CAPÍTULO 4
Encuentra a tu Maestro
- ¡Atención, holgazanes! Hora de ir al punto de reunión con Chris.-
El Chef entró en la choza de los estudiantes con una imperiosa rabieta, abriendo la puerta de una patada y arrojándoles un balde de agua helada a los recién levantados campistas. Tras hacer lo mismo con los mentores, los alumnos pudieron oír también sus gritos de sorpresa por tan desconsiderado despertar. Zoey, empapada de la cabeza hasta los pies, se quitó unos húmedos mechones de la cara y se dispuso a salir para encontrarse con Gwen.
-CONFESIONARIO DE ZOEY—
- Después de lo que pasó ayer, estoy más segura que nunca de que debo mantenerme tanto tiempo como pueda en el juego. Si me eliminan, no solo no obtendré el deseo, sino que todos estarán pronto a la merced de Mal. No puedo dejar que los otros se enteren de que ha vuelto, pero sí debo mantenerme ayudando a Mike.- Suspiró.- Solo espero salir ilesa de esto, admito que le tengo pavor a ese sujeto. ¿¡Pueden culparme!?-.
Igual de mojada que ella, ya en el punto de reunión, Gwen la esperaba con cara de pocos amigos. Tenía unas ojeras del tamaño de dos balones de fútbol y bostezaba insistentemente. Obviamente, no había pasado una buena noche. Por su parte, Anne María llegó sumamente descansada y radiante. Parecía estar de un humor excelente; le dedicó a Zoey una mirada confiada y pasó de largo hasta ponerse cerca de Topher, quien se cruzó de brazos al verla.
- ¿A qué se debe esa actitud tan relajada? Te has quedado sin alumna, amiga.- Le dijo Topher con una educada pero hipócrita sonrisa de modelo.-
- Yo no diría que eso es una mala noticia, ¿acaso no viste a esa chiquilla?-. Se mofó.- No me llegaba ni a los talones, no es tan fabulosa como otros prospectos de alumnos.- Culminó viéndolo inquisitivamente.-
-CONFESIONARIO DE TOPHER—
- Oh, ya sé por dónde vienen las intenciones de "Cabello de hierro".- Imitó unas comillas aéreas.- Quiere que hagamos equipo porque de lo contrario se irá a casa esta noche. Pues bien, quien decidirá si eso le conviene a alguien seré yo. ¿Acaso cree que estoy tan desesperado?-.
- Oye, chico vaselina, el agua que lanzó el Chef arruinó tu exquisito peinado.- Scott bromeó cerca de Topher, levantando un meñique en un sarcástico gesto insultante, pretendiendo ser educado. Acto seguido, le revolvió el cabello con una mano.- Veremos si en este desafío logras hacer un mejor trabajo.- Dijo antes de reírse.-
Topher, evidentemente afectado por haber sido tocado con tan poca consideración, apretó los dientes y vio a su mentor con ojos hastiados.
-CONFESIONARIO DE TOPHER—
- Bueno, quizá solo un poco desesperado. Ese granjero me pone de los nervios, y si tengo que elegir entre él o la chica con el maquillaje de payaso…-. Colocó ambas manos frente a él, como si en cada una de ellas estuvieran sus opciones.- Ah, no es que ninguno sea precisamente bueno, pero al menos Anne María no tiene los modales de un cerdo de campo…ni huele como uno.-
Chris llegó en un jeep conducido por un pasante, trayendo en el asiento trasero unas pequeñas bolsas que, los campistas supusieron, serían para el desafío de aquel día.
- ¡Buenos días, víctimas! Espero que hayan pasado una noche tranquila. ¿Eh, Zoey, Mike?-. Preguntó, guiñando un ojo en un obvio intento por ridiculizarlos.-
Los dos aludidos miraron hacia otro lado y trataron de ignorar las miradas que les dedicaron sus compañeros de equipo. Shawn, pensativo, examinó la situación desde su propia perspectiva.
-CONFESIONARIO DE SHAWN—
- Muy bien, ordenemos los hechos. Mike está en una relación sentimental con Zoey. Es decir, ¿podrían ser más obvios? Yo vi las temporadas donde ellos estaban, pero aparentemente estaban peleados al inicio de esta. ¿Saben qué habría hecho yo? ¡Hacerle creer a todo el mundo que seguía peleado con mi novia! Habría sido lo más inteligente. Ahora todo el mundo sabe cuál es su debilidad.- Se cruzó de brazos en postura de juez.- Mi caso es diferente, Jasmine jamás podría ser una debilidad. Ella es la competidora femenina más fuerte, estaré concentrado en el juego gracias a que confío en sus habilidades. ¡Ella es el rostro de la supervivencia!-.
- A ver, Shawn, ¡Atrapa!-. Chris le lanzó una de las bolsas y él, ágilmente, la atrapó con una mano.-
- ¿Qué es esto?-. Al inspeccionar en su interior, sintió un pinchazo de dolor.- ¡Ahhh! ¿Pero qué…?-.
- Estas bolsas contienen las que serán sus armas para el desafío de hoy, ¡dardos con veneno paralizante!-. Mostró un dardo en sus manos, dejando que el pasante lanzara el resto de las bolsas a los otros campistas.-
En cuestión de segundos, la mano de Shawn pareció desconectarse del resto de su cuerpo y la gravedad la hizo caer, ante el horrorizado rostro del muchacho. Sin importar cuánto tratara de moverla, su mano estaba como muerta.
- ¡Oh, vamos! Ya habíamos usado los paralizantes antes, Chris.- Se quejó Heather, recordando su desafortunada visita al Serengueti en la tercera temporada.-
- Así es, Heather, solo que esta vez, el veneno es mucho más fuerte. Los efectos paralizantes del que usamos en "Gira Mundial" duraban un máximo de cinco minutos, mientras que este tiene un máximo de tiempo entre cinco horas hasta… un tiempo indefinido.-
- ¡¿Un tiempo indefinido?-. Exclamó Shawn, ahora más aterrado.- ¿Quieres decir que podría no volver a usar mi mano?-.
- Los pasantes en los que probamos sus efectos siguen estando en período de observación. Al final del desafío responderé tu pregunta con gusto.- Se excusó Chris con una sonrisa diplomática.-
Jasmine frunció el ceño y se guindó su bolsa al hombro. Estaba molesta por no haber ganado el desafío anterior, a pesar de haberlo ideado ella, y ya se estaba hartando de la crueldad de Chris. A su lado, Dawn la miró algo preocupada.
-CONFESIONARIO DE DAWN—
- Jasmine tiene un corazón muy puro, pero su personalidad dominante hace que sea muy fácil de afectar. Me pregunto cómo puedo ayudar a una persona así. Hasta el momento no ha sido necesario aconsejarla ni ser realmente su "mentora", pero sospecho que su dependencia hacia Shawn podría traerle inconvenientes.- Culminó con una mano en su mentón, considerando lo que había observado en su alumna.-
- Muy bien, McLean, explica el reto de una vez.- Lo urgió Jasmine con tono autoritario. Le dedicó una sonrisa rápida a Shawn, en una silenciosa promesa de que vengaría su mano adormilada.-
- Como habrán notado, solo los alumnos han recibido las bolsas llenas de dardos. Esto es porque ustedes serán los participantes de una cacería sin cuartel por toda la isla, en un intento de hallar a su propio mentor, quien permanecerá escondido en cualquier zona que elija hasta que su alumno lo encuentre.-
- ¿Y no es algo absurdo suponer que nos esconderíamos de nuestros propios alumnos?-. Intervino Alejandro, todos estuvieron de acuerdo en que aquello no tendría lógica.- Además, siendo justos, ahora los "Manipuladores" tienen más miembros que los "Supervivientes". Después de todo, Dave y yo ahora nos les unimos.- Ciertamente, tras ganar el anterior desafío, ellos dos habían podido unirse al equipo de su preferencia.-
- Es por eso que los mentores recibirán estos lindos brazaletes.- El pasante dispuso los objetos alrededor de las muñecas de los mentores. Una luz roja parpadeaba sobre la metálica superficie del aparato.- Si uno de los cazadores que no sea su propio alumno se acerca a menos de 3 metros de ustedes, recibirán una leve descarga eléctrica.- El término "leve" fue reconocido como el más fuerte de los sarcasmos.- Eso garantizará que estarán decididos a esconderse para asegurar su bienestar físico. Los alumnos pueden usar sus dardos como mejor consideren. Si traen a más mentores a parte del suyo propio, contará como un punto adicional para su equipo. Aquel equipo que logre traer a más mentores a la cascada, será el ganador. La diferencia de número puede ser un problema, pero eso es lo que hace que deban usar sus dardos con sabiduría.- Explicó el presentador.- Anne María, como estás sin pareja para este desafío, puedes esconderte cuanto gustes. Si ningún equipo te encuentra, no podrás otorgarles puntos. Recuerda que, sin embargo, tienes hasta la próxima ceremonia de eliminación para encontrar un nuevo alumno.-
Anne María sonrió para sus adentros y lanzó una mirada en dirección a Topher.
-CONFESIONARIO DE ANNE MARÍA—
- Puede que no esté siendo nada discreta, pero es lo mejor. El niño bonito es el único de este elenco sobre el que parezco ejercer alguna clase de control, y dado que mi Vito aún no ha vuelto a aparecer, debo tomar lo que esté a mi alcance. Lo siento por ti, Scott.-
-CONFESIONARIO DE SCOTT—
- Ya sé lo que Anne María está haciendo, ¿De verdad cree que puede robar a mi alumno así como así? Le demostraré que se equivoca.-
- En las bolsas también hallarán las llaves para quitar los brazaletes de las muñecas de sus mentores, de ese modo podrán correr juntos de regreso a la cascada. Muy bien, mentores, hora de esconderse en el bosque. Sus alumnos deberán hacer uso de sus conocimientos sobre ustedes para encontrarlos: ¿Cómo piensa su mentor? ¿Qué estrategia usaría? ¿En dónde se escondería? Tienen una hora para encontrarlos. ¡Mentores, a correr!-. El Chef hizo sonar el mismo cañón del desafío anterior, esta vez sin tomar desprevenidos a los mentores, quienes salieron disparados en diferentes direcciones. Los alumnos, por su parte, tomaron algunos dardos y salieron tras ellos apresuradamente.- ¡Activa los brazaletes, Chef!-.
Al presionar un botón de un control remoto, las luces de los brazaletes se activaron, manteniendo una brillante luz roja encendida. Casi al instante, Gwen sintió una descarga que por poco la hace caer al suelo, electrizándola por completo. Lanzó un aullido adolorido y notó que había sido porque Jasmine se encontraba muy cerca de ella. Aceleró el paso para escapar el dolor y se mantuvo fuera del alcance de la alta muchacha. Su primera reacción fue subirse a la copa de un gran árbol. Allí al menos pasaría un tiempo antes de que alguien la descubriera. Respiró entrecortadamente y trató de calmarse. La mala noche que había pasado había robado algunas de sus energías.
- CONFESIONARIO DE GWEN—
- Puede que suene algo desconsiderado de mi parte, pero no le he contado a Zoey el porqué decidí jugar en serio. Ya he admitido que quiero ayudar a Duncan a salir de la prisión. Quizá sé de él porque hemos estado en contacto vía cartas… y mensajes… y llamadas… y tal vez he ido a visitarlo un par de veces… ¡Pero no es porque piense que esa relación tiene salvación! Tenían que ver lo miserable que se siente en ese lugar. Pero si le digo eso a Zoey, puede que pierda su respeto hacia mí. Después de que le insistí tanto en que no se volviera loquita por Mike… no tengo moral para decirle qué hacer. Solo espero que ella me encuentre pronto.-
Dave corría por el bosque, viendo hacia todas partes. Alejandro era muy rápido y ágil. ¡Podría estar en cualquier parte! No tenía ni idea de dónde se suponía que debía buscar. Un movimiento en unos arbustos llamó su atención y se apresuró a disparar uno de sus dardos. Un grito femenino lo hizo reaccionar, al menos le había dado a alguien. Por lo visto, se trataba de otro alumno.
- ¡Dave!-. Gritó Sky, saliendo de los arbustos con un dardo clavado en su brazo derecho.-
- ¿Sky?-. Tras la sorpresa, Dave enseñó los dientes con una feroz expresión. Estuvo a punto de lanzar otro dardo por reflejo cuando la chica imploró por piedad con la mirada.-
- ¡Espera!-. Le dijo, levantando el brazo bueno en señal de paz.- Estamos en el mismo equipo, ¿recuerdas? Desde que ustedes ganaron el último desafío, Chris los colocó con nosotros. Si ambos llevamos a nuestros mentores, garantizaremos dos puntos para los "Manipuladores".-
- Y tú sí que sabes de manipulación, ¿eh? Ni siquiera se te ocurra besarme para que haga una alianza contigo.- Casi le escupió las palabras antes de darse la vuelta para seguir su camino.-
Desesperada, Sky corrió junto a él y caminó a su paso. Su brazo ya no formaba una comunión con el resto de su cuerpo. Con ese defecto, no tendría tanta ventaja. Lo mejor sería ir en grupo.
- Nuestros mentores son, probablemente, los que más parecido piensan en todo el programa.- Empezó a decir ella.- Estoy segura que encontraremos más rápido a Heather y a Alejandro si vamos juntos.-
- ¡Ni hablar! No caeré en tus trampas otra vez.-
- Espera, Dave…-.
- ¡No quiero oírte!-.
- ¡Dave!-.
- ¿Acaso no me oyes? No quiero ir junt…-. Sus palabras se vieron interrumpidas por la sensación de que iba a ser atacado.-
De la nada, un dardo volador iba apuntado a su pierna, pero Sky reaccionó lo suficientemente rápido como para que el dardo la alcanzara a ella en vez de a Dave. Desde lejos, Shawn hizo un gesto de camaradería con su mano buena.
- ¡Nada personal, chicos! Pero debo retrasar a la competencia.- Dijo antes de alejarse corriendo. Para su sorpresa, pasó al lado de una extraña estatuilla de madera. ¡Una estatuilla de la invencibilidad! Estaba de suerte. La guardó en su bolso y continuó su camino.-
Dave lanzó otro de sus dardos hacia el chico del chaleco, pero su puntería no fue tan buena como la última vez. Shawn desapareció pronto de su vista y, a su lado, Sky se desplomó en el suelo. Su brazo derecho y su pierna izquierda ahora estaban dormidos. Una mueca de dolor apareció en su rostro.
- Ouchhhh.- Suspiró.- Bueno, encontraré algún sitio donde refugiarme mientras espero que se pase el efecto del paralizante.- Dijo.- Si quieres puedes continuar buscando tú a nuestros mentores, Dave.-
-CONFESIONARIO DE SKY—
- Sé lo que pueden pensar, que lo hice para ganarme la confianza de Dave. Pero todos sabemos que eso no es posible. Me siento realmente arrepentida por lo que hice la temporada pasada, y solo espero arreglar las cosas, así sea protegiendo a Dave algunas veces. No pienso perder contra él, pero al menos equilibro la balanza un poco más. Digamos que se la debía.-
Sin saber qué decir, Dave contempló a Sky arrastrarse para apoyarse de un árbol y buscar ponerse de pie, pero le era imposible. Una expresión contrariada lo invadió y pareció luchar contra sí mismo por un momento. Finalmente, arrugó la cara, respiró hondo y se agachó junto a Sky para ofrecerle el apoyo necesario para levantarse.
- ¿Qué estás haciendo?-. Le preguntó Sky, asombrada al ver que le prestaba su hombro para apoyarse y avanzar dando saltitos con su pierna buena.-
- No tengo idea de dónde buscar a Alejandro, y si dices que Heather podría estar con él, entonces supongo que necesitaré que me ayudes a encontrarlos a los dos. Además, podemos usar tus dardos también.- Su expresión se endureció.- No hago esto para ayudarte. Si me lanzan otro dardo, tú serás mi escudo, ¿entiendes? Al fin y al cabo, ya no sientes medio cuerpo.-
Sin dejar su asombro, Sky dejó escapar una sonrisa y asintió con la cabeza mientras continuaban avanzando juntos.
Mike encontró una cueva que serviría para esconderse por un rato. Luego de recibir unas descargas por encontrarse muy cerca de Topher y de Jasmine, se encontraba agotado. Solo necesitaba algo de tiempo para tomar aire y continuar. Si conocía a Shawn, sabía que éste no tardaría en encontrarlo, pero debía estar pendiente de los otros campistas. De pronto, sintió que no estaba solo.
- ¿Mike?-.
Se le escapó un pequeño grito antes de darse cuenta de que era Dawn. Habían elegido el mismo sitio para esconderse.
- Oh, Dawn, qué alivio que no seas otro alumno. No soportaría otra de esas descargas en tan poco tiempo.- Dijo más despreocupado. Sin embargo, el rostro de ella reflejaba algo de angustia.- ¿Qué pasa?-.
- Debes de sentirte terrible.- Le dijo.- Ese personaje es tan… malévolo.-
- ¿Acaso te diste cuenta?-.
- ¿Bromeas? Está escrito en todo tu espíritu y corporeidad.- Dijo ella, como si fuese evidente.- ¿Ya le has dicho a Shawn?-.
- Pues no… ¿por qué tendría que decirle?-.
- Porque irá tras él.- Le aseguró ella.-
- No te ofendas, Dawn. Pero Mal dio a entender que quiere venganza contra mí y…contra Zoey.- Dijo con tristeza.-
- Precisamente. ¿Cómo crees que le convenga más lograrlo?-.
¿A qué se refería? Mike no logró entender hasta que, como un rayo, le llegó a la cabeza la idea de la extraña chica. ¡Estaba tan claro! Si quería llegar a Zoey, Mal sencillamente debía hacer que ambos permanecieran en el juego tanto como fuera posible y, preferiblemente…
- Quiere que la emparejen conmigo como mentor y alumna, ¿eso es lo que crees?-.
Dawn asintió.
- Por eso le conviene deshacerse de Shawn tan pronto como le sea posible, para obligarte a buscar a otra persona, y sabe que solo confiarías en Zoey dentro de las opciones de alumnos para mantenerte activo en el juego.-
- ¡No puedo permitir eso! Debo decirle a Shawn inmediatamente…-.
De pronto, una descarga electrocutó a Mike fuertemente. Alguien se encontraba cerca, peligrosamente cerca… y ya que Dawn no estaba siendo afectada…
- Es Jasmine.- Dijo Dawn.- Está a punto de encontrarme, gracias a Dios. Pero, Mike, deberías correr.-
Sin poder hablar, Mike se empujó como pudo y salió de la cueva dando tumbos para alejarse de allí. Sin embargo, un pinchazo en una pierna lo inmovilizó y lo hizo caer. Pronto vio a Jasmine acercarse a él con una enorme sonrisa victoriosa.
- ¡Qué bien! Encontré a dos. Eres el mentor de Shawn, así podré llevarte directamente con él y tendremos dos puntos.-
- ¡Espera, Jasmine!-. La detuvo, Dawn, obligándola a retroceder un poco para que Mike dejara de recibir la descarga.- Debe ser Shawn quien lo toque, de lo contrario…-.
- Eso se arregla, pequeña.-
Jasmine disparó un par de dardos en puntos específicos del cuerpo de Mike, quien, para su sorpresa, sentía su cuerpo vibrar, pero el dolor no estaba ahí. Un tanto asustado, pidió clemencia con la mirada.
- Jasmine, por favor, estoy seguro de que Shawn está cerca…-.
- ¡No podemos tomar riesgos! No pienso dejar que alguien de nuestro equipo se vaya a casa.-
Cuando la imponente australiana se aventuró un par de pasos más, la sensación de la descarga regresó levemente, y Mike supo que corría más peligro cerca de Jasmine que de cualquier otro miembro del otro equipo. Estaba tan concentrada en ganar que no le importaba causarle un daño físico por el efecto del brazalete. Con las manos tapando su boca, Dawn pensó en qué podía hacer para ayudar a su amigo. Una idea arriesgada se le ocurrió y corrió hacia su alumna a toda velocidad.
- Es momento de escuchar a tu mentora, Jasmine, disculpa el atrevimiento.- Dijo antes de arrebatarle su sombrero para lanzarlo hacia la cabeza de Mike.-
- ¡Hey!-. Chilló su alumna.- ¿Y eso para qué fue?-.
Un sonido extraño atrajo su atención. Sonó como si alguien tomara una profunda inhalación. Al volver la cabeza, vio cómo Mike lograba mover sus manos, sacar los dardos que Jasmine había clavado en su cuerpo y presionaba los mismos puntos a sabiendas de cómo volverlos a activar. Asombrada, vio que el chico daba unos ágiles saltos hacia atrás para alejarse de ella la distancia obligatoria, y cuando por fin estuvo a salvo, puso sus manos en sus costados, mirándola con reproche.
- ¡Eh, Sheila! ¿Acaso te volviste loca?-. Preguntó Manitoba, indignado por tal bienvenida.- Ganar no lo es todo, y si me lo preguntas, estás ayudando al equipo de forma equivocada.-
- ¿Qué le pasa a Mike?-. Preguntó, aún sorprendida, Jasmine.-
- El apellido es Smith, y el nombre Manitoba.- Dijo éste, moviendo las piernas preparándose para correr.- Este veneno hará su efecto más lentamente, pero lo hará. ¡Debo darme prisa! Las veo en el punto de encuentro, chicas, ¡que no las atrape el mono cubierto de gelatina para el pelo!-. Gritó antes de alejarse con prisa.-
- ¿Mono cubierto…?-. Empezó a decir Dawn.-
- ¡Al suelo!-.
Jasmine cargó a Dawn y logró salvarla de un dardo de Topher, quien maldijo por lo bajo el haber fallado. Se alejó rápidamente, a sabiendas de que no podría ganarle a Jasmine estando ella alerta. Debía concentrarse en buscar a Scott.
Creyó escuchar un grito femenino, una voz que se le hizo conocida. Suspiró y siguió condenando su suerte.
- ¡Ayuda!-. Le gritó Anne María desde su escondite en la ruta del bosque.- ¡Haz algo con esta descarga!-.
- No soy tu alumno, no puedo hacer nada.-
Sin embargo, Anne María se abalanzó sobre él y logró despojarlo de su bolsa, buscó en el fondo y sacó una llave dorada. Rápidamente, la introdujo en su brazalete y consiguió quitarlo de su muñeca. Cuando el dolor se fue, exhaló con alivio. Topher la miró sin entender.
- ¿Cómo es que yo tenía tu llave?-.
- Ah, se la quité al pasante cuando me puso mi brazalete. No tenían a quién dársela, pero yo sé que el mejor prospecto a alumno era el indicado para llevarla.- Le explicó ella con un genuino orgullo en sí misma.-
- ¡Sigues insistiendo con eso!-.
- Pues claro, niño bonito. ¿No lo ves? Al encontrarme, acabas de garantizar un punto para nosotros. Si encuentras a Scott, llevarás otro, y no podrán eliminarse de ninguna manera.-
En conflicto con sus pensamientos, Topher le arrebató su bolsa a Anne María.
- Debes dejar de querer controlarme. Yo seré quién decida. Si eres una mentora tan valiosa, demuestra que puedes enseñarme algo.- Le dijo con una ceja levantada.-
- Oh, será un verdadero placer.- Respondió ella, explicándole lo que debían hacer a continuación.-
- ¡Veo a Alejandro!-. Gritó Sky, exaltada, señalando con su brazo bueno a una montaña de piedra.-
- ¡Es él!-. Gritó Dave, eufórico.-
Sin embargo, solo veían una parte de él. Alejandro se había escondido al pie de la montaña, donde el musgo y las ramas dificultaban su localización. Los dos alumnos se acercaron un poco y pudieron oír dos gritos por las descargas de sus brazaletes. Confundidos, contemplaron cómo Heather se alejaba de lo que parecía ser…¿un apasionado beso con Alejandro? Dave sacó las llaves de Sky y de él y las usó para liberar a los mentores.
- No me digan que aprovecharon este desafío para…besarse…-. Empezó a decir Sky, sin caber en su asombro.- ¿Acaso no saben todo lo que tuvimos que caminar para encontrarlos? -.
Ahora que los veían, se hacía evidente lo que habían estado haciendo mientras se escondían juntos: sus cabellos estaban revueltos y sus ropajes desordenados. ¡Todavía había un rubor apasionado en las mejillas de ambos! Indignados, Dave y Sky los miraron con reproche. Alejandro se puso de pie y se sacudió el polvo, mientras Heather, con una expresión acorralada y enojada, miraba en otra dirección.
- Cuando maduren un poco más, se darán cuenta de que el verdadero amor todo lo puede, ¿No, Heather?-. Bromeó Alejandro, quien recibió un bufido como respuesta.-
- Sí claro, como si estos tórtolos entendieran cualquier cosa.-
-CONFESIONARIO DE HEATHER—
- ¡No es lo que parece! Solo decidí esconderme con él y… besarlo para hacerle creer que todo ha vuelto a la normalidad. No lo he extrañado, ni he estado luchando contra mis deseos de abrazarlo o de estar con él.- Se sostuvo los cabellos y los jaló en un gesto desesperado.- ¡No caeré de nuevo!-.
-CONFESIONARIO DE ALEJANDRO—
- La chispa sigue allí, yo lo sé, todos lo saben… Pero Heather, más que nadie, también debe saberlo. Ese beso fue el más mágico que hemos tenido en meses. Quizá fuera por la emoción del momento por sentirnos… ya saben… como presas.-
-CONFESIONARIO DE SKY—
- No puedo creer que yo haya sufrido tanto para encontrar a ese par de ingratos. Nos deben una gigante a mí y a Dave.- Su mirada se tornó soñadora.- Ha sido tan amable y valiente durante este desafío.- Volvió a concentrarse.- ¡Por eso lo respeto! Yo sé que él ya no me ve del mismo modo, por supuesto.-
Dave notó que seguía ayudando a Sky a caminar. Sin pensarlo dos veces, se alejó de ella y ésta cayó nuevamente al suelo.
- Ya no tengo que llevarte conmigo. ¡Vamos, mentores! Tenemos menos de veinte minutos para volver a la cascada.- Los apresuró Dave.-
- ¡Pero, Dave, mira lo que haces!-. Lo llamó Alejandro.- Esa no es manera de tratar a una dama, y mucho menos a una del calibre, belleza y habilidad como la que posee Sky.-
En un galante y arrollador acto de hombría, Alejandro levantó a Sky en sus brazos como a una princesa, provocando que tanto Heather como Dave los observaran con sus bocas abiertas de la impresión. Dave se obligó a sí mismo a ignorar la molestia que sentía.
-CONFESIONARIO DE DAVE—
- Yo también tengo la fuerza para hacer eso. ¿Acaso me cree un debilucho? Acaba de besarse con Heather y ahora le coquetea a Sky, ¿¡Qué clase de mentor tengo!?-.
Con una elevada tensión entre los cuatro, ese grupo de "Manipuladores" empezó a correr hacia el punto de encuentro.
Por su parte, Zoey estaba cada vez más exhausta. Se le acababa el tiempo y aún no había hallado a Gwen. ¡Juraba que la conocía tan bien! Pero últimamente ya no estaba tan segura. ¿Qué sabía de su mentora? La admiraba y la consideraba una buena amiga, pero realmente no sabía las estrategias de Gwen tan bien como creía. Estaba empezando a deprimirse cuando chocó con alguien que corría en dirección contraria. Una voz demasiado conocida la trajo de vuelta a la realidad.
- ¡Pero si eres tú, Sheila!-. Manitoba le dedicó una enorme sonrisa.- Qué gusto verte, al fin me encuentro con un verdadero aliado. ¿Por qué corres en esta dirección? La chica gótica está por allá.- Señaló hacia el otro lado.-
- ¿Manitoba?-. Preguntó, impresionada.- ¡El sombrero de Jasmine! Entonces los disparadores siguen funcionando.-
El explorador arqueó una ceja.
- Como dije, yo también me alegro de verte.-
- ¿Qué? Oh, disculpa.- Se apresuró a disculparse.- Es solo que todo ha sido una locura y un caos con Mike últimamente.- Le sonrió.- Créeme, en estos momentos estoy feliz de que seas tú el que haya salido.-
La expresión de Manitoba se aflojó y volvió a sonreír dócilmente. Zoey notó que éste había hecho un lazo con unas ramas y hojas secas que había encontrado. Tan habilidoso como siempre.
- ¿Qué piensas hacer con eso?-.
- ¿Yo? No, no, esto es para ti, Sheila.- Dijo Manitoba mientras le entregaba el lazo. Ella lo miró, confundida.- Eres lista, pero el rastreador soy yo. Tu mentora está por ahí, y necesitarás usar eso para escalar el árbol donde está subida ahora mismo.-
- ¿Cómo lo sabes?-.
- Puedo detectar cualquier tesoro, pista, animal salvaje, recompensa… o presa, que esté en mis alrededores.- Presumió.- Ahora, si me disculpas, el chico raro debe llegar en cualquier momento. Yo que tú, me dirigiría donde te dije y empezaría a trepar.-
Alegrada y conmovida, Zoey asintió con la cabeza. Manitoba siempre era muy útil en los desafíos, y algo le decía que estaba haciendo estas cosas también por el bien de Mike. A diferencia de Vito, o de Mal, él sí le transmitía confianza.
- ¡Gracias! ¡Nos vemos en la cascada!-.
- Cuídate, Sheila.- Se despidió él, ajustándose el sombrero que no le pertenecía.-
En menos de un minuto, Shawn apareció entre unos árboles, sorprendido de hallar a Mike con el sombrero de Jasmine. Si recordaba las pasadas temporadas, eso solo podía significar algo.
- ¿Eres su personalidad exploradora?-. Inquirió.-
- Manitoba Smith, a tu servicio, compañero.- Ambos se estrecharon la mano.-
- El primero que apareció me tomó desprevenido. Ahora estoy pendiente de estos extraños… cambios en mi mentor.- ¡Debemos ir rápido a la cascada! Ya no queda casi tiempo.-
- Entonces espero que estés listo, muchacho.- Manitoba tronó sus dedos y se apresuró a correr, seguido de Shawn.-
En el camino, ambos pasaron cerca de Topher y de Anne María, quienes seguían buscando a Scott. Ágilmente, Manitoba tomó unos dardos de la bolsa de Shawn y las disparó a los dos contrincantes. Uno logró derribar a Anne María al darle en una pierna, mientras que a Topher lo alcanzó de un brazo. Sin embargo, fue suficiente como para dejarlos atrás. Sorprendido, Shawn sonrió.
-CONFESIONARIO DE SHAWN—
- ¡Este sí es un mentor al cual puedo respetar! Tiene todas las habilidades que un sobreviviente debe tener. Oh, vaya, de pronto me siento más aliviado de tener a Mike como compañero. Me aseguraré de que siempre haya un sombrero cerca.- Comentó con alegría.-
Un grito llamó la atención de Anne María, quien había caído en un charco de lodo. Asustada, se echó hacia atrás como pudo. Scott surgió cubierto de lodo en todo el cuerpo, para el desagrado de Topher.
- ¡Ya era hora de que llegaras! ¡Quítame esta cosa!-.
Topher sacó la otra llave de su bolsa y liberó a Scott de su brazalete. Debió haberlo imaginado… un personaje como aquel pertenecía al barro y a la suciedad.
- Bueno, no se queden ahí parados, ¡ayúdenme!-. Gritó Anne María con su pierna herida.-
- No lo creo, hermana. Vámonos, alumno, Alejandro y Heather van en camino con los demás. No la necesitamos para ganar.-
Por un momento, Anne María reflejó preocupación. Lanzó una mirada sometedora a Topher, quien consideró las opciones por un momento.
- Espera, Scott.- Le dijo.- Zoey ya va por Gwen, no podemos correr ningún riesgo. Ayúdame a llevarla.-
- ¿Qué?-. Scott estuvo a punto de replicar.-
- ¿Acaso quieres ser el causante de un empate? O peor aún, ¿de correr el riesgo de perder? Si algo le pasa a Alejandro o a Heather y no llegan…
- ¡Oh, está bien, de acuerdo!-. Asintió de mala gana.- Vamos.-
Silenciosamente, Anne María celebró y felicitó a Topher con una sonrisa cómplice.
En la copa de su árbol, Gwen estaba ya desesperada por bajar. No quedaban más que cinco minutos y no había señales de Zoey. No obstante, le pareció escuchar su voz acercándose, gritando por ella.
- ¡Gwen! ¡Gwen!-.
- ¡Al fin!-. Gwen hizo señas a su alumna, quien por fin la vislumbró en la copa del árbol.-
- ¡Manitoba tenía razón! Vamos Gwen, hora de bajar.- Zoey lanzó el lazo que le fue prestado y ambas tomaron un extremo.- Sostendré el lazo desde acá, amárralo ahí arriba para que puedas bajar sin hacerte daño.-
- Excelente, ya bajo, Zoey.-
Chris esperaba en la cascada, donde Alejandro, Heather, Dave y Sky habían llegado a toda prisa.
- ¡Y van dos puntos para el equipo de los "Manipuladores"! Excelente, Sky, Dave. Buen trabajo en equipo.-
Acto seguido, Jasmine llegó con Dawn, casi al mismo tiempo en que Shawn y Manitoba aparecieron también.
- ¡Oh! Y tenemos un empate hasta el momento. Parece que ahora todo depende de las parejas faltantes. ¿Se pone emocionante, no creen?-.
- Espero que Zoey se de prisa, ¡Si Scott y Anne María llegan, estamos perdidos!-. Se lamentó la australiana.-
Oh, cierto, Zoey debe darse prisa.
- ¡Demonios!-. Gritó Manitoba. Acababa de sentir algo muy claramente.- ¡¿En dónde rayos estás, animalejo roñoso?!-.
Todos los demás, incluidos Chris y el Chef, lo miraron sorprendidos. Para ellos, Mike solo estaba hablando solo, o despotricando solo, mejor dicho.
Puede ser que Shawn esté a salvo en este desafío, pero hay alguien más que no lo está.
En un inesperado espectáculo, Manitoba pareció luchar por mantenerse controlado. El cuerpo empezó a contraerse y a golpearse a sí mismo ante la vista de todos. Shawn quiso acercarse para ayudarlo, pero no sabía cómo defenderlo de él mismo.
- ¿Mike? O… ¿Manitoba? ¡El que seas! ¿Qué pasa?-.
El cuerpo permaneció quieto y, tras unos segundos, la cabeza se levantó dejando ver una sonrisa macabra. Todos se quedaron paralizados y no pudieron hacer nada cuando Mal salió corriendo, tras arrancarle a Shawn su bolsa, lejos de ellos.
- ¡No!-. Gritó Shawn. ¡Esto podría costarles la victoria!-. ¡Regresa, Mike!-.
Gwen estaba bajando y casi estuvo a punto de llegar al suelo cuando un dardo golpeó sus dos piernas. Cayó desplomada y paralizada, lo mismo que Zoey al ser atacada del mismo modo. Cuando voltearon a ver, la figura de Mal las contemplaba amenazante desde una distancia prudencial. Su tiro había sido condenadamente certero. Les sonrió antes de volver a salir corriendo. Zoey ahogó un grito.
- ¡No! Gwen, vamos, tenemos que movernos como sea.-
- Pero, Zoey, no puedo.- Le dijo Gwen, frustrada al no poder caminar.-
En los últimos segundos, Topher, Anne María y Scott lograron llegar a la cascada, completando una abrumadora victoria para su equipo. Chris dio la señal y Zoey y Gwen supieron que acababan de costarle la victoria a los "Supervivientes".
- ¡No!-. Gritó Jasmine.-
Furiosa, se acercó a Mike, dispuesta a darle una paliza de ser necesario. ¿Qué había logrado con eso? Era obvio que él era quien se iría a casa esa noche. Estuvo a punto de noquearlo de no ser porque Shawn la detuvo.
- ¡Espera, Jasmine! Está volviendo.-
En efecto, al volver a la cascada, Mal desapareció en una bocanada de aire, dejando a Mike de vuelta en el control.
- ¿Qué ha pasado?-. Preguntó el chico, inocente a todo lo acontecido.-
Mientras los "Manipuladores" celebraban, los "Supervivientes" se preparaban para una dolorosa ceremonia. Sin embargo, todos estaban de acuerdo sobre a quién sacarían. Por lo pronto, la noche cayó tan rápido como las malas noticias de su derrota. En sus puestos de la cascada, Chris sostuvo los malvaviscos con deleitada expectación.
- Debo admitir que eso no lo vi venir. ¡Qué buena manera de costarle el juego a tus amigos, Mike!-.
El muchacho, con la cabeza baja, solo quería desaparecer de la faz de la tierra.
- Bien, aquí tengo los votos, y debo decir que ya todos sabemos lo que va a pasar…-.
- Ni lo digan, creo que todos estarán mucho mejor sin mí.- Mike no quería pasar por aquel sufrimiento. Se puso de pie, dispuesto a marcharse, cuando el contenido de la bolsa que llevaba puesta rodó por el suelo al caérsele accidentalmente.- ¡Oh, lo siento!-.
- Un momento…-. Dijo Chris.- ¡Encontraste la estatuilla de la invencibilidad!-.
Desde su asiento, Shawn abrió los ojos, comprendiendo lo que había pasado. ¡Se había olvidado de esa estatuilla! Y Mal le había quitado su bolsa. ¡Malvada sea con aquel astuto personaje!
- Eso significa que Mike está a salvo.- Sentenció Chris.- Bueno, esto nos coloca en una situación difícil, puesto que el único voto que no fue para Mal fue para…-. Hizo su acostumbrada pausa dramática.- ¡Gwen!-.
- ¿Qué?-. Gwen dejó caer su quijada y su impotencia se apoderó de ella.- No puede ser… no, un momento, ¿quién rayos votaría por mí en vez de Mike?-. De pronto, comprendió todo.- Un momento…¿Zoey?-.
Zoey la miró desesperadamente, tratando de hacerle entender algo que sabía que era imposible. Gwen, sin poder enojarse, vio cómo su ahora ex alumna la veía suplicando por perdón con unos ojos a punto de entregarse a un llanto de culpabilidad. Todos los del equipo contuvieron unas exclamaciones ahogadas, y Mike, a pesar de estar aliviado por quedarse, se compadeció por Zoey.
Te dije que era una chica leal.
¿Se estaba volviendo loco, o acababa de oír la voz de Manitoba?
- Gwen, lo siento tanto, no tengo excusa… yo solo…-.
Gwen hizo un gesto para que dejara de hablar.
- Está bien…-. Tocó el brazo de Zoey y, a pesar de estar visiblemente afectada, logró sonreírle.- Supongo que cuando se trata de una persona especial en tu vida, tiendes a hacer locuras.-
Zoey no supo por qué, pero ahora sentía que entendía perfectamente a Gwen, y viceversa. Se dieron un abrazo antes de que Chris las obligara a separarse. Mike, por su parte, entendió qué era lo que Mal había planeado. Él siempre había ido tras Gwen en ese desafío, había adivinado que Zoey no votaría por él. Apretó los puños con impotencia.
- Bueno, Gwen, es hora de que des el salto de la vergüenza, ¡versión bungee!-.
El Chef la sujetó como había hecho previamente con Ella y la sujetó a la banda elástica. Gwen se aterrorizó ante la altura.
- ¡Espera!-. Logró sacar un papel de su bolsillo y miró a Zoey desesperada.- ¡Zoey!-.
No tuvo que decir más. Justo antes de que Chris empujara despiadadamente a Gwen a su legendario rebote, Zoey logró tomar el papel que ésta le había extendido, sabiendo que debía ser importante para dárselo con tanta insistencia. El grito de despedida de Gwen hizo eco en toda la isla. Mike se le acercó con curiosidad.
- ¿Qué es eso?-.
Zoey leyó el contenido y posó su mano sobre el hombro de Mike, emocionada y visiblemente conmovida hacia Gwen. Mike comprendió que debía tratarse de algo bueno. Sin embargo, Chris no los dejó charlar.
- ¡Ahora! Veamos si surgen más traiciones esta noche. Equipo "Manipuladores", son los ganadores de esta noche, pero uno de ustedes tenía un plazo limitado para encontrar a otro alumno. Anne María, a menos que tengas buenas noticias, serás la siguiente en marcharse hoy mismo…-.
- Me complace anunciar que tengo un nuevo alumno.- Dijo Anne María con tono triunfante.- ¡Topher!-.
- ¡Já! Como si eso de verdad fuera a suceder.- Se mofó Scott.- No creas que mi alumno se irá tan fácilmente.-
Sin embargo, Topher se puso de pie y, abandonando el lado de Scott con desagrado, se posicionó y sentó junto a la chica con la gigante sonrisa de superioridad. Anonadado, Scott se quedó sin habla.
- ¡UHHHHH!-. Se mofó Chris.- Por lo visto, sí hubo otra traición por parte de un alumno. Scott, este acto salva a Anne María y te coloca a ti al borde de la eliminación. Al igual que ella, tienes un lapso hasta la siguiente ceremonia de eliminación para encontrar a otro alumno. ¡O te vas a casa!-.
Dedicándole una mirada de odio a los dos, Scott refunfuñó y se alejó de la cascada pateando todo a su paso. ¡Se las pagarían, de verdad que se las pagarían todas!
- Parece que se enojó. ¡Hey, no patees las cámaras!-. Se quejó Chris y lanzó un suspiro. Inmediatamente puso una enorme sonrisa a otra de las cámaras.- ¡Al fin empezamos a ver un poco más de la naturaleza de los alumnos! Son muy astutos, ¿no creen? ¿Quién será el siguiente en ser eliminado? ¿Y veremos más alianzas y traiciones con consecuencias trágicas en las relaciones de los participantes? Descúbranlo en el próximo episodio de Drama Total: MENTORES Y ALUMNOS.-
Acercándose en silencio mientras todos regresaban a las chozas, Mike se quedó junto a Zoey y habló discretamente.
- Hey, gracias por apoyarme hoy…-. Le agradeció.- Pero ahora todos pensarán mal de ti.-
- Puede arreglarse.- Zoey estaba demasiado emocionada como para que le afectara en ese momento lo que pensaban de ella los demás.-
- ¿Qué es lo que te dio Gwen?-.
Ella se detuvo, sacó el papel y se lo mostró. Mike tuvo la misma reacción de impacto al leerlo.
- Mike, ¿lo ves? Es el número de Duncan. Seguro Gwen lo ha estado llamando a ese número desde la isla cuando todos dormían. ¡Por eso estaba tan cansada! Lo importante es que… al único que sabe de tu vida en la correccional…ahora podemos contactarlo.-
CONTINUARÁ…
Traición, traición, traición XD Me he emocionado escribiendo, y espero que les haya gustado. Muchísimas gracias saQhra y creepygirlmoonchild por sus comentarios Créanme que me han hecho muy feliz jejeje. Espero que sigan disfrutando.
