Capítulo 13

Nami se pasó la mano por el pelo mientras observaba como metían a Luffy al avión, de nuevo inconsciente. Zoro vigilaba frenético. Le ordenó a Robin y a Nami que abordaran el avión segundos antes de hacer lo mismo.

- ¿Crees que ese hombre pueda estar aquí? - le preguntó la morena.

- No lo sé. Quizá sí, quizá no. Pero las cosas están mucho más complicadas.

- ¿Por qué?

- Bueno...estoy seguro que Doflamingo no va a tardar en descubrir que tu padre está vivo.

- Me importa una mierda si lo sabe o no.

- Si descubre que está vivo, lo matará.

- ¡Trató de matar a Luffy! - tira de su cabello- . Ese hombre ya no es mi padre.

- Vale, te contaré otro problema. Si Doflamingo descubre que eres hija de Nate, le vas a resultar mucho más interesante.

- ¿Eso por qué?

- Doflamingo había amenazado a tu padre con usarte si no dejaba de perseguirlo. Por tal razón tu padre fingió su muerte. Debía ser algo violento, que fuera mencionado por todos. Su accidente fue atroz. Pero lo más importante para él era que pensaras que estaba muerto, así no estarías en peligro.

Nami acabó por lanzarle una mirada fría.

- ¿Tú sabías que mi padre no estaba muerto? - gruñó.

- Soy el informante. Mi trabajo es saber lo que el resto no.

- Tú... ¡Debiste decirle a Luffy!

- Él me pidió que investigara sobre ti.

El rostro de Nami mostraba la más cruda sorpresa.

- ¿Lo hizo?

Zoro asiente.

- Llegué a pensar que sabía sobre ti y de quien eras, pero lo que le interesó no fue la época en la que supuestamente tu padre falleció. Quería saber sobre tus últimos cinco años de vida.

Nami cubre su boca para evitar gritar.


Hace tres años yo...salí con alguien —ella dejó caer la cabeza—. Quería que tuviésemos sexo y yo acepté pero...fue muy bruto conmigo ¿Entiendes? Me...me lastimó y...

Temes que yo haga lo mismo...

Nami asintió.

Entonces no confías en mí ¿Es eso?

Yo...no confío en ningún hombre después de eso. Yo...

No, Nami No te lastimaría. Jamás —estiró su brazo y la acercó a él—. No puedo hacerlo contigo si no confías en mí.


Sus ojos se humedecen. Luffy estaba investigando quien era ese hombre.

- ¿Llegaste a decirle? - preguntó ella con un hilo de voz.

Zoro agitó la cabeza.

- Luffy desapareció antes de poder decirle ¿Por qué? ¿Es alguien importante?

- No, no lo era - suspiró- . ¿A dónde dijiste que iríamos?

- Japón - sonríe- . Mi madre es de allá. A la propiedad a la que vamos es total y absolutamente segura.

- Sólo vas a estar tú y Luffy.

El pecho de Nami se contrajo del dolor.

- Todo este tiempo pensé que me había abandonado - cubre su rostro mientras llora- . Y él así.

Robin se acerca a Nami y le da un apretón en el hombro.

- No había forma de que lo supieras, nena. Ahora que Luffy despierte podrán estar juntos de nuevo y recuperar el tiempo perdido.

- No puedo creer que mi papá intentara asesinarlo. Es inaudito. Esa no era la manera correcta de protegerme. Al final acabó haciéndome más daño.

Un extraño golpeteo la asustó. Suspiró aliviada al ver que era el piloto.

- Estamos listos. Despegaremos en unos minutos más.

Robin se hizo a un lado y le sonríe a Nami.

- Deberías estar junto a Luffy, por si hace de nuevo el gesto de despertar.

Nami sonríe, incapaz de negarse a esa maravillosa idea.

El viaje terminó por agotarla, así que durmió todo el camino. Horas más tardes, cuando despertó, vio el hermoso paisaje de Japón. Japón comenzaba a tener un nuevo significado para Nami: libertad, sueños, felicidad, Luffy.

Al sacar a Luffy del avión, fue transportado en una ambulancia, la cual seguía a Zoro muy devotamente. Sentada junto a él, Nami se dejó embriagar por su belleza. Los ojos cansados y perezosos, el cuerpo quieto, la piel fría. Deseaba verlo despertar. Estiró la mano hacia él, apretándola.

- Te perdonaré todos estos años que me has dejado sola únicamente si despiertas - sonríe- . Te mimaré, te haré engordar. Vas a estar como antes más pronto de lo que piensas.

Horas más tarde notó que la ambulancia se detenía. Las puertas se abrieron, así que ella abandonó la ambulancia. Observó una propiedad bastante vieja y desgastada. Esperó pacientemente frente a ella a que los enfermeros bajaran a Luffy. Zoro y Robin les dieron alcance.

- La propiedad está bastante apartada, así que es segura por miles de motivos - Zoro sonríe- . Tú único trabajo es cuidar de este tonto.

Nami se abraza a sí misma.

- Claro que lo haré - musita feliz.

Observa atenta como introducen a Luffy hasta el interior de la casa. Zoro los dirige hacia una puerta bajo la vieja escalera de madera. Parpadea impresionada al descubrir que en el interior de la puerta hay un elevador.

- Pensé que era vieja - musita ella.

- Es vieja - responde Zoro- . Crearon una sección mucho más moderna bajo ella. Esta es una casa de protección. Para el resto del mundo, esta propiedad no está aquí. Solo hay una supuesta zona altamente contaminada. Pura fachada, nena.

Hace un gesto, invitándola a entrar. Obediente lo hace, situándose junto a Luffy. Las puertas no se cierran. Zoro y Robin le sonríen.

- Nosotros nos vamos - dice él- . Cuando los enfermeros también lo hagan, serán sólo Luffy y tú por un largo tiempo.

Nami sonríe.

- Gracias por esto, de verdad. No tengo como agradecerles.

- Sólo cuídalo. Es un idiota irresponsable, por eso está así.

Continuara…


BUENO... ESO ES TODO POR HOY ESPERO SIGUAN CON LA INCOGNITA DE SABER Q MAS OCURRIRA... YA NOS VEREMOS LUEGO ;) :)