Hola!

He estado un poco ocupada por lo que no avanzaba mucho :( lamento haberme demorado. Espero que les guste este capítulo :D

Muchísimas gracias por los reviews! Con esos bellos comentarios dan ganas de escribir más! :3 Dios los bendiga! Gracias por seguir este humilde fanfic xD

Por cierto, pido disculpas por el tremendo error del capítulo anterior. Debí escribir Star Trek; mas no Star Treck. Ahora lo tengo bien claro :)

Esto es todo lo que pude avanzar en la semana. Prometo algo mejor para el siguiente capítulo ;)

Como siempre, ¡Viva Shamy!


-Sheldon cámbiate de ropa. Vístete con algo más… elegante- dijo Amy

-Pero Amy, no es necesario- replicó Sheldon

-Claro que sí. Es una cita, Sheldon. Me lo prometiste-

-Sí, prometí ir pero no incluía la forma de vestir-

Amy lo miró a los ojos, intentó darle una mirada tierna para doblegar a su novio.

-Amy, nadie puede hacer el Koala Face mejor que yo y lo sabes- respondió el físico cruzándose de brazos

-Bien…- dijo Amy rodando los ojos con molestia -¿Ya podemos irnos?-

-Sí, traeré mi chaqueta-

Sheldon entró a la habitación, la neurocientífica no le siguió sino que se dirigió al departamento de Penny. Toco la puerta un par de veces y no tuvo que esperar mucho para que su amiga le abriera.

-¿Sheldon ya se disculpó contigo?- dijo Amy apenas la vio

-Sí- dijo la rubia con un extraño gesto en el rostro, parecía seguir enojada

-…Lo empeoró ¿verdad?- Amy ya tenía intuiciones

Penny asintió con la cabeza

-Sheldon es tan difícil de convencer…- dijo con molestia la neurocientífica

-No te preocupes. Ya tuvimos un acuerdo-

-¿Acuerdo?-

-Ajá. Por todo un día, tu novio la jirafa, hará todo lo que yo le diga-

Amy la miró incrédula y soltó una pequeña risa –Penny, Sheldon jamás haría algo semejante a menos que las condiciones sean el mismo Stephen Hopkins- volvió a dar esa pequeña burlona risa

-O su madre…- contestó la rubia sacando su celular del bolsillo

Amy la miró sorprendida junto con una sonrisa de complicidad –¡No!… ¿en serio la llamaste?-

-Sí. El punto débil de Sheldon Cooper lo tengo bien claro. Si ese día no hace bien lo que le diga tendrá una gran regañada- dijo divertida la rubia

-Estoy de tu lado, bestie, pero solo no abuses. Tú lo conoces- contestó Amy casi susurrando

-Amy, estoy listo- dijo Sheldon mientras salía del departamento, traía puesta su chaqueta y su inseparable maleta

La neurocientífica volteó inmediatamente para echarle un vistazo a su novio, se veía lindo para ella, como siempre. La camiseta de Flash no le afectaba mucho en esos momentos. Volvió su mirada hacia su amiga –Debo irme, te llamo mañana-

-Adiós, Amy. ¡Hey, tú, amigo jirafa!- dijo Penny para llamar la atención de Sheldon quien había evitado mirarla –Recuerda que esa chica quiere una cena con todas las de la ley. Ya sabes PERFECTAMENTE a lo que me refiero- dijo Penny

Sheldon la miró molesto, presionó sus labios

Amy lo tomó del brazo –Vamos, Sheldon no le hagas caso- dijo mientras trataba de contener su risa

El físico bajó las escaleras molesto por el inapropiado comentario de su vecina.

Pero justo antes de bajar, Amy lanzó una mirada confidente a Penny, guiñó el ojo y siguió su camino.

-Oh Amy, chica con suerte- comentó Penny al ingresar a su departamento

Sheldon bajó en silencio las escaleras, Amy lo siguió de igual manera.

-Estás muy molesto con Penny ¿verdad?- dijo Amy rompiendo el silencio

Sheldon la miró a los ojos un poco desconcertado por la pregunta –A ver, responderé esa pregunta sarcásticamente: No, al contrario, ansío en demasía que vuelva a las mismas costumbres insanas y repugnantes de siempre-

-Sheldon, ya basta. Penny no lo hizo a propósito-

-¿Sabes Amy? me sorprende lo bien que manejas la hipocresía. Si hubieras mantenido silencio no habría sucedido este problema-

Ambos llegaron al primer piso. Antes de salir Amy lo detuvo tomándolo del brazo –Sheldon, no fue mi intención que esto pasara. Ella es mi mejor amiga y la única que he tenido- Amy colocó su mano derecha suavemente sobre el pecho de Sheldon –Mis más sinceras disculpas por hacerte pasar por todo esto- lo miró a los ojos

El físico sintió aquellos ojos verdes como flechas que lo atravesaban sin ningún problema, hermosas flechas que lo hacían sentir vulnerable. Desvió la mirada por unos segundos, luego tragó saliva –Disculpas aceptadas- dijo con una leve voz

Ella le regaló una dulce sonrisa para luego salir juntos del edificio. –Tuve que dejar el auto más lejos esta vez. No había lugar cerca-

-Umm, no hay problema- contestó sheldon tomandole la mano a su novia

Amy sonrió tratando de controlar sus ganas de besarlo. Esas pequeñas cosas que sheldon había adoptado para con ella hacía que se enamorara cada vez más.

Caminaron las dos cuadras de distancia que tenían con el auto, cuadras que para Amy parecieron pequeños pasos, quería estar el mayor tiempo posible tomada de la mano con sheldon. ¿Cómo evitar desear sentir su calor si cada vez que lo veía sentía que su interior se revelaba? ¿Así es como se siente el amor físicamente?

-Amy, luego de la cena… te pondrás tu traje de Star Trek ¿verdad?- preguntó Sheldon sin mirarla

-Sí, ¿por qué?- lo miró algo curiosa ¿acaso Sheldon ansiaba verla vestida de esa manera?

-Umm… pues ya que jugaríamos al doctor estilo Star Trek, se me ocurrió traer mi traje de Spock- Sheldon la miró con una sonrisa

Amy sintió una especie de vértigo que creció rápidamente en su interior, había tomado esa decisión como una indirecta insinuación hacia el coito, pues tenía por seguro que Sheldon tenía en claro sus intenciones con aquel juego a altas horas de la noche.

-Bue… bueno… no me parece una mala idea- dijo la neurocienntífica un poco nerviosa

-Es una muy buena idea, Amy- respondió el físico

-Genial… y, ¿qué personaje sería yo? ¿Tal vez Uhura?- dijo Amy con un todo coqueto

-¿Por qué Uhura?- preguntó el físico claramente extrañado

-¿Ella no es pareja de Spock? Vi la película, sheldon-

-Oh, ya entiendo tu confusión. Verás Amy, yo me inclino más a la serie original. En la película hay muchas cosas diferentes como por ejemplo la relación de Spock y Uhura. Ellos no son pareja.

-Ah, ya veo. Entonces seré algún otro per…- Amy es interrumpida

-En la película Zachary Quinto interpreta un magnífico y genial Spock ¿pero demostrarle afecto a Uhura?, es decir, sabemos que tiene su lado humano por parte de su madre pero…-

-Sheldon, ya comprendí- Amy trató de interrumpirlo

-…su lado vulcano siempre fue lo que más sobresalió en él y más aún que fue por decisión propia. Digna decisión por cierto-

-Está bien, Sheldon…- la neurocientífica nuevamente trató de callarlo

-Además, no sé cómo pudieron decidir que se destruyera el planeta Vulcano ¿por qué los guinistas tuvieron esa idea?- Miró a su novia -Yo te enseñé la serie original ¿fue acaso necesario destruir el planeta en la película para crear un buen drama?-

Amy dejó de caminar –Sheldon…-

-No era necesario ¿verdad? Y mucho menos matar a su madre-

-¡Sheldon!- alzó la voz la neurocientífica

Sheldon la quedó mirando

-Ya te entendí, no tienes porqué explicarme todo la serie- dijo ella con molestia –Aquí está el auto, yo te abro la puerta-

-Con ese tono de voz creería dos cosas de ti- dijo Sheldon al dirigirse al lado del auto esperando que la puerta se abra

Amy entró, le abrió y esperó a que él se sentara -¿Qué cosas?- prosiguió ella mientras prendía el motor

-Que estás con síntomas de la menopausia o no te gusta star Trek-

Amy lo quedó mirando dejando saber lo estúpida que le pareció la respuesta

-Prefiero inclinarme a lo primero porque si no, buen Dios, no podría tolerar eso de ti-

-Sheldon…- dijo ella para obtener su atención, él volteó a verla –Sabes que no me gusta Star Trek- sentenció la neurocientífica sin titubear

El físico presionó los labios sin saber qué responder por varios segundos

-Y aun así seguimos juntos- continuo Amy, mostró una pequeña sonrisa

Sheldon miró de frente claramente incómodo por la respuesta tan agresiva acerca de su serie favorita –Bueno, deberías agradecerme que soporte tus malos gustos sin reprocharte nada-

Amy lo miró impresionada -¿En serio?... ¿Sin reprocharme?- dijo de manera sarcástica y molesta

El físico la miró un poco nervioso por unos segundos, se dio cuenta que su respuesta había sido incorrecta. Volvió su mirada al frente –Vámonos, llegaremos tarde- dijo casi susurrando

Amy lo reprochó con la mirada por unos segundos más y luego manejó hasta la casa de Howard y Bernadette. Fue un viaje en silencio, pero el enojo le había durado a Amy apenas unos minutos así que al llegar se dirigió a su novio como si no hubiese pasado nada.

-Muy bien, espero que te portes como debe ser, Sheldon- dijo ella apagando el motor

Sheldon simplemente la ignoró, se sacó el cinturón y bajó del auto sin contestar.

Amy, hizo lo mismo pero sin percatarse de la actitud de su novio.

Tenían que caminar unas cuadras todavía así que Amy se adelantó e inmediatamente buscó su mano; sin embargo el físico la evitó levantando mano fingiendo arreglarse la chaqueta. Amy comprendió entonces que alguien seguía enojado por la discusión.

-Sheldon, ¿estarás enojado toda la noche?- preguntó ella

-Yo no estoy enojado- respondió casi indiferente

-Lo estás….- Amy pensó que tal vez incluso su comentario no fue apropiado –Lo lamento, Sheldon. No fue mi intención ofender tu serie favorita-

Sheldon la mira -¿Es cierto que no te gusta Star Trek?-

-…Claro que sí, Sheldon ¡Me gusta!- respondió ella

-¿Entonces por qué lo dijiste tan seria antes de llegar?- el físico frunció el seño

-Estaba… enojada, eso es todo. Tú no me prestas atención cuando toco mi arpa y me pareció injusto que yo tenga que prestarte atención con lo que te gusta a pesar de eso-

-Pero Amy, eso es diferente ¿A quién no puede gustarle Star Trek?, en cambio un arpa es un instrumento aburrido y de uso excesivo en los programas de televisión-

Amy lo miró sentenciándolo de idiota –Bien, lo tengo claro. Cambiemos de tema- dijo

Sheldon la quedó mirando luego le mostró una pequeña sonrisa para luego tomarla de la mano –No olvidemos esto- dijo refiriéndose a su acción

La neurocientífica sonrió tiernamente. Volvía su Sheldon favorito.

Llegaron a la casa de sus amigos, Sheldon se apresuró en tocar primero por lo que la soltó, ella ansiaba mostrarse orgullosamente tomada de la mano frente a todos. ¿Por qué frente a personas extrañas y no con conocidos? –"Ya tuvimos coito y ellos lo saben, ¡Dios!"- pensó Amy con molestia.

-¡Hey, chicos! Pasen- dijo Howard al abrir la puerta

-Hola, Howard- respondió una sonriente Amy –Oh, eso se ve muy lindo- dijo Amy al ver el decorado de la mesa

-De echo creo que hay algo que no encaja bien aquí- prosiguió Howard luego de cerrar de puerta

-¿Qué cosa?- preguntó Amy

Howard señaló "disimuladamente" a Sheldon

El físico lo miró extrañado -¿Yo?-

-Pues eres el único que olvidó que tenía una cena hoy- dijo Howard

-¡Amy!- se escuchó la voz de Bernadette cuando salía de la habitación

Amy caminó a su amiga y la saludo con un abrazo –Creo que llegamos a tiempo-

-Sí, terminé la cena justo…- Bernie miró a Sheldon –Hola, Sheldon ¿olvidaste la cena de hoy?- dijo con una dulce sonrisa

-No. No entiendo por qué todo el mundo se inclina en decir que olvidé esta cena. Tengo memoria eidética-

-Es que no creo que tu vestimenta…- Bernadette es interrumpida

-¡No es buena idea!- dijo Amy con un susurro un poco alto –Pasé mucho tiempo escuchando la explicación-

Sheldon las miró con el ceño fruncido, no entendía la actitud de las chicas

-Bueno… ¡a cenar!- dijo Howard

Las parejas se sentaron en la mesa, era curioso ver como Sheldon resaltaba con su camiseta de Flash mientras que los demás traían puestos trajes más "elegantes", no tanto pero diferenciaba de lo urbano del físico.

-Me gusta tu vestido, Amy- dijo Bernadette

-Gracias, era de mi abuela. Ella murió y mira, ropa nueva desde entonces- dijo Amy de una manera divertida

Bernadette sonrió un poco incómoda por la respuesta de su amiga.

-Debe ser genial que en cierto modo que recibas ropa de una persona fallecida- dijo Howard haciendo que Bernadette lo mire con el ceño fruncido llamándole la atención

-En realidad sí, es el lado bueno de lo malo- contestó Amy

-Estoy de acuerdo. Si la ropa es buena es una buena oportunidad- dijo Sheldon

-Pero tú odias la ropa usada, Sheldon- dijo Howard

-Sí-

Todos lo miraron con atención por unos segundos, Amy rompió el silencio –¿Entonces por qué dices que estás de acuerdo?-

-Bueno, de todas maneras no deja de ser buena idea. Ropa gratis- sonrió Sheldon

Amy lo miró con ternura y respondió con la misma sonrisa.

Bernadette y Howard se miraron, definitivamente Sheldon y Amy eran el uno para el otro.

Luego de la cena, Sheldon y Howard se pusieron a jugar videojuegos. Específicamente una de carreras, la cual el físico difícilmente podía mantener el control.

-¡Rayos! Si no me hubiera chocado con ese auto hubiera tomado la delantera- dijo molesto el físico

-Y si no te hubieras chocado con el poste, los árboles… ¡ah! y destrozar todas las tiendas comerciales. Ahí si hubieras tomado la delantera- Howard amaba burlarse de lo inútil que era Sheldon manejando

-No seas tan cruel con él, solo necesita práctica- comentó Bernie sentada al lado de su esposo

-No lo creo- dijo Amy quién también se encontraba sentada al lado de su novio

Sheldon la mira seria -¿Crees que no soy capaz de aprender algo tan básico como manejar?-

-Bueno, si no lo intentas no lo sabrás-

-Sí lo ha hecho. Es un desastre- dijo Howard

-¿Ah si?- preguntó Bernadette

-Hace unos años, cuando todos nos hartamos de llevarlo a todos lados decidimos conseguirle su permiso para conducir y de hecho lo tiene-

-¿Tienes uno? ¿Por qué no me lo dijiste?- dijo Amy

-No lo creí necesario y nunca me lo preguntaste- contestó el físico

-Lo que quiere decir, Amy, es que ya te tiene a ti como chofer para eso- dijo Howard

-¡Howard!- regañó Bernadette

-¿Qué? Es verdad. ¿Cierto Sheldon?-

-Umm… es correcto- contestó Sheldon con toda tranquilidad

Howard rio de las tontas respuestas del físico pero recibió una muy molesta mirada por parte de su esposa.

-Estoy segura que algún día Sheldon hará buen uso a su licencia de conducir- dijo seriamente la pequeña rubia sin quitarle los ojos a su esposo

-Tal vez…- suspiró Amy

-¿Por qué? Amy sabe conducir muy bien- dijo el físico

Todos lo miraron serios, Sheldon como podía captar lo malo de sus comentarios.

-Bueno, creo que ya es hora de irnos, Sheldon- dijo Amy al levantarse del sillón

-¡Oh! ¡Diez minutos más!- contestó Sheldon como un niño pequeño

-Ya es tarde, mañana tienes que trabajar- dijo la neurocientífica mientras se colocaba su cartera

-¡Pero aún no le gano a Howard!- dijo él

-Está bien, como tú quieras-

-¿Enserio? ¿Me puedo quedar?- preguntó entusiasmado el físico

-Sí- contestó Amy

-¡¿Qué?!- dijeron en coro Howard y Bernadette

-¡Yeeeehh!- dijo Sheldon acomodándose en el sillón y poniendo atención al televisor

-Mañana cambiaré mi uniforme por otro producto que pueda usar alguna vez- dijo Amy acercándose a la puerta

Sheldon al escuchar esas palabras se quedó sin moverse, como si estuviera pensando en algo –Ok- dijo y sin más dejó el joystick en el mueble y se levantó

Howard y Bernadette se asombraron con aquella reacción

-Vámonos, es tarde y el tiempo no nos alcanzará- dijo Sheldon abriendo la puerta y saliendo del departamento

Amy sonrió a su plan, luego volteó y se despidió –Gracias por la cena. Los veo mañana- luego fue a alcanzar a su novio

-¿Eso fue lo que creo que fue?...- preguntó Howard aún sentado en el sillón

-Creo que… sí…- contestó Bernadette

Amy tuvo que apresurar su paso para alcanzar al físico –Sheldon, espera- dijo ya junto a él

-Ya es tarde- dijo mirando su reloj

-Sí, creo que mejor lo dejamos para el próximo fin de semana- comentó ella

Sheldon se detuvo de repente -¿Qué? Pero prometiste que hoy jugaríamos, Amy-

La neurocientífica lo miró asombrada –Bueno… si insistes, vamos-

-¡Bien! Me pondré mi traje de Spock como dijimos- dicho esto la tomó de la mano y así caminaron hasta el auto

Sin decir palabra alguna la pareja subió y se dirigieron al departamento. En el camino se mandaban miradas, algo nerviosas pero cómplices… cómplices de lo que muy en el fondo sabían que iba a suceder.

Llegaron, dejaron el auto en el estacionamiento, subieron las escaleras y llegaron al departamento. No decían nada, Amy tenía algo en el pecho que en ocasiones no le dejaba respirar ¿emoción? Tal vez. Estaba experimentando a un Sheldon dispuesto a todo con ella esa noche, un Sheldon que necesitaba hace mucho tiempo.

Sheldon estaba nervioso y en su interior había una lucha. No podía evitar autoevaluarse: sabía que quería jugar al doctor al estilo Star Trek con Amy pero… ¿Por qué lo quería realmente?, para su desagrado la imagen de su encuentro sexual con Amy venía a su mente como una respuesta casi involuntaria. Era consciente de que en cierto modo estaba planeando pasar la noche con ella. Si no de otro modo ¿cómo pudo haber aceptado estar con ella a esas horas de la noche?

Amy abre la puerta y deja pasar a Sheldon –Ponte cómodo. Si quieres puedes cambiarte para…- Amy es interrumpida

-Amy, sabes que es tonta esta excusa ¿verdad?- dijo el físico

-¿Qué?...- preguntó Amy luego de cerrar la puerta

-Esto. El juego, la ropa, la hora… todo-

Amy lo miró en silencio por unos segundos, no estaba segura si ser sincera o simplemente seguir con el juego de insinuar y no insinuar. Finalmente hablo –Sheldon… creo que tú sabes a lo que trato de llegar con todo esto. Y la verdad no estaba segura de que tú lo estuvieras entendiendo pero…- Amy procuraba cuidar sus palabras, no quería ahuyentar a Sheldon –… siento que tú lo comprendes. Si no quieres que nada pase solo dímelo- dijo

Sheldon se acercó lentamente a ella, colocó sus manos en su cintura y la miró con dulzura –Amy… debo confesarte algo- dijo casi susurrando

La neurocientífica sentía que se desmayaría, aquella mirada tan penetrante la hacía sentir frágil e indefensa. Tragó saliva -¿Sí?...-

-Después de lo que pasó entre nosotros… muchas preguntas han venido a mi mente.- en ese momento su memoria le mostró aquel beso que tuvieron en el tren. Tomó una pausa y continuó –Obtuve respuestas del lado que buscaba y datos adicionales que según tengo entendido, podrían ser de utilidad- dijo

-¿A qué te refieres, Sheldon?- preguntó una nerviosa Amy

-No puedo decírtelo, pero… te lo puedo demostrar-

Amy sentía que sus pierna perdían fuerzas –Oh, Sheldon…- susurró

-Pero necesito que me ayudes en algo- dijo él soltándole la cintura

-Claro, lo que tú quieras-

-No hagas nada-

-…¿Qué?-

-Déjamelo todo a mí. Creo que ya entiendo el mecanismo de esto, pero solo lo sé… individualmente…-

-No te comprendo, Sheldon-

Sheldon pensó en una respuesta pero no supo cómo describirla -Bueno… supongo que ya lo vas a ver- fue lo único que contestó

Amy no supo qué responderle, simplemente quedó mirando esos ojos azules que parecían brillar como mismas estrellas en la noche. Estaba dicho, Sheldon la deseaba como mujer y la deseaba en esos momentos.

El físico acercó lentamente sus labios hasta juntarlos con los de Amy. La textura y la suavidad lo sentía tan claros como si los estuviera acariciando con sus propios dedos, algo en él se encendió, algo que le hacía sentirse dueño de algo grande… ¿dueño de Amy?

Se separó de sus labios, abrió los ojos y la miró. Sin que fuera consiente, aquella sonrisa coqueta y tierna se dibujó en sus labios. La tomó de la mano y juntos caminaron a la habitación.

-Sheldon…- susurró en el camino la neurocientífica. A pesar de haberse conocido ya, extrañamente parecía ser la primera vez para ella

El físico siguió caminando hasta entrar a la habitación la cual apenas tenía luz proveniente del pequeño pasadizo. Como aquella vez, se detuvieron frente a la cama y se miraron intensamente. Sheldon dio una pequeña y suave caricia con los nudillos de sus dedos en la mejilla de su novia para luego bajar poco a poco por su cuello y finalmente su hombro. Se atrevió a explorar con la misma suavidad aquellos pechos que permanecían ocultos de él, ese vestido no tendría que ser un reto para él. Se acercó y juntó sus labios, no intentó un beso francés simplemente mantenía sus labios unidos con los de Amy mientras que sus respiraciones se sincronizaban lentamente. Eso era más que suficiente para él. La neurocientífica sintió una pequeña fuerza que hacía el físico contra ella para poder echarla en la cama, así que lo hizo sin oposición.

Sheldon se apoyó en su lado derecho teniendo el brazo izquierdo libre para acariciar el cuerpo de su novia. Su mano parecía ansiosa de conocer ese cuerpo, no desesperado… pero curioso.

-Sheldon…- dijo nuevamente Amy aun teniendo los labios unidos con él

-Shh…- contestó él

El físico separa sus labios y la mira –No hagas nada ni digas nada- susurró