Se me presentaron muchos problemas, por lo que avanzar el capítulo me fue bastante difícil. Bueno, sé que no les importa saber esas cosas y solo quieren leer ;) así que, sin más, espero que les guste el capítulo y que la espera haya valido la pena. Mil, mil disculpas.

*Hay una parte que Sheldon dice: "pequeño trozo de lana", es del "Little lump of wool". Lo tuve que que traducir aunque no se escuche tan tierno como en inglés. Así que cuando lo lean, léanlo con la voz de Sheldon para que se escuche bonito xD

Por favor, no olvides dejar tu REVIEW! ^^

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¡Viva Shamy!

Amy se sentía culpable… era culpable. Sabía que Sheldon tenía razón y que estaba en todo su derecho de reclamarle. Era claro que aunque Sheldon metio la pata innumerables veces, el error que ella había cometido era aún mayor por el simple echo de que fue conciente que lo que hacía era en definitiva un terrible error.

Quiso seguirlo pero sabía que empeoraría las cosas, pero entonces ¿qué hacer? ¿Dejar que se vaya sin que la escuche? ¿Sin ni siquiera decirle que aunque besó a otro hombre, era él quien realmente reinaba en ella? Respiró profundamente y dio media vuelta directo a su auto, tuvo que luchar contra todos sus deseos de seguirlo, de hasta rogarle perdón.

Caminó con la mirada en el pavimento, abrió la puerta y entró al auto. Ahí se quedó, sin levantar la mirada, si lo veía sería capas de correr tras él. Maldita la hora en la que se apareció Faisal, maldita la hora en que sedió ante sus instintos.

Toc toc toc –Amy- toc toc toc –Amy toc toc toc –Amy-

La neurocientífica volvió a la vida al escuchar la voz de Sheldon, su corazón se aceleró de inmediato, se inclinó y abrió la puerta, una sonrisa se dibujaba en su rostro.

-Sheldon, gracias. Por favor, solo déjame explicarte bien…- Amy es interrumpida

-Amy, no vine a escucharte. Olvidé mi maleta-

-Pero… Sheldon…-

El físico tomó la maleta y sin más se retiró. Amy lo quedó mirando, definitivamente quedó devastada. Fue ahí cuando comprendió cómo se sentía Sheldon cuando le rogaba que sea su novia nuevamente. Dolía en el alma.

Amy abre la puerta y baja del auto -¡Sheldon!- él siguió caminando mientras acomodaba su maleta. Ella continuó –Te he fallado y es tu derecho de estar enojado y de… terminar nuestra relación. Estoy de acuerdo con tu desición-

Sheldon inmediatamente se detuvo, no se esperaba una respuesta así de ella. Voltea y la mira sorprendido -¿Lo estás?-

-Sí, Sheldon. Lo estoy. Pero solo quiero que tengas en cuenta algo-

-¿Qué?- preguntó el físico

-Yo te he perdonado varias veces todo lo que me has hecho-

Sheldon sintió la vergüenza en su rostro, se sentía ridículo.

-Y una cosa más- Amy lo miró a los ojos como si le rogara con ellos que por favor crea lo que estaba por decir –Te amo, Sheldon-

El físico no pudo sentirse peor ¿es que en realidad sobreactuó? ¿Exageró en su desición? ¿Acaso no era justo? él sentía eso como una infidelidad, tenía derecho a enojarce y terminar la relación si eso quería.

Amy no recibió respuesta, el físico simplemente no supo qué responder; pero no se sorprendió. Simplemente entró al auto, prendió el motor y siguió su camino. Sheldon se quedó parado en la vereda, pensativo y avergonzado, pero sobre todo se sentía confundido, sin saber qué hacer. Él estaba en lo correcto pero Amy también… maldijo su poca habilidad social, su coeficiente no podía ayudarlo en este caso.

Siguió caminando, aún estaba lejos (muy lejos) del departamento. Que importaba ya, no tenía hambre, solo llegaría a casa a darse una ducha e irse a dormir.

-Hey, Amy ¿dónde están?- contestó Penny mientras recibía su comida, estaba con el resto del grupo en el departamento de Sheldon

-Penny, tuve una discusión con Sheldon y él está regresando solo al departamento ¿Podrías llamarme cuando llegue, por favor?-

-Oh, cariño ¿estás bien?- preguntó preocupada la rubia

-Sí, lo estoy. Solo que no puedo dejar de preocuparme por Sheldon-

-Está bien, no te preocupes. Pero entonces no vendrás a cenar con nosotros-

-No. Es más, ya estoy en mi departamento, no te preocupes-

-Ok, te llamo más tarde para que me cuentes todo-

Amy dio una pequeña risa –Está bien. Adiós-

-Bye- Penny colgó

-¿Ahora qué hizo Sheldon?- preguntó Leonard ya harto de las metidas de patas de su amigo

-No lo sé, pero Amy parece estar llevándolo con calma-

-¿Qué pasó?- preguntó Bernadette

-¿Será por lo de hoy?- preguntó Raj

-Sí, verdad. El príncipe- dijo Howard

-¿El príncipe fue hoy a la universidad?- preguntó Leonard

-¿No lo sabías? Amy le contó a Bernadette y ella le contó a Howard y él me lo contó a mi- dijo Raj

-También se lo contaron a Penny, pero ella no te contó a ti- dijo Howard con un poco de burla en su tono de voz

Penny rió levemente –Lo siento, cariño. Tuve un horrible día en el trabajo-

Leonard resopló con un poco de molestia, le incomodaba ser el último que recibe las noticias, lo hacía sentir excluido de alguna manera.

-¿Qué te dijo Amy?- preguntó Bernadette a Penny

-Tuvo una discusión con Sheldon y que él está viniendo solo- contestó Penny mientras comía

-¿Tanto así?- preguntó Raj un poco sorprendido

-Umm…- Bernadette frunció el seño un poco preocupada

-¿Qué pasa? ¿Tú qué crees?- preguntó Penny

-No lo sé, tal vez no le fue bien con Faisal. Algo me dice que algo pasó- Bernadette miró preocupada a su amiga

Penny abrió los ojos casi en su totalidad –No…- dijo casi sin creerlo

-No digo que sí… pero tampoco lo descarto- la pequeña rubia no estaba segura si estaba siendo prudente o no

-Espera, espera. Estás diciendo que Amy y el príncipe… ¿ahí en el laboratorio?- Penny no podía creer sus palabras

-…No lo sé… Faisal es realmente apuesto-

-Tengo que ver a ese tipo- comentó Penny más para sí misma

Los chicos se habían quedado callados y asombrados por las hipótesis que decían Bernadette y Penny.

-¿Lo hizo con Sheldon en la oficina y ahora con el príncipe en su laboratorio?- comentó asombrado el ingeniero

-Es como Anne Hathaway en The Devil Wears Prada. Tiene a su lado a quien la ama y aún así se sale con la suyas con el chico apuesto y adinerado- dijo Raj asintiendo con la cabeza, como felicitando la travesura de su amiga

-Penny quiere conocer al príncipe…- dijo Leonard, competir con un príncipe sería imposible para él

Sheldon bajó del bus un poco incómodo, tuvo que soportar a gente extraña a su lado en casi todo el camino, se sentía sucio y encima confundido por la discusión con Amy. Caminó las cuadras que faltaban, entró al edificio, subió las escaleras y abrió la puerta –"Buen Dios, por fin llegué"- pensó mientras ingresaba a su departamento.

Todos lo miraron en silencio los primeros segundos, ya habían terminado de comer hace bastante rato. La comida de Sheldon estaba en la mesita de centro.

-Sheldon, son más de las 9:00 pm ¿dónde estabas?- preguntó Leonard

-Estuve… tenía que pensar un poco así que vine caminando- respondió el físico teórico, no quería comentar que nuevamente había discutido con Amy

-¿Todo bien?- preguntó Penny, los demás estaban en silencio

Sheldon, quien daba la espalda a sus amigos porque colocaba su maleta en la silla de su escritorio, levantó la mirada pensando en la pregunta de la rubia. Sí, definitivamente ya sabían de lo sucedido con Amy.

-Supongo que…- Sheldon suspiró rendido, no podía hacer nada contra los chismes –Amy ya se encargó de comentar lo sucedido hace unas horas y, por consecuente, Howard y Raj ya lo saben- dijo Sheldon al voltearse a mirar a todos

Leonard frunció el seño –Yo también lo sé, Sheldon-

-Por supuesto, acabo de decir que saben algo. Así que ya sabes que todos saben algo-

Leonard rodó la mirada –Sheldon, todos estamos preocupados por ti y Amy. Queremos saber si podemos ayudar en algo- continuó el físico experimental

Sheldon bajó la mirada por unos segundos, tragó saliva y miró a sus amigos seriamente –Creo que esta vez soy yo el que debe tomar una decisión así que… conpermiso- dijo Sheldon para luego dirigirse a su habitación

Todos en la sala se quedaron mirando entre ellos sin saber exactamente qué hacer. Tal vez no era otra discusión con una Amy llorando y Sheldon desesperado pero, al parecer, uno de los más difíciles de la pareja.

-¿Puedo preguntar algo?- preguntó Raj, todos lo miraron -¿Ya que Sheldon se fue, me puedo comer su postre?-

Todos lo sentenciaron de idiota con la mirada.

-Bueno, creo que nosotros nos vamos- dijo Bernadette al levantarse del sofá

-Sí, pensábamos que obtendríamos más información pero no dijo nada- dijo Howard levantándose

-Howie- dijo Bernadette en tono de reproche

Raj negó con la cabeza –Tenemos que ser buenos amigos y ayudarlo si es posible-

-¿Llevándose su comida aprovechándose de su depresión?- dijo Howard

-Hey, soy buen amigo evitando que su comida se desperdicie ¿no?- respondió Raj

-Hay que irnos, es tarde- dijo Bernadette acercándose a la puerta –Mañana hablamos, Penny- dijo mientras salía, seguida de Howard y Raj

-¡Bye!- se despidió la rubia actiriz

-Iré a ver a Sheldon- dijo Leonard

-Ok. Yo llamaré a Amy, quiero que me de más detalles- dijo Penny para luego darle un beso en los labios a su novio

Leonard caminó hasta la habitación de Sheldon, la puerta estaba cerrada.

-¿Sheldon? ¿Todo bien, amigo?- preguntó frente a la puerta

-No lo sé, Leonard- respondió el físico teórico

Leonard abrió lentamente la puerta, como pidiendo permiso con la lentitud. Sheldon estaba sentado en el lado derecho de su cama -¿Quieres hablar de eso?- preguntó Leonard

-Leonard, no quiero ventilar mis problemas como si fueran chistes baratos- respondió el físico

-Te lo pregunto por si quieres una opinión. Tal vez necesites uno para tener alguna perspectiva- dijo mientras se sentaba del otro lado de la cama

Sheldon lo miró, su amigo tenía razón –Bueno… no estoy seguro si debería estar molesto o no- dijo acomodándose para verlo directamente

-No quiero ser malo contigo, Sheldon, pero la mayoría de veces, por no decir todas, tú no deberías estar molesto-

Sheldon lo miró con reproche –¿Amy no dijo qué pasó exactamente?-

-No mucha la verdad. Lo único que nos dijeron las chicas fue que el problema fue por la reunión que tuvo hoy con el príncipe-

Sheldon asintió con la cabeza, Amy al menos había sido precavida esta vez –Entonces debo contarte lo que ella me dijo para que puedas entender mi confusión-

Leonard dijo sí con la cabeza y lo miró atento.

-Amy me dijo que la reunión que tuvo con… el príncipe…- dio una pequeña pausa, definitivamente no le gustaba ni mencionar a ese hombre -…dio como resultado…- miró a los ojos a su amigo como no creyendo lo que iba a decir -…dio como resultado un beso entre ellos y, según sus palabras, un poco más pero no pasó-

Leonard frunció el seño –Ok… ¿estás confudido por lo del "un poco más pero no pasó"?...-

-No- Sheldon miró molesto a su amigo –Eso lo entendí perfectamente. Hubo algo más que un beso pero no llegó a… eso- Sheldon sentía cómo dolía la traición

-Bueno, creo que tienes derecho a estar molesto- dijo Leonard

Sheldon aasintió con la cabeza –Sí, pero luego ella me dijo algo que me desconcertó-

-¿Qué ella te ha perdonado varias cosas?- se adelantó a decir el físico experimental

Sheldon lo miró sorprendido, por un momento pensó que Amy personalmente le había contado el problema a él.

-Eso te dijo ¿verdad?-

Sheldon asintió con la cabeza

-Sheldon, no me estoy poniendo del lado de Amy. Lo que hizo está realmente mal. Pero, a diferencia de lo que estás sintiendo ahora, Amy lo ha sufrido en mayor intensidad. Me refiero a las decepciones de tu parte. Hasta la has despreciado una vez, Sheldon, tienes que admitir que la has herido demasiado anteriormente- Leonard miraba atento a su amigo, como un padre a un hijo

-Pero entonces… ¿ella tiene razón? ¿No debo estar molesto?- Sheldon se sentía más avergonzado a cada minuto

-Te doy mi opinión personal: Tienes derecho a estar molesto pero no hasta el punto de condenarla de, no sé, infiel, y acabes con la relación. Tú la hiciste daño y ella cometió un error, es tu turno de perdonarla y darle una oportunidad así como ella te lo dio a ti en más de una ocasión-

Sheldon quedó mirando a su amigo en silencio por unos segundos, asintió con la cabeza y bajó la mirada –Me duele su error pero… creo que estás en lo correcto-

Leonard sonrió levemente, ver a su amigo madurar siempre le provocaba orgullo. Al final de cuentas ¿qué sería Sheldon sin él?

–Amigo, esa fue mi opinión. La desición es tuya-

Sheldon subió la mirada –Llévame a su departamento-

-Por supuesto… ¿Qué? ¡¿Ahora?!- dijo Leonard

-¡Sí! ¡Por favor! Necesito hablar con ella-

-¡Sheldon, serán las diez de la noche!- dijo Leonard con molestia

-¡Por favor, Leonard! Quiero que sepa que la perdono- Sheldon se puso de rodillas en la cama como un niño pequeño suplicando que le cumplan un capricho

-Pero, Sheldon, le puedes decir mañana-

-Leonard, hay algo que no te dije y que lo he estado pensando por ya varios días-

Leonard lo miró molesto –Sheldon, no me convencerás de salir a esta hora-

-Leonard, quiero casarme con Amy. Hablo en serio-

Leonard lo miró sorprendido, no sabía si creerle -¿Qué…? ¿De verdad…?-

-Sí. La presencia de ese príncipe me ha demostrado que no hay otra persona con la que quiero estar. Me refiero a que…- Sheldon desvió su mirada a la nada pensando anticipadamente su respuesta -…cada vez que pensaba en el futuro, me veía a mí con mi premio Nobel de Física y ciudades con mi nombre, ser una leyenda e inspirar a futuros científicos. Pero ¿sabes cómo lo veo ahora?-

-¿Amy?- preguntó Leonard aún sorprendido

-Recibiendo mi Nobel de Física a su lado… ¿te das cuenta, Leonard? Esa idea no me desagrada en lo absoluto. Es lo que… es lo que más deseo ahora- dijo un poco avergonzado el físico teórico

Leonard tragó saliva, Sheldon estaba enamorado, definitivamente enamorado –Bien, amigo. Entonces vamos- dijo con una sonrisa, aunque la sorpresa aún se le notaba en el rostro

Sheldon sonríe ampliamente y abraza a su amigo, Leonard se sorprendió aún más todavía. Sonrió y correspondió el abrazo de su peculiar amigo. Luego de unos segundos, Sheldon baja rápidamente de la cama y sale de su habitación para tomar sus cosas. El físico experimental se toma unos segundos a solas para suspirar y sonreír ante lo que acaba de presenciar.

En el camino, Sheldon parecía ansioso, no parecía aterrado, esa era buena señal.

-Sheldon, supongo que te quedarás a dormir en el departamento de Amy- dijo Leonard con la mirada en el camino

-¡Por supuesto! Hoy le demostraré físicamente cuánto la amo… otra vez- dijo Sheldon con una gran sonrisa

Leonard frunció el seño y alternaba su mirada entre el camino y el rostro de su amigo -¿Qué?...- dijo él de manera divertida

-Oh ¡Vamos, Leonard! Sabes a lo que me refiero, es algo normal después de una reconciliación de pareja. A tu edad ya deberías saberlo-

Leonard quedó mucho más extrañado con la respuesta, casi no podía creer lo que escuchaba. Sheldon Cooper "explicándole" cosas de pareja. No sabía si reírse o quedarse callado –Bueno ¿ya la llamaste?- preguntó tratando de cambiar de tema

-No, será una sorpresa- contestó entusiasmado

-¿Estás seguro? Ya debe estar durmiendo, ya casi son las once de la noche-

-No importa, sé que se alegrará de verme. Además, tú sabes, la noche es joven- Sheldon guió el ojo de manera divertida

Leonard se incomodó nuevamente con los comentarios… se incomodaba porque eran terriblemente extraños saliendo de la boca del mismo doctor Cooper. Lo extraño y lo no común que provenga del físico teórico le causaba, por experiencia propia, una desconfianza y miedo terrible.

Llegaron. Leonard apagó el auto, tenía unas cuántas cosas que decirle a su amigo; sin embargo, Sheldon se sacó rápidamente el cinturón de seguridad y bajó del auto sin decir nada y sin siquiera mirarlo. Leonard se quedó con la palabra en la boca y nuevamente sorprendido.

-Bueno, espero que usen protección esta noche- comentó más para sí mismo, prendió el auto y regresó a casa

Luego de haber subido rápidamente las escaleras, se encontraba frente al departamento. Se sentía emocionado y a la vez nervioso. Por su mente le daba vueltas la idea de casarse con Amy pero no podía decirlo aún. No con lo que tenía planeado para ese momento, así que mejor era esperar unas semanas más, o un mes, lo que haga falta para que sea especial para ella. Tomó aire y tocó:

Toc toc toc –Amy- toc toc toc –Amy- toc toc toc –Amy- tragó saliva –Abre ya, mi pequeño trozo de lana- susurró

Se empezó a escuchar pasos acercarce, la puerta se abre mostrando a una adormilada Amy.

-¿Sheldon? ¿Qué hace aquí?-

Sheldon sin dar respuesta se acercó y juntó sus labios con los de ella. Su agitada respiración chocaba con el rostro de su amada, no importaba su error, la amaba. Eso le importaba más ahí. Amy abrió los ojos totalmente sorprendida, no se esperaba aquel beso y mucho su visita a altas horas de la noche. No sabía qué pensar ni que decirle luego de que la suelte; pero de algo sí estaba segura. Que la había perdonado.

El tierno e inesperado beso tuvo una hermosa y larga duración, Sheldon se aleja lentamente de ella y la mira a los ojos.

-Tus disculpas son aceptadas- dijo Sheldon casi susurrando mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro

Amy aún asimilaba el beso cuando esas palabras llegaron a sus oídos, la emoción se había multiplicado por tres ahora. Tal vez demasiado en tan corto tiempo.

-Sheldon…- no tenía palabras, no sabía qué responder –yo…-

-Amy-

La neurocientífica lo seguía mirando a los ojos, se quedó en silencio.

-Tú me perdonaste por todo el dolor que te causé. Ahora tú has cometido un error y te perdono. No creo que estemos a mano porque quién sufrió más fuiste tú-

-Sheldon, no es…- Amy es interrumpida

-Puedes herirme cuando quieras y así estaremos a mano ¿de acuerdo?-

-Sheldon- dijo Amy con ternura en su voz, se acercó a él y ambos se abrazaron

La neurocientífica tenía su cabeza en el pecho del físico, mientras que él posaba su mentón en la cabeza de ella y la rodeaba con sus brazos. Los corazones de la pareja no podían latir más rápido, la reconciliación había sido tan rápida… tan de repente, como la llegada misma de la discusión. Amy no daba créditos al gran detalle de Sheldon, esa manera de visitarla a esas horas tan solo para perdonarla y darle un beso. Al diablo los príncipes, Sheldon era el hombre para ella. Siempre lo supo y ahora lo reconfirmaba.

-Amy- dijo Sheldon mientras aún se abrazaban

-¿Si, Sheldon?- contestó ella

-Sabes que eso de que me puedes herirme, no lo dije en serio ¿verdad?-

Amy sonrió divertida –Por supuesto que sí, ojitos azules-

Sheldon sonrió, por primera vez ese apodo le gustó.

-Te quedarás a dormir ¿verdad?- dijo Amy, no quería soltarlo, si es posible jamás lo haría

-Sí. Claro, si tú me lo permites- dijo mientras se alejaba un poco de ella para mirarla a los ojos

-Puedes vivir conmigo si quieres- dijo con una sonrisa

Sheldon se puso serio y la miró con el seño fruncido.

-Estoy bromeando, Sheldon- dijo ella

Sheldon sonrió –De acuerdo-

El físico teórico ingresó y cerró la puerta.

-¿Quieres tomar algo? ¿Una bebida caliente?- preguntó Amy mientras se dirigía a la cocina

-De echo sí, quiero que me invites algo- dijo Sheldon siguiéndola hasta la mitad de la sala, detrás del pequeño sofá

-¿Qué cosa?- preguntó ella mientras sacaba un contenedor

-¿Porqué no me regalas una sesión de besos y caricias que terminen en respiraciones agitadas, cuerpos sudados y uno que otro orgasmo?-

Amy lo quedó mirando –Sheldon- dijo sorprendida

El físico teórico se acercó a ella con una sonrisa pícara en su rostro, la tomó de la mano y la dirigió a la habitación.