Llegamos a casa sobre las ocho menos cuarto. Preparadas para oír la bronca…

-¿Chicas?-pregunta mi viejo en tono sarcástico.

-Oh, buenas noches, señor Hyde. Lo siento, pero tenemos cosas que hacer.

-Exacto, ¡Buenas noches! ¿No tenéis reloj?

-Sí tenemos, pero debe ir retrasado.

-¿Tres cuartos de hora retrasado? ¿Me tomas por imbécil?

Vaya, no ha levantado la voz, una auténtica novedad.

-En absoluto, señor. Es usted una bellísima persona.

-¡Deja de tratarme como si fuera un viejo desconocido!

-Es que lo eres.

-¿Tu padre, un desconocido?-pregunta Kya, quitándole hierro al asunto.

-No-exactamente-pero es viejo.

-¡Tú!

Mi madre se asoma desde otro cuarto para detenernos antes de que la cosa pase a mayores.

-¡Basta ya, Kylie! ¡Cada día la misma historia!

-Es que papá es el hermano pequeño que nunca he tenido y que papá no quiere que tenga.

Es cierto. Llega a tener otro crío como yo, ¡Y se vuelve el doble de rarito! Ni siquiera haría falta que fuera como yo. Si tuviera otro crío, ya se volvería loco.

-He estado haciendo un boceto de vuestro vestido, monadas. Pero ahora iros a la ducha y a cenar, que se está haciendo tarde.

Para evitar discusiones, obedecemos al instante echando a correr. Al cabo de unos veinte minutos, estamos listas para cenar. Entonces, para dar ambientillo y que no me empiecen a preguntar, pregunto yo.

-¿Qué es un médium?

-¿A qué rayos viene eso?-pregunta mi padre, como si hubiera soltado una bomba.

-He leído un artículo en el periódico, y me pica la curiosidad…-miento.

-Ah, sí, es cierto, yo también lo leí.-Responde, para mi sorpresa, mi madre. He acertado por una vez.

No tenía ni idea de que hablaban de médiums en el periódico.

-¿Te refieres a la técnica Malak?

-Sí, esa…-Vaya, me están ayudando con mi propia mentira sin darse cuenta.

-Parece que hay unos pocos médiums que practican esa técnica para canalizar difuntos.-Explica mi madre, como si fuera maestra de la universidad.

-Oh, ya veo…-disimula Kya.

-¿Y se puede saber cuándo has leído tú un periódico en tu vida?-cuestiona mi padre, irónicamente.

-Pues más que tú, ¡listo!

-*Bostezo* Uahm, qué sueño… Creo que me voy a la cama.-dice Kya, para pasar desapercibidas.

-De acuerdo, cielo. Buenas noches.

-Buenas noches. ¿Te vienes, Kylie?

-Sí, me vengo. Ale, buenas noches.

Sin dar tiempo a responder siquiera, me encierro en mi cuarto y empiezo con el walkie-talkie de nuevo.

-¿Qué opinas de todo esto que está pasando, Kylie?

-Que hay relación, no hay duda.

-Lo suponía. Pues nada, solo hay que investigar. ¡Otra vez! Tu tercer "caso". ¡Has trabajado incluso más que Mya!

-Sí, puede que tengas razón. Mi tercer caso. Suena interesante.

-Ya lo creo. A ver si Cheryl nos consigue el permiso para ver el cuarto donde nací.

-Es cierto, casi me olvido de que tú naciste allí. ¿Seguro que quieres revivir un recuerdo tan desagradable?

-Es por el bien de la investigación.

-¡La investigación se puede ir a hacer puñetas! ¡No pienso dejar que lo pases mal por un caso de aficionadas!

-Te agradezco que te preocupes por mí, pero tranquila, aguantaré.

-Eso espero. Si te sientes incómoda en algún momento, dímelo y todo arreglado, ¿Eh?

-Prometido.

*Toc, toc*

-¿Kylie?

-He de cortar la comunicación, Kya. Código 0002- ¡Viejo Hyde al acecho!

-Recibido. Código 0002. ¿Sabes que parecemos bobas?

-Lo sé. Buenas noches.

-Igualmente.

Desconecto el walkie-talkie y me arropo rápidamente al tiempo que la puerta se abre.

-¿Qué pasa? ¿Quieres cantarme una nana o qué?

-¿Es que no te cansas de hacer payasadas?

-No, si lo decía porque fueras preparando la voz.

-No digas chorradas. Yo no he cantado en mi vida.

-¿Seguro?

-Que sí, te digo. Oye, quería hablar contigo de algo.

-¿De qué?

-Al final, ¿Estás de acuerdo con la fiesta?

-¿La fiesta? Sí, supongo.

-Ya veo… ¿Y de qué va esta fiesta?

-¿Tú tampoco sabías que mamá era hispana?

-¡Ni idea! Y claro…

-Te da corte decírselo por miedo a que te tire por la terraza.

-Algo así. Pero no tengo miedo de las mujeres, ¿Entendido?

-¡Yo soy una mujer!

-¡Ni soñarlo!

-¿Me estás llamando "marimacho"?

-¿Eh? No, claro que no, solo digo… Que tampoco eres exactamente una mujer aún… Bah, mejor dejémoslo. ¿La fiesta…?

-Parece que eres tan importante como yo, porque eres como el director de orquesta. Tienes que ponerme una zapatilla para un ritual extraño y no sé qué de un baile…

-¿Sabes que me estás ayudando mucho con tu "ritual extraño, no sé qué…"?

-¿A qué viene tanto interés?

-No, a nada. Buenas noches.

Me vuelvo a arropar mejor y mi padre me acaricia un poco la melenita después de hacer una pausa. Acto seguido, abandona mi habitación. ¿A qué ha venido eso? No es la clase de gesto que hacen los tipos como él.

Pensando y pensando en todo lo que ha pasado hoy, los médiums, la confesión de Butterfly, Sharon y su charla, la noticia de Penny Astrof, la cita con Cheryl… ¿Cómo acabará todo esto? Esa pregunta es la responsable de que me quede frita gastando mi energía en pensar la respuesta para todo…