CAPITULO 3

Harry la miro desaparecer por el camino y decidió despertar a Sirius.

Sirius despertó, se estiro en su lugar y por fin abrió los ojos, al incorporarse solo vio el libro de Hermione en su regazo.

-. Hola Sirius, ¿Dormiste bien? -. Sirius se levanto mientras con sus manos se desarrugaba la ropa.

-. Si lo dices por Hermione, si dormí bien -. Sirius sonrió, y palmo la espalda de Harry mientras subía a darse un baño a su habitación, mientras llevaba el libro en su regazo mientras que inconscientemente se llevaba el libro a la nariz y podía apreciar el olor de Hermione en él, cerró los ojos y sonrió, él esperaba que ese no fuera su primer encuentro y gracias a ese libro no iba a hacerlo.

El desayuno fue sorpresa para todos, y no muchos lo entendieron y muchos se alegraron por ver a Lavender y a Sirius, pero al mencionar que también a Severus lo habían revivido, no fue agrado para muchos y mucho menos cuando dijeron que volvería a retomar sus clases de pociones, puesto que esa materia era muy complicada y necesitaban aprobarla para su éxtasis.

A una semana de estas noticias, Hogwarts podía volver a estar en calma, podía volver a sentirse tranquilo, Sirius disfrutaba el entrar y salir de Hogwarts el tiempo que quisiera, Lavender reanudaba su relación con Ron y Severus continuaba con su soledad.

Aunque el destino da muchas vueltas, unas para bien y otras mal, pero al final siempre el destino les sonríe a todos o les recuerda la miseria de cada ser humano como ese día en que todo comenzaba en la vida de varios de ahí.

Al final de la clase de pociones, como siempre todos los alumnos salieron pavorosos tras su exhaustiva clase con Severus, pero Hermione al tener libre la siguiente hora se tomó el tiempo de recoger sus cosas con calma y disciplina.

Pero al cargar todos sus frascos cayeron al suelo causando un ruido estrepitoso, rompiéndose en muchos pedazos, ella por el miedo de que Severus la amonestara ya que se encontraba en su escritorio, con la cabeza sobre sus manos como pensativo, se apresuró a recoger.

Pero al tratar de hacerlo, se cortó la palma de su mano y se levantó apresuradamente por el temor de causar más estragos, pero mientras intentaba vendar ridículamente su mano, giro su mirada donde se encontraba Severus y vio que a pesar de todo el ruido que causo él no se movía de su lugar, así que lentamente se acercó a él.

Lo vio tan sereno, como si se encontrara durmiendo pero su miedo era que posiblemente se encontraba muerto, posiblemente la poción no funciono en él, no estaba segura, así que lentamente se acercó a él y levanto su mano lastimada para tocarle el rostro y cerciorarse que se encontraba bien.

Pero se asustó bastante al sentir como Severus la tomaba de la muñeca y levantaba su mirada para entrelazarla con la suya, y ella se dejó atrapar por esos ojos profundos y por esa fuerza que creyó no poseía y que lastimaba su mano herida, Hermione empezó a realizar caras de dolor que le provocaba y Severus vio eso en su mirada, posiblemente la lastimaba y él no pudo darse cuenta.

Había oído todo su ruido, pero desde que reanudo su labor de docente ya se encontraba cansado, cansado de esa fachada fría que se había formado a través de los años y que ahora todos se habían acostumbrado a verla, así que siendo Granger sabía que ella podía resolver cualquier incidente, pero lo sorprendente fue que se acercara y que intentara tocarlo, no cualquiera se hubiera atrevido a hacer eso.

Soltó su mano pero se percató de que sangraba así que rápidamente se levantó de su lugar.

-. Señorita Granger, déjeme ver, ¿Que le paso? -. Sujeto firmemente su mano que Hermione no pudo resistirse.

-. No se preocupe señor, lo que pasa es que me corte con los frascos, nada grave -. Hermione le dijo alternando su mirada con su mano lastimada.

-. ¡Nada grave?! -. Severus la jalo a su escritorio y saco varias pociones.

Hermione solo se dejaba llevar puesto que ponía mucha fuerza en ella, y solo veía como el derramaba varias de sus pociones y lentamente la herida comenzó a cerrarse y a desaparecer, como si fueran lágrimas de fénix, al terminar Severus le quito el mal atado trapo que tenía en la mano, y soltó su mano, movió su varita y los frascos estuvieron compuestos, y en su lugar.

Hermione vio lo que había hecho y después miro su mano sanada, miro sus ojos de Severus y vio cansancio en ellos, se sentía empática y culpable, Severus le sonrió levemente y se volvió a sentar en su escritorio, Hermione se impresiono por la sonrisa que fue lo que la animo a preguntar.

-. ¿Señor? ¿Le ocurre algo? -. Hermione se acercó un poco más y se inclinó para estar más cerca de su rostro pero Severus no se movió de su lugar.

-. No le incumbe Granger, por favor retírese -. Severus se lo dijo con voz calmada pero imponente de que no quería volver a ser interrumpido, pero eso no basto a Hermione.

-. A mí me gustaría averiguar que le sucede profesor -. Hermione pareció no escuchar el anterior comentario de su profesor y fue cuando Severus levanto la mirada que para colmo se encontró muy de cerca del rostro de Hermione que casi podía oler su perfume pero eso no le afecto.

-. Se lo agradezco Granger pero no es necesario -. Severus se levantó de su lugar y le hizo una señal a Hermione para que lo acompañara a la salida, Hermione no pudo más opción que seguirlo ya que prácticamente la empujaba fuera del aula.

Cuando Severus ya la tenía prácticamente fuera, Hermione se giró para mirarlo a los ojos, tenía tanta curiosidad de que era lo que ocultaban esos ojos pero mentalmente sabía que no debía al menos no aun, pero parecía que su mente y su razón no estaban a la par cuando decidió volver a hablar.

-. Profesor, por favor dig… -.

-. Hola Hermione -. Sirius venía a unos cuantos metros aproximándose a ella, que no se había percatado aun de la presencia de Severus hasta que estuvo a su lado, mientras Hermione lo veía acercarse.

-. Hola Sirius -. Hermione forzó una sonrisa, a pesar que le gustaba la compañía de él, interrumpía un momento muy importante en la cercanía que acababa de tener con Severus.

Sirius se percató de la presencia de Severus.

-. Snape -. Se lo dijo a secas.

-. Black -. Severus prácticamente escupió la palabra como si no quisiera ni pensarla, se giró a ver a Hermione y veía rudeza en sus ojos nuevamente por parte de él hacia ella. -. Tenga más cuidado la próxima vez, señorita Granger -. Y sin más cerró la puerta abruptamente, asustado a Hermione.

Sirius lo miro indignado y Hermione sorprendida, no sabía porque esos cambios de actitud, pero quería averiguarlo.

-. Vaya con ese Quejicus -. Sirius le dijo con una sonrisa a Hermione.

Hermione suspiro y asintió, pero no dijo nada.

-. ¿Que se te ofrecía Sirius? -. Hermione lo miro más tranquila.

-. Te quería devolver esto -. Sirius le ofreció el libro olvidado y Hermione lo tomo.

-. Gracias, voy al gran comedor -. Hermione aun seguía molesta por el momento que interrumpió y necesitaba tiempo para volver a su estado normal de tranquilidad.

-. Te acompaño -. Y tomándola de la cintura lo cual hizo que Hermione se encontrara incomoda, pero termino accediendo y así se encaminaron al Gran Comedor.

Y desde instante en que Severus mostro otra cara con Hermione, a ella desde entonces le nació la curiosidad de querer lograr salir esa cara otra vez, tal vez con eso, el lograría tratar de liberar su alma, se lo debía por el hecho de regresarle la vida y él sintiéndose tan miserable por ello.

Pero aunque ella en esa semana que había pasado siempre trataba de acercarse a él, lamentablemente Sirius siempre la esperaba al salir, haciendo más incómodo el encuentro que quería tener con él, provocando que Severus saliera del aula antes de la aparición de Black y con eso todo su plan se venía abajo.

Pero ese día Hermione se adelantó por el hecho de que ya había terminado antes su trabajo de transformaciones y quería ser puntual, ya prácticamente se había dado por vencida en el asunto de su profesor, pero cuando cruzaba la puerta del aula de pociones, una fuerza color oscuro la empujo, Hermione no pudo evitar el lanzarse hacia atrás por la fuerza ejercida, pero antes de caer noto que alguien la tomaba de la cintura, cuando abrió los ojos vio a Severus, muy cerca de ella.

La observaba lleno de temor, y ella pudo ver que la sujetaba con un brazo de la cintura y con la otra manejaba su varita para hacer flotar los libros que traía.

Severus con un movimiento de varita coloco los libros sobre un lugar mientras Severus incorporaba a Hermione, hasta ponerla de pie, pero sin soltar su cintura todavía, ambos se miraban a los ojos sin darse cuenta que la puerta del aula seguía abierta y si alguien pasaba por ahí podía verlos, y fue lo que paso.