Hola!

Hermosos reviews! Muchísimas gracias! Estoy contenta que les guste cómo entró Faisal, lo pensé bien y tuve miedo de que no les guste (uff! ^^).

Bueno, aquí el siguiente episodio, pero antes quiero decir que lo que leerán referente a la pelea es real. Me refiero a la acción de Sheldon, ya que en el país de Faisal, es de una falta de respeto total.

Espero que les guste, un momento como este no es fácil encajarlo bien con los toques de comedia que de verdad espero que se note. Vuelvo a decir, en lo posible trato de no salirme ni de los personajes ni de la serie.

No olviden dejar reviews, sus opiniones me son realmente valiosas. Gracias por seguir este humilde fic :D

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-Creo que era hora de que Sheldon tome esa actitud- comentó Raj

-¿Estás seguro de lo que estás hablando, Raj?- contestó Leonard

-Lo estás diciendo sin pensar. Sheldon arruinará todo- dijo Howard

Raj rodó los ojos incrédulo –No lo hará. Él está enamorado, nada mejor que el amor para luchar por la mujer que amas- sus dos amigos lo miraron sentenciándolo de idiota, Raj hizo un gesto de molestia y prosiguió –Es que ustedes no lo entienden. El amor te hace cambiar y cuando la persona correcta te lo corresponde es como si tu vida dependiera solo por ella. En estos momentos Sheldon se da cuenta que su razón para vivir está haciendo amenzada por un apuesto, alto y casi perfecto príncipe-

-Ok, ya entiendo. Volviste a ver Bridget Jones, ¿verdad?- dijo Howard

-¡No!- Raj empezó a incomodarse

-¡Vamos, Raj! Estamos hablando de Sheldon, él apenas se acaba de enterar que sus genitales sirven para algo más que orinar- dijo Leonard con un tono casi de reproche

Raj miró indignado a sus amigos –Lo que pasa es que ustedes no tienen la visión del amor como yo la tengo. Sheldon va a luchar contra un príncipe por el amor de su princesa, esa es una verdadera historia de amor-

Howard y Leonard se miraron, Raj definitivamente estaba melancólico ese día.

-Además, ahora entiendo porqué el destino no dejó que me enamore de Amy-

-¿Qué?- preguntó Howard casi burlándose

-Es que ahora me doy cuenta que Amy tiene gustos algo…- Raj pasó su mano por su mentón al mismo tiempo que daba una sonrisa orgullosa –exóticas. Lo pálido de Sheldon podría haber sido sustituido por el dulce caramelo- dijo Raj levantando las cejas coquetamente

Leonard frunció el ceño ante una explicación tan ridícula –No sé de dónde sacas esas tontas ideas, Raj. Amy nunca se hubiera fijado en ti, desde siempre Sheldon fue la persona que más le llamó la antención-

-¡Por su puesto!- dijo Howard –Amy hasta cuando no le interesaba el sexo encontró en Sheldon a alguien perfecto para ella-

Raj negó con la cabeza desaprobando la insensibilidad de sus amigos, sentía que era él, el único capas de entender lo que vivía Sheldon y Amy.

-Bueno, y eso es todo lo que necesito para la investigación- dijo Amy al finalizar su improvisada presentación de todo el laboratorio –Espero que todo le demuestre que su inversión está buenas manos-

Faisal respondió con un sí con su cabeza –Yo siempre he estado seguro de eso, señorita Fowler-

-Bueno, entonces… creo que podemos culminar con… cifras- dijo Amy con una sonrisa

-Me parece bien- Faisal levantó su mano gentilmente dándole asiento en el pequeño escritorio

-Gracias- dijo Amy y se sentó, Faisal hizo lo mismo a su lado, Amy continuó –Comprendo perfectamente que es una costumbre, muy buena por cierto, de usar una gran turbante pero… aquí podrías usar algo más… cómodo- comentó la neurocientífica

-Es cierto y estoy de acuerdo- sonrió Faisal

-¿En serio? Entonces… ¿porqué no lo haces?-

-No-

Amy lo quedó mirando y frunció el ceño confundida

-Es mi costumbre y cultura y lo llevo con orgullo, señorita Fowler. Así soy yo-

Amy sonrió ante aquellas palabras que le hacían recordar al adorable orgullo de su novio.

-Amy…- Fasial se acercó a Amy y posó su mano derecha en la mano de la neurocientífica–Lamento haberte hecho pasar un incómodo momento-

Amy sintió un poco nerviosa al sentir la mano de Faisal –Bueno… no sólo es tu culpa, es decir, Sheldon es… algo especial en ocasiones- dijo con una pequeña sonrisa

-Eso, ahí- dijo el príncipe señalando el rostro de la neurocientífica

-¿Qué?- preguntó Amy

-Esa, esa sonrisa que tienes cuando hablas de tu novio. Esa sonrisa nunca lo había visto antes-

La neurocientífica se sintió un poco avergonzada –Bueno… es que…-

-Estás enamorada ¿verdad?-

Amy abrió los ojos casi al máximo, ella sabía que sentía algeo muy fuerte por Sheldon, extremadamente fuerte, estaba segura que estaba enamorada pero… ¿Por qué sentía que no debía afirmarle eso a Faisal? ¿Por qué sentía eso? ¿Le daba vergüenza? O tal vez… ¿Faisal le gustaba?

-¿En serio?...- preguntó Faisal claramente sorprendido

Amy se sintió mal por negar su amor a su novio –Sí…-

-¿Entonces porqué insistes en seguir con él?- Faisal parecía tener una pequeña sonrisa en su rostro

-¿Qué?- Amy no entendía

-Si no estás enamorada de él ¿Por qué sigues con él?-

-Yo nunca dije que no estoy enamorada de Sheldon- sentenció Amy seriamente

-Pero… me acabas de decir que sí-

-Claro, sí. Sí de que estoy enamorada de Sheldon-

Faisal la quedó mirando por unos segundos mientras que la sonrisa en su rostro desaparecía rápidamente –Ya veo…- Faisal soltó la mano de Amy –Lo… lo interpreté mal-

-Sí… pero…- Amy puso su mano en el hombro de Faisal –Tú eres un príncipe, de seguro que puedes tener muchas mujeres a tu disposición- Amy rió divertida

-De hecho pude casarme pero… yo quiero a alguien como tú. Las costumbres en mi país son algo estrictas para alguien como tú, de un país diferente, pero vivirías feliz-

Amy suspiró –Faisal, espera. Creo que fui clara cuando dije que hoy solo hablaríamos del laboratorio- se levantó para alejarce de él

-Amy, quiero hablar de eso. Necesito hablar de eso- Faisal se levantó y la siguió

-No, lo dejé en claro. Este es mi laboratorio, mi investigación y mi futuro. No quiero combinar mi trabajo y mis problemas personales-

-¿Yo soy problema para ti entonces?- preguntó Faisal

-Tú no, pero tus…- Amy sintió alterarse poco a poco –tus insistencias en el tema, tus palabras-

-Yo no he dicho nada que te haya ofendido, Amy- Faisal sonreía ligeramente al ver a Amy an nerviosa y alterada

-¡Sí!... ¡no, no lo dijiste!... pero… estás insistiendo y ya pasó más de quince minutos y debo irme…-

-Él no te va mandar-

-¡Claro que no!-

-Ningún hombre te debería mandar-

-¡Por supuesto que no!... ¡Ah! ¡pero tú si!, ¿verdad?- dijo Amy en voz alta con un tono de reproche

-¿Yo? Claro que no- Faisal hablaba tranquilo y su sonrisa se notaba cada vez más, se notaba ternura en su rostro

-¡Por supuesto! Si yo fuera tu novia me mandarías hasta en lo más mínimo, Faisal- Lo miró seriamente a los ojos y lo señaló –Estás mintiendo, yo sería tu esclava-

-Pero claro que no, Amy-

-¡Claro que sí!-

-Que no y deja de señalarme que soy un príncipe- Respondió él de manera divertida bajando la mano de Amy

-¡No me importa! Estás en mi país y las reglas son diferentes- Amy sin darse cuenta se había hacercado a Faisal de manera desafiante

Faisal la miraba con una tierna sonrisa, esa actitud de Amy le gustaba y era la razón por la que tanto le gustaba. La tomó de la cintura y la hacercó a él.

La neurocientífica se sentía alterada pero todo ese enojo y frustación desapareció repentinamente al sentir las manos del príncipe en su cintura, recordó entonces lo mismo con Sheldon por lo que no pudo evitar comparar situaciones. Irónicamente ambas le gustaban de igual manera.

-Soy un príncipe rebelde que legusta montar un caballo sin montura y sin camisa. Y recurda que mi cabello es largo también- Faisal sonrió, sabía de esa fantasía luego de que una fría y seria amy le confesara eso en un paseo por la ciudad. Se encorvó un poco para hacercarse al rostro de Amy…

La neurocientífica se sentía en total desventaja, su viaje a Arabia Saudita se había convertido en casi una larga cita que duraba semanas. El interés de Faisal al conocerla había superado a la investigación y todo referente a la Ciencia, por eso es que se atrevió a comprometerla de esa manera. Pero eso era antes, Amy era muy práctica y se las habría arreglado luego si nunca hubiera cambiado; ahora se sentía vulnerable como cualquier mujer.

-Han pasado más de quince minutos- susurró Amy

-¿Qué importa?- susurró igualmente Faisal con aquel dejo propio de su país, hacercó más su rostro hasta tenerla a sólo centímetros

-No, Faisal- Amy empujó al príncipe con fuerza

Faisal la quedó mirando, no se esperaba aquella reacción de la neurocientífica y tampoco le había gustado.

-Esto no está bien. Yo tengo novio y lo amo y… no permitiré que… que me obligues-

-¿Qué te obligue a qué?-

-Que me obligues a…- Amy quedó sin palabras, estaba tan nerviosa que no se le venía nada a la mente

Faisal caminó rápidamente y la jaló fuertemente hacia él –No estoy acostumbrados a los rechazos, señorita Fowler- susurró mirándola directamente a los ojos

-Han pasado exactamente…- Sheldon abrió la puerta repentinamente

Amy empujó a Faisal de inmediato –Sheldon…- dijo asustada

Sheldon los quedó mirando, algo no andaba bien -¿Qué sucede?-dijo con el ceño fruncido

-¡Nada! No pasa nada- Amy estaba asustada, tal vez aterrada

-¿Nada? Tu actitud corporal me dice lo contra…- Sheldon abrió los ojos imaginando o mejor dicho, comprendiendo la escena

-No pasó nada Sheldon- dijo ella –Bueno, eso fue todo, príncipe Faisal. Puede contar conmigo para cualquier duda que tenga referente a la investigación- continuó tratando de mantener la calma

Faisal parecía tranquilo ante la situación –Muy bien. Entonces con su permiso-

Sheldon inmediatamente cerró la puerta con fuerza, su rostro se veía sonrojado, no por vergüenza o algo parecido. Sheldon estaba realmente molesto.

-Veo que terminaron con la presentación. Veo que, al parecer estaban muy cómodos ustedes dos juntos… solos- el físico teórico se cruzó de brazos, la última palabra la había pronunciado con seria dificultad mientras que sus tics fasiales se incrementaban

-Sheldon…- Amy reconocía perfectamente las razones del comportamiento de Sheldon, temía que el problema se agrave demasiado

-No te preocupes en brindarme explicaciones, ya los tengo claramente entendidos- Sheldon la miró con ojos acusadores. Luego dirigió sus ojos a las de Faisal –¿No es así, príncipe?-

Faisal levantó un poco el rostro sin quitarle la mirada a Sheldon, hacía imponer su presencia en el laboratorio –Ilústreme, doctor Cooper-

-Bien- Sheldon tomó aire, aunque no era el Kolinahr, era lo más parecido que podía usar en esos momentos para calmar sus tics y poder cumplir con lo planeado hace apenas unos sengundos. Retrocedió unos pasos y recostó su espalda enla pared, al mismo tiempo que colocaba sus manos en los bolsillos, Faisal frunció el ceño inmediatamente –Yo nací en Texas y, debo suponer, aunque no crea, que usted sabe que los texanos defendemos a nuestras mujeres-

-Sheldon ¿qué haces?- Amy temía que el físico cometiera una estupides

-Hablaremos luego Amy, por favor déjame terminar- Sheldon quien había mirado a Amy seriamente, volvió su mirada a Faisal –Como buen texano, comprendo que defender a mi mujer no solo se trata de ella, sino también de hacer respetar mi lugar y mi dignidad como hombre-

-En primer lugar, doctor Cooper. Si quiere una pelea, ¿primero explíqueme como ingresó sin que mis guardaespaldas lo vieran?-

Sheldon se encojió de hombros –Soy un genio, sólo necesito pensar un poco. Y no, no busco una pelea. Lo repito, no necesito la fuerza-

Faisal frunció el ceño –Le advierto, doctor Cooper, no soy un hombre que cuenta con mucha paciencia-

Amy empezaba a ponerse aún más nerviosa

-Me lo imaginaba. Qué más esperaría de un simple… príncipe-

-Sheldon, basta- Amy se acercó a Sheldon –Por favor, hablemos de esto los dos solos-

Sheldon la miró a los ojos –Lo haremos luego, Amy. Y esta vez quien entregue el acuerdo de relación seré yo-

Amy sintió esas palabras como hirientes flechas que atravesaban su pecho, Sheldon quería terminar la relación.

-Creo que sería prudente tener en cuenta el consejo de su novia- dijo Faisal

-Y también lo creo- Sheldon se paró derecho y miró desafiante a Faisal

El príncipe por dentro se preparaba para recibir el primer golpe del físico, era claro que quien ganaría aquella pelea sería él, así que sería su dignidad la que se improndía.

Amy se colocó frente a Sheldon rápidamente –Sheldon, espera. Estás actuando con tus instintos, por favor-

Sheldon la tomó de los brazos y la empujó ligeramente aunque Amy se oponía, cundo tuvo más espacio personal se agachó y empezó a desamarrar los pasadores de uno de sus zapatos. -¿Sheldon?- preguntó Amy con confusión. Faisal igualmente estaba confundido. Una vez desamarrado, se quitó su zapato y se levantó mirando fijamente a los ojos de Faisal.

Hubo tenso silencio, corto pero el suficiente como para que Sheldon de a entender sus intenciones.

Faisal comprendió el próximo movimiento del físico -¿Doctor Cooper?- susurrño el príncipe con un tono de advertencia

-Sheldon… no lo hagas- dijo Amy quien también había comprendido lo planeado por su novio

-Estoy en mi país, príncipe Faisal- dijo Sheldon para luego levantar su brazo para enseñar completamente la suela de su zapato frente a Faisal

-¡¿Cómo se atreve?!- gritó Faisal abalanzándose a Sheldon

-¡No!- gritó Amy interponiéndose entre ambos hombres

Sheldon retrocedió unos pasos, estaba asustado, toda su vida había evitado en lo más posible las peleas, pero a pesar del temor sentía la necesidad de enfrentarse a otra persona.

-¡¿Quién cree que es?! ¡Soy una de las personas más poderosas de mi país!- gritó Faisal terriblemente enojado

-Sheldon ¿Cómo pudiste?- dijo Amy casi sin creerlo mientras miraba a su novio con gran impresión

-Tengo otro zapato por si quiere verlo- dijo Sheldon

Faisal levantó el brazo con la clara intención de dar un golpe pero Amy rápidamene tomó su brazo con sus manos y lo miró asustada

–Faisal, por favor, no… no lo hagas- dijo ella

El príncipe la observó, de verdad estaba nerviosa y asustada. Se le veía aún más vulnerable que antes –No cuentes conmigo para el desarrollo de esta investigación- dijo sin dejarla de mirar, aún tenía su brazo arriba y Amy deteniéndolo

Sheldon había retrocedido hasta la pared donde observaba la escena asustado pero valientemente se resistía a salir del laboratorio. Entonces la puerta se abrió repentinamente dejando entrar a los guardaespaldas de Faisal que al ver al príncipe con el brazo levantado corrieron a retirar a Amy.

Sheldon vio como uno de los guardaespaldas tomó a Amy de la espalda para así sacarla del lugar -¡Amy!- gritó Sheldon, estuvo a punto de abalanzarce a aquel hombre pero Faisal interrumpió

-¡Déjela! ¡No la toque!- gritó Faisal, el hombre obedeció inmediatamente

Sheldon se acercó rápidamente a Amy y la envolvió en sus brazos, no era exactamente un abrazo, sino una especie de protección para asegurarse de que no la volvieran a tocar. Faisal y Amy se miraron por unos segundos, luego el príncipe miró a Sheldon. Sin más se retiró del laboratorio seguido de sus guardaespaldas.

La parejase quedó sola, ella con la mirada casi perdida recordaba las últimas palabras de Faisal una y otra vez, Sheldon por su parte sentía como su corazón latía rápido, no creía lo que había hecho, debería sentirse orgulloso por su valentía pero algo en él le decía que había ido demasiado lejos.

Luego de casi un minuto de silencio Amy habló, empujó levemente a Sheldon para librarse de sus brazos –Debo irme-

-¿A dónde?- preguntó el físico

Amy miró a su novio, sentía que su vida se había terminado -¿Por qué lo hiciste?-

Sheldon la quedó mirando

-¡¿Por qué lo hiciste?!- gritó la neurocientífica

El físico teórico dio un pequeño salto por el grito de Amy

-¡Casi toda mi vida estuvo dedicada a esta investigación! ¡Esto era mi futuro, el mio!-

Sheldon no sabía qué decir, ni qué hacer, nunca había visto a Amy tan enojada, y menos que él fuera el culpable. ¿Es que era capas de hacerle más daño aunque fuera no intencional?

-¡Tu maldito orgullo arruinó mi vida! ¡Tú arruinaste mi vida! ¡Yo soy científica y eso vale mucho más que ser tu novia, Sheldon!- Amy no pudo evitar derrarmar amargas lágrimas de ira –Nunca debí conocerte, Sheldon Cooper ¡Te odio!- Amy tomó rápidamente su bolso que colgaba en la pared para luego salir del laboratorio mientras su llanto se hacía cada vez más fuerte

El físico teórico se quedó solo, no estaba confundido, comprendía muy bien su error, comprendía el grave problema que había ocasionado. Tenía su zapato en la mano aun, la dejó caer y se agachó para ponérsela, al terminar se levanta y recuerdo a la perfección el rostro de Amy llorando… era lo peor que podía recordar, maldijo memoria eidética. Salió caminando con la cabeza baja, tal vez muy metido en sus recuerdos y las hirientes palabras provenientes de la única mujer a la que había sido capas de quererla… de amarla.

-¡Sheldon!- dijo Leonard al encontrar al físico caminando en el pasillo -¿Qué rayos pasó? El príncipe que vino ha causado un gran escándalo en la oficina de… Oh no…- Leonard abrió los ojos sin creer lo que pasaba –Sheldon ¿Qué has hecho?-

Sheldon miró a su amigo sin saber qué decir, sabía que había ido demasiado lejos y que era probable que había perdido su trabajo –Perdí mi trabajo, Leonard- susurró

Leonard llevó sus manos a la cabeza desesperado, dio un viztaso al techo, todos los lados, no sabía qué hacer.

-Y perdí a Amy, Leonard. La perdí… y me odia-