-¿Crees que podemos documentarnos sobre esa estrella, Kylie? Krypta dijo que la policía no sabía nada.

-Tal vez, pero es posible que sí que sepan algo, pero lo mantengan en secreto. No digo que Krypta sea una mentirosa, pero…

-Esto es muy raro, y cada vez estoy más desconcertada sobre todo esto…

-Ni que lo digas. Creo que ya sé lo que haré ahora.

Cojo el teléfono, dispuesta a hablar con Ed sobre esto.

-¿Dígame?

-Soy yo, tía Rochelle. ¿Está Ed? Es importante…

-Esto… Un segundo, llegará enseguida. ¿Qué sabes?

-Algo sobre el distintivo de nuestra querida banda de mafiosos.

-¿Sobre Nile? ¿El qué?

-Su distintivo. O eso creo… Una estrella extraña de ocho puntas. También tiene incrustadas nueve piedras.

-¿Una estrella? Qué raro… Después de lo del año pasado, siempre juré que su distintivo sería un cóndor, o como mínimo, algo más siniestro que una estrella…

-Sí, yo también me he quedado de piedra al enterarme. Por eso necesito preguntarle a Ed, a ver si la policía sabe lo que significa por un casual.

-¿Crees que la policía sabrá algo? Es decir, estuve buscando sobre Nile, pero nunca encontré nada sobre ninguna estrella….

-Ya veo…

-Mira, Ed acaba de llegar. Te lo paso.

-Gracias…

-¿Sí?

-Ed, soy tu peor pesadilla.

-Entonces solo puedes ser tú. ¿A qué viene tanta alarma?

-Tengo un posible símbolo relacionado con Nile, y necesito que compruebes si la policía sabe algo sobre lo que significa.

-Dime, ¿Qué es?

-Una estrella de ocho puntas con nueve gemas, una para cada punta y la última en el centro.

-De acuerdo, me hago una imagen.

-Pero te he de decir que las puntas están distribuidas de una manera extraña. Es decir, la que está más abajo es más larga que las demás y se aleja bastante del centro. En resumen, la estrella es bastante normal pero la punta de más abajo se aleja demasiado.

-Creo que te sigo. De acuerdo, haré un par de llamadas, a ver si puedo informarte sobre algo. ¿Qué tal lo de los asesinatos? ¿Avanzas?

-Lentamente, pero todo está empezando a encajar. Una chica nos ha dicho que un vecino estuvo saliendo con las dos tías muertas antes de que fueran asesinadas.

-Blanco y en botella, ¡El principal sospechoso!

-Yo también opino lo mismo, pero no podemos soltar nuestra artillería tan pronto. Si después meto la pata, pagarás tú la fianza. No quiero celebrar mi fiesta entre rejas.

-Ya veo… Está bien, pues ya te diré algo. Intenta reflexionar, algo deberá pasarse por tu mente. Traba algún tipo de relación entre todo.

-¿Y qué te crees que llevo haciendo desde que empecé? Pero de acuerdo, haré lo que pueda.

-Adiós, Hyde.

Cuelgo el teléfono. Y hago un silencio sepulcral bastante largo. Estoy meditando.

-¿Organizando tus ideas?

-Más o menos…

-¿Qué te ha dicho Ed?

-Que mirará a ver. Espero que encuentre algo…

Siendo fiel a la rutina, la puerta se abre.

-¡Chicas, hemos llegado!

-¡Estamos aquí, en el cuarto de Kylie!-indica Kya, desde la distancia.

Oigo cómo mis padres se acercan. Lo sé básicamente por el repiqueteo de los tacones de mi madre en el parqué.

-Hola, chicas, ¿Qué hacéis?

-Nada, pensando, en cosas nuestras…

-¿En la fiesta, quizás?-dice mi madre, como si se alegrara de que la respuesta fuera "sí".

-Más o menos, mamá.

Mi viejo está raramente callado. A ver si se despierta…

-¡Tierra llamando al viejo Hyde! ¿Hola?

Unos instantes después…

-¿Eh? ¿Me has dicho algo?

No me grita a pesar de que le he llamado "viejo". ¿Qué narices le pasa? Aún faltan unos días para Navidad, que yo sepa…

-Tu padre está cansado, eso es todo. Ahora prepararé la cena, ¿De acuerdo? ¿Por qué no os vais duchando?-propone mi madre.

Yo accedo sin demasiadas ganas. ¿Qué le pasa a mi viejo? Está muy, digo, más raro últimamente. Curioso…

Silencio durante toda la cena, ni un murmuro. No voy a ser menos, así que tampoco abro la boca. Me paso toda la cena releyendo mis anotaciones. Lo comprendo todo bastante bien, a pesar de que normalmente ni yo misma leo mi letra.

-Me voy a la cama. Hale, buenas noches…

-Kylie, ¿Estás bien? Te noto muy callada…-se preocupa mamá.

-Estoy bien, suelo ser así de callada. Aunque esta noche no soy la única…

Miro disimuladamente a mi viejo. Estoy segurísima de que se ha llegado a percatar.

Me apalanco en mi cama y me tapo un poco. A pesar de ello, sigo con la luz encendida, porque cojo una carpeta que uso de soporte y un folio en blanco y reproduzco la maldita estrella aumentada. Debo estar muy concentrada, porque…

-¿Qué es eso?

-¡LA MADRE QUE…!

Es solo mi viejo, que habrá abierto la puerta y al verme tan concentrada ha decidido echar el ojo. ¡Pero vaya susto me ha dado!

-¿No sabes llamar? ¡Jo, qué susto!

-Perdona, perdona. ¿Qué dibujas, por cierto?

-¿El qué, esto? Es… Una estrella.

-Eso ya lo veo. Pero ¿Por qué una estrella? Y más tan extraña… ¿Qué son esos círculos que tiene en las puntas?

-Me ha dado por dibujar una estrella. ¿Qué opinas? ¿Sacas algún significado de ella?-intento sonsacar información.

-Pues… Ahora mismo no parece que tenga ningún parecido con nada, que yo sepa. Ni idea, me rindo.

-Ah… No, en realidad no tiene ningún significado concreto, es solo que me ha dado por dibujarla, nada más.

-Ya veo… Buenas noches…

Mi padre se dispone a irse, pero…

-¿Papá?

Papá se gira y se me queda mirando.

-¿Sí? Dime.

-¿Qué te pasa? Te noto… Distante. ¿Ocurre algo que yo no sepa?

-¿Eh? No, no…

-¿Te has peleado con mamá?

-No, claro que no. Solamente pensaba… ¿Sabes que dijiste algo de un delito y salió a relucir el distrito 89? Pues recordaba viejos tiempos, ya sabes…

-¿Algo así como las broncas de tu jefe?

-Sí, bueno… Quiero decir… ¡No! Mi jefe no me echaba bronca…

-¿Esperas que me lo crea? ¡Ja, ja, ja!

-Kylie, no cambias nunca, de verdad.

-Tal vez…

-Yo me refería a que sobretodo me acordé de Bradley, ¿Sabes?

-¿Bradley? El padre de Kya…

-Sí, eso es. Me puse a pensar en mi pasado, y ahora que sé que se lo cargaron, pienso, ¿Quién haría algo así?

Me quedo algo perpleja. ¿Mi viejo y yo compartiendo confidencias?

-Déjalo, ¿Vale? Sé que con la fiesta ya tienes bastante dolor de cabeza como para aguantar las tonterías de tu viejo.

-No son tonterías. Tú me has escuchado muchas veces, ¿Por qué no puedo escucharte yo?

-Vaya, todo un detalle. Pero mejor dejémoslo. Vete a dormir.

-Está bien.

-Buenas noches, Kylie.

Mi padre sale definitivamente de mi cuarto, y yo conecto el walkie-talkie para darle las buenas noches a Kya, pero ella habla primero.

-¿Kylie? ¿Me estás escuchando?

-Sí, alto y claro. Es que ha venido mi viejo a mi cuarto y he estado charlando con él. Al parecer, la estrella no le suena de nada.

-¿Le has preguntado?

-No exactamente. Me pilló haciendo el dibujo y empezó a preguntarme él. Y entonces yo intenté que me dijera si encontraba algo extraño, pero nada.

-Comprendo…

-¿Te vas a dormir?

-En realidad, quería comentarte una cosa.

-¿Sí?

-¿No estaría bien tener un lenguaje en clave para nosotras?

-¿En qué sentido?

-Poder comunicarnos por algún método indirecto. He leído un libro en el que se comunicaban dando golpecitos en la pared.

-Suena interesante… ¿Y qué propones que hagamos?

-Por ejemplo, si hago: 2 golpes cortos, uno largo y dos cortos…-Kya reproduce la secuencia en la pared, porque yo puedo oírlo-significa que tienes que quedarte en tu habitación.

-Entendido…

Arranco una hoja de la agenda del final y apunto la combinación.

-Y si hago: 2 golpes largos, 2 golpes cortos y otro largo significa que has de venir al mío, ¿Sí?

-Oído. Lo he apuntado todo. Buenas noches.

-¡Buenas noches! ¡Cambio y corto!

Kya apaga su walkie-talkie y yo igual. Tiro el trasto en mi cajón sin demasiados miramientos. De nuevo, vuelvo a quedarme hasta las tantas repasando datos. Se me empiezan a hinchar los ojos, pero intento frotarlos y que hagan oídos sordos.

Pero es inútil. Me quedo contemplando un buen rato la imagen de la estrella de ocho puntas que tanto me llama la atención. Al final, mis ojos se cierran. La última imagen que veo durante este día es esa maldita estrella, que parece que me persiga hasta en mis pesadillas.