Capítulo 23
Luffy se seca el pelo con la toalla. Después del maravilloso baño con agua fría para contrastar la calor descubrió cuan cansado estaba. Habia sido un día muy largo y difícil, sobre todo para su chica. Tan solo recordar a ese miserable sobre ella le hervía la sangre. Deseaba matarlo, pero ahora sufriría más. Su hombría estaba hecha pedazos por dos balas. Tal vez era lo único que lo aliviaba. Eso y tener a Nami en su cama esperándolo. Dejó la ropa sucia y la toalla en la canastilla y sale del baño rumbo a su habitación. Desde el pequeño pasillo escuchaba la voz de su chica hablando con Robin.
-"pero no me sorprende que haya entrado sin que la escuchara -suspira-. No estaba exactamente consiente del todo, así que...
Encoge los hombros y baja la mirada. Se le ve tan cansada...
-Piensa en lo positivo -dice Robin-. Ya estás a salvo -. Nami sonríe un poquito. -Yo sé que Luffy no dejará que pase una segunda vez, tranquila -musita cariñosa.
Los ojos de la chica se llenan de lágrimas.
-Esta es la segunda vez, Robin -chilla-. Yo...
La chica se cubre el rostro con ambas manos y llora, tan fuerte que el corazón de Luffy se acelera sin piedad. Odiaba desmedidamente verla en ese estado.
- ¿Qué? -soltó Robin-. Oh, Dios mío.
Luffy irrumpe en la habitación y lo primero que se permite hacer es recostarse junto a ella, cubrirla con sus brazos y arrullarla. Los sollozos de la chica ahora son más fuertes. Robin le hace señas a Luffy, incapaz de hablar, dejándole entender que se marcharía. Él asiente sin soltarla. Sus pequeños brazos lo abrazan con fuerza, buscando consuelo.
-Oh, Nami -le besa el pelo-. Como quisiera poder desaparecer el dolor ahora mismo.
La chica no dice nada, solo continúa sollozando en sus brazos.
-No puedo pedirte que no llores -la cubre un poco más-. Llora, es lo que mejor te sienta ahora. Saca todo lo que tienes dentro, cariño. Yo te cuido. Siempre. De ahora en adelante nadie jamás va a ponerte una mano encima, a menos que lo desees.
La chica se aferra a él desesperadamente, buscando más. Luffy comienza a acariciarle el pelo mientras le canta una canción.
- Across the ocean, across the sea. Startin' to forget the way you look at me now. Over the mountains, across the sky. Need to see your face and need to look in your eyes. Through the storm and, through the clouds. Bumps on the road and upside down now. I know it's hard baby, to sleep at night. Don't you worry cause everything's gonna be alright.
La chica cierra los ojos y se relaja poco a poco con el sonido de su voz.
-No sabía que cantabas tan bonito -musita.
-Solo canto bonito para ti.
La chica suspira.
-Luffy -lo llama.
- ¿Mm? -dice.
-Si te pidiera que me besaras, ¿lo harías?
Él busca cuidadosamente sus ojos.
- ¿Por qué lo dices en ese tono?
- ¿No te daría, um, asco?
Luffy agita la cabeza, frenético.
-Tú jamás podrías darme asco -la sujeta de la barbilla-. Si no te he besado ya, es porque sé que no te sientes bien.
-Pero yo quiero que me beses.
Luffy observa sus ojos, que le brillan ante una expectación deliciosa. Incapaz de negarse, se ve a sí mismo deslizar su boca hacia la suya, que la toma con delicadeza y cariño. Siente como el cuerpo de la chica tiembla al aceptarlo y sabe que en ese pedacito de tiempo está sobre las tibias nubes del paraíso.
Al amanecer...
Hace calor. Luffy se mueve en la cama y suelta una pequeña maldición cuando los primeros rayos del sol lo dejan a ciegas por unos segundos. Estira la mano hacia un lado, pero solo encuentra el lado de la cama vacío.
- ¿Nami? -musita medio dormido.
Consigue estirarse y ponerse en pie.
- ¿Nami? -repite.
Abre la puerta de la habitación y sale de ella. El aroma de tostadas, huevos fritos y jugo de naranja le abre un apetito antes inexistente.
- ¿Nami? -vuelve a decir.
Escucha un vaso de plástico caer al suelo. Deja que el aroma lo lleve hasta la cocina. Y ella está allí, sonriendo como si su día anterior hubiese sido el mejor de todos. Por un segundo, Luffy había olvidado las desgracias del día anterior. Pero ese momento duró lo que le tomó verle los golpes del rostro.
- ¿Qué haces despierta tan temprano?
La chica se seca las manos con las servilletas.
-Llevo despierta hace horas -se acerca caminando despacio-. No podía dormir.
- ¿Por qué no me despertaste?
-Te veías cansado.
Él se acerca despacio, acorralándola contra la puerta del refrigerador.
-La que necesitaba descansar eras tú.
-Luffy -agita la cabeza-. Fui violada, no me cortaron las piernas.
-No me refiero a eso -la rodea con ambos brazos-. Solo quiero que estés descansada y tranquila.
Nerviosa, recuesta la cabeza sobre el pecho de Luffy.
-No es la primera vez -susurra bajito-. Aquel hombre del que te hablé...
-Sh -le besa el pelo-. Lo sé.
- ¿Lo sabes?
-Ajá.
- ¿Y por qué sigues aquí?
-Porque te quiero, tonta -atrapa su rostro entre sus dos manos-. Haces las preguntas más absurdas, Nami.
-Mm -musita-. ¿Te sigo gustando?
Él le sonríe con la sonrisa más amplia que es capaz de obsequiarle.
-Me sigues pareciendo la mujer más atractiva y sexy que haya visto alguna vez. No por nada me tienes vuelto loco desde hace diez años.
-Oh, Luffy.
La chica se lanza contra su boca, mordisqueando y succionando. Gime, y es una total delicia sentirlo cerca en estos momentos cuando más lo necesita.
-Ejem -escucha musitar a Robin.
Consiguen separarse un poco, de modo que ella queda en su campo de visión.
-Ignórenme -sonríe con picardía-. Ya hasta la sed se me quitó.
Nami sonríe avergonzada.
-Te sirvo un poco, si quieres.
-No, no. Descuida -sacude la mano-. Se me acaban de ocurrir unas ideas que a Zoro le van a encantar.
Les guiña el ojo y desaparece por el pasillo caminando tranquilamente.
-Um -Luffy sonríe-. ¿Nosotros en qué estábamos?
La chica sonríe y deja que él vuelva a besarla.
Continuara...
Nuevo capitulo... y de aca nos vemos hasta las proximas 24 horas... y cuando el tiempo alla finalizado pues nuevo capitulo... nos vemos ...
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