Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia pertenece a Simone Elkeles, yo solo la adapto.


Epílogo

Veintiséis años después

Edward Cullen mira como su mujer desde hace veinte años recuenta los recibos del día. El negocio McConnell's Auto Body iba bien, el cual compró cuando salió del servicio. Incluso durante los lentos años había ido bastante bien. Su mujer siempre apreciaba las cosas simples de la vida, aun cuando podían permitirse más lujos. Infiernos, hacer senderismo cerca de La Cúpula la hacía sonreír más que cualquier otra cosa, y al alza se había convertido en un ritual semanal para ellos.

Ahora, el esquí o el snowboard, era otra cosa totalmente distinta. Edward llevó a Bella y sus hijos a complejos turísticos en invierno, pero vio desde la distancia como Bella enseñó a sus tres niñas a esquiar y después el snowboard. Sobre todo les gustaba que fuera su tío Jasper, porque era el único hermano Cullen, que era lo suficientemente loco como para bajar corriendo por las pistas negro diamante.

Edward se limpia las manos en un paño después de cambiarle el aceite del coche a su viejo amigo de Jared. –Bella, tenemos que hablarle de a tu padre del chico que ha obligado a que se quede con nosotros.

–No es un chico malo–, dice Bella, mirando a su marido y dándole una sonrisa tranquilizadora. –Sólo necesita un poco de orientación, y un hogar. Me recuerda un poco a ti.

– ¿Estás bromeando? ¿Has visto todos los piercings que lleva el delincuente? Apuesto a que también tiene en lugares que no quiero ni saber.

Como si fuera el momento justo, su hija mayor, Renesmee, llega a la puerta del garaje con el delincuente en el asiento a su lado.

–Su pelo es demasiado largo. Parece una chica que necesita un afeitado –, dice Edward.

–Shh, sé agradable–, le reprende su esposa.

– ¿Dónde estabais vosotros dos?– Preguntas Edward acusadoramente cuando los dos estudiantes de secundaria salen de un salto al mismo tiempo del coche de Renesmee.

Ninguno de los dos responde.

–Jacob, sígueme. Tenemos que tener una charla hombre a hombre. –Edward pilla al delincuente rodándole los ojos, pero sigue a Edward a su oficina privada en la esquina de la tienda. Edward cierra la puerta y se acomoda en la silla detrás de su escritorio, mientras que propone a Jacob a sentarse en la silla frente a él.

–Has estado con nosotros una semana ya, pero he estado tan ocupado en la tienda que no he sido capaz de repasar las reglas de la casa–, dice Edward.

–Oye, viejo, – dice el chico perezosamente, a continuación, se inclina hacia atrás y planta los zapatos sucios en la mesa de Edward. –Yo no sigo las reglas.

¿Viejo? ¿Qué no sigue las reglas? Maldita sea, este chico necesita una buena patada en el culo. La verdad sea dicha, Edward ve un poco de su antiguo yo rebelde en el chico. Carlisle era el mejor sustituto para padre que Edward podría pedir de nuevo cuando había orden de llegada a Forks... Infiernos, que había llamado al profesor "Papá", incluso antes de casarse con Bella, y no podía imaginar cómo sería el resultado de su vida sin la guía de su padre.

Edward empuja los pies de Jacob fuera de su escritorio, entonces piensa de nuevo en la vez que el padre de Bella recitó un discurso similar al que está a punto de salir de su boca.

Uno, ni drogas ni alcohol. Dos, no se dicen malas palabras. Tengo tres hijas y una esposa, por lo que mantente limpio. Tres, toque de queda, de lunes a viernes a las diez y media, los fines de semana a medianoche. Cuatro, se espera que limpies después de ti mismo y que ayudes en la casa cuando se te pregunte, igual que nuestros hijos. Cinco, no hay televisión, a menos que hayas terminado con la tarea. Seis. . . –No podía recordar la sexta regla de su suegro, pero no importaba. Edward tenía su propia regla que quería asegurarse de que decía alto y claro. –Las citas con Renesmee están fuera de la cuestión, así que ni siquiera pienses en ello. ¿Alguna pregunta?

–Sí, una. –El delincuente se inclina hacia adelante y mira a Edward directamente a los ojos con una sonrisa pícara. – ¿Qué pasa cuando rompo una de tus jodidas reglas?

Fin


Bueno pues este es el capítulo final. Quiero dar las gracias a todos aquellos y aquellas que han comentado, que me han agregado a su lista de alertas y favoritos durante todo este tiempo. Gracias de verdad, porque aunque seáis pocos me alegra que estéis aquí y que sigáis aun me alegra mucho mas. Este es el final de esta historia.

Pero me estoy replanteando escribir una historia mía que sea de mi autoría y sino pues intentare hacer otra adaptación. Que seguro que será publicada pronto.

Nos vemos en la próxima historia.

Un beso desde Andalucía, España.