Capítulo 2. ADN.
Un hombre alto, de cabellos negros recogidos en una coleta observaba las nubes pasar. Fumaba un cigarrillo ofuscado, con el semblante serio. "Sería perfecto ser una nube, nada es complicado para ellas" pensó. Luego suspiró con pesar. No podía creer que el pasado a veces solía alcanzarnos aun que ya solo fueran recuerdos y sobre todo que, las cosas volvieran a repetirse. Dio un respingo cuando la puerta sonó y giró un poco el tronco.
-¡Me has llamado padre?-expresó con pereza e hizo un mohín al percibir el fuerte olor a tabaco-
-Si, Shikamaru. Necesito que me hagas un favor-
-..Diantres..-masculló Shikamaru para sí-
Shikaku Nara apagó el cigarrillo y se acercó a su hijo. Lo miró fijamente a los ojos y ante el gesto rígido de su padre Shikamaru cruzó los brazos y frunció el ceño. Nada bueno podía esperarse de Shikaku cuando se había fumado una cajetilla de cigarros en un solo día-las colillas estaban dispersas en el cenicero del escritorio-. Ya había tenido una experiencia así, fue cuando caía apenas en los doce años y su padre preocupado de la falta de interés que "su progenitor" mediaba en el sexo femenino tomó la decisión de darle una charla de "hombre a o hombre" ¡Oh por dios! Que no sea otra "clase" sobre sexo, rogó Shikamaru para sus adentros.
-Ándate sin rodeos viejo que tengo una cita esta tarde- Él ya no era un niñito, ni se jactaba de vasta experiencia pero a sus veintidós años sabía lo que tenía que saber de mujeres y el sexo-
Shikaku río, a veces le agradaba la fanfarronería de Shikamaru para evitar hacer de su mandadero ¡Su hijo en una cita?, "Eso es para verse" se dijo, seguro mentía. Shikamaru aludió el compromiso para sacar del aire pesado a su padre.
-Shikamaru es urgente, necesito que lleves esto a Hatake- le extendió un sobre-
Las conclusiones de Shikamaru se fueron al demonio, pero ¡Que tendría que ver Kakashi en la zozobra que su padre se había cargado últimamente? Pensó Shikamaru observando ensimismado el papel.
-¡He!, ¡que te estoy hablando muchacho!- Shikaku le asestó un golpe en la cabeza con él sobre-
-¡Ttks! ¡Viejo!-dijo apenas esquivando el atajón-¿De qué se trata esto?- Shikamaru observó con detenimiento el papel como si éste pudiere hacer una interesante revelación. Miró a su padre-
Shikaku entrecerró los ojos. Abrió los labios para hablar cuando el teléfono sonó.
-¡Diga?-Shikaku apretó la mandíbula-..Si, ya me estoy encargando de eso-había un silencio incómodo-
Shikamaru analizaba a su padre. El hombre no solía estar nervioso o al menos nunca lo había demostrado, pero esta vez, parecía atragantarse con la propia saliva y fruncía el ceño preocupado. Shikaku tapó con la mano el auricular.
-¡Ándate donde Kakashi!-movió la mano ahuyentándolo –
-¡Viejo..tengo una cita!.. y-le interrumpió-
-¡Muchacho no tientes mi paciencia!-regañó-… es importante-concluyó para seguir escuchando por el auricular-..Discúlpame..¿Decías?
Shikamaru le miraba queriendo saber más. Shikaku irritado bufó y volvió a hacerle la misma seña con la mano. El joven enarcó una ceja, se dio media vuelta y se marchó. ¡Perfecto ahora tendré problemas por no ir a la cita! Pensó Shikamaru cuando bajaba las escaleras. Mientras, Shikaku seguía en el estudio.
-Le he mandado aviso-dijo un poco más sereno Shikaku-..Sí, lo sé tenemos mucho que hacer-
-¡Ya has avisado también a Inoichi?-dijo la voz masculina por el auricular-
-Ya están todos citados, el único que faltaba era Kakashi. Esto no puede ser tomado a la ligera ¡lo sabes! Nos vigilan ..Sobre todo a él-dijo Shikaku-
-Ten por seguro que ya saben que estamos aquí-el hombre por el auricular carraspeó la garganta-
-..Minato- Shikaku hizo una pausa-.. ¡Esta vez tenemos que acabarles!-dijo tajantemente-
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Sakura caminaba viendo cómo sus pies esquivaban los bordes de los azulejos en el suelo. Con un gesto infantil sonreía cada vez que evitaba pisarlos. Su dulce sonrisa se disipó al recordar la mala noche que había tenido a causa de esas pesadillas. Se agobiaba por los sentimientos encontrados, no comprendía porqué desde hace seis meses regresaron las pesadillas que le agobiaban cuando niña, sueños qué, ¡eran casi palpables! No duró mucho ensimismada, fue zarandeada por un abrazo enérgico.
-¡Hey! ¡Qué haces Ino cerda?-espetó deshaciéndose de los brazos que le rodeaban-
-¡Huy que geniecito frentona!- Ino sacó la lengua fastidiosa- ¡Que mierda te pasa? Últimamente siempre estás enojada- le dijo irritada mientras se encaminaba a su paso lento-
-Otra mala noche-resumió y volvió la vista al suelo-
-Ah sí, tus pesadillas-replicó Ino-..bueno es que, lo que tu deberías conseguirte es un hombre de verdad, no ese chiflado con los ojos tintos de negro-
-¡No le llames así!- gruñó con Sakura con desaprobación-
-¡Con un demonio! ¡Sakura! Tienes que reconocer la fachada de tu n-o-v-i-e-c-i-t-o, es espeluznante con sus pantalones ajustados y ropas negras. Podría apostar que es gay-
Sakura sentía una vena punzante en la frente y si no fuera porque sus energías estaban embarradas hasta el mismísimo suelo, hubiera hinchado la cabeza de Ino a coscorrones. Por otro lado Ino recordaba al novio de Sakura, cierto era que lo odiaba con toda el alma y si no fuese que tenía que acatar las órdenes de su padre lo hubiera partido en dos al "jodido emo"-como ella le llamaba-
- Ino-suspiró Sakura buscando paciencia- Sasuke no es gay, ni inadaptado social mucho menos emo-le miró fulminante como si adivinara sus pensamientos- …ninguno de esos apodos que te cargas, le quedan-
-Bueno, bueno ya…dejémosle ahí. Olvidaba que el amor es "ciego"-dijo la rubia enarcando una ceja-
-Deja de criticarme, que al menos yo SI tengo un novio. No como tú que vas presumiéndole al mundo entero un haz de valentía cuando no has podido decirle a Shikamaru lo que sientes-pinchó con altanería el punto débil de Ino-
Ino abrió la boca tratando de regresar el zarpazo con la misma magnitud pero Sakura no se lo permitió.
-Por cierto, ¡cómo te va con eso?..algún día podrás confesarte? O es que le permitirás Temari adelantarse?- se carcajeo-
-¡Cállate! Ni la menciones ¡Como le odio! esa vieja se las trae conmigo, ya me ha evitado varias confesiones pero hoy no se me escapa- comentaba la rubia con aires de autosuficiencia al mismo tiempo que se colocó los brazos tras la nuca- Veré a Shikamaru hoy y…-se interrumpió si misma cuando el teléfono le sonó.
Ino frunció el ceño, arrugó más la frente conforme los minutos avanzaban y Sakura casi pudo jurar que quería fulminar con la mirada al teléfono celular que apagó.
-¿Qué ocurre?-preguntó Sakura al verle el semblante descompuesto-
-¡Que ese cabrón me suspendido la cita!- apretó la mandíbula y luego carraspeó la garganta-
Los ojos de Ino comenzaron a vidriar y desvió la vista a los paisajes de la avenida. Sakura le miró enternecida, su amiga le representó la tristeza de una niña testaruda a la que le habían prohibido salir a jugar una tarde. Le pareció dulce, Ino estaba verdaderamente enamorada.
-¡He Ino!-le dio un leve codazo- otro día será, tal vez se le ha presentado algo- le sonrió buscando su rostro-
-¡Que se vaya a la mierda!-masculló por lo bajo-..no soy de las que ruegan Sakura..-miró los ojos verdes por un momento y luego al frente- ¡Por mí que se quede con la serpiente de arena!- Ino le sonrió ampliamente-
Sakura no pudo evitar reírse al ver los celos absorbentes que Ino mostró. En cuanto a su orgullo se refería, la rubia solía ser implacable y siempre buscaba el lado chusco de las cosas ¡nada le sacaba una lágrima! Bueno siempre había sido así desde la muerte de su madre. Hacía un año desde entonces e Ino se volvió rara. Las noches de pijamadas desaparecieron, solía evitar las salidas nocturnas usando como excusa las tareas de la universidad y a pesar de que compartían apartamento, en ocasiones, por las noches no la escuchaba hacer ruido alguno.
Sakura rió. Ino era fuerte. Observó cómo borró cualquier síntoma de sufrimiento por lo antes sucedido con Shikamaru y volvió al tono aflautado habitual parloteando quejas sobre sus clases de anatomía. La joven de cabellos rosas volvió también a ser el ente que observaba un punto inexistente en el suelo, recordando la pesadilla: al joven, la muchedumbre, ¡esa criatura!- le dio un escalofrió descomunal- . Sus pasos se detuvieron al ver unos zapatos negros frente a sus pies, alzó la vista.
-Es él-susurró Sakura-
-¡Hey frentona! ¿ me estas escuchan..-Ino se interrumpió a si misma cuando observó al joven que tenían de frente-
Sakura sintió que las palmas de sus manos hormigueaban de manera extraña, su estómago se contrajo y se le produjo un vaivén en él. Los músculos se le tensaban y se relajaban en cuestión de segundos. Oprimió las palmas contra su falda gris. Era como cuando alguna vez de niña sintió la angustia de ser descubierta tras haber buscado el mejor sitio en las escondidillas. Su atención se giró luego a los ojos del joven, que, ya no se veían como el mar azul profundo si no que los adornaba el color del cielo. "Seguramente fue la poca luz de Ichiraku ramen" se dijo a sí misma añadiéndole que, la calidez de su presencia la aturdía.
Ino miró al joven, con 1.80 de altura, la piel ligeramente bronceada se cernía en una grácil avidez en el rostro, el cabello rubio le caía por los costados con brotes tornasoles al sol; su cuerpo se regía de hombros anchos con el torso erguido y parecía estar estacado en el piso como el mismísimo Van Helsing–o al menos eso permitía ver la ropa de invierno- . Ino contempló las marcas en las mejillas de él y abrió los ojos de sobre manera: "El lobo de nueve colas" le resonó en la cabeza una vocecilla.
Salió de ensoñaciones, respiró profundo y concentró todos sus sentidos. Ino tenía dones qué, según su padre -varios en realidad, cortesía de su genética- . Para ella era más bien una maldición. Podía reconocer "ciertas características de las personas" a kilómetros de distancia por su aroma así como su alma. Frunció el ceño con repulsión. Las fosas nasales de Ino abanicaron al percibir un olor punzante que le truncaba la respiración, al mismo tiempo que advirtió un pinchazo en el pecho: ¡Feromonas!, y no eran de una persona normal. Se preguntó por un momento ¿Por qué no lo había percibido desde antes?
El joven dirigió a Ino cierta mirada en reprobación a su análisis. Ella se abofeteó mentalmente, sobre todo a su poca "suspicacia en reconocimiento" ¡sabía muy bien quién era! Ya lo había tenido cerca, hace años. Muchos años. Esa aura irradiante, vigorosa y pulcra la conocía tan bien, de hecho debía presentarle respeto. Ha cambiado, y sobre todo sabe esconder muy bien su Chakra, pensó Ino. Sin embargo siempre le había molestado tener que deberle sumisión a un "cabrón de su misma edad".
-¡Que haces aquí?-le expresó Ino con su chillona voz característica-
Sakura no salió de su trance. Tenía una mano puesta en el pecho y otra en su falda, respiraba entre cortado. El joven hizo caso omiso a Ino quién sólo rodo los ojos y se cruzó de brazos.
-Sólo quisiera presentarme como es debido-sonrió ampliamente el joven- la otra noche fui muy grosero y no lo hice-
-¡Presentarte?-Ino enarcó una ceja- Sakura, has visto a este sujeto antes?-miró expectante a su amiga, quién embelesada observaba al muchacho-
-Mi nombre es Naruto-Ignoró a la rubia- Namikaze Naruto- extendió la mano hacia Sakura-
Sakura miró la mano extendida y temblando le dio la suya. Un ligero escalofrió se le agolpó en el cuerpo cuando sintió la piel de Naruto. Las manos tan agradables y cálidas le brindaron una paz incomprendida. Quería deshacer el saludo y abrazarlo, acurrucarse en su pecho ¡como cuando se busca protección! ¡Como cuando se ha estado demasiado tiempo solo! Después, un nudo en la garganta comenzó a formársele a Sakura, pareciere que tendía la mano de alguien a quien no había visto en años. Se congestionó de nostalgia.
Ino soltó un resoplido con hastío ¡Lo sabía! ¡Era él! Sin embargo antes no había estado totalmente segura. Su olor era característico pero esas marcas en el rostro y los cabellos desaliñados no eran los de antes. Hacía años que no lo veía, y el "sujeto" sí que había cambiado. "¡Y Desde cuando Naruto se puso tan bueno?" Pensó Ino para su sorpresa. Sakura seguía como estatua.
-Vaya…hace tiempo de no verte Naruto-dijo Ino -
En ipso facto Sakuro dirigió la mirada a su amiga, ¡acaso ella le conocía? Entendiendo la mirada expectante de Sakura, Ino prosiguió.
-Es mi primo vaya…por desgracia-dijo ella con desgano-
Naruto dirigió una mirada fulminante a Ino, quién sin inmutarse lo miró desafiándole. Realmente, no eran familiares cercanos sólo compartían una característica muy peculiar en su ADN. Una mutación que les había proporcionado ciertos cambios en su sistema biológico, algo que un loco llamado Charles Darwin denominó "Evolución".
Ino sostuvo la mirada de Naruto un instante y luego viró de soslayo, Naruto era demasiado estridente.
-¿Cómo puedes ser pariente de eso?-soltó por fin Sakura apuntando con el índice a su amiga-
Naruto soltó una carcajada honda mientras Ino infló los mofletes y resopló "¡Vaya fanfarrón! llegar con semejante jerga de gallardía ¡eso era del siglo pasado!" Se dijo la rubia. Las gabardinas hacia mucho que no se usaban entre la juventud, y sobre todo los cabellos largos con facha Aragorn "Lord of The Rings". Además se suponía que él no debiera andar mostrándose en las calles ni presentándose con la gente ¡iba en contra de las reglas!
-¡Te ha tomado la prisa eh?- se sonrió burlona Ino- mira las fachas horrendas- alzó la gabardina con la punta de los dedos-
-En cambio tú luces mejor Ino- dijo él– Al menos has embarnecido. La última vez que te vi no eras más que un homenaje a las escobas- sonrío sarcástico-
Fue entonces el turno de Sakura para reír. Ino solía ser demasiado imprudente y pocas personas la hacían callar con sólo unas cuantas palabras y al parecer su primo Naruto era de esas pocas. Uno más de los enigmas en ese hombre. El chico se ruborizó avergonzado, aquel no era el comportamiento propio de un "caballero" ante las damas pero Ino Yamanaka tenía la facilidad de hacerlo enfadar. Condenado cabrón se dijo Ino.
- Yo espero que tus "cualidades masculinas" no sigan del mismo tamaño, como cuando niño y corrías desnudo por mi piscina. Nadie se tomará la molestia entonces-Ino analizó sus uñas como si estas tuvieran algo interesante, y sonrió con alevosía-
Naruto se ruborizó y casi pudo sentir una vena punzante en la sien derecha. Soltó la mano de Sakura con pesar, no quería dejarte ¡Pero Ino! ¡Esa Ino sí que lo hacía enojar! Sakura se mordió el labio inferior y miró de soslayo con un leve sonrojo. Naruto apretó la mandíbula y alzó un puño al aire en son de amenaza; pero cualquier ademán de saltar sobre la rubia fue mermado al sentir una mano sobre su hombro. Sakura miraba la escena entre cautivada y divertida. Aquel "reencuentro" le resultaba gracioso.
-Eso no es propio de una señorita…Ino-la voz sonó tétrica en la lejanía e Ino dio un respingo-
-Pain-tartamudeó Ino con una risilla nerviosa -..él ha iniciado todo y..-
-En lugar de estar como un par de niñitos peleando, deberían marchar camino a casa- dijo Pain- ¡Acaso no saben que hay reunión familiar?-
Sakura observó al chico que paró junto a Naruto. Tenían rasgos parecidos sin embargo él llevaba demasiados piercings como para destacarlos. Su cabello era corto y color naranja brillante; el cuerpo ligeramente más ancho que el rubio y le pasaba quizás unos centímetros de altura. Después de emitir su regaño, Pain dirigió sus ojos a Sakura. La analizó de pies a cabeza cayendo en la incredulidad de lo que observaba. Es más hermosa que antes pensó Pain. Sakura se sintió intimidada por aquel examen y se encorvó un poco. Naruto dio un codazo a Pain para que guardase compostura. Ino se encogió en hombros y resopló el mechón rubio que le caía por la frente.
-Pain ella es..-acalló y meditó-..perdón, no me has dicho tu hombre aún preciosa-Dijo Naruto coqueteando-
-Har-Haruno Sakura-apenas dijo-
¡Qué diablos me pasa? Jamás había parecido una idiota como ahora pensó Sakura. Es que el simple hecho de llamarla "preciosa" le rizó la piel y le provocó sudoración en las manos. "Tienes nerviosismo querida y a ese revoloteo en el estómago suelen llamarle mariposas" dijo la conciencia de Sakura. Él definitivamente le fascinaba.
Una luz de razón entró en ella y recordó que debía marcharse a su departamento, olvidó en casa las llaves de la motocicleta-de repartidor- y el señor Ichiraku la mataría si llegaba sin ellas.
-Márchense a Konoha-dijo Naruto dirigiéndose a Pain- La acompañaré a casa-sonó autoritario-
Pain hizo un gesto, Ino balbuceo maldiciones. Sakura miró a Naruto intrigada ¿Cómo sabía que debía ir a su casa?
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Las manos delicadas y níveas manipulaban una micropipeta con la cual vertía en eppendorf una sustancia cristalina. Postró luego el eppendorf en una centrifuga y la encendió. Realizó algunas mezclas en vasos de precipitado y luego preparó un gel, que pareciere un cuadro de gelatina. Sacó los pequeños recipientes de la centrifuga y con la micropipeta que usó antes, añadió la materia que estos contenían dentro del gel-específicamente en un pocillo del mismo- luego lo metió en una cámara de electroforesis.
Viró el rostro hacia la puerta, ya que esta se entre abrió un poco.
-¡Porque carajos no tocas antes de entrar?-preguntó altiva mientras se llevaba las manos a la cintura- ¡estoy trabajando!-
-Lo siento Tsunade- fingió condescendencia- Pero es importante-
-Sí, ya sé que a las 4 pm está la reunión Jiraiya- dijo ella-
-Son las 4:30-inquirió él con fastidio- Vas llegando tarde- se mofó para luego cerrar la puerta tras el-
La mujer tomó una fotografía al gel que había puesto a correr en la cámara de electroforesis y como alma que lleva el demonio salió corriendo.
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El humo de las tazas de café resoplaba con el ligero vientecillo que se colaba por las rendijas de las persianas. Cinco hombres se encontraban platicando de los negocios, los hijos, la vida. Hacía años, ¡se sentían siglos! En los que no habían podido estar así, tan cómodos charlando de lo habitual, como las personas comunes. Pero, sabían que, esa reunión no era para hablar de lo trivial ni mucho menos estaba cercano a ser lo común que habla la gente cuando se encuentra con sus colegas. Hubo silencio de pronto, tan pesado como si doliera el hecho de tener que cambiar el tema.
-Bueno, al grano -soltó uno de ellos y cruzándose de brazos-
-Esperamos a Tsunade…Inoichi-recordó el hombre rubio de saco ancho para luego acomodarse mejor en aquel sillón de piel café-
-Esa ratona de laboratorio siempre está "ocupada", seguro llegará tar..-le interrumpió-
-Esta ratona de laboratorio te ha salvado el trasero varias veces- se acomodó las gafas y miró por el rabillo- limítate al tema que venimos a tratar Jiraiya-
La mujer se sentó. Los hombres empezaron entonces a sacar papeles de sus portafolios y se acomodaron mejor en los asientos.
-Es bueno verte hermana- le susurró el hombre rubio a su costado-
-Lo mismo digo Minato-arqueó una ceja- pero sería más agradable que me visitaras cuando las circunstancias no sean estas-dijo mordaz-
Minato irguió el cuerpo ante el regaño y cambió la sonrisa que se le curvaba. Si bien era cierto que no veía a su hermana mayor casi nunca y cuando llegaba a visitar Ontario-donde Tsunade residía- era porque alguna "urgencia" de trabajo lo llevaba allí. La lejanía era el precio que debía pagar por los diversos asuntos de los que debía encargarse al ser dueño de una gran compañía. Él y su familia cambiaban de ciudad como de calcetines, no podían permanecer mucho tiempo en un solo sitio una vez que acabasen de realizar "su trabajo".
-Dejémonos de cordialidades y vayamos al grano-lazó una miradilla a Inoichi que sólo se encogió en hombros- Observen cuidadosamente-dijo Tsunade acomodando la laptop en la mesilla que estaba en medio de los sillones- Esta es la fotografía de la muestra corrida en gel-
Mostró la foto que había tomado media hora antes en su laboratorio. Se reflejaban manchas fluorescentes haciendo una línea contigua. Señaló con el dedo indicé indicando las semejanzas entre ellas.
-Como se puede ver, estas son similares- dijo serena- la muestra de la izquierda es ADN humano, mientras que el de la derecha es de él-apretó los labios ligeramente-
-..Danzou..-sururró Minato. Miró de soslayo a Jiraiya-..¡No te habías encargado de él?-preguntó en reproche casi sarcástico-
Jiraiya acomodó su gabardina azul marino, se peinó los cabellos grises y se encogió en hombros. Cerró los ojos como si estuviera meditando. Los otros hombres le miraban intrigados queriendo saber la respuesta.
-Lo hice-sus ojos se curvaron como dos rendijas-..Y no te atrevas a recriminarme niñito. Tengo suficientes años como para partirte el trasero.. y tú Shikaku no me mires así-
Shikaku había permanecido callado hasta entonces. Apagó su cigarrillo y le miró.
-Se de lo que eres capaz Jiraiya, pero no se te habrá escapado algún pedazo de polvo cuando lo calcinaste? Quizá había alguna chica semidesnuda por ahí y te distrajo-sonrió con sarcasmo-
Los hombres soltaron una carcajada. Tsunade hizo un gesto con disgusto.
-¡Estúpidos como son capaces de burlarse de mí!-entre cerró los ojos- siendo mayor que ustedes me debieran respeto. Un pobre anciano como yo, sólo y enfermo-expresó fingiendo tono lastimero-
-Calma Jiraiya, si no tienes tantos- dijo con una risilla -¿Qué son dos mil años?- Minato le dio una palmadita en la espalda -
Los hombres volvieron a reír y esta vez Jiraiya los acompaño.
-¡A callar!- dijo Tsunade molesta- No estamos aquí para bromitas, es momento de decidir el rumbo de las cosas. Falta un mes para que se cumpla el tiempo, habrá eclipse lunar y debemos prepararnos-
-Es verdad, tenemos que asegurar la metamorfosis de todos los nuestros antes del eclipse y no duden por un minuto que Akatzuki y Taka tratarán de evitarlo. Además necesitamos encontrar el oráculo-
Los gestos de los hombres endurecieron. "El dirigente de Akatsuki debe seguir vivo" pensaron en unísono. Se miraban unos a otros, dirigiéndose entre sí por medio de telepatía.
"Así es" –resonó telepáticamente la voz de Tsunade en los pensamientos de los cuatro hombres. Ella miró por el rabillo del ojo a Jiraiya - "Es evidente que Danzou sigue con vida, y mucho más evidente es, que tenemos un infiltrado"-les dijo mordáz-
El aire se volvió pesado.
-¡De que otra forma si no, se enterarían de tu ataque?-dijo Tsunade ahora en voz alta - El ADN que ustedes están viendo en la muestra, le pertenece a un clon de Danzou- dijo dirigiéndose a Jiraiya nuevamente
-¡Un clon?-espetó Inoichi-¡pero cómo?-
-Orochimaru- susurró Minato-
-O Kabuto, su sirviente-aseveró Shikaku-
-Pues si está vivo quiere decir que los clanes siguen unidos-Dijo Jiraiya- Sé que los Uchiha han tenido "bastante actividad" últimamente, es probable que se esté escondiendo en sus dominios-
Minato se llevó las manos a las sienes como si dolieran. Y dejaron la telepatía de lado para proseguir charlando.
-Es probable. Por otro lado, debo informarles que el clan Hyüga se ha relegado-les dijo Minato calmado- Estando en Japón me reuní con el patriarca Hiashi Hyüga. Abandonaron totalmente la alianza con Akatsuki. No supe los motivos de la decisión, pero algo me dice que tuvo que ver con la muerte de su hija mayor-
-Mmm..eso suponen "buenas noticias"-inquirió Shikaku- El Clan Hyüga es de los más fuertes-
-Eso no es todo-dijo Minato- Han decidido apoyarnos a pesar de que eso signifique su extinción-
-¡Vaya! Esas si son buenas nuevas- Dijo Inoichi-
Hubo un poco de calma. Shikaku y Minato tomaron un sorbo de café, Tsunade manipulaba la laptop y los demás hacían anotaciones.
-¡Y el oráculo?-preguntó Jiraiya precipitado-
-Naruto se está encargando de eso-dijo Minato con tristeza-
-Espero que esta vez no lo arruine-Dijo Tsunade con represalia- No podemos exponerla ¡es imprescindible mantenerla con vida hasta el día final!-
-Naruto no es ningún idiota Tsunade. Lo he entrenado bien-Resopló Jiraiya mientras sacaba una licorera de su bolsillo y sorbía- Además Minato le enseñó a dominarse con perfección. Ya te sorprenderás cuando le veas en batalla-le recriminó-
-Se olvidan de algo importante-interrumpió Shikaku- ..debemos averiguar quién de los nuestros está dando aviso de los movimientos-
"No solo ellos tienen a un infiltrado" interrumpió la voz de Minato telepáticamente en la cabeza de todos.-Por cierto, ¿donde carajos está Kakashi?- gruñó alzando la voz-
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Un hombre se estiraba con esfuerzo desde una escalera desplazable que descansaba sobre un alto librero. Intentaba acomodar en el peldaño más alejado un libro grueso de pasta desgastada. Dejó de hacerlo. Se rascó la cabeza enmarañando un poco sus cabellos grises y volvió a intentar.
-Aunque intentes esconder tus novelas libidinosas en los peldaños más altos, tus alumnos volveremos a encontrarlas - La voz joven sonó socarrona-
El hombre se sobresaltó de manera tal que iba a caer. Agarró con fuerza uno de los gabinetes del librero y éste se meneó. Pensando que ya había evitado la caída sonrió airado, mas sin embargo el librero terminó por descender justo sobre su cuerpo. Aquel sonido del mueble inundó la enorme biblioteca así como se escuchó después una carcajada profunda. El joven sonriente se acercó y con una sola mano levantó el enorme librero de madera caoba.
-¿Cuándo aprenderás Kakashi?-le dijo burlándose de la situación. Le tendió la mano y Kakashi la tomó-
-¿Qué Shikaku no te ha enseñado modales? ¡He Shikamaru! Debes tocar antes de entrar en una habitación -le dijo molesto sacudiéndose las ropas- ¿Y dime? ¿A qué debo tu agradable visita?-
-Precisamente por cuestiones de mi padre-Dijo Shikamaru con fastidio paseándose frente al rostro un sobre blanco-
Kakashi iba a tomar el papel cuando Shikamaru lo esquivó.
-¿Primero cuéntame qué demonios se cargan todos?- Espetó con decisión. Kakashi suspiró con pesadez y ofreció caminar hacia los sillones cercanos al balcón-
-Supongo que ya has husmeado la mitad entre las cosas de tu padre y la otra mitad ya la has deducido .Y lo único que buscas de mi es la confirmación.- Dijo sentándose despacio-
-Algo hay de eso-se sentó frente a él- ..¿Para qué es la reunión en la mansión Konoha? Sé que el tío Minato está en la cuidad por su llamada de esta mañana. También sé que todo esto tiene que ver con el aumento de las muertes en la cuidad y el clan Akatsuki. Pero hay algo más. ¿Se trata de la profecía? ¿Encontraron el oráculo?-
-¡He! ¡Para! ¡Para! Una pregunta a la vez- Dijo Kakakshi sirviendo un poco de agua de una jarra que se encontraba en la mesita de enfrente-
Tendió uno de los vasos a Shikamaru y él sorbió del suyo con una pajilla por debajo de una extraña mascara que cubría la mitad del rostro. Aspiró y miró los ojos marrones que lo observaban sigilosos.
-Como sabes Akatsuki es una organización criminal donde los más grandes clanes de Japón están inmiscuidos. ¡Claro! Esto es resguardado en apariencias burocráticas y donaciones de "causas nobles" para evitar levantar sospechas en los simples mortales -sorbió con suma calma de la pajilla-
-Lo sé, ¡lo sé! Y también que somos enemigos naturales. No es difícil percatarme de su presencia. Puedo percibir su hedor a kilómetros de distancia-Dijo Shikamaru arrugando la nariz para después beber agua con parsimonia propia-
Kakashi prosiguió sin hacer relevancia a los comentarios de Shikamaru.
-Al parecer, el "jefe" de Akatsuki no ha muerto y sigue con sus tercas intenciones de someter al mundo entero. Suponía que Jiraiya remató con él hace dos siglos, durante la rebelión de los Okami pero fue una trampa que casi le cuesta la vida, aun que, si le costó el puesto-
-¿Fue entonces que le cedió a tío Minato?-
-No, Minato se lo ganó con el sudor de su frente. Tras aquella guerra, Minato arrasó con más de la mitad de ellos. La especie de los kuei-jin casi llega a la extinción, quizá fue por eso que vieron la necesidad de clonar-
-Aún así no dejan de reclutar. Hace dos noches tuve que encargarme de doce que estaban de cacería. Vagan como parvadas-refunfuñó Shikamaru-
-Es difícil deshacerse de las costumbres-rió por lo bajo Kakashi– Para nosotros es aún más difícil ¿no lo crees? Seguimos cazándoles-volvió a reír y Shikamaru se le unió-
-¿Y? entonces…¿la reunión es por eso?-
-La profecía está por cumplirse, se ha manifestado el bijuu -
-El lobo de las nueve colas-Susurró Shikamaru con los ojos desorbitados-¡Pe-pero? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Quién?-
-Saca tus conclusiones muchacho. ¿Quién de nosotros tiene un padre Okami y otro kuei-jin ?..era casi obvio dónde se manifestaría-
-Lo sé, pero la profecía no hace énfasis en esos dos detalles..digamos que los oráculos no hacen del todo bien su trabajo. Es cómo establecer teorías de las mismas teorías-
Kakashi asintió. Hubo silencio. Kakashí bebió lo último que quedaba en el vaso hasta hacer un molesto ruido con la pajilla.
-Me marcho-se levantó dando un leve saltito- Deben estar esperándome en Konoha- Kakashi se metió las manos en los bolsillos y empezó a caminar-Se viene la guerra chiquillo así que prepárate-susurró en el momento que pasó junto a Shikamaru-
Shikamaru movió sus absortos labios con dificultad. Se levantó de un brinco y miró la figura que se alejaba.
-¿Cómo sabes que debes ir a la mansión Konoha? No te he dado el papel-le gritó-
Kakashi se detuvo y giró un poco el dorso.
-¿Olvidas que soy el lobo blanco? –rió ávido de alcances- Sé qué ya lo has leído antes, fue sólo cuestión de divagar en tu mente-
Y desapareció por el pasillo dejando sumamente asombrado a Shikamaru. Luego de un momento de permanecer recordando la charla en su mente resonó:
"Guerra"
