Disclaimer: South Park no me pertenece.

(Capítulo VI)

Poco a poco, haciendo caso a la idea de Kenny, se fue formando un gran círculo con los presentes. A mi derecha se encontraba Token quien también estaba cargando a un muy inconsciente Clyde y a mi izquierda estaba Craig quien a su lado tenía a Wendy. La pelinegra me dedicaba alegres y cómplices sonrisas cada vez que nuestras miradas se encontraban, por mi parte le devolvía una que otra sonrisa forzada. No podía dejar que la chica me volviera a atrapar, tampoco a Craig, su cercanía era demasiada presión, pero no podía demostrarlo.

Cuando dieron el primer giró a la botella sentí que podría desmayarme en cualquier momento. No quería morir, dios, jamás debí aceptar ser parte de esto. Comencé a jalar mi camisa frenéticamente hasta que una mano se posó sobre las mías, provocando que una pequeña sensación de calma me envolviera al reconocer al dueño de las mismas.

-Hey Tweek- Susurró en mi oído el pelinegro aun sin terminar el roce entre nuestras manos.

-¿C-Craig? –Contesté a su llamado volteando ligeramente mi rostro hacia él, causando que nuestras mejillas se rosaran. Dios todo esto era demasiada presión, sino fuera Craig ya lo hubiera golpeado por el riesgo a contagiarme de una peligrosa enfermedad mortal. Detesto que él sea la excepción a todas mis costumbres.

-Eres muy dulce…-Continuó. Sentía la sangre subir a mi rostro- quiero probarte-Declaró con un tono casi sensual que nunca antes había oído salir de su boca.

-¡Gah, Craig cállate!- Pedí alterado. Su cercanía y palabras solo aumentaban mi nerviosismo. No podía dejarme perturbar, tenía una misión que cumplir, tantos gnomos y espías del gobierno cerca era peligroso.

-Está bien- Aceptó. Suspiré aliviado, al fin el pelinegro no hacía más difícil la situación o eso creí, hasta que sentí como los dientes del ojiazul se incrustaban suavemente en mi cuello. Oh dios, Craig se había vuelto un vampiro y ahora yo también soy uno, estoy perdido, todo South Park nos perseguirá con estacas y cruces.

-¡GAH! No quiero ser un vampiro- Grité exteriorizando mis temores.

-No Tweek, tranquilo- Interrumpió Token con tono aburrido para luego voltearse y seguir dirigiendo su atención a Clyde.

-Serías un adorable vampiro chillón…-Comentó el no inmortal pelinegro.

-Ngh ¿por qué lo hiciste?- Cuestioné alejándome para lograr mirarlo frente a frente.

-Dije que quería probarte y eso hice- Respondió tranquilamente, acto seguido volvió a acortar la distancia al esconder su rostro en mi cuello.

-Ngh n-no vuelvas a hacerlo- Exigí tratando de sonar molesto, lamentablemente, mis habituales temblores solo me delataban como de costumbre.

-No- Se negó rotundamente.

-Ngh sí- Insistí.

-No- Repitió sin siquiera considerarlo.

-C-Craig- Lo nombre seriamente posando mis manos sobre sus hombros para alejarlo nuevamente de mí.

-No- Repitió por tercera vez. A pesar de que me gusta lo relajado que se pone al beber no puedo negar que su terquedad aumenta considerablemente, lo cual llega a desesperarme en muchas ocasiones, como en la presente- Oye Tweek quiero lo que están bebiendo ellas- Agregó cambiando de tema, mientras señalaba con su dedo índice a las chicas que se encontraban al costado de Wendy.

-No ngh vas a seguir bebiendo, ya estás muy jodido- Fue mi turno de negarme mientras apretaba fuertemente mis puños. Craig, sin tomar en cuenta mi opinión, estiró su cuerpo por sobre Wendy y le arrebató a una chica castaña el vaso que tenía en la mano, acto seguido volvió a su lugar y comenzó a beberlo tranquilamente. Podía escuchar quejas y risas coquetas de las involucradas.

-¡GAH, te vas a ahogar!-Advertí al ver como el pelinegro no alejaba sus labios del recipiente plástico.- ngh ¡no mueras Craig, sería demasiada presión!

-Estoy bien Tweekers- Dijo luego de terminar de beber todo el contenido del vaso.

-Ngh imbécil- Declaré mientas comenzaba a jugar con mis dedos intentado desviar mi atención de sus brillantes labios, producto del líquido que aún se encontraba en ellos.

-¿Quieres probar?- Ofreció con su típico tono neutral.

-El ngh vaso está vacío- Rebatí inseguro.

-No necesitamos el vaso- Respondió mientras comenzaba a acercarse lentamente a mi rostro mirándome fijamente.

-Ngh ¿q-qué haces?- Pregunté terminando el contacto visual al mirar hacia diferentes direcciones cuando Craig ya se encontraba a unos centímetros de mi rostro.

-Quiero que…me…me siento maaal- Se quejó con tono berrinchudo en la última palabra- Tweekers- Me nombró mientas apoyaba su frente en mi hombro.

-Craig ngh- Respondí. El ojiazul soltó algunas palabras las cuales no fui capaz de comprender, luego se acurrucó en mis piernas cruzando sus brazos por mi cintura.

-Ngh ¿Craig? ¿C-Craig?-Lo agité suavemente con mis manos sin obtener respuesta- Oh dios mío está muerto- Grité separando mis manos bruscamente del difunto.

-No Tweek- Respondió tranquilo Token- por cierto…-Agregó apuntando con su dedo índice hacia el centro del círculo, guié mi mirada hacia la zona. Sentí que el mundo se me venía abajo, como la sangre se escapaba de mi rostro al igual que la fuerzas para reaccionar. La botella estaba apuntando hacia mí y al otro extremo se encontraba Stan Marsh. Si no moría por el beso sería asesinado por las miles de chicas que andan tras de él. Estaba jodido, más jodido que nunca, me esperaba una muerte lenta y dolorosa, y no podría hacer nada al respecto. Todo es demasiada presión.

-¡GAH, es mucha presión, no quiero besar a nadie, podría contagiarme de una enfermedad y morir, no quiero morir tan joven!- Manifesté una de mis preocupaciones a la vez que tiraba bruscamente de mi camisa.

-Ya solo muévete marica- Exigió Cartman- Judío mira atentamente como te jode tu novia y llora en silencio- Continuó burlándose de Kyle.

-Reglas son reglas, ya háganlo- Dijo la rubia agente estrella del gobierno. Oh dios, todo esto era una plan secreto de gobierno para…

-Ejem- Escuché decir a Stan quien ya se encontraba frente a mí- solo relájate Tweek, no pasa nada- Agregó con tono amable. Oh dios, Marsh no sabe nada de las conspiraciones secretas, o tal vez es uno de ellos, quizás la mayoría aquí son agentes del gobierno. Dios, no puedo demostrar que sé de sus planes o no lograré escapar. Debo disimular.

-Ngh- Gimoteé intentado reprimir un grito nervioso que me delatara. El chico del pompón rojo comenzó a acercar lentamente su rostro. Mis manos comenzaron a sudar, mi cuerpo expresaba de todas las formas posibles la presión que sentía, a cada segundo más fuertemente. Además comencé a sentir un repentino frió en mi cintura, oh dios, esto jamás me había pasado, debo estar muriendo lentamente y no me había enterado…

-¿Que carajos crees que haces Marsh? ¡Nadie toca a Tweek!- Escuché gritar a Craig quien se había puesto de pie sin que lo notara. Sentí un gran alivio al notar que el frío solo era producto de su ausencia, no obstante, el sentimiento de tranquilidad fue efímero cuando vi como Craig se tambaleaba de un lado a otro y a Stan frente a nosotros evidentemente molesto. Dios, si peleaban, Craig no podría defenderse, me vería obligado a intervenir y matar a Stan, me encontrarían y pasaría el resto de mis días en la cárcel, donde nadie me visitaría y moriría solo. Oh dios…morir solo y enjaulado es demasiada presión.

-¿Qué mierda te pasa Tucker?, ¡es solo un juego!- Habló irritado el pelinegro de chaqueta café. Craig intentó dar un paso hacia Stan, pero perdió el equilibrio y cayó sentado al suelo donde lo recibí con mis brazos intentando amortiguar el golpe.

-¡Gah! C-Craig ngh- Lo nombré preocupado al verlo en ese estado deplorable, daba la impresión de que apenas podía con el peso de su propio cuerpo.

-¿Alguien quiere besar pronto a Tweek para que podamos seguir jugando?- Pidió un desconocido. Pude ver como Stan se acercaba nuevamente hacia mí. Otra vez comencé a tiritar frenéticamente y a sentir el constante tic de mi ojo. Ambos movimientos involuntarios se detuvieron de golpe al sentir mis labios cubiertos por los de un peligro…Craig me estaba besando.

A pesar de ser un contacto breve, fue lo más extraño que he sentido en mi vida, una explosión de emociones que a diferencia de los demás estímulos externos, solo lograron relajarme de un modo inesperado y nunca antes alcanzado. Si de algo estaba seguro en esta miserable vida llena de peligros y gnomos, es que amaba Craig Tucker, él era el único que podía hacerme sentir de estas formas tan rebuscadas e increíbles.

Cuando el pelinegro separó nuestros labios me dirigió una corta mirada con sus profundos ojos azules, acto seguido se desvaneció cayendo sobre mis piernas.

-Mejor llevémoslo arriba Tweek- Sugirió Token poniéndose de pie.

-Ngh si- Acepté saliendo de mi ensoñación.

-Craig te va a matar cuando despierte marica- Gritó burlón Cartman.

-ngh ¿q-qué?- Pregunté con una expresión de pánico en el rostro.

-Que Tucker te va a matar fe-nó-me-no – Repitió el de chaqueta roja.

-¡GAH no quiero morir, no quiero que Craig me maté ngh!- Grité ante la segura predicción.

-Pues prepárate- Rió el castaño.

-Ngh oh dios- Mi tic en el ojo derecho se volvía más brusco a cada repetición.

-No le hagas caso Tweek solo quiere molestarte, ven vamos- Interrumpió Stan, quien a la vez se agachaba para ayudarme a levantar a Craig.

-Dios sí que pesa- Se quejó el pelinegro de chaqueta marrón.

-Vamos- Animó Token ayudando al de chaqueta marrón. Los chicos prácticamente arrastraron a Craig hasta la habitación de los padres de Butters, donde recostaron al pelinegro sin delicadeza.

-Bien amigo ahora es todo tuyo- Habló Stan mientras salía de la habitación.

-¡GAH! ¿Q-Qué? ¿No se quedarán?- Pregunté mientras jalaba mi camisa.

-No Tweek, tengo que cuidar a Clyde, además el tipo ya está medio muerto- Respondió Token, ante sus últimas palabras abrí exageradamente los ojos. Craig está a punto de morir- No literalmente Tweek- Tranquilizó- No despertará hasta mañana, puedes estar tranquilo- Terminó de decir para luego retirarse de la habitación cerrando la puerta tras él.

-Oh dios…-Expresé dando rebotes producto de los nervios- Ngh que se supone que haga ahora…-Estuve varios minutos dando vueltas intranquilamente por el cuarto hasta que decidí sentarme en el suelo cerca de la cama para poder observarlo y asegurarme de que no dejará de respirar. Así pase unos diez minutos observando al pelinegro quien a pesar del desgaste producto del alcohol no dejaba de verse atractivo, aún más al tener sus mejillas sonrojas y sus labios levemente entre abiertos.

-Tweek- Fui sacado de mi ensoñación al ser nombrado por el ojiazul aun inconsciente.

-Ngh no me mates- Respondí por reflejo. El pelinegro continúo durmiendo tranquilamente hasta que en su expresión reflejó incomodidad junto a un quejido.- Oh dios, soy un desconsiderado, ngh un pésimo amigo, ¡gah de seguro me odia!- Grité al notar que ni siquiera me había molestado en acomodarlo para dormir, como siempre hacemos con "los caídos en guerra". Me acerqué dudoso al moreno, lo observe indeciso por algunos segundos.

-Ngh debo actuar normal- Me dije intentado tranquilizarme. Comencé por quitarle sus converse azules, luego baje lentamente el cierre de su típica chaqueta, intente mover su cuerpo para quitársela, no obstante, fui incapaz de lograrlo, no quería aplicar demasiada fuerza para evitar despertarlo. Suspiré derrotado. Finalmente quería despojarlo de su famoso chullo azul, no estaba muy seguro, pero la tentación de tener el objeto entre mis manos era superior.

Fin Flash Back

-Ngh eso fue todo lo que pasó, luego te quité el chullo y dormiste hasta el día siguiente ngh- Mentí omitiendo el resto de lo sucedido en la noche y mis conductas "maricas" que lo harían odiarme.

-Oh- Respondió secamente. Su silencio era como una tortura. De seguro ya estaba planeando como matarme y jamás nadie lo notaria, ser asesinado y olvidado era demasiada presión- Tweek.

-¡GAH, No me mates Craig te juro que yo no quería!- Grité a la vez que cruzaba mis brazos sobre mi rostro intentando protegerme de cualquier posible ataque del moreno.

-Tweek no- Corrigió como de costumbre. Poco a poco fui bajando inseguro mis brazos hasta dejarlos a mis costados- Lamento todo lo que pasó, no debería haberme comportado así contigo, sé cómo te incomoda el contacto físico con las personas. Entiendo si estás molesto, te prometo que la próxima vez que salgamos juntos no beberé tanto- Declaró seriamente.

-Ngh yo…-Traté de formular no obstante fui interrumpido por el pelinegro.

-Lo lamento Tweek en serio, solo quiero que volvamos a estar como siempre, eres mi amigo, no quiero que nada de eso cambie.- Continuó. Ante esa declaración fui invadido rápidamente por la tristeza, la esperanza de que Craig me amara fue efímera nuevamente. Como siempre supe, todo fue producto de su borrachera.

-N-No te ngh preocupes- Respondí dándole un falsa sonrisa la cual él respondió con una pequeña.

-Ven te iré a dejar a tu casa- Dijo mientras se levantaba.

Craig durante todo el camino llevó una expresión que jamás había visto en su rostro, la cual fui incapaz de descifrar. Hablamos de unos cuantos temas sin relevancia intentando pretender que habíamos olvidado todo.

-Bien, nos vemos mañana-Dijo cuando ya estábamos en la entrada a mi hogar. A pesar de haberse despedido el pelinegro se quedó estático sin agregar palabra alguna. Tal vez se había quedado mudo y nunca más podría escuchar su voz, oh dios, quiero volver a oír su hermosa voz.

-No, no me quede mudo-Tranquilizó antes que pudiera expresar mi teoría- Ni tampoco leo mentes como ya te he dicho.

-Ngh que a-alivio –Hablé soltando un pequeño suspiro- Ten cuidado en el camino ngh- Pedí.

-Claro- Respondió neutral mientras comenzaba alejarse. Seguí su silueta con la mirada hasta que lo perdí de vista.

Al abrir la puerta de mi casa me encontré con mis padres apegados a la ventana que da hacia la calle. Dios tal vez son espías del gobierno, no estoy seguro en ningún lugar, debo volver a mi habitación antes de que me atrapen.

-¡GAH!- Grité sin poder contenerme.

-Tweekers ¿por qué no invitaste a Craig a pasar?- Reprendió mi padre.

-Ngh ¿mañana te-tenemos escuela?- Respondí inseguro.

-No es excusa Tweekers, veté a tu cuarto ahora mismo, mañana hablaremos-Ordenó seriamente mi progenitor. Asentí nervioso para luego subir corriendo las escaleras hasta llegar a mi cuarto el cual cerré con todos los pestillos y llaves que tenía. Una vez seguro, apoyé mi espalda en la puerta y me deslice lentamente hasta quedar sentado en el piso. Aún tenía los recuerdos de esa noche dando vueltas por mi cabeza.

Flash Back

Acerqué lenta e inseguramente mi mano derecha al chullo azul de Craig. A la mañana siguiente me matará al notar que toqué su prenda favorita. Quizás me estoy convirtiendo en un suicida. Siempre he deseado tener entre mis manos algo tan característico del pelinegro y hoy no tenía la voluntad suficiente para detenerme.

Finalmente se lo quité cuidadosamente hasta tenerlo en mi poder. Me quedé mirando la prenda por unos segundos, luego comencé a acercarla lentamente a mi rostro hasta sentir su suave textura y el delicioso aroma del pelinegro que tenía impregnado en ella. Totalmente relajante.

Al rato decidí recostarme en la espaciosa cama matrimonial junto al moreno. Me acomodé delicadamente intentando no perturbarlo, en seguida me voltee hacia su dirección para poder contemplarlo y abracé el chullo cerca de mi rostro para volver a sentir su embriagador aroma. A diferencia de todos los días de mi joven vida, el sueño me empezó a invadir rápidamente. El pelinegro tenía un efecto en mí que ninguna otra droga conseguía. Al fin me sentía en paz.

Cuando estaba a punto de conciliar el sueño sentí un movimiento brusco en la cama y oí pasos acelerados. Me incorporé de golpe a la vez que daba un gritito por la sorpresa, al instante comencé a escuchar fuertes arcadas provenientes del baño en suite.

-Oh no Craig va a morir-Grité mientras corría hacia el pequeño cuarto, en la entrada del mismo fui detenido por el pelinegro quien tenía alzada su mano izquierda haciendo la señal de "alto", mientras que con su brazo derecho sujetaba fuertemente el inodoro.

-N-no te acerques- Pidió sin dirigirme la mirada, acto seguido volvió a vomitar.

-Ngh quiero ayudarte- Expliqué mientras el chico seguía expulsando todo el contenido de su estómago- vas a ngh morir.

-Vuelve a la cama- Ordenó jadeante, no obstante me quedé mirándolo sin reaccionar- vuelve- Repitió. Esta vez y como de costumbre, hice caso a sus palabras. Volví a sentarme en la gran cama de la habitación atento a cualquier señal del pelinegro, quien tardó unos minutos en salir del pequeño cuarto.

-Como odio esto- Expresó a la vez que caminaba lentamente hacia la cama.

-Ngh ¿Cómo es-estas?- Pregunté sin disimular mi preocupación.

-Ebrio- Afirmó- hey ¿Dónde está mi chullo?- Cuestionó al instante, convirtiendo su expresión de cansancio en una de molestia.

-¡GAH! lo siento no me mates- Me disculpé a la vez que le tendía el objeto- ngh tenía curiosidad- Me excusé al no recibir respuesta de mi acompañante. De seguro está planeando como vengarse lenta y dolorosamente.

-Tranquilo-Dijo mientras posaba su mano derecha sobre las mías las cuales aún sujetaban fuertemente el objeto- Te lo presto- Completó. Pude apreciar un pequeño rubor en las mejillas del pelinegro. En mi rostro se formó una evidente expresión de sorpresa.

-Ngh yo…-Intenté formular.

-No necesitas excusas Tweekers, si eres tú, todo está bien-Confesó a la vez que se acercaba a mí, apoyó su mano derecha sobre mis hombros y con la izquierda me arrebató suavemente el objeto para luego posicionarlo sobre mi alborotado cabello. Sentí un agradable calor en la zona a la vez que un extraño relajo nuevamente me invadía.

-C-Craig- Lo nombré. Sentía la sangre acumularse en mi rostro. Este sentimiento era demasiada presión, no sabía cómo reaccionar, sentía como mi corazón latía fuertemente, es más, podría asegurar que Craig hasta podía escucharlo.

-Estas rojo- Habló serio. Oh dios de seguro creerá que soy un marica y me dará una paliza por tener esos sentimientos hacia él- Adorable- Continuó. Abrí exageradamente mis ojos, no esperaba esa respuesta. Definitivamente Craig se ponía afectuoso con sus amigos cuando está ebrio.

-Ngh n-no digas ngh eso- Pedí a la vez que cubría mi rostro con ambas manos.

-Deberías relajarte- Pidió- Sabes Tweekers, últimamente he estado pensando en muchas cosas…en realidad mucho en ti- Confesó.

-Yo siempre ngh pienso en ti Craig- Declaré dejándome llevar.

-Yo no sé nada Tweek, simplemente no entiendo, voy de un lado para otro- Continuó al parecer haciendo caso omiso a mi respuesta- Y luego pasa esto y todo da vueltas, que debo hacer, ya no sé nada, me estoy volviendo loco, pero tal vez loco soy feliz, o tal vez no mmm- Siguió divagando. No me atrevía a interrumpirlo además estaba a punto de soltar una risita por escucharlo así- Lo único que si tengo claro es que me importas mucho Tweekers- Terminó seriamente. No supe que decir por varios segundos.

-Craig ngh somos amigos no hay nada que entender- Aclaré- pero yo…-Agregué dudoso a la vez que desviaba mi mirada.

-Tu…-Completó lentamente.

-Te ngh quiero ¡gah! -Confesé volviendo a mirar fijamente sus profundos ojos azules. Debía aprovechar de confesar mis irracionales sentimientos por el pelinegro aunque sea una vez, después de todo, al día siguiente, ya no recordaría nada.

-Genial-Contestó. Lo miré sorprendido, esperaba una burla o simplemente ser ignorado. Mi gesto se exageró aún más al sentir un brusco contacto sobre mis labios.

Craig se había acercado velozmente a mí, sujetando fuertemente mis hombros y uniendo, por segunda vez en la noche, nuestros labios.

-Gah de-detente ngh no sabes lo que h-haces- Pedí luego de alejarlo con un pequeño empujoncito.

-Si lo sé- Aseguró.

-Ngh no- Rebatí. Mi corazón iba a escaparse de mi pecho en cualquier momento.

-Te estoy besando-Contestó neutral. Nos miramos unos segundos sin decir nada hasta que el pelinegro volvió a unir en un suave y corto roce nuestros labios- ¿lo ves? –Cuestionó.

-No soy ngh imbécil Craig, ya ngh detente- Exigí frunciendo el ceño. Mi cuerpo se tensó nuevamente al notar como el chico se acercaba otra vez.

-Tweekers te quiero-Me susurró al oído. Sus palabras me dejaron estático. Craig definitivamente no sabía lo que hacía, es verdad que me quería, pero solo como amigo, no podía hacerle esto, debía detenerlo, pero cada vez era más difícil. He ansiado probar sus labios desde hace años y ahora que llegó el momento mi corazón no dejaba de debatirse entre si debía llenarse de dicha disfrutando el momento o romperse en pedazos, volviendo a la realidad de que el ojiazul no siente nada más que amistad por mí y esto es producto de su tan evidente inconciencia.

El pelinegro volvió a unir nuestros labios esta vez de forma suave. Me encontraba tan confundido que ya ni siquiera era capaz de negarme o tal vez simplemente a estas al turas no deseaba hacerlo. De seguro moriré, Craig recordará todo y me matará, pero que importa, será un final feliz.

Terminé por relajar mi cuerpo lo cual al parecer el moreno notó ya que comenzó a profundizar más el beso, a la vez que me recostaba suavemente sobre la cama. No puse objeción ante ninguna de las dos acciones. Nos separamos por unos segundos para tomar aire mientras el pelinegro no dejaba de recorrerme con su mirada, luego volvió a besarme a cada momento más eufórico, así estuvimos un rato hasta que el chico se detuvo para quitarse rápidamente la playera negra que llevaba, acto seguido, volvió a acercarse a mí, comenzando a besar suavemente mi cuello a la vez que con sus manos recorría mi torso por debajo de la camisa.

-Estorba- Dijo con su voz ronca en mi oído, en seguida tiró bruscamente ambos lados de la prenda, logrando descubrir mi pecho. Se quedó observándome por unos segundos- Así está mucho mejor- Comentó.

-C-Craig ngh- Gimotee su nombre producto del dulce contacto de sus labios bajando de mi cuello hasta mí ya desnudo torso.

-Tweekers- El chico volvió a dirigir su atención mis labios, envolviéndonos en un beso lleno de fervor. De repente sentí como la mano del pelinegro recorría mi torso hasta llegar a mi entrepierna la cual froto suavemente. Esa fue la señal de alerta. Me senté bruscamente en la cama a la vez que alejaba de la misma forma a mi acompañante.

-¿Qué carajos te pasa?- Preguntó molesto.

-Jódete Tucker, estas borracho- Respondí sin vacilar, conteniendo las lágrimas que se acumulaban en mis ojos. Craig se quedó en silencio unos segundos, lo cual solo me hizo sentir más inseguro y culpable- Ni siquiera ngh puedes negarlo.

-No- Confirmó

-Tu no quieres hacer nada de esto Craig no sigas, no sigamos- Pedí dejando una lagrima recorrer mi mejilla. El pelinegro me dirigió una mirada llena de confusión.

-Estas llorando- Comentó revelando inseguridad en su voz.

-Ngh solo duérmete ¿sí? mañana no recordaras nada- Volví a pedir. Ya no podía controlar mis lágrimas.

-Tweekers…lo siento-Se disculpó. En respuesta le dedique una falsa sonrisa.

-Te amo Craig.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Hola! Aquí la actualización, tarde más de lo planeado, pero que puedo decir, el capítulo es mucho más largo de lo usual (como prometí) y me costó harto animarme a revisarlo jajaja :c esperemos este decente ya que en la última parte ya estaba cansadita uwu.

Chan al fin pudimos saber que fue lo que paso en esa noche uwu casiii lo divido en dos caps pero no quise ser tan canalla (¿? Espero que les gusté, al fin falta poco para ir al grano de todo esto :,3

Afortunadamente fanfiction ya está funcionando con normalidad y puedo leer sus hermosos comentarios así que como siempre espero saber que les pareció c:!

Por otro lado, pregunta salvaje: ¿con que personaje imaginan a Tweek si no es Craig? No es para este fanfic no se preocupen xD pero quisiera hacerme una idea :3

Pregunta salvaje 2: ¿Alguno de mis lectores es de Chile? –corazón- tengo esa duda casi desde que comencé a escribir c: sería lindo conocer a más gente de por acá que ame South Park :D!

Espacio publicitario (¿?: Por si quieren más Creek, subí un one shot de esta hermosa parejita como regalo de año nuevo c: además de comenzar un nuevo long fic de los mismos :D

En fin! Muuuuchos saludos para todos! Gracias por leerme :D!

RequeteMiau