Los personajes pertenecen a Akira Toriyama, esto es solo mi punto de vista de cómo y que paso en un lapsus de tiempo.

("x"): Pensamientos

(- x -): Expresiones orales (lo que dice el personaje)

(N.A.) Nota de autora


CAPITULO VI

"¡La humana mastica el cabello real, pero que demonios está pensando esta estúpida terrícola!" Un somnoliento y aterrado Vegeta escuchaba una peli azul saboreándose cada vez más, mientras el disfrutaba de la vista, jamás lo admitiría pero la desnudes de aquella humana era la mejor vista en todo el universo, claro, reservando la imagen de cuando derrotara a Kakarotto, esa sería su favorita, se fijó que la humana continuaba con su deleite y con muchas venas en su frente grito:

-! PERO QUE DEMONIOS HACES MUJER, ALÉJATE DE MI- empujándola tratando de ser suave, después de todo el heredero real estaba allí.

La terrícola lo miro y su llanto comenzó nuevamente.

-¡ME GOLPEASTE, ANIMAL!- sollozaba una Bulma en el ¿Aire?

Vegeta se iba a dirigir a ella pero quedo en shock, ¿la humana estaba volando? "Yo sabía que era una cosa rara, ningún ser existente podía hacerlo sentir así, BAH, ¡yo no siento!, yo soy un guerrero, ¡yo soy el príncipe saiyain!..." una terrícola gritona lo saco de sus pensamientos.

-¡QUE ME HICISTE MONO ESTÚPIDO!- gritaba una Bulma muy aterrada sollozando.

-Dime una cosa, ¿Puedes hacer esto?- dijo mostrando una esfera de energía.

-No lo sé- Dijo una confusa Bulma.

-IDIOTAAAAA COMO VAS A SABER SINO LO INTENTAS- dijo un desesperado Vegeta mientras desaparecía la esfera de energía.

-NO ME DIGAS ASÍ MONO ESTÚPIDO- dijo Bulma tratando de darle una cachetada (N.A: Golpe a la mejilla propiciado con la mano). Vaya fue la sorpresa de ambos cuando justo antes de llegar a la mejilla del príncipe varias esferas de energía salieron de la mano de Bulma.

-¡TE PEDÍ UNA SOLA IMPRUDENTE, DETENTE!- decía Vegeta mientras esquivaba todas las esferas.

-¡NO SE COMO!- lloraba Bulma desesperada volando cada vez más alto.

Vegeta voló detrás de ella, controlo su mano ayudándola a relajarse y detener su ataque, de un momento a otro y sin saber porque, de pronto fue aquel KI que seguía aumentando y disminuyendo, pero bajo la mirada al vientre de aquella mujer y puso una mano allí. Duraron mucho tiempo en silencio, ella mirándolo a él y él mirando y acariciando aquel vientre sonriendo con su sonrisa torcida.

-Estoy embarazada- susurro una Bulma muy nerviosa

-No me digas, no te lo puedo creer- Dijo irónicamente el príncipe saiyain

-Serás padre- Murmuro ella

-hmmp- fue lo único que dijo, su orgullo y el terror que le causaba esa mujer en esos momentos no le permitió emitir nada más.

-Oye… tú y yo…. Que va a pasar- susurro una Bulma esperando la respuesta que siempre había soñado pero sabía que jamás en su vida escucharía.

- Yo seguiré siendo el príncipe saiyain y Tu seguirás siendo una insignificante terrícola- Contesto Vegeta quitando cualquier contacto con ella, dándole la espalda.

– Agradece que no te mato, la sangre real no debe ser mezclada con una raza inferior y mucho menos con un insignificante insecto como… Sintió un calor en la mejilla, "Un golpe por esa insignificante"

-¡PERO QUE DEMONIOS TE PASA, DEBERÍAS ESTAR BESÁNDOME LOS PIES AGRADECIDA DE NO SE ASESINADA EN ESTE MOMENTO, ESTUPIDA!- Un muy eufórico Vegeta le gritaba.

-Mátame o más bien Mata a tu hijo y a mí, Adelante imbécil hazlo ¿Qué te detiene?- Dijo Bulma entre sollozos mientras tomaba la mano de él esperando su ataque.

-Insolente- decía vegeta mientras le arrebataba la mano y salía de la habitación.

Bulma se sentó en el suelo y su llanto comenzó hasta sin darse cuenta el sueño la venció.


¿Cuánto tiempo abra pasado? No lo sabía, solo se dio cuenta que estaba en su alcoba en brazos de aquel saiyain que la traía loca, trato de incorporarse pero los brazos la retuvieron.

-¿Ahora debería sentirme privilegiada de estar en tus brazos?, ¿Quieres que te agradezca?- decía una dolida Bulma tratando de zafarse de un abrazo.

-Estas embarazada, Debes descansar y comer bien- susurraba un Vegeta.

-Yo no necesito que me cuides, yo puedo hacerme cargo de mi hijo y de mi- una Bulma algo enojada

-Es mío- susurraba Vegeta sonriendo por el inútil esfuerzo de la mujer por soltarse de su agarre.

-No lo es- dijo una Bulma dándose por vencido

-Es mío y tú también eres mía- Susurro un Vegeta.

-no, yo soy solo una insignificante terrícola- dijo Bulma

-no, tu eres MI insignificante terrícola- susurro un sonrojado Vegeta.

Solo una mirada basto para saber lo que querían. La luna, las estrellas y las cuatro paredes fueron testigos de la pasión, la lujuria, el cariño y su amor, reflejado en caricias besos y más.

-y tú eres mi príncipe- susurro casi dormida acurrucada junto a un dormido Vegeta enroscando una pierna alrededor de su cintura.

-lo sé- susurro Vegeta con una sonrisa.


Bueno sexto capitulo y ya casi nos acercamos al final, espero que les guste

Quejas, criticas, sugerencias, puntos de vistas etc. Bienvenidas, Ayúdenme a crecer como escritora

MUCHISISISIMAS GRACIAS POR TODO EL APOYO Y LOS REVIEWS!

Nos leemos pronto!