CAPITULO 28
Sirius se quedó parado tragando su coraje que debió gritarle a Harry porque estaba seguro que él tenía razón y Quejicus pagaría, volvió a sentarse en el sofá y volvió a retomar su lectura, mientras las palabras de Harry vagaban en su cabeza.
…..
Hermione llevaba días sin salir de la habitación de Severus, si esos iban a ser sus últimos momentos, estaría con él, todo el tiempo posible, cuando alguien tocó a su puerta.
Ella se dispuso a ir a abrir la puerta y se sorprendió al ver a Harry, Ron y Lavender ahí, con esa incomodes y tras lanzarse una mirada reprochadora a Harry los dejo pasar.
Se sentaron alrededor de la cama de Severus y reinó un silencio sepulcral.
-. Lo lamento Hermione era un buen hombre -. Le dijo suavemente Lavender.
-. Gracias -. Hermione comenzó a sollozar con sus manos en su regazo y la mirada baja, cuando sintió como Harry la tomaba de la mano.
-. Lo lamento Hermione, te juro que jamás hubiera querido esto -. Hermione lo miró y vio la pureza en su mirada, sabía que no mentía.
-. Lo se Harry, descuida, es Sirius el culpable -. Harry asintió y Hermione lo miró pensativa. -. Tal vez, la egoísta soy yo, debo hacer lo que sea por él -. Hermione giró a ver a Severus.
-. No Hermione -. Le dijo Harry.
-. Lo haré, es el precio que pagaré por su vida -. Hermione se levantó y caminó hacia la puerta de salida, mientras Ginny entraba.
-. ¿A dónde vas? -. Le dijo Ginny preocupada.
-. A salvar a Severus -. Hermione paso a su lado, y Ginny extrañada se acercó a Harry para explicarles a todos lo que Hermione iba a hacer.
Cuando iba saliendo del despacho de Severus, se topó de frente con Sirius que iba a tocar a su puerta, Hermione miro molesta.
-. ¿Qué quieres ahora? -. Le dijo altanera Hermione.
-. Quería hablar contigo -. Le dijo Sirius seriamente, Hermione asintió y se adelantó caminó a su lado hasta llegar a la entrada el bosque prohibido, ahí Hermione se detuvo frente a un árbol y sintió su fría coraza, pero sintiendo el aire golpearla y sintiéndose viva.
-. Habla, ¿Me vienes a pedir otra cosa? -. Sirius asintió, y cuando iba a hablar, Hermione se adelantó. -. Lo hare, hare lo que quieras, con tal de que me des la poción, la necesito, y estoy dispuesta a salvarlo como sea -.
Sirius la miró fijamente y metió su mano en su desgastada chaqueta, que parecía nunca se la quitaba, y sacó un pequeño frasco donde venía la poción.
-. No es necesario -. Hermione lo miró sorprendida.
-. ¿Qué? -.
-. Te la daré, comprendo, que tu odio hacia mí, nunca cambiara, y que yo siempre odiare a Quejicus, digo a Snape, pero lo que sé es que siempre te tuve cariño, aunque no como a una pareja -. Sirius se la ofreció y Hermione temerosa la tomó.
-. ¿Qué fue…? -. Hermione, quería saber porque ese cambio tan repentino.
-. Harry -. Dijo Sirius, prediciendo a Hermione. -. Recibí una fuerte llamada de atención -. Caminó hacia ella, pero se quedó a su lado viendo al interior del Bosque Prohibido. -. En los Merodeadores, yo siempre fui el segundo después de James, él siempre celoso de Severus, Snape, siempre fue tan bueno en cualquier hechizo o poción y Lily lo defendía ante cualquier mal comentario hacia él; pero cuando James, maduró, yo me quedé en el pasado, seguí siendo el inmaduro de los cuatro… -. Sirius respiró y río bajo -. Harry cuando me dijo lo que yo no veía, vi a James diciéndome que madurara, vi a Remus, diciéndome que dejara el pasado detrás -. Sirius miró a Hermione -. Odiare a Snape por siempre, pero quiero por primera vez, ser lo que ellos esperan de mi -. Sirius bajó la mirada y la regresó al Bosque Prohibido.
-. Gracias -. Dijo aliviada Hermione.
-. Solo, te pido me disculpes con mi ahijado, creo que la envidia y el orgullo me hacían ver esto y estaré dispuesto a aceptar lo que yo mismo provoque -. Sirius se dio la vuelta y transformándose se adentró al bosque prohibido.
-. ¡Sirius! -. Gritó Hermione, pero él ya no giro atrás, Hermione observó la Poción y río de felicidad acompañando algunas lágrimas, y sin pensarlo dos veces, corrió hacia las mazmorras.
Hermione llegó sin respiración a las mazmorras, pero no se tomó el tiempo para respirar, entró a la habitación se Severus abriendo eufórica la puerta.
Todos se levantaron de su lugar, cuando la vieron entrar y vio que ya se encontraba también ahí Horace y Minerva, Hermione feliz levantó al poción y se las mostró a todos.
-. La tengo -. Dijo sin respiración y trato de tranquilizarse, cada gota de esa poción era vital.
-. ¿Cómo la conseguiste? -. Le preguntó Ron.
-. Sirius me la dio -. Harry la miró sorprendido y después sonrió a ella.
Hermione tranquila, abrió el frasco y se sentó al lado de Severus e inclinándose a su altura lentamente le vacío el líquido por la garganta.
Hasta la última gota bebió, aunque no hubo algún cambio por el momento.
-. ¿Eso es todo? -. Preguntó Minerva.
-. Si, esta porción, según nuestros cálculos, era suficiente para una persona, pero el efecto no es inmediato, es de unos cuantos días -.
-. Solo queda esperar -. Dijo Horace, Hermione asintió y se sentó a su lado de Severus.
…..
Esos días, pasaron muy lentos para Hermione, aunque varias veces pasaban a ver si había reaccionado, no se podía asegurar cuando despertaría, lo único bueno era que sus signos vitales cada vez iban regresando a la normalidad.
Hermione, se recostó al lado de Severus y a diario lo veía sin mediar en el tiempo.
-. Espero despiertes pronto, aunque no lo creas, Sirius me regresó la poción, sin necesidad de pedirme nada, creo que su forma de pensar cambió, tú provocas todo eso en los demás, haces que cambiemos nuestra manera de pensar, vuelve, para que te burles de los sensibles que somos -. Hermione río de su comentario, y le besó en la mejilla y se durmió a su lado.
La mañana iluminaba la sombría habitación de Severus, mientras Hermione se acercaba más a él, para calmar el frio, cuando Hermione sintió como alguien la acariciaba de la espalda, se acurrucó más a él, cuando se dio cuenta donde se encontraba y se levantó rápidamente, y ver como un adormecido Severus le sonreía.
Hermione rio de alegría y se arrojó de él, besándolo efusivamente de todo su rostro mientras terminaba su recorrido en sus labios, donde se estuvo un largo tiempo.
-. Bienvenido de vuelta -. Le dijo alegremente Hermione.
-. Vuelvo a mi casa, a ti -. Severus le sonrió suavemente y le continúo besando.
Severus se incorporó despacio sobre la cama.
-. ¿Qué ocurrió? -. Le preguntó Severus.
-. Bueno… -. Hermione le comenzó a contar lo ocurrido con Sirius, con Harry, los efectos de la poción y aunque Severus se quiso levantar para ir a hablar con Black, Hermione se lo impidió. -. No, no lo harás, estas débil aún, la poción funcionó, pero no debes forzarla, además hace días que no sabemos de él, después lo buscaras, ahora descansa -.
Severus y Hermione platicaron de todo lo ocurrido de los días anteriores pero había algo que aún a Severus no le quedaba claro.
-. ¿Por qué sigues aquí? -. Hermione no comprendió su pregunta.
-. ¿A qué te refieres? -.
-. Pensé, que no soportarías el pasar lo que pasaste, que era mucho sacrificio para ti -. Hermione sonrió ante su comentario.
-. El único sacrificio fue el soportar tenerte y no poderte besar y decirte lo mucho que me harías sufrir si vuelves a decir algo así -. Severus sonrió cansado y Hermione lo besó acostándolo en la cama para que pudiera descansar.
Las dos semanas siguientes, Severus se encontraba bien y mejor recuperado para ya seguir con su rutina de elaborar pociones, mientras hacía eso una duda surgió a su mente, y se decidió a hacer una pequeña nota.
Mientras la escribía sintió la presencia de Hermione que entraba a su laboratorio.
-. ¿A quién escribes? -. Preguntó Hermione curiosa.
-. Es algo importante -. Severus enrolló el pequeño pergamino y fue hacia su lechuza que tenía para cuestiones importantes, color negro brillante, amarró la nota en su pata y el ave voló a su destino, Severus giró y sonrió a Hermione.
-. ¿Y bien? -. Preguntó Hermione.
-. Ahora no puedo decirte, pero en cuanto lo arreglé te lo contaré -. Severus estiró su mano con indicación que se acercara y mientras ella lo hacía se sentó en sus piernas y besó su cuello de ella. -. Ahora debe ir a clase Señorita Granger, nos veremos en la cena -. Hermione sonrió y lo besó por una última vez, mientras Severus se sentó en su viejo sillón y esperó a su visita.
Llegando el medio día Severus escuchó que alguien tocaba la puerta, él se levantó y se encaminó a la puerta, al menos era puntual pensó él.
-. Pasa Black -. Sirius pasó a su lado procurando que no fuera una trampa o algo así, pero sabía que Severus no era alguien que haría eso.
