-De verdad, chicas, no sé cómo agradeceros vuestra ayuda. Me habéis salvado el pellejo en mi primer caso…-sonríe Mya.
-No ha sido nada…-se corta Kya.
-No, en serio. Resulta impresionante que seáis tan buenas desde tan temprana edad. ¿Dónde habéis aprendido a investigar y a compenetraros así?-pide Mya, ansiosa de saber la respuesta.
-Bueno… No hemos aprendido exactamente. La mayor parte es herencia, la verdad. Ja, ja, ja…-confieso.
-¿Herencia?
-Sí, nuestros padres eran policías.-revelo.
-¿De verdad? El mío también. Es superior de policía en Manhattan, de Nueva York.
-Espera, ¿Manhattan?-suelta mi viejo.
-¿Eh? Sí, así es, Manhattan. Me han derivado a Los Ángeles para mi primera misión, pero ya mismo, y ahora que hemos resuelto el caso, me volveré para allá, con mi padre, a trabajar en el distrito 89.
-¡¿Qué?!-grita mi padre.
-¿Ocurre algo?
-Yo… Yo trabajé ahí hace unos años. Un momento… ¿Eres hija de Willy Taylor?
-Pues… ¡Sí! ¿Cómo lo ha sabido?
-Él fue mi jefe cuando trabajé ahí, pero lo dejé en el 76.
-¡Venga ya!-chillo.
-Creía que ya te sabías la historia, Kylie.
-¿Pero qué probabilidades había de que Mya fuera hija de tu antiguo jefe, Hyde?
-¿"Hyde"? ¡Espere, ya lo tengo! ¡Usted es el agente Kyle Hyde! Mi padre me ha hablado mucho de usted.
-Ya veo… No me esperaba mucho esto, la verdad…
-¡La fama te precede, Kyle!-bromea mi madre.
-Y supongo que tú eres su hija, ¿No?-pregunta Mya, mirándome a mí.
-Sí, la misma que viste y calza. Kylie Hyde. Encantada.-río.- ¿Qué más sabe sobre mi padre?-sonsaco
-¿Yo? Bueno, sé que dejó el Cuerpo a causa de un compañero suyo, que le traicionó, o algo así. Brian Bradley, si no me equivoco. Pero papá recibió la noticia de la muerte de Bradley, por asesinato.
-Ya, asesinato que hemos resuelto nosotras, por cierto.-presumo.
-¿Cómo? ¿Qué estáis diciendo?-cuestiona Mya.
-Kya es hija de Brian Bradley.
-¡¿Qué?!-grita Mya.
-Pues sí. Mi madre murió asesinada el día que nací, y hace dos años asesinaron a mi padre. Desde entonces, vivo con Kylie y sus padres.
-¡Esto es muy fuerte! ¿Qué posibilidades había de que os encontrara a las dos juntas? ¡Dos hijas de dos agentes distintos que se separaron hace 20 años, ahora están juntas!-pronuncia Mya, aturdida.
-Pues sí, es algo descabellado. ¿Sabes al hombre que has detenido? Él fue el responsable de la muerte de mis padres.
-Maldición… Es que… Esto… Me supera. Es muy fuerte, vamos.
-¿A qué te refieres, Mya?-le pregunto.
-¡Sois dos crías! ¡Y habéis acorralado al mandamás de Nile, la banda criminal más perseguida! ¡¿Se puede saber cuántos años tenéis?!
-14.-confirmo.
-No, 15.-rectifica mi padre.- ¿No os acordáis de qué día es hoy?
-¡Nuestro cumple!-exclamamos Kya y yo a la vez. Ya ni me acordaba de que hoy cumplo años
-¿Hoy es vuestro cumpleaños? Menuda casualidad… En fin, me alegro mucho de haberos conocido, chicas.
-¡Igualmente, Mya!-exclama Kya.
-Oye, Mya, ¿Te quieres venir a nuestra fiesta de esta noche?-pregunto contenta. No sé qué estoy haciendo.
-¿A vuestra fiesta? ¿Vais a dar una fiesta?
-Sí, una fiesta especial de quinceañeras.-explica Kya.
-Oh, ya veo. Pues si no hay inconveniente, sería un placer asistir.
-Estupendo. Entonces nos vemos allí. Es justo aquí al lado, en este local que hay aquí delante.
Salgo a fuera y señalo el Sweet 15 Candles.
-Vaya, pues entonces no tiene pérdida. Quizás debería marcharme para controlar que todo vaya bien. Gracias por todo.
-De nada. Hasta luego, Mya.-me despido.
Mya nos despide.
-Antes de marcharme… Toma, Kya.
Mya le da a Kya su caja y sus llaves.
-¡Muchas gracias! Pero…
-¿Que se lo debería quedar la poli? De momento, considéralo como un regalo por tu cumple. Ale, adiós.
Mya vuelve a despedirse y sale definitivamente del bloque.
-Ni me acordaba de que era nuestro cumple.-digo.
-Felicidades, Kylie.
-Felicidades, Kya.
Ambas nos abrazamos.
-¿Y qué mejor regalo que éste? Nos hemos levantado muy pronto, pero ¡Menuda movida! Ha sido el mejor regalo de la historia.-afirma Kya.
-La justicia. Ese es un buen regalo, ¿No crees?
-Ni que lo digas. ¡Todavía no me creo que hayamos metido entre rejas al tío más asqueroso de Nile!
-Ja, ja, ¿De verdad os creéis que va a estar entre rejas por mucho tiempo? Odio ser aguafiestas, pero estoy convencido de que tarde o temprano saldrá de ahí.
-¿Qué? Pues vaya faena…-suspiro.
-¡Qué más da! ¡Que salga, que lo volveremos a encarcelar!-se anima Kya.
-Es vuestro cumpleaños, así que no quiero oír hablar más de Nile y de todo esto, ¿Entendido? ¡Hoy os lo pasaréis genial en la fiesta!-se entusiasma mamá.
-Es verdad…
Que diga lo que quiera, pero se lo voy a contar a todo el mundo, así por lo menos no se reirán tanto de mi vestido.
Mis padres nos felicitan y decidimos volver a casa para adecentarnos (es decir, estoy cubierta de hollín y voy en pijama). También nos dan los regalos. Aunque supongo que comparado con la fiesta que daríamos por la noche eso solo era el comienzo de nuestra celebración de cumpleaños.
