La mujer se alzó asustada y se tocó el hombro adolorida, a pesar de que no tenía ni una marca su cuerpo se sería igual de adolorido como si la tuviera, de repente de golpe recordó lo sucedido, Dino Cavallone sabía que ella tenía un "romance" con el Vongola y ahora todo parecía que sería un tornado que acabaría en desastre

Dio un suspiro antes de mirar al castaño y observar bien donde se encontraban, su casa de campo escondida entre los bosques, seguramente había llegado de noche, miro su teléfono para ver que tenía llamadas de sus padres y luego una de Dino, como no estaba segura de que responderle llamo al rubio que le dijo que se preparara y se vistiera, tenían ambos que ir a una conferencia de prensa

La mujer se levantó algo adolorida, se movió lentamente a la ducha y se dejó caer en ella para que la tibia agua le diera algo para recuperarse, se levantó pesadamente y se vistió con un vestido rojizo oscuro con mangas largas y ajustado, pantimedias negras para ocultar cualquier marca y luego se sentó en el tocador para tener la mejor cara posible. Cuando estuvo lista, se acercó delicadamente hasta la mejilla del castaño para besarla y dejar un claro rastro rosa en su cara antes de salir del lugar

Dino le esperaba afuera para recogerla mientras ella se encamino con una sombrilla hasta el auto y se deslizo en silencio hasta el donde el rubio esperaba con un café para ella

-mocaccino doble chocolate con nuez moscada como te gusta

-¿recuerdas algo de mí?

-claro que sí, mi duquesa-dijo dando un sorbo a su café-¿Cómo te encuentras?-hablo un poco más serio

-heridas sanas, dolor soportable-suspira- recuperándome cómo puedo

-me alegra que estés bien… lo hiciste bien defendiendo Tsuna pero ese no es tu trabajo

-la excusa Dino… ¿cuál es la excusa?

-tú, yo y Tsuna íbamos a reunirnos para charlar, como buenos amigos y el ataque comenzó, lamentablemente iba elegantemente retrasado mi duquesa, por eso Tsuna se quedó contigo ayudando a evacuar, por eso él se sintió culpable de lo sucedido contigo pero no fueron más que rasguños… ambos estábamos tan preocupados por ti que preferimos evitar riesgos llevándote al hospital de inmediato

-¿la fecha?

-tus padres me llamaron, con los viejos de la familia decidieron que sería en un mes

-… ¿bromeas?

-no-suspira- lo siento Lily

La mujer lanzo un ahogado llanto, tratando de que no se demacrara su maquillaje dio una gran bocanada de aire y dio un suspiro antes de beberse su café de golpe, desvió la mirada a la ventana mientras pensaban como diablos le diría a su querido Vongola que tendrían que dejarlo solo en un mes… y con la boda no tendría tiempo ni para verse, tomo su teléfono y le envió un mensaje, era lo mejor antes que supiera de la televisión o de sus guardianes.

Llegaron a un lujoso hotel donde entraron tomados de la mano, todos se amontonaron para saber lo sucedido pero la mujer sonrió antes de decir unas palabras de su estado, luego el rubio hablo sobre la fecha de su boda y debido a los pedidos de los periodistas se debieron dar un corto beso. La mujer les sonrió y tiro de la mano de su promedio hasta el elevador donde almorzarían en los pisos superiores, la mujer dio un largo suspiro soltando la mano del rubio sujeto su pecho y dio un largo suspiro

-hey Lily…si te sientes mal es mejor que vuelvas

-no… si dejamos eso pensaran que tendremos un bebe y eso sí que sería complicado

-¿tendrás un bebe?-pregunto serio

-no-dijo enojada- me hago exámenes cada vez que puedo… me cuido bien y el también-dijo seria-¿qué tan estúpida crees que soy?

-lo suficiente como para arriesgarte con Tsuna-dijo con el ceño fruncido- un Vongola, mi aliado… mi hermano pequeño

-Dino… créeme, no fue intencional, lo conocí en la calle sin siquiera saber que era un Vongola-dijo molesta- no puedes creer que lo hizo solo fastidiarte Dino… no me importas tanto

-¿ósea que si te importo?

-te conozco de hace años… los suficientes para saber que para ti una mujer no era suficiente

-tu quizás lo eras pero yo nunca me di cuenta-le toma la mano- sabes Lily…quizás si soy el idiota que crees

-¿Qué?

Pero antes de que pudiera responderle la puerta del elevador se abrió dejando ver un elegante lugar donde nabos se sentaron a comer y charlar, claro que ellos sabían fingir muy bien, incluso Romario luego les aplaudió por su buena actuación, realmente parecían una joven pareja que disfrutaba plácidamente de ellos. Los padres de la chica parecían convencidos de lo acordado, a pesar de la triste voz de la mujer, ellos ya había escogido un vestido para ella con mangas y algo abultado, como una princesa recatada, cumpliendo cada normal que su reino le había impuesto, ella suspiro al verlo no muy convencida. Luego de almorzar ella volvió a casa para ver al castaño sentado en el sofá pensativo, ella entro y dejo caer las llaves sobre la mesa antes de sentarse a su lado y sujetar su mano

-un mes…

-un mes Tsuna… vámonos a algún lugar

-vamos a Japón unos días

-¿Qué?-dijo sorprendida

-dijiste que querías conocerlo… hable con Gokudera-kun, iremos unos días, solo 5… sé que es mucho pedirte pero…

-i-iré… diré que es para las fotografías y para ayudarte, no te preocupes-sonríe

-iremos a las termas, no te preocupes mi principezza-besa sus manos- lamento ponerte en esta situación

-gracias Tsuna

-volveré a casa-suspira- Gokudera-kun vendrá por ti en la noche para irnos… ¿ok?

Ella asintió y dio un corto beso antes de que saliera del lugar, pero él no parecía estar demasiado bien, de hecho era todo lo contrario. Su hermosa dama debía seguir su camino, pero a pesar de que habían quedado que lo dejarían sin problemas parecía bastante imposible dejarla, dejarla ir con su amigo rubio.

Alzo la mirada y vio a sus guardianes preocupados por el, una lagrima se había derramado de sus ojos, tomo un pañuelo de su bolsillo y se limpió a prisa antes de sonreír para mantenerles tranquilo, pero no sirvió de mucho. Dio un suspiro y les dio por terminada la reunión antes de irse a su cuarto algo desconcertado, se sentó en la cama y se soltó la camisa ¿Por qué tubo que gustarle ella? Justo ella… la duquesa… la duquesa de Dino Cavallone

Abrió los ojos pasadas unas horas, había dormido entre lágrimas y sollozos, sobre su cama estaba la mujer mirándole con los ojos entristecidos. Ella se acercó silenciosa y tomo su rostro para besarle, la apretó entre sus brazos, no quería soltarla, no quería dejarla ir por nada del mundo

-no puedo ir contigo Tsuna…-dijo tocando su rostro

-dijiste que tendríamos… un mes

-pero tengo que cumplir… han pedido que me mude con Dino… yo… lo lamento

-ese era el trato ¿no?

-dices como si hubiera sido mi plan

-fue tu plan… y yo torpemente caí en el

-yo no te engañe Tsuna… dije que esto podía suceder… iba a suceder-dijo con el ceño fruncido- dijo que esto era solo una historia de amor

-¿de verdad creías que era imposible que te enamoraras?-soltó una sonrisa triste- así no funciona la vida

-no dije que fuera así… dije que lo cortaríamos cuando llegara el momento… tu sabias que algo así podía suceder y aceptaste de todas maneras

-por qué no te conocía principezza… no sabía que eras tan maravillosa

-no digas eso, por favor Tsuna

-Lily yo te amo…

-Tsuna…

-renuncia a todo y ven conmigo

-me pides lo imposible… que abandone todo lo que soy

-no, tu eres Lily, mi principezza… te pide que abandones a la duquesa

-lo siento…

La mujer le miro una última vez antes de desaparecer del lugar, parecía un fantasma. El castaño soltó un suspiro y aguanto las lágrimas en su corazón, había tirado los dados a la suerte y no había ido bien, nada bien, la había perdido completamente, a la mujer que nunca fue suya, ella nunca estuvo a su alcance

La mujer levanto la vista y miro al rubio con los ojos apagados, él le sonrió levemente y tomo su mano para guiarla hasta adentro, la oculto de cualquier persona que viera su deplorable estado, la dejo dormir y llorar todo lo que quisiera en su cuarto mientras él estaba en su escritorio cubriéndose la boca con la mano algo nervioso tratando de calmarse ¿y si él no hubiera tomado tan a la ligera su compromiso? Ella no estaría llorando ahora, estaría encantada escogiendo lo más hermoso para su boda, su amigo estaría contento por el celebrando, quizás bebiendo algo o haciendo algo realmente divertido…o quizás aun así ellos se hubieran enamorados, quizás estaba destinado a encontrarse y el quedar al medio de todo ¿y es que como no podía enamorarse de ella? Incluso llorando era desastrosamente hermosa. Dio una vuelta en la silla y lanzo un suspiro cansado, todo se había vuelto tan complicado y él estaba en medio de todo

La mujer se alzó con los ojos adoloridos, abrió lentamente los ojos para ver al rubio sobre una silla mirándole, ella se acomodó y tomo uno de los pañuelos arrugado para limpiarse la nariz antes de verle, le había traído el desayuno, le toco la cabeza en una caricia y el rubio salió de ahí sin decir más. Miro su taza de té y se la acerco dio un pequeño sorbo que le hizo arder la garganta, la dejo de lado y miro la lluvia golpear furiosa la ventana ¿Qué había pensado cuando decidió jugar con fuego?... seguramente que saldría ilesa, no que se quemaría hasta los huesos