-¡¿Kylie, qué significa esto?!-grita mi viejo.

-¡No hay tiempo! ¡Hemos de dejar a Collins encerrado en el ascensor!

-¿Qué Collins ni qué…?

Destapo el proyecto de tecnología maldito

-¿Qué haces con eso? ¡Kylie, maldición! ¡¿Qué estás haciendo, en qué te has metido ahora?!-grita mi viejo.

-¡Ahora sí que se la hemos jugado!

Diciendo esto, enchufo mi proyecto a la pared, al tiempo que me quedo cubierta de hollín de nuevo proveniente del cacharro.

Mi plan ha dado resultado: ha pasado como en el colegio. Todo está a oscuras. ¡El ascensor debería haberse parado!

-¡Bien hecho, Kylie!-me felicita Kya.

-¡Bajemos a avisar a Mya, rápido!

-¡Chicas, por favor! ¡¿Qué hacéis?!-grita mi madre, siguiéndonos.

-¿Qué pasa en el ascensor?

-¡Luego te lo explico, Hyde, tenemos que llamar a la poli!

Bajamos corriendo por las escaleras. La pobre April sigue ahí, algo traumatizada.

-¡Kya, llamaré a Mya desde una cabina! ¡Tranquiliza a April y desactiva la palanca del ascensor en el trastero! Así quedará inutilizado aunque vuelva la luz.

-¡Sí!

Me parece que todos los vecinos se han percatado ya de que alguna se está cociendo aquí. Kya se aleja con April, calmándola con su dulce voz diciéndole que todo ha pasado ya. Yo salgo a la calle en pijama, toda manchada de hollín y seguida por mi viejo, que no se entera de lo que ocurre. Ahora, cuando le cuente todo a Mya, sabrá lo que ocurre.

Marco el número de la policía y la voz de Mya me contesta, cansada y confusa:

-Comisaría de Mya Taylor, al habla Los Ángeles. (…) ¡Quiero decir! Comisaría de Los Ángeles, al habla Mya Taylor.

-¡Mya, soy yo!-me excedo de confianza.

-¿Yo quién? ¿Es una broma?

-¡No! ¡Soy Kylie! ¡Vivo en el edificio de los dos asesinatos, de tu primer caso!-me pongo nerviosa. -¡He pillado al culpable!

-¡¿Que qué?! ¡Oye, Kylie como te llames, si es una broma, no tiene ninguna gracia! ¡¿Te crees que estoy para jugarretas?!-reacciona Mya.

-Mya, te lo prometo por lo que más quieras. El cabecilla supremo de Nile está encerrado en el ascensor.

-¡¿Qué?!-dicen Mya por teléfono y mi viejo a mi lado, caso al unísono.

-¡Te lo juro! ¡Oye, luego te lo cuento, pero tienes que venir!

-¡Voy para allá!-promete Mya, al tiempo que cuelga.

Cuelgo el teléfono, esperando a la reacción de mi viejo.

-¡¿Se puede saber qué puñetas dices del cabecilla de Nile, del ascensor, de los asesinatos…?!-mi viejo está perdiendo los nervios.

-¡Escucha, el tipo que mató a los padres de Kya está allí metido! ¡En el ascensor, lo he encerrado con el proyecto!

-¡La madre que te trajo, Kylie, un día de estos me dará un infarto por tu culpa!

-¡Tranquilízate, viejo Hyde!-grito, intentando calmarme yo.

-¡Maldita sea, ya has vuelto a hacer de las tuyas! ¡No, si yo tengo la culpa por no darme cuenta de que estás investigando a criminales locos!-me riñe mi padre, con una cara de pocos amigos que intimida a cualquiera.

-Oye, mira, perdona por esto, pero es que tenía que ayudar a Kya a encontrar al asesino de sus padres, ¡Y yo cumplo mis promesas! El asesino de tu compañero Bradley está allí encerrado, y he llamado a la poli para que lo arresten.

-Kylie, ya está.-es Kya, que viene por el portal.-La palanca está desactivada y April se ha calmado.

-¡Kya!-chilla mi viejo, intuyo que más de lo que querría.

-Oh…-Kya se da cuenta de que mi padre se ha enterado ya de todo.-Lo siento mucho, Kyle. Yo…

-¡Kya no tiene la culpa de nada! ¡Fui yo, yo la convencí!-protejo.

-¡Kylie, no! Gracias, pero no lo evites. Yo quería saber quién le hizo lo que le hizo a mis padres. Es cierto que Kylie me ayudó, pero estoy tan involucrada como ella.

-Kya…-se tranquiliza mi viejo.

-Lo siento muchísimo, de verdad que no quería causar problemas, pero es que… No he podido evitarlo. Se trataba de mis padres, estaba muy furiosa, y no podía dejar que esa persona se fuera de rositas, y…

Kya está desquiciada. No quiere hacer cosas que puedan molestar a mis viejos, y no sabe cómo disculparse.

-¡Es que yo no quería, yo, yo, no podía, yo…!-Kya empieza a llorar. -¡Lo siento!

Kya se echa las manos a la cara y llora profundamente. Tantas cosas vividas, el hecho de que mi padre esté tan mosqueado…

-Kya, tranquila. No pasa nada, ¿Vale? Lo siento, no quería gritarte así. Te entiendo, sé que querías resolver todo esto por tus padres, y…

-¡Tengo miedo, tengo mucho miedo!-confiesa Kya, aun llorando.

-Pues no tengas miedo de nada. Si ese desgraciado quiere tocarte un pelo, antes tendrá que vérselas conmigo.-defiende mi viejo,de manera admirable.

-¡Y conmigo!-corroboro.

-¿Y yo qué? ¿Ya me habéis olvidado?-continua mamá, que aparece también por el portal.

-Yo… No sé qué decir. ¡Muchísimas gracias!-dice Kya, feliz.

Yo sonrío ampliamente. Ahora solo queda esperar a Mya.

La agente novata llega en poco acompañada de su "séquito", es decir, varios agentes.

-¿Mya?-llamo.

-Así que has sido tú. ¿Qué rayos está pasando?-pronuncia Mya, algo molesta.

-Sentimos molestar, señorita Taylor, pero…-empieza mi viejo.

-Mejor déjame a mí. Verá…

Le explico a Mya todo lo que Kya y yo hemos descubierto sin saltarme ni una coma: las pistas que hemos encontrado, lo del asesinato en serie… Todo.

-Ya veo… Parece que habéis hecho un buen trabajo, chicas, pero… Aunque este podría ser el cierre de mi primer caso… No hay pruebas irrefutables.

-¿Perdón?-dice Kya, empezando a preocuparse.

-Es decir, os doy las gracias, pero sin huellas, pisadas o marcas de ese Collins en las escenas del crimen, no podemos demostrar definitivamente que fue él.

-Oh…-dice mi madre, alicaída también.

-Eso no es problema.-digo, un tanto insegura.-Mya, respóndame a esto, si es tan amable. ¿Una confesión del asesino puede valer como prueba irrefutable?

-¿Una confesión, dices? Pues… Supongo que sí. Pero los asesinos nunca confiesan que han sido ellos…

-Sí lo hacen, porque como el mismo Collins diría… "Le tengo cogido por los huevos"-me río.

-¡Kylie, no seas maleducada! ¿Cómo se te ocurre decir eso? ¡Y encima delante de la señorita Taylor, que es policía!-protesta mi madre.

-No se preocupe por mí, gracias. ¿A qué te refieres, jovencita?

-Kylie, ¿Vas a hacer lo que creo que vas a hacer?

-Sí, voy a hacer lo que crees que voy a hacer, voy a hacer eso mientras tú vas…

-¡Chitón, criaja! ¡Haz lo que tengas que hacer y punto!-corrobora mi viejo, molesto.

-Mya, le agradecería que no diera signos de su presencia hasta que se lo digamos.

-¿Eh? ¿Que no hable? Está bien…

Me acerco al ascensor, seguido por las miradas de todos los vecinos, que se encuentran allí. El señor Moore quiere pedir una explicación, pero no habla al ver que yo pido el turno de palabra.