos amigos, y los rumores sobre nosotros dos solo añadiría leña al fuego." Sonreí. "Además Bella no estaba muy emocionada con la escena de sexo y ella conoce y le cae bien Jane. Bueno, han hablado y se cayeron bien a través del teléfono. El poco interés de Jane en mí fue aparente, así que tal vez eso la haga sentir mejor. Y me encantaría trabajar de nuevo con ella. Es divertida."
"Eso es genial. ¿Qué diablos?" Preguntó cuando nos detuvimos en el gimnasio. Sí, también estaban allí. Aparentemente los paparazzi sabían donde hacía ejercicio. Hice una mueca y tomé mi bolso de gimnasio antes de salir del auto. Emmett se movió delante de mí y comenzó a alejar a la gente. No eran tantos como los que estaban en mi casa, pero aun así había unos cuantos tomando fotos.
Mantuve mi cabeza baja, ignorando las preguntas sobre donde estaba mi encantadora dama. ¿Encantadora dama? Emmett rio con eso mientras le daba un codazo al fotógrafo fuerte. "Oops, lo siento." Tomó mi brazo guiándome hacia el gimansio justo cuando Alec salía mirándolos con esa mirada que a mí me daba miedo. Él iba a patear mi trasero, no había duda.
"¿No tienen nada mejor que hacer que acosar a un hombre quien obviamente necesita ejercicio?" Demandó. Empujó a un reportero, usando su brazo derecho. "Esto es propiedad privada y si no se van a la mierda de aquí, llamaré a la policía."
Ya que él era grande y aterrador, se fueron murmurando y tomando fotos. "Gracias, Alec."
Él sonrió. "No hay problema. Lamento no haber pateado el culo de nadie. Bueno, supongo que patearé el tuyo."
Joder. "No vayas tan rápido."
"Diablos, no. Tienes que entrenarte como nunca antes lo has hecho." Abrió la puerta y entré. Al fin solos. Bueno, solos con un montón de hombres sudando, pero eso era mejor que la prensa.
"¡Aquí está la toma valiosa!" Gritó Emmett. Me giré justo cuando se estaba bajando los pantalones y posando en la puerta. Mierda. Solo mi hermano. Alec reía y sacudí mi cabeza. Emmett posó por un minuto asegurándose de que todo el mundo tuviera la toma. "Eso los mantendrá ocupados."
Reí. "Estoy seguro que están bastante satisfechos."
"A Rosie le encantará." Me dijo, subiendo sus shorts y dirigiéndose a la sala de pesas.
No dudaba que lo hiciera. Tendría que decirle a Bella que se alejara de TMZ. Ella no necesitaba ver el culo de mi hermano plasmado por toda la web.
Xoxoxoxoxoxoxoxo
Jueves
"Tienes cinco minutos, Edward." Me adivirtió Melissa, mi estilista. Estábamos finalizando el vestuario de la película, aunque no sabía por qué tenía que pasar por esto siempre. Raramente cambiaba de peso y el estilo de Steven Steele estaba bastante sentado. Jeans, una remera ajustada que mostrara mi pecho y mis brazos, y una chaqueta de cuero básicamente completaban mi guardarropa. Pero era lo que era.
Cinco minutos era bastante. Llamé al número arreglado y esperé. "KISS FM, habla Sheila."
"Hola, Sheila, soy Edward Cullen."
"Ooooh." Dijo. "Hola tú."
Dios. "Estoy llamando para hablar con Ryan."
"Por supuesto, ya te paso."
Hubo una pausa y allí estaba. "Hola, Edward. Estaremos en el aire después del comercial, ¿okey?"
"Seguro." Le dije, recostándome en el sofá.
"Y estamos en el aire en cinco, cuatro, tres, dos… Soy Ryan Seacrest y estoy en el teléfono con el único e irrepetible Edward Cullen. Hola, Edward."
"Hola, Ryan. Gracias por recibirme."
"Oh, estamos muy contentos." Sonreí. Seguro que lo estaba. "Has sido el tema de charla de varios estos últimos días."
Reí. "Sí, ha sido un poco loco desde que lo mencionaste en E!" Intenté mantener mi tono de voz al borde pero no estaba seguro si era exitoso.
"Has estado soltero desde tu ruptura con Irina el año pasado así que son grandes noticias."
Cierto. "Salir con alguien no era una prioridad para mí. Supongo que lo que dicen es cierto, al amor llega cuando menos lo esperas."
Ryan rio. "Tal vez ese es mi problema." Estoy seguro de que tienes un montón de problemas, Ryan. "Así que, ¿Qué puedes decirnos de esta misteriosa dama en tu vida?"
"Sólo que ella me hace más feliz de lo que he estado y no es de la ciudad así que la gente que esté buscando fotos nuestras juntos se va a decepcionar."
"¿Así que no nos dirás su nombre siquiera? ¿Qué hace?"
"No. Ella no está en el negocio. Es todo lo que diré."
"¿Cómo se conocieron entonces? Es difícil conocer a alguien que no esté en el negocio aquí."
Maldición, estaba harto de esto. "Sí, lo es. Sólo puedo decirte una cosa."
"¿Qué?" Preguntó.
Sonreí. "A ella le encantó Wild At Heart." Toma eso, Ryan.
"Er, bueno, todos lo hicimos. Ha estado muy bien en la taquilla, ¿verdad?"
Y estamos de vuelta en el ruedo. "Sí, estoy encantado del amor que ha recibido de los fans. Siempre es aterrador intentar algo nuevo y esperar que la audiencia responda a eso. Quiero agradecer a todos los que la han visto y continúen viéndola ahora."
"Es una película genial. He escuchado rumores de Oscar."
Yo también. Era increíble. "Es demasiado pronto para predecir algo así pero estoy honrado de que la gente piensen que la película merece ese tipo de premios."
"¿Y te irás a filmar la próxima película Steele pronto?"
"Sí, la filmación comienza el próximo fin de semana." Melissa entró y me hizo una seña. Asentí. "Todavía estoy con vestuario ahora y me están diciendo que tengo que irme. Muchas gracias por recibirme en tu show, Ryan."
"Cuando quieras, Edward. Y espero con ansias verte a ti y a tu nueva dama en la alfombra roja el próximo año."
Sonreí ante la idea. "Siempre hay maneras pero yo también lo espero con ansias. Gracias, Ryan."
"Gracias, Edward." Corté y suspiré en alivio. Una menos.
Xoxoxoxoxoxoxo
Viernes
Me conecté a Skype y prácticamente salté en mi cama esperando que ella se conectara. Se sentía que hacía mucho que no la veía, cuando en realidad había pasado cuatro días. Bueno, menos si contabas mirar las fotos, pero no era lo mismo. Habíamos hecho FaceTime en nuestros teléfonos anoche, pero había algo desconcertante en la manera que la gente lucía. Skype era mucho mejor
Treinta segundos después la conexión se estableció y mi hermosa Bella estaba en la pantalla. "Hola, apuesto." Dijo con una sonrisa que no le llegó al rostro. Uh oh.
"¿Qué tienes, bebé?"
Ella sacudió su cabeza. "Nada. No dejaré que ella arruine mi noche."
Joder, ¿Quién había hecho enojar a mi chica? Tenía una sospecha de quien era. "La llamaste, ¿verdad?" Ella me había contado su charla con su padre y su mención de que invitara su madre para su graduación. Ya que yo pensaba lo mismo, también la había incitado a que lo hiciera. Ahora quería patear ambos culos por quitar el brillo de los dulces ojos marrones de mi chica.
"Sí y fue como esperé que iba a salir." Ella suspiró. "Aunque no voy a dejar que arruine nuestra noche. Es genial verte de nuevo."
"Es genial verte de nuevo a ti, siempre, pero si crees que no hablaremos sobre lo que sea que haya dicho que hizo que tengas esa mirada en tu rostro, entonces te equivocas."
Bella hizo una mueca. "Esta noche no se supone que sea de eso."
No, pero no iba a dejar que se interpusiera en nuestros caminos. "Tal vez no, pero se supone que es sobre nosotros y lo que sea que te molesta a ti me molesta a mí, bebé. Así es como funciona. Dime lo que sucedió."
Ella empujó su cabello hacia atrás y se acomodó. Noté que estaba usando mi camisa azul y le caía sobre un hombro. Ella lucía increíble, por supuesto, pero tan triste. Quería sostenerla. Ya que no podía hacerlo, me tendría que conformar con escuchar.
"La llamé y como siempre la conversación giró en torno a ella." Ella hizo una mueca. "Ella está saliendo con un tipo quien piensa que ella tiene treinta." Rio amargamente. "Aparentemente tiene mucho dinero lo cual ella ama. Lo que sea. Le mencioné la graduación y me dijo que tenía planes de ir a Nueva York con él esa semana pero me invitó a que fuera. Aparentemente tiene un hermano de treinta y cinco años que sería perfecto para mí." Mis puños se enterraron en mi cama. Ni soñando se iría a Nueva York con un tipo lo suficientemente mayor para ser… su hermano mayor.
"¿Y que le dijiste?" Le pregunté frunciendo mi ceño.
Bella rio. "¿Qué crees que dije? ¿Envíame un pasaje de avión? Por favor, Edward. Le dije que estaba viendo a alguien que amaba mucho así que no estaba interesada." Me relajé y ella rodó sus ojos. "Ella me dijo que soy demasiado joven para sentar cabeza y que me estaba graduando y saliendo al mundo real así que debía dejar atrás a los muchachos de la universidad. Oh, y dijo que claramente tenía que pretender ser su hermana menor para que ella pudiera aparentar treinta años. Podía llamarla Renee en vez de mamá. Como si alguna vez lo hubiera sido." La amargura de su tono me hizo querer llamar a su madre e insultarla. O mejor, que mi mamá lo hiciera.
"Lo siento, bebé. No debí haberte hablado para que lo hicieras."
El rostro de Bella se suavizó y me sonrió. "No lo estés. Si no lo hubiera intentado, me hubiera preguntado que hubiera pasado si lo hubiera hecho. Por lo menos ahora lo sé."
Ahora sabía que su madre era una perra egoísta que no valía ni un minuto del tiempo de Mi Bella. Nunca le preguntaría que la incluya en nada de nuevo. Cuando nos casemos, ella podría leerlo en People como el resto del mundo. "Desearía poder compensártelo." Le dije. Maldije la distancia entre nosotros, la distancia que se haría mayor en la mañana.
"Lo haces." Ella sonrió de nuevo. "Lo que más me enojó fue lo que dijo sobre ti. Bueno, no sobre ti, específicamente, ya que no le dije quien eras, pero su insistencia sobre que era demasiado joven para estar enamorada y sentar cabeza." Ella rio amargamente. "Ella se casó con mi papá cuando tenía mi edad y yo nací poco después. Ella casi dice que se arrepiente de haberlo hecho. No es como si no lo supiera, pero escucharlo y que me lo confirme fue como una cachetada en mi rostro."
Maldición. "Ella no puede arrepentirse de haberte tenido, Bella. No importa lo jodidas que sean sus prioridades, a ella le importas. Ella quiere pasar tiempo contigo, incluso aunque tengas que pretender ser su hermana menor." Forcé una sonrisa y Bella rio.
"Supongo. Me permitiré pensar que sería diferente. En parte esto es culpa de tu mamá."
¿Qué? "¿Mi mamá? ¿Cómo puede ser su culpa?"
Bella sacudió su cabeza. "No te enojes, no estoy atacando a tu mamá. Le estoy dando un cumplido." Sus ojos se llenaron de lágrimas. Joder. "Recibimos hoy sus regalos y ella es increíble, Edward. En verdad. El hecho de que alguien que ni siquiera me conoce pudiera enviarme algo tal dulce, tan perfecto… me hizo pensar que tal vez mi madre podría entenderlo también. Fue estúpido."
"No, bebé, no fue estúpido. Tu mamá debería ser como la mía. Siento que no sea así." Quería hacerla sonreír de nuevo. "¿Qué te envió mi madre? Ella no nos dejó ver nada."
Eso lo hizo. Ella sonrió y movió la cámara, mostrándome sus pies cubiertos por unas medias verdes. "Estas, junto con la bata haciendo juego más suave que he visto. Champagne, chocolate, un certificado para ir al spa más elegante de la ciudad; fue todo de clase muy alta. Rose quiere dejar a Emmett y huir con tu mamá."
Reí, y por suerte, ella también lo hizo. "¿Y tú?"
Ella rio. "Es difícil, pero creo que te elijo a ti."
"Claro que sí, bebé. Me alegra que mamá te enviara algo que puedas usar."
Su sonrisa ella más brillante ahora y definitivamente más ahora que estaba acostumbrada a ver a mi chica. "Lo hizo. Verde para mí, azul para Rose y rosa para Alice. ¿Le dijiste los colores que tenía que enviar?"
Sacudí mi cabeza. "No, lo hizo todo ella sola. No sabía nada de lo que te iba a enviar."
"Bueno, ella dio en el clavo con todo. Rose y Ali ya han reservado hora en el spa la próxima semana."
Sonreí. "Eso es genial, amor. Espero que te diviertas." Algo se cruzó por mi mente. "Te darán masajes y eso, ¿no?"
Bella sonrió. "Es parte del paquete."
"¿Los dará un hombre o una mujer?"
Bella rio. "¿Importa?"
"Uhhh…"
"¿Tuviste a alguna mujer que te pusiera y te sacara tu ropa ayer, Señor Cullen?"
Ella tenía un punto, pero aun así. "Eso es trabajo, bebé."
"Que trabajo duro que tienes." Dijo sarcásticamente.
Sonreí. "Lo es, pero alguien tiene que hacerlo. Además, es diferente. Es más como que un sastre arregle tu ropa, no que te toque un hombre musculoso llamado Sven quien pasará sus dedos por partes de tu cuerpo donde solo yo puedo tocarlas."
Bella rio. "¿Sven? ¿De donde sacaste ese nombre?"
"De alguna película, me imagino. ¿Así que será hombre o mujer?"
Bella sacudió su cabeza. "Lo sabré cuando esté allí. Pero te puedo asegurar que sea Sven o Svetlana, no habrán dedos en ninguna parte."
Hice un puchero. "Espero que sea Svetlana."
Bella rio. "¿Y si ella me toca? ¿Te sentirás mejor?"
Esa era una pregunta engañosa. "Um…"
"Pervertido." Ella movió su computadora al lado de su cama dándome una mejor vista de su cuerpo. No estaba usando nada más que mi camisa y gruñí. "¿Así que no quieres que nadie más que tú me toque?" Ella preguntó suavemente. La miré con interés mientras su mano se movía por su estómago.
"Sí, lo preferiría de esa manera."
"¿Así que no quieres que me toque?" Ella preguntó, flexionando su dedo contra mi camisa, levantándola un poco, mostrándome un poco más de su muslo sexy.
"No, eso está permitido." Le aseguré, mi voz más ronca y mi verga más dura de solo pensarlo.
"¿En verdad? No quiero hacer nada que tú no quieras." La camisa se movió un poco más, sus dedos tocaron hábilmente su piel. Mi boca estaba seca.
"Quiero que lo hagas, bebé." Pero tenía que estar seguro de que ella lo estuviera. "¿Estás segura de que…?"
"Estoy segura, Edward. Quiero disfrutar esta noche contigo. ¿Quién sabe cuanto pasará hasta que tengamos tiempo para nosotros?"
Ella tenía razón, por supuesto, pero no quería presionarla. "Hazme olvidar." Ella dijo, sus ojos marrones rogándome. Como si pudiera resistírmelo.
"Por supuesto, amor. Sabes que lo quiero. ¿Quieres algo en particular esta noche?" Sería lo que ella quisiera esta noche, lo que sea para hacerla sonreír.
"Solo a ti Edward. Siempre a ti." Sus palabras me movieron como siempre lo hacían. Cada vez que pensaba que no podía amarla más, ella decía algo o hacía algo que me probaba lo contrario.
"Soy todo tuyo."
"Muéstramelo." Ella me pidió, mordiendo su labio. Dejé mi computadora a mi lado y me quité mi remera y mis boxers. Sus ojos se centraron en mi verga, la cual estaba lista y esperándola.
"¿Ves, bebé? ¿Ves lo excitado que estoy?"
Sus ojos me miraron y lamió sus labios. "Uh huh." Ella sonrió y tomó el borde de mi camisa, levantándola lentamente por su cuerpo, revelando su blanca, cremosa y perfecta piel. Sus muslos, su estómago, sus senos firmes… Quería devorar cada pedacito de ella. Ella se quitó la camisa y la dejó a su lado. "Todavía huele a ti." Dijo, sonriendo suavemente.
Eso fue putamente sexy. "Me encanta que mi aroma esté en ti, bebé."
"Yo también. Puedo pretender que estás aquí."
Dolía ante sus palabras. "Quiero estarlo. Más que nada."
"Lo sé." Ella sonrió maliciosamente. "¿Estás seguro que no habrá ninguna interrupción?"
Reí. "Sí. Emmett está en una cena de caridad con mi madre."
Eso la hizo reír e hizo que sus senos se movieran. Joder, quería tocar sus sexys tetas. "De seguro no está feliz."
Reí, recordando su queja cuando se estaba colocando su smoking. "Es su castigo por secuestrarme y asustar a mi madre."
Bella rio. "Él no debería ser castigado por eso."
"Créeme; va a molestarme todo el tiempo." Sonreí. "Pero ahora te tengo a solas y toda para mí, tal como me gusta."
"¿Sí? ¿Y que te gustaría hacer conmigo?" Ella movió su cabeza, pasando sus dedos por su pecho.
"De todo, bebé. Quiero tocarte y probarte y hacerte el amor por horas."
"¿En donde quieres tocarme, Edward?" Un dedo hizo un círculo en su seno derecho y gemí.
"Justo ahí, bebé."
"¿Así?" Ella preguntó, apenas rozando sus nudillos por su pecho. Quería lamerlos.
"Más fuerte." Le dije. Ella apretó su pezón suavemente y gruñí apretando mi verga. "Sí, así." Ella hizo lo mismo con su seno derecho. Era la cosa más hermosa que había visto en mi vida. "Eres tan hermosa, Bella."
"Tú me haces sentir de esa manera. Quiero tu verga, Edward."
Dios. "Es tuya."
"La quiero en mi boca."
Mierda, iba a acabar en cualquier momento si seguía diciendo eso. "Me encanta cuando envuelves tus hermosos labios a mi alrededor, bebé."
"Sé que lo haces. Y te gusta cuando murmuro así." Ella lo hizo y tomé mi verga con fuerza antes de que acabara.
"Maldición, Bella. Sabes que lo hago. ¿En donde quieres mi boca?" Lamí mis labios y ella dio un grito ahogado.
"Oh, por…" Ella comenzó a decir pero me apresuré a interrumpirla.
"No me lo digas, bebé. Demuéstramelo."
Ella lo hizo. Abrió sus piernas y tocó su clítoris. Ella me mataba. "¿Quieres que te pruebe, bebé? Me encantaría. ¿Puedes sentir mi lengua en ti?"
Ella asintió y recostó su cabeza contra el cabecero, su boca entreabierta mientras tocaba su vagina. Tomé un poco de su loción y comencé a tocar mi verga sincronizado con sus movimientos. Su esencia de albaricoque me hacía más duro. Era como si estuviera en la habitación conmigo.
"Te quiero dentro de mí." Me dijo mientras insertaba otro dedo en su interior. Joder. Esto era mejor que verla jugar con su juguete.
"Te quiero más que a nada, bebé. ¿Quieres que te coja?"
"Dios, sí." Ella gimió. Otro dedo se le unió al primero y ella comenzó a tocarse con rapidez. No duraría mucho tiempo, lo cual era algo bueno ya que yo tampoco lo haría. Toqué mi verga con más fuerza.
"Estoy penetrándote, Bella. Estoy tan duro y te sientes tan bien a mi alrededor. Tan caliente y húmeda. ¿Puedes sentirlo?"
"¡Sí!" Ella dijo. "Más. Extraño tu verga dentro de mí."
Joder. "Yo también te extraño, bebé. No puedo esperar a estar de nuevo contigo. A sentirte debajo de mí y que grites mi nombre. Es mi nombre el que gritas, bebé. El mío."
"Joder. Sí, Edward. Soy tuya." Y lo hizo. Gritó mi nombre mientras su cuerpo comenzaba a convulsionar. Tan putamente hermosa. Apenas noté mi propio orgasmo ya que estaba tan atrapado en la manera en que se movía, su piel sonrosada y sus labios entreabiertos. Sentí mi liberación y fue buena pero no era nada comparado con verla así.
Bella rio cuando se concentró de nuevo. "Luces como si hubieras visto un fantasma."
Sacudí mi cabeza. "Mucho, mucho mejor, bebé. Tendré esa imagen en mi mente hasta que pueda verte de nuevo en persona." Algo pasó por mi mente. "Um, ¿podré quedarme contigo durante tu graduación? Puedo irme a un hotel, pero…"
Bella sonrió. "Mi padre sabe que pasamos una semana juntos y que iré a Europa contigo. No creo que pueda protestar si pasas un fin de semana en mi casa."
"Bueno, una cosa es saberlo y otra cosa es verlo, amor." Y enfrentarlo, por supuesto.
"Yo te protegeré."
Reí. "No creas que no te pondré frente a mí en la línea de fuego si es necesario."
Bella rio. "Cuan caballeroso de tu parte." Ella se colocó mi camisa de nuevo, para mi decepción. Tomé unos Kleenex y limpié mi estómago antes de colocar mis boxers de nuevo.
"Okey, entonces ambos nos esconderemos detrás de Emmett."
Ella sonrió. "Ese es un buen plan. Tirarlo a los lobos."
"Una bala podría aumentar su leyenda."
"Tal vez papá podría dispararle en su culo para que la próxima vez que se lo muestre a los paparazzis la gente tendrá algo interesante de que hablar."
Reí. "Le diré a Emmett que dijiste que su culo solo no era interesante."
Bella rio. "Rose estaba divertida y enojada por esto. Ella dijo algo sobre broncear su culo y luego no escuché el resto."
Dios. "Buen plan, bebé. No sé de que van esos dos."
"Su habitación en el hotel no estará cerca de la nuestra, ¿verdad?"
"Dios, no. Al menos los pondremos a tres pisos de distancia."
Ella rio. "Bien. En verdad no puedo esperar, ¿sabes?"
"Yo tampoco, bebé. Casi quedan cuatro semanas. Llegaremos allí."
"Primero tendremos que sobrevivir el encuentro de las familias." Ella me recordó, como si no lo estuviera repasando por mi mente.
"Lo pasaría un millón de veces con tal de estar contigo."
Ella sonrió. "Te amo, Edward. Gracias por hacer que todo sea mejor. Nadie me alegra tanto como tú."
"Ese es mi trabajo de ahora en más, bebé. De día o de noche, cuando me necesites, llámame. Tendré un asistente que se encargue de monitorear mi teléfono todo el tiempo. Él te pasará conmigo, no importa lo que sea."
"Edward, no tienes que hacer eso."
"Sí, tengo que hacerlo. Eres lo más importante en mi vida, bebé. Así que si me necesitas, aquí estoy."
"Bueno, lo mismo va para ti. Si te despiertas sintiéndote solo en esa gran cama de hotel, llámame no importa lo tarde que sea. Prefiero hablar contigo que dormir."
Sonreí. "Lo superaremos, Bella. No te olvides de enviarme tus Words."
Ella rio. "Nunca. Después de todo ellas me llevaron hacia ti."
"Y por eso siempre será mi juego favorito en el mundo."
Bella sonrió. "Tal vez tú deberías ser el rostro de su campaña."
No era la peor idea. "Podría, pero no compartiré nuestra historia con el mundo. Eso es sólo para nosotros, bebé."
"Sí, lo es. Toda nuestra y tú eres todo mío."
"Siempre." Era tiempo de irme, para poder dormir un poco antes de mi viaje. Odiaba hacerlo. "Te llamaré cuando llegue a Berlín, Bella."
"Bien. Cuídate y te veré pronto."
"Nos vemos pronto, bebé. Te amo." Miré cuando ella tomó su computadora, su hermoso rostro llenando mi pantalla. Ella me sonrió una vez más y me dijo que me amaba antes de desconectarse. La mirada en su rostro y la sonrisa era algo que llevaría conmigo cada vez que estuviéramos separados. Un mes. No importaba cuan ocupado los días o las noches fueran, la extrañaría con el alma.
Miiiiil perdones por la demora, pero finalmente llegó el capítulo! Espero que les guste :)
Que tengan un lindo fin de semana,
Besos,
Romi
