Capítulo 5
Fujisaki Yusuke estaba hecho un desastre en su interior.
No sabía cuánto más iba a soportar la ira que tenía. Aunque mucho se manifestaba en la cantidad de lágrimas que estaba derramando en el suelo. Volteaba a ver a Himeko, que yacía acostada en el sofá desde hace rato (después de recostarla para iniciar el monitoreo de su salud), y luego volteaba a ver el monitor que seguía las palpitaciones de su corazón. Aun había señales muy débiles de éste, a pesar del estado comatoso en el que la rubia se encontraba.
Usui Kazuyoshi, por su parte, estaba reparando una de las últimas fallas del programa de computación del FVCR. Se hallaba tan concentrado, que no se daba cuenta de cuántas horas habían pasado desde que Himeko cayó comatosa, hasta ver el reloj de su computadora. Temía lo peor, sí. Sabía que en cualquier momento Bossun lo terminaría golpeando si no regresaba a su compañera a su propio presente en un corto periodo de tiempo. Sabía con exactitud cómo se pone de impulsivo cuando se trata del bien de ella (y de él mismo en su defecto).
Todo estaba en manos de una falla mínima y su reparación final. Si todo salía mal... la culpa la asumiría él. No era muy alentador para Switch, sobretodo porque ya había estado en ese lugar antes. Y aunque no lo demostraba con afecto, dentro de sí estaría muy dañado.
"Hi...Himeko...", decía Bossun, al tomarle su mano. Con una miraba que radiaba en tristeza, veía como ella no hacía nada en su contra por ese contacto físico. No había nerviosismo, no había una bofetada... nada. "Por favor… despierta…" decía el muchacho de los goggles, a puro murmullo y con una voz muy temblorosa… como si fuera lo primero y lo único que ella pudiera oír.
Al poco rato, unas señales azul y verde empezaban a parpadear desde la pantalla de Switch, lo cual le llamaba la atención, al probar el proceso computarizado del visor en medio de su reparación… Pero su sorpresa estaba más al ver el monitoreo de la salud física de Onizuka: como poco a poco su estado de salud estaba normalizándose.
El pelinegro estaba realmente sin palabras, ya que no pudo alertarle a Fujisaki lo que estaba pasando. Era todo muy repentino. Prefirió que él se diera cuenta por sí mismo.
"Himeko... yo... yo..." En un momento dramático para el chico de los ojos dorados... no pudo ver como el cuerpo de Onizuka empezaba a adquirir movimiento de nuevo.
"¡AGH! ¡Deja de llorar, Bossun!" comentó una voz femenina, tomando de sorpresa a los otros miembros del Sket Dan, sin embargo más a Yusuke. La rubia abría sus ojos, y aunque todavía no veía la luz del club o la luz del día, estaba recuperando cada uno de sus sentidos. Trató de levantarse de dónde estaba reposando, molesta por oír tanto lloriqueo de su líder, como si de su deceso se tratara.
El chico de pelo alborotado no sabía ni siquiera como expresar la montaña rusa de emociones que sentía en esos instantes "Hi... ¡HIMEKO!" Le gritó el líder del gorro rojo con goggles al ver a su compañera viva y sana. Tanta fue su emoción que nada más pudo abrazarla, lo cual sólo ruborizaba a Onizuka. Y así mismo, él sólo le llenaba de lágrimas su casi completamente desabrochado uniforme.
"¡Basta, basta, basta! ¡Me estás mojando!" señalaba ella, aunque en lo más profundo de su ser le gustaba, era bueno saber que ese chico llorón era su Bossun.
Como Fujisaki estaba en medio de un pasaje de felicidad, Switch, mientras tanto, estaba verificando algo en su computadora que no se había dado cuenta justo hasta ese momento. Unos minutos antes, al estar probando el proceso del visor justo después de la reparación de la última falla, había una señal que había rastreado cuando las luces empezaron a parpadear. Esta señal era semejante a la de su visor. Como es un proceso mínimo no muy notable para él, es algo que no sabía que existía en su programa antes. Pensaba que, lo más probable es que 'algo' le hubiera ayudado, sin embargo, al poco tiempo en que lo rastreó, a los pocos segundos desapareció. No quedaba mucho que le pudiera determinar que o quien hubiera sido esa ayuda externa, aunque no quiso descartar que sólo fue un proceso del que ignoraba su existencia.
Bossun era de esos chicos que no le gustaba que le dijeran llorón, pero estaba agradecido que Himeko estaba bien. Pero no veía lo nerviosa que Himeko se sentía sólo con que él la tuviera en sus brazos.
"Oi, ¡Switch! Quítame esta cosa, ¿sí?" decía la rubia al darse cuenta de que ninguno de los dos todavía le quitaban el visor.
[Afirmativo.] Contestó el muchacho de lentes, por medio de su sintetizador de voz, al dirigirse a la joven ex-delincuente para poder zafar los mecanismos del FVCR. A lo que Onizuka estaba contenta en oírlo de esa forma. Aunque una parte de ella extrañaba oírlo hablando como un ser humano normal. Vaya que no tenía ni idea de cuándo sería eso de nuevo.
"¿Eh...?" decía ella un poco sorprendida, al momento en que Bossun la soltó, y en que volvió a recuperar su vista normal al momento en que Switch le retiró el visor de su cabeza. Revisó su cuerpo y sintió como traía todavía algunos aditamentos del sistema DIY de monitoreo que le pusieron Fujisaki y Usui en su pecho y en sus brazos, los cuales se los quitó de a golpe. "¿Me extrañaron, no es así?" Sabía que no debía estar sorprendida... ni le era de extrañarse que los dos muchachos lo hicieran, hubieran pasado horrores si ella no hubiera regresado de esa forma. No podía evitar sonreír a sus amigos.
"No sabíamos que iba a pasar contigo, Himeko..." Fujisaki trataba de sostener sus lágrimas pero no podía, estaba muy feliz de que no hubiera pasado nada con ella. "Oye, ¡sigues mojándome, imbécil!" Como reacción natural, la joven de Osaka le dio una bofetada en su cara (toda sonrojada) para alejarlo de ella.
[¡Y esa es nuestra Onizuka Hime, damas y caballeros!] señalaba Switch en su computadora con uno de sus tonos más chillones, como si de un juez de una pelea se tratara.
Onizuka dio de nuevo un breve chequeo a su mano con la que había lanzado a Bossun a casi el otro lado de la habitación (sintiendo el golpe que le dio) y luego lo hizo a su cuerpo antes de poder volver a admirar a sus compañeros de clase y seguirles sonriendo, emocionada. No estaba muerta, y no era un sueño. Había vuelto a casa.
"Ah... por cierto... ¿cuántas horas estuve así...?" preguntaba ella con curiosidad, rascándose la mejilla con un poco de pena.
[Unas 4 horas.] Respondía Switch al verificar en su computadora el tiempo transcurrido. Himeko sólo lo veía detenidamente cuando éste, ignorante de lo que había pasado en el 'futuro' y como ella recibió su ayuda, sólo se quedaba con una expresión confundida (en su de por sí siempre cara estoica) expresando: [¿Pasa algo?]
La muchacha sólo negó con la cabeza y dijo: "Nah, todo está bien." Parecía que todo había vuelto la normalidad para el Sket Dan, cualquier tipo de resentimientos que hayan surgido mientras ella estaba fuera, parecían no existir. O eso es lo que ella quería pensar de verdad. Eso era suficiente para ella saber que todo lo que pasaba en ese momento, había cambiado el futuro que ella había visitado.
"Oi, oi, ¿y qué viste? ¿Qué podría pasar en 10 años?" Preguntaba Fujisaki al sobarse su mejilla, después de la bofetada que recibió. El muchacho con la gorra roja estaba muy curioso para saber aquello. A lo que Himeko respondía con sorpresa y con algo de melancolía, mientras dudaba seriamente en hablar sobre aquello, siguiendo parte de las indicaciones que el quizás-futuro Usui le había señalado.
"Mhmmm..." Pensaba ella, para luego bajar su cabeza. Quizás... quizás sólo podía hablar de algunas cuestiones hipotéticas.
"¿Si les dijera que por una estupidez el Sket Dan se separara?" Switch se pasó a dónde Bossun se había sentado mientras ambos se quedaban un poco curiosos acerca de esa aclamación un poco sorprendente. Se miraron entre ellos ya que, si las cosas hubieran escalado a algo mayor como lo que pasaron durante esas horas, era factible que algo similar hubiera pasado. Pero ellos no podían llamarle a aquello como una 'estupidez'.
Fujisaki fue el primero en responder, inseguro de responder de la forma correcta. "Pero nunca nos separaríamos por algo semejante, ¿sabes?" Exclamó él con toda seguridad. "Aunque esté obvio que antes de la graduación... todo variaría."
[Él tiene razón, Himeko. Aunque siempre terminemos peleando por alguna que otra tontería... No creo que nos separaríamos sólo por algo que siempre pasamos por alto.] Le contestaba Switch, también seguro de sí mismo, con su laptop en mano.
"Además" añadía el joven de pelo alborotado, algo sonriente. "Nuestra amistad no terminaría así porque sí. Por una simple estupidez."
[El futuro no está escrito. Y eso no será nuestro destino. Lo que te mostré o el viaje del tiempo que hiciste es sólo una posibilidad de lo que cualquier obstáculo nos traería a cualquiera de nosotros.] Comentaba Usui.
"Además, tú estás bien, ahorita, ¿no es verdad? Estás de vuelta." Le añadió Fujisaki.
Himeko sólo quería llorar a lado de esos dos. No tenían ni una pizca de idea acerca de como todo el flujo de emociones y nervios que ella vivió eran tan reales que apenas podía sostenerlos, pero recordaba que era mejor no decirles acerca de todo lo que experimentó: Sobre que gracias a ese invento, y por ella, el club se terminaría. Sobre la renuncia y la presión de culpa de Switch. Sobre el término de amistad entre ellos. Sobre ella y Fujisaki casándose. Sobre Usui en general. Sobre que, aunque ellos dos fueran felices, y el otaku fuera feliz por su lado, tendría un grano de culpabilidad todavía sobre él.
Se sentó en medio de Bossun y de Switch, y los abrazó con mucho cariño. "Yo sólo sé que seré feliz siempre al lado de ustedes dos. Y no quisiera que eso cambiara nunca más."
Siendo apretados por la fuerza de la antigua Onihime, ambos muchachos sólo se expresaron confundidos acerca de la rara actitud de la ex-delincuente.
[Himeko, ¿puedo hablar contigo un poco antes de que te vayas?] le indicaba el muchacho de las gafas a Onizuka mientras iban guardando sus cosas. "Bueno, yo me adelantaré. Mamá y Rumi me han de estar esperando furiosas como fieras por no haberles llevado algo del mandado que me pidieron, temprano." Señalaba Bossun mientras se ajustaba su mochila al hombro, e iba por delante. Cerrando detrás de él la puerta del salón.
Himeko estaba agradecida de que Bossun no se veía muy molesto ni nada por el estilo. El mismo Bossun de siempre.
Usui al ver que el líder del grupo de ayuda para el instituto había marchado, no sabía como empezar a hablar con Himeko, pero quería confirmar unas sospechas suyas.
[El futuro que te mostré con el visor... fue el resultado de esto, ¿no es así?]
Al ver como Himeko actuaba sólo con oír esa sospecha, ella sólo desviaba la mirada para luego contestar silenciosamente, con una expresión melancólica, un 'Sí'. Con eso aclaraba la mayor de sus dudas, al otaku y casi genio tecnológico.
[El visor lo hice con el propósito de ver que tipo de decisiones tendríamos en estos momentos y ver como afectarían a nuestro futuro. Si lo que pasamos se hubiera extendido más... si tú no hubieras vuelto, quiero pensar que algo malo pasó en lo que viste. ¿O me equivoco?]
"..." ella sólo se quedaba callada. A lo que vio como también Usui tenía una mirada algo melancólica pensando en como responder. [Entiendo que no nos hayas dado muchos detalles. Conociendo a Bossun, hubiera explotado en seguida. Pero así mismo, he de decir que estoy muy agradecido de que esto se hubiera resuelto de una forma rápida, y que no se hubiera puesto todavía más largo o extenso.] La antigua delincuente sólo vio como respiraba de forma honda, era como si le hubiera quitado un peso de encima.
[Fue una falla de mi parte.] Volvió a teclear, con obvia decepción en su sentir. [Fue una falla mía no verificar que tanto tiempo podía abarcar el visor en forma de prueba antes de usarlos como parte de mi 'experimento'.]
"No, Switch... de verdad... mira... no creo que debas culparte de algo innecesario. Al fin y al cabo estoy aquí de nuevo con ustedes, ya que tú me trajiste de vuelta. He de pensar que esas 4 horas fueron algo tediosas para ustedes."
Él sólo afirmaba contestando: [Trabajé como un loco, así que no lo niego. Pero si quieres saber mi opinión, fue Bossun quien lo pasó peor. Aunque he de decir, que no quería perderte tampoco. Arriesgar nuestra amistad por haber creado el visor, hubiera sido mi última opción. Estoy aquí gracias a ustedes dos. Todo hubiera sido en vano si no fuera de ese modo.] Himeko sostenía un par de lágrimas, porque la conversación le resultaba algo familiar. Hubiera querido oír a Switch un poco más sincero, pero sabía que él no era así de expresar tanto afecto sin tener esa computadora en medio. De todos modos, tanto él la ayudó en ese presente... como también una posible versión suya del futuro.
Limpiándose un poco los ojos, la muchacha se volteó a verlo, para decirle con toda sinceridad: "Gracias, Switch."
El otaku se mostraba un poco confundido. "Soy yo la que debería agradecerte, y siento que no lo he hecho lo suficiente."
[¿Por qué exactamente?] configuró él en su laptop. Ella sólo sonreía y sonrojaba un poco. Y se mantuvo cabizbaja por un poco rato. "Supongo que por todo realmente. El visor sí me ayudó a darme cuenta de algo. Pase lo que pase, debemos permanecer juntos. Cada quien por su cuenta encontrará la forma de encontrar su propia felicidad." Esa última línea iba dirigida al muchacho de las gafas, por la forma en la que el Switch adulto que conoció se expresó ante ella.
[Eso es suficiente para mí. No soy una persona que se rinde tan fácilmente hasta hallar una solución inmediata. Y quiero pensar ahora que lo que pasó era nada más una posibilidad de muchas más.] Pausó, un poco orgulloso, para luego mirarla fijamente, como si tratando de sonreír se tratara. [Me alegra saber que estés bien. Yo sólo cumplía parte de mi deber como un amigo que no quería perder a una valiosa amiga como tú.] Decidió tomar una pausa y seguir guardando y a punto de apagar la computadora principal del cuarto.
"(Si tan sólo supieras...)" pensaba la rubia al ir adjuntando su mochila junto a ella, para antes de marcharse. Pero un pensamiento cruzó su mente y como ya las cosas estaban bien entre ellos dos también, sólo sabía que debía hacer algo. "Oye... por cierto... tu voz natural suena muy bien... y bastante cariñosa sobretodo cuando no tienes la computadora de por medio. Lo cuál me es de sorprender... que hayas conseguido una buena novia de esa forma, también." decía sólo para tantearlo un poco antes de irse. "Ya me voy, se está haciendo tarde, ¡nos vemos mañana!" La forma alegre y traviesa en la que Onizuka Hime se fue del cuarto sólo hizo dudar un poco al también conocido como la base de datos de Kaimei.
Le tomó varios segundos a Kazuyoshi responder: [¿Cariñosa? ¿Sin la computadora de por medio? ¿Novia?] Él no caía tan fácil en el tanteo de Onizuka, y menos así con otras personas... pero, debía admitir que tenía una fuerte curiosidad sobretodo por lo último que había dicho. Sí, sabía que quizás su enunciación de un 'nunca' en el amor era un poco exagerado... y sabía que, de todas formas, el futuro al que Onizuka había ido era sólo un probabilidad de miles, dependiendo de lo que hubiera pasado en esa habitación. Sin embargo, debía admitir, estaba curioso. A pesar de que en un inicio él señaló que no quería probarlo consigo mismo.
Dio un breve chequeo al visor y trató de probarlo, sabiendo que había corregido muchos de los errores del programa en un viaje tan longevo de tiempo. eligió una estimación de tiempo entre 5 y 10 años, con una brevedad de visita de unos 4 minutos.
"(Sólo un vistazo.)" Pensó para sí sólo. Estaba sólo tentado a ver que pasaría con él en ese periodo de tiempo. Aunque quería dejar en claro que 'el futuro no iba a ser de esa forma' o de que 'el destino no existía'.
Era claro para él que lo que pasó con Himeko fue un error garrafal y por lo tanto, sabía que sólo iba a ser una simple simulación como lo intencionado originalmente. Sin interacción a propósito y con una sola palabra en mente que era ' OFF'. Hizo todo de forma automática bajo su propia orden. Sus sentidos se apagaron hasta encontrar la luz en un escenario que no reconocía de algún lado.
Era una cafetería por lo que podía ver a simple vista. Y él ahí se encontraba, sentado tecleando en una laptop. Al principio pensó que sólo era una extensión de su yo actual... pero así mismo, había dos tazas de café en la mesa dónde estaba sentado. ¿Estaba esperando a alguien?
"¿Me tardé mucho?" Su yo del futuro no despegaba la mirada de su laptop, pero sólo podía ver como una mujer, de su misma edad, se sentaba al frente suyo. La voz la reconocía de algún lado. Oyéndose decir, "No, la verdad, no. No llevo mucho rato aquí tampoco." No le era de sorprenderse... hasta el momento en que su yo adulto dejaba la laptop a lado, y al verla claramente, simplemente no podía creer quien era la mujer que veía enfrente suyo, para su horror. "Te ves espléndida." Le decía él, con su voz natural. "No debes halagarme mucho, Kazuyoshi... apenas y pude peinarme hoy..." le contestaba ella. "Esa es la naturalidad que me gusta de tí, ..." Antes de pronunciar el nombre propio de la mujer que claramente reconocía, Switch envió una orden de 'apagado' inmediato de forma pensativa.
Al quitarse el visor, sólo se quedó pensativo sin expresión alguna. ¿Qué demonios había ocurrido ahí? ¿Él y ella...?
[...] No pudo ni siquiera teclear su reacción. Lo único que terminó haciendo fue sacar una caja de cartón del escritorio. Metió el visor ahí y todavía sacó una caja más grande la cuál terminó sellando, para luego guardarla en uno de los lockers que había dentro del club. Convencido que sólo se trataba de una posibilidad de un futuro, deseaba claramente que eso nunca fuera a pasar.
[Será mejor que destruya ese visor mañana.] Tecleó para sí mismo. Después de eso suspiró de forma molesta, y apagó su laptop. Era obvio, en cierto detalle que todavía estaba molesto con lo que vio. Era exactamente lo menos que esperaba. Y al final, apagando no sólo la computadora principal, sino las luces del cuarto, sólo se marchó cerrando el salón del club.
La brisa del atardecer era algo bastante tranquilo para Himeko. La hacía respirar de forma muy profunda porque ese era el aire que más extrañaba en su presente. aunque hayan sido sólo cuatro horas en el mundo real... más el resto de una mañana en el futuro... parecía que había pasado mucho tiempo para ella.
Sin embargo, no podía dejar de sentir un momento bastante embarazoso, ahora que había alcanzado a Yusuke en el camino a su casa. A pesar de que ésa no era ni la primera vez que ambos se iban caminando juntos, poco a poco ella recordaba lo que era estar junto a él de un posible futuro.
Bossun, ignorante de lo que había pasado en realidad, tenía todavía curiosidad acerca de lo que ella había vivido y sentido en esos diez años. "¿Y qué más pasó allá?"
La rubia sólo se sonrojaba un poco, pero era capaz para desviar la vista sin que el chico de pelo alborotado la viera de esa forma. "No mucho, en realidad. Sólo... bueno... puedo decirte que si me termino casando... y eso... pero no encontré mucho detalle de lo que me gustaría hacer en la Universidad o lo que pasaría conmigo después." contestó ella de forma muy breve.
El muchacho colocaba sus brazos cruzados en la nuca y sólo pudo expresar: "Bueno, ni modo. Para serte franco... eso mismo de saber que quieres llegar a ser pronto lo vas a descubrir tú sola. Además, ya sabes como es Chuuma-sensei y como nos quiere asustar con eso de 'les queda menos de un año para decidir su futuro'." Imitaba él, de forma perfecta, la voz del asesor de su grupo y del club. "Además... ya oíste a Switch... ese futuro puede o no puede ser. Todo puede ocurrir así de simple."
De repente, Bossun dejó de hablar sobre ella, y tuvo también un poco de intriga hacia él. "¿Y qué hay acerca de mí?"
La chica de Osaka no podía creer lo que él le estaba preguntando. "¡¿Cómo... cómo que qué hay acerca de ti?!" se detuvo ella, un poco sonrojada.
Él se detuvo también, riendo un poco. "Me refiero a qué es lo que haría yo." Luego le preguntó él de forma seria y ya no jugando tanto: "¿Qué haría yo en el futuro?"
Onizuka sólo se sonrojó... no quería mencionarle nada al respecto de que, por lo menos en ese futuro, se iba a casar con él. "Digamos..."
"¿Digamos?"
"Digamos que tu trabajo sería muy genial..." volteaba hacia otro lado, evitando la vergüenza que mostraba...
"¿Cómo qué, eh?" le preguntó Bossun, un poco insistente. "Un... un policía... o detective..." mencionaba ella en voz baja, todavía apenada.
"WOW, eso es fantástico... No es que lo viera venir, pero... es algo que realmente siento que podría hacer... aunque no es en definitiva el camino que yo elegiría... No aún, por lo menos..." Himeko le interrumpió un poco, al verlo todo emocionado, sabía que debía preguntar algo acerca de lo que pasó, y que en definitiva la estaba molestando. Conocía a Bossun. Y Switch también se lo clarificó: Era un chico muy impulsivo, y pudo haber explotado así de fácil en el momento. Si se tratara de ella... Las cosas hubieran salido tan mal, que hubiera pasado lo que a ella le tocó experimentar.
"Mhmm... ¿Te puedo preguntar algo?"
"Adelante... ¿tiene que ver con lo mismo que nos dijiste hace rato?" recordaba él.
"Un poco... de hecho..." Miró ella a otro lado, tratando de sacar las palabras exactas para obtener una afirmación honesta de él. "Dado a todo lo que me pasó... ¿Hubieras terminado el club por mí?" Expresaba ella, pensando bien cómo había hecho la pregunta: "Quiero decir, ¿tú separarías el club por si algo me pasara o por mi salud?" Estaba sonrojada porque parte de ella sabía que no había formulado bien lo que quería mencionar... aun así, dado al silencio que Fujisaki sostenía... sabía que había puesto a pensar al muchacho.
"A decir verdad..." Bossun, quien se arreglaba la mochila que cargaba, no la veía directamente de frente pero se estiraba un poco antes de seguir su camino. "Soy capaz de hacerlo... Sí, probablemente lo haría."
No era como si era la respuesta que la rubia ex-delincuente menos esperaba, pero luego él continuó: "Hay veces... en que los inventos de Switch... o inclusive, los inventos de Chuuma-sensei... me preocupan. No sé que es lo que haría si algo les podría pasar a ustedes... o a mí, si de repente ocurriera algo de lo que ni siquiera estamos preparados para vivirlo. Trabajamos juntos en todos los problemas que enfrentamos y los que resolvemos... Lo que pasó hoy... debo de admitirte que me dio miedo verte así de delicada." Así, concluyendo lo que sentía Fujisaki en esos momentos, él empezó a caminar de nuevo por el pavimento.
"Bossun..." era lo único que Himeko alcanzaba a pronunciar, al reajustarse también la mochila que traía.
"Pero... estás bien, ¿no? todos estamos bien. Eso es lo que importa, a fin de cuentas." Complementó el chico de los goggles en la cabeza, al verla, su expresión era tan pacífica y sonriente.
"Sí... así es." Le respondía Onizuka "(No quisiera que nuestra amistad entre los tres terminara así de a golpe... nos queda mucho que experimentar y todavía mucho que vivir.)" Pensaba ella, a lo que su expresión cambió cuando oyó a Bossun exclamar: "Preocupémonos mejor por el presente."
Himeko sonreía de oreja a oreja, oyéndole decir ese enunciado, exclamando un '¡Sí!' por su lado, y recobrando también su paso tras él.
...A lo que en medio del camino, Himeko recordó lo que se había quitado de a golpe cuando regresó al presente. "O...oye... me pusieron de esas cosas que los doctores usan para tener en chequeo los latidos cardíacos de un paciente, ¿verdad?"
"Ah, sí. Switch hizo uno por su cuenta... juro que esa cosa lucía como el de un profesional..." le respondía Bossun.
"Y... me pusieron uno en el pecho... ¿verdad?" Poco a poco, ella recordaba que, de hecho, su blusa estaba algo desabrochada también...
"Eh... ah... sí... por qué... uhm..." Bossun respondía nerviosamente, ya que sabía a dónde estaba yendo esta conversación. "Eso significa que fuiste tú quien abrió mi uniforme y..." El ambiente se sentía pesado porque Himeko estaba manifestando su vieja identidad como la legendaria Onihime, y Bossun le tenía miedo al hecho de que estaba por golpearlo por ser un 'pervertido' (un claro malentendido). Así que decidió correr antes de que ella lanzara su furia sobre él por abrirle la blusa y casi abrirle el sostén (en realidad, ese último caso fue tanto culpa de Bossun como de Switch), sólo por estar preocupado por ella.
No es que Himeko sintiera mucha furia por ese acto, ya que sabía que ambos chicos estaban cuidando de su bienestar para que pudiera regresar sana y salva. Así que, mientras seguía a Bossun con su bastón de hockey de campo, Kunpumaru, ella reía porque... al fin y al cabo, debía disfrutar de su tan adorado presente y ver hacia adelante, con el frente en alto. Todavía les quedaba mucho que vivir como el Sket Dan, no le quedaba duda.
Fin.
Notas: ¡Y con esto concluyo FVCR! ¡Gracias por acompañarme desde el inicio de mi travesía! Fue muy divertido escribir esta historia de principio a fin.
Ahora sí, mis aclaraciones finales sobre la historia. El final lo estuve retrabajando un poco. Espero que por lo menos quede concreto tanto de parte de Switch como con la de Bossun. Así también, no me despegué de como lo de las decisiones del presente iban a perjudicar el futuro. O bien, viceversa. El Switch del futuro tenía claro algo, con su ayuda, el pasado cambiaría. Tengan eso en mente como la paradoja que cambió ese futuro.
¿Me podrán creer que el final original lo tenía justo al momento en el que Switch se deshacía del visor? Claro que debía extenderlo, me gustó mucho al detalle de que por un simple tanteo de Himeko, él fuera el último probador del FVCR. Digo, si Bossun tuvo su experiencia y Himeko también, ¿por qué él no?
Debo añadir una sincera confesión. Cuando creé el plot de esta historia, todavía no había alcanzado el capítulo en el que el Director del Consejo Disciplinario de la Escuela les hiciera la misma pregunta: ¿qué pasaría si el Sket Dan se separara por unas simples trivialidades? por lo mismo que le había ocurrido a él lunarias atrás (aunque la edad medio sí le afectó la memoria, si saben a que me refiero en realidad). xD
Muchas gracias por su lectura y por sus reviews. Espero pronto seguir trabajando con historias para los miembros del Sket Dan así como tratar de trabajar con el resto del cast de la serie (ya tengo varias ideas que están medio concretadas, así que espero de verdad que sea más pronto de lo que creo).
¡Espero que me sigan acompañando en mis demás trabajos posteriores!
