Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.


Words With Strangers

Capítulo 42

De todas las maneras que había pensado en conocer al padre de Bella, tenerla presionada contra la puerta, envuelta a mi alrededor mientras yo tenía la erección del siglo definitivamente no estaba en la lista. Lo cual era bastante sorprendente ya que nos conocía bien. Debí de haberme dado cuenta que nos llevaría a esto. Lo que sea. Me congelé, indeciso sobre lo que debería hacer. Sabía que no quería girarme, pero no podía quedarme así hasta que él se fuera, ¿verdad? Tal vez él no me dispararía si yo estaba de espaldas a él. Una evidencia forense como esa no podría ser ignorada, ¿verdad? Él solo podría matarme si yo estuviera de frente a él para que no lo culparan por homicidio. Cierto. Estaba de pie allí, aunque quería morirme de la vergüenza.

"¿Es en verdad indecencia pública cuando técnicamente están dentro del apartamento?" Preguntó una voz demasiado familiar. Bella miró por arriba de mi hombro y de repente lució mortificada. "¿Y tienes jurisdicción en esta parte?"

Mamá. Cerré mis ojos mientras los brazos de Bella se desenvolvían de mi cintura. La bajé al piso y ella inmediatamente enterró su rostro en mi cuello. "Estoy tan putamente avergonzada." Ella susurró contra mi piel.

Pasé mis dedos sobre su espalda mientras me giraba para enfrentar a nuestra audiencia, manteniendo a Bella entre mis brazos. Mamá y papá parecían igual de divertidos, Emmett ni siquiera intentaba esconder el hecho de que se estaba riendo y el padre de Bella lucía, bueno, ni siquiera sabía como lucía. Su rostro estaba rojo; tanto como el de su hija en este momento. Sus ojos, como los de ella, se fijaron en mi rostro y sus labios estaban firmes.

"Maldición, hermano, ¡y yo que pensaba que me iban a atrapar a mí!" Gritó Emmett. "Gracias por salvarme." Charlie lo miró fijamente y él se alejó, levantando sus manos. "No me mires, yo no hice nada."

Los bigotes del padre de Bella se movieron. "Eso es porque Rose no está aquí. De otra manera no lo hubiera pensado."

"¡Hey!" Protestó Emmett, sonriendo. "Aunque probablemente tengas razón."

"Sé que la tengo. Bella, ¿te seguirás escondiendo en el pecho de ese chico o nos presentarás adecuadamente?"

Mi chica suspiró pero se alejó de mí y enfrentó a nuestras familias. Pasé mis brazos por su cintura, apoyándola de la única manera que podía hacer en el momento. "Papá, él es Edward Cullen. Edward, él es mi papá, Charlie Swan."

No sabía que diablos hacer, pero extendí mi mano para dársela. Él miró mi mano, luego mi rostro, luego a Bella, luego a mis padres y a mi hermano antes de tomarla y sacudirla, apretándola un poco más fuerte de lo necesario. No hice mueca ni ninguna reacción instintiva. "Un placer conocerte."

"Desearía poder decir lo mismo." Murmuró, su mirada en mi mano izquierda, la cual estaba en la cintura de Bella. Bueno, demasiado mal, no iba a dejarla ir. No podía dejar de tocarla. Era físicamente imposible hacerlo a este tiempo.

"Bueno, yo estoy encantada de conocerte, Bella." Allí estaba mi madre, ignorando la tensión. Ella dio un paso hacia adelante y abrió sus brazos. Para mi sorpresa, Bella enseguida la abrazó.

"Siento que hayas visto…" Ella comenzó a decir pero mi madre la calló y le dio un golpecito en su espalda.

"Tranquila, cariño. Lo que vi es lo que cada madre quiere ver para su hijo. Él está enamorado y es amado a cambio. Por supuesto, yo ya lo sabía, pero es maravilloso verlo." Ella miró a Charlie mientras tocaba el cabello de Bella. "Estoy feliz de conocerte finalmente."

Bella sonrió y se alejó. "Yo también estoy feliz de conocerte. Edward habla de ti todo el tiempo."

Mamá rio. "Oh, estoy segura de que él encuentra el tiempo para hablar de otras cosas." Dios, mamá. No pienses ni menciones otras cosas. "Carlisle, saluda a Bella."

"Hola, Bella, un placer conocerte." Papá apretó su mano y le dio un apretón. "Gracias por dejarnos venir a tu graduación. Ninguno de nuestros chicos fue a la universidad, así que estamos felices de compartir la tuya."

Bella se sonrojó. "En verdad nos alegra que estén aquí." Miró a su padre quien me seguía mirando mal. "El hombre de mala cara, como estoy segura han deducido, es mi padre, Charlie Swan. Papá, ellos son Esme y Carlisle Cullen. Y Emmett, por supuesto."

"Un placer conocerte, Charlie." Mamá tomó su mano y lo alejó de la puerta. "Estamos encantados de conocer a tu hija. Ella ha hecho a Edward el hombre más feliz, nunca lo he visto así." Como la profesional que era, hizo que Charlie caminara hacia la sala. El resto la siguió, Bella acercándose a mi lado. "De acuerdo a todo lo que él me ha contado sobre ella, es claro que has criado una maravillosa mujercita. Te admiro por haberlo hecho solo. Carlisle y yo teníamos nuestras manos llenas con nuestros chicos. No puedo imaginar tener que lidiar con uno yo sola, incluso si Bella es un ángel."

Charlie lucía un poco sorprendido mientras mamá lo empujaba hacia el sofá y se sentaba a su lado. Yo estaba de pie allí admirando sus habilidades de mandar toda la habitación. "Tú debes ser Sue. Soy Esme Cullen; es un placer conocerte." Ella tomó su mano.

Sue era una mujer bonita, con cabello y ojos negros que parecían ser de descendencia nativa. Ella le sonrió a mi madre. "El placer es mío. Es muy lindo de tu parte que hayas viajado hasta aquí para la graduación de Bella."

Mi madre hizo una seña. "¿Cómo si estuviéramos en otro lado? Carlisle, ven, siéntate con nosotros." Papá tomó la mano de Sue y se sentó al lado de mi madre. Había un lugar en el sofá y por supuesto Emmett se sentó allí al lado de Alice. Yo no sabía que hacer. Bella y yo nos podíamos sentar en las sillas del comedor pero no podía tocarla como yo quería. Ella me empujó hacia el asiento que estaba al lado de la mesa donde se encontraba la TV. Bien. Me senté y ella se sentó a mi lado. Quería que se recostara sobre mi pecho entre mis piernas, pero supuse que era mejor no presionar nada, así que coloqué mi brazo a su alrededor. Ella descansó su cabeza en mi hombro y enlazó sus dedos con mi mano libre.

"¡Hola Sr y Sra. Cullen, soy Alice!" Ella se puso de pie y los abrazó a ambos. "Muchas gracias por sus canastas de regalo, ¡eran increíbles!"

Mamá rio y la abrazó. "Nos alegra tanto que les hayan gustado. Mis chicos me dijeron que serás enfermera."

Alice prácticamente brillaba mientras se sentaba al lado de Emmett. "¡Lo seré! En realidad, ¡he tenido las mejores noticias! ¡Me contrataron para una residencia en Seattle General! ¡Empezaré en agosto!"

"Eso es genial." Le dijo mi padre. "Es un hospital muy bueno y estoy seguro de que te irá muy bien allí. ¿Tienes alguna especialidad en la que quieras entrar?"

"Alice está muy interesada en pediatría." Dijo mi hermano sonriendo. "Ella tiene algo por los adolescentes, ¿verdad, Alice?"

Ella le pegó lo cual por supuesto no surtió ningún efecto en él. "¡Cállate! ¡Eso no es cierto!"

"Eso no fue lo que escuché." Él tocó su costado. "¿A cuantos bailes de graduación has ido desde la última vez que te vi?"

"Eres un imbécil." Luego recordó que teníamos compañía. "Oops, lo siento, él es…"

"Lo entiendo." Le dijo mi madre, mirando mal a mi hermano. "Emmett, basta."

"¿Qué quiere decir con baile de graduación?" Dijo Charlie, quitando sus ojos de Bella y de mí y mirando a Alice.

"Um, nada. Él está siendo un idiota." Dijo Alice rápidamente.

"Así es como son Alice y Emmett, papá." Le dijo Bella. Luego les sonrió a mis padres. "¿Están seguros que no tuvieron una hija hace veintidós años atrás? Ellos pelean como hermanos."

Papá rio. "Trabajé mucho en esa época, pero creo que hubiera recordado si hubiera tenido una hija, incluso una tan pequeña como Alice."

Mamá rio. "Puede que tú no lo hubieras recordado, cariño, pero yo sí. Emmett siempre quiso una hermana menor para molestar. Parece que la consiguió."

"Sí." Emmett pasó su brazo alrededor de ella y sonrió cuando le dio un codazo. "Alice me ama."

"No. Te tolero solo por Bella y Rose." Ella se giró hacia mi madre. "¿Cómo hiciste para terminar con un hijo bueno y uno molesto?"

"Suerte." Dijo mi madre sonriendo. "El bueno también tiene sus momentos no tan buenos."

"Hey, no mencionemos esos." Dije. Ya estaba preocupado de que Charlie Swan me dispare entre los ojos, no necesitábamos darle ánimos.

"Fui afortunado de ser una década más grande que los chicos que le gustan a ella, o sino hubiéramos terminado en un triángulo amoroso." Dijo Emmett, haciendo que Alice chillara de furia. "Odiaría causar una pelea entre mi Rosie y la pequeña Cher."

"De alguna manera, creo que no te importaría." Dijo Charlie. "Alice, ¿de que está hablando? No sabía que tenías novio."

"¡Hago énfasis en la palabra chico!" Gritó Emmett.

"Te odio." Le dijo. "No tengo novio, Charlie. Es solo un amigo. Y es perfectamente legal, aunque no es que estemos haciendo algo ilegal. Emmett hace las cosas ilegales, yo no."

"Hey, estoy reformado." Nos informó. "No he tenido problemas en años."

"Si defines años como cien días, entonces supongo que es cierto." Dijo Charlie sacudiendo su cabeza y girándose hacia mamá. "Mi corazón se detuvo cuando investigué a su hijo y vi que lo habían arrestado cinco veces. Fue un alivio cuando vi que era el E Cullen incorrecto."

Oh, mierda. Los ojos de mamá se entrecerraron y Emmett se movió, colocando a Alice entre la línea de fuego. "¿Cinco veces? ¿De donde salieron las otras dos veces, Emmett? ¿Y por qué me entero de esto ahora?"

"No fue nada, mamá. Todos los cargos fueron absueltos. No vale la pena mencionarlo." Respondió desesperadamente, sosteniendo a Alice de escudo. Ella se movía sin éxito mientras reía; encantada de que Emmett hubiera tenido su venganza, sin duda.

"¿No vale la pena mencionarlo? ¡Creo que vale la pena mencionar que fuiste arrestado cinco veces! ¿Qué hiciste, Emmett?"

"Nada, por eso me dejaron ir. Fue un caso de confusión de identidades." La voz de Em era desesperante. Me preparé porque sabía lo que se venía. Cada vez que él estaba en problemas, caía.

"Nadie en Hollywood confunde tu identidad. ¿Qué hiciste?" Ella demandó, en su tono de negocios.

"Ahora puedo ver por qué le tienen miedo." Bella murmuró. "No quiero estar del otro lado de esa mirada." Era una mirada letal, un fuego verde directo a Emmett. El papá de Bella estaba encantado. Mi papá lucía resignado y Sue parecía confundida. No podía culparla.

"No fue nada, mamá. Lo usual. Una pequeña pelea, destrucción de propiedad, todas cosas muy menores. Y yo no destruí ninguna propiedad. Una silla se rompió cuando intenté remover a la persona que estaba intentando pegarme. Yo la pagué, no hubo daño."

"Conocerás el daño pronto, chico." Ella murmuró. "¿Por qué no presentaron cargos?"

Los ojos azules de Emmett se agrandaron y sonrió. Estaba jodido y lo sabía antes de que él abriera la boca. "Edward habló, firmó un par de autógrafos, les dio unas entradas para los estrenos y todo salió bien. Él es mi héroe."

Y sería la última vez que lo hiciera. Todas las miradas se posaron en mí y Bella susurró. "Uh oh." Ella tenía razón.

"¿Arrestaron dos veces a tu hermano y tú no me dijiste?" Preguntó mamá, dirigiendo su fuego hacia mí. Pensé en esconderme detrás de Bella como Emmett lo había hecho con Alice pero amaba a Bella demasiado para tirarla a los lobos.

"En ese momento, quería que siguiera vivo. Ahora me arrepiento." Le dije, mirando a mi hermano con odio. Él se encogió de hombros y murmuró lo siento. "Te prometo que si lo arrestan de nuevo, ni siquiera pagaré su fianza, ni dejaré que no presenten cargos."

"¿Así que chantajeaste a un oficial?" Preguntó el papá de Bella, sonando aterrador. Que se joda mi hermano.

"No, señor. Fui a pagar su fianza y ellos empezaron a pedirme autógrafos y cosas y yo les di lo que querían en el nombre del espíritu de la comunidad. Yo apoyo a la fuerza policial."

Bella rio ante mi intento de besar su culo y apreté su cintura. "Cállate, estoy intentando no morir." Susurré.

Mamá se giró hacia el papá de Bella. "¿Y por qué estabas revisando a mi hijo? ¿Qué ha hecho? ¿No es eso un abuso de la fuerza policial?"

Oh, mierda. La mandíbula de Charlie se apretó. "Él está saliendo con mi hija. Tenía que revisarlo, asegurarme que no tuviera un pasado sórdido."

Los ojos de mamá se entrecerraron. "¿Y revisas cada persona que ha salido con Bella, o solo mi hijo tiene ese trato?" Demandó.

"Esme." Dijo papá, colocando su mano en el hombro de mamá en caso de que ella decidiera atacar.

Charlie se acomodó en su lugar y miró a Sue, quien sacudió su cabeza. "Te dije que era una mala idea."

"Okey. Tal vez nunca lo he hecho antes, pero debería de haberlo hecho y tal vez ella hubiera evitado que el último idiota le hubiera roto el corazón."

"¿Oh, en serio? ¿Tenía alguna especie de pasado criminal escondido que te hubiera dado una pista de que él es un idiota que se acuesta con mujeres por ahí?" Preguntó mamá, sonriendo dulcemente. Ella se giró hacia Bella. "Lo siento, cariño, no estoy aligerándolo, es que dudo que los reportes policiales sean tan detallados."

Bella mordió su labio mientras su padre se movía. "No, pero…"

"Bueno. Entonces si quieres saber sobre Edward, solo hubieras tenido que tomar una revista. No es necesario que revises su archivo. Diría lo mismo sobre mi otro hijo, ya que sus encuentros parecen estar en todas las revistas también, pero claramente logró esconder uno o dos." Ella miró a Emmett. "Puedo entender que quieras proteger a tu hija. Y estoy segura de que también sabes que Edward tuvo un año duro, pero yo no tengo nada en contra de tu hija." El tono de mamá era feroz y podía sentir todo su amor en sus palabras.

"Sí bueno, si vale la pena decirlo, Edward parece ser un tipo decente." Murmuró. "Me disculpo por haberme pasado de la raya."

Mamá rio, encantada. "Oh, Charlie, lo entiendo. Ella es tu mundo entero."

El papá de Bella se sonrojó. Yo reí. "Ahora veo de donde lo sacas." Le murmuré a ella. Ella tocó mi estómago y me acerqué más. Era gracioso, probablemente debería estar molesto de que nuestros padres estuvieran hablando sobre nosotros mientras estábamos aquí, pero no lo estaba. No me importaba nada mientras pudiera sostener a Bella y acercarme a ella.

"Sí bueno." Charlie me miró de nuevo. "Supongo que puedo entender lo que estabas diciendo afuera. Es claro que a tu hijo le importa mucho Bella."

"Lo hago." No dejaría que mamá lo confirmara por mí. "La amo." Bella apretó mi mano. "Todo lo que quiero hacer es hacerla feliz."

"Y parece que lo haces." Ella me sonrió.

"Aww, cálmate, Papá Jefe, él está loco por ella." Todos los ojos se giraron hacia Rose quien estaba de pie con cajas de pizza y un par de bolsas. "¿No crees que no hubiera pateado su culo si él no fuera perfecta para ella?"

Charlie sonrió y se puso de pie al mismo tiempo que Emmett lo hizo. Él miró a Em, quien inmediatamente se alejó. Yo reí. Había conseguido algo de apoyo, pero parecía que Emmett necesitaba más trabajo. Charlie caminó hacia ella y tomó la comida, dejándola en el bar antes de abrazarla. "¡Rose! ¿Dónde has estado? ¡Te extrañamos!"

Rose nos sonrió por arriba del hombro y movió sugestivamente sus cejas mientras Bella sacudía su cabeza. "Tuve que soportar al imbécil de la pizzería. Tomó más tiempo de lo que había planeado salir de allí."

Charlie se alejó, mirándola ferozmente. "¿Quién te molestó?"

Rose rio y besó su mejilla. "Nadie me molesta, Charlie. ¿No lo sabes ya? Solo fue algo que tuve que quitar." Ella hizo una mueca y dijo algo muy parecido a Newton. Ella suspiró y supuse que estaba en lo correcto.

"Hey, Em, ¿Qué te parece si vamos a buscar más pizza? Creo que no hay suficiente." Sugerí.

"Edward, no es necesario." Bella apretó mi mano.

"Sí, ¿por qué no vamos?" Se puso de pie y caminó hacia Rose. "Um, Jefe, señor, oficial, the president, ¿sería posible que pueda saludar apropiadamente a mi novia?"

"¿Qué consideras que es un saludo apropiado? ¿Lo que hizo tu hermano?" Demandó. Mierda.

"Papi, eso no fue nada." Dijo Bella. Charlie la miró.

"No, señor. No considero que eso sea apropiado para nada." Rose reía con su cabeza en el hombro de Charlie, disfrutando de la miseria de Emmett. Tenía que admitir, yo también lo disfrutaba. Mis padres y Sue reían y Alice lucía encantada.

"La última vez que tú y Rose fueron interrumpidos por un policía intercambiando un saludo fue mucho menos apropiado." Dijo Alice. Em se puso pálido y Rose rio.

"Maldición, Alice, ¿por qué lo tuviste que mencionar?" Preguntó, sonando miserable.

"Tal vez porque tú mencionas a Jasper cada cinco minutos, ¡imbécil! Te lo merecías."

"Sí, Emmett." Dijo mamá. Papá sacudía su cabeza.

"¿Sabían sobre esto?" Le preguntó Charlie a mis padres.

Mamá sonrió y asintió. "Él me cuenta casi todo, excepto los arrestos."

"¿Qué hiciste?" Le preguntó Charlie a Emmett.

"Nada, por supuesto. Un amistoso oficial de la ley nos vio en estacionados en un parque estatal luego de su cierre y nos pidió que nos moviéramos. Perdimos el paso del tiempo." Los ojos de Emmett se agrandaron. "No estábamos haciendo nada, solo hablábamos. Rose es una mujer fascinante, lo cual estoy seguro de que sabes."

"Oh, lo sé." Charlie asintió. Los hombros de Emmett se relajaron un poco. "Y también sé mas de ti de lo que me importaría, incluyendo como luce tu culo." Todos nos reíamos y Em lucía miserable. "Así que dudo que hayan estado discutiendo sobre el clima o política o medicina con mi brillante Rose."

"Um, bueno…"

"Era una mujer policía, Charlie. Ella coqueteó con él frente a mí." Rose le sonrió y Emmett lucía como si quisiera que se lo tragase la tierra.

"¿Coqueteaste con otra mujer frente a Rose?" Le preguntó.

"¡Estaba evitando que nos arrestaran! ¡Y tu preciosa Rose casi le pega! Así que deberías alegrarte por lo que hice."

Los bigotes de Charlie se movieron y comenzó a reírse. "¿Lograste coquetear y evitar que te multen y que esta de aquí asalte a una oficial? Tal vez no eres completamente inútil después de todo."

La boca de Emmett se abrió y cerró un par de veces. "Um, ¿gracias, creo?"

"Igual te estaré vigilando." Le advirtió. Soltó a Rose y le dio un empujoncito hacia donde estaba Emmett.

Mi hermano, graciosamente, tomó la mano de Rose e hizo una reverencia. "¿Qué diablos estás haciendo?" Ella le preguntó, acercándolo a su lado y dándole un beso rápido. Los ojos azules de Emmett se agrandaron pero Charlie no pareció afectado.

Se alejaron y él guio a Rose hacia donde estaban nuestros padres. "Ellos son mamá y papá." Le dijo a ella. "Mamá, papá, ella es Rosie." Se pusieron de pie y mamá abrazó a Rose. Ella quedó un poco perpleja pero la abrazó.

"Gracias." Le dijo.

"Gracias por dejarnos ser parte de algo tan grande. No nos lo perderíamos por nada en el mundo." Mamá la soltó y Rose abrazó a mi padre también. Juro que vi lágrimas en sus ojos cuando lo soltó pero les sonrió.

"Nos alegra que estén aquí. Siento que la cena se haya tardado un poco. Y guardamos una botella de Cristal si prefieren eso a la cerveza."

"Elegiremos lo que ustedes prefieran." Le dijo mamá.

"Rose, ella es Sue." Charlie presentó.

Rose le dio su mano y sonrió. "Es un placer conocerte. Alice dice que estás cuidando bien del jefe."

Sue sonrió. "Hago lo mejor que puedo. Por lo menos ahora come vegetales algunas veces por semana."

Rose sonrió. "Bien. Lo queremos aquí por bastante tiempo. ¿Las cebollas y los pimientos en la pizza cuentan como vegetales?"

Ella rio. "No, pero haremos una excepción esta noche."

"¡Esta noche festejamos!" Declaró Rose. Y eso fue lo que hicimos.

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"¿Así que, chicas, ya empacaron?" Preguntó mamá luego de cenar. Esperaba y rezaba porque esta noche terminara. Bueno, por lo menos la parte fraterna. Tenía planes para el resto. Planes que involucraban la desnudez.

"La mayor parte." Respondió Bella. "Estas dos me arrastraron a hacer compras cada vez que hacíamos una pausa de los estudios." ¿De compras? ¿Para que? Esperaba que fuera algo bueno.

Rose rio. "No podíamos sobre estudiar, Bella. Necesitábamos algo de tiempo."

"Hablando de eso…" Murmuró Charlie. "Tengo algo para ustedes. Déjenme ir a buscarlo."

Miré a Bella quien se encogió de hombros. "¿Daremos los regalos ahora? ¡Carlisle!" Dijo mamá mientras nos dirigíamos afuera a traer lo que sea que hayan traído. Bueno, mierda; tenía solo una cosa. Se lo daría ahora.

Charlie y papá llegaron juntos, riendo y trayendo un par de maletas con ellos. "Tú primero." Le dijo papá a Charlie.

Él trajo las maletas hacia Bella. "Creí que tal vez podrías usarla en tus vacaciones. Se supone que son las mejores para viajar y…" se calló cuando Bella lo abrazó.

"Gracias, papá. Definitivamente voy a usarlas."

"Bien. Bueno, entonces, no soy muy bueno con esto de los regalos, así que decidí que ustedes elijan lo que quisieran." Abrió el bolsillo de la maleta y sacó tres sobres los cuales se los dio a las chicas. "Eso también es para sus vacaciones. No es mucho pero supuse que ustedes chicas podrían gastarlo allí."

Las tres lo abrazaron y lo besaron en agradecimiento. "No debiste haberte molestado, papá."

"¿Qué? ¿Enviaré a mis chicas a otro país sin dinero?" Me miró y se encogió de hombros. "Sé que él tiene dinero pero no deberían depender de él y además deberían tener su dinero por las dudas."

"Eres demasiado increíble, Charlie. No tenías que darnos nada." Dijo Rose.

"Por supuesto que sí." Hizo una seña, su rostro rojo. "Solo diviértanse y no se metan en problemas." Se dirigió hacia Emmett.

Mamá rio mientras abría la maleta que había traído papá. "Empezaré con Alice y Rose ya que les daremos algo similar." Ella le dio los paquetes a las chicas y le agradecieron antes de abrirlo.

"¡Mierda, esto es tan genial!" Dijo Rose, sosteniendo el estetoscopio. "Está grabado con mi nombre y mi fecha de graduación."

"¡El mío también! Muchísimas gracias, Sr y Sra. Cullen." Alice los abrazó y mamá rio.

"Por favor, dime Esme. Y de nada. Rose, tenemos algo más para ti."

Papá le dio a Rose un bolso de doctor negro. No era nuevo, eso estaba claro. Tenía unos rasguños y estaba un poco gastado. "Este fue mi primer bolso médico. Esme me lo dio cuando me gradué de la escuela de medicina y queríamos que lo tuvieras."

"Oh, por Dios." Logró decir Rose entre lágrimas. "Esto es… nadie nunca me ha dado nada que pueda significar tanto. Muchas gracias." Ella abrazó a papá y él le sonrió a mamá mientras la abrazaba. Rose abrazó a mamá y ésta le susurró algo al oído. Rose se alejó, sonriendo y secando sus lágrimas. "Él me dijo que tú serías así pero nunca quise creerlo en verdad. Eres increíble. Gracias."

Mamá rio y quitó el cabello de su rostro. "Eres parte de nuestra familia ahora y finalmente tendremos otro doctor en la familia. Estamos encantados." Se giró hacia Bella y le dio un paquete. "Feliz graduación, dulce chica."

No tenía idea lo que mamá le había dado, aunque sí sabía la otra parte del regalo. Esperaba que a Bella le gustara. Imaginaba que no podía no gustarle. Bella abrió el regalo y dio un grito ahogado. "¿To Kill a Mockingbird? ¿La primera edición? Es hermoso." Ella sostuvo el libro en su pecho como si fuera algo preciado. Sonreí al ver lo linda que se veía. "Esto debe haber costado una fortuna. No puedo…"

"Puedes y lo harás. Este en realidad era mi libro. Mi libro favorito. Mis padres me lo dieron hace años y quiero que lo tengas." Le dijo mi madre. Bella la abrazó y le agradeció una y otra vez. Luego hizo lo mismo con papá.

Mamá le sonrió. "Quería que alguien que amaba leer tanto como yo lo tuviera, y los chicos solo entierran sus narices en guiones, revistas de chicas o ciencia ficción." Ella arrugó su nariz mientras Bella reía. "Y si necesitas un lugar para guardarlo, bueno, tenemos un lugar para ti." Ella le dio a Bella una fotografía de la biblioteca, la cual se había pasado un mes arreglando en mi casa. "Esa es la casa de Edward. Es de parte de todos nosotros, un lugar para que leas o trabajes o lo que sea." Había un gran y elegante escritorio, una chimenea, un sofá y unas cómodas sillas para leer. Según el rostro de mi chica, su sueño se había vuelto realidad.

"¿Me están regalando una habitación?" Preguntó Bella, mirándonos. Miré a su padre, quien estaba sonriendo, gracias a Dios. Tenía miedo de que la idea que ella tuviera una habitación en mi casa no fuera bien recibida.

"Una biblioteca. No son todos primeras ediciones, pero intenté conseguir una buena colección de clásicos y cosas nuevas." Le dijo mi madre. Bella los abrazó de nuevo.

"¡Me encanta! ¡Mira, papá, una biblioteca!"

Él asintió. "Es una habitación bastante elegante, Bells. Luce genial." Miró a mis padres. "Gracias. Yo… sólo, gracias."

Bella corrió hacia mí y me abrazó. "¿Lo supiste todo este tiempo y no me lo dijiste?"

Reí. "¿Qué clase de regalo sería si ya te lo hubiera dicho? Mamá necesitaba ocuparse de algo mientras nosotros no estábamos. Aunque fue su idea, yo solo le di la habitación."

"Me diste mucho más que eso." Ella susurró y me besó. Maldición, ¿Cuándo se iban?

"Rosie, mi regalo para ti es en privado." Anunció Emmett, haciendo que Charlie lo mirara de malos modos. Reí. Por lo menos el mío era apropiado para la habitación. "Pero tengo uno que puedo mostrarte ahora." Se quitó la remera, lo cual nos sorprendió a todos. Pero luego lo vi. Se había tatuado una rosa con su nombre en su corazón. Era increíble, la rosa era roja y en verdad se notaba. Su nombre era de color negro.

"Joder." Logró decir Rose, tragando en seco. "Yo, huh, me encanta, Emmett."

"Ponte tu remera de nuevo, muchacho. No estamos en un gimnasio." Le dijo Charlie. Papá y mamá reían y sacudían sus cabezas mientras Sue lucía sorprendida. Oh, hombre.

"Lo siento." Rápidamente se puso su remera y Rose gimió esperando que nadie lo sintiera, pero Bella y yo lo hicimos. Sí, los padres tenían que irse pronto.

"Alice, Edward y yo no estábamos seguro de que regalarte y él no me permitió darte dinero para la fianza o pañales para tu próximo pretendiente…" Gruñó cuando ella le pegó. "Así que te damos esto." Le dio un vale de compras. "Supongo que muchas enfermeras tienen problemas con zapatos y esas cosas, eso fue lo que dijo papá, así que este lugar es bueno para eso y bueno, con lo que pusimos allí puedes comprarte todos los que quieras."

Los ojos grises de Alice se agrandaron. "¿Me compraron algo lindo… para que pueda usar?"

Emmett se encogió de hombros. "Bueno, sí, supongo."

Ella le saltó encima y lo abrazó. "Aun así no me caes bien." Le dijo, haciéndolo reír.

"Puedo notarlo."

"Pero creo que te amo como amaría a un hermano molesto."

Él sonrió y la despeinó. "¡Sabía que lo hacías! Te dije que me amabas."

"Y ahora no lo hago." Ella intentó alejarse pero él no la dejó. "Maldición, necesito abrazar menos a mi molesto hermano."

Sonreí. "Puedes deberme una."

"Está bien." Ella suspiró y se quedó en los brazos de Emmett.

"Supongo que es mi turno." Saqué de mi bolsillo una caja de joyas. Los ojos de Bella se agrandaron un poco cuando la vio. Sonreí. Como si fuera a proponerle matrimonio en una habitación llena de personas. No, tenía planes para eso, pero le estaba dando un poco de tiempo antes de preguntárselo. "Para la profesora." Le dije.

Sus ojos se agrandaron cuando tomó la caja pero suspiró y la abrió. Su boca se entreabrió y luego sonrió brillantemente. "¡Me encanta!" Ella me besó, sin preocuparse por nuestros padres.

"Discúlpenme, ¿pero podemos ver que diablos le regalaste?" Demandó Rose.

Reí mientras nos apartamos. Bella sacó el colgante de la caja y lo levantó. "Me regaló un pendiente en forma de manzana." Rose rio. Tenía el presentimiento de que sabía lo que significaba la manzana para nosotros.

El tipo de Cartier parecía un poco divertido ante mi pedido pero armaron una linda manzana con rubíes y esmeraldas. Lo personalicé con una B deletreada con diamantes en la manzana.

"¡Es hermoso!" Exclamó Alice.

"Encantador." Dijo Sue. Charlie gruñó un poco. Mis padres lo habían ido a buscar por mí, así que ya lo habían visto.

"¿Puedes colocármelo?" Dijo Bella. Separé su cabello y abrí la cadena, la cual era un dolor en el culo, déjame decirte. Logré colocársela alrededor del cuello sin mucho esfuerzo alguno. Por lo menos no se lo tuve que pedir a mi mamá.

"Me encanta. Te amo. Gracias." La besé de nuevo, rápido esta vez para que nadie nos diga nada.

"Bueno, creo que debemos irnos al hotel." Mamá, por suerte, me guiñó un ojo mientras tomaba su bolso. "Charlie, Sue ¿ustedes también se van? ¿Estaba pensando que tal vez podemos tomarnos algo en el hotel?" Mi madre era una santa. En serio. Debían de colocar su foto en la luna o algo así.

"Seguro." Aceptó Sue mientras Charlie lucía un poco indeciso.

"¡Genial!" Mamá enlazó su brazo y caminaron hacia afuera. "Estaremos temprano para poder verlas antes de la ceremonia. Buenas noches, chicos." Nos besó a cada uno en la mejilla.

Charlie se puso de pie y miró a su novia y a mi madre. "Mi esposa no acepta un no como respuesta. Es mejor irnos."

Charlie miró a Bella y a mí y luego a Emmett y a Rose. Suspiró y acomodó sus hombros. "Okey. Supongo. Buenas noches, entonces." Me miró fijamente antes de irse.

"Pobre papá, odia que su niña pequeña esté a punto de ser tomada por una estrella de cine." Rio Rose cuando la puerta se cerró.

"Cállate, Rose." Murmuró mi novia.

"Sí, cállate, Rose." Le dijo Emmett, tirándola sobre su hombro y dándole una nalgada. "¿Qué fue eso de decirle al jefe sobre la policía? ¡Quería matarme! Entiendo que Alice quiera tirarme debajo del autobús, ¿pero tú también, bebé?"

"Necesitas un buen susto de vez en cuando. Ahora llévame a mi habitación y déjame ver tu tatuaje."

"¡Adiós!" Gritó Emmett yendo a la habitación.

Alice suspiró. "¿Por qué tiene que estar mi habitación al lado de la suya?" Ella nos miró y sonrió. "No es que la de ustedes sea mejor, me imagino. Okey, iré a encender mi estéreo toda la noche."

La saludé y guie a Bella hacia su habitación. Ella rio y me sostuvo fuertemente mientras se abría la puerta. "Al fin solos." Logró decir cuando cerramos la puerta y la empujé contra ella, besándola fuertemente. La levanté, mientras ella enlazaba sus piernas alrededor de mi cintura.

"Creo que ya hemos estado aquí." Murmuré, haciéndola reír mientras la besaba y pasaba mis manos por todo su cuerpo, apretando su culo.

"Sí, horas y horas atrás. Demasiadas horas."

"Demasiadas horas atrás." Coincidí, quitándole la remera. Luego le quité su sostén y allí estaban sus encantadores senos. "Dios, te extrañé. Y esto. Y éstos." Los toqué mientras ella se sostenía con sus piernas.

"Todos también te extrañamos. Dios, Edward, tócame."

"Lo estoy haciendo, bebé. Deberías de haberme dicho que tu papá estaba aquí la última vez."

Ella rio. "Lo olvidé. No podía pensar en nada más que en ti."

Sabía como se sentía. La llevé a la cama y la dejé allí. Tan putamente hermosa. Estaba medio vestida, cosa que iba a arreglar. Bajé sus jeans, y los quité junto con sus bragas. Ella solo estaba usando el collar que le había regalado. Era hermosa. "Te necesito." Le dije, quitándome la remera.

Ella se sentó y desabrochó mis jeans. "Yo también me necesito. Ha pasado tanto tiempo. He querido que me tocaras toda la noche, Edward. Por favor." ¿Cómo si tuviera que pedírmelo? Quité mis jeans y mis boxers y los tiré por ahí.

"Dios, sí." Dijo cuando me vio desnudo. Me acerqué a ella y la besé. Sus manos tocaron mi cabello, y su cuerpo se movía debajo del mío. "Ahora, maldición." Sus piernas se abrieron y estaba allí. Podía sentir su calor. Me posicioné en su entrada. Los sonidos que hacía, los gemidos de placer y frustración me excitaban demasiado. La penetré de una sola estocada, sin perder el tiempo. No podía. Las horas pasadas habían sido una tortura, queriendo y necesitando tocarla mientras soportaba las miradas de su padre y nuestras familias conociéndose.

"¡Sí!" Gritó Bella mientras entraba en ella de nuevo. "Tómame, Edward. Duro. Rápido. Solo, Dios, por favor."

"No tienes que pedírmelo dos veces, bebé." Entré en ella con fuerza. Enganché sus piernas con mis brazos para poder ir con más fuerza, chocando su cuerpo contra la cama. Ella movió sus caderas con las mías; manteniendo el ritmo, sus senos rebotando, y su boca abierta de placer. Tan putamente hermosa. Extrañaba esto, demasiado. Pensé que podía tomar mi tiempo y saborearla, pero no esta vez. Después, sí, después podía ser dulce y cariñoso, pero ahora tenía que tenerla. Ella estaba tan húmeda y caliente a mi alrededor. Se sentía tan bien luego de cinco semanas de no tener nada más que su loción y mi mano.

"Bella, tan bien." Le dije, dándole una estocada más profunda. Ella gritó mi nombre y sabía que estaba cerca. Levanté sus piernas un poco más arriba. Ella gritó mi nombre mientras acababa a mi alrededor. Se sentía increíble. Acabé fuertemente dentro de ella. Gracias a Dios. No podía esperar mucho más. Había pasado mucho tiempo.

Ella suspiró y dijo mi nombre suavemente, mientras bajaba sus piernas y salía de su interior. "Valió la pena la espera." Me dijo, lo cual me hizo sonreír.

"Esperaría para siempre por ti, si tuviera que hacerlo, pero me alegra tanto no tener que hacerlo."

Ella rio. "Yo también. Y me alegra que estés aquí. Y lamento tanto lo de mi papá."

La acerqué a mí y miré sus hermosos ojos. "Bebé, no tienes nada de que lamentarte. Estoy bastante seguro que no me odia."

Ella sonrió. "Sé que no lo hace. Creo que ahora no duda de nosotros."

Sacudí mi cabeza. "No creo que mi mamá lo hubiera dejado."

"Tu mamá es la mejor. No puedo creer que me dio su libro."

Sonreí. "Él quería que tú y Rose se sintieran en verdad parte de la familia. Y lo eres." Y lo serás. Lo haré oficial algún día pronto.

"Y ahora tengo una habitación en tu casa."

"Todas son tuyas. Excepto la habitación de Emmett. Aléjate de allí."

Bella rio. "Lo haré." Tomó mi rostro entre sus manos y me besó suavemente. "Te amo. Siempre."

Sus palabras llenaban mi corazón. "Yo también te amo. Siempre lo haré."

"No quiero estar más tiempo separada de ti." Me dijo suavemente. "Lo odio."

Mi corazón latía con rapidez. Era la hora. "Entonces no lo hagas. Quédate conmigo."

Sus ojos buscaron los míos. "¿Estás diciendo lo que creo que estás diciendo?"

Reí. "Si piensas que estoy diciendo que quiero que estés conmigo siempre, entonces sí. Puedes tomar tus clases online, o transferirte a alguna universidad en California, o me puedo mudar aquí si quieres quedarte aquí." Su sonrisa se agrandaba con cada palabra que decía. "No quiero decirte adiós o te veré pronto de nuevo, a menos que sea por el día cuando tenga que irme a trabajar y luego volver a casa en la noche. O viceversa."

Bella rio y me besó. "Yo también quiero eso. Pero no quiero que pienses que quiero que te hagas cargo de mí o seguirte. Quiero decir, eso suena patético o algo así y odiaría que pareciera de esa manera pero…"

La silencié con un beso. "No parece esa manera. Te quiero conmigo. Yo puedo ser el patético si uno de nosotros tiene que serlo, pero quiero pensar que nos amamos y no quiero pasar meses sin vernos. Eso suena mejor."

"Sí." Ella sonrió. "Tenía miedo de decir algo."

"Nunca tengas miedo de decirme nada, bebé. Lo quiero todo, lo bueno y lo malo." Toqué su mejilla. "Para siempre comienza ahora."


Espero que les guste el capítulo! Quedan tan solo 7 para que esta historia se acabe :( buuu no quiero!

Muchas gracias por sus reviews, que tengan un lindo fin de semana :)

Besos,

Romi