Doble Drabble

Drabble.- KAITO Ga Uninstall

Su frágil cuello estaba en sus manos, al fin, Hatsune Miku, sería desinstalada de aquel lugar, al fin dejaría de molestar a su amo, al fin se libraría de ella.
Había acabado con Megurine, Gackpoid y los pequeños Kagamine.
Hatsune, Sakine y él eran los únicos que quedaban en casa.
El delicado cuello de Hatsune cedió, había aplicado tanta fuerza que su cabeza se había desprendido de su cuerpo y un brillante y falso líquido color carmesí manchó las rodillas del VOCALOID enloquecido.
—El amo, es solamente mío —dijo observando como la cabeza sin vida de Hatsune se desvanecía hasta reducirse a unos y ceros, al igual que su falsa sangre.
Se levantó y fue en busca de Sakine, la había dejado al final, ella había sido instalada después de él, ella fue la primera que quiso arrebatarle a su amo y por eso sería a la que torturaría más.
La encontró en la cocina, preparando alimentos para su amo, le irritaba que hiciera eso.
—Mei, ¡Juguemos juntos! —dijo el chico con una amplia sonrisa.
Meiko volteó a ver a su compañero, al verlo su sonrisa se desvaneció y el miedo se apoderó de ella.
—¿Qué te ha pasado? —preguntó alarmada al ver al VOCALOID masculino lleno de sangre de los pies a la cabeza.
El chico rió.
—Estaba jugando con los demás y digamos que todo se salió de control, cuando Luka y Gackpoid sacaron sus espadas, todo terminó mal cuando los gemelos se interpusieron entre ellos, lo que ocasionó que Miku perdiera la cabeza. —dijo sonriendo.
—¿De qué diablos hablas Kaito? —Preguntó con más miedo que nunca —¿Qué hicieron Kamui y Luka? ¿Los niños están bien?
Kaito rió.
—Claro que todos se encuentran bien, ahora todos dejaran en paz al amo porque ya están en un mejor lugar.
Meiko, salió de la cocina con cuchillo en mano, Kaito la estaba asustando y de seguro que había hecho una locura.
Kaito fue tras ella y entraron juntos a la sala.
Los ojos de Meiko se abrieron demasiado al contemplar la sala de la casa de su amo.
Kamui se desvanecía lentamente, su espada atravesaba su torso, había cometido seppuku, frente a él los gemelos se desvanecían con la espada de Luka encajada en sus cabezas, Luka tenía su látigo enredado en el cuello y se desvanecía en la alfombra y Miku estaba decapitada en una esquina, desvaneciéndose poco a poco.
Meiko apretó el cuchillo en su mano y unas lágrimas escaparon de sus ojos.
—¿Qué has hecho Kaito? —preguntó.
—Casi nada, ellos me han ahorrado gran parte del trabajo. —dijo orgulloso contemplando su obra.
—¡Eres un asesino! —gritó Meiko amenazando a Kaito con el cuchillo.
—Una chica tan lida, no debería empuñar así un cuchillo ni amenazar al chico que le gusta —dijo mirando fijamente a Meiko.
—¿Cómo es que…? —preguntó la castaña.
—Meiko, hermosa Meiko, te he dejado viva para juntos compartir al amo, yo sé que ambos podemos cantar todas sus canciones, no como un solo cantante, si no como dueto, como una bella pareja que se ama —dijo suavemente. —Vamos, Meiko suelta eso y ven a mis brazos —dijo sonriendo.
Meiko dudó, era cierto que estaba profundamente enamorada de ese chico, pero, él había matado a los otros, había matado a Kamui, a los gemelos, a Miku y a Luka esa chica tan linda que…
—Luka me robó una canción que el amo hizo para mí —susurró.
Soltó el cuchillo y abrazó al chico.
Kaito la tomó en sus brazos y la besó en los labios.
—Kaito, te amo —susurró la castaña cuando ambos se separaron.
—Yo también te amo —dijo —amo que seas tan ingenua —sonrió.
—¿Qué? —preguntó la castaña y acto seguido sintió un profundo dolor en la espalda.
Besó a Meiko, mientras terminaba su trabajo con el cuchillo y la dejó inconsciente sobre el piso de la sala, desvaneciéndose y marcando un error de sistema en sus ojos, al fin había terminado de desinstalar a cada uno.
Lo había conseguido, había acabado con todos los VOCALOID en casa, ahora era el único, ahora el amo solo lo amaría a él.
Sonrió y se sentó frente a la puerta esperando a que su amo llegara a casa.