*** En el capítulo anterior de "Revolución Akatsuki: las dudas sobre el líder" ***

- ¿Pero cuando pondremos en marcha el plan? – preguntó Sasori.

- esta noche, después de la cena – respondió Itachi.

- ¿Por qué después de la cena? – preguntó un desilusionado Kakuzu, pensando que podría haberse librado de la tediosa tarea de cocinar.

- porque quiero comer – respondió el Uchiha.

Después de eso, Zetsu recomendó a los demás que repasaran el plan del pizarrón de Sasori para no tener ninguna duda al momento de hacerlo. Pinocho volvió a colocarlo en el lugar de antes para repasar todos juntos. En eso, aparece una silueta en el pasillo…

Con la capa de Akatsuki a sus hombros, remera intacta... manos cubriendo su desnuda entrepierna y cabello rubio tapando un ojo…

- ¡MALDITO BASTARDO! ¡TE VOY A MATAR, UCHIHA!


*CAPÍTULO 3: Itachi se pega un buen susto.

Comienzo de la misión. Los integrantes del equipo esperan a que Konan salga del baño en la puerta de éste. Viernes a las 23:00 hs, luego de una asquerosa cena de Kakuzu.

- serás un excelente tesorero, pero jamás he probado una pizza tan asquerosa. Es decir, ¿Quién en su sano juicio le pondría cesped en vez de orégano?

- ¿Acaso no sabes lo caro que es el orégano ahora?

- basta, par de imbéciles, Konan saldrá del baño pronto – advirtió Kisame.

- hace casi una hora que estamos esperando y aún no ha salido, hum – dijo un Deidara en pijamas; puesto que su ropa estaba "lavándose, porque está infectada con el germen Uchiha".

- las mujeres siempre son de tardarse en el baño… mamá solía hacerlo – de repente, un tono nostálgico apareció en la voz de Hidan – me acuerdo que siempre solía echarse dos mil litros de perfume y papá le decía que…

De repente, Sasori con su veneno en mano, chistó.

- ahí viene – susurró.

La puerta no se abrió, sino que debajo de ella comenzaron a salir un centenar de papeles volando. Suspendidos en el aire a una velocidad casi increíble, comenzaron a formar el cuerpo de Konan uniéndose unos con otros.

- ¿Por qué esta reunión afuera del baño? – preguntó la mujer de Akatsuki, sospechando de que algo raro pasaba – No es algo necesario.

- ¡AHORA! – gritó Deidara.

El sentido alerta de Konan despertó automáticamente. Envió varios papeles cerca de los restantes Akatsukis antes de que ellos pudieran hacer un movimiento. La chica hizo explotar esos papeles como bombas de humo. Aprovecharía ese ambiente de niebla para no ser vista y escapar para notificar a Pain sobre un intento de revolución.

Konan comenzó a correr en sentido contrario a donde estaban los demás Akatsukis en dirección directa a la oficina de Pain. "Una revolución con shinobis como aquellos despiadados es algo trágico. Debo llegar a la oficina de Pain lo más rápido posible". Para eso, ella decidió usar su técnica origami. Estaba a punto de hacer la señal de manos para dividirse de nuevo en hojas de papel cuando una voz grave dijo…

- olvidas a mi Sharingan.

Konan ahogó un grito de sorpresa al ver la silueta de Itachi apareciendo frente a ella. "Necesito una escapatoria, rápido" pensó la chica. Cuando volteó para comenzar a alejarse del Uchiha y planear un ataque más seguro, vio una escena que la inhibió...

- ¡DEIDARA, VENTILA EL LUGAR! – gritó Itachi.

Un águila de arcilla movía sus alas para hacer más débil el humo de las bombas de Konan. De pronto, la chica Akatsuki se encontraba luchando sola contra los otros siete Akatsukis. Konan puso su mente a trabajar a velocidad luz. "Con tres clones de papel explosivos será suficiente para volar esta habitación" pensó ella, ya haciendo la señal de manos. Itachi pudo prever eso gracias a su Sharingan.

- ¡KAKUZU! – llamó Itachi.

El tesorero asintió con la cabeza y reaccionó. Su momento en la misión era este. Con un movimiento rápido, Kakuzu estiró su brazo para atar de cuerpo entero a Konan. Hidan cortó con su guadaña el brazo de su compañero para que se mantuviera firmemente atado a la mujer.

Konan no podía mover ninguna parte de su cuerpo y ni siquiera había logrado terminar de hacer la señal de manos para crear sus clones de papel. Estaba perdida, era ella sola contra siete. Y afirmó ese pensamiento cuando vio que, lentamente, Itachi se acercaba a ella con esa mirada que traía escalofríos a cualquiera.

- siete contra uno. Me impresiona su valentía – a pesar de la situación, Konan demostraba ser una chica con mucho carácter – después de todo, detrás de un gran hombre, hay una gran mujer.

- te dije que era feminista – susurró Deidara a Hidan.

- Konan, quiero aclararte una cosa antes de hacer mi parte – dijo Itachi, cerrando los ojos – no pensamos hacer ninguna revolución en contra de Akatsuki. Solo queremos averiguar algo – cuando volvió a abrir sus ojos, Itachi canalizó su genjutsu en su Mangekyou Sharingan - ¡Jutsu Templo de Nirvana!

Al segundo de haberlo visto, los ojos de Konan se ensombrecieron. Los párpados comenzaron a pesarle y empezó a cabecear. ¿Ella se estaba a punto de dormir?

- ¿Qué le has hecho, maldito engendro demoníaco? – preguntó Sasori, mirando extrañado a Konan. Ella comenzó a perder el equilibrio, el pelirrojo la atajó justo antes de que comenzara a caer al suelo.

- la atrapé en un genjutsu que la hace caer en un sueño profundo – respondió Itachi – me sorprende que haya caído tan fácil, pero suele haber personas que son muy vulnerables al genjutsu.

- ¿Qué nos toca hacer ahora? –preguntó el chico bueno de Akatsuki – Tobi tiene miedo de que la señorita Konan despierte.

- ¡Danna, el veneno! – recordó Deidara.

Sasori reaccionó e inyectó en el brazo derecho de Konan un veneno que mantenía su flujo de chakra sin efecto (es decir, no tenía la posibilidad de realizar ningún ninjutsu) ,así ella no despertaría, según sus cálculos, hasta el día siguiente.

- gracias, Deidara – agradeció Sasori, asintiéndole con la cabeza – chicos, le he inyectado un veneno que mantiene su flujo de chakra sin efecto, si llega a dispersarse el genjutsu de Itachi por alguna maldita casualidad y él aún esté con ella en su cuerpo, Konan no podrá realizar ningún ninjutsu para tratar de echarlo de ahí.

- ¡Muy bien pensado, Sasori-senpai! – felicitó Tobi, aplaudiendo.

"Me cagó, pensé que era el más estratega aquí" pensó un avergonzado Itachi.

- Bien pensado – soltó Itachi, tratando de no mostrar ninguna emoción en su rostro y reprimiendo su tic en el ojo – así estaremos más asegurados de que nada fuera de lo imprevisto pase. Ahora, escúchenme. Voy a hacer el Jutsu de Transferencia de Mente, cuando mi conciencia haya abandonado mi cuerpo, sosténganlo porque no quiero tener otro golpe en la cabeza.

- yo te sostendré. Soy tu compañero, puedes confiar en mí – dijo Kisame, colocándose detrás de Itachi, preparado y estirando los brazos.

- ¿Seguro?

- Por supuesto. ¿Qué es lo que puede salir mal?

Itachi suspiró, algo muy dentro de él le decía que no lo haga, no sabía porque pero le daba mala espina. Sin embargo, el Uchiha no se hizo caso y le asintió con la cabeza al espadachín.

- presta atención a todo movimiento que haga.

- por supuesto.

- vigílame en todo momento.

- entendido.

- no dejes que nada ni nadie te distraiga.

- jamás.

Itachi creyó que con eso era suficiente, es decir, Kisame no podría ser tan estúpido. Era un miembro de Akatsuki, debía tener su coeficiente intelectual lo bastante considerable como para usar el uniforme de la organización.

- voy a empezar. Mírame – Itachi dejó de fijar su mirada asesina en Kisame para concentrarse en Konan.

- hazlo, te vigilaré.

El Uchiha hizo la señal de manos.

- ¡Jutsu de Transferencia de Men…!

- Kisame, tuve que regar mis plantas con el agua de la pecera. Kakuzu aún no pagó la cuenta del agua.

Y ocurrió lo más idiota hasta el momento. Kisame volteó…

- ¡Malditos sean los dos! ¿Acaso no pensaste en la vida del Señor Tweerers? ¡¿Por qué no me pediste que creara un poco de agua, maldita lechuga bipolar?

Y un horrible golpe seco se escuchó.

¡PUM!

A Kisame se le congeló el alma. El Uchiha se encontraba tirado en el suelo, boca abajo… golpeándose el mismo chichón de la frente.

- ¡ITACHI! – gritó el espadachín, sabiendo que las consecuencias de esto no eran nada buenas - ¡Cuando despierte, me va a matar! ¡Me va a dar el peor Tsukuyomi de mi vida mientras que me quema con el Amaterasu!– volvió a voltear y en un impulso de desesperación y furia, golpeó a Zetsu con un buen puñetazo en la cabeza - ¡Idiota, yo manejo el agua! ¡¿Por qué no me pediste que creara un poco para tus malditas plantas? ¡Gracias a Samehada tengo chakra de sobra como para hacer una idiotez como esa!

- Al parecer Itachi es quien tiene los pantalones bien puestos en su equipo, mira lo miedoso que está Dori – susurraba Deidara a Sasori.

- ¡Justo tú vas a hablar de pantalones, maldita colegiala! – Kisame tenía buen oído.

El impulso de Deidara le ordenaba tirar alguna figura de arcilla y mandar volando a Kisame hasta el planeta Plutón, pero Sasori agarró sus manos bien fuerte para asegurarse de que nada explote.

- Deidara, hazme el favor de calmarte – dijo Pinocho, harto de forcejear cada vez que al rubio le daban esos arranques de malhumor.

- y ustedes háganme el favor de no pelear.

- ¿Itachi? – preguntó un aterrado Kisame, volteando a ver – o Konan, más precisamente.

- ustedes que tanto me dicen a mí que soy mujer, hum – Deidara parecía divertirle mucho la situación. Cuando Sasori lo soltó, comenzó a hacer bromas y sacar provecho de esa oportunidad - Dime, linda, ¿Qué se siente tener pechos?

- son muy incómodos y me pesan mucho – respondía Itachi, inconsciente del insulto de Deidara y consciente de que su voz era más femenina, era la de Konan - Y no me digas linda, colegiala oxigenada.

- ¡uy, que miedo! Las preciosuras saben defenderse, hum – el artista no paraba de sonreír ni un segundo. Como diría Kakuzu, este momento para él… valía oro. Deidara caminó hacia Itachi, como cualquier galán lo haría para ganarse a una dama – deja a Pain y sal conmigo, muñeca… te haré saber porque me llaman "manos mágicas" – levantó sus manos y las lenguas de éstas comenzaron a recorrer sus respectivos labios… lenta y sensualmente, dándole tiempo a Itachi para que entienda el mensaje.

Manos… manos con lenguas y boca… ¿podrían hacer esas cosas?

"Mi imaginación… no puede llegar tan lejos" tarde… al Uchiha se le pasaron mil y una posibilidades gráficas en su cabeza, una más aterradora que la otra. El tic nervioso de su ojo empeoraba a medida de que se le ocurría una idea nueva.

Verlo así de nervioso, aún estando en el cuerpo de Konan, provocaba que Deidara no parara de reír con su risa victoriosa. "Tenía que ganarte en algo, maldito bastardo" pensaba el rubio, sintiéndose realizado. Los demás miembros de Akatsuki no podían contenerse la risa, ya que nunca habían visto a Itachi con una expresión facial como esa (salvo Kisame, a quien no le convenía reírse de su compañero después de haberlo dejado caer al suelo).

El pececito azul estaba a punto de comenzar a reír también. Una risa quería escapar de sus dientes de tiburón, estaba subiendo las comisuras de sus labios cuando se dijo "!No! No puedo hacerlo, me matará y luego me hará su cena". Para ahogar esas ganas de burlarse de su compañero, dijo:

- chicos, creo que deberíamos empezar con la misión. Si Konan pierde tanto tiempo en el baño, eso lo hará sospechoso.

La voz de Kisame sugiriendo la idea de comenzar sacó de sus pensamientos e imágenes extrañas a Itachi. Cuando volvió a la realidad, agradeciendo a su compañero por dentro, dijo:

- además, mi chakra no es eterno. Cuando se acabe, acabará el jutsu.

Los demás miembros dejaron de reír, poniéndose serios para una nueva misión Akatsuki.

- Tobi tiene una idea – el chico de la máscara, después de decir esto, salió corriendo de repente.

- Deidara, tu lo conoces mejor. ¿Qué planea? – preguntaba un Sasori desconcertado.

El artista alzó una ceja en señal de que sabía menos que el pelirrojo.

- ni idea, hum.

- ¡Chicos, miren lo que tengo! ¡Soy un buen chico! - Nadie sabe como llegó tan rápido y casi sin dar señales de vida, pero Tobi no volvió con las manos vacías. Vino con un aparato parecido a una radio común y con algo que parecía ser un punto pequeño – Tobi consiguió este aparato espía en la mesa de una oficina en una misión con Deidara-senpai. Ese que parece un puntito es un micrófono y se escucha lo que dices en el aparato.

- ¿lo robaste, Tobi? – preguntó Deidara.

- robar es cuando se le saca algo a alguien, Deidara-senpai. Ese aparato estaba solo en la mesa. Tobi jamás robaría porque Tobi es un buen…

-¡El que esté solo en una mesa no significa que sea tuyo, idiota!

- el primer paso para ahorrar, es robar – aportó Kakuzu.

- Deidara, tu eres el idiota – decía Zetsu – una vez que hace algo técnicamente correcto, lo regañas. ¡Muy bien hecho, Tobi! ¡Buen trabajo!

El chico bueno de Akatsuki empezó a aplaudirse a sí mismo.

- que robe tus plantas cuando están solas en la mesa, a ver si te gusta, hum.

- ¡Basta de hablar idioteces, malditos paganos! ¿Vamos a comenzar la misión o que? Aunque no parezca, me muero de aburrimiento.

- ojalá murieras… - susurraba Kakuzu, Hidan lo escuchó y comenzaba a fruncir el entrecejo – de aburrimiento.

- Hidan tiene razón, comencemos – dijo Sasori, agarrando el mini-micrófono y enganchándoselo a la capa Akatsuki de Itachi atrás de la etiqueta de la nuca – si es un aparato de espía ninja, debe tener buen alcance. Vamos a hacer la prueba de sonido – encendió la radio, se alejó hasta el final del pasillo - ¡Itachi, habla!

- probando… probando… uno… dos… tres… probando…

- ¡Si! Se escucha excelente – Sasori se volvió a acercar – los aparatos normales no reciben señales desde esa distancia. Es un aparato ninja - se dirigió hacia Tobi y le dijo – excelente idea tuviste. Te haré una marioneta de ti para que juegues. Hoy tu cerebro esta funcionando muy bien.

- a ver si se le quema, hum.

- ¡Muchas gracias, Sasori-senpai! – exclamó un entusiasmado Tobi.

- debemos escondernos lejos de la habitación del líder – aportó Kisame.

- yo diría en el bar – dijo Hidan.

- no, tu tentación por el alcohol es muy fuerte – dijo Itachi.

- ¡Uy, habló Don Sobrio! – al parecer, Hidan también manejaba el sarcasmo - ¡Ateo imbécil! ¡¿O acaso no recuerdas la vez que bailaste parado en la barra, revoleando la capa de Akatsuki con una mano y botella de whisky en la otra, gritando que querías sexo salvaje mientras comes dangos?

- ¡¿La vez que yo que?

"Ja,ja,ja. La borrachera de ese día le fue tan fuerte que ni se acuerda. Que bueno que Kakuzu grabó todo" pensaba el jashinista, divirtiéndose como nunca.

"!¿Cómo es que pude decir eso? Pensaba mantener esa fantasía en secreto" pensaba Itachi, tratando de no enrojecer, manteniendo su semblante tranquilo y el ojo sin el tic…

- ¡Basta! Pongámonos serios con esto que el tiempo es oro – interrumpió Kakuzu, ahora dirigiéndose a su compañero – Hidan, no le hables más a Itachi que tiene que ir para hacer de espía. Vamos, vete.

- ¿A dónde, Kakuzu?

- Itachi, nos estaremos escondiendo en la sala de juegos. La que tiene los juegos de arcade no; la otra que tiene el billar. Trata de que el líder no sospeche nada – Itachi asintió - ¿Escucharon? ¡Vámonos!

Los demás Alatsukis corrieron a la sala de juegos mientras que Itachi apuró el paso para llegar a la habitación del líder más rápido, Konan no podría tardarse todo ese tiempo en el baño.

Llegó a una puerta pintada de negro con la nube de Akatsuki de dibujo central, picaporte dorado y ninguna vista hacia adentro. Itachi estaba a punto de golpear la puerta como cualquier persona normal, pero se preguntó si realmente Konan haría eso. Es decir, si ella podía tener acceso, no era necesario. Pero decidió ser precavido y abrió la puerta lentamente.

Asomó la cabeza, vio la silueta de alguien alumbrada con la luz de un velador y escuchó sonidos de papeles; manteniendo cautela, llamó con esa nueva voz femenina que poseía:

-¿Pain? ¿Estas aquí?

-vi tu chakra en la puerta, Konan. Sabes que puedes pasar sin ningún tipo de restricción.

- lo siento, es que no me gustaría molestarte cuando estás trabajando – Itachi trataba de imitar a Konan por el lado del respeto.

- siempre me haces lo mismo, pero siempre te vuelvo a repetir la misma frase: fuimos y somos amigos desde la infancia, puedes tratarme con confianza – "¿Amigos de la infancia?" se repetía el chico, dándose por enterado. Pain acomodó unos papeles, volteó mirando a Itachi y dijo – cierra la puerta.

El Uchiha se volteó para ir a cerrar la puerta… y, cuando terminó de hacerlo, ocurrió algo inesperado…

Brazos… brazos blancos que se movían de una manera lenta y sigilosa, comenzaban a abrazarlo por la cintura. El abdomen de Itachi sentía como unas varas de metal lo clavaban de una manera casi dulce.

Una voz grave comenzó hablarle al oído, el Uchiha sintió escalofríos.

- me tenías loco esperándote aquí, estaba tan solo en esta maldita habitación… No puedo estar sin sentir tu perfume.


INTRIGA!

Espero que les haya gustado este capítulo tanto como a mí XD

***Akatsuki Fan***