CAPITULO 29
-. Al grano Snape, ¿Por qué me hiciste venir? -. Severus caminó hacia un estante y sacó dos copas y las sirvió con su Wiskey, ofreciéndole una a Sirius que tomó desconfiado aún.
-. Te hice venir, porque tengo muchas dudas, y como todo un investigador debía saber la verdad -. Le ofreció asiento y Sirius caminó hacia allá y tomando de su Wiskey espero saber qué era lo que Severus quería. -. ¿Qué te hizo hacer que le entregaras la Poción de la Vida a Hermione? -.
Sirius tosió incomodo, que debió contestar, que lo hizo por ella o que lo hizo por él, sabía que si mentía Severus se daría cuenta, y si era necesario lo torturaría para saber la verdad, no lo pensó más, tomó el líquido sobrante y examinó el vaso detenidamente mientras hablaba.
-. ¿Qué quieres oír? Lo hice porque no es secreto que te odio -. Severus lo observó molesto, pero con una expresión que demostraba que su comentario era evidente y compartido. -. Pensé que sin ti, Hermione me haría caso, pero era más que eso, no quería cargar con la culpa de tu muerte y sabía que Hermione me guardaría resentimiento, así que puedes decir que soy torpe impulsivo, pero no soy un asesino -. Sirius se levantó y miró fijamente a Severus que no expresaba nada.
-. No te mereces que te de las gracias, por algo que tú provocaste en primer lugar -. Sirius sonrió y bajó la cabeza con mirada divertida.
-. No espero que lo hagas, además seria entre penoso e incómodo esas muestras de cariño hacia nosotros -. Severus le sonrió cinco.
-. Si, seria incómodo y desagradable -. Sirius se acercó a Severus y tomó su copa que traía en la mano, y de un solo trago lo bebió, Severus sólo molesto sonrió y Sirius pasó a su lado y despareció por el umbral de la puerta de Severus.
Mientras Severus miraba los vasos que habían tocado los asquerosos labios de Black y con expresión de fingido asco los lanzo a la chimenea, mientras en su mente el pensamiento de que Black no era tan malo después de todo, lo hizo sonreír.
Sirius salió del despacho de Severus y se encontró a Hermione que lo miro molesta.
-. ¿Qué haces aquí? -. Sirius sonrió.
-. Tuve una charla, extrañamente incomoda, pero curiosamente entretenida con Quej… Severus -. Sirius caminó a su lado y Hermione extrañada lo miró mientras rápidamente entró al despacho de Severus para saber que fue esa charla.
-. Severus ¿Que ocurrió con Sirius? -. Preguntó Hermione inmediatamente después de poner un pie en el territorio de su profesor.
-. Charlamos, le cuestioné el porque te entregó la poción al final -. Hermione se acercó sin expresión alguna, no quería que se enojara y le hiciera daño.
-. ¿Y qué paso? -. Severus sonrió y la miró mientras avanzaba a ella.
-. Paso que, Sirius siempre será un engreído y jamás lograra caerme bien pero lograre tenerle aprecio, pero no puedo negar que tiene más escrúpulos que el asqueroso de Potter -. La tomó de la cintura y la acerco a él, ella sonrió ante su comentario y se relajó en sus brazos.
-. Excelente, lograste lo que querías, ahora debes descansar -. Hermione se lo dijo sonriente y poniendo punto final besando su nariz de Severus, Severus sonrió y la brazos y juntos se encaminaron a la recamara.
La dejó en la cama, y de pronto los brazos de Hermione lo rodearon, tiraron de él. Lo besó.
Sus manos recorrieron su cuerpo de Severus, sus brazos. Severus sonrío y sabía que no podría resistirse.
Y entonces ella estaba sobre él, a horcajadas. Se quitó la blusa y se desabrochó la falda en un movimiento rápido, tirando todo a un rincón.
Sus pezones oscuros resaltaron sobre su pálido cuerpo en el resplandor oscuro de la habitación.
Sus brazos de Hermione le rodearon, su olor, la suavidad de su piel, su calidez. Su lengua de ella le recorrió la boca, tibia y viva.
Su mano descansaba en la de él, guiándola primero hasta su pecho endurecido, luego hasta la entrepierna, sus dedos resbalando por la fina seda, sintiendo la humedad, antes de hacerla subir.
Luego él estaba encima, ella ciñéndolo con las piernas, atrayéndolo. Ahora las manos de Hermione le quitaron el cinturón, le palparon los costados, las uñas tentaron los bóxer.
Sin soltarse, ella le desabrochaba la cansada levita y su camisa, le bajaba los pantalones, le recorrió con las manos el pecho.
Luego las bajó y le agarró el miembro, que estaba duro, la sangre bombeaba, el corazón se aceleraba.
Abrazándolo, le dijo al oído:
-. Te amo, soy toda tuya -. Hermione se aprovechó del efecto en sus palabras y, giró quedando nuevamente sobre su Profesor, se arrodilló delante de él en la cama, su lengua se adentró en su oído, lamiendo un pezón, el ombligo, bajando despacio y tomándolo en la boca, lentamente primero, luego durante más tiempo, más adentro, hasta que él no pudo soportarlo. Los músculos, las fuerzas, le fallaban. Severus la atrajo acariciándola, rodeándola con sus brazos y haciéndola caer en la cama, Hermione lo entrelazó con las piernas, mientras Severus se adentraba lentamente en ella, sentía su cuerpo abrasándolo, los pies en el aire, moviéndose arriba y abajo rítmicamente, sin aliento, empujando y volviendo a empujar, el sudor resbaladizo, su boca buscando la de él, la boca de él en su pecho, su clavícula, su cuello, marcas de dedos en la espalda de él, jadeos, gemidos, ella gimiendo, él gritando, hasta que se desplomaron juntos. -. No te apartes-. Musitó ella, abrazándolo con fuerza. Tumbados, respirando.
La cabeza de él en la almohada de ella, mirándose a los ojos, las manos entrelazadas, la respiración mezclándose, los cuerpos fundidos. Él no siendo capaz de recordar cuándo sintió tanta paz.
-. Te amo -. Afirmó él.
Hermione suspiró y lo besó, mientras Severus se quedó dormido, agotado por el Recuperamiento de la poción, el whisky y el sexo.
…
Los días pasaron y Hogwarts lentamente volvía la normalidad, Hermione regresaba a sus clases, ya nadie hablaba de su relación con un profesor, Severus regresó a sus clases pero su amistad con Sirius, si podía llamarse así iba normal, no hablaban pero se insultaban menos y sin ánimo de ofenderse, mientras en la cena una noticia sin más se dio a conocer.
-. Me gustaría informar que en nuestro alumnado, el Señor Weasley y la Señorita Lavender, han pensado en contraer matrimonio y tomar a su casa Hogwarts como sede de la ceremonia -. Minerva habló y aplaudió a la pareja, mientras que todo el castillo la secundó agradeciendo los comentarios amigos y las expresiones de varios sorprendidos, sin duda ese sería otro año memorable en Hogwarts.
…
La boda llegó sin más improvistos y todo el mundo mágico se podría decir que estaba ahí, ya que no todos los días se casaba el famoso Ronald Weasley, miembro del Trio de Oro.
Fiesta tranquila llena de medios y periódicos famosos para obtener la mayor información posible de toda su relación y una noche que llegaba a su fin, destinando a cada invitado volviendo a su destino y a su habitación.
Hermione y Severus volvieron a su habitación, desnudándose para disponerse a dormir, Hermione ya no sentía pena o vergüenza al estar completamente desnuda ante Severus y al él no le molestaba en lo más mínimo.
Hermione habló mientras se acercaba a él.
-. He pensado que podríamos hacer nuestra Boda aquí en Hogwarts también -. Le dijo y lo besó.
Él se acostó en la cama, igualando la desnudez de Hermione, y se recostó en las almohadas escuchando la interesante propuesta de Hermione.
Mientras se distraía brevemente mirándola, completamente desnuda, piel blanca, suave, tersa. Un lunar en la cara posterior del muslo, su hermoso y deseable sexo.
-. Es una buena idea -. Dijo el después de su ensoñación. -. Ven aquí -.
Ella avanzó a través de la cama, como un animal mirando a su presa, mirándolo fijamente a los ojos.
Lo besó con avidez. Severus la tumbó boca arriba, con la cara de él entre sus piernas. Viendo lo húmeda que ya se encontraba.
Hermione gimió, le tomó la cabeza a Severus mientras se lengua de él entraba y salía.
-. Por favor, si, no pares -.
La intimidad que se expresaban, hacían más obvio que ya no tenían nada que ocultarse el uno al otro, que se conocían tanto en cuerpo y en alma, poniendo a un lado su vergüenza entre ellos.
Severus la penetró. Mirándose en silencio a los ojos, los de ella castaños y los de él tan negros y oscuros que reflejan oscuridad y sin embargo embargaban una gran luz en su interior, mirándose en tacita comunión.
Y Hermione cerrando los ojos no resistiendo las sensaciones impuestas en él, echaba la cabeza hacia atrás, con su boca ligeramente abierta y su pelvis moviéndose, largo, corto, como un código morse entre amantes, hasta que el ritmo aumentaba cuando ella abrió los ojos, y volaban más allá mirándose a los ojos mientras los dos culminaban juntos.
…..
Aunque parecía que todo era tranquilidad en su relación, Hermione sintió un terrible malestar, se sentía enferma y aunque Severus la quería ayudar ambos sabían que debían ver a la enfermera Pomfrey para estar completamente seguros.
-. Me temo, que no sé cómo tomaran esto -. Dijo la enfermera muy nerviosa, mientras ellos se desesperaban.
ME TEMO QUE ESTA HISTORIA HA LLEGADO A SU FIN.
PROXIMO CAPITULO, EL FINAL.
LES AGRADEZCO CADA UNO DE SUS COMENTARIOS Y FAVORITISMOS HACIA MI HISTORIA, ESPERO QUE EL FINAL SEA DE SU AGRADO.
HASTA LA PROXIMA, Y COMO ES COSTUMBRE PARA MI, EN EL PROXIMO CAPITULO SUBIRE EL PROLOGO DE MI SIGUIENTE HISTORIA, SEVMIONE OBVIAMENTE, ESPERO SUS CRITICAS.
