Muchas gracias por los rivews! me animan a seguir este fic! ^^

Por favor no duden en darme algún consejo para mejorar mi escritura :) espero que este capítulo les guste y que les atrape cada vez más.

Bueno, quería recomendarles una página en Facebook: Jim Parsons Latinoamerica, para todas las que amamos al gran Jim! están al tanto de él así que es una buena fuente :)

Y como ya sabemos ¡Viva Shamy!


Cap. 4

Amy escuchó detenidamente mientras observaba cada gesto y cada movimiento del físico. Escuchar unas disculpas por parte de él era algo sumamente extraño… tan extraño que comprendió cuánto había afectado su actitud al egocéntrico y robótico Sheldon Cooper.

-Sheldon…- Amy interrumpió –Sé que pedirme disculpas debe ser muy difícil para ti-

-Lo es. No creo haber hecho nada malo-

Amy sonrió sintiendo ternura –Según tu mente no has hecho nada malo ¿verdad?-

-No- respondió Sheldon con absoluta seriedad

-Por esa razón acepto tus disculpas, Sheldon-

Sheldon sintió una felicidad inexplicable, sonrió de oreja a oreja –¡Bien! Entonces escribiré otro acuerdo de rela...- es interrumpido casi inmediatamente por Amy

-No, Sheldon. No escribirás nada porque no volveremos a ser novios-

Sheldon la mira confundido –¿Por qué? Me he disculpado contigo-

-Lo sé y ya te perdone. Solo que… no veo ninguna diferencia entre nosotros si seguimos siendo novios o si solo somos amigos- contestó una desilusionada Amy

-Claro que hay diferencias. ¿Dónde quedan los derechos y deberes como novia, por ejemplo?-

-Sheldon, ya tomé esa decisión- Amy suspira profundamente, esa respuesta le había producido un profundo dolor

Sheldon sintió miedo… ¿Había perdido a Amy definitivamente?. Bajó su mirada tratando de encontrar un respuesta razonable para convencerla, pero no había… su mente no respondía y solo hecho de poder hacer nada al respecto lo ponía de nervios.

Luego de casi un minuto intentó hablar…

-Amy, yo…- la mira a los ojos pero ella voltea su rostro -…no acepto que se termine nuestra relación- pero no consigue respuesta de Amy –Si yo…- se acerca un poco a ella para captar más su atención, toma un poco de aire y continúa –Mientras yo no dé el consentimiento nuestra relación será aún de novio/novia-

Amy al fin voltea –¿Por qué insistes en continuar nuestra relación, Sheldon?-

-Porque…- la mira intensamente, sus ojos brillaban y Amy sentía que en ese momento algo ocurriría –te necesito, Amy-

La neurocientífica sintió como si movieran el piso, como si su cuerpo no toleraba aquellas palabras que sin duda alguna, o al menos ella lo creía así, eran profundamente sinceras. No pudo evitar sonreír y sonrojarse ligeramente, no estaba segura si responder pero tampoco encontraba palabras.

-Debo confesarte que te has vuelto una parte importante de mi rutina. Sin ti abría un espacio vacío y sinceramente me será difícil encontrar otra actividad para reemplazarla- Sheldon empezó a sentir confianza mientras hablaba, tal vez había encontrado las palabras correctas para explicar lo que sentía. Amy no respondía, para él fue un buen indicador así que continuó -¿Ves? Eres así de importante. Si te vas, me dejarías con un gran problema-

Si bien Amy se había sentido en las nubes hace unos momentos, podría decirse que ahora esos sentimientos simplemente desaparecieron para ser reemplazados por un cruel y dolorosa ruptura en su corazón… ¿Era verdad? ¿Sheldon Cooper no la quería, sólo la necesitaba? ¿Podría ser tan cruel?

-¿Me necesitas para poder seguir con tu rutina y llevar tu vida como siempre lo has hecho? ¿Me necesitas porque si me voy será una ardua tarea encontrar algo que me pueda… reemplazar?- Amy tenía un nudo en la garganta que amenazaba con terminar en llanto

-Bueno, esa es tu respuesta, supongo. Repetir todo lo que acabo de decir- respondió el físico con toda la tranquilad que lo caracteriza

-Lárgate, sheldon- contestó Amy conteniendo ese nudo en la garganta

Sheldon frunció el ceño -¿Por qué?-

Amy se levantó de la cama y de su velador sacó unos documentos cuidadosamente guardados. Al verlos no pudo evitar que sus lágrimas cayeran por sus mejillas. Miró al físico mientras tomaba sus manos y le entregaba los documentos. Sheldon vio aquellas lágrimas, ese dolor en el pecho volvió –"¡Buen Dios! ¡No otra vez! ¿Por qué llora?"- pensó con angustia. Baja su mirada e inmediatamente reconoce aquellos documentos: La copia del Acuerdo de Relación.

-Ya puedes retirarte. Esto es definitivo- dicho esto, Amy sale rápidamente del cuarto directo al baño.

-No…- susurró Sheldon con los ojos totalmente abiertos y la mirada plantada en la pared.

¿Entonces está dicho? ¿Amy Farrah Fowler había decidido dejarlo definitivamente?... el llanto de Amy le hizo reaccionar, no soportaba el dolor que le causaba escucharla de esa manera. Se levantó y en vez de ir al baño y tocar la puerta, sintió miedo y salió del departamento. Amy escuchó la puerta cerrarse lo que ocasionó que su llanto fuera aún más fuerte. Se sentía engañada, tonta por haber confiado en la idea de que Sheldon la quería… pero no, sólo la utilizaba. Ella tomó un frasco de pastillas y con la rabia que sentía la lanzó fuertemente contra la pared.

Sheldon salió rápidamente del edificio, necesitaba alejarse lo más posible del llanto de Amy. No soportaba escucharla, no soportaba ese dolor que le causaba y lo peor de todo era que no entendía muy bien el porqué. Sintió que perdía el control de su mente al recordar una y otra vez cómo esas lágrimas recorrían las mejillas de su definitivamente ex novia. Se recostó en la pared, levantó la cabeza con los ojos cerrados e intentó relajarse, ni si quiera recordó utilizar el Kolinahr, lo único que había en su cabeza era Amy.

Pasaron segundos cuando Sheldon sintió algo en los ojos, los abrió y lágrimas bajaron por sus mejillas. Sheldon estaba llorando por una mujer, estaba llorando… ¿por amor?... era claro que en él no cabía (ni siquiera en esa circunstancia) pensar en que lo que estaba experimentando era algo relacionado con el amor.

Sheldon tomó aire y mentalmente se prohibió volver a llorar otra vez, secó sus lágrimas y caminó al paradero donde tomaría el bus de regreso a su departamento.

Al día siguiente, Sheldon se levantó temprano como de costumbre dando comienzo a su rutina. Minutos después entró Leonard a la cocina encontrando ahí a un silencioso y con ojos hinchados, Sheldon.

-Hey, amigo. ¿Dónde estabas anoche? Te escuché llegar muy tarde- Leonard sospechaba que las cosas habían empeorado.

-Sí, llegué tarde. Tuve una conversación con Amy- respondió Sheldon mientras servía su cereal

-¿Y bien?- Leonard lo quedó mirando esperando respuesta

-Pues, ella no es más mi novia. Amy lo quiso así y yo respetaré su decisión-

-Wow… bueno, ¿cómo te sientes al respecto?-

Sheldon suspira con fastidio –Leonard, en serio ¿tenemos que hablar de eso ahora?-

-No,no. No te preocupes- Leonard se preocupaba cada vez más por la extrañamente respuestas de Sheldon –Hablaremos cuando quieras-

Toda el desayuno fue en completo silencio, aunque a Leonard le preocupaba, otra parte de él disfrutaba a ese Sheldon callado, casi inexistente. No insistió en el tema de Amy así que trató de distraerlo con otros temas pero sólo recibía respuestas tan simples como cortantes. En el trabajo era igual, el físico teórico estaba callado y le costaba mucho tiempo como trabajo el concentrarse en sus fórmulas y pensamientos.

Para el almuerzo, Leonard, Howard y Raj lo fueron a buscar para ir a comer a lo que Sheldon accedió pero, como en el resto del día, en absoluto silencio. Igualmente mientras comían y también en la salida. Cuando Leonard y Sheldon llegaron al departamento el físico teórico por fin soltó palabra.

–Oh, sí. Te extrañé todo el día, viejo amigo- dijo mientras se sentaba en el sillón-

Leonard había disfrutado del silencio de su amigo en todo el día pero, aunque parezca sorprendente, necesitaba oírlo hablar. No porque lo extrañaba (eso jamás pasaría) sino porque veía que no era normal y ver algo "anormal" en lo ya anormal de su forma de ser era suficiente.

-Sheldon, Raj nos invitó a jugar videojuegos en su departamento. También cenaremos ahí. Me preguntaba si… querías venir con nosotros- Leonard tenía la esperanza de distraer un poco a su amigo… era eso o dejar que vuelva a comprar gatos.

-Gracias Leonard, pero preferiría quedarme. Sabes que disfruto mucho el estar solo- Sheldon se acomodó en su asiento con una ligera sonrisa

Leonard lo quedó mirando casi escéptico -¿Qué vas a cenar?-

-Solicitaré la cena por internet- respondió Sheldon

-Está bien... si te animas sabes dónde encontrarnos- Leonard tomó una pausa esperando alguna palabra de su amigo -…¿Seguro que no quieres venir?-

-No. Prefiero quedarme, Leonard ¿Debo repetirlo otra vez?-

Leonard sintió un poco de alivio al escuchar al Sheldon de siempre. Sonrió con tranquilidad y salió. El físico teórico pasó un momento en silencio disfrutando de la soledad, luego se levantó y se sentó frente a su laptop con el fin de pedir comida a domicilio. De pronto su mente lo traicionó con la imagen de Amy y sus lágrimas cayendo por sus mejillas… -"Oh, no. No otra vez"- pensó el físico. Encendió la máquina y se entretuvo eligiendo la comida que pediría; sin embargo duró muy poco, su mente lo volvió a traicionar con la misma imagen.

Se recostó en el respaldar de su silla haciendo un gesto cansancio, fijó su mirada en el teclado y su mente divagó recordando cada detalle de la pelea con Amy ahí mismo en el departamento y luego en el de ella. Recordó cada palabra, cada gesto y aun así no entendía qué había sucedido. Su mente eidética estaba tan sumergida en esos recuerdos que no se dio cuenta que había pasado un tiempo considerable sin moverse y con la mirada fija en el teclado. De pronto la pantalla de la computadora portátil cambió a los protectores de pantalla… apareció la fotografía de Amy.

Involuntariamente su tren de pensamiento desapareció y automáticamente su vista subió a la pantalla. La miró y desde lo más profundo de su pecho lo invadió unas terribles ganas de llorar. Recordó que se lo había prohibido el mismo… no importó, las rebeldes lágrimas rodaron por sus mejillas sin que pudiera evitarlo. Bajó su cabeza tratando de contener su ruidoso llanto, apretó sus manos fuertemente mientras no tenía el control de la situación… pasaron casi cinco minutos hasta que pudo calmarse completamente, respiró profundamente y cerró el laptop. Se le había quitado el apetito y por primera vez sintió la soledad de una manera diferente, una manera que no lo hacía sentir cómodo. Se levantó, tomo su chaqueta y salió directo al Cheesecake Factory.