Una cita

Artia: ¿Qué sucede Cleo?, te ves preocupada, ¿es acaso por la hermana de ese chico?

Cleo: ah sí.. mmm…

Leki ronroneó a su lado en señal de apoyo, él realmente sabía lo que pasaba por la cabeza de la chica.

Artia: ¿Sabes Cleo?, comenzaba a pensar que sentías algo especial por Crilancelo, aún mas recordando lo del otro día, sin embargo… ahora con la presencia de ese chico me doy cuenta de que estoy completamente equivocado. Dime, ¿realmente sientes algo por él?

Cleo: ¡Pero que cosas dices hombre cangrejo!

Artia: es que en verdad era curiosidad, jajajjajaja aunque para esto de los sentimientos soy realmente muy malo.

Cleo sonrió y luego una mirada lúgubre inundó su rostro de oscuridad mientras en su mente pensaba. "Ya me di cuenta de ello".

Unos momentos más tarde Stephanie y Keilot salieron de la habitación con aires de preocupación.

Cleo: ¿Keilot, te encuentras bien?

Keilot sonrió débilmente, se notaba seriamente preocupado. –Si mi hermana continúa así no durará mucho.-

Magic: ¡oh no! Eso es horrible.

Eris: ¿Acaso no hay alguna forma de hacer algo por ella?

Artia: Steph, tú la viste, dinos, ¿acaso no hay algo que podamos hacer con nuestra magia?

La muchacha depositó su mano sobre el mentón de manera pensativa. Luego alzó la mirada indicándoles que salieran de ahí.

Todos las siguieron hacia afuera y comenzaron a caminar de regreso hacia el pueblo.

Stephanie: Creo que, podemos ayudarla, a mantenerla, podemos intentar disminuir sus dolores y ocuparnos de sellar sus heridas una y otra vez con magia. Pero necesita la medicina, sin ella no va a sobrevivir.

Cleo, quien tenía a su dragón lobo entre las manos miró a Keilot el cual lucía algo cabizbajo y preocupado.

Stephanie lo observó también y depositó su mano en el hombro del muchacho. -Keilot, me ocuparé personalmente de tu hermana, pero deberás ir por ese monstruo, enfrentarlo y crear la cura, si no, todo los demás esfuerzos serán inútiles,

El chico alzó la vista.

Keilot: Pero ella, cuando se entere que fui… no se dejará curar.

Stephanie: la conozco, es testaruda, pero no tanto como para impedir que yo la cuide, déjalo en mis manos, tu ve y acaba con ese demonio.

Leki: ¡Grrrrr!

Cleo: jajajaj hasta Leki te da animos Keilot.

El muchacho pareció animarse más al oír aquellas palabras.

Estaba decidido, sólo debería arreglar unos cuantos detalles antes de partir, pero lo haría a más tardar en dos días más.

Continuaron caminando en silencio. Hasta que finalmente vislumbraron el pueblo.

Cleo notó que ya se había hecho de noche y no había ni luces de Azalie y Orphen. Esto la deprimió un poco.

Keilot: ¿Qué sucede Cleo? Y luego de preguntar ello pareció percatarse de algo. -¿y el hechicero amargado?-

Cleo alzó los hombros de manera despreocupada, pero el muchacho sabía que eso sólo era una forma de ocultar lo que ocurría en su interior.

Keilot: Iré a dejarte, no es bueno que una chica tan hermosa como tú camine sola por estos lugares.

Cleo sonrió –No te preocupes, Leki está conmigo y Magic también irá hacia…-

Entonces comenzaron a mirar hacia todos lados y se percataron que tanto Magic como Eris habían desaparecido.

Sólo quedaban Steph, Artia, Cleo Y Keilot.

Tanto Steph como Artia observaron hacia todos lados, a pesar de estar oscuro, el pueblo lucía muy alegre y llamativo. De seguro había alguna fiesta o algo similar.

Artia: ¿Y qué tal si en vez de marcharnos cada uno a nuestros hogares no disfrutamos como amigos de esta noche?. Sugirió el hechicero pelirrojo

Steph asintió encantada y luego de intercambiar miradas los otros dos muchachos asintieron también.

Cleo: se podría decir que esto será como nuestra cita. Dijo mirando a Keilot sonriente.

Keilot también rió. – Está bien, lo habría imaginado distinto pero acepto, una cita es una cita…-

Se dirigieron a un lugar recomendado por el cazador, y se ubicaron en la terraza en donde comenzaron a platicar alegremente mientras comían y bebían muy felices.

Leki era quien lucía mas feliz comiendo entre todos y bebía con gusto su gran plato de leche y comía su enorme pescado preparado especialmente para el.

Steph contó en ese instante la forma en que ella y Sahara se conocieron.

-y es que… ¡HIP! ella había puesto sus ojos en mi Tim… - dijo un tanto ebria de tanto beber. –Y yo la enfrente… y le dije…¡HIP! ¡Oye tu! Ese es mi hombre… luego de discutir… nos hicimos amigas…-

Keilot miró a Cleo mientras Artia intentaba enderezar a la mujer quien comenzaba a resbalar de la silla.

Keilot: me gustaría oír la historia de cómo se conocieron cuando se encuentre sobria…

Cleo rió por lo bajo.

Artia: muchachos, yo lo lamento, pero debo llevar a Steph a la posada, no esta en condiciones de seguir acá.

Cleo: Ve tranquilo hombre cangrejo…

Artia: ¡Que no me llames así!

Cleo: Está bien, está bien

Momentos despuésés Cleo y es cazador habían quedado solos, disfrutando de la bebida y la comida que por cierto él había invitado.

Conversaron alegremente de muchas cosas, hasta que finalmente el muchacho preguntó a la chica por Magic y Orphen y el por qué viajaba con ellos.

La chica contó la historia completamente, partiendo por lo de Azalie y finalizando en la actualidad, que no lo hacían ya por un motivo especifico como antes si no simplemente por placer, a todos les gustaba viajar haciéndose compañía.

Cleo: así que, llevo cuatro años viajando junto a ellos…

Keilot: vaya, si que son muchos años

Cleo: ¿tú lo crees?, yo siento que han pasado demasiado rápido, creo que las cosas pasan volando cuando te entretienes.

Keilot: supongo…

Cleo: ¿y que tal tú Keilot?, ¿hace cuanto vives en este pueblo?

Keilot: mmm.. debe ser hace un poco mas de un año, no es mucho en realidad, pero para mi se ha convertido en una eternidad.

Cleo: ya veo… dijiste que te irás pronto… ¿piensas viajar tu sólo?

Keilot: claro que si, esta es una misión muy peligrosa

Cleo: ¿No conoces a quien pueda ayudarte?, algún otro cazador por ejemplo.

Keilot: Ésta es mi prueba, mi propio reto, los cazadores no solemos trabajar en grupo, somos más bien seres solitarios, nos gusta actuar solos.

Cleo: me suena conocido…

Keilot bebió un poco de trago con tranquilidad mientras asomaba un poco la cabeza por el balcón de la terraza viendo la caravana que pasaba bajo ellos.

Cleo: Te acompañaremos…

Entonces el chico escupió sin querer su trago hacia un costado, minuto exacto en que alguien pasaba caminando por el lado de él. Escupiéndole encima todo el liquido de su boca.

?: Pero que demo…

Cleo observó y pareció sorprendida con lo ocurrido, justo después de su anuncio, Keilot se atoró con su trago y lo escupió; Dos comensales entonces pasaban por el lado de los muchachos buscando alguna mesa desocupada y en ese instante él empapó al hombre que caminaba cerca del cazador quien desafortunadamente resultó ser Orphen, y su compañera, Azalie.

Orphen: no puedo creerlo, no podía ser de otro modo, de daré una lección chico que no olvidarás

Azalie: Crilancelo, no te alteres, estoy segura que no lo hizo apropósito.

Keilot: ¡Claro que no fue a propósito ni siquiera sabía que me encontraría contigo acá hechicero!, ¡de haberlo sabido no hubiese venido!.

Orphen alzó la cabeza y notó algo en lo que no se había percatado antes, Cleo estaba sentada justo al frente del muchacho sonriendo tímidamente intentando no formar parte de la situación con su mano acariciando su nuca en forma de disculpa.

Orphen: ¿y de qué te ríes tú chiquilla malcriada?

Cleo: ¿he?, ¿me hablas a mí?

Orphen: Claro que te hablo a ti, no veo a ni otra por acá cerca. Le respondió haciendo ademán de estar buscando con su mano sobre sus ojos mirando en todas direcciones.

Cleo: ¡Pero que te has creído estúpido hechicero negro!

Orphen: No sólo malcriada si no también eres una escandalosa.

Cleo: ¡ya es suficiente, no tengo porque aguantar que un hombre tan mal educado y tan prepotente como tú se dirija a mí de esa forma!.

Orphen: Pero como te gusta este hechicero estúpido, mal educado y prepotente ¿no es cierto?

Cleo se sonrojó de sobre manera. – ¿De qué hablas?, ¡pero si yo no me podría fijar jamás en un imbécil como tú!-

Orphen: sabes que no es cierto, te mueres por mí y te mueres por darme un beso ¿o no recuerdas lo que vi en la cueva?.

Azalie: Crilancelo. Dijo sorprendida y sintiendo tristeza por la pobre de Cleo.

Keilot se había levantado de su silla, y estaba muy dispuesto a darle la paliza de su vida. Pero Cleo lo detuvo tomándole la mano.

Esta vez Orphen había excedido sus límites, una cosa era enfadarse y hablarle mal a Cleo, quien nada le había hecho y lo otro era llegar y creerse con el derecho de humillarla en público de esa manera tan cruel.

Orphen: ¡Ja! Y tú noviecito piensa que golpeándome va a cambiar el hecho de que me quieras a mí y no a él.

La chica abofeteó a Orphen con todas su fuerzas y luego de hacerlo se le abalanzó dispuesta a estrangularlo, pero Keilot la detuvo tomándola por las muñecas y volteándola hacia él. Pero Cleo se volteó hacia Orphen llena de rabia y enojo.

Cleo: ¡NO SÉ PORQUE APARECIÓ ESA ESTÚPIDA IMAGEN EN ESA TONTA CUEVA, NO LO SÉ NI ME IMPORTA, PERO SÍ SE QUE AÚN NO ESTÁ CLARO QUE PODRÍA SIGNIFICAR AQUELLO, POR LO QUE ANTES DE LLEGAR Y LLENARTE LA BOCA DE TU EGOCENTRISMO DEBERIAS SABER EL SIGNIFICADO DE LAS COSAS Y POR ÚLTIMO, HECHICERO ESTÚPIDO DE PACOTILLA, DEJA ACLARARTE QUE ESTAS INTERRUMPIENDO "MI" CITA CON KEILOT, Y SI TIENES LA SUFICIENTE INTELIGENCIA COMO PARA SABER LO QUE ESO SIGNIFICA (COSA QUE POR CIERTO DUDO MUCHO) SACARAS DE AQUÍ TU HORRIBLE CARA MALHUMORADA Y TE LA LLEVARAS AL LUGAR MÁS APARTADO QUE TE SEA POSIBLE, ASI AL MENOS PUEDES LLENARTE DE AMARGURA Y ODIO SÓLO MIENTRAS YO SIGO AQUÍ RIENDO, DISFRUTANDO Y REALIZANDO PLANES JUNTO A ALGUIEN QUE SI ES CAPAZ DE APRECIAR MI COMPAÑÍA!

Todos observaron a la muchacha boquiabiertos, realmente estaba muy enfadada por las palabras del hechicero, ni siquiera el mismo Orphen la había visto antes reaccionar de esa manera, se sintió muy arrepentido, pero ya era tarde, su estúpida bocota lo había hecho de nuevo y para colmo todos habían oído lo que la chica acababa de decir por lo que había quedado como un verdadero idiota frente a todos en ese lugar.

Orphen: Cleo.

La chica a penas sí logró soltar unas cuantas lágrimas antes de salir corriendo desconsolada del lugar, seguida por su fiel mascota y por Keilot quien también salió tras ella rápidamente, no sin antes dedicarle una mirada de profundo odio al hechicero.

Orphen se quedó de pie y con el semblante triste, lo había arruinado todo, finalmente había conseguido el odio de Cleo, se había dejado llevar por los celos y sin querer había basureado a la pobre chica, todo lo que ella le había dicho era cierto, ni siquiera sabía que significaba lo que vieron en las cuevas, y él había ocultado la segunda imagen. Se había comportado como un tonto y debía decírselo.

Orphen: Lo siento Azalie, debo ir por ella.

Azalie asintió angustiada. Sabía que no le sería fácil conseguir que la chica lo perdonara, ahora si se había puesto sólo la soga al cuello. – suerte…. Hermano.-

Orphen corrió con todas sus fuerzas, imaginó que la chica intentaría alejarse lo más posible de él, por lo que no iría a la posada, y querría estar sola y tranquila, había un lugar muy tranquilo y hermoso con un lago enorme cerca de las afueras del pueblo, si la conocía bien, ella estaría ahí.

Se apresuro todo lo que pudo, bien sabía cómo corría esa muchacha, se preguntaba ahora como es que ella era capaz de tolerarlo de esa manera pues, no era la primera vez que salía corriendo espantada por causa suya, ni la segunda tampoco. Debía controlar su mal genio, Cleo era su amiga, su compañera y siempre lo había apoyado, siempre le dedicaba una sonrisa cuando las cosas estaban mal y él en cambio no hacía más que tratarla mal y discutir con ella, sin duda eso no era justo. A medio camino encontró a la muchacha, pero no estaba sola.

Keilot como cazador era veloz y a pesar de haberse tardado finalmente había logrado atraparla.

Desde lo lejos Orphen no podía oír lo que decían pero si podía ver a la chica muy alterada.

Al principio podía ver al muchacho conteniéndola intentando calmarla mientras ella parecía gritarle enfurecida y desesperada pero podía ver como él lograba lentamente tranquilizarla.

El muchacho tomó el rostro de Cleo, quien olvidó por completo su enojo al mostrarse desconcertada. Lentamente y con su corazón en la garganta, vio como el cazador se acercaba a la chica quien había tomado una de las manos del chico y simplemente la acaricio.

Sintió una profunda tristeza mesclada con rabia en sí mismo cuando vio como finalmente el muchacho conseguía tomar de los labios de su Cleo un beso que no fue rechazado, la muchacha dejó caer su mano y se quedó unos momentos paralizada mientras Keilot la besaba.

Era la misma imagen que Orphen había visto el día anterior en la cueva, cuando Cleo había tomado el cristal, aquello lo sorprendió y espantó al mismo tiempo, sintió que algo en su pecho comenzaba a hacerse pedazos paulatinamente con un dolor agobiante.

Orphen sintió cómo sobraba en ese sitio y bien sabía no tenía derecho a exigir explicación alguna de lo que acababa de ocurrir ya que él había llevado las cosas hasta ese punto, simplemente se volvió dando la espalda a la imagen y caminando lentamente y algo tambaleante se dirigió a la posada cabizbajo y… a pesar de estar convencido que el sentimiento que albergaba para Cleo en su corazón no era más que el de amistad, un par de lágrimas rodaron por sus mejillas siguiendo un triste recorrido que acababa finalmente en el suelo.

Cleo se apartó bruscamente de Keilot. Creyó sentir un ruido a su costado que provenía del camino, pero al volverse no había visto nada. Simplemente sintió el sonido del viento al mecer los arboles.

Cleo: Lo lamento Keilot… esto no es correcto.

Keilot: Lo se… sólo hagamos como que no sucedió nada. Dijo algo cabizbajo pero sin poder ocultar el rosa de sus mejillas.

Cleo tomó el rostro del muchacho y lo volvió hacia ella, luego lo acarisió con ternura. –No es que no sienta nada… pero no estoy segura de lo que quiero, me siento confundida.-

Keilot la observó sorprendido, jamás se había detenido a pensar en que la chica pudiese sentir algo por él, aún tenía esperanzas.

Keilot: esta bien Cleo, si hay algo que me sobra es el tiempo, yo creo te llevaré a casa, claro, si es lo que deseas.

Cleo meditó un momento. –Sí… creo que será lo mejor.- Dijo mientras tomaba a Leki en sus brazos.

Al llegar a la posada Cleo abrazó a Keilot agradeciéndole el haberla traído hasta ahí y preocuparse tanto por ella. El muchacho le devolvió el abrazo y apartó una lágrima muda que por alguna razón había escapado de sus ojos sin motivo ya para continuar ahí.

El muchacho se fue y la chica ingresó al lugar dirigiéndose rápidamente a su cuarto, imaginaba que ni Orphen ni Magic estarían ahí pero se equivocaba en ambos casos.

Al entrar a su cuarto Leki saltó rápidamente de sus brazos y le cayó encima a Orphen quien se encontraba sentado con los brazos cruzados en una cómoda silla con las piernas estiradas y apoyadas sobre un velador pequeño.

Se encontraba tan sumido en sus pensamientos que sólo reaccionó cuando vio a Leki cayéndole encima para rasguñarlo.

Orphen: Pero que…

Leki: ¡AARRRGGGG!

Cleo: Orphen, sale de aquí este es mi cuarto.

Orphen se puso de pie y tomando a Leki lo lanzó hacia afuera de la habitación, acto seguido cerró la puerta con brusquedad.

Cleo: ¡¿es que tú no me respetas ni un poco?

Orphen se sorprendió al oírle decir aquello pero esta vez no diría mas de lo necesario.

Orphen: Cleo yo….

Cleo: no quiero oírte, quiero que te vayas

Orphen: pero si quiero que me…

Cleo: ya márchate, márchate, márchate.

Orphen: ¡Por que lo haces todo tan difícil!

Cleo guardó silencio y se sentó sobre la cama con la mirada fija en el hechicero.

Orphen: Cleo, yo realmente lamento mucho mi comportamiento, no sabes cuánto me arrepiento por lo que dije, y tienes razón en todo hasta en la parte en que soy estúpido y un idiota.

Cleo: O_o ¿enserio?

Orphen asintió. –Mira yo quiero decirte algo, me parece correcto después de todo se trata de ti…-

Cleo: ¿a qué te refieres?

Orphen contó a la chica lo que había ocurrido ese dia en la cueva, la parte de la historia que ella no manejaba.

Cleo: eso es casi imposible. Rió la chica aun sin estar convencida..

Orphen la observó con el semblante sombrío. -¿lo es?-

Cleo dudó un momento. Y luego recordó lo que acababa de ocurrir entre ella y ese chico. ¿Acaso Orphen lo había visto todo?, bueno, de cualquier forma no tenía por qué darle explicaciones.

Cleo: ¿y por qué me dices eso ahora?, ¿Por qué no lo hiciste antes?

Orphen: ¿No hay motivo para no haberlo hecho cierto?

Cleo se sorprendió, utilizaba una pregunta para responder su pregunta, que significaba aquello, realmente parecía como si él pretendiera que ella respondiera eso.

Orphen lucía algo triste, posiblemente lo ocurrido antes pudo traerle problemas con Azalie, ella era mujer después de todo, ella entendía, aunque nada de eso podría ponerlo tan mal, como lo veía ahora, Cleo llegaba a sentir algo de lastima sin saber por qué.

Orphen cambió rápidamente de tema, tanto que esto si sorprendió a la chica.

Orphen: Dime Cleo… ¿Lo quieres?

Cleo: ¿AH?

Orphen: al cazador.. ¿Lo quieres?, ¿qué sientes por él?

Cleo apartó la mirada su pregunta la confundía, le provocaba enfrentarse a un mar de sentimientos, era cierto se habían besado, eso significaba algo ¿o no?, y, bueno ese chico era atento y considerado, además producía en ella sentimientos que hace tiempo ni otro muchacho había logrado producir, pero aun no se sentía lo suficientemente segura de los sentimientos exactos, ni siquiera estaba segura de lo que sentía por Orphen.

Cleo: no creo que eso tenga que ver contigo…

Orphen sonrió. –Yo Cleo… yo…-

Un rasguño en la puerta provocó que la chica recordara a Leki y de inmediato fue a buscarla. Al entrar al cuarto el animal se quedó mirando a Orphen fijamente y señal de amenaza.

Orphen comenzó a rascar su cabeza pensando en lo difícil que era intentar abrir sus sentimientos con la chica, nunca antes le había resultado tan difícil ser sincero pero esta vez era tan distinto.

Orphen se aproximó a la chica quien lo miraba algo preocupada, podía percibir en él una lucha interior, pero no lograba deducir que podía provocársela.

En un arrebato el muchacho se aproximó a Cleo y la abrazó por la espalda depositando su cabeza agobiada entre el cabello de la muchacha.

Cleo se sonrojó al sentir el contacto de los brazos de Orphen rodeándola tan fuertemente.

Orphen: De verdad lo lamento mucho Cleo, no volverá a ocurrir.

Cleo: esta bien, dejemos esto en el pasado…

Orphen cerró los ojos y la imagen de Keilot besando a Cleo le vino a la mente, entonces los abrió. Y se dio cuenta de que no quería separase de la chica. -No puedo-

La chica finalmente se apartó y marcó en su rostro una gran sonrisa, asi como las que otorgaba a Orphen cuando las cosas iban mal.

-Hey ya es suficiente, todo pasó, no hay nada que deba hacer estes actuando de esa forma, Vamos, ve a tu cuarto ya, mañana será un mejor día.-

Orphen: Eso quisiera… pero no puedo T.T

Cleo: O_O ¿no puedes?

Orphen: No ¬¬", Magic esta en el cuarto… y bueno, ¿cómo lo digo?, emmm… no se encuentra solo

Cleo: ¬¬ emm… ¿Eris?

Orphen asintió. –Así que no tengo opción, debo dormir aquí.-

Cleo: U_Ú… está bien, pero de ni una manera compartiré mi cama contigo, deberás dormir en el sofá..

Orphen: No serás tan cruel conmigo… ¿o si?

Cleo: ¿quieres apostar?...

Orphen: "Ni modo supongo que lo tengo bien merecido, ¿es que acaso la tortura no terminará nunca?"

11