Hola!

Infinitas, infinitas gracias por los reviews! ^^ trato de avanzar los episodios un poco cada día para terminarlos el fin de semana y publicarlos a más tardar los domingos en la noche. Espero que les guste :)

No olvides tu preciado review! ^^

¡Viva Shamy!

Sheldon se sentó al borde de la cama de Amy listo para acostarce, se echó y esperó a su novia unos minutos más. Amy salió del baño luego de cepillarce los dientes, apagó las luces y fue directo a su habitación para dormir al lado de su novio. Los pétalos seguían casi completamente ordenados en el piso a excepción de los de la habitación que fueron removidos y echados a la basura por Sheldon.

-Bien, ahora si a descanzar, ojitos azules- dijo ella mientras se metía a la cama

Sheldon la miro en poco serio –Amy ¿estás segura que debes tomar esa píldora?-

Amy frunció un poco el ceño extrañada de la pregunta –Sí, esa píldora fue creada para casos como estos, de emergencia… ¿Porqué lo preguntas? ¿No quieres que la tome?-

-Sí, pero… ¿recuerdas que antes hablamos de darle un regalo al mundo con un hijo nuestro?-

Amy lo quedó mirando en silencio con los ojos bien abiertos… -Sí...-

-Bueno, tuvimos un encuentro sexual sin protección así que…-

-Sheldon, espera. Recuerdo que hace un tiempo tuvimos una conversación similar y la idea de tener un hijo no te era agradable- contestó la neurocientífica

-Es verdad, pero…- Sheldon se quedó callado pensando un poco en el tema –umm… tienes razón, la humanidad tendrá que esperar todavía- dijo el físico acomodando su cabeza en la almohada

-Me parece que es mejor idea esperar- respondió ella

El ambiente se tornó silencioso, Amy al lado derecho de la cama y Sheldon al otro lado, ambos mirando el techo prácticamente sin moverse.

Sheldon rompió el cilencio –Pero también deberías controlarte un poco, Amy. Tenemos establecidas nuestras noches de coito, no tenemos que parecer hippies en celo-

Amy volteó a mirarlo -¿Controlarme?-

-Sí, esta es la segunda vez que tenemos un encuentro sexual sin planearlo-

Amy abrió un poco la boca casi indignada por el comentario de su novio -¿Sin planearlo? Sheldon, nuestro encuentro de hoy lo propusiste tú y la anterior vez fue porque tú quisiste que me quedara a dormir en el departamento-

-Sí, pero fuiste tú la que se puso encima de mí ese día- respondió el físico

-Porque fuiste tú el que empezó con los besos y muy apasionados por si no lo recuerdas, Sheldon- respondió enojada la neurocientífica

-Claro que los recuerdo, tengo memoria eidética-

-Entonces acepta que fue culpa tuya-

-Claro que no, los besos no siempre significan coito, Amy Farrah Fowler. Eso me lo dijo Leonard-

Amy lo quedó mirando mmolesta y seria –Estabas excitado desde antes porque trataba de explicarle a Penny el efecto de la relatividad sobre la dilatación del tiempo y tú escuchaste la conversación-

Sheldon se quedó callado por unos segundos, apretó los labios molesto –Buenas noches- dijo para luego voltearse y darle la espalda a Amy

La neurocientífica suspiró con molestia y se volteó igualmente para darle la espalda. Estuvieron en silencio por más de dos minutos, Sheldon por su orgullo y Amy por obvias razones, ella estaba en lo correcto. El silenció reinaba hasta que la voz de Sheldon se escuchó.

-Amy-

-…¿Qué?- respondió la neurocientífica con molestia

-Te amo-

Amy abrió los ojos sorprendida y volteó lentamente -¿Qué dijiste?...-

Sheldon volteó y la miró –Te amo-

Amy sonrió ampliamente -Yo también te amo, ojitos azules- dijo ella acercándose con la intención de abrazarlo, lo cual Sheldon entendió y se volteó completamente para recibirlo –No discutamos antes de dormir- dijo Amy mientras abrazaba a Sheldon

-¿Ya no estás enojada conmigo?- preguntó el físico

-No- respondió Amy con una sonrisa y los ojos cerrados

-Leonard tenía razón- comentó –el "te amo" tiene varias utilidades-

Amy lo mira serio, ese comentario simplemente estaba demás.

-Pero sabes que te amo de verdad, Amy- dijo el físico

Amy entrecerró los ojos, casi lanzando una mirada amenazante a su novio, luego se volvió a acomodar junto a él.

Sheldon sonrió orgulloso, logró ahorrarse la continuación de esa discusión temprano en la mañana.

-Sheldon- dijo de repente la neurocientífica

-¿Si, Amy?-

-Ten cuidado con lo que tocas durante la noche-

Sheldon frunce el ceño -¿A qué te refieres?-

-Siempre amaneces con una mano en mi pecho-

Sheldon se ruborizó casi de inmediato –No… no es cierto-

-Sheldon- dijo Amy con todo de advertencia –los vulcanos no mienten-

-Yo…- tragó saliva avergonzado –Ok… Buenas noches, doctora Fowler-

Amy sonrió divertida y se acomodó un poco más en el cuerpo de su novio -Buenas noches, doctor Cooper-

El cuarto volvió a quedarse en total silencio mientras que los ojos de la pareja poco a poco fueron vencidos por el sueño.

Al día siguiente Amy es la primera en levantarse, necesitaba ir al baño por lo que se levantó treinta minutos antes de que sonara la alarma de su teléfono celular. Abrió los ojos lentamente para luego bostezar, trata de moverse un poco pero nota un ligero peso encima de ella, baja la mirada y ve que una curiosa mano posaba encima de su seno izquierdo. La neurocientífica sonrié divertida –"Hombres"- susurró. Tomó la mano de Sheldon y con cuidado la sacó de debajo de su ropa. El físico dormía profundamente, no sintió ni siquiera cuando su novia bajó de la cama.

-Sheldon no regresó a dormir anoche, espero que todo haya salido bien- comentó Leonard dándole un sorbo a su café

-Todo salió bien. Si Sheldon hubiera cometido una estupides hubiera vuelto en la noche- respondió Penny también tomando su café

-Tienes razón. Y tal vez también pasó algo más- Leonard sonrió divertido

-Le preguntaré a Amy, ¿Cómo es el sexo con Sheldon?- la rubia actriz entrecerró los ojos extrañada incluso de su propia pregunta

-¿No le has preguntado antes?- preguntó el físico experimental casi sin creerlo

-No, es un tema bastante íntimo. Además creí que ella me lo contaría sola, ¡rayos!-

Leonard rió ligeramente –Tal vez tengan tiempos establecidos-

-¿Ah?- Penny frunció el ceño

-En su acuerdo de relación, ahí deben tener cuánto debe durar los besos, las caricias, el sexo y el orgasmo- Leonard rió levemente divertido por su idea

Penny levantó una ceja –Oh Dios… eso suena tan a Sheldon- comentó con un poco de disgusto

El físico experimental rió nuevamente –Es Sheldon, todo tiene que ser calculado y planeado con él-

-Pero con el sexo los hombres cambian. Tal vez Sheldon se vuelve diferente-

-¿En serio?- dijo Leonard con un tono de incredulidad y burla

-Cariño, Sheldon al final de cuentas es un hombre y ya sabe como es el sexo…-

-Umm… yo creo que Sheldon es más como un androide- Leonard sonrió divertido

La rubia lo quedó mirando -¿androide?-

-Sí, mitad robot y mitad…- Penny lo sentenciaba como idiota con la mirada -…nada, olvídalo- dijo él y volvió a tomar un sorbo más de su café

-Bueno, cariño ¿me llevas al trabajo?-

-Claro, me cambio y te aviso-

-Gracias- dijo la rubia

La pareja se levantó y dejaron las tazas en la cocina, Penny se dirigió a la puerta para salir del departamento pero Leonard la detuvo.

-Penny-

-¿Umm?- Penny volteó a ver a su novio

-Todavía tenemos mucho tiempo… ¿nos bañamos juntos?- dijo el físico con una pícara sonrisa

-Umm… no- dijo la rubia con la cabeza

La sonrisa de Leonard desapareció de inmdiato al verse rechazado.

-Llamaré a Amy, ya debe estar despierta. ¡Muero por saber qué pasó!- dicho esto Penny salió del departamento

-Ok…- susurró Leonard –Es más interesante saber lo que hizo Sheldon anoche que sexo con tu novio en la ducha antes de trabajar- dijo con molestia mientras se dirigía al baño

Sheldon se despierta poco a poco, abre los ojos apenas y bosteza. Estaba hechado de costado por lo que buscó a Amy con las manos, se dio cuenta que estaba solo. Se sienta en la cama y soba sus ojos. Comprueba su soledad en la habitación, toma su celular que estaba en el velador a su costado y ve que durmió veinte minutos más de la hora que siempre se levantaba. Frunció el ceño, bajó de la cama y salió de la habitación. El largo camino de pétalos lo molestó un poco.

Encontró a Amy en la cocina, preparaba el desayuno para ambos.

-¿Amy?- dijo Sheldon al verla

-Buenos días, ojitos azules- respondió ella al voltear a verlo, le regaló una linda sonrisa

-Buenos días… eso huele bien, estoy muy hambriento- el físico se sentó en la mesa

-Lo sé, anoche fue bastante agotador, eh- respondió Amy mientras llevaba el desayuno de su novio a la mesa

Sheldon empezó a comer antes de que incluso Amy se sentara.

Amy se sentó y sonrió al ver lo hambriento que estaba –Bueno, hoy es Viernes, Sheldon. ¿Salimos a algún lado luego del trabajo?-

-No lo creo- dijo casi de inmediato el físico teórico –Hoy me contarás absolutamente todo sobre tu viaje a Arabia Saudita y lo que hablarás hoy con Faisal-

-Oh…- dijo Amy, estaba confiada de que Sheldon no insistiría más –Creí que ya no insistirías en hablar de eso-

-Bueno…- Sheldon sacó su celular del pantalón de pijama y miró la hora, luego lo volvió a guardar –si quieres terminar con esto de una vez tienes quince minutos- La miró mientras seguía comiendo

Amy lo miró seria –No voy a hablar de eso en el desayuno Sheldon-

-¿Ves? Siempre lo haces. Siempre te niegas. Por eso no saldremos a ningún lado, me contarás todo hoy en la noche- Sheldon hizo un gesto triunfal, como un niño alardeando su victoria

-Bien-dijo molesta la neurocientífica para luego empezar a comer –Terminaré ese tema hoy mismo-

-¡Leonard! ¿Sheldon ya llegó?- dijo Howard entrando a la oficina de trabajo de Leonard

-No lo hemos visto- dijo Raj al entrar detrás del ingeniero

-¿No lo han buscado en su oficina? No le he ido a buscar todavía- respondió el físico

Howard rodó los ojos con molestia –Se supone que tú debías buscarlo primero, nosotros no-

-¿Porqué?- preguntó Leonard

-¡Tú eres su mejor amigo, Leonard!- contestó Howard

-Lamentablemente- comentó el físico experimental

-¿Penny te dijo algo? ¿Habló con Amy?- preguntó Raj muy ansioso

-Pues, estuvo hablando con ella durante todo el camino al Cheesecake Factory-

-¿Qué le dijo?- preguntó Howard

-¿Lo hicieron?- dijo Raj

-No lo sé, no entedí nada- respondió con molestia el físico

-¡¿Cómo que no lo sabes?! ¡¿Estaba a tu lado, no?!- Howard estaba ansioso por saber el chisme

-¡Es que no lo sé! Nunca entiendo lo que hablan las mujeres por teléfono. Tú sabes cómo es eso, Howard-

-...Ah bueno…- Howard levantó las cejas dándole la razón

-Pero que pudiste escuchar ¿dijeron algo de la cena? ¿De la comida?-

Howard mira con molestia al astrofísico –La cena estuvo bien, los pétalos también, tuvieron sexo toda la noche gracias a tu plan, ¿contento?-

-¡No! ¡No hasta que lo sepa de la boca de ellos!- Contestó molesto Raj

-Ya cálmense, vamos a buscar Sheldon, ya debió haber llegado- Leonard dejó lo que tenía en las manos y caminó hacia la puerta

-Estoy seguro que mi plan ocasionó sexo toda la noche- comentó Raj mientras salían haciendo que sus amigos lo sentenciaran de idiota con la mirada

-Sí, Sheldon, te llamaré cuando haya terminado de hablar con Faisal. No, no estaré a solas con él. No, Sheldon, no me comprometeré con él, ya basta- decía la neurocientífica mientras hablaba por teléfono con su novio –Sí, lo haré. Nos vemos luego- dicho esto colgó el teléfono, colgó su bolso y se puso su bata para empezar a trabajar.

Amy no sabía la hora en que recibiría la visita de Faisal por lo que prefirió preguntarle al príncipe, sacó su celular de su bata y mandó un mensaje de texto. Sabía que ese día no sería fácil, era muy probable que Sheldon haga una "escena" si encontrara al príncipe Faisal al frente por lo que prefería tener la conversación en un lugar privado, sin mucho escándalo, no sabía dónde pero ya se le ocurriría. Una vez mandado el mensaje de texto, suspiró profundamente para luego sacar un contendor del refrigerador… pero entonces su celular empezó a sonar.

-"¿Sheldon otra vez?"- dijo con molestia, colocó el contenedor en la mesa y sacó el celular sin fijarse de quién provenía la llamada.

-Sheldon, ya tengo todo claro ¿qué más quieres que haga?- dijo un poco molesta

-No sabía que a Sheldon le es permitido darte órdenes- se escuchó del otro lado del teléfono, era Faisal

-Oh… Faisal…- Amy se sonrojó –Lo lamento, no sabía que eras tú-

-Su mensaje de texto me sorprendió tanto como mi llamada la sorprendió a usted, señorita Fowler- respondió Faisal -¿Sabe dónde quiere que llevemos a cabo nuestra reunión?-

-Bueno… no lo sé. Lo único que quiero es terminar todo esto de una vez por todas-

-Si gusta puedo enviar a mi gente a recogerla para que venga al hotel y hablemos en total…- Faisal es interrumpido

-No, no… al hotel no- dijo inmediatamente la neurocientífica

-…bueno… tranquila- Faisal rió levemente –no le pasará nada. Claro, sin su permiso- el príncipe entonó una voz sumamente seductora que hizo que Amy se sonrojara aún más de lo que estaba

-Gracias… gracias por el ofrecimiento, príncipe Faisal, pero considero que no es correcto- Amy tragó saliva

-¿Podría saber porqué?- Faisal seguía con esa maldita voz seductora

-Bueno… tengo novio. Tengo novio y no es correcto que me vea a solas con otro hombre sin que él lo sepa- dijo Amy tratando de mantener su voz firme

-Entonces avise a su novio que estará conmigo en una reunión en el hotel donde me encuentro hospedado-

-No, esa si es una peor idea aún- dijo Amy levantando las cejas y negando con la cabeza ante la idea

-Si lo dice porque su novio puede venir; él no podrá ingresar debido a que tengo muchas personas cuidando por mí. Si lo dice por otros motivos; su novio no tiene porqué enterarse de todo lo que ocurra aquí. Le aseguro que todo podrá quedar entre nosotros, señorita Fowler-

Amy sintió su corazón latir rápidamente, un hombre (que no era Sheldon) le insinuaba propuestas que, para ser sinceros, le hubiera gustado que le hayan dicho cuando tenía veinte años. Extrañamente se sentía indefensa, nerviosa y por más que quisiera callarle la boca a Faisal de una manera diplomática, no se le ocurrían palabras para ello.

-Faisal, creo que mejor conversamos aquí en la oficina. Fue una tontería pedirte que lleváramos la reunión a otro lugar-

-Oh, vamos, Amy. Hagamos la reunión aquí. Mandaré a que te recojan-

-No, Faisal. Hablo en serio. Si vienen por mi no iré- dijo decidida la neurocientífica

-…está bien, no se enoje, señorita Fowler. Iré para allá en seguida- dijo Faisal

-Está bien- respondió Amy con tranquilidad

-Además todo lo que suceda en su oficina tampoco tiene que saberlo su novio, ¿verdad?-

-…¿Qué?- Amy abrió los ojos sorprendida

-La veo en una hora, señorita Fowler- dijo el príncipe para luego colgar el teléfono

Amy se quedó inmóvil por unos segundos, colgó el teléfono -¡¿Qué rayos te sucede, Amy?!- se dijo molesta consigo misma –¡Pareces una adolescente!... bueno, ni en la adolescencia me pasó esto-

Amy se sentó y miró el contenedor, tenía que continuar trabajando pero Faisal y sus "propuestas" le seguían dando vueltas en la cabeza, ¿acaso estaba considerando lo que el príncipe quiso darle a entender? ¿Y si aceptara? Sheldon no tendría por qué enterarse. Faisal era apuesto, gentil, un poco arrogante en ocasiones pero no podía negar que eso le gustaba… ¿Podría ocurrir algo entre ellos? ¿Podría ocurrir algo cuando llegue Faisal acaso?...

-¡Amy!- se escuchó la voz de Bernadette

Amy salta del susto, había estado sumergida en sus pensamientos -¡Dios! Bernadette, me asustaste- se lleva la mano al pecho sintiendo su corazón latir rápidamente

-Cuéntame, cuéntame, cuéntame ¿Qué pasó anoche?- dijo ansiosa la pequeña rubia al sentarse al lado de la neurocientífica

-Pues… todo bien, anoche hablé con Sheldon- dijo ella acomodándose en el asiento

-¿Y?- Bernadette la miró atenta

-Pues… ¡lo hicimos anoche!- dijo muy divertida Amy

-¡ahh! ¡Lo sabía! ¡Sabía que Sheldon sacaría su lado salvaje!- respondió la microbióloga dando una palmada der egular intensidad en el brazo de su amiga

Amy rió divertida, nada mejor que una buena charla de amigas luego de haber pasado una buena noche. Así lo hizo, contó su encuentro con Sheldon a su amiga... ¿incluyendo detalles? Sí. El rostro de Bernadette hablaba por sí solo, Sheldon si que aprendía rápido, eso lo tenía en claro.

Las dos amigas hablaron muy entusiastas del tema, Sheldon ya parecía una especie de héroe en la conversación, todo marchaba bien. Pero algo le molestaba a Amy, necesitaba el consejo de alguien, Penny no estaba así que tuvo que recurrir a su pequeña amiga. Hubiera preferido mil veces a Penny pero se reuniría pronto con Faisal así que no tenía otra opción.

-Bernadette, hay algo más- dijo Amy

-No me digas… ¿La continuaron en el cuarto?- respondió Bernadette con una sonrisa pícara en el rostro

-No. No es Sheldon. Es Faisal- dijo la neurocientífica seriamente

-…¿Qué pasa con él?- la sonrisa de Bernadette fue desapareciendo, entedía que la conversación se ponía más seria

-Bueno, hoy hablaré con él sobre nuestro acuerdo. No de la investigación, sino de los dos… porque, tú sabes, estuve comprometida con él una vez-

-Te hizo una propuesta indescente- sentenció la microbióloga

Amy la quedó mirando en silencio por unos segundos -…¿Cómo lo sabes?...-

-Amy, los hombres como él están acostumbrados a seducir y por lo que me has contado, tú le gustas mucho-

-Bueno...- Amy sonríe con orgullo –no lo culpo, estas caderas se encargaron de eso-

Berndette sonrió divertida –Ese príncipe está detrás de ti, Amy- la pequeña rubia guió el ojo –Pero… ¿te puedo preguntar algo?-

-Sí, claro- respondió Amy

-Sheldon… es una persona especial y tú has tenido que esperar mucho por tan poco…-

Amy entrecerró los ojos tratando de entender la idea de su amiga –Ok…-

-Y pues… ese príncipe… es un príncipe y… te puede dar… más de lo que te puede dar Sheldon- Bernadette la miró temiendo que la neurocientífica no se enoje por sus palabras

-¿Qué quieres decir?-

-Quiero decir que… no te enojes con lo que te voy a decir… con Faisal tu futuro es mucho mejor que con Sheldon- la pequeña rubia miró en silencio a su amiga esperando la respuesta de esta, y esperaba no haberla ofendido

Amy frunció el ceño y pensó en la posibilidad de una vida al lado de Faisal –No estoy segura de que estés en lo correcto- dijo

-Bueno, él es alto, apuesto, seductor y tiene dinero-

-Pero si haría una vida al lado de Faisal tendría que dejar la Ciencia-

-Dijiste que a él le gusta tu investigación, no creo que te pida que lo abandones- respondió Bernadette

-Entonces me pediría que lleve la investigación a su país-

-Donde seguro tendrías un laboratorio mucho mejor que este- dijo la pequeña rubia

-Pero…- Amy es interrumpida

-Y más inversión, mejores resultados, una mejor casa, más dinero-

Amy la quedó mirando, su amiga tenía razón… su futuro sería relativamente mejor que al lado de Sheldon. Sacudió la cabeza –Aquí la única razón que cuenta es que amo a Sheldon. Él puede ser especial, difícil o complicado, pero lo amo y… y esa es la razón más importante- dijo Amy

Bernadette sonrió con ternura –Así es-

Amy quedó mirando a su amiga en silencio

-Esa es tu respuesta. A quien amas es a Sheldon, no necesitas pensar más- dijo Bernadette posando su mano en el hombro de Amy, la sonrisa en su rostro reconfortaba a la neurocientífica

Amy suspiró y sonrió –Sí… lo amo. Definitivamente lo amo- dijo, se sonrojó ligeramente

-Definitivamente, y debe ser mucho porque para soportar una relación con él…-

Amy la quedó mirando seriamente

Bernadette rió divertida –Solo bromeaba-

Amy sonrió, tal vez Bernadette tenía razón, pero lo amaba como era, de eso estaba segura.

-¿Sheldon?- se escuchó la voz de Leonard, los tres amigos estaban parados en la entrada de la oficina

Sheldon, quien estaba sentado en su escritorio escribiendo atento en su laptop, alzó la mirada –Hola-

-¿Podemos pasar?- continuó el físico experimental

Sheldon se cruzó de brazos –Supongo que han venido a preguntarme qué fue lo que pasó anoche- dijo recostando su espalda en la silla

-No, nosotros solo…- Leonard es interrumpido

-"Sí"- dijeron al mismo tiempo Raj y Howard

-¿La cena dio resultado?- continuó Raj

-¿Lo hicieron anoche?- preguntó Howard

Leonard rodó los ojos, caminó unos pasos dejando a sus amigos detrás de él -¿Pudiste arreglar las cosas con Amy?- preguntó

Sheldon negó con la cabeza mirando a Raj y Howard –Ustedes dos necesitan una vida, en vez de andar chismeando en la mia- dijo Sheldon, cerró su laptop, luego continuó –Sí, Amy y yo estamos bien-

Leonard suspiró con alivio –Grandioso-

-Gracias, Leonard. Se que te preocupa todo lo que me pase y eso incluye el estado de mi relación con Amy-

-Eh… bueno, mi temor era que te vuelvas a comprar gatos, pero sí, también eso- dijo Leonard con una sonrisa

Sheldon mandó una molesta mirada a su amigo de anteojos

-¿Pero qué tal la cena?- preguntó Raj

-Oh, cierto. Amy me pidió que te de sus felicitaciones, estuvo muy satisfecha con la comida-

-Era más que obvio- comentó con orgullo el astrofísico -¿Los pétalos y la música?- continuó

-Muy buena idea, a Amy les encantó- respondió Sheldon

-Lo sabía. Soy un maldito genio con el romance- Raj no podía mostrar una sonrisa más orgullosa

-Bueno ¿y qué más?- preguntó Howard muy entusiasmado mientras se sentaba rápidamente en la silla

-Umm, no sé qué más debo decir- dijo Sheldon encogiéndose en hombros

-¿Cómo que qué más? ¿Lo hicieron anoche?-

Sheldon frunció el ceño –Ese tema es algo muy ínitimo, no pienso contárselo a nadie y mucho a menos a ti- dijo el físico con molestia

-Oh, vamos, Sheldon ¿no me digas que desperdiciaste una buena noche para el sexo?-

Sheldon apretó los labios molesto

-Ya basta, Howard. Sheldon tiene razón, es algo muy íntimo- dijo Leonard

-Es cierto, el romance es de dos y todo lo que hicieron solo quedará para ellos- dijo Raj

Howard rodó los ojos con molestia –Sheldon, te dejé tres preservativos ¿de verdad no los usastes?-

-No, no usé ninguno. Ahora si me disculpan caballeros, tengo trabajo que hacer- respondió Sheldon mientras abría su laptop

-Ok- dijo Leonard

-Te buscamos para almorzar- dijo Raj, ambos amigos salían de la oficina

Howard se levantó de la silla con mala gana

-No olvides cerrar la puerta- dijo Sheldon mientras escribía en su laptop

Howard se detuvo con la mano en la perilla, la curiosidad lo mataba, tenía que insistir. Cerro la puerta y regresó rápidamente a la silla –Si lo hicieron ¿cierto?- dijo mirando a los ojos al físico teórico

Sheldon lo mira en silencio por unos segundos –Está bien- dijo para luego cerrar nuevamente su laptop –Tengo entendido que eres el que mejor domina el tema del sexo en nuestro grupo- se cruzó de brazos mirando seriamente a su amigo ingeniero

Howard sonrió orgulloso asintiendo con la cabeza –Por supuesto-

-Entonces necesito preguntarte algo-

-Claro, dime-

-¿Cómo se si Amy tiene orgasmos múltiples?-

La sonrisa de Howard desapareció -¿Qué?...-

-¿Cómo sé si Amy tiene orgasmos múltiples?-

-Bueno… no lo sé, supongo que…- Howard es interrumpido

-Porque, verás, una noche cuando tenía a Amy con las piernas…- Sheldon es interrumpido inmediatamente

-¡Ok! Ya entendí, ya entendí-

-Pero no te lo he dicho-

-No quiero que me lo digas-

-Pero sino no me vas a entender. Tenía a Amy echada y sus piernas…- Sheldon es nuevamente interrumpido

-¡Sheldon!...- Howard miró molesto a su amigo –Nos vemos en el almuerzo- dicho esto, se levantó y salió de la oficina

Sheldon sonrió, dio a su amigo una cucharada de su propia medicina.

-Espero que todo salga bien, Amy. Tú solo déjale en claro que tienes dueño- dijo Bernadette guiñando el ojo

Amy sonrió –Lo haré, no cambiaría a Sheldon por nadie-

-Bueno, eso lo sabemos- la pequeña rubia se levantó –Debo regresar, pedí treinta minutos y mira llevamos una hora hablando-

-¿Una hora?- preguntó sorprendida la neurocientífica

-Sí, hablamos demasiado- Bernadette abre la puerta… encuentra a un hombre alto parado frente a la puerta con la mano levantada a punto de tocar.

No le vio el rostro en un principio, sino el estómago… subió la mirada lentamente, aquel hombre la miraba curioso.

-Buenos días, señorita-

-…Hola…- Bernadette estaba impresionada, esa vestimenta y esa presencia era cautivante, voltea a ver a su amiga y le hace un gesto con el rostro preguntándole quién era aquel hombre

-Bernadette, te presento al príncipe Faisal. Faisal, ella es mi amiga, la doctora Bernadette Rostenkowski- dijo Amy acercándose a su amiga

La pequeña rubia volteó lentamente con los ojos totalmente abiertos, tenía que levantar casi completamente la cabeza para verlo a los ojos.

-Mucho gusto, doctora Rosten… Rostenko... eh…- A Faisal se le hizo un poco difícil pronunciar el apellido de la microbióloga

-Dígame Bernadette- dijo la pequeña rubia

Faisal sonríe gentilmente –Es un placer conocerla, doctora Bernadette-

-Igualmente…- Bernadette quedó mirando en silencio a Faisal, parecía que su sorpresa no se iba

El príncipe se dio cuenta por lo que no pudo evitar sonreír divertido, miró a Amy.

La neurocientífica sonrió igualmente divertida –Bernadette, ya te pasaste del tiempo que habías pedido-

Berndatte salió de esa especie de trance en la que se encontraba –¿Ah?... sí… debo irme-

Faisal se hizo a un lado, los hombres que se encontraban detrás de él lo hicieron igualmente para que Bernadette pudiera pasar. La pequeña rubia se retiró pero antes volteó rápidamente y miró a los ojos a su amiga

–Amy…-

-¿Sí?- la neurocientífica la quedó mirando

-Olvida lo que te dije- dijo casi en un susurro

-¿Qué?-

-Olvidalo…- contestó Bernadette

-¿Olvidar qué?- Amy frunció el ceño

-Eh… eh... ¡mierda!- susurró la pequeña rubia para luego retirarse rápidamente

Amy se quedó extrañada por la actitud de su amiga

Faisal llevó sus manos detrás y sonrió nuevamente a Amy -¿Puedo pasar, doctora Fowler?-

Amy tragó saliva un poco nerviosa, hubiera preferido que Bernedette estuviera presente –Claro, pasa. Cierra la puerta, por favor-

-¿En serio?- preguntó Faisal con una pícara mirada

-¡No!... digo, no, ciérralo pero… no…- Amy sentía que se odiaba a si misma por no controlar sus emociones, ahora sí entendía a Sheldon cuando le dijo que el Kolinahr es muy útil en la vida real

-Tranquila, no la morderé si no me lo permite- dijo el príncipe cerrando la puerta mientras la miraba intensamente a los ojos

-¿No… entrarán tus hombres?-

Faisal simplemente dijo no con la cabeza

-Bien… empezemos entonces- dijo muy nerviosa la neurocientífica