Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.


Words With Strangers

Capítulo 45

El sonido de la alarma hizo que Bella gruñera y enterrara su cabeza en la almohada. Reí mientras la apagaba y besaba su nuca al mismo tiempo que me levantaba.

"¿Cómo puedes estar tan despierto?" Ella murmuró, mirándome con un ojo entreabierto.

Ella me preguntaba lo mismo cada mañana en las últimas tres semanas desde que habíamos estado en el hotel. Bueno, por lo menos cada mañana desde que estaba aquí. Las chicas habían viajado a París y Rome por tres días. Pero volvieron el fin de semana, cuando tenía tiempo libre para poder pasar con Bella. Aunque lo único que hacíamos era quedarnos en el hotel y mirar películas, pero aun así.

"Es hábito, bebé. Vuelve a dormir." Ella murmuró algo como "Te amo." Lo cual me hizo sonreír. "Yo también te amo."

Mientras me aprontaba, no podía dejar de pensar en como había cambiado mi vida desde que Bella llegó. Estaba acostumbrado a estar solo en la habitación del hotel por semanas y nunca me había molestado, pero ahora que ella estaba aquí, todo era mejor. Diablos, los pocos días que había pasado sin ella cuando fueron a París y a Roma me había hecho extrañarla mucho más que antes, si eso era posible. Supongo que cuanto más tiempo pasaba con ella, más deseaba tenerla cada día.

Y lo estaba ahora. Era increíble pensar sobre el hecho de que en verdad habíamos empezado a vivir nuestro para siempre. Seguro, solo las personas más cercanas a nosotros lo sabían, pero eso era todo lo que importaba. Había estado nervioso sobre lo que podía llegar a decir Jessica, pero hasta ahora había estado callada. Rose era realmente aterradora, así que no podía culparla.

Habíamos salido de Seattle sin problema. Las chicas llegaron primero y entraron al avión antes de que nosotros llegáramos al aeropuerto. Emmett, por supuesto, había hecho una gran producción mientras estábamos en la fila, creando un revuelo a nuestro alrededor para mantener la atención de las personas en nosotros. Habíamos aterrizado en plena noche en un vuelo privado y de nuevo nos fuimos en autos separados para que las chicas llegaran al hotel antes que nosotros. Por ahora todo había salido bien. Bella tenía una habitación al lado de la mía, aunque no la usaba, pero sus cosas estaban allí y desordenábamos las sábanas de vez en cuando, a veces de manera sexy, y otras veces para demostrar que alguien vivía allí.

Esta noche, finalmente la sacaría a cenar. Había hecho que Martin arreglara una cena privada para nosotros en el Reinstoff, uno de los mejores restaurantes de Berlín. Había aprendido por experiencia propia que los mejores restaurantes en Berlín cerraban los sábados y los lunes por la noche así que era perfecto para que nosotros saliéramos sin que nadie nos viera. Todo lo que se necesitó fue un poco de dinero y la promesa de cenar una noche que estuviera abierto para que pudieran tener publicidad y todo estaba bien. Estaba muy entusiasmado por tener una verdadera cita con ella, aunque fuera una privada.

Pasé mi mano por mi cabello y regresé a la habitación. Bella estaba sentada, usando una de mis remeras y frotando sus ojos. "Bebé, ¿qué estás haciendo? Vuelve a dormir."

Ella rio. "No puedo. Estoy demasiado entusiasmada por esta noche."

Me sobraban unos minutos así que me senté a su lado y a besé suavemente. "Yo también."

"Le dijiste a Kate, por las dudas, ¿verdad?"

"Sí, ella está preparada por si alguien nos descubre, pero creo que estaremos bien." Ella se encontraría conmigo en el restaurante y para el conocimiento de todos estaba cerrado esta noche, así que me sentía bastante bien. La seguridad en la filmación era muy buena y la prensa no acampaba para tomar fotos de mí mientras trabajaba. Una o dos era todo lo que necesitaban porque no era tan excitante. Nadie sabía que mi novia estaba en la ciudad conmigo y hacíamos lo mejor para mantenerlo así.

"Bien." Dijo Bella, descansando su cabeza en mi hombro. Toqué su cabello y disfruté del momento.

"¿Qué tienes planeado para hoy?"

Ella rio suavemente y se giró para mirarme. "Ir de compras por algún atuendo para esta noche." Intenté protestar pero ella sacudió su cabeza. "Sé que no tengo que vestirme elegante pero quiero hacerlo. Hasta ahora la única vez que me vestí elegante para ti fue para ir a cenar con otro tipo y para mi graduación."

Hice una mueca ante la mención de otro tipo lo cual la hizo reír y tomó mi rostro entre sus manos. "Lo cual es exactamente porque quiero ponerme linda para ti."

"Siempre estás linda para mí, bebé. Demasiado linda. Hermosa."

Ella me besó y comencé a pensar sobre tener llegar tarde al trabajo. Había cosas mejores, mucho mejores para hacer antes que sentarse en la sala de maquillaje por una hora. Bella se alejó antes de que pudiera empujarla en la cama y poseerla. "Y me encanta que lo pienses, pero aun así. Esta es nuestra primera cita a solas que no se llevará a cabo en nuestro apartamento o la cabaña…"

"Nuestra cabaña." La corregí, haciéndola sonreír.

"Nuestra cabaña. Aun así, quiero hacerlo bien."

"Haz lo que quieras, bebé. No me quejaré si te quieres vestir para mí." Tendría que tomar un traje de vestuario. Steven Steele usaba un par de trajes en esta película así que sería fácil. Y enviaría a Martin a que comprara flores o algo así. Mordí mi lengua antes de preguntarle si necesitaba dinero para sus excursiones.

Habíamos tenido nuestra primera, o supongo que técnicamente segunda si contabas la grande antes de conocernos, pelea cuando intenté darle dinero a Bella para su viaje a París. Lo que había descubierto era que ella aceptaba mis regalos, pero no quería que le diera dinero físicamente para sus viajes. Y como ella había dicho, yo había pago para que ella viniera aquí, y por el hotel, y lo que ella tenía que hacer era pagar sus cosas cuando estuviera en el país. No estaba encantado con eso pero entendía su rechazo por tomar mi dinero. Puede que lo haya compensado al darle dinero a Alice, solo por las dudas. No quería que Bella visitara la Europa barata. Por supuesto, la próxima vez que lo experimentara sería conmigo, y me aseguraría de mostrarle todo en primera clase. Ella se lo merecía.

"Sí las chicas están esperando ir de compras. Y por supuesto, al spa." Ella dijo secamente.

Le sonreí. "Ese es un regalo, así que no puedes enojarte."

Ella rio. "Nunca me podría enojar contigo…"

"A menos que trate de darte dinero. Esta vez no es dinero." Le dije.

"¿No crees que no sé por qué Alice se rehusó de la nada a quedarse en los hosteles que habíamos elegido en Roma y París y por qué estaba dispuesta a pagarnos una habitación?"

Maldición. Me atrapó. "Estoy seguro de que Alice tiene unos estándares muy altos." Intenté decir pero ella tapó mi boca, riéndose.

"Sí, y es lindo de tu parte que financies sus altos estándares." Ella quitó su mano y me besó. "No estoy enojada. Es dulce que quieras darme lo mejor."

Gracias a Dios. "Lo hago, bebé."

"Ya lo tengo, contigo. Pero gracias por demostrármelo." Ella me besó de nuevo y me dio un empujón cuando quise profundizarlo. "Ve. Quiero que tengamos nuestra noche juntos y no la tendré si llegas tarde a trabajar."

Ella tenía un punto. "Okey, amor. ¿Te veré a las siete?"

Ella asintió. "Sí. El auto estará aquí a las seis. Estaré lista."

"Bien." La besé de nuevo. "Ve a dormir de nuevo y luego diviértete hoy."

"Lo haré. No puedo esperar a verte esta noche."

Sonreí, tampoco podía yo. "Yo tampoco, bebé. Diviértete comprando. Compra algo sexy."

Bella rio y se recostó. "Cuenta con eso."

Lo haría. Besé su frente y tapé su hermoso cuerpo con las mantas. Esta era la parte más difícil, dejando su cálido y casi desnudo cuerpo en la cama mientras yo iba a trabajar. Aun así, era mejor que estar alejados al otro lado del mundo. "Dulces sueños, bebé."

Xoxoxoxoxoxo

"¿Está todo arreglado?" Le pregunté a Martin en mi descanso. El tipo había sido un regalo del cielo en esta filmación. Nunca me cuestionaba, siempre se aseguraba de que me llegaran los mensajes de Bella a tiempo y se aseguraba de cumplir mis pedidos desde que ella había llegado a Berlín, tal como las citas en el spa y los autos de las chicas y cosas así.

"Sí señor, las flores estarán en la limosina. Todo está arreglado en el restaurante y tendrás acceso a la puerta trasera del hotel para su regreso. Solo llama a Mitzi, quien está programada en tu teléfono y ella arreglará tu entrada."

No me molesté en corregirle lo de señor. Me seguía llamando así no importa las veces que le había pedido que me llamara por mi nombre.

"Gracias. ¿Algún mensaje?"

"Sí, señor, un par de mensajes de texto, nada urgente." Me dio mi teléfono y sonreí cuando vi que eran de Bella.

Misión cumplida. Ahora iré al cielo en manos de Sven.

Sacudí mi cabeza. Ella se había reído cuando le había regalado al cita al spa, diciendo que era su chance de irse con Sven, el masajista.

No puedo esperar a ver lo que compraste, aunque no lo usarás por mucho tiempo. Y Sven puede que tenga sus manos mágicas, pero yo tengo todo mágico.

Abrí el mensaje de Kate y mi sonrisa desapareció.

El plan del primo se ha desbaratado. David Cullen niega estar emparentado a ti.

Bueno, eso era de esperarse. Por lo menos el tipo había estado en silencio durante un par de semanas. Marqué su número. "Hola, Katie." Dije cuando ella respondió.

"Hola, Cullen sin primo." Ella dijo.

"¿Cómo están los teléfonos?"

Ella rio. "Fuertes y molestos. Les dije que tú nunca habías dicho que estabas ahí para ver a David Cullen, solo ibas a ver a un familiar. Me rehusé a decir nada más."

Reí. "Apuesto que les ha encantado."

"Es el procedimiento estándar de la operación, Edward. Sé como hacer mi trabajo. ¿Estás listo para esta noche?"

Sonreí, solo de pensarlo. "Sí, todo está listo."

"Bien, mantente preparado en caso de que algo salga a la luz. No me gusta que todas estas personas sepan lo que traes entre manos."

Reí. "Solo tres personas lo saben, Katie."

"Solo toma una persona hacerlo, Edward. No lo olvides."

No, sabía que tenía razón. "No lo haré. Sigue negando todo. No será por mucho tiempo." Estaba determinado, luego de que terminara la filmación, a mostrar a mi chica. Puede que haya ido a París con Rose y Alice pero nunca había ido con el hombre que amaba. Y yo tampoco había visitado lugares con la mujer a la que amaba. Era tiempo de rectificar eso.

"Lo sé. No puedo esperar a conocerla. No te olvides que estaremos allí en tres semanas."

Kate estaba encantada de conocer a Bella y a Rose. "¿Cómo podría olvidarlo? Me lo recuerdas cada diez minutos."

"Tengo que hacerlo porque tu cabeza solo piensa en Bella. En verdad, Edward, una chica puede tener un complejo."

Reí. "Nunca te olvidaría, Kate."

"Sí, porque yo no te dejaría. Y me tienes miedo. Esas cosas combinan para que nuestra relación sea perfecta."

"Eso lo dices tú. Ahora si me disculpas, tengo que volver a trabajar para poder pagar nuestras cuentas."

"Es cierto. Espero un buen aumento por todo el trabajo que me has dado desde que te enamoraste. Te haré saber el porcentaje que me toca."

Ella me mataba. "¿No puedes hacer que Garrett se encargue de eso?"

Ella rio. "Estoy guardando para mi retiro en un par de años. Él puede ir a prisión mientras yo voy de compras por Rodeo Drive. Es un plan maravilloso."

"Te librarás para Clooney."

"Naturalmente. Ves, me entiendes. Sabía que tendría que mantenerte cerca por alguna razón."

"Sí, por mi belleza."

"Eso es cierto pero ahora que estás fuera del mercado no se siente bien fantasear sobre escaparme contigo. Me tendré que conformar con Clooney. Por lo menos él nunca se casará ni romperá mi corazón."

"Sí, es bueno que te conformes con un eterno soltero."

"Lo sabes. Está bien, ve a trabajar, corteja a la chica y llámame mañana."

"Cuenta con eso. Adiós, Katie. Saluda a Garrett de mi parte."

"Él se lamentará de perderte, pero te llamará en uno o dos días. Tiene que hablar contigo sobre una fragancia."

"¿Quiere que use una?"

Ella rio. "Creo que quiere que crees una, o que le des tu nombre. Bella y yo podremos tener un buen rato eligiendo la fragancia de Edward."

Oh Dios. "Hablaré con él más tarde. Adiós."

Recibí un mensaje de texto de Bella cuando terminé mi llamada.

Estoy toda interesada en tu magia, así que supongo que le diré a Sven que vaya a pasear un rato. Nos vemos pronto. Te amo.

Claro que sí. Toma eso, falso Sven.

Sven nunca se recuperará del corazón roto luego de perderte, pero demasiado mal para él. Tú eres mi todo. Yo también te amo. Nos vemos en un par de horas.

Le di el teléfono a Martin luego de borrar un par de mensajes. En unas pocas horas tendría a mi chica para mí solo. No podía esperar.

Xoxoxoxoxoxo

Miré por la ventana un par de veces pero no veía que nadie me estuviera siguiendo. Hice que el chofer condujera hasta el hotel para hacer parecer que me dirigía hacia allí antes de salir por la puerta trasera y dirigirme al Reinstoff. "Encuéntrame aquí a las diez a menos que te llame." Le dije al chofer, Hans, quien asintió y estacionó. Entré, llevando las rosas que Martin había encargado. Elegí rosas ya que no podía ir a elegir nada personalmente, pero no eran solo rojas. Rosas, blancas, y violetas mezcladas con las rojas hacía que todo se notara más.

Caminé por el piso mientras esperaba. Por supuesto que había llegado un par de minutos antes, pero estaba ansioso por verla toda arreglada para mí. Un día, pronto, todo el mundo la vería de mi brazo y sabrían lo hermosa y sexy que era.

Una limosina se detuvo afuera y respiré en alivio mientras el conductor salía y abría la puerta. No, maldición, ese era mi trabajo. Me apresuré y le hice una seña. Él se movió y estiré mi mano para Bella. Solo podía ver sus piernas, completamente cubiertas por una tela blanca. Su suave mano tomó la mía y la ayudé a salir del auto, casi hiperventilando al verla.

"Bebé, luces increíble."

Ella sonrió y me quitó el aliento. Estaba vestida con un vestido blanco ajustado a su cuerpo, una columna larga que cubría todo pero a la vez mostraba cada hermosa curva. No tenía tiras y estaba usando su pendiente de la manzana justo encima de sus pechos. Sus hermosos pechos. Maldición. Su cabello estaba tirado hacia atrás en un clip brilloso pero sus rizos caían por su espalda. Sus ojos estaban esfumados y sexy y sus labios eran de un color rojo sirena. Increíble no era una palabra suficiente para ella. Quería meterla en la limosina e ir directo hacia nuestra cama.

"Gracias." Era tan hermosa que tenía que besarla. Cuando nos separamos, entramos.

"Estas son para ti, aunque no te hacen justicia." Le di las rosas y ella me sonrió.

"Luces increíble tú también." Ella tocó mi corbata gris. "¿De donde salió ese traje?"

Sonreí y besé su mano, haciendo que gimiera suavemente. "El vestuario. Me dijeron que me matarían si derramaba algo en él pero estoy seguro de que no me importa." No podía quitar mis ojos de encima. "Bebé, siento que debería estar escoltándote al altar antes que a una cena. Estás despampanante."

Bella rio. "¡Se los dije! Les dije que lucía como una maldita novia, pero era tan lindo que no me resistí. Probablemente cuesta más que los demás vestidos de novia."

Eso hizo que arqueara mis cejas mientras tomaba su mano y la guiaba hacia el restaurante. "No me digas que gastaste todo tu dinero en ese vestido, amor."

Bella sacudió su cabeza. "Yo no gasté nada. Rose lo compró. Ella insistió. Sus padres definitivamente descubrirán que ya no está en Washington."

Dios. "¿No saben que ella está aquí?"

"No, eso requeriría que ella hablara con ellos lo cual no está haciendo. No es que ellos intentaron llamarla o algo así. Así que ella decidió castigarlos al gastar su dinero hasta que cancelen su tarjeta. Es cuestión de tiempo."

"Hola, Señor Cullen. Soy el chef Daniel Achilles y me siento honrado al servirlos esta noche." Me concentré en el hombre del uniforme blanco. Lucía como un tipo dedicado a sus computadoras con sus gafas. Estaba en sus treintas y tenía un ligero acento, pero era entendible.

"Gracias por atendernos. He oído cosas maravillosas de este restaurante." Puse mi mano en la espalda de Bella y la guie hacia el interior. La habitación era oscura, los asientos negros y las cortinas también negras. Los manteles eran blancos y nos guio hacia una habitación detrás donde las velas brillaban en una mesa en el centro.

Apareció un mesero y le ofreció la silla a Bella. Ella se sentó y yo lo hice frente a ella. "¿Le gustaría que pusiera las flores en agua, madam?" Preguntó.

"Oh, sí, gracias." Ella le dio las flores y él se fue. Ya había una botella de champagne en la hielera y dos copas servidas.

Chef Daniel aclaró su garganta. "Prepararé nuestro plato tradicional diseñado para despertar todos sus sentidos. Los canapés vendrán pronto."

"Gracias. Los esperaremos." Le dije, aunque mis ojos estaban en Bella. Tan hermosa. Y ya que ambos la habíamos comparado con una novia, no era muy difícil que mi mente viajara hacia el día donde la haría mi esposa. Ella no podía ser más hermosa.

Bella me sonrió y tomó mi mano. "Me miras como si fuera algo del menú."

Le sonreí. "Estarás en el menú esta noche, bebé."

Ella rio. "Eres travieso. No te puedo tomar en cualquier lado."

"Es algo bueno que ahora estemos solos. Creí que los ojos del camarero se iban a salir cuando te vio. Imagina lo que sería si el restaurante hubiera estado lleno. Hubiera tenido que matar a todo el mundo."

"¡Que tendencias tan violentas! Tal vez tendrías que hacer terapia." Bella rio. "En realidad, probablemente hubiera matado a toda la población femenina de la habitación, así que ambos tendríamos que hacer terapia."

Acaricié su mano y sus ojos se oscurecieron. "Tu piel se siente como la seda." Observé.

Ella sonrió. "Te dije que Sven tenía manos mágicas." Apreté la suya y rio. "Okey, eso fue del tratamiento de manos y manicura que me conseguiste. Lo juro por Dios, Edward, nunca había sido tan cuidada en mi vida. Me siento casi culpable."

El camarero apareció y nos dejó un plato. "Galleta vegetal y romanesco." Nos dijo antes de desaparecer.

"¿Por qué te sentirías culpable?" Le pregunté, pero Bella seguía mirando su plato. "¿Bebé?"

"¿Qué diablos es galleta vegetal y romanesco?" Ella preguntó, haciéndome reír.

"No tengo idea, pero me han dicho que es muy bueno. Les dije que no nos trajera hígado de ganso, así que esto era un buen compromiso."

Su rostro no tenía precio. Chistó su lengua. "¿Hígado de ganso?"

Reí. "Es delicado, bebé." Algo que preferiría no probar, gracias.

"La gente rica come raro." Dijo, pero probó un bocado de su galleta vegetal de todas maneras. Masticó pensativa por un momento y luego sonrió. "Está bueno."

Reí y lo probé. Era una combinación interesante de vegetal y dulce. "Está bueno. Y comemos cosas raras de vez en cuando. Deberías de ver las cosas que hace Wolfgang Puck en los Oscar." Ella podría verlo, el próximo año. Estaba increíblemente entusiasmado que fuera mi cita para esa noche. Este año había llevado a mi mamá ya que estaba soltero. No sería lo mismo el próximo año ni los siguientes.

"He visto algo de eso en la TV." Ella frunció el ceño, haciéndome reír. "¿En verdad comes esas cosas?"

Podía molestarla, pero no veía el punto. "Como lo que me gusta, pero es una muchedumbre de Hollywood, así que la mita de la comida se tira, estoy seguro. Vamos a comer comida rápida luego de que nos vamos de la fiesta."

Bella sonrió. "Eso suena bien." Luego sus ojos se agrandaron. "No es que me esté quejando. Estoy entusiasmada por estar aquí contigo esta noche y cuando estemos allí…"

Corté su balbuceo. "Lo sé, bebé. Créeme, alguna comida es rica y esos lugares son para socializar. Sabes que yo soy un tipo de cerveza y pizza."

Ella sonrió. "Me gusta eso de ti." Comió un poco más y luego rio. "Aunque en verdad quiero esos Oscar de chocolate."

Por supuesto que sí. "Son increíbles y te amo tanto que te daré el mío."

Bella rio. "Entonces debes estar realmente enamorado de mí. Yo no sé si te daría mi Oscar de chocolate."

Reí y tomé un sorbo de champagne. "Ya que es tu primera vez, lo dejaré pasar. El año que viene, espero que me des tu chocolate."

"¿O qué?" Ella preguntó. Sonreí cuando vi que había limpiado su plato. Por lo menos le gustaba la comida de gente rica.

"No lo sé. Honestamente no sé si pueda castigarte. Pero aun así."

"Edward, te amo lo suficiente para darte mi Oscar de chocolate. Espero que me ames lo suficiente para no pedírmelo." Su risa llenó la habitación. Era mi sonido favorito en todo el mundo, bueno, tal vez el segundo, el primero eran sus gemidos de placer.

"Joder; nos robaremos el chocolate de toda la gente miedosa a consumir calorías."

"¡Oooh, buen plan! Ambos ganaríamos de esa manera." Aplaudió y sonrió brillantemente.

"Como debería ser, amor." El camarero se llevó los platos y dejó el plato principal.

"Trucha de río, moras silvestres, hongos y berro." Nos informó antes de irse de nuevo.

"Pescado. Puedo comer pescado." De nuevo, había elegido bien. Era ligero y perfecto y las moras resaltaban ese sabor increíble. "Esto es genial." Me dijo Bella antes de volver a comer.

Estaba tan feliz de que le hubiera gustado. "Lo es. ¿Así que, que tienen planeado para mañana?"

Los ojos de Bella brillaron. "Iremos al museo isla. ¿Has ido?"

"No." Las veces que había estado en Berlín habían sido por trabajo. No podía ver mucho, aunque por supuesto había hecho un viaje al muro de Berlín, pero eso había sido todo.

"Oh, bueno será genial. Hay esculturas y obras de arte y hay una catedral. Esperamos con ansias ir." Ella sonaba tan entusiasmada lo cual me hacía feliz. Por supuesto había una parte de mí que deseaba poder ir con ella a todos esos lugares, ver su entusiasmo en persona.

"Me alegra tanto que estés pasando bien, Bella."

Ella me miró y dejó su tenedor. "¿Qué pasa?"

"¿Qué quieres decir?" Le pregunté, confundido.

"Suenas triste."

"No estoy para nada triste, bebé."

"Algo te pasa, Edward. Dímelo."

Ella me conocía muy bien. "Desearía ver esos lugares contigo."

Bella sonrió y tocó mi mejilla. "Yo desearía esto también, ¿sabes? La paso genial con Rose y Ali, pero hay una parte de mí que sabe que tú te estás perdiendo todo eso y desea que tú estés aquí. Iremos a todos esos lugares un día, ¿verdad?"

Cierto, tenía que recordarlo. Y no iba a arruinar nuestra primer cita a solas lamentándome de lo que no podía tener, porque ahora tenía todo lo que necesitaba sentada frente a mí. "Lo haremos, bebé. A todos esos lugares y más."

"Bien." Ella me sonrió. "Lo espero con ansias."

"Tenemos muchas cosas por hacer." Demasiadas cosas.

"Es algo bueno que nuestro para siempre haya empezado, ¿huh?" Ella levantó su copa y brindó conmigo.

"Es algo muy bueno. Creo que no hubiera podido vivir otro día sin ti." Admití.

Bella sonrió. "Yo tampoco. De alguna manera los chicos de U-Dub no se comparaban."

Reí mientras el camarero aparecía con otros platos. "Fruta y yogur." Dijo.

"Finalmente algo que conozco." Susurró, haciéndome reír de nuevo.

"Te gustaron las cosas que no conocías." Le dije.

"Sí, es cierto pero es lindo saber que no hay hígado de ganso en este." Ella sonrió mientras llevaba la cuchara a su boca. Había algo increíblemente erótico en verla chupar una cuchara y no tenía duda de que era algo fálico pero soy un hombre y así pensamos todo el tiempo. Me contuve en decir algo.

"Tal vez esos frutos son de ganso." Sugerí, haciéndola reír.

"Son buenos, lo que sean que son. Y esta es una cita increíble, Edward. Gracias por hacer esto."

"Era lo menos que podía…"

Ella levantó su mano. "No era lo menos que nada. Te metiste en un montón de problemas para darnos una noche juntos y si ya no te amaba profundamente, esto lo empujaría a la cima. Sabes que hubiera sido feliz estando en nuestra habitación con servicio a la habitación y una película pero tú querías darme algo especial, algo que nadie pueda darme y lo hiciste. Aquí estoy en un elegante restaurante comiendo comida elegante con mi novio perfecto y estamos a solas. Es como estar en una película en vez de mirar una. Me encanta y te amo."

Me acerqué a ella y la besé. Sus palabras me habían conmovido. "Yo también te amo, bebé. Me alegra que estés feliz. Desearía poder darte más."

"¿Qué más puedes darme?" Me preguntó, sorprendida. "Me malcrías demasiado. Pasas cada minuto que puedes conmigo y no creas que no sé que te quedas despierto hasta tarde conmigo aquí más que en casa."

Me encogí de hombros. "¿Qué razón tenía para quedarme despierto si tú no estabas?"

Ella rio. "Buen punto. Estoy encantada de estar aquí contigo, Edward. Esto va más allá de mis sueños más locos. No te disculpes por tener que trabajar o por ser famoso. Eso fue lo que nos juntó, así que nunca me podría arrepentir."

"Siempre y cuando nunca lo hagas."

"No lo haré." Sonrió mientras el camarero aparecía de nuevo. "¿Sería posible si pudieras subir la música por unos minutos?"

"Por supuesto." Se fue de la habitación y unos segundos después la música sonó más fuerte. Era algo suave e instrumental.

Bella sonrió. "¿Te gustaría bailar conmigo?"

No necesitaba que me lo preguntara dos veces. Me puse de pie y la tomé entre mis brazos. Ella colocó sus brazos alrededor de mi cuello y me sonrió, moviéndose al compás de la música. "¿Ves? No hay nada mejor que esto."

Ella tenía razón. Me agaché y la besé. Ella suspiró y se derritió contra mí. La sostuve cerca, y cuando nos separamos ella descansó su cabeza en mi hombro. "No hubiéramos podido bailar aquí si estuviera lleno de personas."

"Tienes razón. No hay nada mejor que estar a solas." Le dije.

"No lo olvides." Me besó de nuevo y continuamos moviéndonos al compás de la música por unos minutos más. Nos separamos cuando apareció el camarero.

"Señor, ¿desea algo?"

"No, gracias. Estamos listos para irnos. Por favor dale mis felicitaciones a Daniel." Le di la propina, ya que había pago todo antes.

"Lo haré, señor. Gracias, madam. Que tengan una buena noche." Le dio las rosas a Bella en un florero violeta que combinaba. Ella sonrió y lo tomó, agradeciéndole.

El auto nos estaba esperando cuando salimos y la ayudé a entrar. Bella se recostó contra mí mientras mirábamos las luces de Berlín cuando el auto se movía. "Gracias por esta noche, bebé."

Ella rio y besó mi mandíbula. "¿Qué hice?"

Reí. "Bueno, primero llegaste luciendo como una diosa romana, lo cual estoy eternamente agradecido. Segundo, siempre me haces ver que es lo más importante. Esa eres tú y yo. El resto es fondo. Algunas veces puede ser ruidoso, pero puede apagarse cuando estoy contigo."

Ella sonrió. "Me gusta eso. Que se joda el fondo." Me besó de nuevo y gruñí, acercándola. Pensé en pedirle al chofer que siguiera conduciendo mientras yo subía el vidrio pero tendríamos bastante tiempo para tener sexo en la limosina otro día. Ella lucía hermosa y con demasiada clase para eso. Además, ya tenía la habitación lista para nosotros. Le envié un mensaje a Mitzi para hacerle saber que estábamos en camino.

"Ya llegamos, señor." Dijo Hans cuando se detuvo. Salió y abrió la puerta. Me puse de pie y ayudé a Bella a salir, colocándola entre mis brazos. Ella sonrió y tomó mi mano. Lucía tan hermosa a la luz de la luna, como una estatua brillante o algo así. La puerta se abrió y salió una mujer rubia sonriendo y haciéndonos seña para que entráramos. Decidí que era mejor concentrarme en llegar a la habitación para poder perderme en Bella. Tomé sus flores y entramos.

Ella nos hizo pasar por la cocina, la cual estaba vacía, directo hacia un elevador. "Usamos este para subir camas y muebles." Nos dijo, tecleando el código para el piso superior.

"Gracias por hacer esto, Mitzi."

Ella sonrió. "No hay problema. Apreciamos tu patrocinio." Las puertas se abrieron y Bella y yo caminamos hacia nuestra habitación de la mano. Usé la tarjeta y sostuve la puerta para que entrara. Sonreí cuando ella dio un grito ahogado.

"Edward, es hermoso." Murmuró.

"Tú eres la hermosa. Esto no es nada."

Ella sacudió su cabeza y sonrió. "¿Más comida?"

Reí y la guie hacia el carro. "Llámalo un plan b por si no te gustaba la comida, pero nos conseguí un verdadero postre. La fruta y el yogur está bien pero considerando toda la charla del chocolate anterior…" Me callé y levanté la tapa. Bella chilló y eso me hizo reír. "Sí, creí que lo aprobarías."

"¿Es ese el pastel de chocolate alemán?" Demandó. Oh sí, le gustaba.

"Tal vez. ¿Por qué no te sientas y lo ves?" Saqué una silla y ella se sentó, mirando el pastel hambrientamente. "Creo que te gustará más la torta que yo."

Ella rio y giró su cabeza. "No lo sabré hasta que lo pruebe, ¿verdad?"

Me senté frente a ella y nos serví dos copas de champagne antes de tomar un trozo con el tenedor y dárselo. "Creo que es mejor que lo probemos."

Ella abrió su boca y lo tomó. Cerró sus ojos y gimió. Era increíblemente sexy. "Creo que he sido remplazado." Dijo.

Abrió sus ojos y me sonrió. "Tengo que admitir, es demasiado pronto para llamar un momento." Hice un puchero lo cual la hizo reír. "¿Por qué no vienes aquí y me das tu muestra para que compare?"

Eso no era una mala idea. Me senté a su lado y ella me besó. Sabía a chocolate y champagne y Bella lo cual era un asalto a mis sentidos.

"Mmm, es difícil elegir." Ella murmuró cuando nos separamos. Estaba duro como una roca y rogaba que me eligiera por sobre el chocolate. "Tal vez si usaras menos ropa." Sugirió.

Dios, ¿Cuánto amaba a esta mujer? Me quité la chaqueta y la dejé en la silla. También se fue la corbata. Ella comió otro bocado y gimió, mirándome intensamente. Está bien. La camisa se fue y me puse de pie para quitarme los pantalones. "Bueno, esto es bastante tentador." Lamió sus labios, enloqueciéndome.

"Bella…" Me quejé.

Ella rio y se puso de pie, envolviendo sus brazos a mi alrededor. "Tú ganas, Edward. Tú siempre ganas."

"Quiero ganar ahora." Le dije, besándola fuertemente. Desabroché su vestido y ella se movió, dejando que el material bajara por su cuerpo. No estaba usando sostén y gemí cuando la vi, usando nada más que un par de diminutas bragas. Ella se agachó y tomó su vestido, colocándolo en la silla.

"Es mi primer vestido de diseñador." Me dijo sonriendo dulcemente.

"Habrán muchos más de donde salieron." Le prometí. Probablemente se cansaría de ellos.

"Creo que necesito una prueba más antes de estar cien porciento segura en esta cosa de chocolate versus Edward." Me dijo Bella. Tomó mi mano y me llevó hacia la cama, empujándome antes de volver a la mesa para tomar el plato, comiendo un bocado y sonriéndome dulcemente.

"¿Qué tienes entre manos?" Le pregunté. Era muy putamente linda prácticamente desnuda, comiendo el pastel y sonriendo felizmente.

"Quiero combinar mis sabores favoritos." Y lo próximo que supe, había un trozo de pastel en mi abdomen y Bella dejó el plato a un lado. Ella gateó entre mis piernas y comenzó a lamer mi pecho, haciendo un camino hacia el pastel.

"Dios." Logré decir cuando su pequeña lengua caliente pasó el pastel por mi torso. Lamía y chupaba mi piel y el pastel. Cuando m sonrió, su boca era un lío de chocolate. Era demasiado linda.

"Definitivamente mi sabor favorito está aquí." Me limpió con su lengua y se acercó a mí para que pudiera besarla. Mis labios chocaron contra los suyos y saboreé el chocolate y Bella y podía ver lo que tanto le gustaba.

"Tú eres mi favorita." Murmuré cuando nos separamos. Giré para quitarle sus bragas y mis boxers. "Te necesito."

"Yo también te necesito." Me dijo.

Entré en ella y gimió más fuerte que cuando había probado el chocolate, lo cual me hizo sonreír. "Yo gano."

"Sí, lo haces. Siempre."

"Ambos ganamos." Y lo hicimos, acabando juntos antes de colapsar entre nuestros brazos. Todos los días necesitaban terminar como éste.

Xoxoxoxoxoxoxo

Me encontré deseando poder volver a anoche cuando en realidad estaba colgando de un edificio de veinte pisos mientras el director filmaba. Por lo menos no tenía que bajar del edificio como lo hacían los actores de riesgo. Bella apenas se había movido cuando la alarma sonó y no podía despertarla antes de irme. Espero que estuviera divirtiéndose en el museo.

"Y corten. Eso servirá." Volví al edificio y Martin apareció corriendo con mi teléfono en sus manos.

"Señor, creo que hay un problema."

Tomé el teléfono y respondí, mi corazón latía demasiado. "¿Bella?"

"¿Edward? Edward lo saben." Su voz derramaba pánico y mi corazón dio un vuelco. Joder.


Finalmente actualicé WWS! Lo sé lo sé, lo dejé un poco de lado al pobrecito, pero ahora que terminé los parciales voy a poder volver a la rutina. Hasta que vuelva a estudiar para los exámenes :(

Pero bueno por lo menos voy a estar con un poco más de horario disponible :)

Entre el fin de semana y el lunes actualizaré SC así que estén atentas :D

Muchas gracias por todos sus reviews!

Que tengan un lindo fin de semana.

Besos,

Romi