Hola!
¿Cómo están? :D
Yo feliz, porque logré publicar dentro del tiempo que dije (del 20 al 30 de cada mes) :D Y hay 13 reviews *-* Gracias por su apoyo!
Responderé los reviews de las personas que no poseen cuenta ;)
Kana: Hola! Muchas gracias por tu review :D
Los personajes no me pertenecen, (u.ú) son solo de Akiyoshi Hongo y Bandai, sin embargo la historia es mía y la realizo sin fines lucrativos.
Sin más que decir, los invito a leer.
Game of a Princess
Capítulo 6: Sobreprotección
El Ishida le dirigió una mirada al castaño, quien ya llevaba largo rato observando un punto fijo en la pared, mientras bufaba exasperado. Quizás hasta el mismo podría comprenderlo, solo un poco. Para Tai no había nada más sagrado que su hermanita, sabía a la perfección que haría hasta lo imposible por ella, su hermanita era su persona favorita en todo el mundo. El mismo Tai se lo había confesado una vez,- "Haría cualquier cosa por ella Matt" – Esas fueron sus palabras textuales, solo que ahora comprendía que ese cualquier cosa era totalmente ambiguo, que no solo comprendía cuidarla cuando tuviese fiebre o ayudarla en sus tareas, había algo más allá, solo que eso no le quedaba completamente claro al rubio.
-Oye Tai, ¿No crees que esto es un poco exagerado?-
El moreno solo lo observó de soslayo, mientras fruncía el ceño.
-No, no lo creo-
El rubio mayor dejó escapar un suspiro, al tiempo que una idea, bastante obvia, apareciera en su cabeza.
-¿No has pensado en la posibilidad de que solo estén jugando?-
Eso logró que Tai se volteara lentamente, y justo cuando empezaba a relajarse el rubio menor agregó
-¡Que no es un juego hermano! ¡Ella de verdad es mi novia!-
El Yagami no lo aguantó más y al instante abandonó la habitación hecho una fiera, seguido de la castaña.
-Creo que a Tai no le agradó mucho la idea-
El menor lo observó con seriedad, y en sus ojos pudo ver un deje de tristeza.
-¿Qué pasa Takeru?-
-Nada hermano, solo que… No es nada olvídalo-
El menor salió de la habitación rápidamente, dejando al mayor con la interrogante en el rostro.
-.-.-.-.-
El moreno abrió estrepitosamente la puerta de su habitación, tomó asiento sobre su cama, dando la espalda a la puerta. Luego dejó escapar un sonoro bufido, apretando sus nudillos dejándolos blancos en el acto.
-Hermano-
La castaña estaba en el marco de la puerta, observándolo atentamente, mientras él dejaba escapar bufidos. Ella se fue acercando, hasta quedar justo a su lado, seguidamente tomó asiento y lo observó por unos instantes.
-Hermano-
Susurró de nuevo, intentando llamar su atención, pero él continuaba con la mirada fija la pared. La menor dejó escapar un suspiro, dándose por vencida. Dejó descansar su cabeza en el hombro del mayor, mientras este continuaba perdido en sus pensamientos.
-Perdón hermano-
El castaño parpadeó repetidas veces.
-No me gusta que te pongas bravo conmigo, discúlpame-
Lentamente giró su cabeza, hasta encontrarse con un revoltijo de cabello castaño, luego sintió como su camisa se iba humedeciendo, justo allí, donde estaba Hikari. Y al segundo unos gemidos inundaron sus oídos.
El moreno se volteó por completo, recibiendo en un abrazo a la castaña.
-No llores, las niñas lindas no lloran ¿Sabías?-
Esto solo logró que el llanto se intensificara, y él empezó a acariciar su cabeza para tranquilizarla. Estuvieron así unos minutos, hasta que el llanto cesó.
-Hermano-
-Dime-
-¿Sigues enfadado conmigo?-
El castaño dejó escapar una pequeña sonrisa.
-Eso depende-
La castaña se despegó de su pecho, observándolo.
-¿De qué hermano?-
Él fue limpiando sus lágrimas con los dedos, mientras le respondía.
-Si vuelves a llorar seguiré enfadado contigo-
Ella alzó una ceja
-¿Por qué?-
-Detesto que mi hermana llore, y aún más si es por mi culpa-
Ella lo observó unos segundos, para luego volver a acurrucarse en su pecho.
-Te quiero hermano-
-.-.-.-.-
Al rubio menor le faltaba poco para abrir un agujero en el suelo. Los Yagami se habían tardado demasiado, y el pequeño estaba que no podía con los nervios.
Cada dos minutos observaba la puerta entreabierta de la habitación de Tai, pero se negaba a entrar e interrumpir el momento.
Continuó caminando de un lado a otro, preguntándose sobre que estarían conversando los dos.
-Quizás Tai esté reprendiendo a la princesa en este momento-
Ante ese pensamiento sintió una presión en el pecho, y no pudo evitar que un puchero se formara en su boca.
-O podría ser algo peor, quizás Tai no lo deje venir más nunca a su casa, y no podría ver a Kari fuera del colegio-
Un escalofrío lo recorrió de inmediato, ¿Qué haría sin su princesa? ¿Con quién jugaría? ¿Qué pasaría con su promesa? ¿Y las reglas del juego de la princesa? ¿Y si se consigue a otro sirviente? ¿Y si Hikari se olvidase de él? Sus ojos se volvieron platos ante todos esos pensamientos y de golpe dejó de caminar en círculos para caer sentado en el suelo.
El rubio se quedó observando un punto fijo de algún lugar de la sala, mientras su puchero se hacía más notorio.
¿Perdería a la única amiga que tenía por esto?
-Takeru… ¿Estás seguro de que estás bien?-
El Ishida lo observó allí, en el suelo, con la mirada perdida. Luego se colocó justo a su lado para revolverle le cabello.
-Tranquilo Takeru, no creo que esto sea para tanto… Solo tomaste desprevenido a Tai –
El menor ni se inmutó ante sus palabras.
-Hermano… ¿Crees que Tai no me deje jugar de nuevo con Kari?-
-No creo que haga eso-
Takeru dirigió su mirada al piso, se encontraba realmente triste.
-Tranquilo enano, no creo que tu cuñadito te vaya a hacer nada-
El rubio atinó a dirigirle una mirada envenenada a su hermano, mientras volvía su atención a la pared.
-.-.-.-.-
-Hermano-
-Dime Kari-
-¿Estás enfadado con Takeru?-
El moreno lo pensó unos instantes. ¿Su linda hermanita con un novio? Sintió como le hervía la sangre de nuevo, tensó su mandíbula, cosa que la pequeña notó.
-Lo estás ¿Verdad?-
Él le dirigió una mirada, encontrándose con unos tristones ojos rojizos.
-No… Bueno… Es que…-
El moreno se rascó la cabeza, intentando ordenar sus ideas, mientras la castaña lo observaba atentamente, esperando que le respondiera.
-No lo sé-
Ella ladeó la cabeza.
-¿No lo sabes?-
-No es eso, es que creo que eres muy pequeña para que tengas novio-
-Esa no es la pregunta que te hice-
El moreno rio nerviosamente.
-¿La pregunta era sobre él?-
La castaña reviró los ojos.
-Él, bueno, él-
-¡Hermano!-
La castaña estaba perdiendo la paciencia.
-No estoy bravo con él exactamente-
-¿Exactamente?-
-Es por la idea de que tengas novio-
La castaña parpadeó varias veces, esa respuesta definitivamente no se la esperaba.
-No deberías estar bravo por eso hermano-
Él la observó unos momentos. Mientras ella se iba acercando a su oreja y le susurraba
-Takeru no es mi novio-
El castaño dejó escapar un suspiro, ahora por fin podía estar relajado.
-Y ¿De dónde sacaron esa idea?-
-Es que Matt…-
-¡Ah! ¿Él fue el que les metió esa idea en la cabeza? ¡Ya me va a escuchar!-
Tai se levantó de la cama, ya le faltaban pocos pasos para salir de la habitación, cuando sintió que la castaña lo detenía.
-Espera, la verdad es que todo esto es una broma para que Matt deje de fastidiar a Takeru-
-¿Qué?-
-Matt está fastidiando a Takeru diciéndole que yo soy su novia, y para que lo deje tranquilo hicimos un pequeño plan-
-Ah… Y ¿Necesitan ayuda con eso?-
La menor lo observó confundida.
-¿Crees que me voy a quedar de brazos cruzados mientras ustedes le juegan una broma a Matt? ¡Por favor!-
La sonrisa de Hikari era de oreja a oreja, su hermano prácticamente era el "Rey de las Bromas"
-¿Cómo puedo ayudarte hermanita?-
-Bueno…-
-.-.-.-.-
El chirrido de la puerta llamó la atención de los dos rubios. Ambos se pusieron de pie, mientras veían como la castaña salía con su hermano justo detrás de ella.
-Takeru-
Lo llamó el castaño, a lo que el rubio tragó pesadamente, mientras se encaminaba hasta donde él estaba.
-Ve a jugar con Kari ¿Si?-
Él pequeño lo observó incrédulo, luego volteó hacia Kari con una gran sonrisa en los labios.
-Voy a hablar con Matt-
Tomó a su mejor amigo del hombro, empujándolo hacia el sofá, para luego dirigirle una última mirada al rubio, haciéndole un guiño.
-Vamos Takeru-
La castaña se lo llevó, halándolo del brazo.
-.-.-.-.-
-Takeru-
Lo llamó la castaña, justo después de cerrar la puerta de su habitación.
-Dime princesa-
-Mi hermano nos va a ayudar-
-¿QUÉ?-
-Dijo que quería ayudarnos-
-Bueno… Está bien-
La castaña sonrió complacida.
-Ahora ¡Juguemos!-
-¡Sí!-
La castaña fue hasta lo más alto de su armario, tomó entre sus manos unas tazas, una tetera, una azucarera, para luego colocarlo todo en el suelo. El rubio observó alternamente los utensilios y luego a Hikari.
-¿Qué vamos a jugar exactamente?-
Ella sonrió.
-¡Tendremos una fiesta de té!-
-¡Eso es de niña!-
-¿Takeru?-
-Dime-
-¿Cuál es la primera regla del juego de la princesa?-
El rubio observó el techo raso, buscando la respuesta.
-Regla número 1-
Recitó con la cabeza bien en alto.
-El sirviente debe complacer a la princesa en todo lo que pida-
Luego se golpeó levemente la frente, dejando escapar un suspiro derrotado.
-¿Entonces Takeru?-
-¿Cuántas cucharadas de azúcar quiere princesa?-
-.-.-.-.-
El dúo dinámico estaba descansando en el sofá, mientras bebían unas sodas.
-Oye Matt-
El rubio sorbió un poco más de su soda.
-Dime Tai-
-Me preguntaba si… ¿Me puedo quedar en tu casa hoy? Ya sabes, videojuegos, frituras y sodas hasta las 2:00am o cuando me canse de ganarte-
El rubio frunció el ceño.
-¿Y por qué no la hacemos aquí?-
-Es que… Aquí no tenemos tres mandos, y Takeru no va a poder jugar… Y además… -
-De acuerdo Tai, nos vamos a las 8 o 9-
-Perfecto Matt-
Tai probó su soda, antes de que un pensamiento invadiera su mente.
-Ni te imaginas en lo que te acabas de meter querido Matt-
Díganme. ¿Qué les gustó? ¿Qué no?
¿Qué me dicen del tiempo de hermanos? (Tai y Kari)
¿El juego de Hikari y Takeru?
¿Se imaginaban que Tai los ayudaría?
Dejen un review y hagan feliz a esta autora ¿Si? *ojitos de cachorro abandonado*
Se les quiere!
