-Seguro que nos lo pasamos bien…-Kya intenta que me guste más la idea.

-Sí, supongo… Pero es que… ¡Ay, no sé! Nunca he dado una fiesta así.

-Pues tal vez sea hora de hacer algo nuevo, ¿No te parece?

-Supongo que sí.

-Venga, ahora que hemos terminado de comer, me voy a buscar algunas telas para el vestido. Tenemos más o menos un par de semanas, así que no nos sobra el tiempo. Dime, ¿De qué color quieres el vestido?

-Con la base rosa me conformo, pero si pudiéramos poner algo de rojo, y un puntito de negro. ¡Y mi corbata que no falte!

-¿Corbata, en un vestido abultado?

-¡Es MI toque! ¡Ha de estar siempre presente!

-*Suspiro* Está bien, está bien. ¡Pero una bien mona!

-¡Que síiiiiii! ¡Si todas son monas!

-Bueno, yo me marcho ya. Kya, ¿Qué tal si bajáis a buscar el vestido de tu madre?

-¡Ay, sí, lo había olvidado! Claro, bajaremos a buscarlo.

No hace falta decir nada para que mi mejor amiga y yo nos pongamos manos a la obra para ir a buscar el vestido de la madre de Kya al sótano. Pero por el camino, como no hay ascensor y hemos de bajar a pie, nos volvemos a tropezar con algo interesante. Vuelve a haber una multitud en el rellano de la cuarta planta.

-¿Habrán encontrado al asesino?-dice Kya.

-No podría asegurarlo, pero creo que no.

Vemos a Mya salir del piso de enfrente al de Meryl. Esto no me gusta.

-Oh, sois vosotras de nuevo.

-¿Ha pasado algo, señora Taylor?

-*Suspiro*La verdad es que ha ocurrido algo que me tiene en trance, porque no me lo acabo de creer.

-¿Y bien?

-Otro homicidio. En el piso de enfrente.

-¡Anda ya! ¡Menuda coincidencia!

-Esto no puede ser una casualidad.-deduce Kya.

-Eso mismo pienso yo, pero… No hemos encontrado nada parecido a una pista. Ni huellas, ni pisadas, ni pelos…. El tipo en cuestión es un profesional.

-¿Cómo se llamaba la víctima?

-Deberíais saberlo, yo no vivo aquí. En fin, no pasa nada. La víctima es la señora Joyce Sanders. Ha sido apuñalada, al igual que Meryl Emmet.

-Eso explica que no oyéramos disparos. ¿Pero quién ha podido ser algo así?

-Los forenses están en ello, pero temo que este caso va a ser difícil. Y tenía que ser mi primer caso…

-¿No hay vecinos que hayan sido testigos?-pregunta Kya.

-No exactamente. Hay una vecina que afirma que oyó ruidos cuando pasaba por aquí y se quedó hasta que llegamos.

-¿Quién es esa vecina?

-Una tal Butterfly Princeton.

¿"Butterfly"? Esto será una broma pesada de alguien, estoy segura.

-No me suena que nos hayan presentado. ¿Nos podría decir en qué piso vive?

-En el 7º 2ª. Si queréis ir a hablar con ella, adelante.

-Oh, de acuerdo, creo que iremos a hacerle una visita.

-Hasta otra.

Mya baja las escaleras, mientras que Kya y yo las subimos de nuevo para ir al 7º piso. Cuando llegamos, vemos a dos hombres con pinta sospechosa. No preguntamos nada, por si acaso, pero me suena de haberles visto por el bloque. Serán vecinos.

-Llamemos a la puerta.

Obedezco a mi persona. Al otro lado se oye una voz muy cursi.

-¡Vooooy!

Nos quedamos de piedra al ver a Butterfly. Lleva lo que parece ser una peluca celeste y unas lentillas amarillas. Su vestido le llega al suelo, decorado con miles de mariposas de mil colores distintos. ¡Qué susto me ha dado!

-Disculpe, ¿Butterfly?-pregunta Kya, aturdida.

-¡Sí, correcto! ¡Encantada!

-Hola, somos Kya y Kylie. Vivimos arriba. Bajamos un momento y nos encontramos con Mya, la agente de policía.

-¡Oh, sí! ¡La mujer castaña y los ojos añiles!

-Exacto, esa misma. Nos ha dicho que oyó un golpe en el piso de Joyce.

-¡Así es! ¡Un fuerte "Plaf"! ¡Fue aterrador! ¡Qué miedo!

-Sí, es bastante desagradable.- ¿Pero esta de qué va?

-Después supe que la señora Joyce estaba muerta. ¡Huy, qué miedo da decirlo! ¡Dos mujeres…muertas! ¡Ay!

-En fin, solo es eso, muchas gracias.-agradece Kya.

-Otra cosa, ¿Por casualidad no sabrá quiénes son dos hombres con los que nos hemos cruzado antes aquí?

-¡Ellos! ¡Eran seguramente Ronny y Alen! ¡Me han preguntado exactamente lo mismo que vosotras!

-Oh, ya vemos. Disculpe que la molestemos, ya nos vamos.

-¡Encantada! ¡Adiosito!

La tipeja cierra la puerta después de entrar ella.

-Esa chica asusta más que el propio asesino misterioso.

-Kya, esto no me gusta. Ya han matado a dos mujeres, y podría haber más víctimas. ¿Y si se trata de un asesino en serie?

-Es posible, pero ¿Para qué iba a matar a dos mujeres tan normales como Meryl y Joyce?

-Eso es lo que tenemos que averiguar.

-¿Vamos a investigar?

-Si pregunta Ed, no. Le deberé cinco pavos. Aunque, quizás se lo cuente.

-Pero ahora no podemos investigar. Mya y sus agentes estarán en plena investigación.

-Tienes razón… Bueno, pues nada. Volveremos más tarde, o ya mañana.

-Son las seis. Vayamos a por el vestido antes de que tu madre vuelva.

-Oh, el vestido. Bien, bajemos.