Tras una breve ausencia, aquí volvemos. ¿Listos para un cap emocional? Empecemos…
CAPÍTULO 8
SÉ GENEROSO
El día había amanecido caluroso, tanto que los participantes borboteaban en sudor mientras realizaban una cruenta e implacable subida por uno se los tantos senderos montañosos de la isla McLean. Si bien ya estaba claro que no tendrían que cumplir con un desafío a oscuras esta vez, no se sentían mejor. Por el contrario, el cansancio les abatía mientras que Chris rebosaba de alegría y de energía desde su carreta jalada por pasantes, dándoles uno que otro sádico latigazo de vez en cuando.
- ¡Vamos! ¡No tenemos todo el día! Debemos recorrer dos kilómetros más antes de detenernos.- Canturreó Chris, señalando con su dedo la empinada subida que les esperaba.-
- No siento las piernas.- Dijo Mike cansadamente. Miró a su lado a Shawn, quien parecía estarse asando a fuego lento a causa de su chaleco.- ¿No crees que deberías quitarte eso, amigo?-.
- ¿Estás loco? Mi chaleco está diseñado cuidadosamente para usarlo como salvavidas durante una invasión Zombie. Si me lo quito, ¡quedaré expuesto!-.
- ¿Y exactamente en qué río o lago usarías tu chaleco acá arriba, chico Zombie?-. Se burló Anne María.-
- Para tu información, hay muchos depósitos de agua dulce en las montañas, es por eso que…-.
- No quiero una clase, ¿de acuerdo? Y no creas que soy tonta. No sabré mucho, pero sé que el agua está cerca del mar, de la playa, del sol y de la gente con bronceados fabulosos.- Dijo Anne María, cerrando los ojos en añorante evocación a la escena que describía.-
Sin ánimos para discutir, Shawn se tragó sus palabras.
- - CONFESIONARIO DE SHAWN- -
- ¡Cielos! ¿Es idea mía, o las chicas como Anne María son las que hacen que un hombre prefiera quedarse soltero?-. Exhaló un suspiro nostálgico.- Lo admito, todavía extraño a Jasmine. Siento que mis únicos aliados son Zoey y, parcialmente, Mike. Sigo atento ante las posibles amenazas o peligros de muerte que Mal me prometió. ¡No he logrado dormir muy bien, y el desafío de la vez pasada no ayudó para nada en eso!-.
Alejandro subía ágilmente con largas y elegantes zancadas. Se había quedado atrás a propósito para poder hablar con Scott, el cual maldecía abiertamente a los mosquitos que no paraban de picarlo. Su mentora lo había dejado algo atrás para poder ignorarlo mejor. Seguían en términos algo delicados, y Alejandro tenía toda la intención de aprovecharse de la soledad del granjero.
- Dicen que los mosquitos suelen picar más a la gente con sangre dulce. ¿Hay algún rasgo de tu personalidad que nos estés ocultando, Scott?-. Dijo Alejandro, posicionándose junto al pelirrojo y manteniendo su paso, donde los demás concursantes no los escucharan.-
- Si me estás hablando para que sea tu compañero, puedes irte de una vez. Tengo planes por mi cuenta, y necesito mantenerme como alumno de Zoey por los momentos para lograrlo.-
- ¿En serio? Creí que tu estrategia era perder y perder hasta que eliminaras a todos los que te desagradaran.- Se burló el latino.-
- Hmph.- Bufó Scott.- Debe ser duro saber que dependes de mí, de Anne María o de Topher para salvar tu pellejo. Ninguno siente mucho interés por ayudarte, puedes preguntarle a ellos si no me crees.- Señaló más adelante.- Y da por seguro que ninguno de los otros te ayudará.-
- Ciertamente. Mike y Shawn son muy unidos, no podría separarlos; tú y Zoey son obviamente la mejor pareja pelirroja de la historia, no me atrevería a interponerme entre ustedes.- Ante tal burla, Scott volvió a bufar, empezando a hartarse.- Heather no me ayudaría ni aunque su vida dependiera de ello, y Dawn es totalmente no influenciable. Lógicamente, debo anclarme en los competidores más traicioneros. Sin embargo, no es por eso que estoy hablando contigo, Scott.-
- ¿Y qué rayos quieres entonces?-.
- Justamente requiero de tu naturaleza caótica y traicionera.-
- Sigue hablando.-
- ¿Cómo te sientes respecto al regreso de Mal?-.
Scott se quedó helado por un minuto. Seguro, tenía la intención de aprovecharse del regreso de Mal para su propia conveniencia, pero Alejandro parecía estarle planteando algo más personal.
- Supongo que hablas de eliminarlo.- Intuyó con creciente interés en la conversación.-
- No hablo solo de eliminarlo, hablo de vengarnos por todo lo que nos hizo pasar en Todos Estrellas. ¿No crees que se merece un poco de sufrimiento que equilibre la balanza antes de verlo saltar en la siguiente ceremonia de eliminación?-.
- Amigo, ese sujeto me usó como saco de boxeo de un tiburón en esa temporada. Cualquier cosa que involucre que Mal sufra está bien para mí.- Le sonrió malignamente.-
- Algo me dice que ya habías pensado en algo.-
- Sí. Mal no es el único que me ha jugado malas bromas, todo Múltiple Mike parece odiarme… y yo lo encuentro muy irritante y molesto. La manera más lógica de afectarlo directamente es…-.
- …a través de Zoey.- Lo atajó Alejandro, dando a entender que estaban en la misma sincronía.- Tampoco hay que subestimar a su nuevo amigo, el chico Zombie.-
- Él es quien está en la mira de Mal, y de la mía.- Posó su vista en Shawn, quien iba dirigiendo al grupo.- Le tiene miedo, y apuesto a que si jugamos bien nuestras cartas, podemos hacer que traicione a Múltiple Mike.-
- - CONFESIONARIO DE ALEJANDRO –
- Ummm, así que Shawn se siente intimidado por Mal. ¡No podría ser más perfecto! Los dos aliados principales de Mike serán emboscados y puestos en su contra sin que ellos mismos sospechen de nada.-
- Yo con gusto me encargaré de Shawn.- Dijo Alejandro, ya planificando su nueva estratagema.-
- ¡Hey! Mi plan era sabotearlos a los dos y que el caos hiciera su trabajo…-. Empezó a quejarse Scott.-
- Pero tú tienes un arma mucho más poderosa que aprovechar. Tu amigo el caos servirá más de lo que crees, pero mientras yo trabajo con la mente de Shawn, tú debes trabajar con la de Mike haciéndole creer que le quitarás a Zoey.-
- ¿Qué?-.
- CONFESIONARIO DE SCOTT—
- La única chica con la que he tenido algo en todo el programa ha sido con Courtney, y ella odiaba a Zoey. Si llego siquiera a fingir que me interesa, ¡me esperaría una mega paliza apenas llegara a mi condado!-. Exclamó con un leve temor en sus ojos, que miraban nerviosos en todas direcciones.-
- Olvídalo, Zoey es muy suspicaz. Preferiría chantajearla o sabotearla, ¡por eso acepté ser su alumno!-.
- No importa si Zoey opina que eres despreciable, siempre y cuando convenzamos a Mike de lo contrario.-
- ¿No insinúas que debería…?-. Simuló unas arcadas con evidente desagrado.- ¿…besarla, verdad?-.
- Lo tendremos en cuenta como un recurso desesperado.- Rió Alejandro ante la reacción de Scott.- Pero encárgate de montar el escenario perfecto y yo haré que la mente de Mike cree el malentendido perfecto. No te sientas mal, Scott, después de todo, Mike te lo debe, ¿no crees? La vez pasada hizo que Cameron besara a tu novia…-.
- ¡Tienes razón! ¡Debo hacer lo que sea necesario para que Múltiple Mike entienda que no debe meterse con las novias ajenas!-.
Scott se ensimismó y se alejó de Alejandro dando tumbos, pensando en lo que debería hacer a continuación. Por su parte, Alejandro se sintió complacido con la alianza que acababa de formar. Scott no era precisamente el más brillante de los aliados, pero serviría por los momentos. Caminó unos metros más y luego aminoró el paso hasta encontrarse al lado de Anne María.
- ¿Te había dicho alguien que el día de hoy tu belleza bronceada está más radiante que nunca?-.
Puede que Anne María estuviera loca por Vito, pero Alejandro sabía muy bien que no había chica que pudiera ignorarlo cuando se les acercaba. Siempre había sido así, y él conocía perfectamente cómo usar su encanto para domar a la más enajenada bestia. Anne María, intentando ocultar su perplejidad ante él con hostilidad, entornó los ojos y lo miró desafiante.
- ¿Tu novia sigue sin prestarte atención?-. Dijo con una sonrisa sarcástica.-
- Heather y yo tenemos una relación complicada. Muchas cosas continuamente nos obligan a permanecer separados, casi como Vito y tú.-
El disparador había funcionado. Anne María inmediatamente pareció prestarle mayor atención.
- No sabes nada sobre eso. No estuviste en esa temporada.-
- Pero sí estuve en Todos Estrellas, y puede que esto no saliera ante las cámaras, pero sé que Vito está luchando contra todos los demás en el cuerpo de Mike para volver contigo. ¿No te parece maravilloso?-.
- ¿Estás jugando conmigo, chico guapo?-. Lo retó.-
- ¿No le crees a este rostro?-. Le dedicó una irresistible mirada.-
Anne María parecía turbada.
- Creo que no te lo he preguntado, Anne María, pero ¿qué harías si ganaras?-.
Aquello hizo que la voluptuosa chica se soltara y amenizara. Parecía tener mucha confianza en cómo iba a terminar todo.
- Pues compraría joyas, un yate, una playa privada…-. Dijo con ojos soñadores.- Todas las cosas que necesito para mantener mi belleza en el sitio que se merece, y… por supuesto, me llevaría conmigo a Vito. Cada vez estoy más convencida de que somos el uno para el otro.-
- ¿Y si Zoey se interpusiera?-.
- Usaría mi dinero para darle una orden de restricción a esa rojita impertinente.- Añadió con su ceño pronunciadamente fruncido.- De ser necesario, la mandaría a otro país para que viva su triste existencia alejada de mi existencia perfecta.-
- Eso suena muy villanesco y… manipulador.- Sonrió Alejandro.- ¿Sabes algo? Quiero ayudarte. Tengo cierta debilidad ante estas historias de amor tan incomprendidas. Así que, ya lo sabes, tienes todo mi apoyo, y con gusto te ayudaré para que Zoey no intervenga en tu romance con Vito. De todos modos, puede que ella no sea un problema dado que Scott…-. Fingió una gran sorpresa y se tapó la boca con una mano.- Creo que he hablado demasiado.-
- Un momento, ¿qué cosas murmuras allí?-.
- Bueno, no pensaba decirlo porque no desearía ver un enfrentamiento a fuego cruzado entre Mike y Scott.- Mintió.- Pero él está muy enamorado de Zoey, y ella está empezando a entender que lo suyo con Mike nunca funcionará mientras Vito exista.-
- CONFESIONARIO DE ANNE MARÍA—
- ¿Quiere alguien por favor decirme qué anda mal con los hombres de esta isla? ¿Scott y la rojita? Nunca lo habría imaginado.- Quedó pensativa.- Aunque… sí es verdad que se veían muy unidos en los otros desafíos, y ahora son mentora y alumno… ¿Alejandro estará mintiéndome? Pero de ser así, ¿por qué lo haría?-.
-CONFESIONARIO DE ALEJANDRO—
- Solo necesito sembrar la semilla de la duda en la persona más entrometida en la isla y, muy pronto, todos los demás concursantes sabrán que hay algo entre Scott y Zoey. Mientras más ofuscado esté Mike, menos podrá centrarse, terminando con su buena amistad con Shawn y dejándolo sin aliados muy pronto.- Concluyó el latino con un aire de superioridad.- Lástima que Dave no supo aprovechar mis momentos de brillantez para convertirse en un mejor alumno, ¿no creen?-.
Chris al fin se detuvo y se regodeó con el cansancio de los participantes. El Chef, no muy lejos de él, acababa de llegar también cargando todo el innecesario equipo de Chris, por lo que estaba más sudado y agotado que todos los demás. No obstante, eso no impidió que sacara el megáfono del anfitrión y se lo pasara para que éste pudiera hablar.
- No me pagan lo suficiente para esto. ¿Qué soy? ¿Un pasante?-. Se quejó el Chef.-
- Tranquilo, viejo, es tan solo por esta vez.- Lo tranquilizó Chris, sin sonar muy sincero.- ¡Atención, campistas! Los he traído a esta montaña maravillosa porque aquí es donde crece una extraña variedad de bayas tropicales, se cree que son las más deliciosas de esta parte del globo.- Una pantalla gigante mostraba con detenimiento la fruta a la cual Chris hacía mención. Ciertamente, se veía tan apetitosa que a más de un participante se le hizo agua la boca.-
- ¿Cuál se supone que era la necesidad de traernos? ¿Solo nos hablarás de esas tontas bayas?-. Preguntó Heather, secándose el sudor de su perlada frente.-
- No del todo, Heather, pero las bayas sí son importantes. El desafío de hoy será una carrera culinaria sin tregua para encontrar estas bayas y el acompañamiento perfecto para ellas. Cada equipo tendrá que buscar 20 bayas, meterlos en una de las canastas designadas con el nombre del equipo, y luego acomodarlas y presentarlas con una guarnición de su preferencia para que al final sean degustadas por su irresistible y carismático anfitrión: ¡yo!-. Culminó Chris con un exagerado despliegue de sus brazos para que todos pudieran admirarlo.-
Desde su sitio, Topher frunció el entrecejo y se quedó pensativo.
- - CONFESIONARIO DE TOPHER—
- La competencia está cada vez más reñida. Quien más me preocuparía en este momento es Alejandro. Su atractivo físico y su actitud me hacen desconfiar de él casi siempre. Hoy incluso estaba hablando de un supuesto enamoramiento entre Scott y Zoey.- Emitió una melodiosa risa incrédula.- Por favor, cuando se es un aspirante a presentador tan bueno como yo, sabes quién está relacionado con quién y cómo, y yo estoy seguro de que no hay ni la más mínima pizca de atracción entre esos dos. No pienso desmentirlo, tan solo observaré cómo los otros persiguen sus colas como perros mientras arrastro a Anne María para que cumplamos con este reto de las bayas. No se oye tan difícil, después de todo.-
- ¿Y dónde podemos encontrar estas bayas?-. Quiso saber Zoey, levantando tímidamente la mano.-
- Las bayas crecen en la copa de los árboles de la parte más frondosa de esta montaña, siendo custodiadas por los conocidos "pájaros rompe-muelas".- Rió Chris, mostrando un adorable ejemplar de pajarillo en una jaula. Se le veía pequeño e inofensivo, de un adorable color azul cielo.-
- ¿Ese es un pájaro rompe-muelas?-. Exclamó Scott.- Como si ese animalito pudiera romper…-.
Antes de que Scott pudiera terminar, el Chef abrió la pequeña puerta de la jaula y el ave recorrió en menor de un segundo la distancia hasta el rostro de Scott, quien entre gritos luchaba por quitarse al pájaro que ahora picoteaba salvajemente hacia sus dientes.
- ¡Ouch! ¡Ay! ¡AHHHH! ¡ ¿Una ayudita por aquí?!-. Gritó el pelirrojo.- ¡¿Mentora?!-.
Entre suspiros de resignación, Zoey cogió una vara de madera y bateó al pajarillo lejos, golpeando también a su alumno en el proceso. Todos los demás ahogaron unas risas burlonas mientras Scott se sobaba la herida que le había quedado en sus labios por el picoteo del pájaro. Miró con reproche en dirección a Zoey.
- ¿No podías haber sido un poco más delicada, mujer…?-. Su mirada se cruzó por una milésima de segundo con la de Alejandro, cuyo significado captó al instante: "Aprovecha la situación".- Quiero decir… vaya, Zoey, muchas gracias, siempre eres tan eficiente y tan acertada. ¡Qué alegría tenerte como mentora!-. Acto seguido, quiso agradecerle su ayuda con un abrazo que envolvió a una confundida Zoey.-
Mientras que Alejandro asintió con complacencia, hubo otros que reaccionaron de manera muy distinta. Mike y Anne María no podían creer lo que acababan de ver.
- - CONFESIONARIO DE ANNE MARÍA—
- ¡Oh, cielos! ¡Entonces esto sí es cierto! ¡Ellos dos tienen algo en secreto!-.
- CONFESIONARIO DE MIKE—
- ¿Y ahora qué rayos pasa? Scott no puede pretender que le creeré ese acto. Vamos, Mike, concéntrate, obviamente Scott solo quiere hacerme creer que ahora es más cercano a Zoey que yo. Cómo si eso fuera posible.- Aunque sus palabras trataban de hacer mofa de la situación, la comisura de su boca se torció con desagrado e impotencia, mientras miraba hacia el suelo.- Juro que no soporto a ese tipo…detesto cuando quiere jugar con las personas así. ¡Me frustra tanto…!-. Tomó una gran bocanada de aire mientras sus ojos se expandían con fuerza. Inmediatamente, curvó su espalda en una anciana joroba que pertenecía a Chester.- ¡Estos jóvenes y sus estúpidos problemas amorosos! ¿Acaso no tienen nada mejor que hacer que alborotarse por sus inútiles hormonas?-.
- Bien, Scott, creo que ya… está todo bien, ¿verdad? Quiero decir, ¡Basta!-. Gritó Zoey antes de empujar lejos a Scott.- Lo siento. Tendremos que ideárnoslas para burlar a esos pájaros, pero creo que podemos hacerlo si todos trabajamos juntos, ¿verdad, equipo?-.
Los "Sobrevivientes" levantaron sus puños al aire en señal de empoderamiento, gritando fuertemente por la victoria que esperaban alcanzar. Dawn los contempló con añoranza, mientras Heather la jalaba en la otra dirección.
- Recuerda, Dawn, ya no puedes fraternizar con el enemigo. Estás conmigo ahora y vamos a ganar cueste lo que cueste.-
- Pero… ¿acaso los equipos no se fusionarán pronto? No tendría sentido buscar enemistades a estas alturas.-
- Tienes razón.- Le sonrió Heather con su típica técnica de manipulación y falsa amistad.- Eres muy lista; a estas alturas todos son el enemigo, excepto tú y yo. Somos un equipo imbatible de dos y vamos a resistir contra viento y marea, ¿eh?-. Pasó un brazo sobre el hombro de su ahora alumna.- Tú confía en mí y haz caso a mis consejos, y todo irá bien. Pero si no… no garantizo tu permanencia en el programa, ¿de acuerdo, Dawn?-.
-CONFESIONARIO DE DAWN—
- Heather tratará de inducirme a que sea como su lacaya. No puedo permitir eso, mi instinto me dice que ocurrirán cosas muy malas, y debo estar atenta a todos los cambios. Hay tanto que quisiera advertirle a Mike…-.
- Tendrán exactamente dos horas para realizar su creación gourmet y traerla hasta este mismo punto de inicio. El Chef dará una señal cinco minutos antes para que estén prevenidos. El primero en llegar obtendrá inmunidad para él y su equipo, mientras que el equipo perdedor me verá esta noche en una deshonrosa ceremonia de eliminación en la cascada, ¡y no crean que los ayudaré a subir con mi carreta!-.
Mike trataba de respirar profundo y concentrarse. Shawn lo miraba con una consternación que se iba acrecentando más y más.
- Hey, mentor… no le prestes atención a Scott. Granjero tramposo, ¿recuerdas? Sabes mejor que nadie lo especial que tienes con Zoey.- Le dijo mientras le palmeó un hombro en gesto consolador.-
- Tienes razón, Shawn. Debo enfocarme en el juego, muchas gracias.- Le sonrió.-
- Y, por favor, deja de respirar así. Siento que algo macabro fuera a salir en cualquier momento.- Dijo esto último con nerviosismo.-
- ¿Qué…?-.
- ¡Y fuera! Empieza el desafío culinario contra el tiempo. ¡A moverse, campistas!-. Los interrumpió Chris, al tiempo que hacía sonar una ruidosa corneta que ensordeció a media competencia.-
Cada desafío siempre los ponía a correr, y en la mayoría de las circunstancias, Shawn era uno de los primeros. Se consideraba rápido, y su sentido de supervivencia lo hacía moverse con mucha más agilidad. Solo había una cosa en sus pensamientos en ese momento: Mal.
-CONFESIONARIO DE SHAWN—
- Le prometí a Zoey que cuidaría de Mike cuando ella no pudiera hacerlo. ¿Pero quién rayos me cuidará a mí de Mal?-.
Sin darse cuenta, Alejandro lo había alcanzado y ahora corría a su lado.
- ¿No deberías… emm… correr junto a tu equipo?-.
- Soy una máquina de un solo hombre, Shawn. Pronto lo confirmarás.- Dijo amablemente, pero con un tono amenazante que puso más alerta a Shawn.- Vine para advertirte. Si yo fuera tú, pensaría en buscar otro mentor pronto.-
- Y supongo que no lo dices porque tú estés disponible.-
- En lo absoluto. Podré ser del equipo de los "Manipuladores", pero me afecta mucho ver tu seguridad en peligro.-
La reacción de sorpresa de Shawn fue todo el incentivo que Alejandro necesitó para continuar.
- Mal está acechando, y no creo que te guste ser su presa. Si tuvieras medio cerebro, y eso si no te lo devoraron ya los Zombies, te cuidarías de él y lo dejarías. A la larga, es mejor y más seguro para ti.-
- No necesito consejos ahora mismo, ¿vale? Ya tengo un mentor para eso.- Shawn se tapó los oídos y aventajó al español, dejándolo con una sonrisa en el rostro.-
- - CONFESIONARIO DE ALEJANDRO—
- Como dije, semilla plantada.- Dijo jactanciosamente y arqueando una ceja.-
- ¿Qué fue todo eso con Alejandro?-. Preguntó Mike, preocupado al ver el rostro de Shawn.- ¿Estás bien, amigo?-.
- ¿Cómo…? Sí, sí estoy bien. Vamos por esas bayas, ya debemos estar cerca de los primeros árboles.-
Mike y Shawn fueron los primeros en llegar a los árboles. Se veía claramente que cada copa era custodiada por aquellos pajarracos infernales. Pronto, Anne María y Topher llegaron tras ellos y se toparon con el mismo problema.
- Debe haber una manera de distraer a los "rompe-muelas".- Dijo Topher.- ¿Acaso no tienen una debilidad, comida favorita o algo?-.
- Parece que su comida son esas bayas. No hay manera de que las descuiden para que las tomemos nosotros.- Dijo Anne María.-
- A un lado, quiero mi revancha contra esa parvada maligna.- Dijo Scott, que llegaba de correr apresuradamente junto con Zoey.-
- Espera, Scott, si trepas directamente, ellos te cazarán, ¿recuerdas? Será muy doloroso.- Le advirtió Zoey.-
- Awww, ¿acaso te preocupa mi seguridad, mentora?-. Scott puso una mueca que debía considerarse cariñosa y subió la voz para que todos escucharan. Zoey le miró incómodamente.-
- Solo digo que no es un buen plan.-
- Puedo contra esos pájaros. Antes me habían tomado desprevenido, y no seré derrotado dos veces de la misma forma. Yo escalaré y los distraeré mientras tú tomas las bayas, ¿de acuerdo? Vayamos a ese otro árbol de allá.- Dio un forzoso manotón a Mike para apartarlo de su camino.- Disculpa, voy pasando. Vamos, Zoey.- La jaló antes de que ésta pudiera decir algo.-
- Zoey se ve muy incómoda.- Observó Shawn.-
- No es la única.- Dijo Mike, con un gesto despreciativo hacia Scott.- ¿Crees poder trepar rápidamente, Shawn? Creo que tengo una idea.-
- CONFESIONARIO DE ZOEY—
- Y ahora Scott está más raro e insoportable que nunca. ¡Lo prefiero cuando me ignora y me deja sola! No se ha despegado de mí hace horas. ¿Qué rayos es lo que planea?-.
Scott inició su ascenso con su vista fija en la copa. Las bayas, de un intenso y jugoso color rojo, permanecían vigiladas por los "rompe- muelas". Apenas algunos de los pájaros vieron acercarse al muchacho, salieron disparados para empezar a picotearlo. Consiguió atinar unos golpes rápidos a algunas de las aves, pero inevitablemente lo superaron en número y empezaron a acertar letales heridas sobre su cuerpo entero. En seguida, Scott pidió ayuda.
- ¿Por qué tardas tanto, Zoey?-. Un ave le picó en un ojo, ante lo cual Scott emitió un grito.-
- ¡Ya voy! Debo terminar esto.- Respondió una muy concentrada Zoey.- ¡Listo!-.
Si algo había aprendido de su experiencia como Comando, era a hacer un arco resistente para poder disparar flechas de madera. En unos pocos minutos tenía el equipo necesario para tumbar algunas de las bayas que yacían sin protección ahora sobre la copa. Zoey apuntó y lanzó una flecha que atinó perfectamente para tumbar un racimo entero de bayas.
- ¡Eso es!-. Celebró la pelirroja.-
Sin embargo, el racimo fue atrapado por Heather en el aire, quien había estado esperando el momento oportuno.
- Vaya, pero qué lindo obsequio.- Se burló Heather.- ¡Muchas gracias, Zoey, no te veré esta noche en la eliminación!-.
- ¡Oye! ¡Vuelve aquí con eso!-. Zoey cargó su arco y apuntó a Heather, pero ésta desapareció entre la espesa vegetación. Consternada, dio un pisotón al suelo en señal de inconformidad.- Eso no fue nada educado.-
Heather jaló a Dawn y la obligó a avanzar junto a ella.
- ¡Heather! Eso fue terrible. ¡Le robaste sus bayas!-.
- No las robé, Dawn. Solo atrapé unas frutas que cayeron del cielo para mí, ¿no te parece un indicio de buena suerte?-. Dijo Heather mientras se llevaba una baya a la boca.- Pues debo admitir que sí son muy buenas. Vamos, ahora tenemos que arreglar estas cosas en un plato decente. Encárgate de buscar a los otros y que vengan a ayudar.-
- Creí que no estabas de acuerdo con trabajar en equipo.-
- Así es, pero el desafío requiere un solo plato de bayas y ya las tenemos. Ahora sé una alumna buena y ve por los otros. ¿De acuerdo?-. Su tono dulce era opacado por la frialdad de sus ojos. Dawn frunció los labios y la miró desafiante.-
- Deberías disculparte con Zoey.-
- Y tú deberías escuchar a tu mentora. Si perdemos, no me costaría nada echarte por la cascada, bruja rara. ¿Me has entendido?-. La señaló con postura amenazante.- Ahora ve por los otros antes de que cambie de opinión y te arroje yo misma a los "rompe- muelas".-
- CONFESIONARIO DE DAWN—
- No sé por cuánto tiempo más pueda soportar esto. No soy conflictiva, pero no tolero la opresión ni la maldad. ¡Alguien debe detener a Heather!-.
Sin necesidad de llamarlos, Anne María y Topher llegaron junto a Dawn. Obviamente habían visto cómo Heather había atrapado el racimo.
- ¡Excelente! Dejar que otros hagan el trabajo duro y hacerse con la victoria.- Exclamó Topher.- Ahora es hora de preparar esto.-
- Oh, oh, déjenme eso a mí. Mi sentido del estilo es imbatible, tanto en la moda como en la cocina.- Se aludió sin modestia Anne María.-
- Pues es la oportunidad perfecta para demostrarlo.- Dijo Heather, sin mucho entusiasmo.- Seré la líder en éste desafío. ¿Y dónde está el inútil de Alejandro?-.
- CONFESIONARIO DE HEATHER—
- Con tan solo nueve participantes, la competencia se hace cada vez más predecible. Tengo oportunidad de aventajarlos a todos aquí, y mi sangre de jugadora está más activa que nunca. Lo más idóneo sería deshacerme de Scott primero, puede ser muy molesto si avanza mucho. Lo más seguro es que pronto esté cada mentor y alumno por su cuenta, y seguirán los idiotas de Anne María y Topher. Y Alejandro… oh, tengo planes para él.- Dijo Heather con un suave y confiado tono.-
Scott finalmente había caído al suelo tras ser picado varias veces por los "rompe- muelas". Los tres restantes miembros del equipo estaban vislumbrando cómo volver a derribar las bayas de otro árbol.
- Te dije que sería doloroso.- Dijo Zoey mientras ayudaba a Scott a ponerse en pie.- Heather se llevó nuestras bayas, esa ladrona.-
- No me extraña que lo haya hecho.- Dijo Shawn.- Ahora los "Manipuladores" nos llevan ventaja. Mike tiene una idea, no obstante.-
Muy parecida a la estrategia del arco de Zoey, Mike mostró una resortera considerablemente grande hecha con madera.
- Solo tenemos que volver a distraer a los pájaros, apuntamos una roca grande y ¡bum!, habremos derribado muchas más bayas que las que ahora tiene el otro equipo.-
- Ni sueñes que volveré a subir ahí, amigo.- Lo atajó Scott.- ¿Acaso no ves cómo me dejaron?-.
- Tú fuiste el que se precipitó sin escuchar las ideas del equipo.- Respondió Mike.-
- Pues si Zoey hubiera recogido a tiempo las bayas…-.
- ¿Ahora estás culpando a Zoey?-.
Poco a poco, Scott y Mike se iban acercando hasta quedar peligrosamente uno frente al otro, sin permitirse ni pestañear o mostrar signos de debilidad. Shawn empezó a temer que hicieran una locura, por lo que se posicionó en medio de ambos e intentaba alejarlos con sus manos.
- Chicos, chicos, esperen. ¿Desafío en equipos, recuerdan? Tenemos que trabajar juntos.-
- Shawn tiene razón. No es momento de discutir.- Zoey puso su mano sobre el hombro de Mike, llamando su atención.- ¿Qué les parece si yo trepo al árbol para distraer a los "rompe- muelas" para que ustedes carguen la resortera?-.
- Es muy riesgoso, Zoey.- Le dijo Mike.-
- ¡Oh, claro! ¡Para ella es riesgoso!-. Se mofó Scott.- Deja que lo haga, Mike, ella dice que puede hacerlo.- Tuvo el atrevimiento de colocar su brazo alrededor del hombro de Zoey.- ¿O acaso crees que es una inútil?-.
- CONFESIONARIO DE SHAWN—
- La situación de estar en el mismo grupo que Scott está empezando a crispar los nervios de Mike y míos. Solo había una cosa por hacer.-
- Yo lo haré, yo subiré al árbol.- Dijo Shawn.- Zoey tiene mejor puntería que nosotros, así que la necesitamos aquí abajo, Scott y Mike pueden ayudar a cargar la resortera con piedras lo suficientemente grandes para que sea un proceso rápido. Tengo confianza en que podré distraer a los pájaros.-
- ¡Shawn!-. Lo llamó Zoey.- Realmente no es necesario… yo puedo…-.
Él levantó una mano para frenar su oración.
- Está bien, Zoey, en serio. Quiero hacer algo bueno por el equipo esta vez, ¿de acuerdo?-.
Mike miró a su alumno con admiración y le dio un espontáneo abrazo de agradecimiento.
- Eres un gran amigo, Shawn. Te prometo acertar pronto para que no recibas mayor daño.- Le garantizó su mentor.-
- Claro, hermano, no hay problema.- Dijo con cierta incomodidad ante el abrazo.- Andando, no hay tiempo que perder.-
La idea resultó perfecta. Shawn subió hasta la copa del árbol en un tiempo inmejorable, haciendo que los otros tuvieran que apresurarse cargando la resortera. Zoey posicionó y fijó las jugosas bayas en su mira.
- ¡Perfecto, Shawn! Sigue así, ya estamos listos para disparar.-
Los "rompe- muelas" notaron la presencia de Shawn, quien decididamente empezó a saltar de rama en rama, huyendo pro su vida en apurado ademán. Se oyó la descarga de piedras por encima de él y vio caer algunas bayas.
- Esa cantidad no será suficiente.- Dijo Scott.- Los otros tienen muchas más. ¡Salta hacia otro árbol, chico Zombie!-.
- Pero a ese paso, los "rompe- muelas" lo alcanzarán.- Dijo Zoey con preocupación.-
- Por favor, es muy rápido. Estará bien.- La tranquilizó Scott sin darle la importancia que tenía.- ¡Andando, Shawn!-.
- ¡¿Es en serio?!-. Gritó un incrédulo Shawn.-
Sus saltos tuvieron que ser amplios para saltar hacia la rama de otro árbol cercano. ¡Cómo agradecía que esa actividad fuera uno de sus puntos más fuertes! Sin embargo, el cansancio iba en su contra, al igual que los pájaros salvajes que ya estaban logrando atinar unos cuantos picoteos. Gimió de dolor mientras continuaba huyendo.
- Han caído otras cuantas.- Dijo Mike a modo de celebración.- Pero no alcanzan contra el racimo que nos robó Heather, estos son mucho más pequeños.-
- CONFESIONARIO DE ZOEY—
- Recordatorio: Darle una buena lección a Heather en el próximo desafío.- Dijo con un puño levantado, el cual no hacía juego con la mirada de inocencia que adornaba su rostro.- ¡Y esta vez no diré que lo siento!-.
Mientras Zoey ayudaba nuevamente a apuntar, Scott sonrió para sí mismo. Logró divisar a Alejandro, quien lo llamaba unos metros más allá.
- Oh, esperen, creo que veo más bayas caídas por allá. En seguida vuelvo.- Se excusó.-
- ¡Date prisa!-. Lo urgió Zoey.-
Mike lo persiguió con la mirada y arrugó los ojos con sospecha. Abruptamente, sus pensamientos colisionaron con muchas voces, lo cual lo descolocó en tiempo y espacio. Le empezó a doler intensamente la cabeza.
"¡Ese perro salvaje está tramando algo, lo sé!; ¿Y qué se supone que hagamos? Tenemos problemas más grandes que resolver aquí, ¿recuerdas?; Svetlana habría recogido esas bayas mucho más rápido que ese chico, ¡qué lástima!; No puedo con tanta frustración, ¡mi disparador me quiere hacer salir!; ¡Wow! Espera, viejo, no puedes salir ahora… recuerda que… ".
- ¿Qué está pasando?-. La respiración de Mike se volvió acelerada en cuestiones de segundos.-
- ¿Mike? ¡Mike! ¿Estás bien? ¿Se trata de Mal?-. Lo urgió Zoey, dejando de lado la resortera.-
- ¡Chicos! ¡Auxilio!-. Shawn daba lo mejor que tenía para escapar de la horda de aves concentrada que ahora lo perseguía.-
- No lo sé, no lo sé.- Respondió Mike.- Me siento como si hubiera un taladro en mi cerebro.- Se sostuvo la cabeza con ambas manos.-
Mientras tanto, Alejandro y Scott hablaban entre unos arbustos. El pelirrojo estaba recibiendo instrucciones muy precisas.
- ¿Realmente crees que eso vaya a funcionar?-. Preguntó Scott con aire dubitativo.- Realmente no quiero hacerlo.-
- Scott, no soy psicólogo, pero mi coeficiente intelectual es lo suficientemente alto como para dejar en ridículo al mismísimo Freud.- Se enorgulleció Alejandro.- Si recuerdo bien los disparadores de Mike, la frustración es lo que hace salir al viejo Chester. Pero si mi intuición es correcta…-.
- ¿Qué es lo que crees que pasará si hago lo que me dices?-.
- Mal está usando a las otras personalidades como "ruta" para él mismo salir. Sigue siendo fuerte, pero Mike se resiste tanto a él que necesita una vía de escape hacia afuera. Con esto mataremos tres pájaros de un tiro: sacaremos a Mal, espantaremos a Shawn, y frustraremos a Mike, sacándolo de su juego.- Garantizó el latino, haciendo un ademán de fluidez con su mano.- Confía en mí. No contaría con que nuestro amigo múltiple sobreviva a otra ceremonia de eliminación.-
Scott pareció meditarlo. Hizo una cara de repulsión y luego suspiró. Tendría que hacer lo que Alejandro le decía.
- De acuerdo, pero si Courtney se entera, te haré a ti enteramente responsable.- Dijo mientras señalaba a su oyente.-
- CONFESIONARIO DE ALEJANDRO—
- Scott es tan fácil de controlar.- Rió.- Mi meta es llevar a ese mequetrefe de Mal a una final. Ahí tendré mi venganza y podré desquitarme cuanto quiera. Si este plan funciona como si no, igual salgo ganando. El equipo de "Sobrevivientes" está al borde del abismo. Requieren de mi asistencia con un empujón.-
Scott volvió con su equipo y Alejandro se escabulló entre las sombras para volver con el suyo, aún tenía que asegurarse su victoria. Heather lo vio volver y no tardó en atacarlo con una de sus frases cortantes, pero Alejandro la sobrellevó y se apresuró a ayudar con la decoración del plato de bayas. Faltaba menos de media hora para que culminara el plazo de tiempo estipulado…
- ¿En dónde estabas?-. Preguntó Zoey a Scott, aún agachada junto a Mike.- Tienes que ayudar a Shawn, yo estoy ocupada aquí.- Tomó la mano de Mike, brindándole apoyo moral.- Vamos, Mike, resiste.-
Por un momento, recordó lo que Vito le había dicho en la cueva. Mike estaba reprimiéndose tanto a sí mismo, pero tal vez lo que tenían que hacer ahora era procurar todo lo contrario.
- Tal vez debas dejarlos salir, Mike.- Le dijo suavemente.- Vito dijo…-.
- ¡No dejaré salir a nadie!-. Gritó Mike, desesperado.- ¿Y si es Mal? ¿Y si te hace daño?-.
- Pero Mike, puede que necesiten hablar, si tan solo me escucharas…-.
- Pero no te está escuchando.- Los interrumpió Scott.- Cielos, Mike, ¿sabes qué? Zoey tiene toda la razón, deberías dejar salir a quien sea que está intentando salir de tu mente.-
- Que me hable cualquiera, menos tú, por favor.- Dijo Mike, aguantando su dolor y su enfado a la vez.- ¡Eres un zorro astuto! ¿Crees que no veo lo que intentas hacer?-.
- Pero claro, no eres tonto, ¿cierto?-.
- ¿De qué están hablando?-. Preguntó Zoey, confundida.- ¿Quién pretende qué?-.
- Nada, solo que Mike no entiende que para curarse, necesita dejar salir su frustración.- Scott arrugó el rostro, como si supiera que se venía algo desagradable.-
- Scott me frustra lo suficiente, por eso estoy aquí tratando de retener a Chester en primer lugar.-
- Pues no lo hagas más.- Dijo Scott encogiéndose de hombros.- Frústrate, nos harás un favor a todos haciendo eso en lugar de haciéndonos perder más desafíos por tu rara enfermedad. Si quieres, con todo gusto te ayudaré a dejar salir todo eso.-
Sin previo aviso, Scott jaló a Zoey, apartándola del lado de Mike, y estampó bruscamente un beso sobre sus labios, reteniéndola lo suficientemente fuerte como para retener los empujones de ella. Mike abrió desmesuradamente los ojos y su quijada cayó en vertical. Una punzada infernal de dolor volvió a atormentarle desde adentro, aunque no estaba seguro si era desde su cabeza o desde su pecho.
"¡OH, VAMOS! ¿Vieron eso? ¡No lo puedo creer!; Oigan…; La próxima vez que salga, le daré una paliza a ese sarnoso!; Oigan…;Esa pobre chica! Svetlana la compadece, el aliento de ese sujeto ha de ser terrible; ¡OIGAN! ¡Bobos ineptos, estoy por salir! ".
- ¡Aléjate de mí, sabandija!-. Zoey logró hacer una llave con el brazo de Scott que la retenía y lo estampó contra el suelo, manteniéndolo inmovilizado. No podía dejar de hacer una cara del más puro asco.- ¿Acaso te has vuelto loco?-.
- ¡Me lastimas! ¡Hey, lo hice por su bien! Mira, está dando resultado.-
Ambos oyeron la bocanada de aire. Chester había aparecido y, tomando una rama de madera a modo de bastón, lo usó para darle un inmediato golpe en la cabeza a Scott.
- ¡Si hubieras hecho eso en mis tiempos, ya te habrían dado una paliza que no te habría permitido sentarte en dos semanas!-. Gruñó, agitando el puño.-
- Chester.- Lo llamó Zoey, aliviada.- Estoy bien, descuida. Mike parecía estar sufriendo…-.
- ¿Y cómo no iba a estar sufriendo si…?-. Su rostro se contrajo por el miedo.- ¡Oh, no! ¡Esto no puede ser bueno! ¡Aquí viene él!-.
Tanto Zoey como Scott también se contrajeron. De pronto, una tensión inimaginable no les permitía moverse, se habían paralizado del horror y de la contemplación. El viejo Chester cayó al suelo y empezó a convulsionar, como rogando por su vida. Zoey se desesperó y dejó ir a Scott, quien corrió a esconderse del ciclón que se venía en camino.
- ¡Chester! ¡Oh, Chester! ¡Vuelve! No dejes que él te gane.- Le rogó.-
Pero era muy tarde. Zoey notó unas sombras oscuras bajo los ojos de Chester, y la sonrisa de Mal llegó para quedarse.
- Debo recordar agradecerle a ese viejo estúpido por mostrarme el camino de vuelta.- Mal se puso de pie de un salto y contempló a Zoey un instante, luego rió en su cara.- No está bien ser infiel, Zoey. Recibirás un castigo más adelante, pero ahora tengo asuntos pendientes con alguien más-.
Zoey vio venir lo que Mal haría. Un solo pensamiento invadió su mente: ¡Shawn!
Antes de que Mal saliera corriendo hacia la resortera, Zoey se abalanzó sobre él y lo hizo caer de nuevo al suelo, aferrándose a sus zapatos para no dejarlo incorporarse. Mal empezó a empujarla con insistencia, emitiendo gruñidos de bestia cautiva, pero no lo dejaría ir. ¡Por nada en el mundo se soltaría de su agarre!
- ¡Zoey, espera! ¡Es peligroso, déjalo ir!-. Gritó Scott, volviendo de nuevo con ellos. Si Zoey no lo soltaba, Mal no haría lo que tenía que hacer, y Scott no había besado a la chica en vano. ¡Que Shawn se las arreglara solo! Se asió de Zoey y la forzó en dirección contraria a Mal.- ¡Vamos, Zoey, suéltalo!-.
- ¡No! Scott, suéltame ahora mismo.- Aulló Zoey salvajemente.-
De pronto, Zoey pudo sentir cómo la rabia de Mal aumentaba. Su miedo se acrecentó, hasta que se dio cuenta de que no era hacia ella. Mal logró liberar un pie y pateó tan fuertemente a Scott que lo mandó más de dos metros hacia atrás, liberándose de sus agarres en el proceso. Luego fue directamente hacia el granjero y lo elevó en el aire con el fácil agarre de una sola mano. Scott emitió un agudo grito de terror ante la mirada despiadada de Mal.
- No recuerdo haberte dado permiso de hacer tales trucos, Scott.- Ejerció mayor presión e hizo que Scott gritara más de dolor.- Pero supongo que debo agradecerte por permitirme salir.- Lo acercó un poco más a él y le sonrió.- Ya hablaremos más tarde de tu castigo.-
A la velocidad de un rayo, su puño impactó contra el ojo derecho de Scott y lo dejó tirado allí. Zoey no pudo volver a detenerlo, viendo cómo Mal se hacía de la resortera y apuntaba hacia Shawn con unas afiladas y grandes piedras.
- ¡Oh, veo a un Shawn!-. Dijo, animadamente.- ¡Pero pronto ya no lo veré más!-. Y disparó.-
Shawn, huyendo por su vida, vio cómo algunos pájaros eran derribados por las piedras. Uno fue totalmente atravesado por una particularmente afilada, y la visión de sangre le dio a entender de que esto era real, que Mal iba por él, que estaba cumpliendo su promesa, y que podría morir. Saltó como un loco hacia árboles más lejanos y rogó al cielo que Mal no tuviera tan buena puntería como Zoey. Una piedra le dio en la espalda baja y casi lo derriba de no ser porque se sostuvo de otra rama. Pronto, quedó colgando de una sola mano. Ya no había rastros de pájaros… estos habían huido. Solo quedaba el depredador mayor, y Shawn estaba viendo cómo su vida podía terminarse en unos instantes más.
- ¡Mike! ¡Mike, regresa! ¡Por favor!-. Gritó el chico, sintiendo que su mano se resbalaba. Luego se dirigió a Zoey y a Scott.- ¡Hagan algo, por favor!-.
- Nada personal, ¿sabes? Pero tienes que irte, y si no abandonas por tu cuenta, tus heridas tendrán que hacerte partir.- Mal volvió a apuntar y empezó a silbar tenebrosamente mientras sonreía.- Adiós, Shawn.-
Shawn vio volar las piedras hacia él, y al tiempo que sus gritos desentonaban con la melodía de "The hall of the Mountain King" de Mal, su mano terminó de resbalarse y cayó. Una de las piedras le alcanzó una pierna durante la caída y luego sintió el impacto de su cuerpo entero contra el suelo. Gimió de dolor unos momentos antes de perder el conocimiento por el golpe que acababa de recibir en la cabeza.
- Cielos, casi.- Dijo Mal divertidamente.- Bien, es más fácil darle a un objetivo caído.-
- ¡Oye, Mal!-.
- ¿Qué demo…?-.
Zoey tomó el bastón que había dejado caer Chester y golpeó a Mal directamente en la cabeza, desmayándolo en el acto. Sus cabellos despeinados y su pálida tez le conferían un aspecto digno de sobreviviente de una matanza en una película de terror. Tiró el bastón y corrió hacia el cuerpo inconsciente de Shawn, temiendo lo peor.
- ¡Shawn! ¡Shawn!-. Le rogaba que despertara.- Oh, no puedes dejar que esto pase. ¡Despierta! Mike nunca volverá a poder vivir consigo mismo si no despiertas, Shawn. ¡Vamos!-.
Scott corrió a su lado y le arrebató el cuerpo de Shawn a los brazos temblorosos de Zoey. Con mucho cuidado, puso su oído junto a la nariz de Shawn y emitió un suspiro de alivio.
- Él estará bien.- Calmó a Zoey.- Está respirando, pero debemos llevarlo a la enfermería.- Observó el cuerpo inerte de Mal, o de Mike, ya no estaba seguro.- ¿Qué hacemos con él?-.
- Obvio, lo llevaremos también. No dejaré solo a Mike.- Acto seguido, abofeteó duramente a Scott, dejándole una mejilla roja que combinaba con su ojo morado.- No entiendes lo que hiciste, ¿verdad? Eres un idiota.-
Scott volvió de nuevo su mirada hacia ella y, por primera vez, Zoey creyó la mirada de culpabilidad de esos ojos malogrados.
- Lo siento.- Dijo ella.- Te acaban de golpear… no creí que…-.
- Bah, está bien.- La despreocupó él.- ¿Te digo algo? El beso no valió la pena esto.- Se señaló el rostro al tiempo que le sonreía.- Mejor me quedo con mi chica mandona en casa… ahora vamos, te ayudaré a cargar con estos dos.-
- ¿Qué hay del desafío? Creí que tú…-.
- Dije que te ayudaré, ¿quieres o no?-. La presionó Scott.-
- Claro, vamos.-
La señal de los cinco minutos resonó en la montaña, y cuando los "Sobrevivientes" llegaron al punto de inicio, Chris estaba maravillado comiendo un plato de bayas exprimidas y combinadas con otros frutos silvestres (cortesía de las habilidades culinarias de Heather y de Topher), quienes exhalaban con orgullo que el desafío estaba en sus manos.
- Llegan tarde, Sobrevivientes, me temo que ya escogí al equipo ganador, y no son uste…-. Se interrumpió con asombro.- ¡¿Pero qué les pasó?!-. Abrió los ojos desmesuradamente.-
- Necesitamos atención médica para Shawn y para Mike, rápido.- Los urgió Zoey.-
- ¡Zoey!-. Gritó Dawn, horrorizada.- ¿Esto fue…?-.
- Fue Mal.- Terminó Scott.- Esto es culpa de Mal, y de los que lo dejaron salir.- Condenó con la mirada a Alejandro, quien estaba tan impactado con el resultado de los acontecimientos que no hallaba en dónde esconder su mirada.-
- CONFESIONARIO DE SCOTT—
- Una cosa es generar caos y regodearse de ello, y otra muy diferente es atentar contra la vida de otra persona.- Señaló su ojo.- Pudo haber sido mucho peor. ¿Esto estaba dentro de tu plan, Alejandro?-.
- CONFESIONARIO DE ALEJANDRO—
- He subestimado a ese monstruo. Pensé que, al igual que el año pasado, estaba obsesionado con ganar el millón, pero esto lo está haciendo mucho más personal. Él no se atrevería a matar realmente a alguien… creo.- Alejandro rascó su cabeza y suspiró.- Ah… esto tiene remedio. Solo hay que hacer algunas modificaciones menores. Al menos sabemos que incluir a Zoey en la ecuación es más delicado de lo que pensábamos.-
- Tendrán al mejor equipo de emergencia de toda la isla.- Les aseguró Chris, luego su mirada busco al Chef.- ¡Chef! Busca tu traje de enfermera, tienes dos pacientes.-
El Chef fulminó a Chris con la mirada, pero al instante cambió sus ropajes y sacó un improvisado botiquín de emergencia mientras cargaba a los dos heridos en cada uno de sus hombros. Zoey salió corriendo tras él, pero Scott la detuvo.
- Tenemos que esperar el resultado del desafío.-
- ¿Qué? Pero si es obvio que no ganamos, Scott. Sí, sí, ceremonia de eliminación, ¿qué me importa? Debo ir a ver a Mike…-.
- ¿Ceremonia de eliminación?-. Preguntó Chris, sorprendido.- ¡Cierto! Olvidé mencionarles que este era un desafío de recompensa.- Sonrió abiertamente.- Nadie será eliminado hoy… claro, si es que Shawn está lo suficientemente capacitado para continuar en la competencia.-
Heather se aclaró la garganta y rompió el incómodo silencio. Todos estaban impactados por lo que había pasado.
- ¿Y cuál es nuestra recompensa, Chris?-.
- El equipo ganador, los "Manipuladores" tendrán un banquete esta noche, todos los gastos pagos, comida de lujo y todas las atenciones que quieran hasta mañana.- Anunció con su clásica voz de presentador.- Scott, Zoey, les tocará avisarme si es que esos dos están dispuestos a continuar. No podemos parar el programa, ¿saben?-. Se encogió de hombros.-
- Oh, descuida, Chris, te lo haré saber. Eso es lo importante, ¿verdad? ¡El programa!-. Gritó Zoey antes de salir corriendo a la enfermería.-
Scott miró al suelo, deprimido, antes de caminar en la misma dirección. Dawn juntó las manos como si le pidiera al universo que sus amigos estuvieran bien. No creía que fuera a disfrutar mucho del banquete de aquella noche…
Eran más de las once de la noche cuando Zoey abrió los ojos. Se había quedado dormida después de que el Chef le diera el diagnóstico de los chicos: Shawn tenía una cortada profunda en su pierna, pero no podía determinar si era tan grave como para imposibilitarlo de competir, mientras que Mike solo tenía una contusión leve. Sin embargo, ambos seguían sin despertar.
- - CONFESIONARIO DE ZOEY—
- Si Shawn no puede saltar más ni usar su agilidad… quedará a la merced de Mal. Odio admitirlo, pero es muy probable que lo mejor para él sea abandonar el programa. No quiero ser responsable de una tragedia, y tampoco quiero que Mike se culpe por lo que pasó hoy.-
Scott ya se había marchado, así que solo quedaban ellos tres en la enfermería. Zoey acarició suavemente la frente de Shawn, pidiéndole que despertara pronto, y luego se posó junto al cuerpo de Mike, tomando su mano.
- No sé quién estará aquí cuando despiertes… pero si se trata de Mal, te seguiré golpeando en la cabeza hasta que tú salgas, ¿me oíste, Mike?-.
Sus palabras caían en oídos sordos, o al menos eso creía ella. Shawn se había despertado hacía unos minutos, pero fingió seguir dormido porque realmente se sentía cansado. Había tenido tanto miedo de creer que moriría… no estaba seguro de qué hacer ahora.
- CONFESIONARIO DE SHAWN—
- Mi vida corre peligro en esta isla. No creo poder saltar más árboles por un tiempo, y Mal… rayos, ese tipo saca los miedos más profundos de uno. Lo siento, Mike, no sé si pueda continuar ayudándote.-
- Shawn te perdonará, estoy segura.- Dijo Zoey en voz alta. Shawn escuchaba sin decir palabra, mientras el cuerpo de Mike tampoco respondía.-
Pero muy en los adentros del subconsciente de Mike, todos habían oído. De vuelta en el salón de reuniones de las personalidades, Mike se encontraba también dormido, postrado sobre una improvisada litera que Manitoba había creado. Todos estaban preocupados, y Mal había vuelto a ocultarse.
- Lo ha vuelto a hacer.- Dijo Vito, crispando sus dientes.- El muy maldito volvió a hacer de las suyas, ¡hay que detenerlo ya!-.
- ¿Pero cómo?-. Lloró Svetlana.- No tenemos idea de en dónde está, y tal vez Mike nunca vuelva a despertar. Todo está saliendo justo como Mal quiere.-
- Ya basta, nada de esto está ayudando. El muchacho despertará, tiene que hacerlo.- Manitoba zarandeó suavemente a Mike.- Oye, tonto, ya has descansado lo suficiente, ¿cuánto más harás esperar a la Sheila?-.
- Pierden su tiempo, niños ingenuos.- Aseguró Chester, se le veía más calmado y, a la vez, más deprimido que nunca.- Él no despertará tan fácilmente.-
- ¿Qué quieres decir con eso, viejo?-. Lo atajó Vito.- No seas tan pesimista.-
- Mal no es el único que se siente débil. Échense un buen ojo todos ustedes, ¡mírense! Todos estamos en peor condición que nunca, y todo porque no hicimos lo correcto cuando tuvimos que hacerlo. Mike tiene que aprender a lidiar con sus emociones… no podemos aparecer cada vez que nos necesita y dejar que vuelva cuando ya todo ha pasado… no, tiene que aprender a lidiar con su frustración.-
Aquellas palabras fueron dichas lentamente, con mucho dolor. Las otras tres personalidades abrieron la boca en sorprendida respuesta, pero incapaces de articular sonido alguno. Vito se llevó las manos a las sienes con incredulidad, mientras que Svetlana sollozaba más fuerte que nunca.
- ¿Qué quieres decir con eso, Chester?-. Le preguntó Manitoba.- ¿Dejar a Mike solo? ¡Si lo estamos cuidando!-.
- Tú mismo lo dijiste, vaquero ridículo.- Le respondió al tiempo que le daba un golpe de su bastón sin mucha fuerza.- Que era momento de seguir.-
- Pero no así, no ahora, viejo.- Intervino Vito.- Sin ti… sin ti…-. Empezó a balbucear.-
- Sin mí, Mike tendrá que ingeniárselas cuando se tropiece contra una roca o cuando vea escenitas como las de hoy.- Sonrió el anciano.- Será difícil y duro al principio, pero ya había creído que nos habíamos ido una vez, ¿no? Sobrevivirá. Y ustedes aún seguirán con él, al menos por un rato más…-.
- Si crees que te dejaremos hacer esto, estás peor de la cabeza de lo que está Mal.- Dijo Vito, permitiendo que su tristeza hablara por él.- Debemos hacer esto juntos.-
Chester elevó su bastón y Vito se cubrió defensivamente la cabeza. Sin embargo, lo que recibió fue la mano cálida del anciano que le desordenaba el gelatinoso cabello hacia adelante, quizá intentando de ponerlo "presentable".
- Siempre he creído que eres divertidísimo, Vito.- Le sonrió.- Un poco descerebrado, pero muy divertido. Haz el favor de ponerte una camisa, ¿quieres?-.
Chester pasó de largo sin decirle más nada. Vito miró hacia arriba con una expresión contraída y sintió cómo se acumulaba un líquido salino en sus ojos, el cual retuvo con fuerza de voluntad. Los demás, al ver que no volteaba, comprendieron que nada podía consolar el dolor que estaba sintiendo. Svetlana se abalanzó sobre Chester para envolverlo en un desesperado abrazo, al tiempo que seguía llorando desconsoladamente.
- ¡No deberías irte! Svetlana no creyó que aceptarías una derrota tan fácil.-
- No todo se trata de victorias y de medallas, niña ruidosa.- Se separó dócilmente de Svetlana.- Recuerda muy bien eso la próxima vez que salgas. ¿Recuerdas lo que me dijiste la última vez?-.
Confundida, Svetlana permaneció impasible, ahogada en sus propias lágrimas mientras Chester le daba una paternal palmada en el hombro a Manitoba, quien se ajustaba su sombrero sin querer ver directamente al viejo.
- Esos dos chiquillos solo te traerán problemas. Tal vez te toque poner algo de orden… ya sabes, como siempre lo haces. No creo hacerte mucha falta.-
- Te equivocas, viejo agrio.- Manitoba le dio un breve abrazo y palmeó su débil espalda con delicadeza.- En eso último te equivocas.-
Por último, Chester contempló al durmiente Mike con consternación. Le habría gustado mucho verlo despierto, desde luego, pero se consoló a sí mismo diciéndose que daba igual. A donde iba no importaba nada de eso, y Mike seguramente entendería sus motivos para haber obrado de esta manera.
- Es valiente, algo tonto, muy alocado y su cabello también me desespera.- Dijo suavemente.- Pero no cabe duda de que es noble. Sí, no creo que me arrepienta de esta decisión. Ya la había tomado hace tiempo, creo.-
- ¡Chester!-. Gritó Svetlana, Manitoba la retuvo de un brazo.- ¿Qué haces? ¿No ves que su cuerpo está…?-.
- Su cuerpo siempre ha sido una ilusión.- Sentenció Manitoba.- Es normal que empiece a transparentarse…-.
Una tenue luz iluminó el cuarto donde se encontraban, y cuando volvieron a mirar en su dirección, supieron que Chester acababa de salir a despedirse de una última persona.
- ¡Está despertando!-. Anunció Zoey, Shawn siguió pretendiendo estar dormido.- Mike, ¿eres tú?-.
- No, chiquilla, no es Mike.- Se anunció Chester.-
- ¿Chester? Vaya, bueno, es un alivio ver que estés bien.- Le sonrió Zoey. Sin embargo, eso no duró mucho tiempo. Volvió a verse preocupada.- ¿Mike está…?-.
- Volverá contigo muy pronto.- La calmó Chester.- Pero no sé nada de Mal.-
- Ya no sé qué hacer para detenerlo. Hoy casi mata a…-. Su voz quiso quebrarse.- Bueno, ya debes saberlo.-
- Ese Mal es el jovenzuelo más terrible que haya conocido. No mentiré, me aterra como ningún otro.- Admitió el viejo.- Harías bien teniendo más cuidado al acercártele. Podría hacerte daño a ti también.-
- Pelearé como lo hice hoy.- Dijo Zoey.- Le golpearé en la cabeza tantas veces haga falta para que me devuelva a Mike.-
Zoey sintió la mano de Chester en su cabeza, también desordenándole su cabello (más de lo que ya estaba). La tomó tan de sorpresa que le pareció maleducado rechazarle su contacto. Era primera vez que veía tanta amabilidad en la cara de Chester. Sin pensarlo, su preocupación fue en aumento.
- Chester, ¿qué está ocurriendo dentro de Mike?-. Quiso saber.- Vito me dijo algo hace unos días… me dijo que querían hablar.- Aventuró.- ¿Saliste ahora para eso?-.
- Un poco, sí.- Le respondió Chester.- Adentro es un caos, niña. Como humo y espejos, justo cuando crees que encontraste a la bestia, se te escapa. Así es, y Mike tiene tanta culpa por dentro, tanta frustración… frustración que yo he sabido lidiar por él.-
- ¿Te refieres a tu disparador? Claro, sales cuando Mike se siente frustrado.-
- Ha sido así desde hace unos años, pero no tantos como crees. No repitas lo que digo, pero lo cierto es que fui la última personalidad en nacer. ¡Gracioso! El más viejo, pero el más joven, de hecho.-
- Eso no lo sabía.- De hecho, sabía muy poco de Chester.- ¿Y cómo fue exactamente?-.
- Oh, ya habíamos salido de la correccional.- Empezó a contarle Chester.- Todos los otros ya hacían de las suyas y Mike sufría de malos tratos de otros chiquillos indeseables, como siempre.-
- CONFESIONARIO DE ZOEY—
- ¿Acaso dijo... "como siempre"?-.
- El muy gallina no hacía más que llorar y sentirse miserable. Fueron días muy duros y no había nadie quien les diera una lección de cortesía a esos tontos que lo molestaban. Se molestaba mucho, pero no lo expresaba… un buen día, se encerró en su cuarto ahogado en frustración, molestia y exasperación. Ya no podía soportarlo más, pero su buen carácter le impedía decir las cosas cara a cara a la gente… así que salí por primera vez.-
Chester le dirigió una sonrisa que casi rompió el corazón de Zoey. Una leve lagrimilla bajó por el rostro del viejo y continuó relatando su historia.
- ¡Para mí siempre fue sencillo! No tengo pelos en la lengua para decir lo que pienso, soy sincero y directo, quizá algo rudo, pero solo trato de ser genuino. Fui así desde siempre, como el abuelo…-.
- ¿Te refieres al abuelo de Mike?-.
- Ah, un viejo cascarrabias que siempre golpeaba con su bastón a todo el mundo. Una auténtica pesadilla con joroba y un ojo malo.- Se señaló a sí mismo.- Pero admiraba su sinceridad secretamente. ¡Alguien que decía las cosas a quién se las merecía! Mike tuvo mi ayuda siempre que me necesitó. Soy bueno aguantando penas, no como él.- Hizo una breve pausa.- Aunque si pretende cuidarte mejor, tendrá que aprender a lidiar con las penas del corazón, como la de hoy.-
Zoey se sulfuró y pareció enojarse.
- Dile que no se preocupe, que cuando vuelva a ver a Scott, volveré a darle un golpe en la…-.
- ¿Por qué mejor no se lo dices tú? No deben dejarle toda la responsabilidad a los mayores.- La regañó entre risas.- Es hora de madurar… para ambos.-
Zoey al fin pareció entender lo que estaba pasando. Se llevó una mano a la boca con gesto incrédulo y sacudió levemente la cabeza de lado a lado.
- ¿Qué significa eso, Chester? ¿Por qué quieres abandonar a Mike?-.
- No lo abandono. Volveré al lugar que me corresponde. Volveré adentro y me convertiré en la parte de él que pueda hacerle frente al dolor, como debió ser desde el principio.- Contempló a Zoey y sintió pena al verla tan devastada.- ¿Sabes? Ser el primero en tomar esta decisión es algo importante. Esos jóvenes tienen tantas habilidades, tanta fuerza, tanto ímpetu… ¡y no son más que unos niños cobardes! Alguien tenía que dar el primer paso y avanzar. Espero que mi ejemplo esta vez pueda servirles de algo.-
Chester estrechó la mano de Zoey con confianza y paternalismo. Su agarre temblaba ligeramente. Zoey sintió un leve escalofrío de temor.
- ¿Acaso tienes miedo, Chester?-.
- No seas ridícula, niña, si no quieres que golpee tu cabeza.- La regañó sin mucho ahínco.- Pones casi la misma cara que Svetlana. La dejé tan confundida y perpleja… ¡Apuesto a que ni siquiera recuerda lo que me dijo la última vez! ¿Sabes a qué me refiero?-. Zoey negó con la cabeza.- Pues que Mike era el mejor, y tiene razón. Nos comparó a todos con él, y dijo algo muy cierto: es más generoso que yo. Ni de joven yo pensaría en arriesgarme tanto ni hacer tantas locuras por alguien más, ni siquiera en mis años más dementes… ha hecho tantas cosas para ayudar a esos amigos tontos: el chico burbuja, el chico videojuegos, el delincuente, tú… Hay que ser demasiado generoso para darlo todo por amor y amistad. No se lo critico, al contrario, lo admiro. Cuando lo veas, dile que ese es y sigue siendo mi consejo para su vida: sé generoso.-
Zoey estrechó con más fuerza la mano de Chester y respiró hondo para que su voz sonara natural al responder.
- Se lo diré, Chester. Lo prometo.- Dijo a pesar de la enorme tristeza que la embargaba.- Gracias por hablar conmigo.-
- Un placer, mejor que hablar con cualquiera de los otros, a decir verdad.- Exclamó Chester, estirando la espalda, intentando relajarse.- Creo que me recostaré un rato, ¿te molestaría quedarte hasta que me duerma?-.
- En lo absoluto.- Zoey le sonrió.- Estoy aquí para lo que necesites.-
- Mike lo sabe, recuerda pasarle mi mensaje.- Le recordó.-
Zoey asintió y contempló cómo Chester cerraba los ojos lentamente. El agarre de su mano se fue debilitando hasta que se durmió plácidamente. La expresión de paz y felicidad en su rostro hizo que Zoey terminara llorando sobre él sin poder detenerse. No obstante, se obligó a sí misma a sonreír con su rostro empapado.
- Te ves tan feliz, Chester. En donde estás ya no hay más sufrimiento ni frustraciones, ¿verdad? Qué alegría que por fin puedas descansar de esas cosas.- Susurró para ella misma antes de continuar llorando.-
De un momento a otro, el agarre volvió a cobrar fuerza. Una gentil y delicada mano que se incorporaba hacia Zoey, limpiando las lágrimas de su rostro con una gran sorpresa.
- ¿Zoey? ¿Pero qué pasó? ¿En dónde estamos?-. Preguntó Mike, consternado al verla en ese estado y sin entender en dónde estaba.- Un momento, ¡ya recordé lo que pasó!-. Trató de reincorporarse de la camilla bruscamente.- ¡Oh, cuando le ponga las manos encima a Scott…!-.
- Mike, espera, no te apresures.- Le urgió ella.- Tengo que decirte algo importante.-
- ¿Qué ha pasado, Zoey?-. Preguntó él, más confuso que nunca.- Me siento algo extraño… mi cabeza se siente adolorida, pero ligera… y…-. Su voz también parecía querer quebrarse.- ¿Por qué siento que alguien importante se fue?-. Las lágrimas de Chester seguían en su rostro, y habían pasado a ser también las de Mike.-
- Chester se ha ido, Mike.- Le dijo Zoey.- Ha aprendido de ti.- Le sonrió.- Fue generoso contigo y te está dando una lección de vida. No creo que debas desperdiciarla.-
Mike hundió su rostro en sus manos y, luego, tras la delicada insistencia de ella, en el regazo de Zoey. Lloró larga y amargamente por un buen rato. Desde su camilla, Shawn se había doblado hacia el otro lado del cuarto y retenía sus propias lágrimas. La escena a su lado parecía la muerte de un ser querido, y en efecto, creía que así era para Mike.
- ¿No va a regresar más? Pero las terapias…-. Se decía a sí mismo.- No, esta vez siento que es de verdad… no pude despedirme bien de él, no hubo botón esta vez.- Continuó con sus sollozos.- Me siento tan… tan…-.
- Eres libre, Mike.- Le dijo Zoey.- Chester quiso que fueras libre, no le tengas miedo a eso. No tengas miedo.-
Permanecieron en silencio por un rato más. Zoey se quedó junto a Mike hasta que éste volvió a quedarse dormido. Eran altas horas de la madrugada y se sentía agotada. Arropó un poco más a Mike con una cobija más gruesa y se despidió una última vez antes de apagar las luces de la enfermería para volver a su cabaña.
- Adiós, Chester.-
Ya no hay más disparador de frustración. Buena suerte lidiando con eso, Mike.
Tal vez haya sido un sueño o una alucinación a causa de su agotamiento, pero esa noche, Mike sí sintió que Chester acababa de despedirse de él, y pudo dormir tranquilo.
CONTINUARÁ…
Hacía rato que quería llegar a este capítulo. Puede que haya quedado algo dramático, pero por algo esto es DRAMA TOTAL: MENTORES Y ALUMNOS.
