Advertencia: Muerte de personajes.

Elemento: Agua.

Palabras: 496 según Word.


¿Debería haber supuesto que esto pasaría?


Llovía, llovía tanto que parecía que él cielo se iba a caer, él, solo pudo ver las gotas de agua que lo dejaban empacado y a la vez, vio la sonrisa hueca –muy, muy hueca– que daba el pelirrojo, el enojo de Lenalee y lo impactado que estaba Moyashi.

– ¡¿Por qué?! –gritó enojada la china–

El conejo no dejó de sonreír aunque parecía que apenas podía estar de pie y estaba más roto que la misma Orden después del ataque de los Akumas, y Noahs. Lenalee fue corriendo –digo, cojeando– para agarrar a Lavi, el cual ya no tenía inocencia, tampoco era un aliado de la Orden.

– ¡Lavi di algo! –suplico por detrás el Moyashi–.

Solo hubo el sonido de la lluvia.

Kanda no sabía qué hacer en esta situación, pero de alguna manera… estaba molesto, muy molesto. ¡¿Por qué ese hijo de puta había traicionado a la Orden?! ¡¿Por qué el conejo y no él?! ¡¿Por qué el idiota de Lavi seguí sonriendo con el cadáver de su maestro en sus pies?!

Apretó los puños. Y vio como Lenalee le dio una bofetada al imbécil y como lo hizo caer, –aunque… la china temblaba, tal vez por la ira, tal vez por el frio o lo débil que estaba después de la pelea– el parchado no hizo nada, ni siquiera de digno a borrar su sonrisa. Ahí fue cuando Moyashi fue –apenas– donde estaba el pelirrojo, donde estaba Lenalee. La vedad, con la lluvia, no notó como ambos lloraban al ver a un amigo vuelto enemigo.

No sabía qué hacer, nunca pensó que ese idiota llegara a traicionarlos, la verdad… era mucho más probable que Lenalee o él traicionen a la Orden, ambos la odiaban, pero nunca hicieron nada contra de esta misma… ¿Por qué?, tal vez sea porque nunca se les pasó por la cabeza el traicionar a un hogar, al hogar en donde siempre estuvieron.

– ¿Dónde estaban… chicos? –susurró levantándose el conejo, seguía con la sonrisa–.

Lenalee y Moyashi pensaban que al pelirrojo le habían lavado la mente, que los Noahs habían hecho algo de alguna manera, pero… de alguna forma, Kanda pensaba que ninguna de esas opciones eran posibles, tal vez sea porque a pesar que le dijera idiota todos los días, sabía que Lavi era listo, en cierto sentido… era un genio, por eso, no sabía que había pasado.

– Lavi… tendrás que venir con nosotros –La chica le agarró de la muñeca– ahora –tembló su voz– eres un prisionero de la Orden oscura.

Lavi rió y ahí, justó ahí, dejó de llover.

– Oh, vuelvo a lo mismo, por favor no me torturen.

Cada minuto del día… sentía que Lavi se volvía más loco.

"¿Qué haremos con él?", fue la pregunta que le dio la china y él solo se encogió de hombros, en verdad que no sabía.

.

Al final… le dieron un cuarto e intentaron que el Lavi de antaño, volviera.

Él sabía que eso no podía suceder.


Esto es agua, o sea, la lluvia, aquí creo que no me equivoque.

Ahora mismo doy una de mis hipótesis, en donde Lavi traiciona a la Orden ya que nadie le rescató de los Noah. Además que… esta medio loco.

¿Qué les parece?, ¿Hay reviews para mí?

Solo me falta un drabble, así que pronto acabo el otro.

Hasta la otra.