~ Serendipia ~

Hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta.

—¿Conoces el sabor de un primer beso?

Catelyn lo pregunta con ese romanticismo que la caracteriza. Lo dice con los ojos brillantes por la expectativa que causa la respuesta y sus mejillas se encienden al ser consciente de que pregunta algo fuera de su naturaleza inocente.

Cersei no puede evitar pensar en las tardes en Roca Casterly, corriendo con los pies descalzos por la orilla de la playa calma y observando en dirección a su hermano Jaime, a su reflejo labrado por obra de los mismos dioses. Rememora el instante donde, entre comentarios sin verdadera intención y curiosidad, deciden unir sus bocas en una tierna caricia de amor. Los dos juegan a tratarse como lo hacen mamá y papá, sin la malicia que guarda el mundo de los adultos.

No quiere confiarle tal acontecimiento no por desconfianza, sino que no quiere arrancarle el brillo que destila el cobalto de su mirada. Una travesura se le pasa por la mente, la misma travesura que le llevó a juntar sus labios con los de Jaime en antaño, pero duda antes de actuar y Cersei se reprende mentalmente por ello. Detesta que ella tenga el poder de hacerle cuestionarse antes de actuar, cuando es por naturaleza decidida y arriesgada.

¿Qué puede suceder sí…?

No se atreve a completar su malicia. Por un instante, se siente muy diferente a la muchacha. Catelyn sigue soñando con los cuentos de hadas que tienen como protagonistas a las princesas y se desarrollan en torres altas de castillo; Cersei ya piensa en los brazos de algún que otro caballero y una boca fuerte que sepa cerrarse sobre la suya.

—Fue una fechoría especial, pero tampoco de relevancia —asegura ella. Juega con los nudillos de Catelyn, pensando en lo asombroso de que en tan poco tiempo hayan aprendido a leerse de ese modo, sabiendo lo que pasa por la mente de la otra con sola una mirada—. ¿Quieres que te muestre?

Consigue una mirada atónita como respuesta pero Catelyn no se aleja cuando Cersei comienza a eliminar la distancia que existe entre sus cuerpos. Se inclina lentamente en su dirección, brindándole la oportunidad de que se aleje para evitar si es lo que desea, y retiene el aire dentro de su pecho por las sensaciones que van naciendo por su cuerpo. Un par de alas se abren en su vientre y comienzan a enviar ráfagas cálidas por las extremidades superiores.

Los labios permanecen trémulos debajo de los suyos, pero adquieren confianza cuando los pulgares de Cersei se depositan tiernos en sus mejillas. Una de sus manos no consigue quedarse quieta por demasiado tiempo, se desliza hasta su cuello y se deleita con el latido acelerado que allí vibra. El índice se enreda delicadamente en un mechón ardiente, sintiendo la suave textura, y le obliga a brindarle más acceso a su boca.

Catelyn se aleja súbitamente y destruye cualquier contacto. Huye de la habitación, dejando a Cersei meditabunda.

De algún modo muy extraño, acaba de descubrir algo nuevo en Aguasdulces.