Después de instalar el equipo en el salón, Naru decidió que ya podía irme, mientras salía del edificio saque el pequeño papel que Masako me había dado, al abrirlo encontré un número telefónico, después de meditarlo un poco decidí utilizar al médium un poco diciéndole una parte de la verdad pero sin involucrar a Naru o gene, aunque tarde o temprano ella lo descubriría después de todo parecía que ella ya se había encontrado con el, aunque no lo recordara.
Mientras caminaba hacia una tienda a comprar los comestibles llame al numero en el papel, después del tercer timbre Masako contesto
-soy yo, supongo que tienes mucha curiosidad teniendo en cuenta que le diste tu número a una desconocida-
-es muy obvio, pero no quiero discutir esto por teléfono, te enviare la dirección de un restaurante en Shibuya, mi trabajo ya ha terminado por lo que nos veremos ahí en 30 minutos- y con eso colgó el teléfono, alce una ceja, odio que me digan que hacer pero no tenia de otra, por el momento dejare que Masako disfrute de su ''superioridad'' mientras dure. En ese momento llego el mensaje con la dirección, suspire y camine con destino a Shibuya
Cuando llegue al restaurante entre y vi mi entorno, Masako estaba sentada en el lugar mas apartado con las manos sobre su regazo, me dirigí en su dirección y me senté frente a ella, cuando lo hice una mesera vino a recoger nuestros pedidos, pedí un café y un pequeño pastel de chocolate mientras que Masako pidió un te verde, cuando la mesera dejo el silencio callo, yo observaba atentamente a Masako y ella intentaba no verse incomoda pero su lenguaje corporal la delataba, por lo que parecía ella no empezaría la conversación, apoye mejilla contra mi mano y enderece mi cuerpo tomando mi postura normal mientras cruzaba las piernas y mire fríamente.
Masako tomando mi nueva postura se removió incomoda en su asiento mirando a todos lados menos a mi, esperamos un poco y la mesera regreso con nuestros pedidos cuando se marcho, tome mi café y lo lleve hasta mis labios.
-entonces ¿no tenias preguntas para mi?- deje que mi verdadera voz se mostrara siendo mas profunda y fría dejando de lado la voz infantil y chillona que estaba usando con mi disfraz.
-bu-bueno, tu aura se me hace conocida, estoy segura que nos hemos encontrado antes, pero es un poco diferente y estoy segura que eres mas fuerte de lo que dejas ver- con nerviosismo tomo la taza de te frente a ella en un intento de tranquilizarse y continuar hablando, sonreí irónicamente en su dirección
-hmm y ¿Dónde crees que nos hemos encontrado?- tome el tenedor y partí un poco de mi pastel con una ligera sonrisa
-no lo sé, solo se me viene una persona a la mente pero no es posible que… seas ..tu – mi risa tranquila la interrumpió en medio de la oración poniéndola inclusa mas nerviosa y su cara blanca como un papel
-entonces como se llama la persona que tiene un aura parecida a mi- con una risa burlona tome mi taza y la lleve a mis labios mostrando solo mis ojos afilados
-es-es imposible no te pareces a ella, además ella está en Francia en este momento, lo confirme hace un momento- levanto la voz un poco y se puso de pie llamando un poco la atención de los demás clientes, suspire un poco
-oh así que llevas un seguimiento de mis acciones que halagador- sus mejillas se tornaron un poco rosas y aparto la vista, para luego mirarme seriamente, levante una ceja interrogante
-bueno como dije es imposible no importa lo buena que sea, ella no podría estar en dos lugares al mismo tiempo a menos que sea una impostora, pero ella ha estado resolviendo casos y llevando su empresa con normalidad- mas tranquilamente tomo asiento y un poco mas de te.
-antes de seguir me gustaría preguntar ¿Cómo conoces a esa persona?- me daba un poco de curiosidad ya que yo no recordaba a ninguna Hara Masako, aunque el nombre se me hacia familiar, me miro insegura.
-la admiro mucho, por eso la última vez que estuvo en Inglaterra decidí ir a la conferencia que dio acerca de las posesiones donde asistieron varios médiums y otros personajes importantes, sin embargo solo saludo a algunas personas y luego se fue, pude presentarme pero no hable mucho con ella- esforcé mi mente en recordar y cuando lo hice me reí un poco.
-ah ya recuerdo, eras esa niña de kimono azul que se veía nerviosa cuando me acerque, ya veo eso explica como reconociste mi aura a pesar de que la estaba escondiendo- me miro con los ojos desorbitados casi dejando caer la taza
-pe-pero ¿Cómo?- yo ya había terminado mi postre a estas alturas de la conversación, saque mi billetera y puse el dinero para ambas cuentas en la mesa, me puse de pie y mire a Masako.
-si deseas saber no lo diré aquí, así que sígueme es algo tarde pero supongo que no tomara mucho tiempo- se levanto torpemente y me siguió hasta la salida, camino a mi lado mirando insegura
-¿hacia dónde nos dirigimos?- después de un rato de caminar llegamos a un parque en Shibuya, pero en vez de seguir el camino nos adentramos en los arboles, le ofrecí mi brazo a Masako ya que el terreno era inestable.
-quiero mostrarte como estoy en dos lugares al mismo tiempo y también deseo pedirte que me ayudes- asintió un poco insegura, pero me siguió y no soltó mi brazo. Cuando llegamos me separe lo mas delicadamente que pude y me puse a una distancia prudente de ella.
-ahora supongo que esta era la forma que viste cuando nos encontramos- extendí mi brazo derecho a mi lado izquierdo frente a mi cara, mientras se formaba un circulo con diferentes símbolos, lo tire a mis pies y se extendió rodeando mi cuerpo con una gran cantidad de luz, cerré los ojos y espere a que la luz se fuera. Cuando se fue mire mi cuerpo original.
Masako pov (corto)
No podía creerlo frente a mi se encontraba la persona que he admirado desde hace mucho tiempo, al principio quería conocerla porque tenia habilidades parecidas a las mías, quería mostrar que ella no era mejor que yo pero cuando la tuve de frente no podía dejar de temblar, mis manos sudaban y mi pulso estaba acelerado como en este momento, su energía me abrumaba, su elegancia y delicadeza, su manera tranquila de caminar, y su fría pero cortes forma de hablar con los demás.
En este preciso momento estaba experimentando lo mismo que hace casi un año, observando frente a mí, a la misma persona alta, cabellera negra hasta las rodillas y un kimono largo de color rojo que llegaba hasta el suelo, irradiando un aura de poder y tranquilidad, lentamente abrió sus hermosos ojos disparejos mirándome profundamente, esos ojos de diferentes colores que parecían saber los secretos del universo, uno azul profundo y otro rojo sangre.
-parece que me al fin me reconoces- lentamente y con gracia su voz rompió el silencio, camino hacia mi con gracia hasta que estuvo frente a mi.
-mi nombre es María Alexandria Ivaskovish aunque eso ya debes saberlo-
No podía verla a los ojos, ni siquiera podía formar oraciones coherentes, solo podía ver sus largas piernas
-¿Qué sucede? ¿no tenias mas preguntas? Oh ya se te mostrare como puedo estar en dos lugares al mismo tiempo, así que levanta la mirada- sin querer levante la vista y quede atrapada en mirada penetrante.
-buena chica, ahora observa atentamente- se separo lentamente y metiendo su mano en la manga contraria saco una figura de papel de una persona, un muñeco con símbolos que no podía entender. Lo puso en su mano, mientras levantaba la otra hacia su boca, metió un dedo y lo mordió hasta que broto un poco de sangre de ella, paso el dedo encima del muñeco iluminándolo ligeramente a un color rojo. Luego lo tiro al aire, lentamente el viento y las hojas lo rodearon, cerré mis ojos debido al viento pero cuando los abrí, donde había estado el muñeco se encontraba la mujer que aun seguía a mi lado solo que con una camisa manga larga de color gris con un chaleco negro, abrió los ojos y se rio fríamente.
Retrocedí hasta que mi espalda toco un árbol, vi las auras de ambas ''personas'' para notar que la segunda tenia menor poder y tenia algo diferente que no podía identificar, tenia energía pero no se sentía…viva.
-veo que notaste la diferencia, nada mal- su tranquila voz hizo que mis ojos se abrieran de golpe
-¿q-que hiciste que es esto?- apenas logre preguntar alternando mi vista entre ambas
-bueno este es el resultado de una de mis investigación relacionadas con los onmyōji y algunos otros relatos del folklore asiático, dejando de lado los temas difíciles podría decirse que es un hito gata modificado que toma la forma de una persona basándose en la sangre del usuario, aunque recientemente estoy investigando como crearlos sin necesidad de un método tan…Sangriento- mientras explicaba levanto la mano a su otra figura haciendo que esta cerrara los ojos y lentamente deshacerse en hojas de arboles.
No tenia palabras para describir como me sentía en este momento por un lado estaba asustada, pero el otro estaba totalmente impresionado, mire a la profesional delante mío, no parecía nada orgullosa o impresionada por su creación solo me observaba seguramente esperando mi reacción. Me enderece, alejándome del árbol donde estaba recostada y lentamente hice mi camino en su dirección.
-b-bien-maldije mi tartamudez- te creo, pero – dude en preguntar después de todo no era mi lugar meterme en sus asuntos
-puedes preguntar lo que quieras, después de todo en el momento en que acepte tu invitación-levanto una ceja y recordé lo poco cortes que fui con ella, me sonroje- estaba dispuesta a decirte la mayoría de las cosas sin embargo no puedo contarlo todo ya que no soy la única persona involucrada en esta situación- aparto su cabello hacia atrás y luego observo nuestro entorno sin interés
-entonces… ¿Por qué alguien como tu podría estar en Japón y de esta manera?- ella era famosa tanto en mi línea de trabajo como en los negocios y hace poco en el ámbito militar pero ella no tenía necesidad de fingir estar en un lugar y estar en otro fingiendo ser una persona.
-estoy devolviendo un favor, estoy realizando una investigación a gran escala en Japón, para encontrar algo- por alguna razón empezó a caminar alrededor haciéndome más nerviosa, parecía algún tipo de depredador buscando su presa.
-ya veo- después de observarla un poco y recomponer mi compostura decidí preguntar algo mas importante
-dijiste que necesitabas para algo…- dude, me encantaría ser de ayuda para alguien como ella, que seguramente me veía como una hormiga insignificante pero al mismo tiempo tenía miedo. Leyendo mi expresión sonrió sin mucha alegría
-puedes estar tranquila no es nada peligroso, mi investigación es algo personal nada relacionado con mis otros negocios- movió su mano restándole importancia al asunto. Me sentí un poco más tranquila sabiendo que no tenia nada que ver con sus otras actividades
-bueno lo que necesito es que me ayudes a distraer a Shibuya Kazuya de mis asuntos- fijo la mirada en mi, causando que me sonrojara y un escalofrió recorriera mi columna.
-¿po-porque quieres eso?-
-el es listo, está en el mismo campo que nosotras por lo cual debe saber quién soy, lo mas probable es que nos llegaremos a encontrar muy a menudo, no quiero que intervenga en mi investigación, ni el ni nadie por eso he venido sola a Japón- parecía muy seria, bueno lo que me pedía no era nada muy difícil, además de ser de ayuda a ella
-entonces Ivaskovish-sama si soy de ayuda para usted no dude en decírmelo… por cierto como usted debe haber notado Shibuya-san parece tener un aura diferente además tengo la sensación de haberlo visto antes…- una risa fría interrumpió suavemente lo que estaba diciendo
-llámame Mai después de todo ese nombre será el que tendré por un tiempo … dejando de lado eso note su aura, ciertamente es diferente pero no puedo decirte mucho, si lo descubres por ti misma podría ser más fácil pero yo no diré nada no es mi lugar hacerlo- me sonroje aun mas, debía parecerle realmente infantil
-entiendo, y con lo relacionado a su nombre no puedo llamarla de esa manera tan irrespetuosa- ella era la persona que mas admiraba, no podía tratarla así
-si insistes entonces Taniyama-san me parece bien, prefiero que me llames así, no puedo permitir que mi nombre real sea expuesto, cuando estemos a solas creo que estará bien- se aparto dirigiéndose al lugar donde cambio de forma, intente seguirla pero levanto una mano impidiendo que me moviera, las hojas y el viento la rodearon trayendo de vuelta a la joven que conocí hace no mas de media hora.
Se acerco lentamente con gracia, para luego encorvarse un poco y caminar un poco tambaleante, logrando parecer así una adolecente común y corriente
-es un gusto Masako de aquí hasta lo que dure nuestra relación- extendió su mano en mi dirección con una sonrisa amistosa, sonreí y tendí mi mano hacia ella tomándola temblorosamente
-el gusto es mío Taniyama-sama-
