¡Hola gente!
Sé que ha pasado tiempo desde que actualice este Fic.
Bueno solo quiero decirles que he estado ocupada trabajando en otro Fic de Zelda que se llama "Descubriendo Hyrule sobre el mar" Los invito a leerlo aunque llevo muy poco, espero poder actualizarlo pronto y darles una sorpresa con él y que haya valido la pena la espera con ambos Fics.
Atte. Arthuria Pendragon.
**Capitulo 8**
**El Cuervo blanco y la Mariposa Negra**
-Mi rey, agradezco mucho que me concediera el honor de ser una de sus concejales.- Zelda hacia una reverencia jurando lealtad a su nuevo rey.
La junta se dio por terminada y Zelda tenía tiempo libre para estar junto a Link.
Se reunieron en los jardines del palacio, estos eran tan amplios como un bosque, tenían de todas las variedades de flores y las fuentes parecían lagos que se repartían a lo lejos hasta abarcar todo el jardín.
Link pacientemente esperaba mientras que intentaba dibujar el paisaje que se imponía ante él, aunque con dificultad habría hecho más que la cuarta parte del dibujo y aun no era totalmente perfecta.
Con exasperación arranco la hoja de un tajo y se dispuso a tirarla.
Cuando una mano le arrebato el dibujo.
-¿Pero porque lo vas a tirar si te está quedando tan lindo?- Pregunto Zelda admirando la hoja.
-Porque no está quedando tal y como está en la vida real.- Dijo Link algo apenado. –No te burles de mi Zelda, no soy tan buen dibujante como tu…-
-Tienes razón Link, no tienes ni técnica y aun te falta realzar las sombras-
-¡Eso es todo! Dame el dibujo…-
-Pero aun así creo que te esforzaste mucho en hacerlo así que vale la pena que lo termines.- Dijo Zelda y le devolvió el papel con una bella sonrisa.
Se dirigieron a la biblioteca, con risas y jugueteos ambos parecían niños de 10 años haciendo revoloteo en una casa muy disciplinada.
La gente que pasaba alrededor les veía feo o se reían al ver las tonterías que hacían.
Ya en la biblioteca Zelda comenzó su práctica del día, leyendo en voz alta una novela escrita por su mismo abuelo.
Al comienzo de la lectura Zelda tenía toda la atención de Link, pero conforme paso el tiempo se fue arrullando hasta quedar dormido.
Al despertar encontró a su amada mirando hacia la ventana y una vela a su lado.
Por el reflejo de la ventana logro ver como las lagrimas recorrían su rostro.
-Zelda… ¿Dime cual es el problema?-
La chica lo miro con ojos llorosos y le abrazo. –Paul… me humilla cada vez más.-
-¿Que hizo esta vez?-
-Meterme como su concejal, es como decirle al pueblo que confía en mí a pesar de que falle como gobernante.- la chica sollozo. –Mientras el gobierna y toma decisiones brillantes me hará su conejilla de indias. No creo perdonarlo, no creo soportar más estar a su lado con una sonrisa hipócrita. Lo odio.-
-Tranquila Zelda, ve las cosas de lado positivo, aunque el tome el crédito por todas las cosas buenas que pasen mientras él sea rey, tú sabrás que fueron tu idea y yo también.-
Al día siguiente en la mañana.
Una reunión se realizo sin el conocimiento de los concejales o testigos.
Una reunión privada entre el rey y Link.
-Ponte cómodo chico, eres bien recibido aquí.-
-Gracias.-
-Bien Link, se que Zelda te ha contado que es mi concejal.-
-¿Eso que tiene que ver con esta reunión?-
-Pues que no quiero que desconcentres a mi concejal de sus deberes que le he encomendado, eso implica que habrá noches en que ella no llegara a tu habitación incluso días y algunas veces la enviare de viaje.-
Link le miro algo amenazador
-Aunque no quiero que lo mal interpretes, no planeo "Tocarla"- Dijo Paul algo burlón con la intención de bajar la tensión creada por sus palabras. Aunque añadir la frase "no planeo tocarla" solo hizo que Link se levantara de su asiento y dijera con voz fuerte. –Con todo respeto mi señor, creo que esa es una forma muy vulgar de hablar sobre Zelda y creo que esta en claro que tengo una relación con ella y espero que la respete así como yo respeto el hecho que usted sea mi rey.-
-Que así sea… Héroe.- Dijo Paul muy calmado. –Pasando a otro punto, tengo algo que pedirte…-
Durante toda la mañana Zelda no vio señal de Link, fue hasta en la tarde que entro a la sala principal.
Donde Link era nombrado noble caballero.
Sorprendida y ofendida por la escena estallo.
-¡Como te atreves Paul!- exclamo frente a toda la nobleza de Hyrule. –Eres una ofensa para la corona que portas, eres la vergüenza de Hyrule y una miseria para el titulo de Héroe.- Conforme la chica avanzaba en su reclamo el cielo comenzó a obscurecerse como por arte de magia, Zelda con toda la rabia del mundo apuntaba al rey con descaro mientras gritaba de furia. –Puedo aceptar que me humilles al ponerme como tu concejal después de que me quitaste mi título a la realeza y puedo aceptar que me invites a mí y a Link al castillo que una vez fue mi hogar. ¡Pero esto es el límite!- La corte asombrada por el atrevimiento de la chica yacía muda ante la escena.
–¡Utilizar a Link como una vil arma para hacerte ver más benevolente con el pueblo!- Cuando termino la frase Zelda se dio cuenta del error que había cometido.
La gente le abucheaba y otro de los concejales decía que el insulto valdría por lo menos la muerte.
-¡Silencio!- Grito Paul.
El silencio absoluto llego y Paul se levanto de su silla. –Decreto… que si mis actos de generosidad no le complacen se pueden ir… Vayan y hagan lo que les plazca de su vida, se pueden ir a vivir a casa del campo.-
-Pero mi señor…- Chillo una joven noble.
-No hay nada más que decir.-
