Hola gente preciosa :D ¿Cómo están?

Gracias por sus review *-* Me hacen inmensamente feliz! Son 10!

Responderé los review de las personas que no poseen cuenta ;)

konan Akatsuki: Hola! Muchas gracias por tu review :)

Gracias, también, a mis lectores silenciosos, se que están allí ;) Déjenme un review que no muerdo ;)

Por cierto, a algunos les comenté, a otros no, pero a partir de ahora voy a publicar del 20 al 30 de cada mes :)

Los personajes no me pertenecen, (u.ú) son solo de Akiyoshi Hongo y Bandai, sin embargo la historia es mía y la realizo sin fines lucrativos.

Sin más que decir, los invito a leer.


Game of a Princess

Capítulo 5: Una sorpresa para Tai

El castaño se encontraba tumbado en el sofá, viendo en el televisor el final, de lo que él llamaría el mejor juego de fútbol de la historia, estaba sumamente concentrado, daba pequeños saltitos cada vez que el equipo de Japón tenía alguna oportunidad de gol, y bufaba exasperado cada vez que fallaban algún tiro al arco, que, según él, era pan comido.

Hasta que el incesante sonido proveniente de la puerta llamó su atención. El moreno dirigió varias veces la mirada de la pantalla del televisor a la puerta, para luego fruncir el ceño.

Nadie, absolutamente nadie lograría levantarlo de ese sofá, simplemente ese era el mejor juego de fútbol que había visto en sus cortos nueve años de edad. Luego sonrió, por supuesto, para esto es que tenía una hermana menor. Y sin pensarlo dos veces, gritó fuerte y claro.

-Hermanita preciosa, adorada y querida, ¿Puedes abrir la puerta?-

La menor inmediatamente se asomó por el pasillo, para poner los ojos en blanco.

-Déjame adivinar, es el mejor juego de la historia y van por la mejor parte-

Taichi la observó, dirigiéndole una sonrisa mostrando sus relucientes dientes, para luego agregar en un tono de súplica.

-¿Por favor? Hermanita favorita-

Ella dejó escapar un bufido, su hermano no tenía remedio. Sin agregar nada más se encaminó hasta la puerta, abriéndola al instante.

-Hola Hikari-

-Hola Matt-

-¿Cómo estás? ¿Tai está?-

La castaña observó sobre su hombro, su hermano seguía concentrado en la pantalla. Luego se volvió al rubio frente a ella, y le dijo a modo de secreto.

-Ahorita está muy ocupado, está viendo el juego más importante de la tierra-

-Adivinaré, ¿No se ha dado cuenta de que es una repetición verdad?-

Ella dejó escapar una risita por lo bajo, a la que inmediatamente se le unió el Ishida.

-Bien, solo me preguntaba si podían quedarse con Takeru por un rato, seguramente tu hermano no se acuerda del trabajo de ciencias que tenemos que entregar el lunes-

La castaña solo alzó una ceja.

-Voy a buscar a Sora, y no me puedo llevar a Takeru porque debo tomar dos autobuses, no quiero que se vaya a perder-

-Descuida-

Le regaló una sonrisa.

-Ven Takeru, tranquilo que no le he enseñado nada a Hikari-

El rubio menor se asomó por detrás de las piernas de su hermano, con las mejillas sonrojadas, le sonrió tímidamente a su amiga, para luego ingresar en el apartamento.

-Ya vengo Takeru, pórtate bien ¿Sí?-

Antes de irse, le guiñó un ojo al rubio. Seguidamente la castaña cerró la puerta.

Takeru dejó escapar un suspiro, para darle una sonrisa a la castaña, quien le correspondió al instante.

-¿Qué sucede?-

Le pregunto Kari de brazos cruzados.

-Lo que pasa es que mi hermano…-

-Tranquilo, hablemos en mi habitación-

Le regaló una sonrisa al rubio menor, antes de arrastrarlo hasta el interior de su casa.

El castaño les dirigió una mirada a su hermana, quien iba con el rubio a cuestas.

- Hola Takeru, ¿Y Matt?-

El rubio menor lo saludó haciéndole un gesto con la mano, mientras la pequeña le contestaba, restándole importancia al asunto.

-Se fue, dijo algo de un proyecto de ciencias, y de Sora, adiós-

La Yagami continuó hasta su cuarto, unos segundos más tarde se pudo escuchar un grito frustrado.

-¡Qué! ¡Se suponía que íbamos a buscar juntos a Sora! ¡Estúpido rubio! ¡Y de paso me deja como niñera!-

-.-.-.-.-

Hikari cerró la puerta de su habitación, se observaron unos instantes, para después sentarse en la alfombra rosa que tenía en el suelo.

-Dime ¿Qué sucede Tk? Estás actuando raro-

-Princesa, lo que pasa es que…-

El ojiazul tomó aire para infundirse valor, mientras un sonrojo se acentuaba en sus mejillas.

-Mi hermano nos tomó unas fotos, cuando nos quedamos dormidos en mi casa y…-

-Te está fastidiando con eso-

El pequeño asintió, mientras agregaba

-Y cree que tú y yo somos no-novios-

Hikari abrió sus ojos de par en par ¿Novios? ¿De dónde sacaría eso? El rubio bajó la mirada avergonzado, empezó a arrugar el borde de su camisa por los nervios, que lo iban invadiendo de a poco.

La castaña lo tomó de las manos, logrando que su amigo la observara.

-Ya se nos ocurrirá algo para que deje de fastidiarte, no te preocupes-

El rubio le sonrió, mientras se colocaba de pie y le tendía una mano a su amiga para que también se pusiera de pie.

-¿Y su corona princesa?-

-Justo aquí-

La castaña fue hasta su armario, la sacó, para luego colocársela en la cabeza. Sostuvo su mentón con la mano derecha, seguramente maquinando algún plan, el rubio la imitó al instante.

-¡Ya sé!-

El rubio dio un pequeño saltito, estaba muy concentrado.

-¿Qué se te ocurre?-

-Tengo dos opciones, la primera es que busquemos algo que avergüence a tu hermano-

-Creo que eso está un poco difícil, aunque podría buscar-

-¡Bien! La otra es un poco más complicada-

-¡Dime Hikari!-

La pequeña se le acercó un poco, para luego susurrarle en la oreja. El rubio al escucharla sonrió, era una idea excelente.

-¡Es una idea estupenda!-

La castaña sonrió, era el mejor plan jamás creado.

-.-.-.-.-

El rubio tocó por cuarta vez el timbre, hasta que Tai, finalmente se dignó a levantarse del sofá.

-¡Por fin! No sabes cuánto llevo esperando-

El castaño se rascó la nuca avergonzado, para luego dirigir la vista a la pelirroja.

-¡Hola Sora! ¿Cómo estás?-

-Muy bien, ¿Listo para el experimento?-

-¡Claro!-

-Por cierto, mi amiga Mimi también está en nuestro grupo-

Tai levantó una ceja, sin comprender.

-La profesora cambió todo en el último segundo-

Agregó rápidamente el rubio, antes de que su amigo pudiese agregar algo más.

Sora dirigió la vista hacia la puerta.

-Pasa Mimi-

La castaña entró al departamento, le sonrió al dúo dinámico, para después presentarse adecuadamente.

-Mi nombre es Mimi Tachikawa, mucho gusto-

La niña poseía unos hermosos ojos almendrados, haciendo juego con su largo y ondulado cabello castaño.

El Yagami le regaló una sonrisa, al tiempo que se presentaba de igual manera. Una vez hechas las presentaciones, pasaron a la mesa de centro para comenzar a reunir ideas para el trabajo.

-¿Qué tal si hacemos un volcán?-

El primero en hablar fue el castaño, los demás lo observaron.

-Es una buena idea, pero ¿Tenemos los materiales?-

-Claro que si Sora, solo debemos buscarlos-

El rubio sonrió, para luego agregar.

-Comencemos entonces-

Tai le dirigió una mirada a Sora.

-Por cierto Sora, que lástima que te hayas perdido el partido de hoy-

La pelirroja alzó una ceja

-¿De qué juego hablas?-

-Del de hoy en la tarde-

El rubio dejó escapar una risita, que no pasó inadvertida por el moreno.

-¿De qué te ríes Matt?-

-De que hayas gastado tu tiempo viendo una repetición-

Los niños comenzaron a reír, mientras Tai a cada tanto se iba asemejando más a un tomate. Hasta que Mimi intervino.

-Recuerden que tenemos que hacer el volcán-

Los otros tres se pusieron en fila, mientras colocaban la mano al estilo del saludo militar y decían al unisón.

-¡Como ordene jefa-

La niña dejó escapar una risita por lo bajo, para luego comenzar a armar el volcán.

Cada uno tenía una tarea, Mimi estaba escribiendo cómo funcionaba el volcán en una hoja. Sora y Matt estaban haciendo la base y la montaña, que simularían el volcán y Tai buscaba por toda la casa unas temperas, para, según él, "darle vida".

Unas horas después el volcán estaba terminado.

-Quedó muy bonito-

Comentó la castaña, al tiempo que ponía cara soñadora.

-¡Tienes razón Mimi! Quedó bastante bien-

Agregó la pelirroja.

-Y lo mejor de todo es que aún queda tiempo para ganarte en un videojuego Tai-

El castaño frunció el ceño.

-No lo creo Matt-

Sora los sacó inmediatamente de su mundo.

-Por cierto ¿Dónde están Takeru y Kari?

Los dos niños se dirigieron la mirada al mismo tiempo con la interrogante en los ojos.

¿Quiénes son ellos?-

Preguntó la Tachikawa.

-Son nuestros hermanos menores-

El rubio le dirigió una mirada a la pelirroja

-Ahora que lo dices están muy callados-

-Voy a ir a ver-

Tai Ingresó al pasillo, entreabrió la puerta del cuarto de su hermana, para encontrarse al rubio menor pegado a la pared, mientras contaba.

-18, 19 y 20, ¡Lista o no allí voy!-

El castaño ingresó a la habitación, regalándole una sonrisa al pequeño.

-¿Jugando a las escondidas?-

-Si Tai, estoy buscando a Kari-

Le contestó en un susurro, a lo que el castaño dejó escapar una risita por lo bajo.

-Suerte con eso-

Le dijo, revolviéndole los cabellos en el acto. Se disponía a salir, ya estaba cerrando la puerta tras de sí, cuando escuchó un pequeño chillido entre risas.

-¡Te encontré mi vida!-

El moreno se había quedado estático en su lugar, ¿Había escuchado bien? Parpadeó un par de veces, si eso era, seguramente era todo un producto de su imaginación. Iba a continuar con su recorrido hasta que otro chillido, esta vez proveniente de su hermanita llamó su atención.

-¡Te mereces un beso por haberme encontrado!-

Taichi, sin pensarlo dos veces, derribó la puerta en el acto.

-¿QUÉ SE SUPONE QUE ESTÁN HACIENDO?-

-.-.-.-.-

Ese grito alertó a Matt, las dos niñas se habían ido hacía apenas unos minutos. El rubio rodó los ojos, seguramente sería alguna exageración de Tai, como siempre.

Se dirigió al cuarto suspirando, ¿Qué le habrá pasado a Tai ahora? Giró a la derecha, sus ojos se abrieron de sobremanera por lo que sucedía frente a él.

Su mejor amigo sujetaba a su hermanito del cuello de la camisa, mientras la castaña observaba todo en silencio.

-¡Takeru! ¡Taichi! ¿Alguien me puede explicar qué es lo que pasa?-

El moreno le dirigió una fría mirada a su amigo, para luego regresarla al pequeño.

-Por cierto, suelta a Takeru-

El rubio menor por fin tocó el suelo, recuperando el aire, mientras el castaño seguía con su mal genio.

El Ishida fue de prisa hasta su hermanito, para luego abrazarlo protectoramente.

-¡Tai!-

El Yagami le dirigió una mirada, mientras el otro continuaba.

-¿Por qué le hiciste eso a Takeru?-

A modo de respuesta el moreno bufó, al tiempo que agregaba.

-Pregúntaselo tú mismo-

Matt bajó su mirada, encontrándose con los azules ojos de su hermano.

-¿Qué fue lo que pasó Takeru?-

El menor dejó escapar un suspiro, mientras que las palabras salieron en un bajo susurro de sus labios.

-Hikari y yo somos novios-


Los que hayan quedado con los ojos así o.O levanten la manito o/ jejejejeje

¿Se lo esperaban? Seguramente sí ._. soy un poco predecible xD

1750 palabras sin las notas de autor :D Mucho mas largo ¿Me aman? Yo se que sí xDDDDD

¿Qué les gustó?

¿Qué no les gustó?

Dejen un review y hagan feliz a esta autora ¿Si? *ojitos de cachorro abandonado*

Se les quiere!