Disclaimer: Este fic participa en el reto de Febrero "A través de las estaciones" del foro "Del Yaoi & el Slash".

Pareja: Kurt y Blaine.

Género: Romance y Drama.

Rating: "T".

Datos: Cuatro estaciones. Un total de cuatro viñetas.


Cuarta viñeta: Ojos de cielo.

Palabras: 543.

Estación: Verano.

El calor era abrasador, y más si el cuerpo del castaño se pegaba al suyo con esa fuerza que le hacía quedarse sin respiración.

Ese día habían decidido ir a la playa, conduciendo durante unas horas por las carreteras del Norte de América. Una sonrisa dibujada en el rostro de Blaine, radiante, era lo que hacía que Kurt suspirase un poco. Ese día sería terrible con el calor pudiendo con él y el atlético y fabuloso cuerpo del que era su novio.

Pero no importaba. No mientras los labios de Blaine se posaban sobre los suyos para dejarle un poco satisfecho. Pero solo un poco.

Y ahora estaba allí, tumbado en la cama con las piernas de Blaine entrelazándose con las suyas. Una sonrisa apareció en su rostro cuando sintió los dedos del chico deslizándose lentamente por su espalda. Creía que estaba a punto de morirse del ardor que sentía cuando las manos del moreno acariciaban cada tramo de su piel ensimismado. La mejor época para hacer el amor era en verano, porque podía aprovechar la excusa de que su cuerpo le provocaba si estaba semidesnudo. Pero sabía perfectamente que un roce de la mano de Blaine por su muslo era otra de las tantas cosas que despertaban en él ese ardor que debía acallar con el cuerpo del otro a su alrededor.

Pero ya no quedaba nada más que eso. Que los labios del moreno buscando desesperadamente los de Kurt, el que no pudo evitar soltar un gemido puro ante ese ardor que creía que estaba a punto de estallar en un millón de roces. De ardientes roces que harían que Kurt se derritiese de nuevo entre los brazos de su chico. Esa belleza del otro, el que sonreía coqueto ante la mirada felina de la gran diva del teatro. Y como si fuese su presa, se deslizaba por su cuerpo poco a poco, sonriendo un poco de mientras.

Tenía que admitir que le gustaba deslizar su lengua húmeda por su torneado abdomen mientras percibía el aceleramiento del cuerpo del chico. Un gemido se escapaba de Blaine, y eso era el detonante para que Kurt se colocase a su altura, besando lentamente la boca de su novio. Besándola como si le fuese la vida, y en cierto modo, era así. Incluso conseguía que sus caderas chocasen, y que si pretenderlo, notase la erección del que se encontraba debajo. Y una sonrisa burlona se escapaba del castaño mientras que Blaine soltaba una carcajada.

Y ese calor que les abrasaba hacía que el aire fuese más espeso. Y que para Blaine, el cuerpo de Kurt se le antojase más sensual con el sudor comenzando a recorrerle por el cuerpo. Y cualquiera podría pensar lo que quisiese, pero a él le excitaba el cuerpo de su chico con ese calor recorriendo toda su porcelana piel. Y lo que más le excitaba ese toque dramático que le proporcionaba a esa situación. Y por eso, no podía dejar de perderse por todo su cuerpo.

― ¿Vas a tardar mucho?

― ¿Impaciente? ―Inquirió con una sonrisa Kurt, haciendo que todo el cuerpo del otro se removiese de pura excitación.

―Mucho. Hazlo―exigió con fuerza Blaine―. Ya.

Y cuando quiso darse cuenta, se vio sumergido por esos ojos de cielo.