-Oye, Kya, creo que deberías llamar a Ed. Se estará impacientando, y ya le…

*PLAM*

-¿Eh? ¿Qué ha sido eso?-pregunta Kya, mirando al suelo.

-Parece que desde abajo han mandado algo al techo y ha resonado.

-Qué bestias, ¿No? ¿Quién vive abajo?

-Pues nadie, que yo sepa…

Espera… A ver si va a ser otro incidente como el que presenció Butterfly…

-¡Kya, rápido! ¡A ver si nuestro asesino vuelve a estar al acecho!

-¡Después de ti!

Echamos a correr por las escaleras hasta el piso de abajo. Vemos que la puerta del piso se abre, así que nos escondemos. Del piso salen una enfadadísima Sharon y esa misteriosa chica de negro.

-¡Que sea la ultimísima vez que lo haces delante de mis narices!

-¡Tú no me entiendes, Sharon! ¡Es que la maestra me dijo…!

-¡Ni maestra ni niño muerto! ¿Me oyes? ¡Y te he dicho que soy "Señorita Collin…Collinton" para ti!

¿Otra vez tartamudea? Esta oculta algo, lo digo yo…

-¡Pero…!

-¡Que te calles! ¡He dicho que como lo hagas otra vez te clavaré un cuchillo! ¡¿Entendido?!

La chica de negro baja la cabeza, enfadada. Y para colmo, Sharon lanza una despreciable mueca de victoria hacia la pobre muchacha. Acto seguido, coge las escaleras y se va riéndose de una manera fría y pérfida. La pobre chica misteriosa está a punto de echarse a llorar e intenta irse, pero creo que ya va siendo hora de charlar un poco…

-Eh, perdona…

-¡Aah! ¡¿Qué…?! ¡¿Qué queréis?! ¡Dejadme tranquila!

-¡No debes dejar que Sharon te trate así!-defiende Kya.

-¡Odio a esa estúpida! ¡Es una…! ¡Es una…! ¡Yo la…!

-Tranquila. Respira hondo. Ya sabemos que la odias, pero es que hemos oído un ruido en el techo de ese piso, es decir, nuestro suelo, y como que nos hemos preocupado. ¿Qué ha pasado?

-Ha empezado a lanzar cosas… Se ha vuelto histérica…

-¿Por qué iba a lanzar cosas de esa forma tan brutal?-pide Kya, extrañada.

-Me…Me odia. Quería hacerme daño…

-¿Por qué…?

-Venid. Seguidme a mi casa.

Bajamos un piso detrás de la chica sin nombre y entramos en el 13º 1ª.

-Sharon vive aquí enfrente.-indica la chica.

-Ya, pero… Su padre vive en el piso de arriba, ¿Verdad?-piensa Kya.

-Al parecer, tiene un piso para ella. La muy creída….

-Vaya…

-Pasad. Esta es mi casa.

Entramos en el apartamento. Todo está decorado con cosas muy extrañas, muy místicas. En el salón hay un cuadro grande de una estrella de ocho puntas. Cada punta está pintada de un color, mientras que en el centro hay una gran mancha roja, de pintura, creo.

-¿Qué son todas estas cosas?-pregunta Kya, no menos sorprendida que yo al ver herramientas tan inusuales.

-Son mis instrumentos.

-Antes de nada, dinos cómo te llamas.-Ya estoy cansada de hablar con una chica sin nombre.

-Tengo por nombre Krypta Lonelay, y soy una discípula Malak.

¿Discípula…Malak? ¿Esta chica es ocultista?

-¿Hablas con los difuntos?-pregunta Kya con los ojos abiertos como platos.

-Sí, algo así.

-…

-¡¿Qué pasa?! ¡¿Tan estúpida parezco?!

-No, no, por supuesto que no. No nos estamos metiendo contigo, Krypta, es solo que el mundo místico no es precisamente nuestro fuerte…

-Comprendo…

Eso no es lo único que me desconcierta de ella… ¿Cómo ha dicho que se apellidaba?

-¿Te llamas Krypta…Lonelay?

-Eso es. ¿Por qué me lo preguntas? Creía habértelo dicho…

-Tus padres… ¿Se llamaban Clive y Hope Lonelay?

-¡¿Pero…?! ¡Tú también eres médium!

-No, no. Sé que tus padres se vieron envueltos en un… Incidente…

-Oh. Sí, ya, fueron asesinados. Y es precisamente por eso por lo que llevo este uniforme. Quiero ser médium para contactar con ellos y que me digan qué gusano miserable les hizo daño.

-Oh, vaya… Esa es una buena razón. Lo sentimos.

-No importa. ¿Cómo os llamáis, por cierto?

-Somos Kylie y Kya, y vivimos en el piso 15.-afirmo.

-Ah. Encantada… Supongo.

-Oye, Krypta… ¿Qué enemistad tienes con Sharon?

-Ella…. No quiere que canalice a mis padres…

-¿Por qué no?

Ahora que lo pienso, la tal "Krypt" de la que hablaba Sharon con esos chavales el otro día… Sería ella, supongo.

-No sé por qué no, solamente me lo prohíbe. Como si fuera mi dueña.

La mirada de Krypta se desvía hacia el techo, furiosa.

-¿Podrías hablarnos un poco de tu uniforme de ocultista?-pide Kya.

-¿Eh? ¿Mi uniforme? Lo llevo siempre. Es necesario para ejercer mi poder, aunque aún no tengo mucha fuerza contactando con espíritus. No soy más que una novata, pero me esfuerzo en ello.

-Ajá. ¿Y estas rayas que llevas pintadas?

-Ayudan a absorber la energía mística.

-Ya veo…

Buf, teniendo en cuenta que no creo en estas cosas esto me está aburriendo más de lo que pensaba, pero he de aguantar para no ser maleducada.

-¿Ocurre algo?-me pregunta Krypta.

-Nada, no es nada. Y dime, lo tuviste que pasar fatal con lo de tus padres, ¿no?

-Pues sí… Si queréis que os sea totalmente sincera… Eran mis padres adoptivos. Mis verdaderos padres me abandonaron cuando tenía días.

-¡Eso es terrible! Lo siento mucho…-lamenta Kya.

-Ellos eran mi salvación. Eran dos personas bellísimas. Un día llegué del colegio en autobús, y cuando abrí la puerta, los encontré muertos a los dos. Desangrados en el suelo…

-Es horrible… Pero tranquila, seguro que podrás averiguar quién hizo aquello.-apoya Kya.

-Gracias, chicas, por pararos a escuchar los problemas de una apartada de la sociedad.

-No digas desfachateces. Si no te importa, tenemos que irnos. Hemos de hacer una llamada importante.

-Tranquilas, adelante. Espero que nos volvamos a ver pronto.

-Por supuesto. Adiós, Krypta.

Nos marchamos del 13º 1ª. Esa chica es muy misteriosa, y presiento que será un punto clave de la investigación. Espero estar en lo cierto…