-Bien, empecemos a aclarar las ideas, a ver si damos con la tecla correcta…-pronuncia Kya.

-Antes de eso, dime ¿Te encuentras bien?

-¿Eh? Sí, sí, es que no me ha dado tiempo a desayunar y tengo un poco de hambre, pero en cuanto pique algo se me pasará.

-Tengo unas chocolatinas en mi cuarto que le robé a mi viejo, ejem, quiero decir que me regaló él por su propia voluntad en uno de sus días extraños.

-Te lo agradecería mucho…-pide Kya.

-Entendido, enseguida vuelvo.

Al cabo de unos instantes vuelvo al cuarto de Kya con una chocolatina con nueces para ella.

-Gracias…

Kya la acepta y empieza a comérsela vorazmente. Sí que tenía hambre…

-Muy bien, repasemos lo acontecido hasta ahora. Empezaremos con el asesinato de tu madre, ya que sucedió anteriormente.

-…

-Veamos… Seguramente fue un crimen premeditado, es decir, que Collins ya lo tendría todo planeado. Averiguó en qué habitación estaba tu madre y unas horas después de nacer tú, se aseguró de que estaba sola en la habitación y entró por la ventana. Le pegó un tiro a tu madre. Tu madre, malherida, usó su sangre y escribió "Ben" con su sangre. Seguramente Ben se escondió y usó pintura para modificarlo.

-Y luego…-dice Kya en tono débil.

-Pues luego tu padre llegó, maldijo a aquel capullo, pero no pudo evitar la muerte de tu madre. Al fin y al cabo, fue un disparo con una pistola seguramente potente en pleno pecho, casi directa al corazón. Digo "casi" porque siguió unos instantes con vida.

Kya no me contesta. Parece pensativa, y a la vez afligida. No me extraña.

-Bien, creo que no me dejo nada.-sigo con mi exposición.-13 años más tardes, tuvo lugar el incidente de tu padre. Unos días antes de su muerte, recibe una carta de amenaza del asesino donde se le chantajea con entregarle la Estrella Roja a Collins si no quiere ver morir a su hija. O sea, tú.

Kya me mira a los ojos, pero no dice nada.

-La Estrella Roja, por aquel entonces, estaba oculta en el Hotel Dusk, escondida, según el plan de tu padre. Llega el día de tu cumpleaños y pasas un día muy divertido con tu padre. Ese día, te confiesa su vínculo con Nile y te habla de sus conocidos, sus amigos, tu madre… Todo. Incluso su plan. Salís un momento de casa y al volver, te separas un momento de tu padre y subes sola a casa.

-Y allí…-empieza Kya.

-Sí, y allí Collins te estaba esperando. Te apuntó con una pistola, te tapó la boca, y esperó a que tu padre llegara. Cuando llegó, usó sus últimas fuerzas para evitar que Ben te hiciera daño. Lo consiguió, Ben no te disparó, pero te dio un golpe en la cabeza y caíste al suelo. Después, disparó a tu padre, que cayó contigo, a tu lado. Tú ibas perdiendo el sentido a causa del golpe que te propinó.

-Sí, ya…

-Ben se propuso escapar de nuevo por la ventana, pero aún con vida, tu padre se sacó su pistola del abrigo y le disparó a él en la espalda. Eso explica la cicatriz que vio Butterfly en Ben el día que mató a Joyce.

-Es verdad…

-Total, que Ben llega herido al tejado del Sweet 15 Candles, deja la marca del zapato, se deshace del guante manchado, etc. Te despides de tu padre entre lágrimas, y él cierra los ojos para siempre. Tú te acabas desmayando por las secuelas del golpe. Cuando despiertas, te pones muy triste al ver a tu padre muerto a tu lado, y te acercas a abrazarle. De ahí a que su abrigo tenga tus huellas.

-Exacto…

-Oyes un ruido de la ventana y después de despedirte definitivamente, huyes de ahí y sales corriendo. Ben se ha recuperado más o menos, pero sabe que debe buscar la Estrella Roja y limpiar sus huellas antes de que llegue la poli. Pasa un trapo por su charco de sangre, el de la huella. Creyendo que tú te llamas "Mya", escribe el nombre en el suelo con la sangre de tu padre para hacer creer a todo el mundo que le mataste tú. Destroza toda la casa buscando el diamante, pero no lo encuentra. Normal, no está ahí. Cuatro días más tarde, llega el momento en el que me conoces y descubres que la Estrella Roja está en tu caja de música.

-…

-Y ahora, 15 años más tarde desde el asesinato de tu madre y dos años después del de tu padre, tenemos la respuesta a todo: Ben mató a tu madre porque estaba celoso. A fin de cuentas, tu madre amaba a su peor enemigo. Harto de ella por "traicionarle", le dispara después de nacer tú, porque sabe que si te dejaba nacer tendría algo con que chantajear a tu padre. Esos de Nile no se andan con tonterías.

-Mamá… Papá…-murmura Kya para sus adentros y sujetándose la cabeza, como si le pesara.

-¿Kya?

Justo después de yo pronunciar su nombre, ella cae como un peso muerto al suelo, y yo me llevo un susto de muerte.

-¡KYA!

Inmediatamente me agacho a intentar despertarla. Aún respira y tiene algo de pulso, pero ninguno de mis intentos por despertarla.

-¡Kya! ¡Kya!-sigo gritando.

Los gritos alertan a los mayores de la casa.

-Kylie, ¿Se puede saber qué narices haces gritan….?-empieza mi padre, pero calla en seco al ver que Kya se ha desmayado.- ¡¿Pero qué…?!

-¡Kya!-repite mi madre, al igual que yo. También imitándome, se agacha para ver qué ocurre.

-¡Maldita sea! ¡¿Qué demonios ha ocurrido?!-pregunta mi viejo, histérico.

-¡Nada, estábamos hablando y se ha caído! ¡Kya!-continúo, inútilmente.

-Aún respira un poco, pero…-empieza mi madre, intentando mantener la calma.

-¡Pero nada! ¡Hay que llevarla al médico pero ya!-chillo.- ¡Puede estar en peligro!

-Kylie…-empieza mi viejo.

-¡Ni Kylie ni ostras! ¡Vamos, no podemos quedarnos aquí, Kya nos necesita!

-¡Cálmate! ¡No vas a conseguir nada poniéndote nerviosa! Sé que estás preocupada, pero esto habrá sido un bajón de azúcar y ya está, tranquila. Ahora la llevaremos al hospital, y se recuperará. ¿Vale?

-Tu padre tiene razón. Cálmate. No va a pasar nada, ¿Comprendes?

¿Qué vais a comprender? Ha sido culpa mía…

-Vamos, rápido, antes de que la cosa pase a mayores.-avisa mi madre.

-Entendido…

Mi padre coge a Kya en brazos y por el ascensor la bajamos hasta el coche, donde la tumbamos en el asiento trasero y donde yo me arrincono mirando a la ventanilla. Nunca debería haberle hablado de eso a Kya, y menos sabiendo que la pobre no había comido mucho. Ahora podría estar en peligro por mi culpa.