Hola!

Espero que no abandonen este fic, tengo muchas ideas para continuar además la voy avanzando un poco todos los días, pero para subirlos aún estoy imposibilitada, ya falta poco para que pueda contar con Internet en casa nuevamente.

No olviden comentar, los valoro bastante. :)


Sheldon mostraba un rostro serio, no hababla, solo miraba su comida. Amy sentía aquel silencio como si fuesen ruidosas palabras hirientes de Sheldon. Todos en la sala se percataron de la incómoda situación del Shamy, por lo que trataron de animar la situación.

-Y… Sheldon, ¿Qué hay de nuevo en el mundo de la Ciencia?- dijo Penny

-Supongo que eso no es algo que pueda encajar en tus temas de interés, Penny- contestó Sheldon sin mirarla

-Sheldon… por favor, se amable- dijo Leonard

-¡Oigan!, ¿qué les parece si hacemos un poco de deporte? Jugemos Tenis en el Wii- dijo Howard tratando de calmar la tensión

-Es una buena idea, Howie- dijo Bernadette

-Y luego podemos jugar bolos luego- dijo Raj

-¡Claro! ¡O sino jugar ese de las granadas y le vuelo la cabeza a Sheldon!-

-He jugado ese juego también, Howie me enseñó. Me parece muy violento pero me gusta hacer explotar a mis enemigos- dijo divertida Bernadette

-¡Genial! Nos podemos enfrentar entre parejas. Yo con Penny, Howard con Bernadette y tú Raj… eh… bueno, puedes hacer doble turno- dijo Leonard alegremente

-No, ¿porqué no mejor me prestan una novia?- dijo Raj protestando

-Yo puedo ser tu pareja y la de Sheldon- dijo Amy con una sonrisa, la idea le parecía buena, Sheldon amaba eso –Claro, si no te molesta compartirme- continuó ella mirando al físico teórico

-¡Oh, sí, claro! Podemos jugar Tenis, jugar a los bolos, podemos jugar muchos videojuegos- respodió Sheldon aún mirando su comida, tenía el ceño fruncido

-¡Bien! Después si quieres podemos…- Amy es interrumpida

-¡Sí, por supuesto! ¡Juguemos videojuegos!- dijo Sheldon mirándola a los ojos, claramente estaba molesto -¡Podemos jugar lo que quieras pero tengo una memoria eidética, Amy Farrah Fowler! ¡No se me olvida que prefieres a ese… príncipe que a mi!- Sheldon había elevado un poco la voz

Enojado, Sheldon deja su comida en la mesita de comedor y se va a su habitación sin decir ninguna palabra más. Todos en la sala se quedaron en silencio, mientras que Amy se sentía avergonzada y a la vez culpable -"Sheldon está muy enojado"- pensó con desánimo la neurocientífica.

-Chicos… ¿qué tal si comemos en mi departamento? Amy necesita…- dijo Penny rompiendo el silencio

Todos aceptaron y rápidamente empezaron a tomar sus comidas para poder salir. Leonard se acercó a Amy y colocó su mano en la espalda de su amiga dándole ánimos –"Paciencia, Amy"- sussrró para luego ser el último en salir. Amy se quedó sentada en la sala pensando en cómo y qué le hablaría a Sheldon. Era curioso ver como las cosas se habían invertido porque antes era ella la que estaba enojada y herida; ahora era Sheldon quien tenía el derecho de ignorarla. Se levantó y caminó al cuarto pero antes de subir el pequeño escalón se encontró con Sheldon delante de ella.

-Sheldon- dijo ella apenas lo vio salir del pasadiso

El físico teórico la miró serio y luego siguió su camino pero se detuvo al ver que no había nadie -¿Dónde están todos?- preguntó extrañado

-Se fueron a comer a la casa de Penny… para que los dos podamos hablar- dijo Amy con un poco de nervios

-No veo porqué, no tenemos nada de qué hablar- respondió Sheldon, seguía dándole la espalda. Tomó su comida y caminó de vuelta a su habitación sin decir más palabras

Amy lo siguió –Sheldon, debemos hablar- insistió ella en el camino

-No- contestó el físico entrando a su habitación

-Estás celoso de Faisal- sentenció Amy

Sheldon se detuvo y volteó a verla –No te atrevas a decir su nombre. Especialmente en mi habitación, Amy Farrah Fowler-

-Entonces hablemos ahora y no tendré que hacerlo nuevamente-

-No quiero hablar de eso, fuiste sincera conmigo. Te importa más tu investigación que…- Sheldon es interrumpido

-¡Soy una científica, Sheldon! ¡Para mi la Ciencia es importante también!- dijo Amy

-¿Más importante que yo?- Sheldon puso su comida en el velador y se cruzó de brazos

-Sheldon, no puedes hacerme esa pregunta. No puedes compararte con mi trabajo-

-Claro que sí. Soy tu novio, y lo que piense también es tu prioridad. Por demás está decir que todo lo referente a mi es mucho más importante-

Amy rodó los ojos –Lo sé, sé perfectamente lo qué firmé, Sheldon. Pero no puedes ponerme en una situación así. Yo vivo de la Ciencia y si no me dedico a ella no estaría completa, esa parte es importante para mí. La otra parte eres tú. Sin esas dos partes no puedo vivir-

Sheldon bajó los brazos un poco sorprendido por la respuesta de su novia -¿Pe… pero entonces porqué me negaste?-

-Lo hice por miedo. No debía hacerlo pero… entré en pánico, mi investigación depende de él, Sheldon, lo sabes-

Sheldon la quedó mirando por unos segundos –Pero…-

-A ver, dime tú. ¿A quién prefieres? ¿Yo o la Ciencia?-

-Pues, obviamente...- Sheldon quedó sin palabras, comparar su pasión y Amy lo sintió como si estuviese comparado dos cosas de igual importancia

-¿Ves? No puedes compararlo-

-Pero…- Sheldon frunció el ceño

Amy se acercó a su novio y lo tomó tiernamente el rostro con las dos manos –Esto va a sonar un poco duro para ti pero… no todo puede girar a tu alrededor, Sheldon-

Sheldon abrió los ojos sorprendido ante esas palabras

-Pero debes saber que en mi mundo, cuando el turno de la Ciencia terminó, tú eres… el Sol de mi Sistema Solar- dijo Amy con la mayor sinceridad del mundo

El físico teórico se sonrojó pero no exactamente por que las palabras de Amy fueron tiernas para él, sino que su cuerpo respondió de manera diferente ante esos términos… tragó saliva un poco nervioso –Eh… bueno, creo que esa explicación es… aceptable para mi-

Amy bajó suavemente sus manos rosando el pecho de Sheldon –Lo sé, debo explicártelo de una manera que comprendas. Te conozco, ojitos azules-

-Amy, si quieres que te perdone no me digas ojitos azules-

-Ya hablamos de eso, los apodos que quieres para mi no me gustan, así que si a ti no te gusta, te aguantas- dijo Amy con una sonrisa

-Bueno, en ese caso, puedo decir que estamos a mano-

-Obviamente- Amy lo besó tiernamente en los labios

Sheldon cerró los ojos al sentir los labios de la neurocienntífica, el placer aumentaba con la práctica, cada beso era cada vez mejor –Um… Amy, espera, tengo que comer, debo recuperar energías primero- dijo alejándose lentamente de ella

Amy frunce el ceño, no había entendido -¿Primero? ¿De qué hablas?-

-Amy, sabes que no me gusta que me mientas- dijo el físico diciendo no con la cabeza

-¿De qué hablas, Sheldon?-

-¿Crees que no me doy cuenta que esos besos significan… coito?- dijo Sheldon con una coqueta sonrisa

-No, yo no pretendía…- Amy lo miró sorprendida por un par de segundos y luego sonrió –Ah, eso de "Sol de mi Sistema Solar" fue algo… ¿excitante?-

-No, claro que no… pero solo por curiosidad… ¿podría usarlo como excusa ahora?- Sheldon tenía una matadora mirada, algo fatal para Amy…

-¿Excusa?...- Amy sonrojó ante la disimulada propuesta –Sheldon, lo hemos hecho dos veces en la ducha y luego una vez más cuando nos vestíamos ¿de dónde sacas tantas fuerzas?- preguntó una asombrada pero pícara neurocientífica

Sheldon se encojió en hombros –No lo sé, tal vez sea los cambios que estoy teniendo- entrecerró los ojos pensando en el porqué

-Yo creo que ya te entró el gusto a esto- Amy rió divertida

Las semanas pasaron, exactamente dos desde que la última llamada de Faisal había provocado una discusión entre Sheldon y Amy. La neurocientífica avanzaba su investigación con bastante ánimo, aunque la ya pronta visita del que una vez fue su prometido simpre la ponía pensativa.

Leonard ya se había acostumbrado a ver a Amy quedándose a dormir con Sheldon en repetidas noches… y además de no poder dormir ya que los amorosos sonidos de sus amigos lo tenían despierto casi toda la noche; sin embargo lo había aprendido a usar como excusa perfecta para dormir en el departamento de Penny. Ya casi se había convertido en su dormitorio también.

La relación entre Sheldon y Penny había mejorado… al menos un poco, Sheldon aún insistía en ponerle "reglas de aprendizaje" a su vecina, cosa que todos tuvieron que aceptar ya que era lo más aceptable de todos lo que pedía el físico teórico a cambio de perdonarla. Todo parecía haber vuelvo a la normalidad.

Exactamente tres semanas luego de la última llamada de Faisal, Raj caminaba a la cafetería, tenía un antojo de algún pequeño dulce, -"Comí todos los vegetales estas semanas, así que no importa"- se decía tratando de no sentirse culpable de dejarse llevar por el hambre de los alimentos que aumentaban sus caderas. Estaba por llegar cuando en una esquina se topó con un hombre que particularmente le llamó la atención.

-Disculpe, caminaba de prisa- dijo Raj

-No se preocupe- respondió aquel hombre

Raj lo siguió con la mirada, hasta perderlo de vista en el pasillo, curiosamente aquel hombre llebava un pequeño dulce en la mano. –"¿Nuevo inversionista?"- se preguntó.

Amy habría lentamente un pequeño cerebro en el laboratorio, estaba concentrada, tenía queser cuidadosa ya que tenía que extraer un muy delgada y fina muestra para un examen. Terminó el corte, era perfecto y preciso, su pulso nunca la fallaba.

-Buenas tardes, señorita Fowler- se escucho en la puerta de su oficina de trabajo

Amy no volteó, solo subió la mirada al frente… reconocía esa voz y ese acento… luego de unos segundos voltea, era Faisal. Alto, un poco más que Sheldon, tenía la piel oscura pero más que clara que la de Raj, ojos marrones claros, una sutil barba y de igual manera el bigote. Llevaba un turbante blanco que envolvía su cuerpo como alguna especie de tesoro. Definitivamente su presencia se hacía notar en la pequeña oficina de trabajo.

-Faisal…- Dijo Amy claramente impresionada

-Es bueno saber que la confianza al menos estaá vigente entre nosotros. Ya no me llamas por mi apellido- Faisal ingresó y le entregó el pequeño dulce –Lo compre en la cafetería de la universidad, supuse que preferirías algo de aquí ya que cuando te conocí tenías alguna infección relacionada con cualquier dulce o comida de mi país-

Amy tomó el dulce un poco nerviosa –Gracias… por favor, siéntense- dijo ella

-No es necesario, ellos me esperarán ahí. Esto es un asunto personal-

-Faisal…- dijo Amy con molestia

-No, no me refería a esa parte del trato. Eso… lo tengo claro- Faisal a pesar de tener una presencia casi imponente en el lugar, no podía sostener la mirada por mucho tiempo con Amy

-Ok…- Amy no sabía qué decir, se sentía muy incómoda

-Bueno, ¿por qué no comensamos con el laboratorio? ¿Está lejos?- preguntó el hombre con una tierna sonrisa

-No, el laboratorio es este-

Faisal frunció el ceño y miró a su alrededor -¿Este?- dijo claramente confundido

-Sí…-

-Pero invertí demasiado en esta investigación para que tengas este lugar como laboratorio. Mi inversión también contaba para el establecimiento y equipos- Faisal tenía una voz grave y seria

Amy recordó el día en que lo conoció, definitivamente no había cambiado. Cuando se trataba de negocios e inversiones, Faisal no permitía nada fuera del campo, negocios son negocios. Para Amy, Faisal siempre le había parecido atractivo, era el tipo de hombre que ella siempre le gustaba… claro, tal vez con Sheldon las cosas no fueron como esperaba (en el físico) pero tampoco se quejaba, para ser alguien que era malo en los deportes, la resistencia de Sheldon en el coito era admirable. Aún así, las diferencias entre Faisal y Sheldon eran claramente abismales.

-Pero si los invertí en todo lo que se acordó, solo que los tengo en otra parte, en el piso de abajo. Son muchos equipos y aquí tengo para cosas específicas-

Faisal miró a su alrededor unos segundos más –Bueno, me gusta la Neurobiología pero usted es la experta-

Amy sonrió tímidamente –Bien… entonces vayamos para que lo pueda ver- dejó el dulce a un lado para luego tomar su cartera

-Amy…- Faisal posó su mano en el hombro de Amy –Un minuto- dijo a sus guardaespaldas quienes lo miraban desde la entrada, cerró la puerta, a Amy se le aceleró el corazón -¿Tu novio trabaja aquí también?-

-Sí…-

-Quisiera conocerlo-

-¿Qué?... ¿Porqué?- dijo alarmada la neurocientífica

-Quisiera saber cómo se ve en persona el hombre que es dueño de ti-

-Faisal, creo que eso no es necesario. No quiero meter a Sheldon en esto. Si hay alguien cometió un error y debe asumir las consecuencias soy yo, Sheldon no sabía absolutamente nada- Amy no estaba dispuesta a que algo le pasara a Sheldon… él no tenía ninguna forma de defenderse si algo tramaba Faisal, tanto en elo físico como en lo monetario

Faisal la observó con una sutil sonrisa, se acercó un poco más a ella, aganchandose cada vez más, levantó su mano y con su pulgar acarició el delgado labio inferior de Amy. La neurocientífica estaba inmóvil, dentro de ella le aterraba la idea de que Faisal la besara pero otra parte de ella le pedía probar esos labios. Tal vez Sheldon tenía razón, su lado "humano" ya se había apoderado de ella y luchar contra eso ya no le era tan sencillo como antes. Si una escena parecida hubiera pasado con la otra Amy, lo más probable es que ella simplemente hubiera dejado en claro sus términos y ni siquiera hubiera permitido que se le acercara tanto.

-Has cambiado, Amy. Estás temerosa conmigo- susurró Faisal

-No… yo no…- Amy sentía que sus piernas temblaban, tenía todos los sentimientos del mundo mezclándose en su interior

Faisal se acercó un poco, su intención era claramente besarla, Amy cerró los ojos con fuerza… eso detuvo a Faisal –Lo… lo lamento- dijo el príncipe –Se que esto está mal aquí-

Amy abre los ojos -¿Aquí? En todos lados- reprochó con timides la neurocientífica

-No. En mi país, quien está en falta eres tu y tu novio y eso se paga de manera diferente allá- contestó él

Amy lo quedó mirando en silencio

Faisal soltó un divertida risa –Amy, ¿en serio piensas que sería capas de algo como eso?- la tomó de los brazos cariñosamente

Amy sonrió nerviosa –No lo sé-

-Jamás haría eso… contigo- guió el ojo –Tú eres Amy Farrah Fowler, sabes que te quiero-

-Faisal… me siento incómoda cuando…- Amy es interrumpida

-Al menos no te estoy diciendo que te amo-

Amy abrió un poco la boca por aquellas palabras

-Decirlo sería un poco hiriente ¿no lo crees? Al menos para mí-

-Faisal, tú y yo apenas nos conocemos-

-Eso no es cierto, tus días de estadía fueron suficientes para saber lo especial que eres. Amy, tú no eres como las demás, tú eres diferente. Eso me atrajo mucho de ti-

-¿Yo…? Pero…- Amy no tenía palabras

Un pequeño alboroto se empezó a escuchar detrás de la puerta, Faisal la soltó y Amy lo miró a los ojos un momento para luego abrir la puerta, segundos después de abrirla Faisal le tomó la mano para detenerla.

-Espera, Amy- dijo el príncipe

Sheldon asomó su cabeza en busca de Amy, los guardaespaldas no permitían que nadie ingresara. Los vio tomados de la mano, la neurocientífica lo miró a los ojos e inmediatamente soltó a Faisal. El príncipe al ver la reacción de Amy en seguida entendió quién era el que se asomaba por la puerta.

-Déjenlo entrar, por favor- dijo Faisal

Inmediatamente el pase le fue concedido a Sheldon. Entró dudoso a la oficina de trabajo –Buenas tardes- dijo

-Buenas tardes, usted debe ser el doctor Sheldon Cooper- Faisal levantó cortésmente su mano para saludarlo

Sheldon miró la mano del príncipe luego lo miró a los ojos -¿Porqué tenía de la mano a mi novia?- preguntó claramente molesto

-Sheldon, no pienses…- Amy es interrumpida

-Discúlpeme, señorita Fowler. No quiero ser descortés al interrumpirla. Doctor Cooper, se que la imagen que percibió es de total incomodad para usted, pero debo asegurarle…- Faisal es interrumpido

-Usted debe ser Faisal, el príncipe que financia el laboratorio y la investigación de MI NOVIA- dijo Sheldon resaltando la última parte

Amy, sonrió tiernamente al ver la actitud desafiante y hasta en cierto grado orgullosa de su novio

Faisal lo quedó mirando, esas palabras le desagradaron –Sí. Soy el príncpe Faisal, es un placer conocerlo-

-Debo decirle que el mio no es. Con su permiso, he venido a recoger a MI NOVIA para almorzar- Sheldon levantó su mano esperando que Amy la tome, no le quitaba la mirada a Faisal

Amy lo tomó de la mano –Sheldon, creo que sería descortés dejar al príncipe aquí-

Sheldon la mira -¿Qué?-

-Prometí que lo llevaría a ver mi laboratorio de abajo. Para eso está aquí, para ver personalmente los avances de la investigación- dijo Amy, después de todo, Faisal era una persona importante y debía ser tratado como lo que es, un príncipe

-Creo que sería muy sabio considerar la propuesta de su novia. Además, usted puede acompañarnos si desea-

Sheldon miró a Faisal y luego a Amy, estaba un poco confundido, creía que Amy estaría de su lado –Yo ceno siempre a la una de la tarde en punto. No quiero almorzar luego de la una de la tarde en punto, Amy-

-Sheldon, solo por hoy ¿si? Si quieres te veo en la mesa luego-

El físico teórico frunció el ceño enojado –Te quiero en la mesa en quince minutos- sentenció

-¿Qué?- preguntó Amy

-Ya me oiste. Quince minutos- Sheldon miró fijamente a los ojos a Faisal y luego se retiró claramente molesto

-Ya veo, él es de quien te enamoraste- comentó Faisal

Amy lo miro seria, conocía (tal vez no muy profundamente) a Faisal y sabía cómo tratarlo, pero las circustancias no le permitían comportarse como antes. Que se ponía nerviosa por lo atractivo que es, era verdad, pero la actitud desafiante de Sheldon por darse su luga le había dado una especia de fuerza.

-Faisal, hoy te enseñaré el laboratorio y hablaremos todo lo referente a la investigación. La otra parte del contrato la hablaremos mañana con más tranquilidad- dijo seria Amy

Faisal sonrió –Esa es la Amy que yo conocí-

Sheldon se sentó molesto en la mesa junto con sus amigos, tenía el ceño fruncido y su respiración estaba un poco acelerada.

-Sheldon ¿estás bien?- preguntó Leonard

-¿Qué si estoy bien? Pues no, no lo estoy y no lo estaré hasta que ese… "príncipe"… quede fuera de la vida de Amy- dijo con exasperación el físico teórico, había pronunciado la palabra "príncipe" como un niño enojado

-¿Príncipe?- preguntó extrañado Howard

-Oh, espera… ¿príncipe? ¿hablas de ese hombre que llegó hoy a la universidad?- preguntó Raj

Sheldon tenía la mirada puesta en la nada recordando la mano de Faisal tomando la mano de Amy, asintió con la cabeza antela pregunta de Raj.

-Tranquilo, Sheldon, no tienes de qué preocuparte. Amy te quiere y nunca permitiría que algo pasara entre ella y… el príncipe árabe-

-Confío en ella, Leonard. Pero no me gusta que tener alguna especie de contacto con él, no después de todo lo sucedido- dijo Sheldon mirando atento a su amigo

-¿Qué pasó entre el príncipe y Amy exactamente?- preguntó Howard

-Oh… ya veo… yo que tu cuidaría a mi novia, Sheldon- dijo Raj

-¿De qué hablas?- preugntó confundido Sheldon

-Es un hombre bastante atractivo. Más que tú- respondió el astrofísico

Todos sus amigos lo miraron

-No tengo de qué preocuparme. Amy es como yo, el físico no influye en nosotros. Ese estúpido príncipe puede financiar todas las investigaciones que quiera pero nunca los entenderá y mucho menos podría colaborar en ellas mas que monetariamente- Sheldon colocó su servilleta en sus piernas torpemente, estaba realmente enojado –¿Qué le puede ver Amy a ese príncipe?- miró a sus amigos y sentenció con total seguridad –Ella me prefiere a mí-

-Lo sabemos, Sheldon. Cálmate- dijo Leonard

-No lo sé, él tiene todo lo que tú no tienes- Raj insistía

-El dinero puedo ganarlo en cualquier lado, soy un genio- dijo con orgullo Sheldon

-No me refería a eso, sino al físico y la presencia. Cuando lo vi me asombré. Si fuera mujer me hubiera aventado a él- dijo Raj

Todos quedaron mirando al astrofísico con extrañés

-¿Qué?, no pueden negar que ese hombre es atractivo y comparado con Sheldon mucho peor-

-Bueno, creo que tienes razón- dijo Howard –Sheldon, tu mujer está peligro-

-¡Muy bien, es suficiente! Ustedes no me brindas consejos útiles para esta situación- dijo Sheldon mientras se levantaba

-¿A dónde vas, Sheldon?- preguntó Leonard

-A defender a mi novia y darme mi lugar como texano que soy- sentenció Sheldon, luego salió del comedor a paso rápido