"Ella"

Habían pasado unos cuantos días desde aquel incidente con esa "otra Hiems" y aún no podía pensar en otra cosa, tal vez a eso se refería la nota con lo de "ocúltalas". Era extraño, cómo se supone que dos personas pueden vivir en una? Había tenido sus sospechas cuando la escuchó hablando "sola" o cuando le atacó, pero ahora estaba totalmente confirmada la presencia de "eso".

-Me volveré loco si sigo pensando en esas cosas…

Sin embargo no podía evitarlo, convocar esa imagen en su mente se estaba volviendo una especie de hechizo, esa cara llena de sorna, capaz de irritarlo incluso a él, esos ademanes tan orgullosos, como si de una realeza se tratara, esos ojos, normalmente opacos, brillosos, como si emitieran luz propia, podía ser eso posible? Era extraño, cuando Hiems está presente por el contrario de lo que se creería su ojo derecho, el de color negro, destacaba como una obscuridad infinita, sin embargo, cuando apareció ese ente, el izquierdo parecía resplandecer por su cuenta.

Se lavó la cara, aún no salía el sol, pero como encargado de los corredores debía levantarse antes que todos, incluso sus subordinados. Caminó sin darse cuenta hasta el lecho de Hiems, que no lloraba, como la veces que les había contado sus visiones, de hecho, no había registrado nada en su libreta desde que tuvo esa explosión de recuerdos, al parecer debería recuperarse de lo que sea que fue esa experiencia. Que mierteros ha visto ésta? No lo sabía, ni ella lo sabía.

En esa "oficina" en el centro del Área buscaba el mapa correspondiente al día, inútilmente había buscado una diferencia entre los días de cada mes, sin encontrar absolutamente nada desde hace un año, qué propósito tenía eso? Mandar a un peligro inminente a sus hombres sólo por mantenerlos a todos calmados, incitándolos a vivir enjaulados…

Se despejó, qué había sido eso? Él nunca había pensado en algo así, sabía que todo lo que hacía era por un bien común, después de todo los inocentes que vivían allí no tenían por qué cargar con una información así, aún no estaban preparados, para eso estaban ellos; se ofrecieron a cargar con el peso de la verdad.

Surcó su mente la visión de la segunda Hiems sonriéndole burlonamente, si estuviese cerca de seguro se estaría riendo de su incompetencia, no había podido concentrarse en nada. De nueva cuenta volvió a centrarse en su trabajo. La mañana se hizo lenta y tortuosa, su atención se posó en todos lados menos en lo que le incumbía, y aun así, sin saber cómo, terminó a tiempo.

Una vez terminado todo se dirigió a la finca por su desayuno, en un rincón, lo que no le sorprendió para nada, se encontraba la única chica del lugar comiendo sola. Aprovechó para poder hablar un poco, no demasiado, con ella, no quería que pasara lo mismo de otras veces cuando quería sacarle información terminando hablando él.

-Hey, novata – Sólo alzó la mano en signo de saludo sin siquiera mirarlo – Tch! Hoy es el último día de pruebas, qué trabajo te queda?

-Constructores.

-Buena suerte, cuida de llevarte bien con Gally.

-Es difícil.

-Sí… te entiendo.

El resto del desayuno comieron en silencio, ninguno habló nada, ninguno tenía algo que decir. Al terminar, organizó a los corredores en las secciones, él iría a la sección cinco ese día, cargó su mochila con los víveres necesarios y partió.

"Si Gally le hace algo le partiré el resto de sus dientes"

Durante todo el recorrido de la mañana no supo si fue su impresión o si de verdad hubo más escarabajos de lo normal, monótono como siempre siguió grabando algunos surcos en su libreta, tenía cierta ansiedad, como si algo estuviese a punto de pasar, desde cuánto que sentía eso? No lo sabía, por alguna razón quería que llegara el próximo novato.

Aproximadamente a las doce de la tarde hizo una pausa, mientras comía siguió pensando en todo lo ocurrido en torno a la chica; los cambios de personalidad, su estoicismo, ese extraño impulso de no ocultarle nada. Por lo visto algunos como Zart o Winston no tenían esa sensación, ni hablar de Alby.

De hecho, casi todas las personas con quien había interactuado, por no decir que éstos se le acercaron, habían llegado después de él, y quienes llegaron antes por lo único que se inmutaron fue porque era una larcha en vez de un larcho.

-Quién mierda eres?

Corría dejando un rastro de enredaderas por el camino, hace mucho había dejado de preguntarse de dónde habían salido. Casi pisó a un escarabajo de no ser porque éste se movió, su anterior suposición era correcta, había más de lo habitual, y lo estaban siguiendo, por poco alcanzó a atrapar uno, de no ser porque eran muy escurridizos. Rápidamente dejó esos, según su juicio, juegos de niños, continuó con su labor.

Estaba a punto de volver al Área, había terminado su jornada a tiempo con los demás corredores, al dirigirse hacia el amenazante edificio que contenía todos los mapas pudo distinguir a lo lejos a los constructores trabajando, no los observó mucho y entró. Debía apurarse, pues se había citado a la asamblea para decidir en que se ocuparía el, o en este caso, la novata.

Una vez en el lugar se preguntó qué demonios hacía él presente, quien le comunicaría la decisión de la reunión sería Alby, y obviamente no iba a pedir que sea corredora. El líder se encargó de dar inicio a la reunión preguntando quién quería a la nueva trabajando en su área, a lo que, para sorpresa de Minho, casi todos pasaron de la propuesta.

-No gracias, los que somos estamos bien, además cocina horrendo, suerte para ustedes que no la dejé a cargo de la preparación de todo – Sartén no fue muy sutil.

-Al menos en la carnicería tuvo estómago, pero es muy lenta, paso.

Opiniones como esa se repitieron en la sala, le era irónico que la única chica del lugar, que además era sumamente importante, trabajara de fregona, intercambió miradas con Newt, al parecer pensaba lo mismo, sin embargo ninguno de los dos dijo nada, pues solo ellos dos y Alby sabían que tuvo recuerdos. Una voz en particular le hizo reaccionar.

-Quiero que trabaje de constructora – Un silencio cubrió toda la sala; Gally, con quién tuvo una discusión considerable, con quien se llevaba horrible y viceversa quería que trabajara con sus subordinados – La larcha es lo suficientemente fuerte como los demás, aparte de que es útil cuando necesitamos a alguien liviano – el silencio se prolongó hasta que Alby decidió hablar.

-Bien, ya que por lo visto no hay nadie que se oponga – De seguro la heterocroma se hubiese ofendido si hubiese escuchado eso – Esa es la decisión final, doy por terminada la asamblea – Todos se levantaron apresurados por comer algo, pues la reunión fue citada a la hora de la cena, los últimos que bajarin fueron Newt y Minho que aprovecharon de hablar en privado un momento.

-No te parece raro?

-Qué cosa?

-Que Gally quiera que Hiems trabaje con él.

-En verdad, no.

-Tch! En serio?

-Te preocupas mucho por la larcha, Minho.

-Lo suficiente, no confío en ese garlopo.

-Bueno, por muy desagradable que sea es encargado por algo.

-Si tú lo dices… – A veces se le olvidaba que Newt lo conoció antes de que lo picaran.

Al bajar no vió a Hiems por ningún lado, aunque se topó con algo muy interesante: la cara de todos los constructores al enterarse de que la morena sería su colega, de hecho, podría decirse que casi se abalanzan sobre el encargado, por su parte, el asiático solo pasó a su lado riendo, como Hiems de seguro no podría burlarse de ellos, lo hacía por ella.

Salió de la finca en busca de la chica cuando notó que estaba dormida, no la culpaba, su trabajo durante el día fue extenuante, mientras la contemplaba su temple calmado comenzó a transformarse, estaba inquieta, murmuraba palabras indescifrables y pequeñas lágrimas emergían de sus ojos; tenía una pesadilla, o tal vez, un recuerdo.

(fin del capítulo 6.5)

Mentí, no era todo.

En vez de dar excusas por un nuevo atraso de capítulo mejor publico éste desde el punto de vista de Minho :3

este es un intento de voz misteriosa: Hiems revela una parte de si.

eso es todo (ahora sí) espero que les haya gustado, dejen review si tienen algo que decir y me despido .3.

bye

Megi.