Quiero disculparme por no haber publicado el capítulo a tiempo. No pude estar conectada durante la semana por lo que mi actividad en la página y aquí fueron nulas. Espero que les guste este capítulo y logre compensar mi ausencia.
Por favor, no olvides dejar tu review, me hes muy valioso para mi :']
PD: Perdonen algunas faltas de ortografía que de seguro están por ahí, no he tenido mucho tiempo para corregirla :(
¡Viva Shamy!
La oficina estaba en silencio, Sheldon estaba con los brazos cruzados, el ceño fruncido, con la mirada plantada en la pantalla de su laptop y su en su mente en la última conversación que tuvo hace casi dos horas. Se sentía terriblemente preocupado, pensaba en la manera de tener una ofensiva, algo que lo ayudara a ir contra esa amenaza que de seguro cambiara su vida drásticamente. Pero cuando creía que ya tenía una solución su mente le demostraba que no funcionaría… y es que es verdad, Faisal tiene mucho poder ¿Quién era él contra un príncipe de Arabia Saudita?
Sheldon nunca se había sentido tan pequeño ante una persona, aunque claro, Amy no era cualquier persona, por ella se sentía pequeño pero a la vez grande, poderoso. Sin embargo, ante Faisal se sentía pequeño e idiota y eso lo desesperaba.
"-Esto es ridículo, absurdo. No sé qué hacer, no sé cómo actuar-" pensó "-Tengo un cerebro envidiable y lo suficientemente desarrollado como para entender todo el universo ¿Por qué me es tan difícil entonces esta situación? Buen Dios, esto es simplemente demasiado…-" Sheldon cerró los ojos y respiró profundo "-Piensa Cooper: No quiero renunciar, no puedo dejar mi investigación, no quiero darme por vencido. Pero si me quedo, Faisal tendrá el gusto de sacarme él mismo y...-" Sheldon abrió los ojos repentinamente "-Un momento… no había pensado en el presidente de la universidad ¿Qué elegiría él entre yo y el… dinero?-" El físico dejó caer sus brazos y miró al techo, recostando así su nuca en el respaldar de su silla, como rindiéndose a los hechos "-Es obvio que elegiría el dinero. Es sólo un tonto empresario no un científico-"
Sheldon sentía que su mente era como la de un niño de cinco años con un cerebro promedio ante aquel problema. Estaba admitiendo que estaba en desventaja pero eso no lo ayudaba a resolver el problema, nada de lo que pensaba lo ayudaría a resolver el problema… a menos que utilice a Amy…
-¿Qué? ¡No! ¡¿Pero qué estoy pensando?¡- dijo muy alarmado, se sentó bien para luego darse una fuerte palmada en la cabeza –Amy tiene que estar fuera de esto, ella no puede enredarse más de lo que ya está-
Sheldon se sintió ofendido consigo mismo ¿Cómo pudo siquiera pensar en pedirle a Amy que convenciera a Faisal para ello? ¿Dónde quedaba su dignidad de hombre? ¿Acaso no es ya un hombre en sus treinta y lo suficiente maduro como para resolver solo sus problemas?... bueno, en esos momentos si que deseaba ser esa especie de ser humano superior que vive miles de años y que, literalmente, a su edad sería todavía un niño.
Toc toc toc -¿Sheldon, podemos pasar?- se escuchó la vozde Leonard detrás de la puerta
Se podría decir que eso le devolvió a la vida al doctor Cooper, al menos a ellos les podría pedir ayuda.
-Adelante- contestó Sheldon,
La puerta se abre y entra Leonard seguido de Howard y Raj. Sheldon cierra su laptop y mira a los ojos a sus amigos. Tenía que contarles lo sucedido y pedir ayuda.
-No te fue bien ¿verdad?- dijo Leonard al observar el rostro de su mejor amigo
-¿Le dijiste que no aceptarías?- preguntó Howard
-Sí, le dije que no aceptaría-
-¿Y qué te dijo?- preguntó Raj
Sheldon se quedó en silencio por unos segundos, respiró profundo y empezó a hablar.
Ya era hora de ir a casa, había sido un día definitivamente terrible para él. Hablar con sus amigos tal vez no solucione su problema pero lo ayudó a decidir... claro, sus amigos estuvieron en contra pero Sheldon se había convencido de ello. Hablar con ellos le había ayudado después de todo "-Tienen que ganarse mi amistad-" susurró Sheldon mientras guardaba su portátil en la maleta.
Toc toc toc -¿Sheldon, puedo pasar?- preguntó Amy asomando su cabeza al abrir la puerta
Sheldon, quien se encontraba de espaldas, voltea apenas escuchó la voz de su novia –Amy- dijo con una sonrisa, estaba esperando la presencia de la neurocientífica –Por favor entra y cierra la puerta- dijo para luego seguir guardando el resto de cosas que faltaba
Amy sonrió de oreja a oreja –Oh ¿Quieres que estemos solos?- dijo con una traviesa voz mientras ingresaba y cerraba la puerta
-Sí- contestó Sheldon sin voltear
Amy deja su cartera en la silla, pasa sus manos por su cabello como para arreglar su peinado de siempre –Bien, estoy lista, ojitos azules- dijo sin evitar sonreír ampliamente
Sheldon voltea y la queda mirando en silencio por unos segundos –Amy, como mi novia debo comunicarte que he decidido algo muy importante pero no quiero que me preguntes el porqué. No quiero discutir eso contigo. He decidido renunciar a mi investigación e iniciaré otro en un campo diferente- dijo con seriedad
La sonrisa de Amy desapareció de inmediato, definitivamente no era lo que tenía en mente -...¿Qué?- preguntó sin entender
-Renunciaré a la Teoría de Cuerdas- respondió con la misma seriedad
-¿Qué?... pero… ¿Por qué?- preguntó extrañada la neurocientífica
-Dije que no quería hablar contigo del por qué- contestó el físico –Eso es lo que quería decirte, ahora vámonos- dijo Sheldon para luego ponerse su maleta y caminar directo a la puerta
Amy lo tomó del brazo para detenerlo –Espera ¿Cómo que no me vas a explicar el por qué? ¿Faisal tiene algo qué ver?-
Sheldon temía a esa pegunta, él nunca fue bueno diciendo mentiras –¿No estás escuchando lo que te digo? No hablaré de eso contigo-
-Sheldon Lee Cooper, me vas a decir por qué lo has decidido y me lo vas a decir ahora mismo- dijo Amy claramente molesta, soltó el brazo de su novio y se cruzó de brazos… tenía una mirada muy penetrante
-No…- dijo Sheldon sin poder evitar tener sus típicos tics
-¿No qué, Sheldon?- preguntó Amy con el ceño fruncido
-No… no te voy a explicar por qué- dijo volteando su rostro
-¿Por qué?-
-Por que… por que…- Tenía un poco de miedo, en cierta manera Amy le hacía recordar a su madre cuando esta le regañaba –Por que soy un hombre de Texas y no tengo porqué… porqué decirle a mi mujer… el por que de…- su mente no le estaba ayudando
Amy lo sentenciaba de idiota con la mirada –Sheldon- dijo en manera de advertencia
-Yo dejo la investigación porque quiero- dijo sin saber que más decir y la mira a los ojos
Hubo silencio en la oficina… Sheldon voltea su rostro lentamente, Amy no dejaba de mirarlo y eso lo hacía sentirse intimidado.
-Siéntate y explícame- sentenció Amy
-Está bien- dijo Sheldon bajando la mirada como un niño pequeño
Sheldon obedeció y se sentó en la silla, Amy hizo lo mismo.
-¿Qué hablaron tú y Faisal hoy, Sheldon?- preguntó ella
-Yo considero que esto no debe importarte- comentó el físico más para si mismo
Amy frunce el ceño –Estoy en desacuerdo-
-No deberías- preguntó Sheldon
-Por supuesto que debería, Sheldon. La decisión de no aceptar la financiación la puedo aceptar. ¿Pero abandonarla?...-
Sheldon la miró serio –Amy, una de las razones por la que decidí no aceptar la financiación fue porque sabía que había algo oculto en la intención de Faisal-
-¿Mala intención? ¿Qué te dijo?- preguntó Amy
Sheldon se quedó en silencio, no estaba segurlo si decirlo o no.
-Sheldon, si estás dudando en decírmelo, déjame recordarte que soy tu novia y también tengo derecho a saber qué es lo que ocurre contigo-
El físico teórico no tenía otra alternativa. Respiró hondo, como preparándose para hablar –Faisal quiere mi investigación y también sacarme de la universidad. En resumen, tu ex prometido me quiere hundir-
Amy abrió ligeramente la boca por la impresión… ¿Su investigación? ¿sacarlo de la universidad? Sabía que Faisal era capas de eso y más pero, para ser sinceros, Amy creía que el príncipe no llegaría tan lejos con Sheldon, es decir, ¿quién era Sheldon para que se tome la molestia de "destruirlo"?
-¿Te amenazó con quitarte la investigación?- preguntó Amy
-No me amenazó, me dijo lo que haría- contestó Sheldon
Amy se sintió indignada –Eso no es posible, no es justo. Hablaré con él- Amy empezó a buscar su celular en su cartera
-Amy, no- dijo Sheldon estirando su brazo
-Sheldon, él está abusando de su poder. No puede simplemente sacarte de la universidad- dijo muy indignada la neurocientífica
-Sé qué hacer, Amy. No quiero que hables con él- insistió Sheldon
Amy sacó su celular ignorando a su novio, marcó el número.
-¡No!- dijo Sheldon y rápidamente le quitó el teléfono
-¡Sheldon!-
-No dejaré que lo llames- dijo escondiendo el aparato entre sus manos
-Sheldon, dame el celular- advirtió Amy
-No me trates como a un niño, ya te lo he dicho- dijo molesto el físico
-Entonces dame el celular-
Sheldon se puso de pie, apretaba sus labios molesto –Necesito hacer esto yo solo. No quiero ayuda tuya-
Amy lo miró muy ofendida –Cuida tus palabras, Sheldon. Estás siendo muy grosero conmigo- dijo molesta
Sheldon se agachó y la miró desafiante -¿Ah si? ¡Pues tú empezaste primero!- le entregó el celular casi tirándolo –Ni una llamada ¿me oiste? ¡Ni una llamada!- dicho esto salio de la oficina a paso rápido
Amy se quedó sola y aunque hace un rato estuvo enojada e indignada, ahora se sentía sorprendida por la actitud de su novio. A estas alturas ya no tendría que sorprenderse, lo conocía bien, pero no podía evitarlo. Esa especie de berrinche de niño con un toque de hombre rudo dándole órdenes… maldita combinación, le encantaba.
Se levantó y salió de la oficina, tenía que alcanzarlo. Caminó de prisa extrañamente no lo veía en ninguna parte ¿se había ido muy rápido? "-Tonto caprichoso-" susurró con molestia.
-Y luego que quién es el grosero- dijo indignado el físico
Amy salta del susto, Sheldon había aparecido de repente detrás de ella –Sheldon, me asustaste ¿dónde estabas?-
-Fui a la oficina de Koothrappali-
-¿Para qué?-
-Pues para…- la mira molesto –No me cambies de tema, Amy Farrah Fowler. Acabas de insultarme-
Amy rodó los ojos –Pues lo eres. Eres un tonto caprichoso-
Sheldon abrió los ojos impresionado por la respuesta
-Sí y te lo vuelto a decir, tonto caprichoso. Pero aún así te amo- dijo Amy sentenciándolo de idiota con la mirada
-Tengo un coeficiente intelectual mayor que el tuyo por lo que tonto no soy y mucho…- Sheldon es interrumpido
-Tonto caprichoso- dijo Amy sin dejar de mirarlo
-Yo no…- Sheldon nuevamente interrumpido
-¡Tonto caprichoso!-
Sheldon apretó los labios mientras que sus tics empezaban a hacerse notar –Que no soy tonto ni caprichoso- dijo entre dientes
Amy no puedo evitar dar una pequeña risa, ver a Sheldon de esa manera simplemente la enamoraba más –Está bien, está bien- dijo Amy, no podía evitar reír tiernamente con los gestos que hacía su novio. Se acercó, se puso de puntitas y le regaló un dulce beso, como para que se calmara
Al sentir los labios de su novia, Sheldon sintió su enojo calmarse poco a poco. Seguiría molesto, claro está, ella tenía que pagar por sus insultos de todas maneras, pero mejor había que dejarlo para después para primero disfrutar de aquel beso. Colocó sus manos en la cintura de Amy, se agachó un poco para la comodidad de ella y correspondió el beso con la misma dulzura y amor.
Se separaron y abrieron los ojos lentamente, sonrieron.
-¿Podemos hablar del tema en mi departamento?- preguntó Amy
Sheldon rodó los ojos –Oh, Amy ¿En serio quieres seguir la conversación?- dijo con molestia
-Bueno… de algo tenemos que hablar- dijo levantando varias veces sus cejas dando a entender algo
Sheldon la quedó mirando con el ceño fruncido –…Creo que intentas decirme algo-
Amy lo sentenció de idiota con la mirada –Por supuesto que intento decirte algo-
El físico se tomó unos segundos para entender lo que quería decir su novia –Yo no quiero seguir la conversación de la oficina, Amy-
Amy suspiró con molestia –Quiero hacer el amor contigo, Sheldon-
Sheldon abrió los ojos un poco impresionado -¡Oh!.. cierto, los Martes es noche de coito…- frunció el ceño -¿Pero entonces porqué dijiste que querías seguir hablando del tema?-
-Era solo una excusa para ir a mi departamento, Sheldon-
-Pero debemos hacerlo en mi departamento-
-No esta noche. Leonard estará con Penny en la sala y no quiero que nos escuchen- dijo Amy con molestia
-Podemos echarlos del departamento si quieres-
Amy lo miró seriamente, ya le estaba incomodando discutir eso.
-Pero supongo que esta noche lo haremos en tu departamento- dijo el físico entendiendo la mirada de su novia
Amy no dijo más, dio media vuelta y caminó, la seguía Sheldon.
-Además en el acuerdo de relación dice que las noches de coito de los Martes es en mi departamento, pero bueno, si lo quieres en el tuyo…- comentó Sheldon en el camino
Amy se detuvo de repente y volteó para mirarlo directamente a los ojos –Sheldon, si no te callas no tendrás sexo esta noche- dijo casi susurrando
Sheldon la quedó mirando, tal vez esa amenaza le había sonado un poco insultante –Eso no es una amenaza para mi. Si no tenemos coito esta noche no me importaría-
-Oh bueno, tienes razón. Entonces te llevaré a tu departamento como siempre y yo regresaré al mío- dijo Amy un poco molesta
-No puedes hacerlo. El acuerdo de relación dice que lo haremos esta noche-
-¿Y si no quiero hacerlo?-
Sheldon no estaba seguro qué responder –Pues… te obligo-
Amy lo quedó mirando, esa respuesta era estúpida.
El físico no lo había pensado antes, las noches de coito en realidad dependían de Amy ya que si ella no quería él simplemente tenía que ceder ¿obligarla? Eso definitivamente era ridículo.
Sheldon bajó la mirada un poco avergonzado –Y si… te dejo estar arriba… ¿lo haremos?- el físico parecía un niño pequeño
Amy suspiró, molesta seguía, pero la ternura le estaba ganando en ese momento –Vamos- dijo para luego continuar caminando
-¿A dónde?- preguntó Sheldon, aún no la seguía
-A mi departamento- dijo ella deteniéndose por un momento
Sheldon la quedó mirando, espera una respuesta más clara.
-Hay que cumplir con el acuerdo de relación ¿verdad?- dijo Amy con una coqueta mirada
-Técnicamente, para cumplirlo deberíamos ir a mi departamento- dijo Sheldon
Amy inmediatamente le lanzó una molesta mirada.
-¡Bazinga!- dijo sonriente el físico. Se acercó a ella mirándola fijamente a los ojos –Podemos hacerlo en dónde quieras, con tal de que los resultados sean tan buenos como siempre- dicho esto le dio una fuerte palmada en el trasero a su novia y continuó su camino
Amy no pudo evitar sorprenderse, esa fascinante faceta de Sheldon siempre la cautivaba y hasta se podía decir que era su punto débil. Sonrió ampliamente y caminó rápido para alcanzar a su novio.
-¿A qué hora llegarán Sheldon y Amy?- preguntó Bernadette
-Deben estar por llegar- contesto Leonard -Hoy tengo que dormir en el departamento de Penny- comentó con molestia
Penny sonrió divertida.
-¿Porqué?- pregunto extrañada la pequeña rubia
-El acuerdo de relación de Sheldon y Amy dice que los Martes en la noche deben pasarlo juntos aquí. Todos los Martes en la noche no puedo dormir-
Howard lo miró casi incrédulo -¿Tan bueno es el sexo Shamy?- dijo con una pequeña sonrisa burlona
-Tú no has escuchado a Amy en su final- dijo Leonard con una mirada casi perturbada
Todos los presentes le quedaron mirando con un gesto de incomodidad.
-Y también Sheldon…- continuó Leonard
-Ya no tengo hambre- comentó Raj colocando su comida en la mesita de centro
-Sheldon dura bastante…- comentó Penny más para si misma… aunque lo había dicho en voz alta…
Leonard la miró –Hey… no tanto-
-Bueno, quince minutos no creo que se pueda calificar de "bastante"- comentó divertido el ingeniero
Leonard miró a su amigo con el ceño fruncido y luego miró a su novia. Penny entendió que había metido la pata, miró a su novio y disimuladamente dijo no con la cabeza como diciendo que lo que decía Howard no era lo que aparentaba.
-¿Tú también los has escuchado?- preguntó Bernadette a Penny
Penny miró a su amiga con un poco de incomodidad –No quiero hablar de eso- dejó su comida en la mesita de centro
-Sheldon es un genio, se hacía esperar- comentó Raj haciendo que todos lo miraran con el ceño fruncido -¿Qué?- continuó él
-¿En serio te pones a pensar sobre eso para sacar conclusiones?- preguntó Howard
-Es simple lógica ¿saben cuándo me di cuenta? Cuando tuvimos que dormir desnudos los tres en el Polo Norte-
Todos en la sala hicieron un gesto de desagrado al mismo tiempo, Howard y Bernadette dejaron sus platos de comida en la mesita de centro.
-Hey, no me culpen. Sheldon durmió detrás de mí esa noche- dijo Raj en su defensa
Todos en la sala sentenciaban a Raj de completo idiota con la mirada, la cena definitivamente se había arruinado.
-Buenas noches- se presentó Faisal
El presidente de la universidad subió la mirada, la presencia del príncipe lo tomó de improviso.
-Oh, príncipe Faisal… que sorpresa. Tome asiento- dijo amablemente
Los guardaespaldas del príncipe se quedaron en la entrada de la puerta en completo silencio. Faisal se acercó y se sentó frente al escritorio del presidente de la universidad.
-Dr. Glabehauser, lamento haberme presentado sin avisar. Le debo estar quitando tiempo valioso- se excusa Faisal
-Bueno, el tiempo es dinero príncipe Faisal…-
-Y yo soy dinero-
-Así que tiene todo mi tiempo- contestó inmediatamente el ambicioso presidente
-Bien, seré breve y claro. Vengo a pedir la investigación del Dr. Cooper y su puesto aquí en la universidad-
El Dr. Glabehauser se quedó en completo silencio por unos segundos -¿Quiere el puesto del Dr. Cooper?-
-Correcto-
El presidente frunció ceño y recostó su espalda en el respaldar –Me gusta la claridad y brevedad, príncipe Faisal. Yo lo respeto y por demás está decir que es un gran gusto contar con su financiación en la investigación de la Dra. Fowler. ¿Me daría el permiso de preguntar algo personal?-
Faisal sonrió levemente y asintió con la cabeza.
El presidente se inclinó un poco hacia adelante recostando sus brazos en el escritorio –¿El Dr. Cooper es un gran problema para que podamos seguir contando su muy bienvenido financiamiento?-
Faisal sonrió aún más –Está en lo correcto-
-Muy bien. Entonces la investigación sobre la Teoría de Cuerdas estará a su cargo-
-No exactamente. Mi gente se encargará de ello por lo que los resultados serán muchos más rápidos y mejores. Me he atrevido a ver la investigación del Dr. Cooper y déjeme decirle que no puedo creer que haya dejado tanto tiempo que el dinero perdido en cada pago a aquel genio sea… como se dice… desperdiciada-
-Bueno, en realidad el Dr. Cooper es una de las grandes mentes de nuestra universidad, príncipe Faisal y su nombre valía mucho peso lo que se traduce en dinero-
-La mejor mente de esta universidad pero no del mundo, Dr. Glabehauser-
-Pero usted, querido amigo, puede obtener a los mejores del mundo- dijo sonriente el presidente
Faisal frunció el ceño de inmediato, eso era demasiada confianza para su gusto.
El Sr. Glabehauser dejó de sonreír al ver la actitud de Faisal. Tragó saliva –Quise decir, príncipe Faisal-
Faisal levantó las cejas y dio una leve sonrisa, esa actitud la gustaba más –Bien, entonces puedo estar tranquilo de contar con su apoyo- dijo levantándose de su silla
-Por supuesto. Mañana empezaré con el cambio y cuando esté listo todo le daré una llamada…- el presidente Glabehauser es interrumpido
-No. Necesito, por no decir que lo quiero, para el próximo Lunes. No aceptaré más una demora más-
-Oh… está bien. Como guste. Me estaré comunicando con usted- el presidente estiró su brazo en manera de despedida
Faisal correspondió la despedida pero al tomarla la mano la apretó fuertemente y quedó mirando al presidente de la universidad -¿Mañana despedirá al Dr. Cooper?- preguntó
El Dr. Glabehauser se sintió un poco nervioso -…No… no lo creo. A más tardar será el día Jueves…-
Faisal jaló fuertemente la mano del presidente hacia él –Entonces vendré el día Jueves a presenciar el gran momento-
El Dr. Glabehauser no le agradó la actitud del príncipe –Está bien. El Jueves podrás acercarse, príncipe Faisal-
-Bien. Que pase buenas noches, Dr. Glabehauser- dijo el príncipe con una sonrisa para luego soltarlo y marcharse junto con sus guardaespaldas
El presidente Glabehauser sentía que había hecho lo correcto por la universidad; sin embargo su ética personal lo estaba molestando.
-Cooper no es garantía, el príncipe lo es- dijo más para sí mismo mientras se sentaba en su silla –Lo lamento Dr. Cooper, ojala tenga una solución- susurró
-Ah, Sheldon…- dijo Amy mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro
-Shh, se supone que estás en una operación de emergencia, Amy. Colabora con la situación- reprochó Sheldon
-Es que me dan cosquillas, Sheldon- dijo divertida la neurocientífica
-¡Amy!- reprochó molesto el físico
-Ok- Amy cerró los ojos y se quedó quieta
Sheldon no había tenido mejor idea que querer jugar al doctor y paciente, claro, al estilo Star Trek.
Amy estaba echada en su cama, tenía puesto su uniforme de enfermera de Star Trek. Sheldon tenía puesto uno improvisado. Pudo haber sido Spock pero tener un traje tan solo parecido e improvisado era un insulto al personaje, así que optó ser un enfermero más. Estaba sentado al borde de la cama mientras subía lentamente el traje de Amy, eso la causaba cosquillas a su novia.
Una vez que había levantado lo suficiente no pudo evitar querer llenar de besos esa delicada piel… -Primero lo primero. Anestecia- dijo el físico acercándose lentamente al estómago de su novia
Amy abrió los ojos de inmediato, con sus manos alejó el rostro de Sheldon -¡Sheldon! ¡Espera, no!- dijo entre risas
-No puedo empezar la operación sin primero aplicarte anestesia, Amy- dijo Sheldon con una sonrisa traviesa
-Bueno, también puedes aplicarlo más arriba ¿no lo crees?-
-Oh, sí, cierto- Sheldon subió lentamente hasta el rostro de su novia, disfrutando de su perfume en el camino
Una vez a la altura perfecta para un buen beso, colocó su cuerpo en la posición requerida.
-Sheldon ¿Tan rápido?- dijo ella con una coqueta sonrisa al sentir la entrepierna de su novio
-Ya no necesito ninguna teoría, lo sabes- respondió el físico para luego regalarle un apasionante beso
La neurocientífica lo abrazo con fuerza para que el espacio entre ambos sea nulo. Sheldon quería continuar con ese juego de quitarle la ropa despacio mientras fingía una especie de inspección médica, pero sus instintos básicos le estaban ganando muy rápido. Se alejó un poco de ella luego bajó un poco sus brazos para tomar el uniforme (la pieza de arriba) y jalarla hacia arriba, dejando a Amy con su brasier.
Sheldon sonrió ampliamente –Esta me gusta- dijo emocionado
-Lo sé, más fácil para ti- respondió ella con una sonrisa
-No es por eso. Soy un hombre de clásicos y la primera vez que lo hicimos, tu brasier se abría por adelante. En nuestros encuentros sexuales esto es un clásico- Sheldon no podía evitar seguir sonriendo
-Compraré más de estos- dijo Amy
-Iré contigo. Yo quiero elegir los modelos- dijo Sheldon mientras abría aquella prenda lentamente dejando ver los pálidos senos de su novia
Amy cerró los ojos al sentir las tibias manos de su novio tocar suavemente sus pechos. Tiernas caricias, tan delicadas como si su novio estuviese tocando fina seda. Sheldon sintía como su excitación crecía un poco más cada minuto. Bajó sus manos lentamente sintiendo la suavidad de la piel de Amy hasta llegar al ombligo. Se agacho y empezó nuevamente a subir lentamente pero en un camino de besos hasta su parte favorita: los senos, y por supuesto probarlos como ya era costumbre.
El cuerpo de Amy reclamaba más, sus deseos se apoderaban de ella rápidamente, así que bajó sus manos y tomando las camisetas las subió para quitárselas a su novio. Sheldon se incorporó y la ayudó, acto seguido él mismo abrió su correa, el pantalón y finalmente el cierre… pero no se los quitó aún. Amy lo tomó del brazo y lo jaló a ella para darle un apasionante beso, por supuesto el físico correspondió con la misma intensidad.
-Amy- dijo el físico mientras procuraba en no cortar ese exquisito beso
-¿Sí, Sheldon?- respondió ella
-Debo pedirte algo-
Amy alejó un poco a Sheldon para mirarlo a los ojos –Oh… ¿Howard te dio otro consejo?- preguntó muy coqueta, mientras intentaba bajar los pantalones de Sheldon
-No. Amy, espera un momento- dijo el físico deteniendo a su novia, la miró seriamente –La último que me dijo Faisal fue no solo me quitaría la investigación…-
-¿Yo?- preguntó Amy incómoda por tener que hablar del príncipe en un momento tan íntimo
-¿Cómo lo sabes?- preguntó extrañado
-Lo deducí fácilmente. Lo dijo para que te molestaras, Sheldon- dijo Amy para luego bajar su mirada y bajar los pantalones de Sheldon; sin embargo él no se movió, así que lo miró a los ojos -¿Algo más que quieras decirme?- preguntó fastidiada
-Tú no le tomas importancia porque no es a ti a quién le quitarán parte de su vida- dijo Sheldon
El físico se echó al lado de su novia, la poca importantica por parte de ella le había disgustado. Estaba claramente preocupado y Amy simplemente no le hacía caso. Las palabras de Faisal le habían dado vueltas en la cabeza durante todo el día y lo que quería oír por parte de su novia era que simplemente eso era mentira, que ella nunca le pertenecería a otra persona ¿Tanto le costaba a Amy decir algo como eso?
La neurocientífica tomó parte de su uniforme que le había quitado Sheldon, la cual se encontraba al lado izquierdo de su cabeza, y tapó sus pechos. Se sentó y miró preocupada a Sheldon, realmente había pensado que habían hablado lo suficiente del tema y aunque ella no estaría de acuerdo con la desición de Sheldon, lo estaba respetando tal y como se lo había exigido su novio.
-Sheldon, sé que Faisal está siendo muy injusto contigo pero no puedes pensar que yo me iré con él porque tendrá tu lugar en la universidad o tengo tu investigación-
Sheldon, aun echado en su cama pero sin mirarla, suspiró profundamente como lamentando que Amy no comprenda su posición –Tú no lo entiendes- susurró
Amy frunció el ceño –Bueno, si no me explicas no podré entender nada- dijo con molestia
El físico la mira seriamente y se sienta al igual que ella –Eres mujer- dijo
Amy lo quedó mirando sin entender -¿Qué?- preguntó sin saber qué decir
-Eres mujer, Amy. Y como mujer te fijas en cómo lucen las personas y si te combiene o no económicamente- Sheldon bajó la mirada
-Sheldon… ¿qué clase de mujere crees que soy?- preguntó ofendida la neurocientífica
-¿Clase? Eres única Amy pero…- suspiró –Tal vez no eres tan parecida a mí-
-Espera- levantó un poco su mano dando a entender que ahora era ella quien debía hablar –Estás diciendo que Faisal es un mejor partido que tú ¿y que por ello me iré con él?-
-Buen Dios, no- dijo Sheldon con el ceño fruncido
Amy lo quedó mirando en silencio por unos segundos –Bien, entonces creo que hay una claro problema aquí. No entiendo una sola palabra de lo que estás diciendo- dijo molesta Amy
-Lo que pasa es que no me estás prestando atención- reprochó Sheldon haciendo que Amy rodara los ojos –Lo que quiero decir es que, tú como mujer, estás viendo muy atractivo a Faisal, tanto económicamente como… físicamente- Sheldon sintió pudor al estar sin sus camisetas puestas –Por lo que las palabras de Faisal se cumplirán cuando…- Sheldon la miró a los ojos como rogando con ellos que lo que estaba por decir no sea verdad –cuando lo veas todos los días en la universidad, él te seducirá y te enamorarás de él y… yo no podré hacer nada al respecto-
-Sheldon- Dijo Amy, no podía dejar que Sheldon creyera tremenda tontería
-Después de todo ¿qué puede hacer un físico teórico con un pobre sueldo y sin grandes descubrbimientos en su campo- dijo más para él mismo pero sintiendo coraje por su situación
-Francamente, Amy, tú no puedes ni siquiera intentar sentir el miedo que siento por esto- comentó Sheldon mientras tomaba sus camisetas para volvérselas a poner
-No, Sheldon- dijo Amy, levantó su mano y tomó los brazos de su novio para que se detuviera y le prestara atención –Yo no me enamoraré de Faisal y mucho menos me iré con él-
-¿Quién me lo puede asegurar?- preguntó Sheldon, aún sentía ese coraje dentro de él
-Si tuvieras confianza en mi no me preguntarías eso- dijo Amy un poco dolida
-Tengo confianza en ti pero…- Sheldon es interrumpido
-¿Acaso no me crees que de verdad te amo?-
-Por supuesto que lo hago-
-¿Entonces porqué lo dudas?-
-¡Porque nada no hay nada que te obligue a estar a mi lado!-
Amy se quedó en silencio por unos segundos, no sabía qué responder. Cuando pensaba que entendía lo que hablaba Sheldon, él decía algo que la desconciertaba.
-¿Ves? No lo comprendes- dijo Sheldon
-¡Claro que no! ¿Qué debe obligarme a estar a tu lado? Es obvio que no estás tomando en cuenta nuestro acuerdo de relación- dijo Amy fastidiada por no entender muy bien el sentido de la conversación
Sheldon suspiró con molestia –Nuestro acuerdo de relación no pesa, Amy. De eso me he dado cuenta las veces que nos separamos. Si quisieras terminar conmigo simplemente lo harías-
-¿El hecho de que te ame no es suficiente?-
-Por supuesto que lo es-
Amy sentía que en cualquier momento perdería la cordura -¡¿Entonces porqué estás tan inseguro?!-
-¡Por que no eres mi esposa, Amy! ¡Por eso!-
La neurocientífica no podía creer lo que había escuchado -…¿Qué?- susurró
Finalmente lo había dicho o mejor dicho, insinuado. Eso no era exactamente una pedida de mano –No lo quería decir ahora, no era lo que tenía planeado- comentó el físico
-Sheldon… ¿me estás diciendo…?- Amy es interrumpida
-No, no. No lo digas. Solo… espera a que te lo pida como debe ser- dijo con resignación
Amy simplemente no podía creer lo que había escuchado, no podía creer que Sheldon planeaba casarce con ella en un futuro –Sheldon… yo… no sé qué decir- dijo Amy tratando de controlar esas rebeldes lágrimas de felicidad
-No digas nada… aún. La respuesta me lo darás en su momento, aunque ya sé cuál será pero, como te dije, soy hombre de clásicos- el físico se acerca a su novia con una leve sonrisa en su rostro y le seca una lágrima que logró caer por la mejilla de su amada –Sé que soy difícil y que puedes marcharte si quieres. Pero aquí sigues y… ese es el "te amo" que me demuestras todos los días-
-Oh, Sheldon- dijo Amy con gran emoción para luego ambos abrazarce
Aunque la sorpresa de la pedida de mano no iba a ser tan "sorpresiva" como él quería, Amy no sabía para cuándo sería ese día, así que no todo había cambiado en los planes. Debía admitir que nunca se hubiera imaginado a él mismo renunciando a su tan preciada investigación, a sentirse inseguro ante una persona y sobre todo, a que eso le gustara. Nunca pensó que en algún momento en su vida estaría aceptando que estaba completamente enamorado.
Se separaron y se miraron a los ojos, ambos tenían ese brillo en la mirada, esa que se daba cuando ambos se admiraban mutuamente.
-Te amo, Sheldon- dijo Amy con una sonrisa
-Lo sé- respondió el físico
Amy lo quedó mirando aún con su sonrisa, estaba esperando la verdadera respuesta.
-Y yo también te amo- dijo Sheldon sonriendo ampliamente, se acercó a su novia rápidamente –¡Te lo voy a demostrar otra vez!- dijo echando a Amy en la cama, ambos empezaron a reír
-Su celular está apagado- dijo Leonard
-Debe estar con Amy- dijo Raj
-Sí, después de lo de hoy lo más probable es que tengan una noche agitada- comentó Howard de manera divertida
Penny y Bernadette miraron a Howard…
-¿Qué sucedió hoy?- preguntó Penny
-Nada. Solo que Faisal y Sheldon discutieron un poco, es todo. ¿Tu jefe te sigue molestando, cariño? ¿Te descubrió hablando hoy también?- dijo Leonard tratando de desviar la conversación
-Muy bien, Leonard. Nos vas a contar todo lo que pasa a mí y a Bernadette, ahora mismo- dijo Penny mirando seria a su novio
-Absolutamente todo- dijo Bernadette mirando a su esposo
-Pero… Leonard ya lo dijo todo…- dijo nervioso el ingeniero
-Solo discutieron ya que Sheldon no quiere aceptar la financiación- dijo Leonard igualmente nervioso, había prometido a Sheldon que no dirían nada
-Faisal harán que echen a Sheldon de la universidad y se encargará de la investigación- dijo Raj… no pudo cumplir la promesa
-¡¿Qué?!- dijeron al mismo tiempo Penny y Bernadette, abrieron los ojos completamente asombradas
-Lo sé. Esto se pone cada ves más interesante- dijo Raj muy divertido
-¿Cómo que hará que lo echen?- preguntó Penny muy preocupada
-¿Por que no aceptó la financiación?- preguntó Bernadette igual de alarmada como su amiga
Howard y Leonard miraban a Raj como si pudieran matarlo con los ojos.
-Es obvio que sí- dijo Howard
-La financiación fue solo parte de su plan- dijo Leonard
-No puedo creerlo ¿Qué hará Sheldon ahora?- dijo Bernadette
-Pero Sheldon es una de las mentes más importantes ¿verdad? No puedes echarlo así nada más- dijo Penny
-Lo es, pero Sheldon no ha conseguido ningún avance significativo- dijo Raj
-¿Eso qué significa?- preguntó Penny con el ceño frucido
-Significa que el dinero de Faisal pesa mucho más que la presencia de Sheldon- dijo Howard
-Oh no… pobre Sheldon- lamentó la pequeña rubia
-Pero no todo son malas noticias- dijo Raj muy sonriente
Todos en el departamento lo miraron sentenciándolo de idiota
-No me miren así, tenga una razón- dijo el astrofísico
-¿Qué buena noticia tienes, Raj?- preguntó sarcásticamente el físico experimental
-¿Recuerdan que Sheldon quiso hablar conmigo en privado luego de que terminamos de hablar?-
Leoanrd y Howard asintieron
-Bueno, les contaré a los cuatro lo que Sheldon tiene planeado. Pero en serio, necesito discreción. Especialmente ustedes dos- dijo Raj mirando seriamente a Bernadette y Penny
-¿Qué te dijo?- preguntó Penny
-¿Tiene que ver con Amy?- preguntó Bernadette
-Sí, tiene que ver con Amy- Raj miró a sus cuatro amigos con una sonrisa por unos segundos y continuó –Sheldon le pedirá matrimonio a Amy-
-¡¿Qué?!—dijeron en coro las dos rubias
-¿En serio?- preguntó totalmente asombrado el ingeniero
-Wow, no creí que fuera tan rápido- dijo Leonard con una sonrisa
-¿Rápido? Llevan cuatro años de relación- dijo Raj
-No me refiero a eso. Sheldon me dijo que tenía eso planeado pero no creí que tendría pensado hacerlo tan pronto-
-Bueno, al menos lo pensó más antes que tú- dijo Howard a Leonard
Leonard lanzó una mirada asesina a su amigo
-Al menos Leonard tiene novia- comentó Raj
-¡Oigan, oigan! Dejen que Raj hable- dijo una entusiasmada Penny
-Cuéntanos qué te dijo ¿cuándo se lo dirá?- preguntó Bernadette, igualmente entusiasmada
-…Ah…Amy…- susurró Sheldon en el oído de su novia
Amy abrazaba fuerte a Sheldon, como si pudiera estar más unido a él más de lo que ya estaba. El físico movía su cuerpo lo más lento que podía, tenía que controlarse o embestiría a su novia bruscamente y lo menos que quería era hacerle daño. Las sábanas estaban en el piso al igual que la ropa y los zapatos de ambos, la soledad del departamento de Amy ayudaba a que la pareja disfrute libremente de su momento más íntimo. Todo era más cómodo, especialmente para Amy que siempre tenía problemas de concentrarse cuando sabía que Leonard estaba en la sala viendo TV o, en el peor de los casos, en su habitación y sin duda escuchando todo.
Amy levantó su cuerpo para así darse vuelta y estar arriba de Sheldon, acarició los poco pronunciados pectorales del físico.
-Tienes mejor físico que Superman- dijo divertida la neurocientífica
-No compararía mi cuerpo con la de Superman. Mas bien diría que tengo el cuerpo de Flash- contestó Sheldon con una sonrisa
-¿Flash? ¿Porqué?-
-Ligero y rápido- Sheldon guiñó el ojo
-Creí que Superman era más rápido- dijo Amy acercándose al rostro de su novio
-Bueno, técnicamente el cuerpo de Superman es…- Sheldon es interrumpido por un beso
-No me interesa, Sheldon. Yo quiero tu cuerpo no el de ellos- susurró ella sin dejar de besarlo
Sheldon subió sus manos suavemente acariciando la espalda de su novia y luego de un rato de besos y caricias se volvieron uno nuevamente. Esta vez Amy podía moverse como quería, no era por mandar en la intimidad pero ella prefería llevar el ritmo y ver cómo Sheldon se desesperaba cada vez más.
-Buen Dios, Amy…- susurró Sheldon cerrando los ojos y dejándose llevar por el placer
-¿La Teoría del Big Bang, Sheldon?- preguntó ella
-¿Estás segura? Eso tendría consecuencias…- contestó Sheldon mientras tomaba por la cintura a su novia, aún mantenía sus ojos cerrados
Amy rió levemente –Nuestro universo comenzó con la más fuerte explosión…- dijo moviéndose lentamente –…la energía se condensó en materia…-
-¡Ah, Amy!...- el físico sentía como los efectos de aquellas palabras daban resultado en él rápidamente
-Fue la explosión más grande de todos los tiempos…- Amy se agachó un poco y se apoyo en el pecho de su novio
Sheldon no necesitó más explicaciones, si lo que Amy quería era "desesperarlo", lo había conseguido. El físico se levantó de repente y la abrazó con fuerza, él ya había perdido el control de su cuerpo. Amy rodó la cabeza de su novio con sus brazos y continuó sus suaves y pausados movimientos. Sheldon podía sentir con claridad el perfume de la piel de su amada, su calor, la suavidad que sentía era simplemente perfecta. La sentía tan perfecta para él, tan frágil y fuerte a la vez… él, un hombre de ciencia, detestaba no tener las respuestas concretas a sus preguntas; sin embargo, con Amy podría ser el más ignorante del mundo… y eso estaba bien. No importaba saber. Lo que sentía no tenía explicación ni palabras exactas para describirlas. Sus respuestas apenas las entendía ahí, cuando sus cuerpos se unían y los sentimientos lo eran todo.
Amy nunca se consideró hermosa y mucho menos perfecta. El conocimiento y la Ciencia le había dado el respeto que, de alguna manera, le gustaba pensar que era una especie de popularidad. No la reconocían por ser bella pero lo hacían por su inteligencia y su excelente dominio del conocimiento… algo que las chicas hermosas ni siquiera conocían bien. Pero ahora no importaba, ni siquiera lo pensaba. Tener a Sheldon entre sus brazos, deseándola y amándola le decía que ella siempre fue lo que siempre quiso ser. No de la manera que ella le hubiera gustado pero sí de la mejor. Un cuerpo de medidas perfectas no tenía, pero a Sheldon le fascinaba y se lo demostraba ahí, como tantas veces lo hacía y lo hará. No necesitaba sentirse aceptada por otras personas, solo necesitaba que Sheldon la mirase a los ojos y le diga que la amaba. Esa es la perfección.
Los deseos de Sheldon estaban llegando ya al punto máximo, ese punto en el que el más bello de los placeres se hacía infinito. Levató su cuerpo rápidamente y echó a Amy en la cama para él estar arriba.
-No debiste, Amy- susurró el físico entre jadeos
-¿Qué?- preguntó Amy de la misma manera
Sheldon se acercó al oído de su novia y susurró mientras subía sus manos para agarrarse firmemente del cabecero -¿Lista para sufrir las consecuencias de tu teoría?-
Amy sonrió, sabía lo que eso significaba. Abrazó a Sheldon y dio su respuesta con un apasionante beso. El físico teórico dio paso libre a sus deseos y sus instintos, había aprendido mucho y ahora lo volvía a demostrar demostraba sin problemas, pero esta vez había un detalle que lo alentaba más… y es que ahora la sentía más de él, más para él, su futura esposa. Algo tan simple como eso lo cambiaba todo, lo mejoraba.
Amy no puedo evitar rendirse ante Sheldon, su cuerpo tembló ante aquella sensación que la envolvió y le hizo dar un grito casi reprimido, tan fuerte y especial que pensó haber tocado el cielo. Sheldon sintió nuevamente el placentero resplandor que invadía su cuerpo, nunca se cansaría de sentirlo y si tan solo hubiera una forma, de seguro que lo haría durar minutos, horas… solo Amy podía darle esa satisfacción que jamás se cansaría de sentir.
Los fuertes gemidos sesaron gradualmente mientras que ambos se recuperaban de otra increíble experiencia. Sheldon bajó los brazos y las colocó a ambos lados de Amy. Mantenía sus ojos cerrados y el ceño fruncido, respiraba agitadamente por la boca y lo que necesitaba era un poco de reposo para poder ingerir el suficiente oxígeno, estaba completamente exhausto. Amy abrió los ojos lentamente y vio una gota de sudor caer por la frente de Sheldon. Al igual que su novio, respiraba agitadamente pero una gran sonrisa se dibujaba en su rostro, entregarse en cuerpo y alma a Sheldon era una de las cosas más maravillosas que le puede pasar.
-Sheldon- dijo ella dando una tierna caricia en la frente del físico para secar aquella gota
Sheldon abre los ojos y la mira con una leve sonrisa –Lo lamento, Amy- susurró
Amy frunció el ceño -¿Porqué?- preguntó ella
-Después de esta noche…- Sheldon acomodó su cuerpo aún encima de Amy y recostó su cabeza en el pecho de su novia –Después de esta noche, no sé cómo podré sorprenderte en nuestra noche de bodas- dijo entre jadeos
Amy empezó a acariciarle la cabeza tiernamente –Si usas condones fluorescentes lo harías- dijo divertida la neurocientífica
Sheldon se quedó pensando en aquella respuestas… tal vez no era mala idea obviar la loca idea de su novia. "-Futura Sra. Cooper-" pensó, nada más lo podía hacer tan feliz.
