El camino sigue.

Magik abrió los ojos, y entonces se vio abrazando a Leki, quien también estaba inconsciente, Keilot estaba de pie a su lado mirando hacia el horizonte.

Flash back

Keilot: ¡Es una trampa!. Gritó.

Entonces se vio envuelto en un brillo poderoso, mientras que sus compañeros salían expulsados por la fuerza de ese ataque.

Durante unos breves momentos el tiempo se detuvo y entonces pudo apreciar a su hermana. Al menos parecía ser ella.

Keilot: Sahara, ¿por qué…?-

Sahara: no me mal intérpretes, no tengo intención de que mueras pero… sabes que no puedo negarme, parte de la esencia de ese ser esta en mis venas, por el veneno… tu sabes cómo funciona esto.

Keilot: pero estoy haciendo todo esto para ayudarte, para que seas libre.

Sahara: y lo aprecio, por eso y porque eres mi hermano no te he lastimado, pero sabes bien que deberías haberme matado en cuanto fui atacada por el demonio. –La verde mirada de Sarah se nubló a causa de unas lágrimas contenidas. – Lentamente pierdo el control de mi cuerpo y mi conciencia, muy pronto sólo seré carne, un títere que el demonio manipulará a su antojo. Te lo ruego Keilot, ¡MATAME!, no quiero vivir así.

El muchacho agachó la mirada.

Sahara : bien, esta será la última vez que hablaremos.

La sutil figura de la muchacha se desvaneció en el aire cual fantasma, entonces la imagen de un gigantesco ser envuelto en llamas se hizo presente, pero apenas apareció unos breves segundos y luego se desvaneció tan fugaz como había aparecido.

"Me estás buscando… pues a mí no me interesa volver a encontrarnos, o tu hermana y tus amigos sufrirán las consecuencias."

Cuando Magik despertó Keilot aún meditaba la situación, admirando el cielo. Se había tornado rojo, era señal de que estaban cerca.

Magik: el maestro y Cleo… no están…

Keilot salió de sus propios pensamientos para prestar atención a Magik.

Keilot: Hay que descender, es hora de que comencemos a bajar. Ahí los encontraremos.

Orphen: vamos anda si no eres mi novia… ¿entonces?

La chica se movía de un lado a otro con los brazos cruzados, rascaba su cabeza, luego exhalaba y continuaba dando vueltas en círculos.

Cleo finalmente se volteó hacia el hechicero y le dedicó una sonrisa repleta de dulzura.

Cleo: Supongo que es complicado…- Concluyó.

Orphen se sonrojó. Aquella sonrisa lo hizo estremecerse por dentro.

La muchacha se aproximó al hechicero. Y sonrió nuevamente, mientras tomaba asiento a su lado.

Cleo: ¿Y bien?, dime exactamente qué es lo que recuerdas.

Orphen: no mucho en verdad. -El muchacho agachó su cabeza mientras con una de sus manos sostenía su frente. –Recuerdo mi nombre, recuerdo… imágenes vagas, una especie de castillo, también a un muchacho de ojos verdes… recuerdo también, un lago…-

Cleo apreció como el muchacho se forzaba a sí mismo a recordar. Y casi sin darse cuenta de lo que hacia, cogió su mano libre y la apretó ente sus manos.

El chico alzó la mirada y notó en los profundos ojos celestes de Cleo la preocupación en su mirada.

Orphen: Lo siento.

Cleo movió su rostro de un lado a otro.

Cleo: Lo lamento yo, si fuese algo menos torpe… si cuidara más de mi misma… tú no…

Cleo: x'S ….

Orphen se acercó a la chica, quien no se mostraba capaz de disimular su tristeza.

Por un momento pensó en rodearla con sus brazos, pero entonces la chica alzó la cabeza. A su espalda un ruido de ramas y hojas, la distrajo.

El hechicero se puso de pie. Al notar la rápida reacción de la chica, quien no tardó en desenvainar una espada.

Entonces una figura pequeña apareció de la nada y se aproximó a ellos.

Leki -grrrr-

Cleo: ¡Leki!- Dijo la chica con emoción. Mientras cogía a la criatura entre sus manos y la alzaba.

Magik: ¡LEEEEKIIII!.

Cleo oyó a su amigo gritando.

Cleo: ¡MAGIK!, ¡estamos aquí!

Ante la sorpresa de Cleo, el primero en aparecer, fue Keilot, el cual había llegado sigilosamente, a su lado, sin provocar ni una especie de ruido.

Keilot: Cleo… ¿estás bien?. Dijo el chico mientras le tomaba el rostro a la muchacha y lo examinaba con detención. Preocupado de algo le hubiese ocurrido.

Tal vez fue la impresión de Cleo, pero el chico se mostraba más preocupado que de costumbre.

Cleo: yo estoy bien… pero…

Entonces Keilot, sin acabar de escuchar lo que la chica decía, se volteó hacia el hechicero.

Al notar que lo miraban, Orphen se mostró un tanto desconcertado.

Keilot caminó hacia el muchacho.

Magik: ¡CLEO!, ¡Maestro!, me alegra que estén bien...

Cleo miró a Magik con el semblante triste. Y este comprendió que algo no andaba bien con su maestro.

En tanto Keilot ya estaba muy cerca de Orphen, quien retrocedió lejos de su alcance de manera instintiva.

Cleo: Tranquilo Orphen, Keilot, es un amigo.

Orphen sabía que la chica no mentía, de alguna forma, los ojos de aquella muchacha la delatarían incluso aunque esta no estuviese siendo honesta. Pero la presencia de aquel chico lo incomodaba enormemente, y su instinto era de lo único que podía valerse en aquellos momentos.

Keilot notó la reacción de Orphen y aquello lo hizo sonreír.

Keilot: Perdió la memoria, pero no del todo, sabe con quién darse y quién no.

El cazador se volteó hacia Cleo y sonrió con dulzura.

Keilot: ^_^, este hechicero de pacotilla, recobrara su memoria en pocos días. Sólo dale algo de tiempo y cuéntale cosas, así lo ayudaras a recordar más fácilmente.

CLeo y Magik: U_Ú…

Orphen: O_Ó (¿acaso me dijo hechicero de pacotilla?)

Keilot: siempre buscando formas de captar la atención de Cleo ¿verdad?

Cleo y Orphen: u/ú

Keilot tomó a Cleo por la cintura y la acercó a su cuerpo. Quizá por algún viejo instinto, Orphen no pudo evitar indignarse ante aquella provocación.

Keilot: NO me quedará más remedio que compartir a la hermosa Cleo contigo, pero aquello me va a poner muy celoso. - Dijo el muchacho casi sin pensar en lo que decía.

Aquellas palabras provocaron que Cleo se sonrojara hasta las orejas.

Cleo: U/U… Keilot… emm.. estas muy cer…

Keilot: En fin, mi premio será un beso de la bella Cleo. -Y sin escuchar las quejas de la chica, El muchacho la tomó por el rostro y atrajo sus labios hacia los de él. Pero antes de pudiera sentir el contacto de la piel de Cleo sobre sus labios, sintió como una fuerza poderosa se la arrancaba de entre las manos.

Al abrir los ojos, vio a Cleo sobre los brazos de Orphen. Quien observaba al cazador con su peor cara.

Magik, Quien aún no comprendía lo que estaba pasando. Observó con asombro lo que estaba ocurriendo. Los celos de Orphen se hicieron evidentes al mostrar aquella reacción.

Cleo: O.O, Orphen!, hiciste magia!- La muchacha sonrió y rodeó el cuello de Orphen con sus brazos.

Keilot sonrió.

Keilot: Muy pronto recobrará su memoria. Sólo necesita ciertos estímulos. -Dijo el cazador. Resuelto.

Cleo bajó de los brazos de Orphen al notar en la mirada Keilot un dejo de tristeza.

Caminó hacia él.

Cleo: ¿Qué ocurre?

Keilot alzó la vista.

Keilot: Pensé que algo malo te pasaría, pero veo que Orphen te protegió.

Cleo: ¿y Cómo sabías que algo así podría pasar?

Keilot: Mi hermana… ella lo hizo. Tú eras su objetivo, estoy seguro. Y cada día que pase, cada paso que demos para acercarnos al demonio que la controla, será peor.

Magik, observó a Keilot, pues el chico alzó la vista dirigiéndola hacia él también. Quería que todos fuesen consientes a lo que se estaban exponiendo, ayudándolos a recuperar a su hermana.

Orphen: bueno… no creo estar seguro de lo que están hablando… -intervino en la conversación acercándose a los demás y captando su atención. –pero parece ser importante para ti.-

Cleo: está en juego la vida de su hermana.- intervino la chica.

Magik: Maestro, si no lo ayudamos entonces ella morirá. Usted dio su palabra de ayudarlo, y yo dí mi palabra de seguirlo a cualquier lugar.

Cleo se volteó hacia Keilot con una sonrisa.

Cleo: No importa cuántas veces nos digas lo mismo. No te dejaremos ir sólo.

Magik también sonrió. – no es como si fuera la primera vez que arriesgamos nuestras vidas para ayudar a alguien.-

Cleo: Orphen suele meternos en problemas muy usualmente.

Magik: como cuando seguíamos la pista de Agosto Sangriento.

Cleo: o como cuando casi desapareció un pueblo completo a causa de un huevo…

Magik: ahh? ¬¬"

Cleo: …Luego nos atacaron tres hermanas para vengarse por lo que le sucedió a su madre…

Magik: O_o Cle..

Cleo: y… tuvimos que luchar con un jardinero que quería conquistar el mundo.

Magik: ¡Pero si todo eso fue por culpa tuya!

Cleo: je.. jeje… yo no lo recuerdo así.

Orphen vio en un recuerdo fugaz, algunas de las cosas que la chica dijo y sonrió.

Cleo tapó la boca de Magik con su mano, mientras cerraba el puño de su otra mano y continuaba hablando.

Cleo: el punto de todo esto es que iremos contigo Keilot. Porque Yo te lo prometí y Orphen también. ¡Y él jamás rompe una promesa!

Orphen recordó entonces verse empapado, y a la chica de ojos azules mirándolo con profunda tristeza y preocupación, deteniéndolo, cogiendo su brazo.

Él gritó el nombre de Azalí, el cual regresó rápidamente a su mente, quería ayudarla, quería salvar a aquella chica. Y Cleo decía cosas que no quería oír. La dejó sola, parada frente a una pileta mientras veía como se alejaba de ella.

El chico alzó una ceja, aún estaba con él. Cleo aún viajaba con él.

Sonrió.

Cleo: ¡Orrrrrphen!... ¡te estoy hablando!, vamos Orphen, ya verás cómo lentamente recobrarás la memoria. Entre todos te haremos recordar. Así que no sigas ahí parado como un tonto…

La chica le extendió su mano.

Él la cogió con cariño, y juntos comenzaron a correr, siguiendo el mismo camino por el cual, Magik y Keilot se había marchado.

Ufff, se que he dejado pasar mucho tiempo sin escribir, y lo lamento de verdada T_T, lamentablemente soy estudiante universitaria y si algunos de ustedes han oído sobre problemas en Chile por el lucro en la educación, problemas que atentan contra la democracia, son reales. Por esto es que no he podido dedicarme a seguir el fic. :(, no se hasta cuando dure esto, pero mientras el gobierno siga ocupando violencia para reprimir a los estudiantes esto va a seguir creciendo y como dije antes soy consciente de las cosas, me importan mucho. Escribo esto sólo porque espero que otros países sepan lo que pasa en lugares, incluso cercanos, y que son fuertes los motivos que no me dejan dedicarme a cosas que me hacen felices, como entretenerlos a todos ustedes, con estas aventuras de Orphen y sus amigos.

¡Les deseo lo mejor!.