Tus sentimientos.
Cuando vi a un chico rubio de ojos azules frente a mis ojos me paralice, él en si no parecía peligroso, podría llegar a pasar por cualquier persona amable pero… la sensación a su alrededor me decía otra cosa, huye! me gritaba mi fuero interno, y de verdad lo quise hacer, pero aunque realmente me aterraba el me podía dar lo que había buscado por un largo tiempo.
Mi muerte…mi tan ansiada insensibilidad a todo
Desde que mi hermano murió y yo escape de casa, quise terminar con mi vida, pero siempre fui muy inferior a mi hermano, nunca pude seguirlo, nunca pude seguir sus pasos, siempre he sido cobarde y ahora este sujeto se presentaba ante mí como la oportunidad de mi vida o de mi muerte.
-¿Y por qué crees que te daría algo así?
- Porque es tu naturaleza, tú lo sabes y yo lo siento
- … Tienes razón- me miraba trataba de leer en mi o eso parecía- pero por hoy… tu vivirás, mañana tal vez tu me des lo que yo por tanto tiempo he buscado…
Después de eso el simplemente desapareció, y yo caí de rodillas al piso ¿que fue exactamente lo que paso?, no lo sé, pero aun siento la presión en mi pecho, el terror y la sensación de saber que alguien ha muerto.
Regreso como puedo a mi pequeño apartamento en una de las zonas más pobres y nefastas de la ciudad, donde lo único que se ve es la pobreza y el más profundo egoísmo del ser humano, el lugar perfecto para aumentar la misantropía que siempre he sentido, siento mi respiración agitada y esta presión que no se va, solo… solo quiero desaparecer.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
La luz entra por mi ventana y me da directo en los ojos, me siento aturdido y confuso, adoro ese momento cuando no sé quién soy, que ha sido de mi vida o la porquería en la que estoy hundido, adoro esos tres segundos cuando despiertas y simplemente no sientes nada; pero algo tan maravilloso simplemente no puede ser eterno, la eternidad no existe y la insensibilidad tampoco.
Como si fuera un mal sueño, una película de terror o una borrachera donde nada es lo que parece, regresan a mí los recuerdos de ese ser tan enigmático, que no se podría describir más que como un ángel, un ángel caído que trae tras de sí una ola de muerte, la inconfundible tristeza y desesperación que siempre viene con ella, aún me siento débil y un tanto mareado con el sabor de las lagrimas en mi boca,
Saladas…
Así son las lagrimas, saladas, un sabor tan simple pero que significa tantas cosas, y simplemente no puedo evitar que a mi cabeza regresen eso momentos donde mi familia simplemente se desmorono donde lo que más quise en la vida decidió ser egoísta y abandonarme, simplemente no pude evitar recordad que sigo aquí, que tengo que sobrevivir… y que es tarde para ir a trabajar.
Me limpio esas gotas saladas de mi rostro y me alisto para el trabajo, un trabajo tan repulsivo como la vida misma, nada peor que hacer lo que más odias y yo lo que más odio es a la raza humana… tratar con personas que lo único que les interesa es su bienestar, que te ven como si fueras peor que basura, como un robot que solo está ahí para cumplir sus estúpidos caprichos, nada peor que ser un trabajador de las grandes cadenas de comida rápida.
Los últimos días son grises, melancólicos y monótonos como lo han sido toda mi vida, llego al trabajo y mi jefe que me mira de esa forma que te congela el alma, de inmediato me reprende por llegar tarde, me pone a trabajar en la bodega donde el trabajo es más pesado, a veces creo que ese ser que parece representar todos los malos sentimientos del ser humano, es un verdadero monstruo que se regocija en la tragedia y el sufrimiento ajeno, un ser cruel y sanguinario, que cree tener el poder sobre ti, pero que a diferencia del chico rubio de anoche, simplemente es un mal chiste, nada comparado con un asesino natural, perfecto y sanguinario.
Mi día transcurre como debe de ser, uno de esos días terribles donde todo a tu alrededor se complica y todo lo que quieres es dormir, desaparecer del mundo, un día calificado como pésimo, un mal día.
El único sonido que puedo escuchar es el tic-tac de mi reloj, estoy sentado en mi sillón sin hacer nada más que respirar, sin hacer nada más que existir, las lágrimas de nuevo se acumulan en mis ojos, unos ojos azules regresan a mi mente con más intensidad, esos ojos azules que todo el día me han acompañado, y de repente sucede…. El chico rubio esta frente a mí
-…- tan solo me mira, y yo me levanto de mi asiento para quedar frente a él a pocos centímetros, no sé por qué, no lo entiendo pero me invade una paz, una paz tan irónica que me hace sonreír
- te estaba esperando- le digo y él me mira sorprendido
- ¿Por qué? ¿Acaso no me temías?
- aún te temo, pero deseaba verte- y es cierto, es tan cierto como lo es la necesidad de respirar
No se qué sucedió con mi cuerpo tan solo se movió solo, sin motivo, sin razón aparente, pero me acerque a él. era un poco más alto que yo, vi sus ojos tan azules, tan profundos y sencillamente me acerque a probar esos labios, esos labios que significaban mi fin y aunque yo lo sabía no me importo.
Bien otro capitulo espero les gustara, espero no tardar según yo faltan com capitulos y ya llevo hasta el 6 así que no creo tardar en publicar n.n Gracias por leer
