Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia pertenece a Simone Elkeles, yo solo la adapto.


Bella

Es raro ver a Mike de nuevo. Sabía que estaría aquí, pero no sabía cómo me sentiría acerca de volverlo a ver después de nuestra ruptura. Pensé que todavía iba a sentir por lo menos un poco de chispa o recuerdo de por qué empecé a salir con él, pero miro hacia él y no siento absolutamente nada. Definitivamente he seguido adelante. El problema es que la persona de la que me estoy enamorando fuerte y rápido no quiere más que una aventura. No quiero una aventura con Edward. Voy a fingir que esto entre nosotros es temporal y ocasional, pero cada vez que estamos juntos se siente demasiado bien para ser temporal o eventual.

Me encuentro soñando con él cuando me despierto por la mañana, en la escuela cuando algo me recuerda a él, y cuando me duermo por la noche.

Incluso cuando Mike y yo éramos novios, sólo pensar en él no iluminaba mi día tanto como pensar en Edward.

Mientras él hace lo mejor para ser un idiota, cada día vislumbro al verdadero Edward. Cuando está jugando con mi hermano, veo un lado suave que no muestra al resto del mundo. Cuando está bromeando conmigo, su lado juguetón sale. Cuando me besa, tengo la sensación de su desesperada necesidad de afecto.

Cuando está cocinando platos mexicanos o mete el español en su inglés, su lealtad a su patrimonio y la cultura sale brillando fuera de él como un rayo de luz.

Conozco las mejores cosas de Edward y por qué me siento unida a él como nunca me he sentido con nadie antes. Pero no me ha dado atisbos de su lado oscuro, su lado enfadado, celoso y abatido. Y sé que es esa parte que no le permitirá involucrarse emocionalmente.

Estoy viendo la línea de equipos en cada una de las zonas extremas y el equipo Embry lanza el disco en juego. Mike es el primero en salir corriendo a cogerlo, y rápidamente apunta a otro jugador de su equipo. El problema es que Edward está allí para interceptar el disco casi al segundo de dejar las manos de Mike.

En los dos primeros minutos del juego, The Ultimates ha marcado. Embry y Edward chocan los cinco. Tengo que admitir que es agradable verlos celebrando en vez de discutir.

–Edward es muy bueno, –Rosalie nos dice a Emmett y a mí.

–Es un Cullen, por supuesto que es bueno–, dice Emmett con orgullo.

También sabía que Edward sería bueno, porque Edward no estaría de acuerdo con jugar si no pensase que sería digno de ello.

La siguiente vez que Edward tiene el disco, Mike se interpone en su cara y le dice algo. No tengo ni idea de lo que están diciendo, pero los dos parecen que están dispuestos a pelear. De hecho, después de que Edward lanza el disco a otro chico en su equipo, le da un empujón a Mike, y Mike cae duro en su trasero.

–¡Falta!– grita alguien del equipo de Mike.

–Falta, mi culo–, afirma Edward. –Estaba en mi cara.

–Le oí burlarse de nuestro jugador–, Embry dice en voz alta, a continuación, señala a Mike. –Ese tipo debe recibir una violación de burlas.

Mike se levanta y señala a Edward. –¡Tú has estado en mi cara desde que ha empezado el juego!

–Estamos jugando uno contra uno–, dice Embry. –Te estaba defendiendo.

–Me ha empujado. Lo has visto. Todo el mundo lo ha visto. ¡Debe ser expulsado!

Si Edward es expulsado, el juego ha terminado porque los Ultimates tienen que perder. Edward me mira y mi corazón se revuelve. No está jugando porque Embry le preguntara, lo está haciendo por mí... y tengo la leve sospecha de que estaba agresivo con Mike por mi culpa.

Afortunadamente el enfrentamiento termina antes de que se les vaya de las manos, y comienzan el juego de nuevo. Estoy pendiente la siguiente hora ya que ambos equipos lucharán hasta el final. Al final, los Ultimates ganan 13-9.

Al bajar de las gradas, Mike camina hacia mí. Él todavía tiene el mismo aspecto, sólo más sudado que lo habitual. Con su pañuelo ahora fuera, su cabello castaño claro es peinado a la perfección en una parte lateral. Yo solía temer que nunca tuviera un pelo fuera de lugar, pero ahora sólo me irrita.

Mike se limpia el sudor de la cara con una toalla. –No sabía si habías venido al partido o no.

–Embry estaba jugando–, le digo, como si eso lo explicara todo. –Y Edward.

Sus cejas se arrugan. – ¿Quién es Edward? ¿Ese chico gay con el que casi me peleo?

-Sí. Salvo que no es gay.

–No me digas que estás involucrada con él.

–Involucrada no es exactamente cómo lo llamaría. Estamos...

Edward aparece de pronto frente a nosotros. Está sin camisa mientras se desliza entre Mike y yo, su sudor cae en el antebrazo de Mike.

Mike se mira el brazo con disgusto, a continuación, golpea el sudor de Edward con su toalla. Como si eso no fuera escena suficiente, Edward se pone a mi lado y pone su brazo sobre mi hombro

–Estamos. . . saliendo, –le digo a Mike.

Mike ignora completamente el hecho de que Edward está de pie a mi lado y me pregunta: – ¿Qué significa eso?

–Eso significa que ella tiene sus manos llenas con un latino caliente todas las noches, amigo–, interrumpe Edward, entonces tira más de mí e inclina la cabeza para darme un beso.

En lugar de besar a Edward, aparto su brazo de mí y paso de él. Lo ha hecho sonar como si yo fuera alguien para un polvo, como si fuéramos amigos con beneficios... tal vez incluso sin la parte 'amigos'.

–Ya basta–, le digo.

– ¿Basta qué?

–La actuación. Solo se normal –, le digo, tratando de evitar la cara de Mike mientras trato de ocultar mi dolor a Edward.

– ¿Normal? ¿No soy lo suficientemente normal para ti? –, Dice Edward. – ¿Tú quieres a este chico en mi lugar? ¿Has notado que el pelo no se le mueve? Eso no es normal. ¿Quieres salir con él de nuevo? adelante. Joder, si te quieres casar con él y ser Bella Newton el resto de su vida, yo invito.

–Eso no es lo que yo...

–No quiero oírlo. Basta –, dice Edward, ignorándome y alejándose.

Siento calor en mi cara de vergüenza cuando miro hacia a Mike. –Lo siento. Edward puede ser abrasivo a veces.

–No te disculpes. El tipo, obviamente, tiene problemas importantes y, para que conste, mi pelo se mueve. . . cuando yo quiero. Escucha –, dice, cambiando de tema. –Mi equipo va al Viejo Chicago en Pearl Street Mall para almorzar. Ven conmigo, Bella. Tenemos que hablar.

–No puedo. –Miro hacia atrás a Embry, Rosalie y Emmett. –He venido con otras personas...

Mike saluda a uno de sus compañeros de equipo. –Me tengo que ir. Si cambias de opinión sobre el almuerzo, ya sabes dónde encontrarme.

Encuentro a Rosalie y Emmett hablando con Embry de mi coche. Edward no está a la vista.

– ¿Estás bien?– Rosalie me pregunta.

Asiento con la cabeza. –Sí.

–Perdón por ser curiosa, –dice Rosalie, –pero he visto a Edward con el brazo a tu alrededor. Parecía muy enfadado cuando se marchó, y no hemos visto desde entonces. ¿Estáis Edward y tú...?

–No. No lo estamos.

–Están fingiendo salir, pero Bella no está fingiendo, –le dice Embry.

–Voy a ir a buscarlo–, dice Emmett, sacudiendo la cabeza en señal de frustración. –Le voy a enderezar su rumbo.

–No, no –le digo en un pánico. –Por favor, no.

– ¿Por qué no? no puede ir por ahí pretendiendo salir con chicas y tratarlas como...

–Emmett–, interrumpe Rosalie, – Bella y Edward ya lo resolverán ellos mismos.

–Pero está siendo estu... –se detiene en mitad de la frase cuando Rosalie le aprieta la mano.

–Van a resolverlo–, le asegura Rosalie, luego sonríe. –No interfieras todavía.

– ¿Por qué estás tan lógico?– Le pregunta.

–Debido a que mi novio es un cabeza dura y siempre está listo para una pelea–, le responde, entonces se vuelve hacia mí y Embry. –Esos rasgos se ejecutan en el árbol genealógico Cullen. Va a estar bien al final, Bella –, me asegura.

No sé si mi corazón se romperá en pedazos antes de que eso ocurra.


Bueno pues aquí tenéis el siguiente capítulo. Espero que os haya gustado. Quiero daros las gracias a todos aquellos y aquellas que han comentado, que me han agregado a su lista de alertas y favoritos.

Nos vemos en el próximo capítulo.

Un beso desde Andalucía, España.