-Veo, veo, una cosita… Cuadrada.
-¿El marco?
-Sí…-dice Kya, con desánimo.-Tu turno.
-Veo, veo, una cosita… Blanca.
-¿Las sábanas de la cama de tus padres?-Se pueden ver un poco, porque la puerta está abierta.
-Sí, correcto.-Murmuro.-Te toca.
-Veo, veo, una cosita… Aburrida.
-¿Este maldito juego de niños?
-Correcto…-admite Kya.- ¡Esto es un rollo! ¿No tenemos nada mejor de qué hablar?
-Pues no sé, ¿Se te ocurre algo?
-Ahora que lo dices… El otro día me dio por pensar una cosa.
-¿El qué?
-¿Qué significa tu nombre?
-¿Mi nombre? ¿Qué te dio por pensar en eso?
-No tengo ni idea. Pero ya que estamos, dímelo. ¿Qué significa "Kylie"?
-Tiene dos significados: Uno, "Chica rara tanto por dentro como por fuera que se parece mucho a su padre y que es algo metomentodo", y Dos, "Mis padres esperaban un chico".
-¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja! Vamos, que no lo sabes.
-Pues no. ¿Qué significa "Kya"?
-No lo sé.
-¿No lo sabes? Yo siempre he creído que tenía algo que ver con llaves. Es como algo así como si te llamaras "Key-a", ¿Entiendes? Es que tienes muchas llaves…
-Sí, es cierto que tengo muchas. Y es un significado interesante, la verdad.
*¡Ring-ring!*
-¿Quién será?
Me acerco al teléfono y contesto.
-¿Sí?
-Soy yo, sobrinita. Tus viejos ya me han dicho lo que no te avisara.
-Si lo digo para que no te canses, mujer.
-Oh, qué considerada.
-¿Has encontrado algo, tan rápido?
-No me subestimes, soy veloz como el viento.
-Y yo soy todo oídos.
-De nada, mujer. Mira, eso de los médiums esos. La técnica Malak está centrada sobre todo en canalizar espíritus, ¿Me sigues?
-Te sigo, tranquila.
-De acuerdo. El ocultista invoca a un espíritu pensando en su nombre y guardando mucho silencio, y entonces es como si hablara en nombre del espíritu.
-¿En nombre del espíritu?
-Mira, imagínate que yo soy médium. Canalizo a un muerto, y sin querer yo, empiezo a hablar como el muerto.
-Qué cosas…
-Hay algunos que dicen que hasta al médium le cambia la voz. Por supuesto, no está demostrado, porque con lo avanzado que está todo, cada vez hay menos gente que se cree todo esto.
-Pero para gustos, colores, ¿Verdad?
-Supongo que sí. Y en cuanto a lo de Penny…
-¿Sí?
-Era una astrónoma de 22 años de edad, que estaba en su habitación mirando las estrellas cuando la aporrearon por detrás con su propio catalejo. Y no veas cómo pesaba ese bicho, ¡Tres kilos!
-¿Qué clase de astrónomo usa un catalejo de tres kilos?
-Se ve que era especial. En todo caso, fue lo bastante pesado como para ser mortal al primer porrazo. No se sabe quién es el asesino, y el caso está sin resolver aún.
-Todo eso ya lo sabía.
-¿Y sabías que la poli lo relacionó con otros casos de asesinato?
-¿De verdad? Pues no, eso no lo he oído.
-¡Ah, bueno! La policía cree que en todos, el asesino fue un mata-chicas en serie.
Eso me suena…
-En todos los casos las víctimas eran chicas jóvenes, de no más de 35 años. Bueno, hay un caso en el que un marido de una de las chicas también murió por ser testigo.
-¿Tienes detalles?
-La duda ofende, jovencita. Mira, te haré un resumen: "Año 82, Meg Flannery, envenenada"; "Año 83, Lesley Nichols, estrangulada"; "Año 83, Layla Wayans, electrocutada"; "Año 83 de nuevo, Peyton Arm, apuñalada"; "Año 89, Clive y Hope Lonelay, disparos"; "Año 94, May Moore, quemada"
¡¿May MOORE?! ¿Por qué se llama igual que el casero?
-¿Ocurre algo?
-Nada, no es nada. ¿Y se cree que todos fueron obra del mismo asesino?
-Así es. Y todas las víctimas tenían algo en común, aparte de lo que te he comentado antes: eran mujeres jóvenes que se habían quedado solteras o ya estaban casadas. Vamos, que acababan de salir de una relación de noviazgo, sea para bien o para mal.
-¿"Que se habían quedado solteras"…? Hm…
-Sí, pero nunca identificaron al supuesto Romeo… ¿Por?
-Es que… Las dos víctimas de los homicidios que han tenido lugar en mi bloque coinciden con esa descripción.
-¡¿Qué?! ¡¿Y crees que…?!
-Es lo que creo. ¿Y si el asesino de esas chicas estuviera resurgiendo de las cenizas?
-¡Puede que seas poli después de todo! ¿De verdad lo crees?
-Lo creo, en serio.
-Comprendo. En fin, espero haberte sido de ayuda.
-Sí, claro que me has sido de ayuda.
-Hay alguien más que quiere hablar contigo.
-¿Quién?
…
-¡Tú, criaja! ¡Ya puedes soltar los cinco pavos que me debes!
-¡Ed! Mierda….
-¿A qué viene el taco? ¡Si ya me lo imaginaba!
-Es increíble la fe ciega que tienes en mí, en serio.
-Supongo que has vuelto a desmantelar tu placa, ¿No?
-Sí, vale, lo que quieras, pero sé que hay relación entre todo esto. ¿Porque lo has escuchado, no?
-Sí, lo he oído. Pero no me gustaría que te involucraras en todo esto más de lo necesario, créeme. Ese tío es peligroso, y si dices que anda por tu bloque, más todavía.
-Lo entiendo, Ed, pero…
-Mira, eres una chiquilla, y las chiquillas no investigan este tipo de cosas, ¿Entiendes?
-¡Eres como mi viejo!
-Lo sé, pero lo hacemos por tu bien.
-Si quieres que te diga la verdad, ese asesino de mujeres no me importa mucho. Me importa porque creo que tuvo algo que ver con la muerte de la madre de Kya.
-Quieta ahí, ¿Qué acabas de decir?
-Sí, es lo que creo. Llámalo una…. Corazonada.
-¿Y tienes la vara de decirme que yo me parezco a tu viejo? Eres su viva imagen, cría.
-No nos vayamos del tema. He ido al hospital donde nació Kya, a la escena del crimen, por tanto. He estado husmeando un poco.
-¿Así que ahora te empeñas en descubrir al asesino de la madre de Kya? ¿Y te basas en dos asesinatos que han tenido lugar hace poco en el bloque, en una corazonada de que el asesino está relacionado? Hyde pequeña, me das miedo.
-Sé que tengo razón. Kya asegura que el asesino de su madre y el de su padre son la misma persona, así que…
-No me lo digas. Crees que si lo averiguas, también sabrás quién mató a Bradley.
-Exactamente. Y te diré más, una cosa que me tiene desconcertada: en el hospital, he encontrado una pintada con sangre en una mesilla cerca de la cama. Creo que la escribió Kya.
-¿Kya, de bebé, escribiendo pintadas con sangre? ¿Tú estás bien de la cabeza?
-No mi amiga, su madre. Se llamaban igual. Y no, no estoy bien de la cabeza.
-Ya veo… ¿Y qué tiene esa pintada de especial?
-Una vecina es forense, o al menos estudia para serlo, y nos han dicho que las víctimas de asesinato escriben los nombres de sus asesinos con su sangre.
-¿Y?
-Pues lo desconcertante es que en esa pintada pone "Bradley".
-¡¿Te estás quedando conmigo?!
-No, por desgracia no. Kya asegura que su padre no mató a su madre bajo ningún pretexto, y yo la creo. No me trago que Bradley matara a esa mujer a la que tanto quería y que le había ayudado a superar su mala racha en la vida.
-Pero si Kya escribió "Bradley" en sangre…
-Algo escribió, estoy segura, pero no creo que fuera "Bradley". Y si fue "Bradley", sería para despedirse de él, no por otra cosa.
-No hay ninguna prueba que respalde lo que estás diciendo. Y otra cosa, ¿Saben tus viejos que estás investigando esto?
-No, básicamente porque mi viejo me lo tiene prohibido. Está muy extraño últimamente, ¿Tú sabes qué le pasa? Ayer, sin ir más lejos, me acarició el pelo antes de dormir. Eso es que le pasa algo.
-¿Tu viejo te acarició? Eso es que está enfermo o algo así.
-Ya. Si averiguas algo, dime qué demonios le ocurre.
-De acuerdo, veré a ver.
-Y algo más. Tú trabajabas de poli, ¿Cierto? Y tienes contactos del Cuerpo, ¿No? Intenta buscarme algo sobre el asesinato de Kya Collingwood.
-Si hay algo más aparte de lo que me has contado, debería enterarme.
-Te estaría agradecida. Kya te puede pasar algunos detalles.
-De acuerdo… Oye, y la fiesta esa…
-Ah, sí. ¿Vas a venir?
-¿Y perderme tu imagen vestida de princesa? ¡Sabes que eso no me lo pierdo por nada del mundo!
-Ed…
-Sé que odias todo esto, pero intenta echarle un poco de azúcar, ¿Quieres? Para tus viejos significará mucho…
-Sí, lo sé… Oye, te paso a Kya para que te dé detalles sobre el homicidio. Así te facilitamos la búsqueda.
-Está bien…
Me aparto el auricular del oído.
-¿Kya? Es Ed. Cuéntale todo lo que sepas del asesinato de tu madre.
-Muy bien…
Kya coge el teléfono con una cara medio triste, medio preocupada.
-¿Ed? Sí, soy yo. Mire, el hospital se llama JK Kinsey. Así es, separado, sí. El día 24 de diciembre de 1981. Sí, exacto. Sobre la medianoche, más o menos. No, no había nadie en el cuarto salvo ella. Y el asesino, claro… No, mi padre tampoco. Es que yo no pude vivirlo en primera persona, solo sé lo que me contaron. Pero no creo que me mintieran en estas cosas… De acuerdo, muchas gracias. Adiós.
Kya cuelga el teléfono. En su cara se intuye una media sonrisa.
-Qué amables son todos al ayudarme tanto…
-Así es. Eso me recuerda… Tú aseguras que la persona que mató a tu madre fue la misma que mató a tu padre, ¿Correcto?
-Sí, así es.
-Me has dicho varias veces que presenciaste el crimen de tu padre. ¿Te importaría explicarme lo que viviste?
-No vi su cara. La del asesino, digo. Pero me cogió, amenazándome.
-¿Me lo puedes explicar todo, a ver si así podemos sacar algo en claro?
-De acuerdo… Yo… Ugh…
Kya se sujeta la cabeza y lanza quejidos de dolor.
-¿Qué te pasa?
-Me duele un poco la cabeza… Y pierdo un poco la visión por momentos… Creo que me estoy mareando…
Kya empieza a tambalearse. La sujeto y dejo que repose en el sofá.
-Tal vez no sea buena idea hablar ahora de ese tema…
-Puede ser, sí.
-Voy a por un ibuprofeno, eso te calmará.
-Gracias…
Kya se queda estirada en el sofá mientras yo me apresuro a prepararle un vaso de agua y una pastilla para la cabeza. Mi madre ya me ha repetido el proceso varias veces, y creo que soy lo suficientemente competente para darle una pastilla para el dolor.
-Ten. ¿Qué te ha pasado?
-Creo que ha sido la visita al hospital. Siempre que revivo malos momentos me entra malestar general, sobre todo dolor de cabeza.
-Tranquila, mejor lo dejamos por hoy, ¿De acuerdo?
-Lo siento…
-No tienes que disculparte. ¿Quieres echarte una siesta?
-No, no es necesario, tranquila.
Pero la pobre Kya está demasiado exhausta y afectada para negarse a lo obvio, así que en menos de cinco minutos ya está durmiendo. La tapo un poco y la dejo descansar mientras sigo apuntando cosas en mi cuaderno. Nota mental: no vendría mal profundizar sobre los asesinatos de esas chicas, pero de momento, tenemos lo que tenemos, y eso ya es algo.
Empieza a oscurecer y mis padres aparecen por la puerta. Se sorprenden de ver a Kya durmiendo y les explico la situación, evidentemente, maquillándolo un poco: Kya se ha empezado a marear porque ha empezado a hacer un puzle con la cabeza hacia abajo y se ha levantado muy deprisa. Algo rudimentaria, pero creo que cuela.
Kya se despierta al poco rato y cenamos todos juntos. Estamos callados, pero al menos tenemos una excusa: que Kya no se encuentra bien. Silencio. Nuestro mejor aliado en momentos como este. Al final, llega la hora de irse a dormir y nadie dice nada, aunque yo uso mi arma secreta para conversar un rato más.
-¿Te encuentras mejor?
-Sí, gracias. Se ve que aún no lo he superado del todo…*Suspiro*
-Tranquila. Me alegro de que estés mejor.
-Lo que te tenía que contar…
-No te preocupes, me lo cuentas mañana. Termina de reposar y no temas.
-Está bien. Buenas noches…
-Buenas noches, Kya.
Apago mi walkie-talkie y lo dejo en el cajón. Acto seguido, reviso las anotaciones de mi agenda, e intento establecer alguna conexión lógica que me permita identificar a algún posible culpable, o incluso sospechoso. Pero nada.
-Maldita sea…
Esto me está empezando a traer quebraderos de cabeza. Ojalá Ed tire de sus hilos y nos pueda ayudar con algo. Y seguro que esos misteriosos asesinatos ayudan un poco en todo este tinglado…
El dolor de cabeza va ejerciendo posesión sobre mí hasta obligarme a dormir profundamente…
