CAPÍTULO 6

VOTO DE CONFIANZA

Estaba ya tan entrada la noche que lo único que podía escucharse era el resonar del agua de la cascada impactando contra las rocas del fondo. Mike miraba en todas direcciones en busca de algún testigo, pero no vio a nadie.

- ¡Rápido, Zoey!-. Urgió a la muchacha, quien lo seguía cuidadosamente.- Todavía no puedo creer que hayas conseguido un teléfono.-

- En realidad no fue difícil.- Le sonrió ella mientras sacaba un teléfono móvil de su bolsillo y se lo extendía a Mike.- Ese Topher tampoco lo escondió precisamente bien.-

- ¿Te metiste a hurtadillas en la choza de los alumnos?-.

- Como dije, no fue difícil. No te preocupes.- Lo despreocupó.-

- Creo que estás haciendo cosas muy arriesgadas… francamente, estoy preocupado.- Admitió él.- Y ahora con lo de que eres compañera de Scott…-.

- Él no será un problema.- Aseguró Zoey con voz contundente.- Lo mantendré a raya. En modo Comando sabe que no le conviene meterse conmigo.- Una risa dulce siguió a ese rudo comentario.- Ahora, de prisa, ¡antes de que alguien nos descubra!-.

Mike leyó el número escrito en el papel que Gwen les había dado antes de ser lanzada, y marcó apresuradamente en el móvil de Topher. Zoey lo miraba expectante mientras el tono de llamada marcaba cada intento. Tal vez era muy tarde para llamar… estuvo a punto de rendirse cuando una voz formal habló del otro lado de la línea.

- ¿Acaso no sabe qué hora es? ¡Las horas de llamadas terminaron por hoy!-. O bien era la voz de un carcelero o era un guardia de la prisión estatal, que para Mike era prácticamente lo mismo.-

- Pero es una emergencia.- Explicó.- Mi madre acaba de sufrir un ataque… ya alucina, está destrozando su corazón el no poder hablar con mi hermano Duncan…-. Trató de sonar lo más desesperado posible.- ¡Por favor! ¡No, mamá, no te puedes ir aún de este mundo!-. Zoey le hizo una seña positiva con el pulgar y ahogó una risilla.-

Del otro lado de la línea, la voz pareció flaquear.

- ¿Esa pobre señora otra vez? Cielos, qué tragedia. Escucha, hijo, ya esto nos ha pasado. Tu hermana también ha llamado varias veces. En seguida te comunico con el chico.- Mike supuso que con su "hermana", el guardia se refería a Gwen.-

"Parece que Zoey tenía razón. Gwen lo llamaba seguido a la prisión."

A los pocos minutos, una voz que le era muy bien conocida sonó por el teléfono.

- ¿Hola…hermano?-. Preguntó Duncan con voz soñolienta.- Gracias, Buck, te aviso cuando termine aquí…-. A lo lejos, se oyó unos pasos alejándose.- Muy bien, ¿quién rayos es?-. Su tono pasó a volverse más hostil.-

- ¡Duncan! Soy yo, Mike.-

- ¿Mike?-. Duncan pareció dudar un momento.- ¿Cómo conseguiste este número?-.

- Gwen nos lo dio a Zoey y a mí para llamarte.- Le explicó.- Quería hacerte unas preguntas…-.

- ¡Já! La muñeca salió ya del programa, ¿no? Aquí todos los muchachos vemos Drama Total en el almuerzo… Espero recibir una visita suya pronto… ¿Qué quieres entonces, Mike?-.

- Bien... vaya, no sé por dónde empezar.- Se rascó la cabeza, dubitativo.- Supongo que eres el único a quien puedo preguntarle esto, Duncan. ¿Tienes idea de por qué estuve… Mal estuvo en la correccional?-.

- ¿Quieres decir que no lo recuerdas?-.

- Durante mi tiempo allí, solo fui realmente yo cuando Mal perdió su fuerza debido a las terapias que recibía. Me dejaron salir muy pronto después de eso, así que no tengo muchos recuerdos de cómo llegué allí en primer lugar.- Odiaba admitir aquello.- Él tuvo el control durante todo ese tiempo.-

- Ya veo.- Duncan suspiró.- Pues verás, amigo, cada uno de nosotros tenía una conjetura sobre qué es lo que habías hecho, pero nadie se atrevía a preguntarte… preguntarle a Mal directamente. Como mencioné una vez, él dominaba ese lugar con puño de hierro.-

Era terrible tener que escuchar eso, pero Mike se había prometido a sí mismo que iba a soportarlo.

- Mal participaba en pleitos todos los días, y aquellas peleas eran aterrorizantes. Él siempre ganaba y disfrutaba… bueno, humillar a su oponente. Le hizo la vida aún más imposible a muchos chicos, y algunos resultaron heridos algunas veces; verás… no sé si estás enterado, Mal tenía siempre esa manía de usar su navaja… ¿estás bien?-.

- Continúa.-

- Bien. Muchos reos terminaron heridos y eran mandados al hospital continuamente. Los directores del correccional lo colocaban en confinamiento solitario, pero nada conseguía quebrarlo. Además, se había hecho con un grupo de matones que hacían todo lo que él decía por miedo a acabar como los que se le oponían.- Tuvo una pequeña pausa.- Lastimaste a mucha gente, Mike. Bueno, no fuiste tú, pero tu cuerpo…-.

- Lo sé.- Contestó Mike, respirando hondo para mantenerse calmado.- Quisiera saber la razón concreta de por qué me internaron.-

- Como te dije, era difícil saberlo, pero una vez escuché a Mal explicarlo… puede que haya sido mentira…tal vez estaba bromeando o presumiendo de algo que nunca había hecho realmente.-.

- No me quebraré.- Le prometió.- Puedo soportarlo. Dímelo.-

- Mal dijo que de niño había sido un enclenque y que todos se metían con él, pero que un día simplemente se hartó, se acercó a uno de los niños abusivos, lo noqueó hasta derribarlo y le dio puñetazos en el rostro sin detenerse hasta que…-.

Zoey, sin poder escuchar toda la conversación, se preocupó al ver que la respiración de Mike se iba acelerando. Casi podía escuchar el latido azorado de su corazón.

- Mike, no estoy seguro de que puedas con eso.- Le tranquilizó Duncan.- No fuiste tú, ¿vale? Insisto, seguro Mal no dijo eso en serio… sí, estuvo en muchos pleitos y encontronazos, pero nada que resultara… ya sabes… letal.-

- Acabas de decir que hubo gente mandada a un hospital.-

- Cierto, pero te mandan a los hospitales hasta por una rodilla raspada.-

- No terminaste de explicar lo que Mal contó.- Insistió Mike.- ¿Le dio puñetazos hasta que… qué?-.

Al otro lado de la línea, Duncan suspiró.

- Si es tan importante, pregúntale tú mismo, hermano. No tengo el valor de causarte un trauma de por vida. Ya saliste de allí, ¿vale? Eras un preadolescente… eres diferente ahora.-

- No lo entiendes.- Elevó la voz.- ¡Quiero que se vaya! No puedo tolerar que Mal siga dentro de mí, en alguna parte, y que no pueda controlarlo… Debo confesar que me siento como un monstruo.*-

Duncan emitió una débil risita.

- Eso suena como una canción de Skillet.- Si pretendía hacerle reír, no lo consiguió.-

- No sé qué más puedo hacer, Duncan. Creí que si sabía de mi pasado en la correccional, encontraría una manera de lidiar con esto, pero estoy tan confundido y, ahora mismo, tan avergonzado.-

Sintió la mano de Zoey posarse sobre su hombro a modo de consuelo.

- ¿Sabes? La sugerencia de preguntarle tú mismo iba en serio.- Pareció meditarlo mejor.- De hecho, Mike, ¿por qué no hablas con todos ellos de una vez? ¿Nunca te has preguntado de dónde salieron, o por qué?-.

- Ya no controlo nada. A veces funcionan los disparadores… otras veces no… me están consumiendo y yo no logro controlar nada.-

- Bueno, si no lo intentas, hay gente que podría salir lastimada.-

Sin pensarlo, la mano libre de Mike tocó la de Zoey, que seguía sobre su hombro. Ella le miró extrañada, pero él mantuvo una mirada austera y le apretó con seguridad.

- Eso no lo pienso permitir.-

- Suerte, hermano.- Le dijo Duncan.- Qué raro, tengo una llamada en la otra línea. Escucha, no te mortifiques por lo que te dije, ¿de acuerdo? Lo que importa es quien eres ahora. Seguiré viendo el show y, de verdad, estaré apoyándote. De todos modos, todos los demás dan asco.-

Finalmente, Mike rió, aunque de forma leve.

- Gracias, Duncan.-

Luego de colgar, Duncan contestó la llamada que había estado en espera. La voz que sonó al otro extremo le hizo curvar su boca en una sonrisa conservadora y auténticamente dulce.

- Hey, Gwen.- Dijo suavemente, vigilando que el guardia todavía no lo había ido a buscar.- Esperaba que llamaras, preciosa…-.

- ¿Y bien?-. Preguntó Zoey a Mike, quien se había quedado mudo después de colgar.-

- Bueno… -. Empezó a decir él, pero el desconcertante ruido de unas sirenas lo aturdieron.- ¿¡Qué rayos es eso!?-.

Por toda la isla se escuchaba el mismo sonido incesante y desesperante, como si mil ambulancias circularan a su alrededor, martillando en los oídos de los campistas. Mike y Zoey se dispusieron a volver a sus chozas antes de que se disparara un alboroto mayor, pero una figura oscura y enorme se les acercó sigilosa y velozmente por atrás.

Sus gritos quedaron ahogados con el cantar de las ruidosas sirenas.

Algunos campistas lograron reunirse en el punto de encuentro junto a la cascada. Era medianoche y algunos llevaban linternas mientras seguían vestidos con sus pijamas. De pronto, un reflector gigante los noqueó con su luz cegadora, al tiempo que Chris y el Chef operaban desde lo alto el ya conocido helicóptero del programa.

- ¡Buenas noches, campistas! Ha ocurrido una emergencia en la isla, y solo cumplimos con notificárselos.- Anunció desde lo alto.- Algunos campistas han desaparecido misteriosamente…-.

Shawn, tan alerta como siempre debido a su continuo entrenamiento anti-zombie, notó enseguida quiénes faltaban. A su alrededor solo se encontraban Scott, Topher, Sky y Dave.

- ¡Los mentores!-. Exclamó.-

- ¡Bien observado, Shawn!-. Lo felicitó Chris.- Hemos colocado a los mentores en una ubicación especial donde se llevará a cabo nuestro desafío nocturno sorpresa para un programa especial.-

- ¿Nos harás buscar a los mentores otra vez?-. Se burló Topher.-

- Oh, no tendrán que buscarlos. Les diré exactamente en dónde están.- El Chef movió el reflector e iluminó el otro extremo de la isla.- Sus mentores han sido posicionados por allá e inmovilizados… de una forma muy especial.- Rió burlonamente.- La primera parte de este desafío será una carrera entre los alumnos para ver quién llega primero hasta los mentores, donde les explicaremos la segunda parte. ¡Habrá una ventaja para el alumno que llegue de primero, así como inmunidad para la pareja que gane el desafío final!-.

- ¡Inmunidad!-. Gritaron todos al unísono, visiblemente emocionados.-

- Pero no cuenten con que será sencillo. Habrá algunas trampitas en el bosque.- A lo lejos, el sonido de una trampa para osos cerrándose hizo que algún animal profiriera un alarido de lo más doloroso.- Les aseguro que no querrán encontrarse con ellas. ¡Los veo del otro lado!-.

Los alumnos corrieron apresuradamente en la misma dirección que el helicóptero había tomado.

- CONFESIONARIO DE SCOTT—

- Detesto los desafíos nocturnos. En la granja, todas las actividades se hacen temprano… ¡La noche es para dormir, Chris! Si llego y encuentro primero a Zoey tendré una ventaja. Planeo obtener esa inmunidad…-.

- ¡Hey! Juraría que tenía mi teléfono conmigo.- Gimió Topher, temiendo haberlo perdido.-

- ¿A quién le importa eso ahora?-. Gritó Sky.- Creo que si nos desplazamos juntos, podremos encontrar a los mentores más rápido, y así no caeremos en tantas trampas.-

- Yo te apoyaré en eso.- Dijo Dave.- Afortunadamente, superamos en número a Shawn y a Scott. Dejemos que sean ellos quienes avancen primero y que caigan en las trampas para luego superarlos.- Le dedicó una sonrisa a Sky.-

-CONFESIONARIO DE SKY—

- No sé si es por esa nueva y confianza con la que Dave habla ahora, ¡pero se ha portado tan genial en los últimos desafíos que siento que podríamos volver a ser como antes! Oh, eso sería grandioso.-

Como Dave predijo, Shawn y Scott se desplazaban más rápido. El primero iba saltando de árbol en árbol como si de un hombre mono se tratara.

- CONFESIONARIO DE SHAWN—

- Sé lo suficiente sobre zombies como para saber que saldrán en la noche y nos comerán a todos. Llegaré a Mike con mis propios medios, ¡sin que me coman el cerebro!-.

Su ventaja aérea le permitía ver las trampas que había en el suelo. Notó que Scott estaba a punto de caer en un pozo cubierto por hojas secas. A pocos metros de él, Dave, Sky y Topher lo venían siguiendo. Si gritaba, los alertaría a todos. En cambio, se sostuvo de una liana y se lanzó en picada hasta empujar al pelirrojo fuera del camino.

- ¡Hey! ¿Qué haces?-. Se quejó el agredido, pero Shawn solo sonrió para sus adentros.-

Los otros tres alumnos, sin comprender tampoco la razón de su salto, pisaron las hojas secas y la trampa hizo su trabajo. Topher fue el primero en caer, mientras que Sky logró dar un ágil salto que la colocó a salvo en tierra firme. Sin embargo, notó que Dave no lo lograría como ella.

- ¡Dave!-. Gritó antes de sujetarlo antes de que éste cayera al pozo.-

Su peso no era suficiente para sostener a Dave, pero logró sacar fuerza para jalarlo y ponerlo fuera de peligro. En consecuencia, ella perdió el equilibrio y cayó junto a Topher. O mejor dicho, encima de él, quien lanzó un grito de dolor.

- ¡Ahhhhh! Quítate… de encima… por favor.- Consiguió decir el chico.-

- Lo siento mucho.- Se disculpó Sky.- ¡Dave! ¿Estás bien?-.

- ¡Sí! ¡Gracias, Sky! Me… salvaste.-

-CONFESIONARIO DE DAVE—

- ¡Es increíble! Contando esta vez y la de los dardos, van dos veces que Sky me ha salvado por cuenta propia, aunque eso signifique retrasarse ella misma en el desafío. Hace unos días, no habría dudado en dejarla allí abandonada para que perdiera… pero, tomando en cuenta los consejos que me ha dado Alejandro, creo que me conviene que siga haciendo cosas por mí. Y solo podré lograr eso haciéndole creer que la he perdonado.-

- ¡Vamos, Scott!-. Lo apremió Shawn.- Eso les demorará un rato, pero no mucho.-

- Muy hábil, niño.- Scott pensó para sus adentros que Shawn debía marcharse pronto. Ya él se encargaría de eso.-

Dave logró dar con una liana lo suficientemente larga para que Sky y Topher pudieran escalar y salir del pozo.

- Gracias.- Le dijo Sky, saliendo por fin.-

- No será suficiente para agradecerte lo que has hecho.- Le sonrió él, surtiendo el efecto deseado.- No tengo tus grandes habilidades atléticas…-.

- ¡Pero has estado haciendo un trabajo excelente en el juego!-. Lo animó ella.- Estamos haciendo un gran equipo, ¡vamos, Manipuladores!-.

Topher escudriñó a Dave con ojos entrecerrados.

-CONFESIONARIO DE TOPHER—

- Espero que Dave sepa lo que está haciendo. La influencia de su mentor le ha dado una confianza tremenda, aunque lo más sorprendente es que realmente esté funcionándole con Sky.- Meditó por un segundo.- Pero si los consejos de alguien lo han hecho actuar así, entonces sospecho que el verdadero peligro es Alejandro…-.

Si bien no podía transportarse de árbol en árbol, Scott esquivó hábilmente muchas otras trampas. No lo tomarían por sorpresa otra vez. Saltó dos barricadas y esquivó un par de flechas aéreas que salían de la nada. Aunque no del todo, si su visión no le fallaba, había varias figuras oscuras haciendo de las suyas entre el manto de la noche. Debían ser los pasantes, siguiendo las órdenes de Chris para ponérselos más difícil. Esa vez, él notó que Shawn se dirigía a un árbol espinoso. Sonrió ávidamente y esperó casi hasta el último segundo para gritar con una voz apenas preocupada:

- ¡Shawn!.- Casi susurró.- ¡Al frente!-.

- ¿Qué?-. La advertencia había llegado muy tarde, y unas dolorosas espinas se clavaron en las manos, torso y pies de Shawn, quien cayó del árbol estrepitosamente.-

- Uy, creo que reaccioné muy tarde.-

Scott ni siquiera se detuvo a ayudarle. Shawn apretó los dientes y se prometió que no volvería a ayudar a Scott. ¡Estaban en el mismo equipo!

-CONFESIONARIO DE SCOTT—

- Si gano la inmunidad, ¿para qué trabajar en equipo?-.

-CONFESIONARIO DE SHAWN—

- Conque esas tenemos, ¿eh? Ya entiendo por qué Mike y Zoey son tan reservados con Scott. No gastaré energías en tratar de ayudarlo. Ahora que Jasmine no está, solo debo preocuparme de que Mike y yo lleguemos a la final como mentor y alumno.-

Scott fue el primero en llegar al sitio. Chris lo esperaba con impaciencia.

- ¡Ya era hora! Scott gana la ventaja por ser el primer alumno en llegar.- El pelirrojo se puso a celebrar.-

Unos momentos después, los otros alumnos fueron llegando. Scott cruzó los brazos con pose de superioridad ante ellos.

- ¿Y bien? ¿Cuál es mi ventaja y qué tengo que hacer?-.

El Chef le entregó unas tenazas enormes y él las miró sin entender.

- ¿Qué se supone que…?-.

- Bien, Chef, creo que ya podemos mostrarles.- Dijo Chris.-

El Chef bajó una palanca y unos gritos espantosos se dejaron oír. Los alumnos, asustados por tales sonidos, por fin vislumbraron dónde estaban sus mentores. Los habían amarrado de manos y pies y, aunque estaban acostados, sus cabezas residían encerradas en unas cajas de vidrio cuadradas, en donde acababan de verter cientos de arañas vivas que ahora correteaban por sus rostros.

- ¡Qué espantoso!-. Gritó Sky.-

- No son arañas mortales, pero quizá sí los mordisqueen un poco.- Rió.- Para poder liberar a sus mentores, deberán cruzar por esto.-

Chris señaló una pista de obstáculos completamente recubierta con alambres de púas. Al final de la misma, había unos ganchos con los nombres de los mentores y su respectiva llave colgada, con el color del equipo para identificarlos.

- ¡Voy a matarte, Chris, lo juro!-. Gritó Heather, incapaz de moverse.-

- ¡Van a morder mi hermoso rostro!-. Protestó Alejandro.-

- ¡Lejos del cabello! ¡No toquen el cabello!-. Gritó Anne María con desespero.-

- ¿Quién se supone que saque a Dawn?-. Preguntó Topher con curiosidad.-

- Eso dependerá enteramente de ustedes.- Dijo Chris.- Sin un alumno, Dawn deberá contar con que algún alma caritativa, que quizá decida cambiar de mentor, la ayude.-

-CONFESIONARIO DE SCOTT—

- Creo que este será el adiós de la bruja rara.- Sonrió abiertamente.-

- Como llegaste primero, Scott, puedes comenzar con un minuto de ventaja. Esas tenazas te serán útiles para avanzar más fácilmente.-

- ¡Genial!-.

- ¿Listos? ¡Y comiencen!-.

Sin tiempo que perder, Scott comenzó a cortar los alambres a su paso para poder avanzar. No era precisamente fácil, pero al menos no se estaba lastimando. Debía aprovechar al máximo aquél minuto de ventaja. Desde su incómoda posición, Dawn respiró hondo.

-CONFESIONARIO DE DAWN—

- Dado que se trata de un desafío donde nos jugamos la inmunidad, debería asegurarme de ganar para que no me eliminen. Tal vez ninguno de los alumnos pueda ayudarme ahora, pero sé de otros amigos fieles que sí lo harán.-

- Hola, amiguitas.- Saludó a las arañas con una sonrisa, mientras éstas se paseaban por su fino rostro.- Lamento mucho que las hayan encarcelado acá dentro conmigo. Sé que no es justo, pero podrían salir si se lo proponen.- Las animó.- El orificio que se cierra sobre mi cuello tiene el ancho perfecto justo para ustedes.-

Con una facilidad inmensa, algunas de las arañas se detuvieron y sus expresiones se humanizaron hasta tal punto que Dawn podía sentir ya el agrado que existía entre ellas. Sonrió y les explicó que necesitaría su ayuda.

- ¡Terminó el minuto!-. Gritó Chris, revisando el cronómetro.- ¡Adelante, alumnos!-.

Shawn se adentró en la selva de púas, tratando de evitar ser picado por ninguna, pero era sumamente difícil debido a la poca distancia que separaba un alambre de otro. Se clavó algunos y gimió de dolor.

- ¡Vamos, Shawn, por favor, tú puedes!-. Lo animó Mike.- Detesto las arañas, las detesto, las detesto, ¿por qué tienen que hacernos esto? ¡Es asqueroso!-. Parecía amotinado. Dio una gran bocanada de aire y su voz se contrajo gravemente hasta volverse la de un anciano.- ¡Ah, por favor! En mis tiempos no teníamos mayor cosa que comer y las arañas hacían un estofado exquisito.-

- ¿Chester?-. Gritó Zoey, sin poder girar su cabeza a causa de su caja de cristal alrededor.-

- ¡Las reto a acercarse a mi boca, escurridizas bolas de pelo de ocho patas!-. Amenazó Chester.- ¡Un estofado crudo de araña me sentaría de maravilla!-.

- Cielos, pero qué asco. ¡Solo alejen estas cosas de mí!-. Gritaba Anne María.-

Sky avanzaba con mucha más velocidad que Dave, quien seguía atrapado en unos de los primeros alambres. Se preocupó un poco por él. El equipo ganador sería el que liberara a más mentores.

- ¿Estás bien, Dave? ¿Necesitas ayuda?-.

- Descuida, estoy bien.- Le dijo.- Te dije que no tenía tus habilidades. ¡Eres tan flexible que puedes pasearte entre los alambres cómodamente!-.

Sky sonrió, adulada.

- Por el camino que vas, te quedará más cerca el gancho de Alejandro, y a mí el de Heather. ¿Qué dices? ¿Cambiamos de objetivo y nos ayudamos como equipo?-.

- ¡De acuerdo, sigue esa ruta que llevas y llegarás más rápido!-. Dijo antes de desaparecer más adelante, encaminándose hasta el gancho de Alejandro.-

Cuando ella ya no lo veía, Dave sonrió para sí.

- ¡Al fin!-. Exclamó Scott, extrayendo del gancho y levantando en el aire la llave de Zoey.-

- Será mejor que corras, Scott.- Le aconsejó Chris.- Estoy viendo una competencia muy rápida por ahí.-

Scott contempló, anonadado, un grupo de arañas que iban cargando una llave sobre sus pequeños lomos. Aunque corrió tras ellas para llegar antes a Zoey, las escurridizas criaturas le pasaron la llave a Dawn, quien la usó para liberarse.

- Muchísimas gracias, amigas. Su apoyo me ayudó a ganar.- Dawn hizo una respetuosa inclinación de cabeza y las arañas desaparecieron de su vista, volviendo al bosque.-

- ¡Rayos!-. Gritó Scott, al tiempo que llegaba donde Zoey.- ¿Dónde se pone esta cosa?-.

- ¡Rápido!-. Le rogó Zoey, quien ya sentía una araña moverse amenazadoramente sobre sus ojos.-

- Calma, chica, ya voy.- Finalmente, Scott logró abrir el cerrojo y la caja de Zoey se abrió, permitiéndole alejarse de la horda de arañas y tomar aire libremente.-

- Puede que Scott haya sido el primer alumno en liberar a su mentora, pero Dawn se liberó sola antes, convirtiéndose en la ganadora de este desafío.- Dijo Chris alegremente ante la cara de Scott.- Los Sobrevivientes llevan dos puntos, ¿podrán recuperarse los manipuladores?-.

Contra todo pronóstico, Topher logró salir primero que los otros competidores restantes de los alambres, haciendo uso de sus extrañas poses de modelo para desplazarse sin problemas.

- Sabía que esas clases de postura me servirían de algo algún día.- Dijo con orgullo.- ¿Cómo te quedó el ojo, Chris?-. Rió al pasar junto al presentador con su llave en la mano.-

- Tal vez debimos incluir el cañón también en este desafío.- Dijo Chris con cara de pocos amigos.-

- ¡De prisa, niño bonito! ¡Me estoy asfixiando!-. Lo urgió Anne María.-

Topher introdujo su llave y logró sacar la cabeza de su mentora del nido de arañas. Sin embargo, algunas quedaron atrapadas en su cabello, por lo que él la contempló con terror y algo de desagrado.

- ¿Qué?-. Le preguntó ella.-

- Emmm… creo que te convendría usar mata bichos en lugar de fijador esta noche.-

- ¡Y los Manipuladores luchan por continuar con su primer punto! Si Shawn llega a liberar a Mike, será la victoria de los Sobrevivientes.- Dijo Chris.-

Sin embargo, fue Sky la siguiente en salir. Shawn estaba algo atorado con unos alambres que se clavaban en su ropa. Le fue muy difícil adelantar a la chica, quien ahora recogía la llave del gancho más cercano: el de Alejandro.

- Muy bien.- Se dijo a sí misma al tiempo que salía corriendo.-

- Un momento, Sky.- La detuvo Chris.- Con excepción de Dawn, solamente los mentores podían ser liberados por su alumno debidamente asignado.- Arqueó una ceja con reproche.- No puedes liberar a Alejandro.-

El español profirió un grito de impaciencia.

- ¿¡Entonces en qué diablos está gastando Dave su tiempo!?-.

Shawn y Dave tomaron las llaves restantes al mismo tiempo, corriendo codo a codo hacia los mentores. Por su parte, Zoey trataba de mantener calmado a Chester.

- Descuida, ya Shawn viene para acá.- Dijo, tomando su mano.-

El rostro de Chester pareció asustarse de repente. Ninguna de las arañas le asustaba más que lo que estaba sintiendo en ese momento. Las que antes correteaban por su rostro ahora se alejaban a la carrera, como si hubieran presentido un peligro aún mayor que la más temible de las fieras. Zoey oyó una breve y escalofriante risita hacer eco en la caja de vidrio.

- No soy muy amante de las arañas, pero tampoco estoy tan asustado, Zoey. Ellas son quienes deberían estarlo, al igual que tú.- El apretón de Mal en su mano casi le corta la circulación.-

- ¡Ayyyyy!-. Chilló Zoey.-

Shawn, al notar algo extraño, apresuró más el paso, dejando atrás a Dave. Sky se llevó las manos a la boca, asustada por la desventaja.

- ¡Dave, rápido, cambiemos las llaves!-. Dicho esto, le lanzó la llave de Alejandro, al tiempo que él le lanzaba la llave de Heather.-

- ¡Shawn, rápido!-. Le urgió Zoey.-

- Ya voy.- Shawn consiguió encajar la llave en el cerrojo, justo al tiempo que escuchaba a Dave gritar cerca de él.-

- ¡Listo!-.

- Ya era hora.- Dijo un inconforme Alejandro.- ¿Qué pasa con la caja de Heather?-.

- No logro abrirla.- Sollozó Sky con desespero.- ¡No gira!-.

Faltando solo ellos dos por liberar a sus mentores, finalmente la llave de Shawn giró como debía ser, soltando al suyo de la amenaza de las arañas. Pronto se dio, cuenta, sin embargo, que no eran ellas la peor amenaza. Mal sacó su cabeza de la caja de vidrio y se levantó tan abruptamente que le dio un cabezazo a Shawn, noqueándolo fuertemente y dejándolo confundido por un par de segundos. No sabía cómo, pero vio que Mal se había soltado los nudos de las manos y ahora lo sujetaba fuertemente por los hombros, sonriéndole muy de cerca…

- Voy por ti, amigo.- Aquello sonó como una mortal promesa, y Shawn sintió un auténtico miedo, de aquél que no sentía desde que se había sentido perseguido por zombies en la isla Pahkitew.-

Unos segundos más tarde, Mike había vuelto.

- ¿Estás bien, Shawn?-. Le preguntó éste, presintiendo que algo malo le había pasado, dada su expresión.-

- Creo… creo que sí, por el momento.- Le respondió éste en forma dubitativa.-

Zoey miró la escena perpleja, y sus ojos se encontraron por un momento con los de Shawn.

-CONFESIONARIO DE ZOEY—

- Siento algo de lástima por Shawn. Él no tiene la culpa de nada, y ahora Mal va tras él. ¡Tal como había dicho Svetlana! Debo hacer algo para ayudarlo.-

Los gritos de Heather eran los únicos que se oían ahora. Sky había roto la llave dentro del cerrojo y se había quedado trancado. De haber podido moverse, Heather le habría arañado el rostro con desenfrenado enojo. Alejandro, visiblemente preocupado, apartó a Sky y propinó un fuerte golpe contra la caja de vidrio, rompiéndola y logrando abrirla desde adentro para sacar a Heather, quien se reincorporó de un salto, respirando con furia.

- ¡Tonta! ¡Incompetente!-. Gritó Heather a Sky.- Tú. Estás. Tan. Acabada.-

Mientras veía el rostro confundido y horrorizado de Sky, Dave palpó en sus bolsillos una bonita llave con el nombre de Heather.

-CONFESIONARIO DE DAVE—

- Sí, tal vez no pueda entrar más a mi casa sin una llave, pero valió la pena.- Dijo, mostrando la llave correcta ante la cámara.- ¡Supervivencia del más fuerte! ¿No, Sky?-.

- ¡Los Sobrevivientes ganan el desafío!-. Chris parecía gozar mientras Heather trataba de liberarse de los brazos de Alejandro para abalanzarse sobre Sky.- Supongo que esta será una linda noche de eliminación para los Manipuladores.-

Al anochecer, los Manipuladores habían votado y se encontraban reunidos, junto con los Sobrevivientes como espectadores. Chris se dirigió primero a Dawn.

- Dawn, fue una manera muy hábil de asegurar tu estadía en el programa, dado que no conseguiste ningún alumno en este episodio. ¡Pero bien hecho! No puedes ser eliminada esta noche.-

Dawn sonrió en su asiento, sin percatarse de cómo Scott maldecía por lo bajo.

-CONFESIONARIO DE SCOTT—

- Aunque no perdí precisamente, no pretendo dejarla ganar otra vez. Solo tengo que hacer un pequeño truquito. Espera y verás, Dawn.-

- Contamos los votos de los Manipuladores. Anne María, Topher, están a salvo.- Les lanzó sus dos malvaviscos.- Alejandro, lindo piquete de araña.- Se mofó de él antes de lanzarle otro malvavisco.-

- No quiero tus burlas, Chris.- Lo miró sin mucha emoción.- Termina de entregar esas cosas para poder ir a colocarme desinfectante en el rostro.-Dijo acariciando sus mejillas hinchadas.-

- Dave, Sky, su estrategia de cambiar de llaves fue terrible. Heather sufrió mucho mientras esperaba por ustedes, aunque no los estoy precisamente regañando por eso, fue divertido.- Se carcajeó antes de lanzarle a Heather su malvavisco, mientras ella le dirigía una mortal mirada.- Si nos vamos estrictamente a las habilidades, Sky tuvo mayor éxito, pero lo arruinaste al terminar de última por haber roto la llave en la cerradura. Así que… ¡Sky, quedas fuera!-.

Dave atajó el último malvavisco de la noche y le dio un lento y victorioso mordisco, mirando fijamente a una contraída Sky que lo observaba sorprendida.

- ¿Acaso buscabas que perdiera? ¡¿Realmente me engañaste?!-.

- Había que nivelar las cosas un poco, ¿no crees?-. Rió él en su cara.-

Sky fue sostenida por el Chef y envuelta en las ligas que garantizarían su rebote a casa. Dedicó una fúrica mirada a Dave, quien se acercó para sujetar su barbilla por un breve momento.

- La próxima vez que me veas, tendré un lindo millón y un deseo para arruinar tu vida.- Dijo antes de voltearse y alejarse.-

- ¡Daveeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!-. El grito de Sky sugería cuidado, precaución, y una promesa de revancha, al tiempo que era lanzada hacia su propio salto de la vergüenza.-

-CONFESIONARIO DE ALEJANDRO—

- Aunque debo admitir que fue una estrategia inteligente, hay que decirlo.- Miró a la cámara con expresión pensativa.- Creo que he creado un monstruo… un monstruo no tan atractivo, pero astuto.-

Shawn dedicaba miradas furtivas a su mentor de vez en cuando, cosa que Zoey había notado. Le tocó un hombro y el muchacho se sobresaltó.

- ¡Woa! ¿Qué ocurre, Zoey?-.

- Tal vez mi compañero sea Scott, pero mi fidelidad es con Mike, y ya que considero a Mal en parte responsabilidad mía, quiero ayudarte. ¿Formamos una alianza?-.

- ¿Estás segura de que podrás ayudarme? Es probable que pronto se disuelvan los equipos.-

- Hasta entonces, me encargaré de velar por ti si tú prometes velar por Mike cuando yo no pueda hacerlo.-

Ella le extendió su mano, y a pesar de tener dudas al respecto de si él era el más indicado para cuidar a Mike, Shawn le correspondió el gesto.

- De acuerdo. Somos aliados ahora.-

Scott los miraba por el rabillo del ojo.

-CONFESIONARIO DE SCOTT—

- Eso puede aprovecharse.- Dijo simplemente, poniendo sus manos detrás de su cabeza en postura relajada.- Lo divertido de la situación de Mike es que puede usarse para sembrar algo de caos. Jamás pensé que diría esto, pero… gracias por aparecer, Mal.-

- ¡Quedan diez participantes! ¿Quién será el próximo eliminado? ¿Qué mentor y qué alumno será reasignado ahora? ¡Descubran la respuesta a esta y a muchas más interesantes preguntas aquí, en el próximo capítulo de DRAMA TOTAL: MENTORES Y ALUMNOS!-.

CONTINUARÁ…

NOTA DE LA AUTORA:

¡Pasamos de los 200 lectores! Jeje muchas gracias a todos los que han ido siguiendo mi historia, y por sus interesantes comentarios al respecto :D Espero publicar el siguiente capítulo pronto. See you soon!