¡Hola!

Lamento la demora, he tenido problemas con Word así que tuve que escribir en un bloc de notas y la verdad no es lo mismo :c espero que les guste ese capítulo, ya estoy llegando al final :) no olvides dejar tu reviews.

¡Viva Shamy!


-Llegaré tarde- dijo Sheldon saliendo rápidamente del departamento

-Llegaremos tarde- corrigió Amy cerrando la puerta

-Bueno, es un día importante en mi carrera. Mi tardanza pesa más- dijo Sheldon caminando rápidamente por el pasillo

-No seas egocéntrico, Sheldon- reprochó Amy tratando de alcanzarlo

Al llegar al auto, Sheldon miraba impaciente a Amy para que sea más rápida, cosa que a la neurocientífica le molestaba un poco.

-Sheldon, si estamos yendo tarde es por culpa tuya. No me apresures más de lo que estoy- dijo Amy entrando al auto

El físico abrió la boca ofendido por aquellas palabras, entró al auto y se sentó. La miró molesto -¿Mi culpa? Yo te dije que no era buena idea bañarnos juntos-

-Yo no te dije que nos bañáramos juntos. Te pregunté si necesitabas que te enjabone la espalda y lo que hiciste fue jalarme a la ducha y quitarme mi pijama-

Sheldon la quedó mirando en silencio, seguía molesto -Llévame al trabajo, rápido- dijo poniendo su mirada al frente

Amy suspiró con molestia. Típica discusión mañanera.


-Que raro, Sheldon ya debería estar aquí- dijo Leonard mirando su reloj

-Tú sabes porqué está demorando tanto- dijo Howard con una sonrisa burlona

-No creo que Sheldon se demore por eso- contestó incrédulo el físico experimental

-Tampoco lo creo. Las mañanas después de las noches de coito Sheldon nunca había llegado tarde- dijo Raj

Leonard y Howard lo quedaron mirando con el ceño fruncido, extrañados y a la vez algo perturbados.

-En serio, hombre. Necesitas una chica en tu vida- comentó Howard

-Déjalo, tal vez Cinnamon ya no le toma tanta atención como antes- dijo Leonard

-Ya te lo he dicho, Raj. Cinnamon quiere otro perro no un lunático que quiera ponerle ropa ridícula y llevarla a pasear en coche- dijo Howard

Raj miró molesto a sus amigos, se sentía incomprendido por el amor que tenía por su mascota.

-Llegué, ya estoy aquí- dijo Sheldon entrando de repente a la cafetería

Howard, Raj y Leonard voltearon al escuchar la voz de su amigo.

-Estoy bien, ya estoy aquí- dijo Sheldon tomando asiento al lado de su mejor amigo

-¿Porqué dices que todo está bien?- preguntó Howard

-Bueno, soy parte importante de la vida de ustedes. Lamento que me haya atrasado esta mañana-

-¿Parte importante de nuestras vidas?- preguntó Leonard de manera burlona

-Sí. Pero tranquilos. Todavía podemos seguir con la rutina- miró con una sonrisa a sus amigos -Díganme ¿de qué interesante tema están hablando hoy?-

-De que si tener sexo anoche con Amy hizo que llegaras tarde esta mañana- contestó Raj

La sonrisa de Sheldon desapareció de inmediato.

-Sí. Es que eres parte importante de nuestras vidas, Sheldon- dijo Leonard de manera burlona

-Tenemos hipótesis pero ya estás aquí para salvar el día. Dinos ¿de perrito o misionero?- dijo Howard provocando las risas de Leonard y Raj

Sheldon apretó los labios molesto por los comentarios -Ya he dicho que no me gusta que se hable de mi vida privada- dijo entre dientes

-Oh, vamos, Sheldon. No hablamos de tu vida privada, solo de tu vida sexual- contestó Howard

-Ok, ya basta- dijo Leonard sin evitar dar una pequeña risa

-La vida sexual de ustedes debe ser tan pobre que la mía se vuelve algo de interés general- dijo Sheldon con el ceño fruncido

-Sí- sentneció Raj seriamente mirando al físico teórico

Howard y Leonard dieron un gesto de molestia al astorfísico.

-Tengo entendido que Howard aun tiene guardadas algunas de sus ex-novias. Podrías pedirle una para que calmes esa urgencia entre sus piernas- dijo Sheldon con el ceño fruncido

-No- contestó el astrofísico -No me gusta estar con una chica que ya probó la carne de mis amigos-

Sheldon lo quedó mirando asombrado por la respuesta, no podía creer la clase de amigo que tenía...

-Cambiemos de tema, esto se está tornando un poco desagradable- dijo Leonard -Sheldon ¿irás hoy a hablar con el presidente de la universidad?- continuó él

-Hum, por fin un tema digno de una buena tertulia- dijo Sheldon

-Tu vida sexual también es digna de buena tertulia, y mucha comedia. Pero continúa- comentó Howard

El físico teórico lo asesinó con la mirada por unos segundos pero prefirió dejar pasar por alto aquel comentario, al menos solo por ese momento. Tomó un poco de aire para continuar.

-Hoy me acercaré a su oficina para presentar mi renuncia- dijo Sheldon

-¿Ya hiciste tu carta de renuncia?- preguntó Leonard

-No, no tuve tiempo anoche- respondió el físico teórico

-¿Por qué?- preguntó Raj

-Tuve auntos personales que atender- contestó Sheldon

-¿Urgentes?- continuó Raj

-Sí- dijo Sheldon

-¿Te tomó toda la noche?-

-Pues, sí-

-Debiste terminar axhausto si fue toda la noche-

-Humm... la verdad sí- Sheldon no estaba captando hacia dónde hiban las preguntas del astrofísico

-¿Pudiste terminarlo?-

-Por supuesto-

-¿Con la luz encendida?-

-No fue necesario-

-¿Todo en la habitación?-

-Sí-

-¿A ella le gustó?-

-Sí-

-¿Cuánto tiempo duró?-

-¿Cuál de ellos?- preguntó Sheldon

-El orgasmo- contestó Raj

-Ah pues, aproximadamente...- Sheldon se detuvo de repente, recién se había dado cuenta que había caído en el juego de Raj

Leonard, Howard y Raj se reían mientras que el físico los miraba completamente enojado.

-Oh ¡vamos, sheldon! no vas a negar que eso fue gracioso- dijo Leonard

-¡Por supuesto que no lo es! Se comportan como niños de cinco años- Sheldon se levantó molesto -Si tanto quieren hablar de cosas privadas entonces yo también tengo algunas cosas que decir- Sheldon se cruzó de brazos mirando fijamente a sus amigos

-¡Genial! ¡Más detalles del sexo Shamy!- dijo Howard

-Querrás decir, detalles de la vida sexual de ustedes- Sheldon se agachó un poco para mirar desafiante a Howard -Todo el mundo sabe que Bernadette varias veces ha tenido que fingir sus orgasmos- movió su mirada a Leonard - Tú Leonard ¿Por qué no cuentas sobre aquella vez que comiste ese postre a base de leche haciendo que tu noche con Penny sea ruidosa y no necesariamente por los gemidos?- dicho esto, se incorporó y caminó a paso rápido hacia la salida de la cafetería

-Que bueno, no dijo nada sobre mi- comentó Raj más para sí mismo

Sheldon, al escuchar ese comentario, regresó rápidamente directo al astrofísico-De ti no hay nada de qué hablar. Ni siquiera tienes vida sexual- volteó y salió rápidamente de la cafetería

Los chicos se quedaron en silencio, no podían ni mirarse. Sheldon sabía como ser cruel cuando quería.

Luego de un minuto sin hablar, Raj miró a Leonard -Leonard-

-¿Qué?- contestó el físico experimental sin mirarlo

-Cuéntanos sobre esa ruidosa noche- dijo Raj, haciendo que sus amigos lo sentenciaran de idiota con la mirada


Toc toc toc -Dr. Gablehauser- toc toc toc -Dr. Gablehauser- toc toc toc -Dr. Glabehauser-

-Adelante- se escuchó la voz del presidente de la universidad. Sheldon ingresó a la oficina.

-Buenos días, doctor Cooper- dijo el presidente

-Buenos días. Vengo a hablar de algo importante-

El presidente le había sorprendido la visita de Sheldon, él siempre solía avisar previamente -Confieso que estoy sorprendido ya que también tenía algo importante que hablar con usted-

Sheldon frunció el ceño extrañado -¿En serio?- el físico se sentó

-Sí, y ya que está aquí se lo comunicaré-

-Espere- dijo Sheldon, algo dentro de él le decía que Faisal se había adelantado -Me quiere despedir ¿no es así?- dijo sin problemas el físico

El presidente Gablehauser se sorprendió aún más -Usted ya habló con el príncipe Faisal- sentenció

Sheldon dio una burlona sonrisa, se cruzó de brazos y miró atentamente al presidente de la universidad -Sé lo que quiere el príncipe Faisal y tengo muy en claro que lamentablemente no tengo posibilidades de enfrentar los caprichos de un millonario-

-Entonces supongo que ha venido aquí a proponerme algo- dijo Gablehauser

-En efecto. Vine aquí a decirle que he decidido cambiar mi campo de estudio-

El presidente miró atentamente a Sheldon en silencio, recordaba las condiciones puestas por el príncipe y lo que pedía Sheldon no parecía salirse de las normas -¿Y qué campo de estudio piensa tomar?-

-La Materia Oscura siempre me ha parecido un tema de mucho interés y, por demás está decirlo, con mi mente podría fácilmente conseguir avances significativas-

El doctor Gablehauser lo miró atentamente -Lo mismo prometió con La Teoría de Cuerdas-

Sheldon frunció el ceño ante ese comentario insultante -Conseguí avances significativos. Gracias a eso tengo una buena reputación y respeto ante otros científicos- dijo ofendido

-Perdóneme, doctor Cooper, creo que no me ha entendido. Significativo para mis bolsillos-

Sheldon miró indignado al presidente de la universidad. No podía creer que un hombre así podría administrar un centro donde supuestamente la Ciencia es importante en todo aspecto.

-Mire, doctor Cooper, yo valoro mucho su presencia en esta universidad pero su nombre no es lo que ayudará a que este centro de estudios se vuelva en el mejor del país o del mundo. El dinero es el que ayuda a que tengamos la tecnología requerida y a que se pueda financiar proyectos que en el futuro haga que nuevos estudiantes maten por pertenecer a esta familia-

Sheldon se cruzó de brazos mirando atentamente, cada palabra le parecía ridícula. Como si estuviese hablando con un chimpancé de laboratorio -Comprendo su punto de vista aunque no lo comparta, doctor Gablehauser. Contestaré esto en términos que pueda usted comprender- el presidente le mandó una molesta mirada, ese comentario había sido ofensivo.

Sheldon continuó -No pude llegar a la meta requerida en la Teoría de Cuerdas pero en el campo de la Materia Oscura podré lograr ingresos mayores a los que conseguí con el primero. Es decir, con la reputación ganada, entrar en este nuevo campo hará que esta universidad tenga el mejor y más grande avance sobre la Materia Oscura, que se haya hecho. O mejor dicho, haré que más dinero ingrese a sus bolsillos-

Gablehauser se tomó unos segundos reflexionando acerca de lo que había escuchado -Muy bien- sentenció, sonrió levemente y recostó su espalda en el respaldar de la silla -Es una propuesta bastante razonable y justa. Venga mañana y le comunicaré la respuesta-

-¿Mañana?- preguntó extrañado el físico teórico

-Sí, lo llamaré cuando todo esté listo- dijo Gablehauser

-¿Pero por qué mañana?-

-Doctor Cooper, usted no ha presentado ningún documento para su campo de estudio. Soy el presidente de esta universidad pero no el encargado de concederle el permiso para ello. Acepto su propuesta pero la decisión, en sí, no está en mis manos-

Sheldon hizo un gesto de molestia -Oh, bueno. Es verdad, no tuve tiempo de hacer el documento-

-Pues ahora lo tendrá para que esté listo para mañana. Yo le comunicaré el momento de la reunión-

A Sheldon le pareció extraño, ¿reunión? ¿todo listo?, pero decidió no tomarle mucha atención, tal vez eran tontos protocolos que él tanto odiaba.

El físico se levantó -Lo veo mañana, doctor Gablehauser-

-Gracias por su visita, doctor Cooper- Gablehauser estiró su brazo con la intención de estrechar la mano de Sheldon

El físico miró aquella mano, estuvo apunto de atreverse a aceptar la cordial despedida... pero prefería evitar que gérmenes invadan su impecable mano -Buen día- dijo y sin más se retiró de la oficina

El doctor Gablehauser rodó los ojos, cada vez más comprendía por qué todo el mundo exigía que Sheldon cumpliese con sus vacaciones y que de paso, se le conseda mucho más tiempo que los demás.


-No Penny, no te diré nada por teléfono- dijo Amy dando vueltas en su laboratorio

-Oh ¡Vamos, Amy! Al menos dime cómo fue. Dame un motivo por terminar hoy mu turno en trabajo- dijo casi suplicante la rubia

Amy suspiró con molestia, le gustaba alardear sus noches con Sheldon, pero debía admitir que su novio tenía razón. A veces simplemente quieren de alguna manera burlarse o tomar tu vida privada como chisme barato -Está bien. Sheldon me dijo algo... algo importante- dijo Amy

-¿Importante? ¿Qué cosa?-

-No te lo diré por aquí. Lo hablaremos hoy en la noche con Bernadette-

-¡Ash, Amy!... está bien- dijo Penny

-Ok, nos vemos. Adiós- Amy colgó

Penny insistía mucho sobre saber cada detalle de su relación con Sheldon, especialmente desde que iniciaron lo más íntimo. Debía admitir que al principio le gustaba ser el centro de atención de sus amigas, pero las cosas se tornaron molestas al darse cuenta que cada cosa que contaba se convertía en "la sensación" del chisme. Sheldon le había reclamado en repetidas veces que tenga precaución con sus comentarios, que tener a Penny como receptora ocasionaría problemas entre ellos. Y sí que ya había pasado.

Tomó asiento y encendió su grabadora, era hora de continuar con el trabajo.

Toc toc toc -Amy- toc toc toc -Amy- toc toc toc -Amy- se escuchó en la puerta, la cual estaba abierta

-¿Sheldon? ¿Qué haces aquí?- preguntó ella apenas vio a su novio

Sheldon dio un gesto de sorpresa -Creí que saltarías a mis brazos y me besarías al verme de visita en tu laboratorio tan temprano-

Amy sonrió levemente, se levantó y caminó hasta su novio -Me alegra mucho tenerte aquí, ojitos azules- dijo mientras se ponía en puntitas y así darle un dulce beso enla mejilla a su novio

Sheldon recibió ese cálido gesto y sonrió -Faltó los saltos antes del beso, pero no importa, lo acepto- dijo con una sonrisa

Amy volvió a su asiento -Supongo que ya hablaste con el presidente de la universidad- dijo ella mientras tecleaba en la portátil

Sheldon tomó una silla y se sentó al lado de la neurocientífica -Sí-

-Y bien ¿qué te dijo?- preguntó ella sin mirarlo

-Aceptó mi cambio pero debo esperar la respuesta de los otros chimpancé de laboratorio- dijo Sheldon con un gesto de molestia

-Cierto- dijo Amy aún con su mirada en la pantalla

-Amy ¿puedo preguntarte algo?-

Amy se levantó y caminó al otro lado del laboratorio para tomar algunos utensilios -Claro-

-¿Crees que tenga éxito en la Materia Oscura?-

La neurocientífica volteó a verlo, le había parecido extraña aquella pregunta -Por supuesto que sí ¿por qué lo preguntas?-

-Por nada- dijo el físico con un profundo suspiro, volteó para evitar la mirada de su novia

-¿Sucede algo, Sheldon?- dijo ella luego de tomar lo que necesitaba y sentarse

-No-

Amy lo miró en silencio por unos segundos, estiró su brazo y dio una suave caricia en la mejilla de Sheldon -Dime qué ocurre- dijo

Sheldon levanto la mirada e igualmente la miró en silencio por unos segundos -Es aterrador... volver a empezar-

Amy lo miró con ternura, como para confortarlo. Sabía que el miedo de Sheldon era normal y en una persona como él eso era un poco más difícil. Los cambios nunca serían del agrado del físico teórico.

-Sheldon, eres uno de las grandes mentes de tu generación. No por nada naciste con una inteligencia así. Retirarte de La Teoría de Cuerdas no quiere decir que fallaste, es solo el comienzo de nuevas experiencias. Quien sabe que gracias a las ideas que tuviste en tu primer campo de estudio te ayude a revolucionar el de la Materia Oscura- dijo Amy con una orgullosa sonrisa

-¿Tú lo crees?- preguntó emocionado el físico

-Claro que sí, Sheldon. De eso no tengo ninguna duda-

-Gracias- dijo el físico con una sonrisa, definitivamente las palabras de su novia lo habían calmado

Sheldon se acercó y dio un tierno beso en los labios de su novia. Debía aceptar que Amy se había vuelto tan importante en su vida que una sola palabra por parte de ella era más que suficiente para creer que realmente su vida iba en buen camino.

-Te amo- susurró el físico sin cortar el beso

Amy sonrió -También te amo-


Era hora del almuerzo, Sheldon se había pasado toda la mañana en la oficina de Amy. Había ayudado a su novia en múltiples tareas... aunque claro, no todas la terminó o las hizo correctamente.

-Después del almuerzo volverás a lavar esos recipientes- dijo Amy colgando su bata blanca

-¿Qué? No. En ves de darme otras tareas me abligas a hacer cosas inferiores para alguien como yo- dijo Sheldon

Amy lo miró sentenciándolo de idiota -Necesito esos recipientes hoy, tú quisiste ayudarme en mi trabajo-

-Y eso es lo que no he conseguido. Tú no me dejas-

-Vámonos, Sheldon- dijo ella cansada de discutir por cosas sin sentido mientras salía del laboratorio

-No lavaré nada- dijo Sheldon siguiendo a su novia

Leonard, Raj y Howard estaban esperando a su amigo.

-Hey, Amy- saludó Raj

-Hola- dijeron al mismo tiempo Leonard y Howard

-Amy nos acompañará hoy- dijo Sheldon tomando asiento al lado de su mejor amigo. Amy jaló una silla de otra mesa y entre

Leonard y Howard

-¿Cómo vas con tu investigación?- preguntó gentilmente el físico experimental

-Bien. De echo, estoy recibiendo muy buenos elogios por mis últimos resultados-

-Eso es genial- comentó Howard

-Al paso que vas, podrías ganar un Nobel antes que Sheldon- comentó Raj de manera divertida

-Oh, por favor- dijo Sheldon

Amy y sus amigos quedaron mirando al físico... Sheldon estaba a punto de decir algo estúpido.

-Amy está en buen camino pero el de la mente privilegiada soy yo así que lo más probable es que sea yo el primero en tener un Nobel. Es más, el primero de todos ustedes- dijo Sheldon con una orgullosa sonrisa

-Amy está a punto de concretar su investigación. Tú iniciarás uno de nuevo- dijo Howard

-Irrelevante. Soy súper inteligente, yo siempre tengo la delantera- contestó Sheldon

-Es decir ¿crees que terminarás tu investigación sobre la Materia Oscura antes que Amy?- preguntó incrédulo Leonard

-No lo creo, lo sé-

-¿Harás toda una investigación más rápido que la de Amy que tiene de ventaja poco más de un año?- dijo Raj

-Soy súper inteligente- dijo Sheldon señalando su cabeza

Amy miraba a su novio como diciendole idiota -Tal vez dije demasiadas palabras en la mañana- dijo más para sí misma

Leonard sonrió divertido ante las palabras de su amiga.

-Bueno, ¿ya hablaste con el doctor Gablehauser?- preguntó Leonard para cambiar de tema

-Oh, sí. Aceptó mi cambio- dijo Sheldon muy contento

-Genial, entonces no dejarás que el príncipe no se salga con las suyas- dijo Howard

-Tu nombre pesa en la universidad, no pueden perderte así nada más- dijo Raj

-De echo, mi nombre en la investigación sobre la Materia Oscura será sonveniente para la universidad. Gablehauser lo sabe perfectamente- dijo Sheldon

-Felicidades, amigo. Acabas de joderle el plan a un príncipe- dijo Leonard con una sonrisa

-Defiendes a tu novia y tu reputación- dijo Raj

Leonard y Howard miraron al astrofísico como advirtiendo que tenga cuidado con sus palabras, Amy estaba ahí y no querían hablar demás.

-Oh... lo lamento, Amy- dijo Raj un poco avergonzado

-No te preocupes, Rajesh. Sheldon y yo ya hemos hablado sobre eso- respondió Amy

-Es verdad. Amy sabe que, como todo hombre texano, defiendo lo que es mío. Incluyendo a Amy- dijo Sheldon

Amy y el resto de la pandilla sonrieron ante el "inocente" comentario del físico.


Era Jueves por la mañana. Sheldon se preparaba para salir al trabajo. No había pasado la noche con Amy por lo que había dormido sus horas correspondientes... aunque debía admitir que ya estaba acostumbrado al cálido abrazo de la neurocientífica y lo había extrañado toda la noche.

-¿Estás listo, Sheldon?- preguntó Leonard mientras apagaba su portátil

-Sí- Sheldon dio un gran suspiro

-Será un día agitado, eh- dijo Leonard

-Lo será. Estoy nervioso, Leonard-

-No te preocupes, amigo. Tienes a tus amigos y tu futura esposa para que te apoyen-

Sheldon sonríe amplia mente, un brillo en sus ojos empezaron a notarse -Mi futura esposa-

-Así es- Leonard sonríe orgulloso por ver ese tremendo cambio positivo en su amigo -Bueno, vamos o llegaremos tarde- continuó Leonard saliendo del departamento. Sheldon lo siguió.

Ya en el auto, Leonard veía a Sheldon un poco preocupado. El simple hecho que no hablara era más perturbante que si lo estuviera haciendo. El físico tenía la mirada perdida en el camino, el ceño ligeramente fruncido y no había movido casi ningún músculo desde que había subido al auto.

-Hey, Sheldon. Relájate, todo estará bien- dijo Leonard

Sheldon salió de su tren de pensamientos y miró a su amigo -Lo sé. Todo estará bien- contestó

Leonard conocía demasiado a su amigo como para saber que Sheldon creía exactamente lo contrario -Debiste pasar la noche

con Amy- dijo Leonard

Sheldon lo miró -Leonard- dijo molesto -No me agrada que se hable de mi vida privada-

-No, Sheldon. Me refiero a que hubieras pasado la noche con Amy pero no para eso...- Leonard es interrumpido

-¿Ah no? Pues yo creo que tu sugerencia es mu obvia-

-No lo es. Me refiero a que cada ves que pasas la noche con Amy, y te lo repito, no en ese sentido, amaneces más relajado y de buen humor-

Sheldon frunce el ceño extrañado por las palabras de su amigo -¿Qué quieres decir?-

-Que hablar con Amy te hubiera servido para tener más confianza hoy ¿No se supone que los Miércoles vas a su departamento?-

-Oh, bueno- Sheldon comprendió la idea de su mejor amigo -Sí, los Miércoles voy a su departamento pero últimamente no hemos estado cumpliendo bien el acuerdo de relación- contestó Sheldon con un tono de resignación

-¿En serio? Tú, Sheldon Cooper, ¿pasando por alto el incumplimiento de un acuerdo?- comentó Leonard casi incrédulo y si se

podía decir, también divertido

Sheldon se encogió en hombros -Las mujeres son así, Leonard. Saben cómo seducirte y sin que te des cuenta ya estás tocando el cielo mientras respiran agitadamente en tu cuello-

El físico experimental frunció el ceño y dio una rápida mirada a su amigo -¿Qué?...-

-El sexo, Leonard. Ellas saben cómo mandar en eso-

Leonard nunca podía dejar de extrañarse cuando escuchaba a Sheldon hablar sobre sexo -Ok, creí que odiabas hablar de tu vida privada-

-Estoy hablando de un punto en general, no hablo específicamente de mi-

-¿No te incluyes acaso?-

-Lo hago. Amy sabe seducirme, por eso no hemos podido respetar el contrato de relación-

-Ya veo- Leonard sonrió -Pero eso es normal, es tu novia-

-Lo sé, pero en ocasiones hay qué saber dónde hacerlo y cuándo- dijo Sheldon... tal vez había dicho algo demás

-¿A qué te refieres?- preguntó el físico experimental

Sheldon se quedó callado por unos segundos, se había dado cuenta que había soltado la lengua sin querer -No quiero hablar de eso- dijo volteando su mirada a su lado derecho

-Espera... ¿Amy y tú lo han hecho en otros lados aparte de tu habitación y la de ella?- preguntó Leonard claramente sorprendido

-¡No!- sentenció rápidamente el físico teórico -Nunca lo hemos hecho, por ejemplo, en mi oficina o en el último piso de la universidad- dijo nervioso

-¡¿Qué?! ¡Sheldon!- Leonard estaba impresionado, una gran y divertida sonrisa se dibujaba en su rostro

-¡Nunca lo hemos hecho en esos lugares, Leonard!- Sheldon no podía evitar que sus tics lo delataran

-Entonces ese día que fuimos a tu oficina... ¿era de verdad un preservativo lo que estaba en el piso?- peguntó Leonard claramente divertido

-¡Que no! ¡Nunca debí iniciar este tema contigo!-

-Ok, ok. Lo lamento. Pero tú mismo te estás delatando, Sheldon. No tienes porqué avergonzarte. Penny también es así de... cariñosa-

-Penny es así contigo y también lo fue con muchos otros antes que tú- comentó Sheldon

La sonrisa divertida de Leonard desaprecio de inmediato -Tienes razón, nunca debiste tocar ese tema-

Sheldon mandó una molesta mirada a su mejor amigo, se cruzó de brazos, miró al frente y estuvieron en silencio todo el camino. Sí, típica pelea mañanera otra vez.


-10:30 am y el presidente no me ha llamado- comentó preocupado el físico teórico

Sentado en su escritorio con el documento requerido ya listo solo le quedaba esperar. Pensó en las palabras que Leonard le había dicho en el auto, tal vez tenía razón, decidir no dormir con Amy la noche anterior creía que lo ayudaría a descansar sus horas completas para tener el cuerpo y la mente listos para la reunión de ese día. Pero debía admitir que se había despertado varias veces en la noche al no tener ese cálido abrazo que era casi tan somnífero como el mismo Soft Kitty.

Había dormido pero no era lo mismo.

Al ver que la llamada del doctor Gablehauser demoraba decidió ir donde la única persona que podía calmarlo. Cerró su portátil y salió de su oficina directo a ver a Amy. Procuró caminar rápido hasta que llegó. Ahí estaba ella, concentrada con un pequeño objeto que parecía un pequeño cerebro o lo que quedaba de el. La quedó mirando por un momento, admirando esa hermosa científica y colega. Hermosa mujer.

Toc toc toc -Amy- toc toc toc -Amy- toc toc toc -Amy- tocó despacio para no perturbarla de un momento a otro

Amy volteó de inmediato y sonrió -Sheldon-

-Lamento molestar, doctora Fowler pero...- entro a paso lento al laboratorio -sus deberes como novia deben cumplirse en estos momentos-

Amy frunció el ceño un poco extrañada, dejó los utensilios en la mesa -¿Deberes? ¿Ahora, Sheldon?- dijo mientras se secaba

los guantes

-Sí. Y no creo que tengamos mucho tiempo- dijo el físico

-Sheldon... aquí no es buen lugar. Tenemos muchos objetos que podemos romper- dijo Amy mirando a su alrededor

-¿Qué?... No, Amy. No me refiero a eso-

-¿Ah, no?-

-No. Es que... estoy nervioso...- dijo Sheldon con un poco de vergüenza

-Oh ¿Aún no hablas con el el doctor Gablehauser?- Amy se acercó y miró atenta el rostro de su novio

Sheldon negó con la cabeza -Necesito que...- Sheldon es interrumpido

-Que te relaje un poco- continuó ella, lo tomó del brazo y lo hizo sentar en la silla -Tal vez no debimos dormir separados anoche- comentó Amy mientras iniciaba unos suaves masajes en la cabeza del físico

Sheldon cerró los ojos al sentir lo agradable que estaban siendo los masajes -Lo mismo me dijo Leonard en el auto- comentó


Toc toc toc -¿Dr. Cooper?- se escuchó un voz detrás de la puerta de la oficina de Sheldon

Hubo un largo silencio... la puerta se abre, era Faisal, quien frunció el ceño extrañado por la ausencia del físico teórico en horas de trabajo. Su despido ese día no era excusa para él. -Lo sabía, por eso no ha tenido avances significativos- comentó más para sí mismo mientras salía de la oficina.

Sus guardaespaldas lo seguían en silencio -Cuando entre al laboratorio de la doctora Fowler no quiero que nadie nos interrumpa. Cerraré la puerta y no quiero que se abra hasta que yo lo decida- dijo seriamente el príncipe a sus guardaespaldas

Luego de caminar casi exactamente seis minutos llegó al laboratorio de Amy, la puerta se veía abierta desde donde se encontraba (unos metros de distancia), volteó y miró a sus guardaespaldas haciendo que estos dijeran sí con al cabeza afirmando que habían entendido bien sus órdenes. Faisal caminó hacia la puerta dejando a sus hombres atrás, unos pasos más y se detuvo frente a la puerta... mirando aquella escena que sin dudas no solo le dolía en su orgullo, sino también en el corazón.

Sheldon seguía sentado en la silla, con Amy también sentada pero en sus piernas. La rodeaba con sus brazos mientras ella acariciaba su cabeza tiernamente, masajes ya no eran; simples caricias con un amoroso significado. Aquella tierna sonrisa en el rostro de Amy y el brillo en sus ojos golpeaban la realidad de Faisal. Ese príncipe que a pesar de sus caprichos y su extraña manera de convencer a una mujer que estaba enamorado, realmente tenía un corazón. Uno blindado por su actitud, su dinero y ambición... pero era un corazón al fin y al cabo. Para su desgracia un pequeño beso por parte de Sheldon hacia la mujer que quería a su lado, hizo que no importara cuánto poder tenía, ni cuánto amara, ella simplemente no es suya.

Segundos, que parecían interminables minutos, pasaban mientras él seguía mirando aquella dolorosa escena. Y como era ya parte de él, la furia se hacía presente como un acto de protección ante el dolor que sentía. Rápidamente se hizo a un lado, detrás de la pared y ahí se quedó otros largos segundos. Respiraba un poco agitado, era claro que lo que había presenciado no era de su agrado. Le dolía en lo más profundo pero nunca, y bien jurado, lloraría por una mujer. Dio una pequeña risa, casi inaudible -Llorar- susurró, no debía permitirse si quiera pensar en algo tan estúpido como eso.

Quería entrar y detener eso, golpear a Sheldon y convencer a Amy que a su lado el futuro era mucho más prometedor en todo sentido. Pero no. No podía caer tan bajo, por más que quiera y duela, él era un príncipe y eso siempre valía más.

Caminó a paso rápido alejándose del laboratorio y seguido por sus guadaespaldas fue directo a la oficina del presidente de la universidad.

...

-¿Por qué no salimos después del trabajo?- preguntó Amy con una sonrisa

-Pero hoy jugaremos videojuegos, Amy-

-Oh, Sheldon ¿prefieres jugar videojuegos con tus amigos que estar conmigo?-

Sheldon la quedó mirando en silencio -¿Esta es una de esas preguntas de las que Howard llama "LAS preguntas"?-

Amy desvió su mirada a un lado, como para darse un momento para tolerar aquella respuesta, suspiró con molestia. Lo volvió a mirar -No te preocupes, iré al departamento de Penny junto con Bernadette para que ustedes puedan jugar- dijo Amy

Sheldon sonrió ampliamente como un niño pequeño -Gracias-

Amy sintió ternura por lo que no pudo evitar agacharse un poco y regalarle un dulce beso a su novio.

-Buenos días- la puerta de la oficina del doctor Gablehauser se abrió repentinamente haciendo que este salte del susto

-¡Oh!... príncipe... príncipe Faisal, me...- el presidente es interrumpido

-Es hora. Llame al doctor Cooper para terminar este asunto- dijo Faisal parándose frente al escritorio

-Por supuesto, pero primero quería comentarle de...- es nuevamente interrumpido

-Llámelo ahora mismo. No pretendo quedarme aquí todo el día, doctor Gablehauser- dijo el príncipe claramente molesto

Gablehauser no refutó más, tomó el teléfono, pero justo antes de marcar Faisal habló -El doctor Cooper no se encuentra en su oficina. En horas de trabajo está ausente-

-¿Fue a verlo?- preguntó Gablehauser

-¿Es de su importancia?-

-No, claro que no-

Faisal lo miró atentamente a los ojos haciendo que el hombre con prestigioso puesto en la universidad se intimidara.

-¿Sabe? Ahora mismo lo llamaré a su celular- dijo un poco nervioso el doctor Gablehauser

...

-Se supone que no debería lavar nada- dijo Sheldon como si fuese un niño pequeño

-Fue tu trabajo de ayer, no voy a terminar lo que tú debes hacer- dijo Amy colocándose sus guantes

-¿En serio, Amy? Después de regalarte cinco minutos de besos sin interrupciones ¿me mandas a lavar esto?-

-Si quieres que te agradezca con lo mismo pero el doble del tiempo, lava todo eso-

Sheldon estuvo a punto de protestar pero su celular empezó a sonar. Saca el aparato de su bolsillo -Oh, es el doctor

Gablehauser- dijo antes de contestar -Buenos días, doctor Gablehauser-

Amy lo quedó mirando atenta, intentaba escuchar pero apenas se podía oir murmullos.

-Está bien. Iré de inmediato- colgó la llamada

-Ya es hora- dijo Amy

Sheldon asintió con la cabeza -Debo irme. Iré por los documentos en mi oificina para luego ir a la reunión-

Amy se acercó rápidamente, se puso de puntitas y dio un pequeño beso en los labios a Sheldon -Todo estará bien, ojitos azules- susurró

Sheldon sonrió y miró profundamente aquellos ojos verdes -Ahora lo sé- contesto para luego salir del laboratorio


-Puede sentarse, príncipe Faisal- dijo el doctor Gablehauser

-No, gracias. El doctor Cooper lo necesitará más que yo- dijo más para sí mismo

A Gablehauser no le agradaba del todo la actitud de Faisal, pero era muy conveniente para la universidad contar con su dinero. Y por supuesto, muy conveniente también para sus propios intereses.

-Príncipe Faisal, hay un punto que me gustaría comentarle- dijo rompiendo el silencio que reinaba en la oficina

-¿Sobre qué?- preguntó Faisal

-Sobre el doctor Cooper. Ayer conversé con él y...- es interrumpido

-Me lo dirá cuando él llegue-

-...Está bien, no hay problema- contestó con incomodidad el presidente de la universidad

Toc toc toc -Doctor Gablehauser, príncipe Faisal- toc toc toc -Doctor Gablehauser, príncipe Faisal- toc toc toc -Doctor

Gablehauser, príncipe Faisal-

Faisal y Gablehauser se miraron entre sí, Sheldon sí que era una persona especial.

-Adelante- dijo el doctor Gablehauser

-Buenos...- Sheldon no terminó hablar al ver al príncipe, no esperaba encontrarlo ahí

-Buenos días, doctor Cooper- dijo Gablehauser

-Buenos días, doctor Cooper- saludó Faisal

-¿Qué hace el príncipe Faisal aquí?- preguntó extrañado el físico teórico, esa presencia no le parecía bueno en ningún sentido

-Estoy aquí, doctor Cooper para asegurarme de que los términos que establecí con el doctor Gablehauser sean cumplidos-

Sheldon observó a Faisal atentamente, reflexionando cada palabra que escuchaba -Está bien- dijo, se acercó y se sentó en la silla frente a Gablehauser -Ustedes deben saber que también tengo derecho a saber cuáles fueron esos términos-

-El día de...- el doctor Gablehauser es interrumpido por Faisal

-Los términos son claros y simples: Yo me encargo en su totalidad de su investigación y el puesto que ocupa es mío- dijo

Faisal quien caminaba lentamente hasta colocarse al lado de Sheldon.

Sheldon lo miró volteando solo los ojos -No me sorprende-

-Me alegra, eso hace todo más fácil, doctor Cooper- dijo Faisal sarcásticamente

-Y respetando sus términos es que ofrecí una propuesta al presidente de esta universidad, además de ser el único importante en esta reunión-

-Doctor Cooper- dijo con tono de advertencia el dcotor Gablehauser

-¿Qué propuesta?- preguntó Faisal con el ceño fruncido

-Eso es lo que quería comentarle, príncipe Faisal- dijo Gablehauser -El día de ayer tuve una conversación el doctor Cooper ya que él mismo vino a presentar su renuncia. Por cierto ¿esos son sus documentos?-

Sheldon entregó los documentos a Gablehauser.

Faisal se cruzó de brazos mirando serio al presidente de la universidad.

-Lo que me propuso no es su renuncia a la universidad, sino a su campo de estudio- el doctor Gablehauser empezó a darle un rápida leída a los documentos entregados por Sheldon

-¿A su campo de estudios?- dijo Faisal

-Veo que no comprende- dijo Sheldon, seguía sin mirarlo -Presento mi renuncia a la Teoría de Cuerdas para cumplir con sus caprichos según los términos que estableció. Tendrá mi investigación y mi puesto pero yo sigo con mi trabajo-

Faisal sintió esas palabras como una burla inconcebible hacia su persona. Dio unos pasos y tomó los documentos de Sheldon, arrebatándolos de las manos del doctor Gablehauser. Empezó a leer pero no por mucho -No aceptaré esta propuesta- sentenció

-¿Por qué no?- preguntó Gablehauser -No está en contra de ninguno de sus términos y...-

-No quiero al doctor Cooper en esta universidad- dijo seriamente el príncipe

Sheldon por fin volteó a mirarlo, indignado se levanta casi desafiante ante Faisal -No tiene excusas que valgan-

Faisal miró seriamente a Sheldon, como si pudiera matarlo de tan solo verlo -¿Quién se cree que es para hablarme de esa manera?-

-El hombre que es dueño de la mujer de su vida- contestó el físico

-Muy bien, basta- Gablehauser se levantó y se acercó a ellos, como para interponerse entre la ya pronta pelea -Príncipe Faisal, por favor. Usted no puede ser parte de una pelea en mi oficina-

Esas palabras despertaron a Faisal que se encontraba casi totalmente cegado por el odio que sentía por Sheldon. Devió su mirada de los ojos del físico y respiró hondo -Tiene razón, doctor Gablehauser- el príncipe caminó lentamente alejándose de ambos hombres, se detuvo frente a la puerta para dándoles la espalda -Seré perfectamente claro. Si el doctor Cooper no es despedido de este centro de estudios, esta universidad no reibirá ni disfrutará de mis inversiones-

-Pero príncipe Faisal, no puede poner en juego buenas inversiones a causa de una sola persona- dijo Gablehauser

Faisal voltea y los mira muy serio -El brillante futuro de esta universidad depende de una sola persona ahora-

-Soy una de las mentes más importantes en esta universidad. No pueden despedirme así de fácil- dijo Sheldon en su defensa

Faisal vuelve a dar la espalda a ambos hombres -Soy un príncipe y como tal consigo todo lo que quiero- dicho esto se retiró de la oficina a paso firme y rápido

La oficina quedó en silencio por varios minutos, la tensión se sentía en el doctor Gablehauser. Y Sheldon se sentía peor que antes. Se sentó en la silla y respiró profundamente.

-Lamento mucho estar en esta posición, doctor Cooper-

-¿Dejará que se salga con la suyas? Es estúpido-

Gablehauser miró a Sheldon -Doctor Cooper, debo pensar en el futuro de esta universidad y elegir lo que es más conveniente-

Sheldon abrió ligeramente la boca impresionado por la cruel injusticia que se daba en su contra -No puede-

-Lo lamento mucho, doctor Cooper. El príncipe Faisal tiene razon...- Gablehauser es interrumpido

-¡No!- dijo Sheldon con los ojos totalmente abiertos -No puede obtener todo lo que quiere- dijo más para sí mismo y salió de la oficina rápidamente.


-Buenos días, doctora Fowler- dijo un joven científico al encontrar a Amy en el pasillo, cerca de la cafetería

-Buenos días- respondió ella

-La están buscando por todos lados- comentó el joven

-¿Qué? ¿Quién?- preguntó extrañada

-Su novio, está en la entrada de la universidad preguntando por usted-

-¿Qué?... gracias, iré para allá- dijo e inmediatamente fue a la entrada -¿Qué pasa con Sheldon ahora?- dijo más para si misma

Al llegar vio una multitud de gente esperando... tal vez a ella. Se hace camino entre las personas hasta llegar al centro de la atención. Ahí se encontraba él, Faisal.

-¿Faisal? ¿Qué haces aquí?- preguntó sorprendida

-Amy, vine para deccirte algo que tendra de testigos-

Amy frunció el ceño -¿Dónde está Sheldon?-

-No está aquí, pero yo si y con esto en mano- dijo Faisal al mismo tiempo que sacaba una pequeña cajita de color rojo

-Oh Dios- susurró Amy entendiendo lo que estaba sucediendo, la gene empezó a gritar, una propuesta de boda se estaba dando en la universidad y siendo Faisal el que lo hiba preguntar, la espectativa crecía a cada segundo.