CAPITULO 23

Sirius paseaba por las frías calles de Hogsmeade y sentía el frio y las miradas de todos señalándole y diciendo por qué su cambio de él hacia Severus por su anterior pareja.

Aunque el frio era cierto, su rencor hacia la pareja hacia que imaginara lo otro, nadie lo observaba a menos que observaran que a pesar del frio el no llevaba más que una desgastada chaqueta, eso era lo que le observaban.

El rumor se había calmado ahora solo eran una pareja, extraña pero una parea a fin y al cabo, pero para Sirius eso era diferente.

Tenía algo para usar en su contra, pero no quería hacerlo sino como última opción, debía pensar en algo más, algo que haga que todo el mundo mágico viera lo frágil que era su relación.

Se detuvo en seco, y logro recordar la conversación con Harry, aunque le había prometido el no decir nada y lo había cumplido desde entonces, sabía que si le hizo jurar solo pocos lo sabían, y mejor aún Severus no lo sabía.

Retomo su camino hacia el castillo y sonrió, sabía que con ese pequeño secreto, se divertiría un poco con Quejicus y su memorable pareja, que pronto no lo sería que pronto iba a ser la última, después de eso, sabía que iba a estar solo y si no de eso Sirius se encargaría.

Esa tarde, Hermione saldría con un grupo de amigas, así que era el tiempo que necesitaba Severus para ir a tomar un trago a las Tres Escobas.

Llego y tomo asiento en la barra y sin esperarlo después de unos minutos Sirius se sentó a su lado, Severus decidió ignorarlo mientras tomaba su bebida y Sirius encargo lo mismo que tomaba Severus.

-. Quejicus -. Saludo descaradamente Sirius sin dirigirle la mirada.

-. ¿Qué haces Black?, ¿Era hora de tu paseo canuto?, ¿Qué haces sin collar y sin correa? – Severus hablo naturalmente igual, ignorándolo.

-. Cálmate Quejicus, ¿Me extraña verte solo? -.

-. Eso no te incumbe Black -.

-. Si es cierto, me imagino que después de enterarte lo que te hizo Hermione, querrás ahogar su rabia y humillación -.

Severus se quedó pensativo, no sabía si Black quería provocarlo o realmente decía algo relevante, decidió probar.

-. ¿A qué te refieres Canuto? -. Severus giro su mirada y Sirius sonrió.

-. No lo sabes -. Severus bufo en desesperación.

-. Habla claro Black -.

-. Me refiero a que tu noviecita no te ha dicho que ella uso la Poción en ti -. Sirius no dejo de sonreír cuando lo dijo.

-. ¿A qué te refieres Black? -. Severus se sorprendió ante su comentario, no quería creerlo.

-. Por favor, Quejicus, usa tu privilegiada mente, Granger, no te dijo nada porque lo hizo por lastima, y le pidió a mi ahijado que se encargara de mentir por ella -.

-. Mientes -. Dijo suavemente Severus, se levantó de su lugar y camino hacia la salida.

-. Como quieras, puedes preguntárselo -. Sirius no se movió de su lugar y continúo bebiendo.

Severus salió disgustado del bar que azoto la puerta al salir, había una manera de descubrir si Black decía la verdad y si Asi era quería oírlo, pero a la vez deseaba que fuera mentira.

Sería una burla hacia su nombre, y por parte de la mujer de su vida, no quería creerlo, no podía ser verdad, uno de los dos pagaría, y no sabía que tan caro.

Severus caminaba a través de Hogwarts sin voltear ante los saludos de los profesores, y ante los alumnos que lo dejaban pasar por la imponencia de su caminar.

Venia furioso, venia molesto, venia indignado pero no lo suficiente para ver a Harry acercarse a su lado y casi a su mismo nivel, Severus le puso el brazo deteniéndolo por el pecho y logrando que ambas miradas se cruzaran.

-. Alto Potter, quiero hablar con usted -. Severus lo tomo del brazo y lo arrincono en un salón contiguo.

-. Lo siento Profesor pero debo estar en clase y… -.

-. Estoy seguro que sus conocimientos no se verán afectos con una hora de su valioso tiempo -.

-. Está bien, ¿Que desea Profesor -. Harry se ponía entre nervioso y preocupado, con Severus nunca se sabía cómo actuar.

-. Quiero que me diga, si es cierto que usted no uso la Poción de la Vida en mí -. Harry lo miro y trago nervioso.

-. Como dice eso Profesor, por supuesto que si -. Harry desvió la mirada.

-. Sabe que no solo tiene el físico y la poca inteligencia de su padre, sino también no sabe mentir, ahora le preguntare otra cosa: ¿Quién la uso en mí? -. Harry lo miro por un corto tiempo pero que le pareció muy largo, sin embargo no dijo nada.

-. Pro...fe...ss -. Su nerviosismo era más que evidente.

-. Fue Hermione, ¿Cierto? -. Severus lo tomo de los hombros y prácticamente lo grito.

-. S...s...si -. Harry no sabía que había pasado pero ya no podía seguir mirándolo.

Severus bajo la mirada, no quería creerlo.

-. Eso es todo Potter, retírese -. Severus señalo la puerta.

-. Espere, tuvo sus razones -. Severus lo miro furioso.

-. ¡Las razones no me importan retírese ahora! -. Harry ante ese comentario, salió sin decir más.

Severus se tocó el pelo varias veces, desesperado, y daba vueltas por el aula, no quería creer que Hermione por lastima lo reviviera, y después ¿Qué paso? ¿Fue un experimento? ¿Esa su acción buena? Y sus sentimientos ¿Eran reales o por lastima?

Severus salió del aula, completamente eufórico hacia su despacho, iba a esperar a Hermione y terminar con eso, por las buenas o por las malas.

Harry en un rincón lo veía caminar sin fijarse si de paso golpeaba a alumnos o a maestros inclusive, se lamentaba el haber sido tan débil y aunque estaba molesto con Hermione, no le deseaba ningún mal.

Mientras tanto Sirius se acercó al lado y se rio alegre.

-. Ese Quejicus, tiene un carácter envidiable, ¿No lo crees? -.

Harry sorprendido de verlo ahi le respondió.

-. Tú le dijiste -. Sirius le sonrió y Harry se indignó, ambos viendo a Severus caminando y viendo su capa ondear a lo lejos.

Severus esperaba sentado en su escritorio, el cual estuvo aquí aproximadamente dos horas, manipulaba la conversación que estaba a punto de tener y las posibles respuestas, no sabía porque ella lo había hecho solo había miles de repuestas que por lastima o por simplemente pensar en alguien, pero no quería escuchar eso.

Se dio la noche y no asistió a la cena, lo que a Hermione le pareció extraño, así que decidió ir a buscarlo, se apresuró a cenar y salió en busca de su profesor.

Al llegar a su habitación, la abrió lentamente y por la tenue luz solo pudo ver a Severus sentado en su escritorio con la mirada hacia el frente sin expresar nada, parecido a una figura de cera.

Hermione se acercó a él.

-. ¿Severus? -. Pero él no reaccionaba ante su llamado, lo que preocupo a Hermione.

Hermione se acercó más, cunado lo iba a volver a llamar, Severus hablo.

-. Siéntate -. Severus no se movió de su posición y Hermione intrigada le obedeció y tomo asiento frente a él.

-. Severus, ¿Qué ocurre? -.

Severus se enderezo y dio inicio a esa velada tan inquietante.

-. Afirmas que me amas, ¿Cierto? -. Severus la miró fijamente y Hermione se cuestionó el porqué de esa pregunta.

-. Claro, TE AMO, no lo dudes -. Hermione se recargo con los codos sobre el escritorio para afirmar con énfasis lo que decía.

-. ¿Te puedo creer? -. Hermione se indignó.

-. Claro que sí, he sido siempre sincera contigo -. Hermione se recargo en su asiento y no comprendía su pregunta.

-. ¿Siempre? -. Severus se levantó de su lugar y no perdió contacto visual con ella.

Hermione se sintió intimidada por su tono.

-. Claro que si, Severus -.

Severus giro su silla y la puso frente a él.

-. Mientes -. Hermione se asustó ante su actitud.

-. ¡¿Qué?! -. Hermione trato de incorporarse pero la cercanía de Severus se lo impidió.

-. Has mentido sobre todo, ¿Cómo creerte, si me has mentido incluso con la Poción de Vuelve a la vida? -.

Hermione se sorprendió.

-. No sé de qué hablas Severus -. Severus se incorporó.

-. Deja de mentir, por una vez deja de hacerlo -.

Hermione se puso de pie e intento acercarse a Severus que se había alejado de ella, pero se quedó de pie, cuestionándose como empezar a explicarle.

Severus giro a verla ya que había tardado tanto tiempo en contestar.

-. No lo entiendes -. Dijo Hermione agachando la mirada.

-. Es cierto, no lo entiendo, no entiendo el ¿Porque lo hiciste?, ¿Porque humillarme más? -.

-. No es eso -. Hermione se defendió. -. Déjame hablar -. Severus se acerco a ella.

-. Tuviste oportunidad de hacerlo, antes de que esta relación comenzara, antes de que yo comenzara a sentir esto por ti -. Severus golpeo la mesa al término de su alegato.

-. Severus, déjame explicarte -. Hermione intento tocarlo pero él se enderezo y la miro.

-. Retírese, ahora -. Severus señalo la puerta.