CAPITULO 24
-. Severus, por favor -. Hermione no quería creer lo que le decía.
-. Es la última vez, que sientes lastima por mí, largo -. Se lo dijo de manera suave, que era el tono en el que intimidaba a sus alumnos.
Hermione comenzó a llorar y Severus tuvo la inmensa necesidad de abrazarla, de disculparla, pero ya no la conocía y no quería caer, se mantuvo firme en su decisión.
Hermione iba a hablar pero sabía que de nada serviría, se limpió las lágrimas y con orgullo salió de su habitación, Severus golpeo el escritorio otra vez y camino hacía su librero donde escondía una botella de Wiskey de fuego y comenzó a beberla sin respirar.
Mientras tanto Hermione caminaba por los fríos pasillos conteniendo las ganas de llorar y teniendo que esperar a que él se calmara para hablar con él y Así lograr dar a entender sus razones mientras tanto buscaría al culpable de haber soltado toda la verdad y haberlo envenenado de esa forma.
…
Tras los siguientes días, Hermione iba y buscaba a Severus, sin éxito, sabiendo que se encontraba en su habitación, en su laboratorio y sin embargo sin poder verlo más que en clases, y cuando eran las clases, él era el primero en salir, dando así a Hermione otra razón para dejarle entendido que no lo intentara.
Esos días Severus estaba indignado, estaba molesto, pero cuando la veía a pesar de ver esos ojos suplicantes a través de los humos de los calderos o cuando se encontraban en el comedor, sabia no podía caer, ya lo había hecho una vez y no lo volvería a hacer, no tras semejante indignación, y uno de sus temores era que su amor, solo fuera una ilusión y que el rumor de su lastima no corriera por los pasillos del Colegio.
Tras varios días que pasaron así Severus caminaba por al bosque prohibido solo con sus pensamientos, cuando escucho el ruido de pasos apresurados que lo seguían, su mente imagino a Hermione yendo tras él y se irguió orgulloso esperándola, pero su sorpresa fue enorme cuando Harry apareció entre los oscuros ramajes del bosque.
Harry respiraba agitado por lo rápido que perseguía a Severus, cuando lo vio desde la torre de Astronomía dirigiéndose al bosque prohibido, bajo rápidamente las escaleras en su búsqueda.
-. Debo hablar con usted -. Harry se acercó a él, sabiendo que cualquier paso infalso era la muerte asegurada.
-. No se moleste Potter que no escuchare nada de lo que me diga -. Severus se dio la vuelta y siguió caminando.
-. Pero Profesor, es respecto de lo suyo con Hermione -. Severus molesto se dio la vuelta y acorralo a Harry.
-. No se atreva a decirme algo respecto a eso, sobre todo porque usted lo sabía, y decidió callárselo, y más vale que de usted no salga ni una palabra a nadie más, respecto a esto, sobre todo al asqueroso de Canuto -.
Severus se dio la vuelta para salir del Bosque Prohibido sin ni siquiera voltear hacia atrás, dejando a Harry sorprendido e intimidado, sabía que le había dolido el engaño y sería muy difícil convencerlo de lo contrario.
Harry se dirigía de regreso a su habitación tras el breve shock que había sufrido con Severus y sin esperarlo solo sintió un brazo que lo jalaba hacia un salón que se encontraba a su lado y antes de reaccionar se vio ante la mirada molesta de Hermione y al lado de ella se encontraba Sirius, cuestionándose su encuentro ahí igual que él.
-. Sabes Harry, pensé que mi problema no solo era mío -. Hermione se alejó de él y camino por el salón, logrando por un segundo ser la misma imagen de Severus. -. Sino también fue el hecho de que Severus se enteró -. Señalo a Sirius y a Harry. -. También ustedes tienen mucho que ver -.
Sirius se levantó de su lugar y se hizo más presente aun.
-. Discúlpame preciosa, pero a mí, no me meterás en tus problemas con Quejicus -. Sirius iba a salir a la puerta.
-. Espera Sirius, ¿Quien más podría decirle si no eras tú? -. Sirius se detuvo en su lugar pero después la miro y ella hizo lo mismo, Sirius sonrió cínico y salió por la puerta.
-. Hermione… -. Pero Hermione levanto su mano en señal de que Harry se callara.
-. No Harry, sé que le dijiste a Sirius, pero no sé porque me hiciste esto, sabes que Severus y Sirius no se llevan y algo así, obviamente lo haría para causarle ese daño, sin importarle a Sirius si de paso me llevaba a mí, sé que no me aceptas por mi relación con Severus, pero no me imagine que harías algo tan bajo -. Harry la miraba fijamente y sintiendo su culpa más intensa. Hermione se alejó de él, negó indignada y salió del salón sin antes terminar por decirle a Harry. -. No vuelvas a acercarte a mi Harry si tu intención es hacerme daño -. Y tras eso Hermione salió.
Sirius entro a la habitación que le habían dado en el castillo, aunque ahí solo tenía una cama y un baúl donde metía todas sus pertenencias con eso para él era suficiente; se encamino a tomar una pequeña caja que se encontraba bajo su cama y con un encantamiento de contraseña la abrió sacando de ella un pequeño frasco y un par de notas.
Comenzó a leer:
-. Poción Vuelve a la vida: Tras varios intentos en seres en peligro de muerte, se logró estabilizar la poción de manera correcta, la cual solo se encuentra en esta pequeña muestra, muestra que mostraremos hasta que la Poción termine sus efectos en los sujetos involucrados. Tras esto no se puede decir si se sufrirá en porción equitativa o solo uno se verá afectado, solo queda esperar -. Sirius termino de leer y pensativo miro a la nada, sabía que le serviría el tenerla en su poder y esperaba ver sus efectos muy pronto.
Guardo nuevamente todo y lo volvió a colocar en su lugar, se levantó y se dirigió a la puerta con una mirada triunfal.
….
Hermione tocaba resonantemente la puerta de la habitación de Severus sin obtener resultado alguno, Hermione podía jugar al modo de Severus pero ahora era el momento de jugar a la suya.
-. Alohomora -. Y la puerta se abrió, sabía que Severus no encantaría la puerta ante el honor de Hermione de no molestarle, pero ahora salía el orgullo Gryffindor y Severus la escucharía aunque él no quisiera.
-. ¿Qué hace Señorita Granger? -. Severus salió del baño de su habitación sin mostrar sorpresa por verla ahí.
-. Tengo que explicarte -. Hermione se acercó a él, pero él la evito.
-. No tiene nada que decirme que me interese -. Severus se acercó al librero o tocaba cosas solo para no mirarla a los ojos.
-. No me iré hasta que me escuches, trata de ser condescendiente -.
Severus giro indignado.
-. ¿Condescendiente? Habla en serio, usted debería ponerse condescendiente -. Severus continúo ignorándola. -. Ahora le pido que se marche, no quiero volver a verla -. El decirle eso le dolió en el alma, que no tuvo el valor de verla a los ojos y Hermione indignada se cruzó de brazos, no se iría de ahí tan fácil.
-. Repítalo, pero míreme cuando lo haga -. Hermione lo reto, Severus reunió su coraje y la miro y se acercó a ella lo más cerca que podía estar, sintiendo su aroma cerca que lo hacía desconcentrase pero no lo demostraría.
-. No… quiero… volver… a… ver… -. No pudo terminar su frase, Hermione lo tomo de su levita y lo beso, no se iría así sin demostrarle con ese gesto lo mucho que lo amaba.
Al principio fue un beso fuerte, tosco esperando que Severus la alejara, pero sintió que no pasaba, así que lo profundizo, entro sin permiso a su boca y la invadió, segundos después Severus respondió, no tenía la fuerza para resistirse a sus labios a su suavidad, a su dulce sabor.
Ambos continuaron, y tras varios minutos se separaron, sonrojados y sin aliento, no sabían ahora que decir y Severus iba a hablar primero.
-. Hermione… -. La tomo de su cara con una mano acariciando sus sonrojadas mejillas, y Hermione iba a hablar sin antes darse cuenta como Severus comenzó a sentirse mal.
Severus retrocedió, y se tambaleo por la habitación buscando un punto de equilibrio sin lograrlo cayo de rodillas al piso.
-. ¡Severus! -. Hermione corrió a sostenerlo.
Severus vio la mirada preocupada de Hermione y sabía que eso nunca lo podría fingir, levanto su mano para tocarla pero su cuerpo no se lo permitió, cayo por completo en la inconciencia, sin golpear en el suelo ya que Hermione lo sujeto y lo recostó sobre su pecho, sin saber el porqué.
