Hola!
Bueno… aquí el siguiente capítulo, espero que les agrade y que haya valido la pena el demorarme tanto :/
¡Viva Shamy!
El laboratorio estaba en silencio, Amy tenía la mirada en sus manos las cuales posaban en sus piernas. Faisal tenía una sonrisa y su mirada no paraba de observar cada detalle del rostro de la neuroccientífica.
-¿Quieres que empiece yo?- preguntó el príncipe rompiendo el silencio
Amy lo miró nerviosamente -…Claro, si gustas…-
-Está bien- Faisal se acomodó en su asiento –Esto es muy incómodo- comento
-En el otro laboratorio tengo una silla mejor pero aquí solo necesito estas. Podemos ir para allá-
-No, está bien aquí- Faisal le sonrió gentilmente
-"¿Porqué tiene que sonreír tanto? ¡Maldita sea! Su sonrisa es muy encantadora"- pensó Amy –Bien. Nuestro acuerdo era que…- Amy es interrumpida
-Que esperaría a que tu investigación tenga los resultados que querías para recién poder planear nuestra boda- dijo Faisal
-…sí…- respondió con vergüenza la neurocientífica
-Yo ya tenía planeada la boda ¿sabes?-
Amy lo miró con asombro -¿En serio?-
Faisal asintió con la cabeza –Solo necesitaba preguntarte un par de cosas para saber si estabas de acuerdo-
-Faisal, pero era… muy pronto, además yo antes era muy…- Amy trataba de buscar la palabra correcta
-¿Distante? ¿Seria?-
-No… era diferente. No me importaba tener una relación, lo único que quería era la Ciencia-
-Lo sé… y eso fue lo que me gustó de ti-
Amy sonrió y sintió sonrojarce un poco
-Soy un príncipe y mujeres nunca me han faltado, pero…- Faisal la observó con admiración por unos segundos y continuó –tú llegaste con esa indiferencia ante mí que, sinceramente, me atrajo terriblemente-
-Mi forma de ser fue la culpable por mi soltería tantos años- comentó Amy un poco asombrada con las palabras del príncipe
-A mi me conquistó- tomó la mano de Amy y se acercó un poco –Amy ¿no puedes pensarlo un poco? Yo te daría muchas cosas, joyas, dinero, lo que tú quieras-
-Faisal…- Amy no sabía dónde poner la mirada
-Pero lo que tendrías a montones es mi cariño, mi amor- El príncipe la miró intensamente, acercó su rostro a la mano de la neurocientífica la cual beso delicadamente
Amy tenía el corazón latiendo a mil, estaba realmente viviendo un sueño, el típico cuento de hadas: Un príncipe declarándose ante ella.
-Faisal… pero yo no puedo… no debo aceptar esto- Amy lo miraba confusa, sus sentimientos eran un huracán
-Amy, piénsalo. Ese hombre no te va a dar todo lo que yo puedo ofrecerte- Faisal poco a poco se acercaba más
-No, Sheldon es el hombre que necesito en mi vida- constestó ella, las palabras de Faisal le habían sonado un poco despectivas
-Solo dame una oportunidad al menos para que puedas comparar y te darás cuenta-
Amy frunció el ceño ante aquellas palabras, quitó su mano casi inmediatamente -¿Comparar? Yo no tengo que comparar nada. Yo amo a Sheldon-
Faisal la quedó mirando en silencio por unos segundos –Te voy hacer cambiar de opinión-
El príncipe se acercó a Amy y sin previo aviso juntó sus labios con los de Amy. Ella abrió los ojos en total sorpresa… pero la emoción del momento la estaba envolviendo, la adrenalina de la situación la había seducido completamente. Cerró los ojos mientras sentía la suavidad de los labios de Faisal moviéndose seductoramente y sin demora, las manos del príncipe empezaron su camino por la figura de Amy.
La neurocientífica sintió su cuerpo temblar al sentir el recorrido de las manos de Faisal, estaba dejándose llevar y lo sabía, quería detenerse pero algo en ella pedía esa adrenalina que siempre quiso sentir con otra persona. Con Sheldon era diferente, la emoción del primer beso y los primeros acercamientos fueron como pequeñas dosis que prácticamente no las sintió tan apasionantes como con Faisal que, como un juego prohibido, la estaba seduciendo como todo un chico rebelde, esos que a Amy siempre le atraían.
Pero entonces recordó aquel primer beso que tuvieron, no el beso que ella le dio a Sheldon, sino la de él mismo en el tren. Tal vez no era la adrenalina que sentía con Faisal pero la sensación la envolvía completamente y la sentía nacer de su pecho, como un calor que no podía describir… abrió los ojos y empujó suavemente a Faisal para alejarlo y así cortar el beso.
-No- Amy mantuvo sus manos en el pecho del príncipe para asegurar que este no intente besarla nuevamente –No puedo permitir esto. Quiero terminar el acuerdo que hicimos y tener una relación exclusivamente de trabajo- dijo decidida y seria
Faisal no contestaba, la miraba en silencio
-Si realmente me quieres… debes aceptar mi desición-
-¿Aceptar? No voy a aceptar nada- respondió el príncipe
Amy bajó sus manos y lo miró a los ojos –No te amo, Faisal. Estoy enamorada de Sheldon Lee Cooper- sentenció
Faisal frunció el ceño -¿Sabe algo, señorita Fowler? No estoy acostumbrado a que me nieguen lo que quiero-
El príncipe tomó el brazo de la neurocientífica y la jaló a ella bruscamente para volver a besarla. Amy claramente no se esperaba una actitud tan prepotente por lo que en un principio sintió temor pero algo en ella empezó a encenderse, no podía negar que aquella actitud le gustaba, pudo reprimir un "whoo" de sus labios.
-¡No!- Amy empujó a Faisal para liberarse
-¿Por qué lo prefieres tanto a él? Él te ha cambiado demasiado- simplemente no podía creer la elección de su ex prometida
-Faisal, por favor, escúchame bien. Me gusta como va mi vida ahora, por eso necesito que comprendas que no fue mi intención haberte… no lo sé… mentido- ella daba nerviosos pasos por todo el laboratorio –si te agradaba tanto como era antes entonces debes entender que mi intención nunca fue comprometerme de verdad contigo- Se detuvo y lo miró fijamente a los ojos –Yo sólo quería iniciar la investigación y lo de nuestro compromiso nunca lo tomé en serio porque… yo nunca… me sentí tan atraída con alguien excepto con Sheldon, lo cual ocurrió años después de conocerte… lo lamento-
Faisal escuchó cada palabra y observó cada movimiento, no estaba acostumbrado a escuchar explicaciones –Lo que dices me parece bastante lógico… tienes razón, lo comprendo. Entiendo las diferencias de antes y de ahora-
Amy respiró tranquila y sonrió, sentía como un peso desaparecía de sus hombros… -Bien…-
–Pero no creo que eso nos impida intentar algo ¿verdad?- la miró fiajmente a los ojos
-…¿A qué te refieres?- Amy sentía que algo nada bueno estaría a punto de pasar
-Tu novio no tiene por qué enterarse de lo que suceda aquí- el príncipe sonrió seductoramente
Amy negó inmediatamente con la cabeza –No, no. No me propongas cosas que yo no aceptaré, Faisal-
-¿Proponerte?- Faisal la tomó nuevamente de la cintura
Esta vez, Amy no pudo evitar que un "whoo" saliera de sus labios, pero en voz baja.
-Yo no te estoy proponiendo nada; estoy haciendo que las cosas sucedan- la trajo a él de un jalón
-¡Whoo!- dijo ella inmediatamente, puso sus manos en el pecho del príncipe para evitar aún más el acercamiento
-Amy, si no puedo tenerte al menos permíteme este momento contigo-
En la cabeza de Amy pasaban miles y miles de cosas, desde su secundaría donde anhelaba que algo así sucediera con ella hasta cinco años atrás cuando no conocía a Sheldon y el hecho de tener una pareja le parecía una pérdida de tiempo total. Maldecía que esa adrenalina de lo prohibido, lo sensual, esa excitación se haga presente recién a esa edad y en el peor momento posible. Para Amy siempre fue sencillo autoevaluarse y ver sus situaciones con claridad, siempre supo que si usaba más su cerebro sus decisiones tendrían un casi noventa por ciento de ser totalmente correctas… pero en ese momento eso era lo peor, porque sabía que no podía permitirse algo así, sabía que lo que estaba pasando estaba mal y aun así le gustaba… lo estaba permitiendo. Amaba a Sheldon, eso lo tenía muy en claro pero también el hecho de que la seducción de Faisal era algo casi irresistible.
-No…- susurró ella
-Amy, yo sé que también lo quieres- Faisal acercó su rostro
-Yo no quiero nada- Amy seguía susurrando
-Tienes tus manos en mi pecho y no me alejas… puedo susurrarte al oído si quiero-
Amy se sentía perdida, de verdad estaba considerando que lo evidente pasara –"Sheldon nunca se enteraría"- pensó, su cuerpo entonces empezó a responder rápidamente ante esas excitantes insinuaciones, relajó sus brazos las cuales tensadas por el nerviosismo eran lo único que la separaba del cuerpo del príncipe.
El silencio se hizo presente en el laboratorio, ambos se miraban intensamente a los ojos… ¿estaba dicho? ¿Ocurriría algo ahí en esos momentos?...
Amy suspiró profundamente, sus piernas temblaban un poco –Faisal…-
-Dime- susurró el príncipe mientras acercaba su rostro al cuello de la neurocientífica
-No quiero que esto…- Amy es interrumpida
-Tu novio jamás lo sabrá, te lo prometo- volvió a susurrar segundos antes de finalmente besar el cuello de Amy
El cuerpo de Amy experimentó una corriente eléctrica en reacción a tan estimulante beso para luego sentir las manos de Faisal subir por su espalda suavemente, bajó sus brazos y lo abrazó, cerró los ojos al sentir la presión de su cuerpo con la del príncipe… Sheldon vino a su mente: esos delgados brazos rodeándola y esa tierna inocencia la empezó a sentir ahí mismo… como si no fuera Faisal a quien abrazara sino al físico.
El príncipe subió los besos al rostro de Amy y para finalmente iniciar un apasionante beso, ella correspondió. Faisal sonrió, él siempre conseguía lo que quería, ninguna mujer lo había negado antes y con Amy aquel "reto" se había vuelto en una adicción, le gustaba pero el hecho de que lo rechazara despertaba en él algo que ninguna mujer le había provocado antes. Sin dejar de besarla empezó a abrirle la bata, algo apresurado tal vez, pero la pasión se estaba incrementando en él. Una vez abierto empezó a quitarle la larga prenda para luego seguir con la blusa pero sin antes acariciar aquel cuerpo en el camino.
-¡Ah!...- susurró ella
Faisal sonrió nuevamente –Te dije que te gustaría- susurró como pudo para no cortar el beso
Amy intentó hacer lo mismo pero la vestimenta de Faisal no ayudaba, la Kandora (túnica larga –y en este caso- blanca) era muy larga y no encontraba donde "meter la mano".
-Sheldon, quítate esto- susurró Amy con impaciencia
Faisal inmediatamente se detuvo cortando el beso de manera brusca… la miró a los ojos con indignación. Amy lo quedó mirando, los primeros segundos no logró comprender la situación pero al recordar sus últimas palabras supo que había ofendido en gran manera al príncipe.
Amy intentó disculparse pero palabras no salían de boca –Faisal… yo…-
-¿En quién estabas pensando?- preguntó el príncipe
Amy quedó muda… ¿mentir? Se daría cuenta ¿decir la verdad? Lo ofendería aun más.
-¿Pensabas en él cuando me besabas?- Faisal estaba claramente ofendido
Amy retrocedió unos pasos, sintió que pisó su bata así que se agachó a recogerla –No… no estoy segura de poder responder eso- dijo mientras levantaba la prenda, lo miró con timidez
El príncipe sintió que su desprecio por el físico se incrementaba alarmantemente –Me doy cuenta- suspiró con molestia mientras arreglaba su vestimenta –Si hubiéramos llegado más lejos hubieras gritado su nombre al final-
Amy frunció el ceño, ese comentario no había sido bien intencionado.
La miró en silencio por unos segundos y luego continuó –Supongo que no te disculparás-
La neurocientífica levantó las cejas con un poco de sorpresa… eso había sonado tan Sheldon.
–No puedo creer que estés haciendo esto. Soy un príncipe y tu cabeza lo único que quiere es a ese hombre que nunca te dará lo que yo puedo ofrecerte- la arrogancia se notaba en sus palabras
Dentro de ella, esa actitud le gustaba, le recordaba tanto a su novio. Incluso no sabía si ella veía algo de Sheldon en Faisal porque así lo quería en el fondo o que efectivamente el príncipe y el físico compartían esa atrayente y casi excitante arrogancia. Claro, ambos tenían un porqué: Uno el dinero y otro la inteligencia.
-Faisal, sé que te sientes ofendido pero…- suspiró profundamente, era hora de ser brutalmente sincera o dejar que esa situación se le escape de las manos –si hubiéramos seguido, en efecto hubiera seguido pensando en Sheldon. Eres apuesto pero nunca podría enamorarme de ti-
Faisal levantó un poco el rostro frunciendo el ceño, escuchar la verdad no le gustaba… así que si Amy quería ser brutalmente honesta entonces él también lo sería con ella –Te dije que ya no te pediría eso. Lo que quería es hacerte el amor aquí, ahora. De paso podrías comparar quién de los dos es mejor en eso-
Amy se sorprendió por la respuesta, sí, el juego de la honestidad había comenzado -¿Intentas ofenderme?- preguntó
-Creo que ya lo hice ¿verdad?-
La neurocientífica abrió la boca, ahora si se sentía ofendida
-Estoy seguro que a pesar de tu poca experiencia en el sexo eres tú la que le enseña qué hacer ¿o me equivoco?- Faisal sonrió levemente
-"¡Que orgulloso y despreciable está siendo!... mierda, esto no me debería gustar"- pensó ella –Bueno, pero él tiene una de las mentes más brillantes que existen ¿te imaginas todo lo que puede hacer luego de haber aprendido lo que le enseño?-
Faisal sonrió aún más, al parecer ese juego también le gustaba -¿Y tú sabes todo lo que te puedo enseñar yo? Para hacerte decir mi nombre no necesito incluso sacarte la ropa, Amy-
-"¡Oh, Dios!"- pensó ella, intentó disimular su asombro… o tal vez ¿excitación? –¿Ah sí?… pues…- tenía que pensar en una buena respuesta –yo no necesito una mirada seductora o ninguna caricia para estimularme- Amy lo miró desafiante
Faisal frunció el ceño –Agradecería que me ilustres- respondió
-Tú, príncipe Faisal, puedes tener todo el dinero del mundo y toda la experiencia con mujeres en la cama ¿pero sabes qué es lo que Sheldon hace que me excite más?- se acercó a Faisal mirándolo fijamente a los ojos –que me ama por mi inteligencia, porque puedo explicarle perfectamente en qué consiste la ecuación de Schrödinger mientras lo hacemos o para provocarlo aún más puedo susurrarle al oído de qué estamos hechos según la Teoría de Cuerdas. Ahora dégame, Faisal ¿eres capas de explicarme al menos en qué se basa exactamente mi investigación?-
El príncipe se sintió intimidado, le interesaba la Ciencia pero había cosas que no podría entender o que simplemente nunca le interesó saber. Ese era un punto a favor para el físico –Siempre estuve interesado en la Ciencia, pero no tuve el privilegio de nacer con un coeficiente más alto de lo común- respondió
Amy sonrió triunfante –Exacto. Eso es muy sexy para mí, príncipe Faisal. Compita con eso-
Faisal la tomó bruscamente por la cintura y la jaló a él –No me rete, señorita Fowler, porque no sabe hasta dónde puedo llegar por lo que quiero- dijo muy cerca del rostro de la neurocientífica
Amy sentía su cuerpo muy extraño… tenía que alejarce de él rápido, su control sobre ella misma en esos momentos era muy pobre. Tragó saliva –Tómelo como quiera, príncipe, yo me quedo con Sheldon y su exitante e irresistible inteligencia-
Faisal lo tomó como un desafío, uno que de todas maneras estaba dispuesto a aceptar y sobre todo ganar –Muy bien, entonces. Nuestra conversación quedó terminada- la soltó –Usted y yo tenemos una relación exclusivamente de trabajo- dijo seriamente
Amy se arregló la ropa –Estoy en total de acuerdo con usted- respondió
-Muy pronto podrá saber lo que puede hacer un verdadero príncipe- dijo seductoramente desafiante
Amy tragó saliva controlando su respiración -¿Qué?...-
-Ya me escuchó- respondió Faisal
Luego de unos segundos de miradas desafiantes, el príncipe Faisal salió del laboratorio sin decir una palabra más. Ofendido, enojado y rechazado eran palabras que detestaba en esos momentos. Nunca había tenido que pasar por eso antes y no estaba dispuesto a dejar pasar eso por alto.
Apenas la puerta se cerró Amy puso sus manos en la mesa e inclinar su peso a sus brazos, las insinuaciones de Faisal, ese pelea de honestidad y los jalones hacia el cuerpo de Faisal la habían afecto y mucho.
-¡Uff!... estoy… que ardo- dijo más para sí misma
Jaló su silla y sentó en ella, tenía que calmarce, bajar la temperatura y seguir trabajando. Otra vez comprendió que de verdad que el Kolinahr del que tanto habla Sheldon era útil y necesario.
-Debo aprender eso- dijo… pero luego una idea vino a su mente… -Sheldon- dijo para luego casi inmediatamente salir corriendo de su laboratorio
Sheldon estaba sentado en el escritrio escribiendo totalmente concentrado frente a su laptop, la oficina estaba en silencio y nada más que las teclas sonaban. El ambiente perfecto para él y su concentración.
-¡Sheldon!- se escuchó luego de que la puerta haya sido abierta repentinamente
El físico saltó del susto irrumpiendo su paz de forma tan salvaje -…¡Amy! ¡¿Pero qué…?!-
-Sheldon, te necesito aquí y ahora- dijo la neurocientífica seguía parada junto a la puerta
El físico teórico no comprendía la situación, aún no se recuperaba del susto anterior –En primer lugar, debiste tocar la puerta. En segundo lugar ¡¿me quieres matar del susto?!- llevó su mano al pecho
Amy entró y cerró la puerta. Se acercó a su novio rápidamente y se sentó en sus piernas –Tú y yo, aquí, ahora- dijo seductoramente
Sheldon la miró confundido -¿De qué hablas?-
-Hagamos nuestro agujero negro aquí, Sheldon. Nuestro universo paralelo, nuestro propio Big Bang- Amy lucía impaciente
El físico teórico tragó saliva, ahora comprendía las intenciones de su novia –Yo… no veo ninguna razón para que esta sea un buena idea-
-Sheldon, no lo pienses mucho- se acercó y besó sus labios –si quieres te explico todo tipo de ecuaciones y teorías-
Sheldon poco a poco sentía que en su cuerpo algo empezaba a despertar… -¿qué?...- preguntó temerozo
-¿Sabes lo que pasa cuando una estrella muere? ¿O cómo nace una?- Amy sonrió seductoramente mientras acariciaba el pecho de su novio
-Amy, no- Sheldon le tomó las manos –esta es mi oficina, mi lugar de trabajo. No es ni mi habitación, ni la tuya y, ahora me veo obligado a incluirlo, el baño, para que podamos llevar a cabo un encuetro sexual. No podemos simplemente hacerlo cuando tú o yo tengamos ganas, tenemos un acuerdo qué respetar-
Amy lo miró en silencio sentenciándolo de idiota con la mirada
-Y no me mires así porque lo sabes perfectamente. Tu firma en el acuerdo dice que estás dispuesta a respetar todas y cada una de las cosas que están estipuladas en ese documento- Sheldon la mira muy serio
-El cambio de posición de un cuerpo respecto a un sistema de referencia- dijo Amy
Sheldon la quedó mirando –No, no lo haremos- dijo negando con la cabeza
-Distancia recorrida por unidad de tiempo-
Sheldon la miró seria y fijamente sin decir ninguna palabra
-Medida de longitud de la trayectoria recorrida. Intervalo de duración de un fenómeno ¿continúo?- Amy sonríe levemente
Sheldon siguió en silencio por unos segundos más, luego, sin decir palabra, tomó a Amy del brazo y la jalo levemente para que se bajara de sus piernas. Una vez libre, se levantó -Tratas de explicarme lo que es el movimiento- dijo él
-Sí- respondió ella, no estaba segura que sus palabras habrían funcionado
-Muy bien- dijo, volteó y tomó la silla que estaba al frente de su escritorio
-¿Qué haces, Sheldon?- preguntó extrañada la neurocientífica
El físico llevó la silla frente a la puerta y la colocó debajo del pestillo de la puerta de tal manera que sea imposible de abrirse desde afuera. Voltea, coloca sus manos detrás y la mira fijamente –Tú me estás dando la teoría sobre qué es el movimiento, bueno pues, entonces…- Sheldon sonríe de manera seductora -yo te voy a demostrar físicamente lo que es el movimiento-
Amy sintió que su cuerpo le pedía a gritos que se abalanzara a él y lo devorara salvajemente, así que empezó a asercarce a él rápidamente…
-Espera- dijo Sheldon poniendo su mano derecha al frente –las persianas, por favor-
Amy se detuvo y volteó, efectivamente las persianas estaban abiertas. Sin perder tiempo las cerró lo más rápido que pudo.
-Mucho mejor- Sheldon la miraba serio
Amy sonríe -Un movimiento se llama rectilíneo uniforme cuando el obejeto se muevo a lo largo de una línea recta…- Amy caminó lentamente hacia el físico –realizando desplazamientos iguales –llegó a él y lo miró fijamente –en tiempos iguales-
Sheldon hizo una pausa de unos segundos –Vixen- susurró para luego dar paso a un gran y apasionante beso
-¿Estás listo, Leonard?- preguntó Raj entrando a la oficina de trabajo del físico experimental
-Sí, dame un segundo para apagar esto- respondió -¿Dónde está Howard?-
-No lo sé, debe estar en el comedor porque no estaba en su oficina- respondió Raj encogiéndose en brazos
-Bueno, yo muero de hambre así que no lo voy a esperar- dijo Leonard mientras tomaba su chaqueta y salía con Raj
-¿Supiste que el príncipe de Amy está en la universidad?-
-¿En serio? ¿Ahora?-
-Sí. Cuando venía escuché los chismes, creo que fue a visitar a Amy-
-Espero que Sheldon no haga otra escena, no creo que Amy pueda soportarlo-
Raj asintió con la cabeza –Puede ser, pero el amor siempre va a prevalecer-
Leonard mira a su amigo con molestia -¿Sigues con eso?-
-¿Qué? No me culpes por ser romántico, ese don es otorgado sólo a ciertos hombres- respondió seriamente el astrofísico
-Ok, lo que tú digas. Vamos a buscar a Sheldon para ir a almorzar y le podrás contar todo sobre tu don a él-
-¡Hey, chicos!- se escuchó la voz de Howard en el pasillo
-¿Dónde estabas?- preguntó Raj al voltear
-Recopilando la mejor información hacerca del apuesto y adinerado príncipe azul de Amy- dijo divertido el ingeniero mientras se acercaba a sus amigos
-¿Estuviste investigando sobre él? ¿Por qué?- preguntó Leonard
-Para saber contra quién está luchando Sheldon y no saben lo que averigüé-
-¿Qué está perdidamente enamorado de Amy y que está planeando una enorme sorpresa en la universidad para poder conquistarla y hacerla su esposa?- preguntó Raj con una sonrisa en el rostro
Leonard y Howard lo quedan mirando –En serio, eso ya enferma- comenta el ingeniero
Raj hace un gesto de molestia.
-¿Qué averiguaste?- dijo Leonard
-Amy y su príncipe azul están comprometidos-
-¡¿Qué?!- dijeron al mismo tiempo los dos amigos
-¿Pero cuándo se comprometieron? ¿Sheldon lo sabe?- preguntó Leonard
-¿Recién se lo pidió o planea decírcelo hoy?- preguntó Raj
-No estoy seguro pero para confirmar algo necesito preguntarle a Sheldon qué es lo que sabe de ese príncipe. Vamos a buscarlo- dijo Howard caminando rápidamente
